Aquí Saint Ninja 11 reportándose.

Bueno, esta vez la cuenta entrará por primera a BanG Dream, esta franquicia que tanto me ha gustado y le he ganado un aprecio grandísimo y aquí voy yo.

Hace tiempo hice una serie de one-shots, pero decidí publicar algunos de los capítulos de esa serie por separado, solo que le he cambiado algunas cosas, aunque más por el reto del septiembre sin fap.

Toca ver un Tae x Arisa, basado en uno de los doujins +18 que más me gustaron de las chicas de BanG Dream llamado "Jealously all night" y tiene una secuela llamada "Jealously overload", pero a eso vamos.

Sin más, comencemos…

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Las chicas de Poppin' Party terminaban su práctica normal en el sótano de Arisa en el cual la banda terminaba su ensayo diario.

- ¿Qué opinan? – preguntó Kasumi a las demás.

- Realmente me gustó como hemos mejorado – sonrió Saaya – las canciones realmente traerán más aficionados.

- Hemos mejorado mucho y eso me gusta – dijo Rimi dejando su bajo a un lado.

- Creo que sí, mejoramos cada día, nuestras actuaciones serán mejores – dijo Arisa la cual luego notó como Kasumi la miraba fijamente - ¿Q-Que?

- ¡Arisa! – la castaña se lanzó a su amiga y la abrazó fuerte causando un sonrojo en ella.

- ¡¿Kasumi?! ¡¿Por qué te me lanzas de ese modo?!

- ¿Qué no te puedo abrazar como amiga?

- ¡Te he dicho que no te lances todo el tiempo! – Arisa intentaba quitarse a Kasumi de como la tenía enrollada en su cuello y más cuando hundió su cabeza en su pecho - ¡No hagas eso Kasumi!

- Parece que ustedes son muy cercanas – río Saaya mirando a las dos chicas que seguían haciendo un abrazo.

- ¡N-No es así, es Kasumi que siempre hace lo mismo!

- Pero aun así hacen un buen dúo – dijo la bajista del grupo.

- ¡No tú también Rimi! – exclamó la tecladista muy sonrojada.

- Realmente se llevan bien – dijo Tae para luego reír con las demás, aunque Arisa miró fijamente a la peli negra y su risa, la cual era autentica, aun así, sentía que algo andaba mal.

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Pasado un tiempo, las demás integrantes de la banda se fueron de la casa de la rubia, a excepción de la guitarrista principal.

La peli negra pidió permiso a sus padres para quedarse la noche con Arisa, cosa que aceptaron con gusto y ahora quedaba a la disposición de la rubia.

Arisa miraba desde su hogar como Saaya, Rimi y Kasumi se perdían en la oscuridad de la noche partiendo a sus hogares, la tecladista de nuevo ingresó y mientras caminaba por los jardines del sitio, se le vino algo a la mente.

- ¿O-Tae se quedará en mi casa de nuevo? – la rubia cambió su caminada y fue hacia el sótano en el que estaba Tae, al menos eso pensaba ya que cuando llegó, no la encontró – ¿y O-Tae?

Justo cuando creyó que la guitarrista se había ido, encontró una nota en la mesita.

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Me fui a tu habitación, te espero allá, me llevé mi guitarra.

Tae

Aquí es donde te mando besos.

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- ¿Cómo es que lo hace? – sonrió tímidamente la rubia y solo se fue, cerrando el sótano en el que la banda ensayaba.

Arisa sabía que su abuela se acostaba temprano, así que solo entró a la casa, cerró la puerta y fue directo a su cuarto y cuando llegó, justo como pensó, se encontró a Tae tocando la guitarra.

Ninguna dijo nada ya que la peli negra estaba concentrada en tocar mientras que Arisa solo se sentó en su cama a checar un poco su celular y ver algunos vídeos en YouTube para su entretenimiento.

