Aquí Ninja Saint 11 reportándose.
Otro one-shot de BanG Dream y de nuevo vamos con Tae y Arisa, teniendo un encuentro amoroso en pleno San Valentín… y sí, sé que no es fecha para esto, pero haré algo así, no solo eso, sino que incluí algo de Kasumi x Saaya para darle sazón al asunto, así que lo pueden tomar como un 2x1 jeje.
Sin más, comencemos…
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Una de las fechas más importantes para las parejas era el 14 de febrero, el día de San Valentín, en donde los enamorados demostraban su amor de distintas formas, aunque unas más discretas que otros, sin embargo, siempre era un día bastante tierno.
- ¡Miren chicas! – la líder de Poppin' Party, Kasumi Toyama, observaba los paisajes de la ciudad los cuales estaban con bastantes adornos en conmemoración de la celebración de San Valentín - ¡hay corazones de muchos colores!
- Sí, ya los vimos – suspiró Arisa con cansancio – cualquier los mira desde todas partes, es raro que te emociones bastante por estas fechas.
- Arisa, es el día de Sn Valentín, además…
- ¿Además?
- ¡Hay venta de chocolates! – exclamaba la castaña bastante alegre mientras veía la gran variedad de productos de chocolate, buenos para cualquier ocasión – estos en forma de corazón se ven bastante bien.
- Debes admitir que están bonitos Arisa – dijo Saaya a un lado junto con Tae y Rimi.
- N-No quise decir que no estén lindos, simplemente que es raro ver bastantes chocolates.
- Ojalá hubiera unos en forma de guitarra – decía la peli negra pensando un poco.
- O-Tae, no creo que vendan chocolates en forma de guitarra.
- ¡Miren chicas! – exclamó Rimi mirando cómo había una señora con unos chocolates justos en forma de guitarra.
- ¡Qué lindo! Chocolates en forma de guitarra.
- ¿Había al final?
- Bueno, creo que llevaré unos cuantos – Kasumi estaba encantada al igual que Tae la cual tenía brillos de estrellas en sus ojos.
- Procuren no gastar mucho – dijo Arisa.
- ¡Llevaré 4 cajas!
- ¡Yo llevaré 5!
- ¡Les dije que no gastaran!
- También hay de bajo – decía la señora mostrando como tenía una caja de chocolates con la forma del dichoso instrumento.
- N-No me lo creo – los ojos de la peli azul se dilataron viendo los dulces los cuales le interesaban bastante.
- Bueno Rimi-rin, realmente creo que gustarían esos – río Saaya mirando a la bajista la cual estaba igual que las dos guitarristas.
- ¿Son una banda? – preguntó la señora mirando a las 5 jóvenes.
- ¡Sí! Somos Poppin' Party – dijo Kasumi la cual solo seguía viendo los chocolates.
- La verdad es que me sorprende que haya chocolates con forma de instrumentos.
- Las bandas se han hecho muy populares y por el momento han traído chocolates con forma de instrumentos, incluso han traído estos en forma de batería – en eso, Saaya puso más atención y miró los chocolates.
- Dios, solo compren sus dulces y vámonos, debemos ensayar.
- Y también hay en forma de teclados – con eso, la atención de Arisa se centró en la mujer.
- ¿T-Teclados? B-Bueno, si no hay opción y viendo que las demás comprarán también, sería de mala educación no hacerlo también.
- ¿Así? – las demás miraron de forma maliciosa a la rubia la cual solo atinó a sonrojarse por las acusaciones de sus amigas.
- S-Solo compren los chocolates y vámonos – con eso, las de Poppin' Party solo compraron sus dulces y de ahí, se fueron a la casa de Arisa para, tal y como dijo la rubia, debían entrenar como lo hacían normalmente.
Saaya en la batería, Tae en la guitarra solista, incluso Kasumi del mismo modo, aunque al ser de una manera distinta ya que solo era acompañante, Rimi tocaba el bajo con normalidad y Arisa el teclado.
