La guerra. Un evento trágico lleno de horror, traición, desesperanza y sufrimiento. En la guerra, las reglas, el protocolo y el código de ética y moral no existen, y eres libre de hacer lo que quieras, con tal de sobrevivir. Incluso si se trata de traicionar a tu país e irte al bando enemigo, con tal de salvarte el pellejo, lo importante es seguir con vida. La guerra puede cambiar a las personas, para bien o para mal, ya sea de forma voluntaria u obligatoria, y ya sea para defender a tu patria o para matar personas por dinero, la guerra puede cambiar tu vida y definirá tu futuro, si es que sobrevives.
En un lugar casi inaccesible de la Antártida, oculta entre las heladas montañas, se encuentra la base de Finis Chaldea. Un observatorio donde se encuentra la base principal que protege la historia de la humanidad de entidades y fuerzas que van más allá de la comprensión humana. Dentro de estas instalaciones, se escucha el llanto de un recién nacido. El descendiente de aquél que salvó a la raza humana de su extinción, ha llegado a este mundo. El fruto del amor entre un humano y una diosa. La madre de este bebé, decide ponerle el mismo nombre que tiene su padre, siendo el cuarto de su linaje que lo porta. En el pasado, existieron otros héroes que llevaron el mismo nombre, y salvaron el mundo en diferentes situaciones y épocas, por lo que este niño debería sentirse orgulloso de llevar el mismo nombre que sus antepasados.
Ouryuu IV nació en el año de 20XX, y el niño heredó ambas características de sus padres. Para empezar, Ouryuu IV sacó el mismo color de los ojos que su padre, un brillante rojo carmesí, y el sedoso cabello negro media noche de su madre. Durante sus primeros años de vida, era muy callado, pero al mismo tiempo curioso, puesto que a las pocas semanas de aprender a gatear, jugaba y curioseaba con la cerradura de su cuna hasta que en algún momento descubrió cómo abrirla por su cuenta, y empezara a gatear por toda la habitación mientras sus padres buscaban una muda de ropa. Esto causó 2 cosas, en primer lugar causó que uno de los genios del Chaldea se interesará por el niño, y ese genio no era nadie más que Leonardo DaVinci, que en este caso tenía la apariencia de una mujer, y en segundo sus padres cambiaron la cerradura por una con un candado simple, que curiosamente esto también despertó la curiosidad del pequeño Ouryuu, tanto que incluso jugaba más con el candado de su cuna que con el resto de juguetes que sus padres y amigos de sus padres traían como regalos.
Conforme iba creciendo, el niño fue recibiendo una educación totalmente diferente a la de los niños promedio, ya que al ser rodeado de genios como DaVinci, Nikola Tesla, Reines ElMelloi, entre otros, Ouryuu IV recibió una educación un tanto adelantada a su edad. Y a pesar de que adquirió conocimientos que si bien no todos fueron asimilados como correspondía, sentarían las bases para mejorar su entendimiento de las cosas a futuro. Aún así, no toda su vida eran estudios, sino que mientras iba creciendo, otros Servants con apariencia infantil como Abigail Williams, Alexander III, Jack, Voyager, Elizabeth Bathory, Gilgamesh, Jeanne D'Arc Lily, entre otros, jugaban con el hijo del Máster, contaban historias fantásticas y resolvían algunas de sus dudas mientras que sus padres no estaban presentes.
De vez en cuando, Ouryuu IV veía a su padre en el pasillo o en el comedor rodeado por gente excéntrica. Ellos parecían gente normal pero se vestían como los sujetos en los libros ilustrados que le contaba DaVinci, que por cierto, mucho de lo que aprendió fue gracias a sus historias, pero también tuvo sus primeras pesadillas, ya que ella no era de las personas que censuraba la información, y aun así trataba de darle una educación adecuada con respecto a su edad, aunque… ¿A quién se le ocurre enseñar historia greco-mediterránea o anécdotas oscuras de la edad media a un niño?...
Y además de DaVinci, había otro ser maligno que se introducía en los sueños del niño para asustarlo mientras sueña, y provocarle sus mayores temores. Dicho ser maligno, de larga cabellera morada y aspecto diabólico, se alimentaba de su miedo, todo mientras este ser disfrutaba de su sufrimiento, hasta que una noche, una gran sombra cuyo rostro tenía forma de calavera ybrillantes ojos azules, tomó al demonio y lo arrastró hacia la oscuridad, haciendo que el hijo del Master pudiera descansar tranquilamente al fin.
