Los personajes de CCS pertenecen a CLAMP, pero los otros personajillos que aparecen son creados por mí al igual que la historia.

Summary:

Como cuando tus amigas te convencen de salir: la pasas bien, tienes una resaca de los mil demonios y sumémosle a eso, una cita con un chico, al que al parecer, ni recuerdas.


CHECK LIST


IV

—¿Y? Ahora que te ayudé a recordar lo de la lista, ¿lograste tachar alguna?

Sakura me mira con cierto nerviosismo y luego desvía su mirada hacia su celular, estoy casi seguro que está leyendo su check list.

A los segundos su mirada vuelve a cruzarse con la mía y anhelo por segunda vez escuchar solo un poco de sus pensamientos.

¿Tan complicada fue mi pregunta?

Veo que lleva lentamente a su boca el último trozo de tostada francesa, mastica lento como disfrutando al máximo los sabores que se agolpan y desintegran en su boca. Con su lengua limpia algún rastro de comida en sus labios en un gesto casi automático, pero que me genera cierto escalofrío.

Mierda.

Estoy completamente seguro que ella no dimensiona lo que puede generar un simple y automatizado gesto.

Y vamos, solo la conozco hace un par de horas, pero aquí estoy esperando que responda a mi pregunta aun no sabiendo el por qué estoy tan interesado en escucharla.

O quizás muy en el fondo sí lo sé.

Los segundos se me hacen eternos y me siento como un ansioso espectador que espera que comience el concierto de su banda favorita.

Desordeno mi cabello, gesto que tengo casi como tic.

—Bueno, creo que estoy bastante… atrasada.

Reprimo una sonrisa.

La verdad no tengo muy claro qué responder. Sus ojos verdes mantienen mi mirada, atentos a lo que vaya a decir.

¿Y sí…?

Mi celular comienza a vibrar obligándome a sacar mi atención de la hermosa chica que tengo al frente. Odio tener que revisar porque estoy casi seguro cuál será el mensaje que veré.

Y para mi pesar, es lo que pienso.

—Debo volver unos minutos, ¿me esperarías?

La veo fruncir su ceño, y sí, Sakura, creo que también debo haber fruncido mi ceño de igual forma que tú, porque al menos yo estoy disfrutando mucho estar acá, conversando contigo y no quiero pararme a preparar unos cuantos pedidos de café, pero siendo dueño de este lugar no tengo más opciones.

Creo que por primera vez maldigo que llegue tanta gente a la cafetería.

Asiente lentamente a modo de respuesta.

—Para hacer más amena la espera le diré a uno de los chicos que te traiga algo dulce o lo que tu prefieras.

Alza una ceja y ya veo venir su pregunta.

—¿Eres el supervisor o jefe?

Sonrió.

—Algo así… el dueño.

Asiente lentamente.

—Muy linda tu cafetería —me comenta.

Disfruto observar cómo parece analizar cada detalle del lugar al que le he dedicado toda mi atención el último año. No fue fácil tomar la decisión de tener mi propio negocio, pero ha valido totalmente la pena.

Le agradezco su sincero comentario y finalmente digo su nombre en voz alta, por su reacción me da entender que ella también lo nota.

—¿Quieres comer algo en particular?

—Sorpréndeme —me responde haciendo una leve pausa entre cada sílaba de la palabra.

No puedo evitar verle un doble sentido a su respuesta y el ver cómo sus mejillas parecen tomar más color me confirma que estamos pensando lo mismo.

Me agradas, Sakura.

Le sonrío antes de alejarme hacia la barra de la cafetería.

Mierda.

A la rápida veo 5 pedidos de café pendientes y al parecer ninguno de los chicos lo ha notado.

Definitivamente los capacitaré mejor a todos para momentos como estos, en donde al dueño se le ocurre tener una cita en su cafetería.

Oh, sí.

Okey, ese pensamiento me lo guardaré para mí, pero de verdad me vendría bien más rapidez de los chicos y no tener que estar tan encima aunque yo mismo me asigné la tarea de encargarme de los cafés.