La banda estuvo practicando un buen rato mientras que cuando menos acordaron, el día se estaba acabando, por lo que decidieron ya irse a sus respectivos hogares. Todas a excepción de una.
- ¿De nuevo te quedarás? – preguntó Arisa mirando a la guitarrista peli negra.
- Sí, ¿Por qué? ¿Tiene algo de malo?
- N-No es eso, pero ¿Qué dirán tus padres? – preguntaba la tecladista.
- Ya les marqué y están de acuerdo.
- Como sea – sin más, ambas chicas solo entraron, aunque Tae decidió quedarse un rato más en el almacén a entrenar un poco. Durante varios minutos, la peli negra estuvo con su guitarra ensayando algunas notas, mientras que Arisa solo veía vídeos en su celular para pasar el rato, viendo de vez en cuando a la guitarrista.
- ¿Qué opinas del Día de San Valentín? – preguntó Arisa de repente a la de ojos verdes la cual paró su ensayo de guitarra.
- ¿Por qué me preguntas eso?
- Es que… la verdad es la primera vez que celebró este día y… no sé cómo celebrarlo de forma normal – decía un poco avergonzada la rubia.
- Yo tampoco sé cómo celebrarlo – respondió normal la peli negra – ya con ustedes fue la primera vez que lo celebré.
- O-Tae.
- Incluso celebrarlo contigo – la peli negra miró a la tecladista la cual solo se sonrojó bastante por esa declaración – aunque no seas muy expresiva.
- O-Oye, así soy yo.
- De igual forma – Tae fue hacia su mochila en la cual traía una caja de chocolates la cual tenía un corazón con el nombre de Arisa sobre ellos – ten Arisa.
- ¿Qué? – la rubia miró el regalo de la peli negra y esta solo sonrió ya que al parecer el regalo le había gustado – gracias O-Tae.
- No hay de qué.
- Entonces, déjame ir por el tuyo – cuando la tecladista estaba por salir, esta fue detenida por Tae, tomándola desde atrás - ¿O-Tae?
- No te preocupes Arisa, puedes darme el reglo después, por el momento quisiera otra cosa.
- ¿Otra cosa? – en eso, la rubia sintió como su amante le tocaba los pechos sobre la ropa lo cual la sonrojó.
- Sí, lo que me gusta hacer cuando estamos solas.
- ¿No me digas que…? – Arisa no pudo continuar ya que la peli negra metió sus manos en el interior de la camisa de la rubia la cual solo se mordió un dedo para evitar gemir con algo de fuerza.
- Arisa… quiero hacerlo.
- P-Pero hacerlo aquí… ah… no…
- Ya lo hicimos en tu cuarto varias veces, nunca no lo hemos hecho aquí en el almacén.
- O-O-Tae.
- Vamos a los sofás – con eso, la peli negra se llevó a la tecladista a estos para hacer su acto, aunque Arisa opuso algo de resistencia ya que le parecía extraño hacerlo ahí.
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En la panadería Yamabuki…
El sitio había cerrado en la noche siendo que la mercancía por el Dia de San Valentín se vendió toda, así que la panadería solo se abastecería de productos para el día siguiente.
Los padres de Saaya salieron a dar una vuelta con los hermanos de la baterista, así que solo quedó ella, aunque también la acompañaba Kasumi la cual se quedó con ella.
La guitarrista y líder de Poppin' Party ayudó en lo que pudo mientras Saaya terminaba los últimos panes con los cuales se llevarían los estantes de la tienda.
- ¿Ya terminamos Saaya? – preguntó la castaña mirando a su amiga.
- Sí, solo queda de ir a dejarlos y ya terminamos.
- Bien, eso significa que vamos a pasar tiempo de calidad juntas después de eso ¿verdad? – preguntó la guitarrista.
- Sí, eso haremos – sonrió la oji azul. Luego de eso, ambas fueron a dejar los panes a las estanterías y ya estando bien, ellas suspiraron.
- ¡Ha descansar!
- Bueno, al menos podemos descansar o hacer otra cosa – esto último lo dijo Saaya con tono seductor la cual impresionó a la oji morada, aunque esta ya sabía a donde iba.