También estaban esas hermosas mujeres que autoproclamaban ser sus abuelas, sin embargo, no se parecían en lo más mínimo a sus padres, pero aun así llenaban la vida del joven Ouryuude amor, afecto y deliciosa comida caliente, sobre todo la de Boudica que era la mejor del mundo según el hijo del Máster, aunque en ocasiones estas mujeres se pasaban un poco con el afecto, en especial la mujer con vestimenta oriental morada de conjunto apretado llamada Minamoto-no-Yorimitsu, a la cuál Ouryuu IV la llama Raikou ya que ella misma se lo pidió, y usaba sus enormes y suaves pechos, más grandes que la cabeza del niño, para darle de abrazos hasta casi desmayarse por asfixia. También estaba Helena Blavatsky, que le contaba historias fantásticas de los Mahatma, y ella decía que eran seres con almas nobles e inmaculadas que transmitían un mensaje de paz y progreso a la humanidad, aunque hasta ahora no haya nadie que sea 100% coincidente con esa descripción.
Además de ellas, el joven Ouryuu también conoció a otras mujeres más jóvenes, que se decían ser compañeras leales o de apoyo emocional de su padre. Aunque, de esas mujeres jóvenes, había dos de ellas que pasaban más tiempo con él que todas las demás. La primera era rubia con ojos azules, vestía conjuntos de bañador, blusa de playa y usaba lentes de marco negro de vez en cuando. Ella le aseguraba ser la hermana mayor de su padre, aunque no se parecen en lo más mínimo. Era muy alegre y extrovertida, y hacía trucos con un aro de hula, una pelota de playa y un… ¿Delfín?... Ouryuu no sabía cómo lo hacía para sacar delfines de la nada, y a veces pensaba que eran producto de su imaginación. A pesar de eso, Jeanne D'Arc hacía todo lo posible para consentir al que, según ella, es su sobrino más preciado.
Aparte de Jeanne, también había una chica de cabello corto, color lila y era muy amable, un poco tímida a veces y también usaba lentes. Ouryuu comenzó a llamarla tía Mash sin darse cuenta, pero parecía un poco abochornada de ello, así que creyó que la hacía sentir incómoda, por lo que solo la llamaba señorita Mash al principio. El joven Ouryuu IV pensó que había solucionado el problema pero, aparentemente la chica se entristeció porque se había acostumbrado a ser llamada tía y se comportaba extraño por unos días, así que volvió a llamarla tía Mash desde entonces, y a pesar de que no era familiar directa de su padre, él la consideraba como una hermana pequeña y la protegía como tal.
Durante las noches, el chico se cruzaba en ocasiones con una mujer exactamente idéntica a su madre tanto en su cuerpo como en su peinado. Sin embargo, ésta tenía el pelo rubio, su vestido era diferente y usaba una corona negra sobre la cabeza, además de que a veces llevaba una lámpara en su mano que iluminaba los pasillos con su espectral luz azul. Aún así, a veces, Ouryuula confundía con su madre mientras exploraba el pasillo en las noches para ir al baño o tomar agua en el comedor, pero en realidad no era Ishtar, sino Ereshkigal. Para el hijo del Master, ese nombre era algo largo y difícil de pronunciar, pero el chico le decía tía "Ere", al principio solo por cariño y por el parecido con su madre, pero no pasó mucho tiempo hasta que este se convirtiera en su título oficial, ya que afirmaba ser la hermana de su madre, o eso decían ambas.
A veces, el hijo del Master soñaba con una chica que tenía el cabello lila, llevaba ropa muy reveladora y siempre le decía que entraba a sus sueños para que la siguiera, aunque casi siempre despertaba antes de poder interactuar con ella. Tiempo después, Ouryuu se enteró que había una chica igual a la que aparecía en sus sueños y rondaba por el edificio, y eventualmente se hicieron amigos debido a que ella le hacía tener sueños agradables a diferencia del ser oscuro conocido como BB, la Servant MoonCancer que atormentaba al hijo del Master, aunque para Ouryuu se le hacía extraño de la chica que le hacía tener sueños agradables, es que podía tomar tres formas, una de niña, una de adolescente y una de adulta, y podía cambiar de forma a voluntad. El chico todavía recuerda el nombre de aquella entidad que le hacía tener esos sueños agradables: Kama.
Los años pasaron, y Ouryuu creció rodeado de gente bastante excéntrica y diversa, gente curiosa, honorables, gente increíblemente fuerte, soberbios, bromistas, buscapleitos, amargados, ilustres… y también monstruos, literalmente hablando. Algunos solo lo eran en apariencia, y al chico le daban miedo al principio pero más temprano que tarde, esas entidades le demostraron que tenían un lado amable, aunque otros simplemente eran hostiles y parecían estar de mal humor todo el tiempo, y otros pues… bueno... no vale la pena mencionarlo.
