[TIME BREAKER] —

"La ira de la más fuerte"

PARTE 1 [Los mil años de un triste amor]

Un pequeño encuentro.

— Tenga.

— Ah ¿Un folleto?

Una chica con un disfraz algo raro va y me quiere dar un folleto de algo.

Pero entonces… Cuando estoy a punto de recibirlo.

Un fuerte viento sopla y el folleto sale volando por los cielos.

— Ehghghg! No… Eso no es bueno.

— Se fue.

Al aparecer esa extraña chica salió corriendo tras el folleto que el viento se llevó.


En ese mismo lugar.

En una azotea.

— Guaww!... ¿Pero qué?

¿Qué es esto?… ¿Un símbolo mágico?

Agarre aquel papel de inmediato y al observarlo.

— ¿Un símbolo mágico?... Espera… Esto de un demonio.

No hay duda alguna, esto es un símbolo para invocar demonios.

— ¡Hola!... ¡Hola!

— Uhhmmm!

Al ver debajo de aquella azotea. Vea una chica extraña que me llama y que en su mano tenía algunos folletos iguales al que tenía en mi mano.

Me hacia la señal de que bajara a donde ella.

— Cielos…— Dije cansada. — Si es un demonio… No me queda de otra, sino que advertirle que deje de hacer esto, sino por el contrario.

Justo en ese momento cuando estaba pensado que este día no iba a llegar nada bueno.

Al ver a lo lejos… Quede paralizada.

— Imposible… E-Esto tiene que ser una mentira.

La sorpresa de mi vida, y el dolor más grande de mi corazón.

Lo que he estado buscando por todos estos años… ¿Acaso era una ilusión? ¿Acaso era broma de mi destino?

Muévete ahora mismo. Es lo que has estado buscando por todos estos años.

Muévete, vamos… ¡Muévete y ve tras él!

— Eh!...Desapareció.

Si es verdad lo que mis ojos ven.

No llores, no llores ahora… Aun no.


Después de un largo día.

— Hoy fue divertido.

Es lo que me dijo mientras sonreía.

Maldita sea, ella es muy linda.

— Oye, Issei-kun.

— ¿Qué pasa?, Yuuma-chan.

— Hay algo que quiero hacer para celebrar nuestra primera cita.

¡Oh sí! ¡Ya está aquí! ¡Es el momento que estaba esperando!... Mi aliento huele bien y mi corazón está preparada para ello. Mi corazón latía como loco.

— Uhm, ¿Qué es lo que quieres pedirme?

El tono de mi voz es profundo. Ella de seguro ya se dio cuenta de mis oscuras intenciones, pero a pesar de eso Yuuma-chan todavía me sonreía y con mucha claridad al mover sus labios…

— ¿Quieres morir por mí?


.

—O—

.


— ¿Quieres morir por mí?

— Uhmmm…. ¿Eh?

Su rostro cambio al de alguien inquieto por la propuesta de la linda niña de largo cabello negro.

La sonrisa de su rostro se marcó por los nervios, solo podía sonreí y pensar que lo que le estaba pidiendo era una simple broma.

¿Uhhmmm?… ¿Eh?... lo siento, pero ¿Puedes repetirlo de nuevo?... Creo que no te escuche bien.

— ¿Quieres morir por mí?

Ella lo dijo de nuevo sin vacilar. La hermosa chica que estaba parado delante de él le había dado la misma respuesta con la misma sonrisa dulce del que él había caído enamorado.

Ella rio mientras algo extraño pasaba.

Ahora la chica empezó a envolverse en una fuerza extraña para él.

De su espalda, unas alas negras salieron dando un aleteo de gran fuerza. El simplemente pensó que esto era un sueño, el creía que ella era tan linda como un ángel, pero esto…

— Fue divertido, el corto tiempo que pase contigo era como jugar a la pareja con un niño pequeño.

La voz de aquel ángel caído se hizo fría y llena de maldad. Su tono voz cambio y de repente sonrió con malicia al pobre chico que no sabía nada de lo que estaba pasando.

Hubo un sonido muy pesado.

De sus manos apareció algo grande o luminoso.

Y al verlo.

El chico se dio cuenta que lo que tenía en sus manos era una lanza… Una lanza de luz.

Ella agito la lanza de un lado a otro provocando un ruido desagradable.

— La siento. Tú eres una amenaza para nosotros, así que decidimos deshacernos de ti lo más pronto posible. Si deseas guardarle rencor a alguien, entonces odia al Dios que puso ese Sacred gear dentro de ti.

Y sin más que decir.

Ella ataca al chico que estaba shock sin dudar.

Lanzo el rayo de luz contra él.

Él no podía moverse, no podía pensar en nada más que en su propia muerte.

La chica con la que había tenido una cita el día de hoy; su Yuuma-chan quien recordaba con una linda sonrisa angelical.

Ahora mismo… Él iba a morir a manos de…

— ¡No voy a permitir eso!

— ¿Qué?

Una voz fémina se hizo presente, y en una brecha tan insignificante de tiempo la lanza de luz exploto.


Aquella lanza de luz exploto.

