Harry Potter No me pertenece.

Camelia Salvatore por otro lado, es un OC de mi historia "Famoso" de Harry Potter.

Pereza

Ser jugadora de Quidditch tiene sus desventajas, piensa Camelia luego de arrojarse a la cama de su viejo departamento, luego de terminar una muy cansada temporada de Quidditch donde perdieron en la final; su mal humor había aterrorizado a sus compañeros y amigos, pero la dejaron pasar sola hacia las duchas donde ignoro las lesiones de su cuerpo, deseando llegar a casa. Con más de 20 años era capaz de cuidar completamente de ella misma, incluso si no viene de una familia mágica, luego de ir a Hogwarts y a Ilvermorny, tiene suficiente capacidad para usar magia para sanar parte de sus heridas más graves.

Si no fuera tan imprudente, hubiera sido una gran maga médica.

Ignorando que fue una estudiante conocida por su primer año explotando calderos, sus profesores al verla actualmente como una gran jugadora del mundo mágico estarían sorprendidos.

Al menos cuando ganaba y no cuando perdía.

Farfullo claramente irritada sobre la cama, ahogando sus gemidos lastimeros de su derrota contra la almohada; se supone que es una adulta y no debería llorar como una perra por una estupidez como esta. Perder no es la gran cosa, no es la primera vez que pierde un partido y una final, pero de alguna forma esta le había dolido de alguna manera más.

Ser campeones la temporada pasada no aseguraba una victoria en esta.

Pero había estado tan cerca.

Solo 5 puntos de diferencia, si tan solo hubiera sacado alguna de esas malditas bolas del camino, habrían ganado.

Chilla cuando el colchón a su lado se hunde, provocando que voltee sorprendida para ver como su novio esta acostado tranquilamente a su lado; su cabello negro ha sido cortado nuevamente y sus ojos verdes desaparecen entre sus ojos cerrados. Albus Potter ha crecido en altura más que ella, además de trabajar en una tienda de posiciones en el callejón Diagon desde que salió del colegio.

Algo sobre no querer ser conocido como el hijo famoso de Harry Potter.

El chico se había encerrado entre paredes de su tienda, creando diferentes tipos de posiciones que vende con su amigo Scorpius en la tienda que han abierto ambos con sus propios esfuerzos. Era reconfortante volver a Inglaterra donde su novio le había esperado, algo desconcertante que siempre pasaba cuando se iba por largas temporadas de Quidditch; Albus aseguraba que no importaba, pero en momentos como este, era como volver a casa luego de un largo viaje.

Un largo viaje que perdió.

Lo ignora para seguir gimoteando sobre su almohada, ha perdido tan patéticamente, es una jugadora terrible; merece un puto crucio para hacerla jugar bien.

Entonces, los gimoteos se transformaron en llanto desolador, que Albus sabe reconocer y ágilmente se voltea para poder atraerla a él; su mano viaja a su cabellera rubia corta por los hombros (fue una broma de la tienda del tío de Albus que no funcionó bien) en un vago intento de tranquilizarle.

Funciona parcialmente, dejándola como un pequeño koala llorón que se abraza a él mientras sigue sorbiendo su nariz.

—Perdimos por mi culpa—

—El Quidditch es un juego de equipo Cam, sé que hiciste lo mejor posible—

—Fue totalmente mi culpa—

—No lo fue, ahora deja de llorar un momento para comer lo que traje—

Eso atrae su atención, provocando que vea que, en la mesa al lado de este, hay algunas golosinas que acepta comer mientras sigue gimoteando con torpeza.

El departamento viejo que ambos comparten tiene una televisión en su cuarto que Albus enciende, deja a lo lejos sonar una vieja película, mientras mantiene una mano que acaricia reconfortantemente su espalda; Camelia agradece que sean programas muggle, por lo cual ningún canal de noticias estaría documentando su patética perdida a nivel mundial.

Toma las gomitas en forma de fresa para comer, mientras se hace más una bolita al lado de Albus.

Aunque la vista de este parece fija en el televisor, su rostro no deja de verla cada pocos minutos para confirmar su situación y eso relaja un poco a Camelia.

—Scorpius estaba preocupado, tengo varias llamadas de tu padre…maldita sea, incluso mis padres han estado llamando para saber cuándo pueden venir a verte—musita Albus cuando ha notado que deja de llorar, provocando que las mejillas de Camelia se sonrojen abochornadas.

La relación de Albus y su familia es mejor ahora que cuando lo conoce, pero no puede negar que Camelia es la pequeña niña consentida de la familia Potter. James no suele tener una pareja fija y Lily suele mantenerse más alejada de las relaciones, así que la única oportunidad de nuera del matrimonio Potter es Camelia; Ginny prácticamente la ama por cómo logra traer a Albus a su hogar y siempre tiene un poco de torta de melaza.

Dado que su madre muere joven, Camelia realmente cuida su relación con Ginny.

Debió preocuparlos mucho.

Pero…

No quiere salir de casa, no quiere salir de la cama, no quiere ver a nadie más que Albus en este momento.

—Quiero quedarme así por ahora—musita con algo de vergüenza por su infantil actitud, ganando una mirada cariñosa de Albus que se limita a darle un suave beso en la parte superior de su cabeza.

Se siente abochornada, pero se restriega un poco más contra el costado del chico.

—No te preocupes Cam, nos podemos quedar aquí cuanto quieras—responde Albus sonando algo letárgico y cómodo.

Es una mentira, ambos tienen sus trabajos y aunque tenga unas vacaciones luego de una temporada, está claro que Camelia tiene que volver a jugar Quidditch y Albus a su tienda; ocupan el dinero ya que no se puede vivir de aire, ambos han sido muy independientes de sus familias desde que comenzaron a vivir solos.

Eso le gusta.

Esto le gusta.

Esta pequeña burbuja personal, donde su novio le conoce demasiado bien para saber qué hacer para mantenerla cuerda, luego de una derrota tan humillante.

Suspira antes de derretirse un poco a su lado y abrazándolo más relajada, Albus era esa pequeña pócima que lograba quitar todas sus preocupaciones y dejarlo solo a él.

—Sabes, aún estoy algo estresada—confiesa algo sonrojada ganando una mirada preocupada de Albus—tal vez podría gastar algo más de energía contigo antes de pasar el resto de la tarde sin hacer nada—explica con algo de malicia que capta Albus rápidamente viéndose complacido.

El beso arrasador que comparten después, provoca un suspiro complacido de sus labios al separarse.

—Lo que sea para complacer a mi jugadora estrella—susurra porque no hay necesidad de gritar cuando ambos labios están juntos.

Eso hace sonreír a Camelia sinceramente.

El resto de la tarde pasarían sin hacer nada sobre la cama, pero por ahora, tal vez hacer el amor con Albus ayude a subir sus ánimos.

Efectivamente lo hace.

Fin

Espero les gustara.

Nota:

Por si no lo saben en mi perfil tengo un link de mi página en Facebook donde publico mis actualizaciones y donde chateo con los chicos sobre temas de anime, manga, juegos, libros, series…etc por si alguno quiere comunicarse conmigo o visitar un rato para conocerme mejor.

Sayonara sexys lectores.