Sin embargo, lo que nadie sabía, es que, en alguna parte del mundo, alguien estaba preparando una ofensiva contra Chaldea, debido a que el Master había asesinado al Crypter Kirschtaria Wodime y era sospechoso de la desaparición del miembro más importante de la casa Animusphere, en su última batalla durante los acontecimientos del Lostbelt de Olympus. Un mensaje anonimo encriptado en el tiempo fue enviado a la casa Wodime, señalando al Master de Chaldea, Ouryuu III, como el asesino de su líder. En dicho mensaje, lo acompañó con otras acusaciones, señalando también que el Master había acabado con la vida de otros magos como Ophelia Phamrsolone, Kadoc Zemlupus, Scandinavia Peperoncino, Hinako Akuta y Daybit Sem Void, indicando que, seguramente, él también sería asesinado para el momento que el mensaje haya sido recibido. En el mensaje, también acusó al Master Ouryuu III de ser el asesino de magos de alto rango como Olga Marie Animusphere, Lev Lainur Flauros y Goredolf Musik. Una vez que el Master junto con sus Servants resolvieron el último Lostbelt, y el mundo había vuelto a la normalidad, el mensaje fue recibido en la casa Wodime.
Todo pudo seguir siendo así, una vida relativamente normal para el joven Ouryuu IV, acompañado de gente cual menos curiosa, pero todo cambió aquel fatídico día, no mucho después de que el chico cumplió 13 años. Según el informe de seguridad del exterior, Chaldea recibió visitas inesperadas. Primero fue una fuerte explosión desde el piso inferior, que probablemente era la zona de ingeniería, y luego de la explosión, la mayoría de los Servants del lugar desaparecieron mientras sus cuerpos brillaban en un tono amarillo, y solo el personal de ingeniería, los científicos y los médicos estaban presentes pero el pánico se había apoderado de ellos, ya que un enemigo desconocido para Finis Chaldea les dio una desagradable sorpresa. Los pasillos relucientes e inmaculados, ahora eran oscuros y estaban casi destruidos, el humo negro impregnaba el ambiente, y junto con el olor de metal y plástico quemados, se estaba haciendo difícil el respirar mientras el techo colapsaba sobre los que estaban dentro de la instalación, y en medio de la conmoción, Ouryuu IV logró visualizar una figura que para él era familiar entre el humo, era grande y parecía portar algo parecido a una ballesta.
- ¿Señor William? - pregunta el chico a la figura con la esperanza de una respuesta.
Sin embargo, en la parte superior de la figura en el sitio donde deberían estar sus ojos, salieron 2 brillantes luces rojas que empezaron a apuntar en su dirección. Y cuando la figura salió del humo, lamentablemente no era el Servant de clase Archer William Tell, ya que ese hombre tenía una máscara táctica negra con un uniforme militar gris sin galardones ni insignias, y portaba un fusil con silenciador.
- No te muevas. - le ordenó el soldado mientras apuntaba con su arma al chico.
Ouryuu IV estaba temblando de miedo y quedó paralizado por lo mismo al ver a esa figura con su arma apuntando hacia él. Luego de eso, el soldado menciona.
- Explorador a Control, el objetivo está en el pasillo exterior 3…- dijo mientras se acercaba al niño.
El hijo del Master estaba en shock, y no podía moverse o correr debido al miedo que tenía en ese momento, pero entonces escuchó una voz familiar detrás de él.
- ¡Ouryuu! al suelo! - gritó la voz.
En ese momento, el chico se tira al piso boca abajo, mientras protegía su cabeza con sus brazos.
- ¿Cómo?! ¡¿Aún hay servants?!... - exclamó el soldado antes de que tres rayos de luz lo atravesaran en su brazo, pecho y clavícula.
- ¡Ouryuu! ¡Ouryuu! Cariño, ¿estás bien? ¿Te hizo daño? - dijo la voz mientras sentía la presión de una mano apoyándose en su hombro, y al voltear, el chico se dió cuenta de que era su madre, Ishtar.
- ¡Mamá! - contestó Ouryuu IV aliviado pero también estaba muy asustado. - ¡¿De dónde salió él?! ¡¿Dónde está papá?! ¡¿Hay más como él?! - pregunta el chico con lágrimas en los ojos.
- ¡Seca esas lágrimas! ¡No tenemos tiempo para quedarnos aquí! Sujétate de mi mano y no vayas a soltarme. - le dijo con un tono serio, pero también podía sentir su desesperación.
De inmediato, el chico obedeció a su madre, y sin rechistar la tomó fuerte de la mano. En eso, Ishtar levanta su otra mano y dijo.