Su lanza de luz se hizo polvo y creo una cortina de humo debido a la explosión.

— ¿Qué demonios?

El ángel caído no entendió que era lo que había pasado. ¿De dónde había salido esa voz? ¿De dónde la escucho?

Pero eso no era lo importante.

Tardo unos cuantos segundos al percatarse de algo increíble que había pasado a su alrededor.

Ahora mismo ella y ese chico pervertido estaba dentro de una dimensión, puesto a simple vista todo el lugar cambio a la de una zona cubierta de un color rojo a su alrededor; sin embargo, era imposible que otros seres pudieran intervenir de manera tan simple.

Por eso en ese momento.

— Que bueno.Dijo una muy alegre voz.…Estas bien.

— ¿Q-Qué?

El humo se empezó a disipar y en ella una el ángel caído pudo notar algo extraño.

Ella vio la figura de una persona cargando al chico que, luego de lo sucedido al parecer se había desmayado por alguna razón.

Lo tenía en sus brazos sano y salvo.

— ¿T-Tú?... ¿Cómo?...

El ángel caído no entendía nada de lo sucedido.

Pero al querer respuesta de ello. La mujer de hermoso cabello dorado y mirada angelical la ignoro.

Ella quería llorar de felicidad y gritar de alegría. Su rostro no podía aguantar tal emoción, parecía que su corazón también iba a explotar.

Sus ojos estaban brillosos y parte de sus lágrimas tocaron el rostro del chico que estaba durmiendo en sus brazos.

— Que bueno…Hablo con un tono quebradizo, pero feliz....E-Eras tú…. Sabía que eras tú… Puedo sentir ahora, en verdad eres tú.

Empezó a hablarle al chico que dormía en sus brazos, tuvo incluso el atrevimiento de acurrucar su rostro junto a la de él sin mayor recelo.

Él no le contestaba ella seguía hablando y no sentía nada, pero el simple hecho de verlo le hacía feliz.

El chico que estaba buscando por más de 1000 años.

Su eterno viaje y su gran milagro… Ella por fin lo había encontrado.

Sus manos podían tocarlo. Acaricio el rostro por la emoción, sintió su calor y el latido de su corazón se conectó con el de ella ahora.

Y de sus labios. Ella por fin…

— Issei…Comento al empezar a bajarlo.…Duerme un poco más... Te prometo que terminare esto lo más pronto posible.

Dejo el cuerpo de su querido amado a un costado y dio un paso delante de él.

"Esto no será por mucho tiempo"… Era su pensamiento de ella.

Por qué antes que todo… Ella todavía tenía que hacer un trabajo extra.


El escenario di un giro de 360° grados.

Esto había sido planeado ni muchos el ángel caído esperaba que algo así pasara.

— ¿Quién diablos eres tú?

— ….

La mujer no le contesto y solo se limitó a dar un paso adelante.

— ¿Eres conocida de ese humano insignificante?... Sinceramente no tenía previsto que apareciera un ser anormal ahora. Bueno, eso solo complica mi trabajo.

El ángel caído mucha confianza en sí misma, puesto que se regocijo un poco ante la situación. Pensando que solo tenía que desacorde de otro estorbo más.

No sintió nada especial, ni fuerza ni poder mágico emergiendo de la chica de largo cabello dorado, pero aun así ella no pudo ignorar su vestimenta.

— ¿Y quién te crees con esas ropas?... Acaso intentas engañar a alguien con una fallada tan imponente como si fueras alguien importante.Dijo ella menospreciándola.No sé cómo hiciste para entrar a mi dimensión, pero veo que no tienes poder mágico alguno dentro de ti… No sé qué demonios eres, pero tú y ese chico van a…

— Tú… ¿Por qué hiciste todo esto?

Antes de terminar de hablar. La chica misteriosa le interrumpió y le hizo pregunta un tanto seca.

Se intimó un poco, pero luego sonrió de manera burlesca ante ellas.

— Eso no es algo que te importe, idiota.

— Si mi oído no me falla, sé que dijiste que ese chico era un problema para "Ustedes"… ¿No?... Acaso con ustedes quieres decir ¿Los líderes de los ángeles caídos?...

— ¡Silencio! ¡Ya no quiero perder mi tiempo contigo!

El ángel caído se enojó y de sus manos comenzó a crear lanza de luz. Esta vez esas lanzas eran mucho más fuertes que la anterior que había lanzado.

— Hazme un favor y muerte con ese chico. Al menos se podrán hacer compañía en el otro… Arrgghwww!

Antes de que cualquier desgracia pudiera ocurrir a manos de aquella vil mujer. Ella rápidamente quedo completamente abatida.

Ni un segundo… Ni un solo segundo le había dado a ese ángel caído.

Aquel ángel caído estaba ahora de rodillas, mientras intentaba no vomitar más sangre por aquel golpe que había recibido en toda a boca del estómago.

— COFF-COFF!

— Ángeles caídos…La voz de ella se llenó de ira.…Ustedes fueron bendecidos con inteligencia y gran belleza por Dios, nacieron en una nación libre de triste y dolor del mundo. Malagradecidos…

— TKS!... ¿Y tú qué sabes?... ¡¿Quién demonios te creer para decirrrr?!... Arrrrggkk!

