Aquí Saint Ninja 11 reportándose.

Bueno, un one-shot algo libre ya que tratará sobre nuestra musa peli roja favorita de muchos haciéndose cargo de algo que debería haber quedado en manos de alguien más, pero la vida es así.

Ya verán a lo que me refiero, aparte de un pequeño guiño jeje.

Sin más, comencemos…

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Un día ajetreado de vuelta a casa, las prácticas Idols fueron muy duras, la verdad es que Maki sabía bien eso y eso que tenía un poco más de trabajo siendo ella la compositora del grupo, pero lo que no tendría en mente es que las tejedoras del destino le tendrían algo que no se esperaría.

- Miau… miau…

- ¿Y eso? – la peli roja fijó su mirada en lo que hacía ese sonido y efectivamente, fue un gato el cual estaba caminando, este era de color negro y los ojos eran dorados, la peli roja lo tomó ya que parecía estar algo hambriento.

- Miau.

- ¿Qué pasa pequeño? ¿Tienes hambre? – Maki revisó a la criatura y se dio cuenta de su género – oh, no eres gato, eres gata… que linda.

Maki llevó a la felina a su hogar en donde estaría preparando algo de comida para la gatita la cual estaba esperando paciente en la cocina, unos minutos después la pianista le sirvió en un pequeño plato algo de carne.

- Aquí tienes – la gatita comenzó a comer feliz de la vida, cabe decir que estaban solas, los padres de Maki volverían hasta más tarde, así que, por mientras, decidió concentrarse en la creación de una nueva canción para el grupo, pero también estuvo atenta a su amiga peluda.

Entonces pensó… ¿Por qué no quedarse con la gata?

No sería posible ya que no tendría tiempo de cuidarla, aparte de que sus responsabilidades no la dejarían en paz, y no podría dársela a otra persona ya que tenían sus propios asuntos, muchas vivían en apartamentos como Nozomi, Nico, Eli o Kotori y no permitían mascotas, Honoka tenía una tienda de dulces y Umi un dojo, así que no eran opciones viables, la familia de Hanayo era una opción.

Y la más lógica era Rin, pero irónicamente, aunque le gustaran los gatos, tenía una fuerte alergia a ellos.

- Miau – el maullido de la gata la sacó de sus pensamientos y esta solo se restregaba en sus piernas a lo que Maki la tomó en sus brazos.

- Lastimosamente no te voy poder tener conmigo en mi casa, no somos de tener mascotas, pero si te tuvieras que ir, al menos me gustaría ponerte un nombre – la pianista lo pensó un poco, debía elegir un nombre que le fuera, pero algo que no olvidó Maki fue el color de la felina y notando sus ojos color ámbar eligió un nombre – Blair.

- ¿Miau?

- Ese será tu nombre… Blair – la chica tomó a la gata – me recordaste bastante a los gatos que usaban las brujas en los tiempos de la Inquisición y aparte, el nombre es por la dichosa película de esa bruja, además… es un nombre muy bonito para una gatita tan bella como tú.

- ¡Miau! – la felina parecía estar alegre de eso.

- Blair, ponte bien mientras practico – Maki estaba en el piano, aunque la gata se puso encima del instrumento a descansar mientras la peli roja hacía su trabajo, pero pasados unos minutos, la gata siguió el ritmo de la canción que empezó a tocar la peli roja, esta decidió buscar otra melodía para jugar con su nueva amiga peluda.

- Miau, miau, miau…

- Oye, tienes buen ritmo, a ver qué te parece esta canción, el otro día la escuché de Rin y parece que era buena y calmada.

- Miau.

- Vamos entonces.

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Natsu no yoru ni mita seiza no umi

fukai aki no ochiba michi

mafuyu no houkago kakushi teta yume

katari atta ki mochi

tatoe hanarete mo zutto tsunagatteru

saikou no tomo no se ni

eeru wo okurou

Kitsuku kuchibiru kamishime

namida wo korae tewofuru yo

hanabira mau komorebi no naka de

yume o kanaete mune hatte

minna to au tame

ima fumi dasou

yakusoku no asu e

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- Vaya, seguiste muy el ritmo Blair – sonrió Maki a lo que la felina solo maulló – creo que hemos estado un buen rato, ¿quieres dormir?

- ¡Miau! – parecía que era un sí de parte de la pequeña Blair y ambas fueron a la habitación de la peli roja, al acostarse la gatita se puso a su lado a dormir feliz de la vida.

- Eres una linda gatita Blair.

- Miau.

- Quisiera tenerte conmigo.

- ¡Miau!

- Y por eso te voy a decir… deja esa apariencia de gato, estamos solas y parece que ya está bien esto de los roles – aunque la frase de la peli roja parecía fuera de lugar, al final la gata que estaba a su lado comenzó a reír.

- Veo que tuviste suficiente – la gata resultó ser alguien que se trasformó, apareciendo con cabello morado, orejas gatunas encima y ojos del mismo color de su cabello, aparte de llevar un traje parecido al de una bruja – ¿Por qué no hacemos otras cositas que sabes que me gustan?

- Adelante… como dije antes, estamos solas y sin nadie que nos interrumpa.

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- Y eso sería todo, ¿Qué te parece?

- Me gusta, jugar a los roles es algo… uf, excitante – exclamó una autora de cabello morado a otro autor de cabello celeste.

- Oigan, ¡ustedes son los que publican historias de mí ¿verdad?! – reclamó Maki – Yuzu, ¡te dije que no publicaras cosas así! ¡es más, ¿Por qué lo aceptas, así como así?!

- Jeje, es que una historia de roles es buena, ¿no lo crees Maki?

- Maki, ¿no crees que es buena la idea?

- Yuzu – la peli roja miró fijo a la colombiana – nada de "eso" conmigo y las demás por 3 meses.

- ¡¿Por qué?!