- ¡Vuela rápido, Maanna! - .
De la nada, un extraño objeto gigante de color azul con adornos dorados salió de un portal, y el chico fue envuelto en una aura de luz color oro, el cuerpo del chico se sentía ligero como una pluma y de un momento a otro, fue jalado por una enorme fuerza desde su brazo. Madre e hijo fueron impulsados por todo el pasillo a una velocidad de vértigo, como un colibrí volando a través de un corredor estrecho.
mientras volaban por los pasillos de la destrozada Chaldea, Ishtar no pudo evitar sentir algo de tristeza, porque muchos de esos pasillos antes de color mármol alumbrados por las luces artificiales blancas tenían muchos recuerdos que le producían nostalgia, por otro lado el pequeño Ouryuu tenía otras preocupaciones en su cabeza.
- ¡No vayas a chocar, no vayas a chocar, no vayas a chocar! - rezaba el chico mientras experimentaba esa fuerte experiencia.
Entonces, tan rápido como comenzó, la sensación se detuvo, y el cuerpo de Ouryuu IV lentamente empezó a bajar mientras la gravedad volvió a influir en él.
- ¡Cuidado con la cabe...! - escuchó a su madre decir antes de caer de espaldas al piso.
- ¡Lo siento hijo! - exclamó Ishtar.
- Auch… aaaagh... - dijo Ouryuu mientras se quejaba por el golpe.
Al levantarse, miró a su alrededor y estaban frente a una puerta de acero junto a un panel de acceso, parecido a los que estaban en las bodegas inferiores. La puerta brilló en un color azul por sus hendiduras y luego se abrió lateralmente, entonces del panel de acceso se abrió la ventana de comunicaciones.
- Ustedes dos, entren antes de que los vean. - dijo Ereshkigal desde la ventana en el panel de control.
Ishtar y su hijo entraron rápidamente por la puerta, y entonces la puerta se cerró sola detrás de ellos. Al entrar a la habitación, se dieron cuenta de que era bastante larga, amplia y estaba casi totalmente en blanco, y encima de eso la puerta por donde entraron, había desaparecido.
- Ouryuu, no te confundas, este lugar es solo un reality marble simplificado al extremo. - explicó Ishtar.
De pronto, una cegadora luz brillante los envolvió al chico y su madre, haciendo que Ouryuu IV cierre los ojos por la intensidad de la luz y cuando los abrió nuevamente, estaba en una habitación más pequeña, y al lado derecho del chico estaban sus tías Jeanne y Mash sentadas sobre enormes cajas de madera, y Ereshkigal estaba en medio de la habitación con una laptop apoyada en un mueble, más adelante estaba su padre y detrás de él una rara estructura blanca en forma de arco que ocupaba la mayor parte de la habitación. Las tías de Ouryuu IV al verlo se alegraron y lo abrazaron en grupo, ya que estaban muy preocupadas por él, y al voltear a ver a padre, su mirada solo expresaba preocupación, pero de pronto lo miró y se acercó a su hijo, diciendo.
- Ouryuu IV, hijo mío, me alegra que estés a salvo. - expresó mientras lo abrazaba.
- Senpai... - dice Mash. - Según los datos de la computadora auxiliar, desde el inicio de la invasión de la fuerza hostil desconocida hace 3 horas, Chaldea ha sido destruida en un 75%, la infraestructura general ha sido comprometida, y solo contamos con 24% de la eficiencia energética habitual. -
- Solo 24%...- dijo el Master con una mirada fría en dirección a la estructura.
- No lo entiendo... ¿Dónde están los demás? - preguntó Ishtar. - Recuerdo que, todos los Servants estaban en la cafetería como es habitual a la hora del almuerzo, pero no vi a Ouryuu por ninguna parte, así que pensé en ir a buscarlo para almorzar juntos, pero entonces escuche una fuerte explosión y las luces parpadearon, y cuando voltee a ver la cafetería nuevamente, todos habían desaparecido. - luego cambia su expresión a enojo y dice. - Juro que si se trata de otro imbécil jugando con los santos griales de la bóveda, voy a usarlo como muñeco de práctica para mi Noble Phantasm... - expresó Ishtar bastante molesta.
- Las primeras explosiones fueron en el cuarto de ingenieria, seguidamente se reportaron sabotajes en los sistemas Megistus, Albion y Sheeba, esto fue un ataque premeditado bastante coordinado. - dijo Mash mientras leía el informe en una pantalla holográfica.
- Pero, ¿qué hay de Holmes y Davinci? - preguntó Ereshkigal.
