Percy Weasley


Disclaimer: El Potterverso de Rowling


Percy no se atrevía a bajar. Hoy era veintidós de agosto. Su cumpleaños. Cumplía veintidós años. Y Fred no estaría allí para felicitarlo.

Debería bajar a desayunar. Pero no se atrevía a salir de su habitación. No sabía si podría mirar a su familia a los ojos.

También pensaba en las palabras que Luna Lovegood le dijo el día del cumpleaños de su hermana: que no debía sentirse culpable por la muerte de Fred, que él no sabía que iba a ocurrir la explosión, ni cuándo ni dónde. Él no la provocó. Él no le dijo a Fred que se pusiera justo en el lugar en el que explosión le alcanzó. De hecho, las últimas palabras de Fred y su sonrisa estaban dedicadas a él.

Suspiró.

También recordó que Lovegood le dijo que ella también se sintió culpable cuando su madre murió en esa explosión provocada por un hechizo experimental cuando ella tenía nueve años. Recordó que sus padres se lo comunicaron por carta. Él ya estudiaba en Hogwarts en ese momento. También le comentaron que querían ir al entierro y que dejarían a los pequeños en casa de tía Muriel.

Lovegood vio morir a su madre en una explosión. Él vio morir a Fred. Ella se sintió culpable porque su madre intentó salvarla a ella antes que preocuparse por su propia vida. Él se siente culpable por no haber podido salvar a Fred. Ella ha aceptado su muerte y él no. Aunque la muerte de Pandora Lovegood ocurrió hace diez años y la muerte de Fred hace tres meses. Luna ha tenido mucho más tiempo que él para asimilar la pérdida.

Mira el reloj. Debería bajar a desayunar. Pero no se atrevía a bajar. Temía la reacción de George al verle y decirle que debería haber muerto él en vez de Fred. Y lo peor de todo es que tenía razón. Él fue quien renunció a su familia. Quien renegó de ellos. Quien no les habló durante tres años. Debería haber muerto él. Habría sido lo mejor para todos. Fred seguiría con George y él tendría el castigo que se merecía. Ninguno de sus otros hermanos le extrañaría tanto como extrañaban a Fred. Al fin y al cabo, ¿quién prefería al pomposo, perfeccionista y estricto de Percy por encima de los alegres, divertidos y carismáticos gemelos Weasley? Nadie. Bueno, Audrey, su novia. Y Penélope, su ex y antes de que su novia su mejor amiga.

Penélope. La echaba mucho de menos. No como novia, sino como amiga. Puto Yaxley. ¡Asesino! ¡Violador! ¡Enfermo!

Percy suspiró.

Debería alegrarse por haber sobrevivido, le decía su psicomaga. Debería.

¿Pero cómo podía viendo las expresiones tristes de su familia después de la muerte de Fred?

Suspiró de nuevo.

Pensó de nuevo en las palabras de Lovegood.

Ella viviría lo que su madre no pudo.

Quizás debería intentarlo.

Por Penny, por Fred.

Incluso por los tíos Fabian y Gideon. Aunque él no los recordaba mucho Él tenía cinco años cuando murieron. Quizá de vivir por ellos ya se encargaba su madre. O Bill y Charlie, que los conocieron mejor que él. Al fin y al cabo, eran los mayores.

Se quedó con la mano en el pomo de la puerta.

George.

Tragó saliva.

¿Se lo tomaría bien que bajara? ¿No le echaría en cara que estuviera en la Madriguera celebrando su cumpleaños después de tres años sin hablarse y que la única vez que los visitó fue en calidad de trabajo para acompañar al Ministro?

Se merecía esos reproches, pero no podía quedarse todo el día en la habitación.

Además, quería hacer compañía a su madre ahora que estarían los dos solos toda la mañana.

Bajo las escaleras y entró al comedor.

— ¡SORPRESA! — exclamaron sus padres y hermanos junto a Harry, Hermione, Fleur, Audrey, Angelina y Oliver Wood, su mejor amigo.

— Cariño, pensábamos que no bajarías. — Molly abrazó a su hijo, se puso de puntillas y le dio un beso en la mejilla.

