Aquí Saint Ninja 11 reportándose.
Vamos con otro fic de Love Live y esta vez será algo parecido a Kemono Friends, aunque no será igual, es como una expedición de Honoka a África en donde verá muchos animales que serán muy familiares.
Sin más, comencemos…
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Honoka estaba en África, por alguna razón estaba en un safari con su familia mirando varios animales los cuales eran bastante lindos, la sabana africana era conocida por su gran diversidad de fauna exótica que no se puede encontrar en ningún otro sitio.
- ¡Hermana, mira eso, un león! – exclamó Yukiho señalándole la criatura la cual era precisamente eso, el rey de la selva.
- ¡Que imponente! Realmente por algo lo pintan como en la película del Rey León, es muy feroz – Honoka le tomó una foto, el león rugió indicando que este era su territorio, pero que no se acercaran ahí y no haría nada.
- Realmente creo que fue una buena idea de entrar en ese concurso, pero no creí que el premio fuera venir a este safari – la menor de las Kousaka habló y miró a sus padres los cuales estaban tomando más fotos de los animales.
Desde cebras con sus rayas negras llamativas hasta antílopes corriendo de los depredadores, eran cosas fantásticas de ver, sin embargo, llegados a un punto del mediodía decidieron saciar una de las necesidades básicas de los humanos, el hambre.
- ¡Buen provecho! – la familia Kousaka estaba degustando sus sagrados alimentos mientras veían a la sabana, los animales de fondo y el calor del lugar era algo alto, pero manejable, llegados a un punto, Honoka tuvo una pequeña disputa con Morfeo y al final gracias a la comida cayó en sus brazos, pero lo que no sabía es que el sueño que tendría sería bastante extraño.
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Flashback
- ¿Dónde estoy? – la oji azul estaba en uno que parecía ser la sabana africana, solo estaba ella y aunque estaba preocupada por no encontrar a su familia, en eso, un animal saltó hacia ella – ¡wuaaaaaaaaah, no me comas!
- No quiero comerte, solo como frutas – exclamó una chica de cabello gris y ojos ámbar, aparte de llevar lo que parecía ser un disfraz de pájaro.
- ¿Kotori-chan?
- Así me dicen, pero soy un halcón peregrino, aunque solo como frutas que son deliciosas.
- Ya veo… Kotori-chan, ¿no sabes dónde está mi familia?
- ¿Familia? No lo sé, si quieres preguntémosle a Umi-chan… bueno, así le decimos.
- ¿A Umi-chan? – unos momentos después llegaron a una laguna en donde estaba una joven de cabello azul y ojos del mismo color que los de Kotori, esta estaba parada al lado de un cuerpo de agua.
- ¡Umi-chan!
- Kotori… ¿Qué sucede? – Umi estaba con lo que parecía ser un disfraz de una grulla azul.
- Esta chica… este… ¿Cuál es tu nombre?
- Kousaka Honoka.
- Honoka-chan está buscando a su familia, no sé si has visto a alguien parecida a ella – Umi se quedó mirando a la peli jengibre para luego pensar un poco, pero no estaba segura de nada.
- ¿Tu familia? Pues la verdad no entiendo quien pueda ser tu familia, ¿Qué clase de especie eres?
- ¿Especie? Soy humana.
- ¿Humana? Esa especie no a he escuchado, supongo que para saber quién eres deberíamos preguntarle a las demás.
- Buena idea, creo que deberíamos ir a buscar eso – el trio de chicas siguió su camino hasta que dio con un animal parecido a un tigrillo, pero este estaba hablando curiosamente con un antílope.
- Mira, parece que encontramos a más chicas.
- ¡Hanayo-chan! ¡Rin-chan!
- Hola-nya – saludó la peli naranja la cual poseía el disfraz parecido a un felino como el jaguar mientras que Hanayo estaba con un traje como de venadita.
- Hola.
- ¿Qué están haciendo?
- Buscando la familia de Honoka-chan – dijo Kotori a la peli jengibre la cual solo se sonrojó por eso, pero decidió hacer caso.
- ¿Qué especie eres? No recuerdo una como la tuya.
- Soy humana, pero parece que nadie sabe qué es eso.
- Está muy extraño – exclamó Hanayo – pues entonces podríamos ayudarte en eso.
- Gracias, la verdad es que no entiendo como funciona esto – susurró la oji azul, el ahora quinteto continuó hasta que se toparon con otras chicas.
- ¿No vas a aceptar andar conmigo? – preguntaba un animal de cabello negro a otra de cabello rojo – sabes que…
- No me importa la verdad – susurró la chica de cabello rojo.
- Esas dos andan muy metidas en estas cosas Elicchi.
- Sí, aunque quien sabe que llegue a pasar luego de eso Nozomi.
- Oigan chicas – el quinteto llegó a donde estaban.
- Hola, ¿Cómo les va? – dijo Nozomi quien estaba como un tigre, Nico estaba como una cebra, Maki como un puma y Eli estaba como un león.
- Estamos ayudando a Honoka a encontrar a su familia humana.
- ¿Humana? – las demás se miraron entre sí – no, no sé qué es una humana.
- Ni yo.
- Creo que he escuchado de eso – Maki fue la que habló – una especie que abandonó estas tierras y de ahí no se supo nada en todo ese tiempo.
- ¡Sí, esa es!
- Pues creo que no sabríamos decir dónde están, pero al menos puedo decir que…
- ¡Honoka! – justo en ese momento, los demás miembros de la familia Kousaka llegaron y abrazaron a su hija.
- Pensamos que te habías muerto o algo parecido – exclamó Yukiho la cual se le notaba feliz.
- Lo siento, pero es que de la nada se fueron.
- No te preocupes, ahora acabaremos con los animales de aquí – sonrió la señora Kousaka la cual de la nada sacó lo que parecía ser una escopeta, no solo ella, sino que también el señor Kousaka.
- ¡¿Qué hacen?!
- ¡Amor, vamos a matar animales!
- ¡E-Esperen, ellas no hicieron nada! Me ayudaron a…
- Hermana, pierde cuidado, vamos a acabar con esas sucias alimañas – ahora Yukiho también hizo lo mismo y sin más, sacó una pequeña arma y junto con sus padres comenzó una masacre de balas volando hacia las chicas y al final, solo se miraba sangre volando juntos con tripas.
- ¡DETENGANSEEEEEEEEEE!
Fin Flashback
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- ¡Por favor, paren! – gritó la peli jengibre levantándose de golpe y mirando para todos lados – n-no hay tripas ni sangre ¿verdad?
- ¿De qué hablas hermana? – Yukiho la miraba confundida – estuviste dormida por dos horas, estabas diciendo cosas sobre que buscabas a tu familia y ni que decir que te pusiste a gritar que no disparáramos.
- L-Lo siento, creo que fue un sueño muy loco – susurró la hermana mayor, pero de ahí, solo siguieron de forma calmada el safari, pero Honoka sabía que toda vida animal debe ser respetada, ellos son seres vivos que merecen ser libres y no ser perturbados.
Pero no olvidaría ese sueño nunca.