- Probablemente estén en el Trono de Héroes ahora. - respondió Ouryuu III mientras bajaba su cabeza. - Megistus, Albion y Sheeba eran los sistemas que otorgaban el maná necesario para que los servants pudieran materializarse en Chaldea, y sin esa fuente el desgaste de mana es muy agresivo, con los 30 o 40 que nos visitan a diario, la concentración de mana escasearía en menos de 20 minutos, y al no poder mantener su forma forma espiritual pasado ese tiempo, regresan al Trono o intentan usar mi mana para mantenerse en este mundo, sin embargo con 6 servants de alta categoría bajo mi cuidado directo, simplemente ya no había lugar para que ellos se pudieran quedar. -
Mash se levantó y dijo.
- Pero esta bien, ¿Cierto? Ahora que estamos reunidos, podemos organizar un contraataque, podemos volver a tomar Chaldea y con la ayuda de los ingenieros podemos… -
Mash fue interrumpida por su Master que menciona.
- Eso sería muy difícil ahora, Mash… Quizás no lo hayan notado aún por la conmoción, pero ya no estamos en la Tierra. -
El rostro de todos se llenó de confusión. Ouryuu III se acercó a la computadora de Ereshkigal, accedió a algunos programas y entonces un panel de usuario aparece con el logotipo de Chaldea. El Master introdujo sus credenciales, y enseguida accedió al sistema de cámaras exteriores de Chaldea. Parecía todo en orden y el exterior estaba oscuro, pero aún podía verse la nieve y el cielo estrellado gracias a la leve iluminación exterior provocada por el fuego. Entonces el Master señaló la esquina superior derecha, mostrando el día, la fecha y la hora.
- Estamos a 23-04-20XX y son las 18:45 horas, en esta época todavía debería ser un día soleado y despejado afuera - explicó. - Aparte de eso, el cielo está totalmente negro, sin estrellas y con iluminaciones en un morado opacado en intervalos irregulares. -
Entonces, Ouryuu III dirigió la mirada a los presentes y menciona.
- No tengo dudas, ésto era lo que ellos querían, infiltrarse para destruir la fuente de energía de los servants para diezmar nuestras fuerzas, y en el proceso enviar a Chaldea a una dimensión de donde no regresaremos jamás. -
Todos quedaron en silencio por aquella revelación, y poco a poco empezaron a perder la esperanza, e Ishtar abrazó fuertemente a su hijo en ese momento.
- Pero, aún tenemos una oportunidad. - dijo de pronto el Master.
- Senpai, ¿En serio tienes un plan para salir de esta situación?... que alivio, tal como se esperaba del gran Master que reparó las singularidades, resolvió las pseudo-singularidades y conquistó los Lostbelt. - expresó Mash.
- Bueno… en realidad, es más una apuesta. - respondió Ouryuu III señalando la estructura blanca de la habitación.
- Senpai, esa estructura me parece muy familiar… ¿No será...? - preguntó Mash.
- Me alegra que lo recuerdes. Ésta estructura es un arco de canalización. Los mismos que tenía Solomon en su templo. - dijo el Master con una sonrisa serena.
- ¿Pero cómo es que?… - preguntó Mash.
- No es uno original. - aseguró Ouryuu III. - BB creó unas copias casi exactas con los datos del templo de Solomon, y aún con su intelecto y los recursos que teníamos, tardó muchos años en crear esto. DaVinci creía que podría extraer la energía de los Lostbelt destruidos y mejorar el sistema Megistus a partir de ello, sin embargo nunca logro hacerlo funcionar de ese modo. Cuando iniciamos las pruebas, descubrimos que no es un extractor, sino un portal, lo vamos a usar para salir de aquí. -
- ¿Un portal? ¿A dónde? - preguntó Ereshkigal.
- No lo sé exactamente, pero DaVinci dijo que quizás sería mejor no hacer más experimentos hasta poder desarrollar mejor tecnología de comunicación. - respondió el Master. - Después de todo, este portal no funciona como ningún medio de transmisión que conozcamos. Sé que es arriesgado, pero las únicas opciones que veo de momento son, o nos quedamos aquí a morir, o nos vamos y probamos suerte en un lugar desconocido. -
Todos los presentes tuvieron poco tiempo para pensar, ya que la eficiencia energética de Chaldeas cada vez era más baja, y si no tomaban la decisión pronto, la decisión se tomaría sola y morirían en ese lugar. Tras varios minutos, finalmente todos aceptaron el plan del Master, y se prepararon para usar la poca energía que tenía Chaldeas para poder activar el portal.
Durante la preparación de la máquina, Ishtar se acercó para hablar con su hijo, diciendo.