Llegó un momento en el que la rubia dejó a un lado su celular y fijó su mirada en Tae la cual solo seguía practicando su guitarra.

De repente a Arisa se le vino a la mente el momento con Kasumi cuando la abrazó y pensó que a lo mejor ese gesto le había causado alguna molestia.

¿Por qué le molestaría a la peli negra?

Tae y ella tenían una relación de hace un par de semanas, pero la verdad es que la habían mantenido en secreto, esto más por parte de Arisa ya que le daba algo de vergüenza decirlo, no se trataba sobre el hecho de que ambas fueran chicas, sino más por lo así era su personalidad, nunca le molestó negar su sexualidad.

Finalmente, la rubia decidió romper el hielo.

- ¿No te molesta O-Tae? – fue lo que preguntó la chica de coletas a su querida peli negra.

- ¿Eh? – la guitarrista la miró confundida - ¿molestar? ¿Qué cosa?

- B-Bueno… sabiendo que estamos en algo serio, no sé si estamos bien en nuestra relación, ya sabes.

- ¿De qué hablas Arisa? – Tae parecía que no comprendía lo que la rubia decía.

- O-Tae… ¿a ti no te molesta cuando otras están cercanas a mí? Ya sabes, cuando otras chicas me abrazan o cosas así.

- No te preocupes – las palabras de la peli negra sorprendieron a la tecladista – sabes Arisa, el tiempo que pasa contigo y con las demás de Poppin' Party realmente es algo único y los recuerdos que vamos creando los guardo muy profundo en mi corazón, así que disfruto mucho el tiempo que pasamos juntas. Pero para responder tu pregunta, la verdad es que no me molesta para nada.

- Ya veo – Arisa suspiraría aliviada – que bien, y yo preocupándome por una trivialidad así.

- Aunque… - la peli negra dejó su guitarra a un lado y puso sus manos en los hombros de la rubia – eso no significa que pueda sentir otra cosa. Siento celos de vez en cuando.

- ¿O-O-Tae? – Arisa miró como la chica de cabello negro se le acercaba lentamente y sin más, unió sus labios en un beso tierno, pero que con el pasar de los segundos, aumentó de intensidad hasta que se separaron.

- Doce veces – fue lo que susurró la chica peli negra a su amante.

- ¿Qué me estás diciendo? ¿Qué quieres decir con 12 veces?

- Hoy, Kasumi te abrazó y realmente fue de una manera muy cariñosa ¿no lo crees Arisa?

- P-Pero es que no puedo evitarlo, esa tonta siempre hace lo mismo y solo quiero quitarme preocupaciones triviales como esas.

- Arisa, eso es exactamente lo opuesto a lo que estabas haciendo hace poco cuando me preguntaste si me molestaba que otras chicas se pusieran cercanas contigo.

- E-Eso… - la rubia sabía que su argumento había sido volteado.

- No importa, lo haremos 12 veces al final – la peli negra comenzó a quitarse la camiseta azul que llevaba quedando solo en sostén – eso nos quitará todo esto.

- ¿Q-Que nos quitará?

- Solo vamos a hacerlo para quitar todas esas dudas que tengamos – la chica se despojó de su pantalón blanco quedando al final en su ropa interior blanca y para finalmente quedar completamente desnuda – sigues tu Arisa.

- P-Pero O-Tae… - Arisa solo miró como la peli negra estaba quitándole su blusa para posteriormente despojarla de su falda dejándola en ropa interior.

- ¿Hoy te pusiste la de color rosado?

- ¡Cállate! – Arisa solo se quitó el sostén y las bragas para finalmente quedar desnuda frente a la peli negra.

- Así está mejor – sonrió Tae.

- ¿N-No crees que deberíamos ducharnos primero O-Tae?

- Es mejor que vayamos de un solo a la cama, es mejor.

- ¡P-Pero…!

- Arisa – la chica de cabello negro finalmente domó a la rubia y la dejó tumbada en la cama donde comenzarían el acto de amor.

