Boku no hero No me pertenece.

Megumi por otro lado es un Oc que cree.

Esta historia podría ocuparse en la línea del tiempo antes y en algún momento del fic "My hero" que pronto tendré en mi página.

Sirena

Bakugou Katsuki es muy joven cuando conoce a la molestia que conoce como Yoarashi Megumi, la hija de los dueños de una popular panadería, que jura no estaba ahí la última vez que vino con sus padres, tiene unos enormes ojos azules que lo ven con curiosidad mal disimulada. Tiene el cabello demasiado corto como un niño de color blanco, piel demasiado pálida y ojos que parecen verlo con interés detrás de la barra; Katsuki le gruñiría cuando sus padres parecen interesados en que fueran amigos, pero Katsuki no está interesado en ser amiga de la niña que parece más un niño que el mismo torpe Deku.

Megumi no parece ofendida cuando se marcha y en su lugar le da una larga mirada antes de volver con sus padres.

Hay algo mal.

No solamente la niña aparece de la nada, es terriblemente diferente a ambos adultos y su cabello blanco resalta contra el negro de la familia.

Sus padres hablan preocupados de camino a casa, lo cual le hace pensar que la niña en realidad no pertenece a ese lugar.

¿Pero de dónde sale?

En realidad…

—¿De dónde vienen los bebés? —pregunta en voz alta a sus padres, que parecen algo pálidos cuando lo ven.

Esa noche no obtiene una respuesta válida.

Mierda.

Tal vez los niños si los trae la cigüeña y Megumi Yoarashi es un bebé tardío.

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La escuela de Megumi y el idiota de su hermano queda al otro lado de la ciudad, así que no tiene que verlos más que cuando va a la panadería; si Megumi es molesta, el hermano de esta es el triple de molesto y más alto que Katsuki. Pero cuando sus padres ven que tiene mucha energía y rabia acumulada para meterlo a clases de batería, puede ver por la ventana de su clase un parque de juegos donde los hermanos Yoarashi pasan casi todas las tardes que puede. Ve molesto la habilidad de Inasa para controlar el aire y la sensación de que podría ser una particularidad difícil de arremeter, en cambio la niña siempre pasa jugando con pequeñas partículas de agua a su alrededor.

Su sonrisa es demasiado brillante cuando crea cosas con el agua, su control es bastante destacable y la manera en que tolera a la masa que tiene por hermano también.

Se ven tan diferentes.

¿Son mellizos realmente?

Lo duda.

Katsuki escucha de fondo al profesor aburrido que espera enseñarles algo de historia de música, mientras ve como la niña Megumi se ha caído de frente al saltar del columpio; su hermano salta alterado antes de correr a la niña que no muestra ni una lagrima y solo ríe con torpeza.

Le dará un punto a la mocosa, Deku ya estaría llorando por eso.

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Katsuki maldice a su madre por llevarlo a la panadería todo el tiempo, siempre que termina sus clases de música esta piensa que deben llevar dulces a casa, como si le gustaran o algo por el estilo; algunos con canela son interesantes, pero en realidad quisiera no tener que venir aquí todos los días para eso. La niña Megumi suele caminar detrás de su madre como un pollito que intenta ayudar, con una estúpida determinación en sus ojos que le parece patética; una parte de su mente no puede evitar la similitud de Megumi y Deku, casi puede imaginarlos a ambos juntos y siendo estúpidamente mejores amigos o algo así.

Es ridículo estar molesto por eso.

Deku ya no es su amigo, le ha dejado muy claro que no le interesa tener un inútil como él como amigo; además Megumi apenas si es alguna conocida.

Pero la imagen de ambos juntos es una molestia.

—Apúrate tonta—farfulla cuando sus madres parecen entretenidas en hablar, espera ver lágrimas en sus estúpidos ojos al fin como las niñas cuando les habla de esa forma.

No ocurre.

Megumi lo ve fijamente con mirada impasible, casi fastidiada, antes de tomar el cupcake en sus manos y arrojarlo con fuerza a su rostro; no puede esquivar el ataque sorpresa.

