Spy x Family No me pertenece
Maní
Damian Desmond está completamente seguro que la cantidad de Maní que ingiere su novia no es algo sano, la ha visto comer eso desde que son niños y ahora que tienen 17 años, está completamente seguro que puede desarrollar algún problema debido a los altos consumos de este alimento en particular. Anya por otro lado siempre parece ajena a sus preocupaciones, diciéndole que va envejecer pronto si sigue comportándose como un viejo amargado, lo cual produce incomodidad en su interior; ignorando lo patético que es que a estas alturas de la vida siga enamorado de su primer amor, su preocupación más grande es intentar mantener con vida a su novia.
Es como si fuera un niño dispuesto a matarse por cualquier estúpida cosa.
Que lea mentes o no, Anya es un peligro para ella misma en lugar de la seguridad pública.
Según había investigado el comer mucho maní puede traer diferentes problemas médicos, los cuales había expuesto a su novia que solamente se había reído divertida del tema.
A veces quiere matarla.
—Tus pensamientos son demasiado fuertes y no pienso dejar de comer tanto Maní—señala su novia a su lado en medio de uno de los jardines de la escuela.
Estaban descansando en medio de las clases, si bien Damian está seguro que las altas notas de su novia deben tener una pizca de trampa, debido a sus constantes métodos de estudio esta había avanzado bastante por su propia cuenta.
Si usa su cerebro para algo más que para cometer tonterías, en realidad es alguien bastante inteligente.
Anya gruñe molesta mientras mete otro maní a su boca, claramente habiendo escuchado sus pensamientos. Contario a lo que alguien creería por conocer el secreto de su pareja, no tiene mucha molestia por la poca privacidad de sus pensamientos, es consciente que con la edad Anya ha logrado una gran cantidad de control a su poder y suele darle privacidad a sus seres queridos cuando quiere.
A veces hace trampa, pero en general es una buena persona.
—Ni siquiera saben bien—comenta con molestia viendo al libro en sus manos, lo que provoca que Anya lo vea con el rostro herido.
Ha dicho alguna blasfemia o algo por el estilo, pero es verdad, el Maní nunca ha sido un alimento que le interese demasiado.
Demasiado seco y da tanta necesidad de tomar líquido.
Además, tampoco es que pueda disfrutarlo, cada que tiene cerca alguna bolsa de maní cerca, Anya lo vería con ojos de perro a medio morir para obtenerla; puede que fuera un mandilón como dicen sus amigos, pero suele funcionar bastante bien para obtener cosas de su persona.
Anya lo ve fijamente pensativa, a lo cual desvía la mirada de su libro para levantarle una ceja expectante.
La sonrisa peligrosa de la niña solamente insinúa problemas.
Siempre traen problemas.
Va a gruñirle que detenga cualquier estúpida idea que tenga, solo para sorprenderse de que un pequeño maní sea arrojado a su boca; voltea a verla claramente fastidiado dispuesto a tragarlo para quejarse de eso, que le meta un maní a la boca no va hacer que fuera más sabroso. Ha estado con Anya en diferentes charlas sobre el tema, no importa que tenga el maní, no es algo que le va gustar y no piensa cambiar de opinión.
Pero la chica es demasiado rápida y antes de saberlo, unos labios están unidos a los suyos, suaves, pequeños, cálidos y perfectos. Se pone tengo por el impacto de un beso repentino, pero Anya tiene experiencia en ataques sorpresas y la suave lengua sobre su labio inferior, es una experiencia que conoce suficiente para abrir levemente la boca.
Con un rápido disparo la lengua de la chica entra a su boca, provocando que toda tensión desaparezca para atraerla por la nuca más cerca de él.
Desesperado por perdurar este momento un poco más.
Un segundo más de este beso.
Un instante más de la presencia de Anya.
Para su mala suerte el beso si bien completamente sorprendente, termina demasiado rápido y gimotea cuando esta se aleja con una sonrisa claramente de victoria entre sus labios. La ve masticar algo en su boca antes de tragar, lo que hace que vea confundido antes de procesar que el maní anterior no estaba en su boca más.
Esa pequeña ladrona.
Ella ríe cuando ha notado su entendimiento o tal vez leyó su mente, no es que importe, siempre que lo besa todo queda vagamente en una niebla y aturdimiento que ocupa recuperarse.
—¿Qué tal el sabor de este maní especial de Anya? —pregunta la chica luciendo claramente fanfarrona por su anterior acción.
Su muerte.
Esa mocosa será su muerte, piensa con una sonrisa divertida mientras toma el mentón de la chica para sujetarlo firmemente; Anya no muestra temor y parece más bien emocionada porque puede pasar, cuando toma la bolsa de maní olvidado para colocar uno suavemente en la boca de la chica.
Los ojos de esta brillan emocionados ante la expectativa, que probablemente ya leyó en sus pensamientos.
—Mientras sea el único que puede probarlos, estará bien—asegura con voz algo ronca, antes de tomarla de las mejillas y atraerla a otra ronda de besos entre ambos.
Anya parece derretirse entre sus brazos, antes de sujetarse de su camina y abrir la boca para dejarlo besar a su antojo, bastante dispuesta para ser una pequeña pilla que siempre está retándolo por cualquier tontería.
No es que importe realmente.
Todo deja de tener importancia mientras ambos comienzan una pelea diferente, por quien termina con el pequeño maní dentro de su propia boca; provocando que en realidad Damian admita que este no es tan malo como inicialmente pudo pensar.
Aun así piensa que su novia podría comer menos maní, pero si es de esta forma, está dispuesto a unirse a ella cuanto quiera.
Fin
Espero les gustara.
Nota:
Por si no lo saben en mi perfil tengo un link de mi página en Facebook donde publico mis actualizaciones y donde chateo con los chicos sobre temas de anime, manga, juegos, libros, series…etc por si alguno quiere comunicarse conmigo o visitar un rato para conocerme mejor.
Sayonara sexys lectores.