Tae no se contuvo y fue directo a complacer a su amada rubia, comenzando metiendo sus dedos en el interior de Arisa la cual sintió al instante.

- ¡O-Otae… ah…! – los gemidos de la tecladista comenzaron a sonarse en la habitación, cosa que excitó a Tae la cual solo siguió con su actividad.

Arisa se retorcía un poco en la cama sintiendo el toque de la peli negra en su zona intima, pero, aun así, le encantaba que su amada Tae hiciera ese acto tan placentero. Unos segundos después, la peli negra sacó sus dedos del interior de Arisa la cual solo suspiró y la de cabello negro lamió un poco sus dedos.

Lo que siguió fue que Tae se inclinó a la intimidad de la tecladista y hundió su cabeza en esa zona metiendo su lengua hasta el fondo, la rubia tuvo que morder una almohada porque el toque era exquisito, la oji verde era buena en lo que hacía, el temblor de Arisa le indicaba a Tae que le estaba gustando. Ahora seguía el siguiente movimiento.

La guitarrista tomó las caderas de Arisa y las acomodó en forma de que las uniera sin problemas. Al final, Tae unió su entrepierna con la de Arisa, esta soltó un quejido placentero. Tae sabía que no podría contenerlo más y solo comenzó a moverse, cosa que logró sentir el placer recorrer por su cuerpo, la sensación de placer absoluto ir de arriba abajo por su medula espinal.

Arisa solo la tomó del brazo tratando de hacer que sus gemidos no fueran tan fuertes ya que no quería despertar a su abuela, aunque esta tenía el sueño algo pesado, aun así, no quería ligarse algún problema.

El movimiento de caderas seguía y el placer era cada vez más inmenso, aunque agotador para Tae la cual era la que movía más las caderas. Hasta que finalmente, la hora del clímax se acercaba y eso se vio evidenciado cuando la de cabello negro movía con más rapidez sus caderas y apretaba sus dientes tratando de controlar sus gemidos al igual que Arisa.

Finalmente, el tan ansiado final llegó y Tae dio una fuerte embestida terminando el acto sexual apretando sus dientes a más no poder, Arisa tuvo que morderse el puño para no gritar. Tae cayó en el pecho de Arisa cansada, mientras que esta la recibió con un fuerte abrazo.

Unos minutos después, Tae se recuperó al igual que Arisa, pero la rubia estaba acostada en la cama mirando al techo mientras que la peli negra estaba sentada en la cama.

- ¿Y qué te pareció? – Arisa preguntó mientras veía un poco su celular - ¿Cuántas veces íbamos a hacerlo? Solo una ¿verdad?

- Bueno, creí que lo haríamos hasta que quedara satisfecha.

- ¿Y eso sería?

- Unas 3 veces más – sonrió la peli negra, aunque esta vez causó terror en la cara de Arisa.

- ¡¿Cómo que 3 veces más?! ¿Estás loca?

- ¿Por qué?

- Tanto sexo nos va a deshidratar.

- Bueno, en ese entonces iré a buscar algo de agua – la peli negra se estaba levantando de la cama y se dirigía a la salida.

- Espera O-Tae, ¿Por qué vas…? ¡Espera! ¿Irás así sin nada? – reclamaba la tecladista mirando las intenciones de Tae de ir a la cocina sin ropa.

- No te preocupes, al final de todo, tu abuela debe estar durmiendo a estas horas – sin más, la peli negra se fue de la habitación dejando sorprendida por ese dato de parte de la chica.

- ¿Cómo es que sabe eso? ¿Cómo sabe que mi abuela duerme a esta hora?

Tae salió del cuarto de su amada rubia rumbo a la cocina en busca de agua. La peli negra no poseía tanto el sentido de la vergüenza como lo tendría Arisa, ya que ella bajó completamente desnuda, ni siquiera algo encima, dejando sus pechos y su intimidad al aire.