Explosiones salen de sus manos, pero la niña se mantiene tranquila, antes que ambas madres entren para rescatar lo que pudo haber sido una pelea de catástrofes mundiales. La estúpida mocosa ingrata asegura que fue un accidente, a lo cual Katsuki la llama por la perra mentirosa que es, ganando un castigo de su madre.

La sonrisa victoriosa de la niña, demuestra que no es inocente.

Maldita bruja.

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Katsuki comienza a ser un maldito dolor de culo cuando queda a solas con Megumi en la panadería, queriendo que todo el mundo vea la lengua ágil y aguda de la chica, sin tenerle miedo y luciendo bastante intimidante cuando quiere. Su madre asegura que la niña es una dulzura, provocando que Katsuki solo quiera explotar la boca de esa perra, que le suele sacar el dedo del medio cuando sale de la panadería, esa mocosa no tiene nada de dulzura excepto por los postres que hace. Katsuki aprende a reconocer cuando ella cocina, ya que la maldita mocosa siempre usa demasiada azúcar.

Tendrá diabetes cuando sea adulta si no se cuida.

Puto grano en el trasero.

Cuando llega a la panadería ese día con su padre, Megumi está saltando a todos lados como un puto conejo para ayudar con la gran cantidad de clientes; su cabello blanco ahora destaca sobre sus hombros y se agita con las dos colas que tiene.

La palabra adorable viene a su mente junto con las ganas de vomitar por solo pensarlo.

—Señor Masaru y molestia número 1—saluda Megumi con tranquilidad, su padre debe arrastrarlo para evitar una pelea entre ambos cuando Katsuki tira de la coleta de la niña con fuerza.

Antes de irse logra arrojarle un zapato, que la niña esquiva alarmada y soltando gruñidos de un animal.

—Correcaminos de mierda—le gruñe con enojo y esta tiene la decencia de parecer ofendida.

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Katsuki detiene sus pasos cuando ve a Megumi en el parque por donde pasa luego de sus clases, gruñendo maldiciones de verla fuera de la panadería y su mala suerte de que sus padres piensen que es suficientemente mayor para viajar solo; tal vez que Katsuki gritara y pataleara para eso, funciono de forma mucho más efectiva de lo que esperaba. Tiene la idea de irse contra ella al fin, lejos de la panadería y ojos de sus padres, retarla a una pelea para que vea bien en la posición en la que se encuentra con él; debajo como todos los demás. Sus ojos brillan maliciosamente antes de caminar de forma silenciosa, listo para darle un susto de muerte como el que ella le dio cuando se ocultó en una canasta la semana pasada en la panadería.

Le devolvería el infarto y un ojo morado con suerte.

Su padre dice que debe ser más amable con las niñas, pero si son como la bruja de su madre, amabilidad es lo último que ocupa.

Se congela cuando a unos pasos de ella en los arbustos, puede escuchar a la chica cantar una canción por bajo (de forma mucho mejor de lo que esperaría) y trabajar arduamente en un pequeño gato formado de agua; el sudor en su frente demuestra que tanto se ha estado esforzando por la creación y sus ojos en llamas también le dan la sensación de trabajo pesado.

Es diferente a Deku en eso.

Deku quien solo llora e intenta lucir genial, cuando claramente es un perdedor que no se esfuerza por hacer algo con lo que el mundo le lanza, solamente llorando por no tener una particularidad; puede que el cerebro del idiota fuera algo útil, pero en lugar de llevar su cuerpo al mismo nivel, se queda atrás solo añorando a los héroes que no puede ser.

Megumi tiene una particularidad decente, se esfuerza y es decidida.

Si.

Ambos son mundos diferentes.

El gato de agua queda totalmente creado, haciendo que Megumi chille de alegría sorprendiéndolo (¿Cuánto tiempo se ha quedado viéndola?) y el pequeño gato formado de agua, actúa casi como si tuviera independencia por cómo se mueve.

Fascinante.

Solo por eso decide no tomar su venganza ese día.

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Katsuki ve la película de la sirenita cuando sus primos menores llegan a casa, no entiende porque en casi toda la película su mente iba desviada a cierta niña de cabello blanco con controles de agua.

Un fastidio.