- ¿Tienes miedo, hijo mío? -
- Mamá… ¿Por qué nos está pasando ésto? ¿Quiénes eran esas personas que estaban afuera? ¿Y qué les pasó a mis amigos? - preguntaba Ouryuu IV entre lágrimas.
- No llores, hijo. - dice Ishtar mientras lo consolaba, acariciando su cabeza. - Fuimos atacados por personas malas, por motivos que desconocemos. Por eso, estamos organizando un escape, para así evitar que nos hagan daño. Tus amigos regresaron donde pertenecen, pero no te sientas mal por eso. Algún día volverás a verlos. -
Ishtar trata de cambiar de tema, para tratar de tranquilizar a su hijo, y menciona.
- ¿Sabes por qué te puse el nombre de tu padre? -
- ¿Por qué? - pregunta Ouryuu IV.
- Porque los antepasados de tu padre fueron grandes héroes en sus respectivas épocas. Tu padre me contó que tu tatarabuelo fue un gran comandante naval, y salvó al mundo de una invasión de monstruos que venían de otra dimensión, y los venció con ayuda de barcos de guerra, tu abuelo fue un héroe en otra tierra no muy diferente a esta logró proteger su mundo de diferentes amenazas incluso de la manifestación del caos. Y ahora, tu padre también es un héroe porque viajó a través del tiempo y el espacio para prevenir una catástrofe que amenazaba con destruir el mundo, tu padre obviamente logró vencer a esas amenazas y así logró salvar a la humanidad. -
- Vaya… - dice Ouryuu IV, y estaba sorprendido de su linaje, sin embargo en el fondo se preguntaba ¿por qué esperaron tanto para hablar de ello?
- ¿Lo ves? Tu nombre viene de tres héroes que salvaron el mundo, y tú eres el cuarto que lleva el mismo nombre, porque tengo el presentimiento de que, algún día, tú también salvarás el mundo, y serás un héroe como tus antepasados. -
- Mamá… -
- Por eso, cuando nos vayamos de aquí, quiero que te fortalezcas y me hagas sentir orgullosa, porque sé que tarde o temprano serás un héroe al igual que tus ancestros. -
El chico se limpia las lágrimas de sus ojos, y con una gran sonrisa responde.
- De acuerdo, mamá. ¡Seré un héroe como mi papá y te salvaré a tí y al mundo! ¡Lo juro! -
- ¡Ese es mi niño! - Ishtar se acerca y le da un abrazo fuerte a su hijo, dándole también un beso en la frente. Al terminar, menciona. - Ahora, quédate aquí. Voy a terminar los preparativos para irnos de aquí y vivir en un lugar mejor. -
La hora de la verdad había llegado, y mientras terminaban de hacer los últimos detalles de la máquina, Ouryuu III se acercó a su hijo, se sacó su porta pistola del cinturón, y un saco de cuero un poco viejo y desgastado de su bolsillo izquierdo del pantalón y se sentó al lado de su hijo para tener una conversación.
- ¿Cómo te sientes, Ouryuu? - preguntó el Master.
- Estoy un poco nervioso. Extraño a los demás, pero me siento bien a pesar de todo. - respondió su hijo mientras mantenía la cabeza en alto.
En eso, el Master le muestra a su hijo el pequeño saco que tenía en sus manos y menciona.
- Hijo, este saco de cuero tiene un recuerdo muy valioso que tu tatarabuelo me dió cuando iba a venir a Chaldea por primera vez. El saco y la perla que hay en su interior me los dió junto con esta arma y su porta pistola. Yo lo conocí porque, antes de venir a este mundo, mi padre me dijo que lo busque en un archipiélago llamado Hawaii, en una zona llamada Pearl Harbor. -
- Espera... ¿Cómo que viniste a este mundo? - preguntó.
- Hace mucho tiempo, mi padre fue arrastrado a otro mundo por medio de un portal mágico, y ese mundo era totalmente distinto, en una época donde los héroes vestían armaduras imponentes, había hechiceros poderosos y los jinetes destacaban porque podían domar bestias peligrosas, como caballos, pegasos y wyverns. Quizás sea difícil de creer pero, yo vengo de un reino que se llama Askr, mi padre era un mago poderoso que podía tener el control de los elementos de la naturaleza, y mi madre era una princesa que defendía su hogar con su fiel lanza. -
- ¡Vaya! ¡Eso es increíble! - dijo Ouryuu IV emocionado.