- ¿Por qué será que hace frio? – se preguntó la chica bajando las escaleras y dirigirse a la cocina – a lo mejor sienta frio porque estoy desnuda.

La chica finalmente llegó a la cocina y sorpresa mayor cuando abre la puerta y fija su mirada en la abuela de Arisa, la cual supuestamente estaba dormida, pero esta estaba cocinando algo. La peli negra no sabía que decir o hacer, la señora la veía y Tae estaba desnuda.

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- ¿Cómo le habrá ido? – se preguntaba Arisa y justo vio como la puerta de su cuarto se abría.

- Tu abuela estaba despierta y me miró, pero le dije que acababa de salir del baño, que había ido a la cocina para tomar agua y me creyó.

- ¡¿Qué cosas dices?! ¡No hay forma que ella se creyera eso! – decía la rubia poniendo sus manos en su rostro - ¿Cómo la veré mañana cuando se dé cuenta?

- ¿Con un rostro divertido?

- Eres una… - antes de que Arisa terminara su frase, la peli negra le pasó la botella de agua que había traído de la cocina.

- Ten, hidrátate que necesitaremos mucha energía para seguir.

- ¡Bien, lo haré! – reclamó la rubia tomando la botella.

- Buena chica – sonrió Tae mientras se levantaba de nuevo de la cama – ya vengo.

- ¿Y tú a dónde vas?

- Iré por mi funda, la olvidé. Cuando vuelva, iniciaremos de nuevo nuestra actividad sexual – sonrió antes de irse dejando extrañada a Arisa.

- ¿Qué le pasa a esta chica? – tomó un sorbo la chica para luego levantarse de la cama – iré a acompañarla.

Tae recordó que la funda de su guitarra estaba en el sótano en el que la banda practicaba, por lo que fue allá, pero como era Tae, la chica salió desnuda. De suerte, era de noche y no había mucha luz, por lo que no corría peligro que la vieran.

- ¿Por qué hace frio? Creo que al final debí salir con alguna manta.

- O-Oye – Arisa se asomó por la puerta de la casa principal – O-Tae.

- Arisa, ¿Qué pasa?

- Es lo que debería preguntarte – reclamó la rubia solo asomando su cabeza - ¿Por qué sales desnuda?

- Quería buscar mi funda de guitarra.

- ¡Pero no salgas así!

- Arisa – la peli negra se acercó a la rubia que estaba en la puerta y la sacó de un solo tirón – ven conmigo.

- ¡¿Q-Que?! – la rubia estaba afuera de su casa desnuda y solo se tapaba la zona de los pechos y su zona de la entrepierna - ¿P-Por qué me sacaste?

- Vamos al almacén – la peli negra la arrastró a Arisa al sitio de ensayo de la banda y cuando entraron, solo tomaron la funda de la guitarra de Tae y salieron.

- Pudiste solo venir tú, ¿Por qué me trajiste también?

- Porque sería divertido.

- ¡¿Qué tiene de divertido salir desnuda?!

- Solo vámonos a continuar.

- ¡Idiota!

La peli negra y la rubia fueron a la habitación de esta última para seguir con su actividad sexual hasta muy tarde.

Aunque al día siguiente…

- ¿Cómo amanecieron? – preguntó la abuela de la tecladista sonriente, cosa que puso nerviosa a su nieta.

- G-Gracias abuela, estamos bien.

- Muy bien, gracias – dijo Tae haciendo una pequeña reverencia.

- Bueno, siéntense que el desayuno estará listo – la señora fue a la cocina – después de todo, necesitan mucha energía para recuperarse luego de su actividad nocturna ¿verdad?

Cuando la señora se fue, la cara de ambas jóvenes mostraba impresión, aunque Tae solo abrió grande los ojos, Arisa estaba súper roja y su cara mostraba pánico, en ese momento sintió el verdadero terror.

- Nota mental… mejor ir a otro lado y hacerlo cuando no esté mi abuela.