Niego con mi cabeza: soy la contradicción en persona.

Intento concentrarme en los pedidos, pero mi vista no deja de buscar a cierta chica de cabello castaño y ojos verdes.

Sorpréndeme.

¿Con qué puedo sorprenderte, Sakura?

¿Con un beso?

La verdad, desde anoche que tengo ganas de hacerlo y tengo dos motivos claros, el primero por impulso, por supuesto, y el segundo, porque me encantaría ver su reacción.

¿Me dará una bofetada épica por dármelas de galán?

¿O simplemente dejará fluir todo sin cuestionamientos?

Mi vista se centra en un trozo de tiramisú y creo que podría ser una opción, aunque desayunamos algo dulce recién.

Tecleo rápido en mi celular:

¿Dulce o salado?

En menos de un minuto recibo su respuesta:

¿Acaso no debías sorprenderme?

Ruedo los ojos.

Podría sorprenderte de inmediato, Sakura, pero no de la forma en la piensas.

Finalmente opto por la opción salada, teniendo en cuenta todo el dulzor de las tostadas francesas. Uno de los chicos le lleva una porción de mini bocados de hojaldre con un toque a queso y tocino ahumado, además, de un jugo natural.

La observo desde lejos, alcanzo a ver que toma su móvil.

A los segundos mi celular vibra notificándome que tengo un nuevo mensaje:

Buena elección, me agradan los contrastes.

Sonrío.

Intento concentrarme y acabar lo más rápido con los pedidos pendientes. Tras acomodar el último café en una bandeja un nuevo mensaje de Sakura atrae toda mi atención:

Si tu plan es que me vuelva cliente habitual de tu cafetería, déjame decirte que lo estás logrando, ¿algún descuento para los clientes frecuentes?

Y sí, de seguro estoy sonriendo nuevamente.

Veo la hora, ya es casi medio día y al menos algo ha bajado la cantidad de gente que entra.

Le hago la seña a una de las chicas que voy nuevamente a la mesa 9 no sin antes recordarle que uno debe ellos debe quedarse armando los cafés y si nuevamente se acumulan pedidos, me deben notificar para venir al rescate.

Desordeno mi pelo y me acerco a paso ligero a una de las citas más entretenidas que he tenido en este último tiempo, y que no han sido muchas. La cafetería me ha consumido casi al cien por ciento y anoche salí casi por obligación ya que estaba de cumpleaños uno de mis mejores amigos, sino hubiera sido por eso, probablemente me hubiera quedado en casa bebiendo una cerveza y durmiéndome a las 10.

Oh, sí.

Ser un adulto independiente agota bastante.

—El descuento dependerá de cuántas veces vengas a la semana —le comento provocando que de un pequeño brinco en su asiento.

—Mierda… no te vi venir.

Rio.

—Así veo, estabas muy ensimismada en tu celular —le comento mientras tomo asiento frente a ella.

—Estaba viendo las fotos de la salida de anoche… hablando de eso, ¿qué hacías en el pub anoche?

—Cumpleaños de mi mejor amigo.

Asiente lentamente y el hecho que corte nuestro contacto visual me hace pensar que tiene miedo de preguntar algo más.

Vamos, Sakura, no muerdo.

Aunque si me lo pidieras…

Quiero darme un golpe en la frente para frenar mis pensamientos.

—¿Hice algo muy ridículo anoche? —me pregunta con cierta preocupación en su rostro.

—Pasarlo bien no creo que sea ridículo.

—¿No dije nada muy vergonzoso?

Niego.

Ella suspira.

—Qué alivio.

—¿Te importa mucho lo que piensen los demás?

Niega rápidamente con su cabeza: me gusta su reacción inmediata.

—Es solo que no estoy acostumbrada a beber tanto y ya sabes, el alcohol desinhibe un poco.

—Mira, lo que podrías lamentar de anoche es no recordar al cien todo, conversamos harto y nos reímos mucho también…

—Y bailamos… de eso sí me acuerdo.

—Sí, no soy de bailar, pero lograste convencerme de movernos al ritmo de 2 canciones. Creí que sería una tortura, pero digamos que hiciste la tortura más llevadera.