- ¿Verdad que sí? Bueno, pues yo estoy muy orgulloso de ellos, al igual que estoy orgulloso de tí, porque mi familia es lo más importante en mi vida. -
Ouryuu III tomó por el hombro a Ouryuu IV y sonrió. El Master le entrega el revólver Colt SAA con su porta pistola y el pequeño saco de cuero y dijo mientras lo abría y podía ver una esfera del tamaño de una pelota de baseball que brillaba con los colores del arcoiris.
- Guarda muy bien esta perla. Puede que sea de gran utilidad para tí en el futuro, y es posible que te dé buena suerte en cualquier lugar en el que estés. También necesitarás algo para defenderte. Te estuve viendo mientras practicabas junto a Billy, se que sabes usarla, no espero que la uses pero prefiero pecar de precavido que de ignorante. -
Dicho eso, el Master le dió unas palmadas en la espalda a su hijo, mientras que éste regresaba la brillante esfera arcoiris al saco de cuero y se colocaba la porta pistola en su cintura, y su padre agarraba fuerte el nudo corredizo de la bolsa, no sin antes de ver, que Ouryuu IV se percató de que había un fragmento de un objeto metálico color dorado. En eso, se acerca Mash y menciona.
- La eficiencia de energía de Chaldeas ya llegó a menos del 20%. -
- Está bien, tenemos lo que hace falta justo aquí. - respondió Ouryuu III mientras se dirigía a su esposa.
Ishtar vio al Master a los ojos, sonrió y dijo.
- Vas a usarlo, ¿Cierto? -
- Sí, y lo siento, sé que es una molestia para ti. - respondió Ouryuu III.
- No te preocupes. Si eso nos salvará de este problema, entonces hagámoslo. -
- Escuchen, todos. - dijo el Master al dirigirse a todos los que estaban en esa sala. - Cuando me case con Ishtar, con ayuda de Davinci usamos un fragmento del Grial para que Ishtar encarnara en forma física, y dicho fragmento fue absorbido con el pasar de los años, pero su poder aun sigue latente en ella. El arco del templo de Solomon absorberá la eficiencia energética del Chaldeas, el resto de la energía, la pondremos Ishtar y yo. A pesar de que no puedo controlar los elementos como lo hacía mi padre, mi naturaleza mágica es del atributo eléctrico, pero yo solo no basto para poder energizar el portal. Por eso, Ishtar será la fuente y yo seré el conductor. Una vez el portal esté creado, pasaremos rápidamente a través de él antes de que cierre y con algo de suerte, llegaremos a un mundo habitable. -
Tras eso, todos excepto Ouryuu IV prepararon todo lo necesario para activar la máquina, las preparaciones fueron completadas en 26 minutos. Aunque el mecanismo y los sistemas de conexión fueron improvisados, tenían esperanza de que funcionará.
- Senpai, los preparativos están hechos. El arco del templo de Solomon puede activarse de nuevo. - menciona Mash tras terminar de trabajar en la máquina.
Ouryuu III asintió con la cabeza, y al levantarse, Ishtar abrazó fuertemente a su hijo por la espalda y le dio una cálida sonrisa, para que después el Master hiciera lo mismo. El chico tenía un mal presentimiento de ello, pero él también les dió un fuerte abrazo, diciendo.
- Mamá, papá, los amo. Estoy muy orgulloso de ser su hijo. -
- Nosotros también te amamos, hijo mío. - respondió Ishtar al borde de las lágrimas y con la voz entrecortada.
- Eres nuestro mejor regalo que hemos recibido, y por eso haremos lo posible para darte un futuro. - continuó el Master, mientras que unas lágrimas salían de sus ojos.
Tras eso, Ereshkigal, Mash, Jeanne y Ouryuu IV se pararon frente de la enorme estructura en forma de arco, para ser los primeros en entrar, y entonces la máquina improvisadamente conectada a la estructura comenzó a brillar, pero la estructura no parecía emitir señal alguna, así que Ishtar cerró los ojos y al volverlos a abrir, su cuerpo empezó a emitir un leve resplandor dorado de ella, sus ojos entonces rojos comenzaron a brillar con increíble furor amarillo, y en eso pone sus manos sobre la espalda de su esposo. Ouryuu III pronunció unas palabras que por su dialecto y tonalidad, parecía que fuesen en un idioma desconocido.