Llevamos esperándote media hora. — le dijo Bill — Pensábamos que te habías quedado dormido y ya nos sorteábamos quién tendría que subir a despertarte. — a Percy le dio la sensación que Bill sabía en todo momento lo que había estado pensando. Al fin y al cabo, era Bill, el hermano mayor omnipresente. Se imaginaba a su hermano subiendo a rastras y bajándolo jalándole de la oreja para no hacerlos esperar más y echándole en cara que no pensara en estupideces.

— Lo siento, sí, me dormí. Estuve leyendo hasta tarde. — se inventó una excusa a toda prisa.

Bill lo miró con cara diciéndole "no me creo nada", pero no lo dijo.

Percy se sentó en el hueco que habían dejado para él en la cabecera de la mesa.

— En Hogwarts siempre te quedabas despierto hasta tarde leyendo. — Oliver le ayudó a continuar su pequeña mentirijilla, aunque le daba la sensación de que tampoco se lo había creído.

— Tú te quedabas despierto hasta tarde preparando estrategias para los partidos de quidditch.

— Típico de Oliver — dijeron George, Angelina y Harry

Oliver sonrió, como lo conocían sus antiguos compañeros.

Molly trajo la tarta y Percy sopló las velas.

Era una tarta de vainilla y nata con pequeños toques de chocolate, su favorita.

— Feliz cumpleaños, querido — Molly le dio otro beso en la mejilla.

— Gracias, mamá.

— Kingsley ha dicho que vendrá antes de cenar. Ya sabes que está muy ocupado ahora que es ministro. — dijo su padre sentándose también.

Percy asintió.

— Hagrid y la Profesora McGonagall también vendrán después. Ahora que queda una semana para el nuevo curso están más atareados que nunca.

Aunque Hogwarts fuera el primer sitio que arreglaron, quedaban muchas vacantes por suplantar y mirar a qué nivel estaban los estudiantes porque muchas notas bajaron durante el dominio de los Carrow. Algunos tendrían que repetir curso y otros hacer materias de dos cursos a la vez.

Comieron un poco de tarta y Percy recibió sus regalos.

En su mayoría libros. Al fin y al cabo, todos los que lo conocían sabían que le encantaba leer. Y ahora que estaba convaleciente, se aburría mucho. Así que la lectura lo ayudaría a distraerse. Su psicomaga decía que intentara tener su mente ocupada y buscarse algún pasatiempo.

Él ya tenía sus pasatiempos: leer y dibujar. Aunque solo unos pocos conocían su segundo pasatiempo. O solo una persona, Oliver. De hecho, fue el único que no le regaló un libro, sino material de dibujo.

— ¿Cuándo tendrás visita con tu sanador? — le preguntó Ginny.

— El último fin de semana antes de que empieces Hogwarts.

Ginny asintió.

Después de comer la tarta, con algunos comensales que repitieron como Ron, Harry y Charlie, la mayoría se fueron a ayudar a seguir con la reconstrucción de las tiendas y hogares. Desde que Ginny cumplió la mayoría de edad, ya podía participar y así había hecho. Audrey se despidió de su novio con un beso. Ella tenía visita médica esa misma mañana por las torturas que recibió. No pudo cancelarla. En eso los sanadores eran muy estrictos. Prometieron ir a dar un paseo por la tarde.

A Percy le sorprendió ver que George se quedaba. Estaba en la parte trasera del jardín.

— ¿No vas con los demás?

Él negó con la cabeza.

— He pensado en abrir la tienda de nuevo. Quizá esta tarde para animar un poco a la gente. Que todos vean que poco a poco todo va volviendo a la normalidad. Además los estudiantes que regresen a Hogwarts este nuevo curso tienen que hacerles salir canas verdes a los profesores y Sortilegios Weasley debería darles un empujoncito ¿no crees?

Percy soltó una pequeña risa.

— No me van mucho las bromas, lo sabes George.

George asintió.

— ¿Podrías pasarte un día de estos a hacernos compañía? Sé que el sanador dijo que tenías que hacer reposo, pero no hace falta que hagas nada. Simplemente, quedarte sentado y charlamos. De paso ves nuevas caras y si te aburres puedes dar un paseo por el Callejón Diagon. Incluso podrías visitar Flourish and Blotts.