Pero no dice nada en toda la película.

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Hay cierto grado de fastidio cuando ve el largo pelo de Megumi en un horrible color negro, la llama de malas formas y esta no parece afectada mientras se encoge de hombros, lo cual le fastidia aún más; su opinión claramente no es importante para ella.

Pero su cabello negro es molesto.

Cuando su padre pregunta curioso por el arrebato horas más tarde, Katsuki solo gruñe con los dientes fuera.

—No es natural, su cabello es feo de color negro—no admite que para Katsuki el cabello blanco de Megumi, había sido una de las pocas cosas que había categorizado como "lindo" a lo largo de su vida.

Su padre lo ve con curiosidad antes de suspirar.

—Tal vez solo es una etapa, seguramente si alguien le dice a Megumi-chan que su cabello blanco es hermoso, lo volvería a tener al natural—comenta este distraído y Katsuki gruñe de mal humor.

Toda la semana pasa de mal humor.

Pero no es por el cabello de la chica.

Eso no importa.

Megumi es estúpida y no tiene nada que ver con ella.

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—La voz de Megu-chan es tan linda, me siento en medio de un hechizo mágico—declara Ashido de forma emocionada cuando han estado en medio del almuerzo, sacando a Katsuki de viejos recuerdos los cuales no quiere recordar específicamente.

La chica de cabello negro parece abochornada mientras rasca la parte trasera de su cuello, luciendo incomoda por el alabo y sin haber querido cantar la canción que hizo anteriormente; pero la perra de Ashido había sido insistente y provoco una vena débil en Megumi.

Kirishima, Kaminari y Sero rápidamente se lanzan para alabar su voz; aunque nota divertido que Kaminari medita sobre hacer un dúo con Jiro. El grupo de idiotas salta sobre ideas y oportunidades que claramente fastidian a la chica, pero es demasiado estúpidamente amable para contrarrestarlos.

¿Por qué está sentado aquí?

Cierto.

El idiota de Kirishima lo había arrastrado contra su voluntad, además el almuerzo era un tiempo preciado y al menos al estar al lado de Megumi, ella sería sacrificada para ganar la atención de los otros imbéciles.

Toma entre sus manos el pan de la panadería Yoarashi, que esta había traído para el resto de idiotas y que no pensaba arrojar a la basura; era una buena panadería maldita sea.

—Su voz me recuerda a la de las historias de las sirenas, probablemente podrías usarlo para la lucha—habla Kaminari casi demasiado brillante, haciendo que Megumi se vea aún más abochornada.

Debió ir a comer con su hermano.

Estúpida de ella.

—Cambiemos de tema mejor, pronto iniciaran las pasantías, si hablemos de cosas seguras para mi corazón—suplica está casi lastimeramente, haciendo que Sero sea quien se apiade de esta con Kirishima y cambiando el tema.

Los otros dos idiotas saltan emocionados.

Megumi solo sonríe sentada aun a su lado, lo cual fue una puta coincidencia (que creo la perra de Ashido o algo así) y abre emocionada parte de su pan dulce, esta tararea una canción vagamente familiar en voz baja que solamente Katsuki puede escuchar; no dice nada porque no tiene nada que aportar, dado que nadie lo está fastidiando puede comer en silencio.

Ve de reojo a Megumi quien sonríe ante algo que dijo Ashido.

Si.

Esa idiota es una estúpida bruja o sirena maldita que lo ha encantado o una mierda así, para que su corazón lata apresuradamente por una maldita sonrisa estúpida.

Gruñe mientras come el pan.

Es bueno.

Maldita sea.

Ojalá las clases inicien pronto y lo pongan nuevamente de pareja con la chica (Aizawa comenta que es de las pocas capaces de controlarlo) para darle una paliza a la hora de luchar.

Estúpidos sentimientos de mierda.

Fin

Espero les gustara.

Nota:

Por si no lo saben en mi perfil tengo un link de mi página en Facebook donde publico mis actualizaciones y donde chateo con los chicos sobre temas de anime, manga, juegos, libros, series…etc por si alguno quiere comunicarse conmigo o visitar un rato para conocerme mejor.

Sayonara sexys lectores.