Al terminar, el cuerpo del Master fue envuelto en el mismo brillo dorado de Ishtar, sus ojos cambiaron de rojo a un amarillo más brillante, de su espalda salieron unas estructuras extrañas que parecían tener forma de cañones de barco de guerra, pero éstos estaban hechos de energía, y sus brazos empezaron a emitir pequeñas cargas eléctricas que progresivamente se hacían más visibles, y con eventualmente rodearon todo su cuerpo. De pronto, Ouryuu III apoyó sus brazos en el pilar blanco de la estructura, el pilar se llenó de la misma electricidad del Master y el brillo dorado de Ishtar, y una descarga de energía fue lanzada desde el pilar hasta el centro de la estructura con forma de Arco. Una esfera de energía negra se formó en medio de la estructura, pero no pasó mucho tiempo hasta que la esfera se aclaró, mostrando un paisaje con nieve blanca en el suelo, frondosos bosques verdes en el horizonte y un sol de color naranja.
- ¡Deprisa! ¡Pasen ahora! Nosotros iremos detrás de ustedes! - Dijo el Master mientras se concentraba en pasar la energía de Ishtar al portal.
Mash asintió y tomó del brazo al hijo del Master, diciendo.
- Agárrate fuerte de mí. - entonces tomó al joven Ouryuu IV y saltó con él a la esfera.
Al entrar en la esfera, fue una sensación rara, como cuando pasas en medio de dos Torres de Tesla con el equipo de protección adecuado, y sabes que esa corriente eléctrica a tu alrededor te puede hacer pasar un mal rato, pero si estás debidamente aislado, solo sentirás como se te erizan los pelos del cuerpo. Rápidamente, Jeanne y Ereshkigal entraron también a la esfera.
Lo siguiente que sintieron fue el frío de la nieve en el cuerpo y los cálidos rayos del sol en sus caras. Detrás de Mash y Ouryuu IV, Ereshkigal y Jeanne atravesaban la esfera. Solo faltaban los padres del chico por cruzar al otro lado, pero en ese momento, la esfera estalló como una enorme burbuja.
En ese instante, todos se asustaron y gritaron de desesperación.
- ¡¡Master!! - gritaba Jeanne.
- ¡Ishtar! - gritaba Ereshkigal.
- ¡¡Senpai!! - gritaba Mash.
Ouryuu IV no podía creer que había perdido a sus padres, pero tras varios segundos de quedar en shock, cayó de rodillas al suelo, unas lágrimas salieron de sus ojos, y de pronto…
- ¡¡PAPÁAAAAAA!! ¡¡MAMÁAAAAAA!! - gritó el chico a más no poder, rompiendo en llanto.
Sin embargo, y a pesar de gritar de desesperación y llorar, los gritos de los cuatro nunca los alcanzaron. No había forma de comunicarse con ellos, y tampoco de saber que había pasado. Mientras tanto, en el otro lado, Ishtar y el Máster se separaron de la estructura, al desvanecerse la energía que les quedaba, y la diosa cayó de rodillas al suelo, rompiendo en llanto. Su esposo trataba de consolarla, mientras que Avenger y Archer salían de su escondite.
- Tranquila, mi amor. - decía el Master. - Nuestro hijo estará en un lugar mejor, lejos del peligro. Además no está solo. -
En eso, Archer se acerca y pone su mano en uno de los hombros de Ouryuu III y menciona.
- Ustedes hicieron lo correcto, la evidencia de ello, es que yo sigo aquí. Les juro que estará bien. -
Ishtar levanta la mirada, y menciona.
- Solo espero que valga la pena, y que nuestro legado siga adelante en donde quiera que esté. -
Archer inclina la cabeza en señal de concordancia.
Tras levantarse del suelo y secarse las lágrimas, Ouryuu III observa de reojo la computadora de Ereshkigal, y se da cuenta de que solo quedaba el 12% de la energía restante, así que reúne a los demás para un último discurso motivacional.
- Es probable que, los militares que nos atacaron, tienen algo que ver con lo que pasó en uno de los Lostbelt, pero ahora que mi hijo está a salvo, no habrá nada que nos impida librar una última batalla. Familia, solo me resta decirles, que fue un honor haberlos conocido y hacer que mi vida esté llena de felicidad. -
- Pues yo estoy orgulloso de que mi legado haya sido fuerte y me ha demostrado ser digno de ser llamados héroes. - responde Avenger. - Nunca pensé que vería a mis descendientes algún día, pero a pesar de que vengo de otra línea temporal, aún así llevan mi sangre, y eso es suficiente para mí. -
- Bien, no tenemos mucho tiempo, así que debemos estar listos para el ataque final. - dice Ouryuu III. - ¿Están conmigo, familia? -
- ¡Hasta el final! - responden los demás al unísono.
- ¡Entonces vamos! ¡A NUESTRA ÚLTIMA BATALLA! -
Y así, los cuatro salen de la habitación y desaparecen entre el humo, luchando contra los militares que atacaron Chaldea. Aquí fue la última vez que se vió al último Master de Chaldea y el héroe que salvó a la humanidad.