Me sonríe.

Y no puedo evitar responderle de la misma forma.

—Cuéntame más de ti, es decir, de seguro anoche me diste información, pero tengo recuerdos muy difusos.

—Puedes preguntar con toda confianza.

—Seré algo copiona, pero haré de cuentas que eres tú quién necesita ayuda para describirse en una superficial aplicación de citas, serán solo cuatro preguntas.

Alzo una ceja y asiento lentamente.

—Dispara.

Se acomoda en su silla para luego apoyar sus codos en la mesa, levanta sus antebrazos para finalmente posar su rostro entre sus manos.

Sus ojos verdes me escudriñan intentando traspasarme, y por un segundo, noto que mis pulsaciones parecen acelerarse.

Paso saliva.

—Okey, Shaoran, 31 años… ¿deportes?

—Pesas y también podría subir 10 pisos y aún tener oxígeno.

Reímos.

La veo negar con su cabeza para luego volver a su seriedad.

—¿Gatos o perros?

Reprimo una sonrisa, y yo creyendo que me haría alguna pregunta más profunda.

—Gatos y las reglas de mi edificio sí me lo permiten.

—¿Tienes uno?

Niego.

—Dos.

La veo ahogar un grito de emoción lo que me causa demasiada gracia. Creo que es primera vez que veo a alguien tan emocionado al saber que tengo mascotas.

—Te envidio, Shaoran... ¿cómo se llaman?

—Creme y Bruleé.

Ríe.

—Qué nombres más adorables, no pensé que alguien con cierto aire de seriedad se le ocurriera nombrar así sus mascotas, me encantaría conocerlos o conocerlas.

—Creme es hembra y Bruleé macho, son hermanos, de seguro les caerías muy bien, son gatos bastante amigables, tanto que debo aguantar dormir con ellos todas las noches, Creme ama dormir sobre mi pecho y Bruleé en mis pies.

—Me encantaría tener a una Creme o a un Bruleé, supongo que los nombres tienen directa relación con cierto postre.

Asiento.

—La creme bruleé fue uno de los primeros postres que aprendí a hacer en mis tiempos de ocio.

—Qué buen uso a tus tiempos de ocio, yo con suerte me dedico a dormir o a ver series.

—Y eso no tiene nada de malo, ¿es ocio, no?

Me sonríe.

—Okey, llevo 2 preguntas para tu perfil y créeme que el hecho de que tengas mascotas de seguro te sumará puntos.

Si suma puntos para ti, no me quejo.

Y ahí otra vez, mi conciencia haciendo estragos.

Joder.

—¿Algún talento oculto?

La miró detenidamente, trago pesado cuando mi vista intenta irse a sus labios.

Qué lucha estoy teniendo hoy.

—Hago las mejores pizzas caseras que jamás hayas probado, incluso he logrado que a la gente le guste la piña en la pizza.

—Detente ahí, eso es una aberración.

Reprimo una risa: Por supuesto, Sakura y su maravilloso humor.

—Aberración que podría gustarte.

Niega rápidamente con su cabeza.

—Definitivamente, no…Seguiré con la última pregunta ya que no entraré en el debate de la piña, mira que ahí no tendremos conceso —le sonrío—. ¿Eres más de vivir el presente o pensar más en el futuro?

—Depende.

—¿De qué?

—De lo que quiera en el momento, creo que no es malo pensar en un futuro cercano para enfocar nuestras metas o sueños y guiar nuestras acciones del presente a ese objetivo. Pero… también la vida es una sola, entonces, vivir el presente y dejar algunas cosas a la espontaneidad me agrada.

—¿Y en este preciso momento en donde estás parado?

Suspiro.

—En el aquí y ahora.

Nos miramos por largos segundos mientras lucho con mis ganas de levantarme y llevarla conmigo a cualquier lugar, fuera del bullicio de la cafetería.

Quiero compartir con ella este ahora, por más loco que lo encuentre mi lado tan racional.

Y más si mañana se acaba el mundo.