— Suena tentador pero tendría que consultarlo con mamá y papá. Ya sabes cómo se pusieron cuando el sanador les dijo que tenía que hacer reposo y todas las curas y cuidados que necesitaba. Si no llegan a tranquilizarlos, mamá me habría atado a la cama.

— Sí, no dejaban que hicieras ningún esfuerzo. Hasta mamá propuso llevarte el desayuno a la cama. Ni siquiera dejaban que salieras solo al jardín por miedo a que te desmayaras. — se gira hacia él — es que estabas muy delgado, Percy. Nos asustamos mucho.

— Si me hubieras visto después de que me rescataran de la mansión Lestrange... — se rió Percy.

— Percy haciendo una broma... No te había oído hacer bromas desde... — la cara de George cambió al ver que Percy se puso pálido y serio. — ¿Qué pasa?

— Esas fueron las últimas palabras de Fred. — susurró.

George también se puso serio.

— Fred estaba feliz de que hubieras vuelto... Fue el primero en abrazarte y perdonarte.

Percy hizo una pequeña sonrisa.

— Yo también estoy feliz de que hayas vuelto. Ya hemos perdido un hermano y Bellatrix casi mata a Ginny. No soportaría perderte a ti también. Y mamá ya perdió a sus hermanos y a un hijo, no debería recibir más disgustos.

Percy asintió.

Hubo una pequeña brisa, Percy y George oyeron un sonido parecido al de una risa.

— ¿Qué ha sido eso? — preguntó el mayor.

— ¿Crees que ha sido Fred? — preguntó el más joven.

Ambos miraron sorprendidos a su alrededor. No había nadie.

Quien sabe, quizás si es cierto lo que les cuentan a los niños que sus seres queridos fallecidos los cuidan des del cielo.


Segunda parte cumplida dentro de mi plazo autoimpuesto (este septiembre, el mes de mi cumpleaños). Me alegro de haberlo conseguido. Perdón por las lloreras. Prometo que las siguientes serán risas.

Hay un headcanon que me gusta mucho en el que Percy, mientras los mortífagos ocuparon y encarcelaron a los nacidos de muggles, él les ayudó a huir. Pienso que es algo que pudo haber hecho, Percy no es ningún cobarde en mi opinión. Y siempre hace lo que él cree correcto: seguir las normas en el colegio y cuando apoyó al Ministerio por encima de su familia. Y que hubiera riesgos de que lo descubrieran y en el caso de que lo descubrieran podrían torturarle.

Pienso también que pudo haber deseado morir en lugar de Fred y que nadie de su familia lo hubiera echado de menos. Aunque estoy segurísima que todos habrían llorado su muerte. Al fin y al cabo era su hermano/hijo por muy peleados que estuvieran.

Podía haber escrito sobre George echándole en cara que no hubiera muerto él o sus otros hermanos mirándole de forma hostil. Pero quería que fuera un momento bonito. Quizás la noche anterior pudieron tener una conversación al respecto. Al fin y al cabo, si se ponían hostiles en el cumpleaños de Percy con su madre presente, lo más probable era que Molly terminara llorando. Y no creo que quisieran eso. Además, cada uno lleva el duelo a su manera, quizás hoy estaban felices de que Percy hubiera vuelto y mañana deseando que hubiera muerto él. A mí me pasa con la muerte de mi abuela, por su cumpleaños lo paso fatal pero el día de su muerte para mí es un día normal. O incluso un día cualquiera, ver que quiero contarle algo y no puedo... Quizás en la familia Weasley pase lo mismo.

Sé que no hay mucho de Percy x Audrey aquí. A mí también me gusta el ship, pero quería centrarme más en la conversación de George y Percy a solas. Ya habrá tiempo para escribir sobre ellos, o sobre sus hijas.

Percy pensaba que nadie lo prefería a él por encima de Fred y George pero yo sí. En mi caso yo lo prefiero a él. Las bromas de Fred y George, a veces, cruzaban el límite y me gusta la evolución de Percy como hijo pródigo. ¿Y vosotros a quién preferís?

Hasta la próxima