- Me gustaría – sin más, Kasumi se lanzó a los brazos de la baterista y sin más, comenzaron a besarse, aunque de una manera un poco subida de tono ya que incluso después, Saaya colocó su rodilla entre las piernas de Kasumi la cual soltó un pequeño gemido al sentir como la chica acariciaba con su pierna su zona intima.
- Saa… ya… - aunque el placer comenzaba a invadir a Kasumi, esta no se quedó atrás y guío sus manos hacia la retaguardia de la baterista y comenzó a acariciar los glúteos de Saaya.
- ¿Q-Que… haces… Ka… ah… sumi? – preguntaba ente gemidos la chica, aunque también el beso que no se acababa les impedía hablar bien.
Ambas jóvenes se estuvieron provocando, hasta que llegó un momento en el que el placer era tanto que querían expresarlo de una mejor manera, por lo que solo se aseguraron de que la puerta de la tienda tuviera seguro ya que los padres de la panadera llevaban llaves así que no les sería difícil entrar.
Sin más, las dos castañas solo se fueron a la habitación de la joven Yamabuki a tratar de calmar las cosas que sentían en ese momento, aunque por el camino solo aceleraban más la acción ya que la temperatura de ambas aumentaba a medida que se acercaban a la habitación.
Al entrar, echaron seguro a esta y la ropa de ambas voló por lo alto quedando al final sin nada puesto para comenzar su acto amoroso.
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En el almacén…
Tae y Arisa seguían en lo suyo, aunque esta vez estaban desnudas y solo se la habían pasado besándose mientras solo se complaciendo tocándose sus partes privadas, aunque de vez en cuando atacaban los pechos de la otra. Todo fue hasta que la peli negra se detuvo y solo se levantó de encima de Arisa.
- ¿O-Tae? – la guitarrista solo se fue hacia el regalo que le había dado a Arisa y sacó un chocolate de esta y lo llevo donde estaba la rubia - ¿Qué harás eso?
- Solo observa, será especial por el 14 de febrero – sin más, la oji verde solo pasó el chocolate por el estómago de Arisa la cual solo temblequeó un poco – ya verás, ahora, buen provecho.
- ¿Buen prove…? – la rubia no pudo continuar ya que sintió como la lengua de Tae pasaba por su abdomen haciendo suspirar un poco por el placer que poco a poco se acumulaba.
- Arisa – cuando la peli negra terminó lo suyo con el chocolate, en eso, la chica solo se levantó de donde estaba y sin más, abrió las piernas de la rubia para posteriormente poner su zona íntima con la de su amante.
- ¡O-Otae!
- Arisa – sin más, comenzó el movimiento de caderas de parte de la peli negra haciendo que las dos chicas comenzaran a gemir por el placer que les invadía por la columna. Los líquidos salían de sus zonas mientras que era más fácil deslizarse.
Los dos jóvenes seguían en lo suyo, aumentando más la velocidad y el placer a más no poder hasta que finalmente el clímax llegó y duro.
Tae cayó sobre su amada rubia la cual solo trataba de recuperar el aire que perdió durante la escena y solo abrazó a Tae.
- ¿Qué te pareció? – preguntó la peli negra.
- Me gustó – dijo Arisa mirando a la guitarrista – al menos hiciste algo bien.
- Bueno, la noche aun es joven, así que vayamos a tu habitación a hacerlo – las palabras de la peli negra dejaron extrañada a Arisa.
- ¡¿Cómo que hacerlo otra vez?! ¡Ya lo hicimos!
- Es una noche especial, así que la ocasión debe ser especial.
- P-Pero déjame cambiarme al menos, sé que no lograré convencerte de lo contrario.
- Vámonos sin cambiarnos – antes de que la rubia protestara, esta fue tomada de la mano y sacada del almacén y conducida al interior de su casa, pasando por el patio completamente desnuda.
Aun así, la noche fue corta para ambas ya que Tae no dejó descansar a Arisa durante varias horas, celebrando así un excitante día de San Valentín.
