Para los Lycans habían cosas esenciales. La familia, la manada y sus parejas, los alfas de casta pura intentaban encontrar a sus parejas destinadas o al menos compatibles ya que no todo el tiempo solían encontrarlas.

Naruto era un alfa de esos que podrían arrancarte la yugular sin parpadear. El hijo menor de el líder de el territorio de Konoha, sus obligaciones no eran tantas como las de su hermano mayor pero si las tenía. Al ser un ejecutor tenía ciertas misiones y una de esas la estaba llevando a ciudad central a recuperar a Sakura se suponía que solo iría a recoger unos paquetes y regresaría y de eso ya habían pasado tres días.

Odiaba ir a ciudad central la mayoría de los que vivían ahí dejaban de lado a su lobo para vivir simples. Perdían la armonía que existía entre su bestia y ellos, era algo que los clanes aún no entendían y por eso se habían mantenido en sus territorios. No vivían como cavernícolas, tenían todas las comodidades pero simplemente decían no vivir las presiones de la ciudad.

Claro apreciaban el trabajo de los demás, pero ellos eran consumidores de tecnología. No podrían verse metidos en oficinas.

Así que Naruto formaba parte de la los cinco clanes que aún eran tradicionales y resguardaban todas sus tradiciones y reliquias. Hace algunos años que la sociedad los había proclama patrimonio y esto había hecho que sus territorios fueran territorios que se preservarían si ellos así lo deseaban.

………..

Naruto se bajó de el tren y el hedor de el aire le hizo estornudar. Se disculpó con algunas personas y siguió su camino no entendía como podían los demás Lycans caminar como si nada.

Intentar encontrar el olor de Sakura sería un maldito problema. Estaba hastiado de pasar casi seis horas en ese maldito tren solo para encontrarse con que tendría que peinar de punta a punta la maldita ciudad. Era un ejecutor, el mejor cazador así que confiaba en que la encontraría para luego darle un zape en la cabeza por preocuparlos tanto.

Ya había caminado cerca de dos horas y pudo sentir el aroma de Sakura eso fue todo lo que necesito para guiarse. Naruto cargaba su identificación que lo acredita como ejecutor pero no quería montar un espectáculo frente a todos esos estirados. Caminaba cada vez más rápido y el olor se intensificaba dejo de pasar por los edificios bonitos y casas para llegar a un suburbio algo espeluznante de esos que miraba en las películas.

—Que mierda — el olor de Sakura estaba dentro de un edificio que parecía que se caería a pedazos. No había nadie en la portería así que subió sin más Por las escaleras. Llegó al tercer piso y solo habían dos puertas y antes de pensar si debía tocar ambas puertas, la puerta de su derecha se abrió de golpe. Sakura salió con una sonrisa y lo saludo.

—Te voy a dar unas nalgadas, como me saludas y ya. Nos tenías a todos tan preocupados. — Sakura estaba intentando explicar lo que había pasado cuando dos personas salieron un hombre alto con cabello negro y ojos tan negros como la noche. Por otro lado la mujer era bajita… y su cerebro había dejado de funcionar. El aroma de esa mujer era la maldita cosa más exquisita que su olfato había sentido. Su lobo arañaba su interior para que lo dejara salir y restregarse en su compañera marcandola como suya con su aroma. Eso lo descolocó casi doblandolo de rodillas, Había encontrado a su compañera.

—Naruto estás bien?

Sus ojos y los de ella se encontraron solo por un segundo porque ella los bajo de inmediato en señal de sumisión. Su lobo aullaba de felicidad quería salir y jugar con la pequeña Omega.

—Tu nombre? — Su voz había salido algo distorsionada porque la bestia quería tomar el control y tomar a su compañera.

El hombre se colocó frente a él y gruñó. Naruto solo pensó un micro segundo que quizá ese sería la pareja de su Omega. Lo mataría no había opción, luego la compensaría por la pérdida, era sabido que un enfrentamiento a muerte por una compañera no tenía condena.

—Naruto debes calmarte estás soltando vibraciones y por la mierda si eso no nos doblega aunque somos alfas tú sigues siendo casta pura.

Naruto ni siquiera lo había notado hasta que vio a la pequeña Omega casi hecha bola en el piso. Quería acercarse para consolarla pero el hombre se interpuso de nuevo.

—No te vas acercar, toma a tu amiga y lárgate. Ya nos metimos en suficientes problemas por ayudarla.

Su mirada fue a parar a Sakura que parecía avergonzada. Luego regreso al sujeto frente a él, no era rival para el era escuálido y podría creer que estaba en desnutrición olía a un alfa pero claramente uno de una casta muy inferior a él.

—Sasuke algo anda mal, necesito mis supresores.

—Mierda, aún te quedan? …

—Supresores? Has entrado en celo? — Naruto la miró ella no lo había sentido? Que él era su compañero. No iba admitir que le dolió eso pero ella estaba primero. La mente de Naruto viajo a un rincón que lo aterro tenía el ferviente deseo de fecundar a su Omega seguramente sería la cosita más bonita de su clan verla con su vientre redondo por llevar a sus hijos. Sacudió la cabeza estaba loco ni siquiera sabía su nombre y ya estaba pensando en dejarla embarazada.

—No te importa una mierda, te lo diré de nuevo toma a tu amiga y lárguense de una vez.

Sasuke intento tomar a Hinata para llevarla al hospital comunitario y que le dieran la inyección o pastillas para evitar los estragos de su celo. Realmente no tenía ganas de patear a nadie pero lo haría si algún idiota quisiera pasarse de listo con ella. Por la forma que ese idiota actuaba tenía dos teorías y ninguna le gustaba más que la otra.

—Sasuke….por favor. — Sasuke soltó un gruñido tomo sus llaves y cargo a Hinata. Debía ir con ella hasta el hospital, llegar andando sería una mierda alguien podría querer quitársela. Hinata era linda era su hermano no un ciego pero era la Omega que más feromonas soltaba en sus celos. Incluso el que era su hermano llegó a tener estragos la primera vez, tuvo que darse un puñetazo esa vez.

Ignoro la presencia de Sakura y su amigo, bajo las escaleras. Hinata se estaba restregando en el, debía ser una mierda ser Omega. Perdían el control de si mismo por algo que Era de su naturaleza aunque eso no justificaba nada de lo que les pasaba. No justificaba los abusos que luego eran justificados con un "Ella lo provocó, se me tiró encima" Sasuke odia esas noticias, odia las injusticias contra los omegas no podría imaginar que algo así le pasará a Hinata. Demonias mataría por ella.

Un gruñido que retumbó por las escaleras le dio un escalofrío por toda su columna vertebral. El sujeto rubio venía echo una furia hacia el.

—Entregamela, ella es mi compañera.

espero les guste la historia ((ᴗ)