Y eso me lleva a acordarme de un gran detalle.

Veo la hora en mi celular.

Y pese a mi lucha por no querer escuchar, mi mente solo quiere que verbalice un pensamiento que lleva rondándome desde anoche y que ni idea cómo vaya a resultar:

—Faltan menos de 12 horas para que se acabe el mundo, ¿qué estás esperando?

Siento mis pulsaciones en mi pecho, incluso más que cuando voy al gimnasio y quedo prácticamente muerto después de una jodida rutina de piernas.

Sakura me mira con cierta sorpresa, claramente no esperaba este comentario.

—¿Cómo?

—Sakura, mañana se acaba el mundo —le digo nuevamente sonando lo más serio que puedo y mirándola fijamente.

Sus ojos en blanco.

Suspira.

Veo cierta confusión en su mirada y luego niega con su cabeza. De seguro sus pensamientos deben ser un caos.

—Shaoran…

—Once horas con 45 minutos y seguimos retrocediendo.

Desvía mi mirada y centra su vista en la pantalla de su celular.

—Lo de la check list es una pésima idea, además, hice esto en un acto impulsivo y probablemente porque con el alcohol la idea me pareció de lo más entretenida, pero vamos, es demasiado absurdo.

—¿Absurdo para quién?

—Para mí.

Bebe un sorbo de jugo mientras me mira fijamente.

—No es absurdo, de hecho, creo que es algo bastante divertido tanto así que también tengo una lista, ya sabes, mañana se acaba el mundo.

Frunce sus labios y estoy casi seguro que está reprimiendo una sonrisa.

—¿Tienes una check list?

Asiento.

—Supongo que puedo verla, creo que si ya viste mi vergonzosa lista es justo que vea la tuya.

Buen punto.

Mi check list la escribí hace un momento y se resume en dos puntos.

Check list antes del apocalipsis (mañana)

1. Ayudar a alguien a cumplir su check list.

2. Llevarme a Creme y Bruleé para esperar juntos el fin del mundo.

Ladea su cabeza mientras lee mi lista, disfruto cada emoción que sus ojos tan expresivos me transmiten.

—¿Broma que esta es tu check list?

Encojo mis hombros.

—¿Qué tiene de malo?

Le pregunto tratando de no reírme al ver su ceño tan fruncido.

—No tiene sentido, además, esto lo debes haber escrito recién.

—¿No tiene sentido que piense en Creme y Bruleé?

Rueda sus ojos.

—Ese punto no te lo discuto, sabes a lo que me refiero, Shaoran.

Y, desde luego, hago caso omiso a sus palabras.

—Como solo nos quedan horas cerraré la cafetería... ahora mismo.

Sus ojos están tan abiertos que no puedo evitar reírme.

—Esto es...

—El aquí y el ahora, Sakura.

Me levanto de mi silla y me dirijo a poner el cartel de cerrado en la entrada.

Siento la mirada de Sakura encima y a los chicos mirarme con un signo de interrogación casi tatuado en la frente.

Definitivamente será un gran día.

Oh, sí.


Notas de Caris:

¡Hola!

Por acá capítulo 4 recién salido del horno, iba a subirlo mañana pero bueno, mejor ahora, mañana tendré un día de locos.

Volviendo a la historia... después de pensarlo bastante quise darle un poco más a esta locura. Tenía en mente dejar una especie de final abierto en este capítulo, pero al final cambié de parecer y sus comentarios ayudaron.

Así que bueno, Check List tendrá algunos capítulos más.

¿Qué les parece?

Shaoran lanzándose con todo y Sakura quedando en estado de shock ajjaja

¿Aceptará la ayuda de Shaoran a horas de que se acabe el mundo? :D

Yo siendo Sakura ni lo pienso jajaja

Muchas gracias por sus lindos comentarios, me alegra saber que quieran saber más de esta locura de historia, acepto ideas y sugerencias para el siguiente cap, narrado desde la perspectiva de Sakura.

Y bueno las/los insto a dejar un comentario, ya saben, me motivan un montón.

Muchos saludos y que tengan un lindo día.