Esto se estaba volviendo brutal.

Antes de si quiera poder contestarla. La chica misteriosa le agarro del cabello y le dio un rodillazo en toda la mandíbula a aquel ángel caído.

La fuerza fue tal, que aquel golpe mando a los cielos aquella villana.

Pero aún no había termino para su la mala fortuna de ella.

—…Cuando la guerra estaba en punto crítico, cuando el cielo estuvo de perder contra los demonios. La tercera parte de ustedes traicionaron a Dios por el miedo a perecer y perder su vida.Le dijo con mucha cólera.…La mayoría de ustedes prefirió sobrevivir traicionando al padre que les dio todo… No me jodas maldita caída… ¡Vete al demonio!

El enojo de su alma ardía como el más caliente fuego del infierno. Eso no iba cesar al menos que le ponga las manos encima y le dé la paliza de su vida.

— Y ahora… Por deseos de otros. ¿Tú quieres asesinar de la manera más cruel a un chico inocente?... ¡INTENTAS MATAR AL HOMBRE QUE AMO!... ¡TÚ MERECES QUE YO MISMA TE MANDE AL MISMISIMO INFIERNO!...

Sus ojos celestes brillaron como el sol. La ira de su corazón era completamente fuerte. Solo pocas personas le había llevado al límite de su paciencia y esta ángel caído era una de ellas.

La chica misteriosa dio un fuerte salto… Y al llegar a la misma altura de que ese ángel caído.

Ella va y le agarra una de las piernas, luego le agarra uno de los brazos, formando medio arco con su cuerpo y con mucha fuerza ella le destroza la columna con su rodilla.

— …Agghh!

— …

Su mirada era la de alguien completamente indiferente.

El ángel caído solo pudo abrir la boca, pero no salió nada de ella.

Sus ojos perdieron el brillo y dejo de moverse. La chica misteriosa la dejo caer de esa altura… Sin aprecio alguno o sin remordimiento de lo que había hecho.

—…Ni siquiera mereces perder la vida. La muerte sería una salida muy fácil ahora, prefiero que vivas mientras recuerdes en lo que te paso este día.

El ángel caído cayó con fuerza contra el suelo. La chica misteriosa bajo lentamente y se puso de pie delante de esta.

No se podía mover, ni mucho hablar.

Aquel ataque que le había destrozado la columna le había deja en estado vegetal.

Ella nunca más volvería hacer alguna maldad otra vez en su vida.

Pero eso…

— …1,2 y 3…Dijo la chica misteriosa mientras cruzaba los brazos. Siento la energía de 3 ángeles caídos muy cerca. Ya veo, con que ella no estaba sola.

Mirando a ambos lados y sintiendo que esos caídos no estaban lejos.

Ella destruye aquella dimensión con el solo agitar de su mano.

— ¡Ustedes cuervos!... ¡Sé que están ahí! ¡Salgan sino quieren que yo vaya tras de ustedes!...

La chica misteriosa habla con amenaza a los que se estaban escondiendo de ella.

Al ver que no le contestaban rápidamente… Ella comenzó a ser más fría ante su decisión.

Se acercó y le agarro de los cabellos a una inerte y vencida ángel caída. Y con las manos creando luz sagrada.

— ¿Realmente me van a obligar ir tras ustedes? ¿No?

Sus ojos se volvieron filosos y llenos de ira.

Su paciencia se estaba acabando. Lágrimas de desesperación comenzaron a emerger del derrotado ángel caído de cabello negro al ver que aún no había acabado con ella.

Por un segundo… Lo único que pudo venirse en su mente pedir perdón por todo. Pedir perdón a Dios por sus malas acciones y jurar que nunca más hará más maldades para blasfemar en su nombre.

Quiera que la salvaran, hacerle recodar al cielo que alguna vez fue su hija. Ya había aprendido la lección, no quiera sufrir más. Por eso ella, en lo más profundo de su corazón.

— ¡Aguarda! ¡Aguarda!

—…Por fin.

La hermosa mujer de largo cabello dorado ceso su poder y dejo al ángel caído en el suelo y luego se centró en los demás que habían aparecido.

— Por favor, deja a Reynare-san… No la mates.

— ¿Díganme sus nombres y sus intenciones?... De lo contrario.

— ¡Está bien! ¡Está bien!...Dijo asustada.M… M-Mi nombre es Mittel, y ellos son mi camaradas…Dohnnaseek y Calawarner.

— ¿Qué hacen los ángeles caídos en estas tierras?... Se supone que esta ciudad no debe de haber derramamiento de sangre de ningún ser.

— N-Nosotros… N-Nosotros… Solo seguíamos órdenes…

— ¿Ordenes?...

La mirada penetrante de la chica misteriosa no bajo ni un segundo contra ellos ángeles caídos.

Cada uno de ellos estaba completamente intimidado ante aquella mujer.

Que después de pensarlo mucho y sin dejar las cosas a medias, ella dio un suspiro y les contesta.

— Este lugar se supone que estaba bajo mi influencia. Esta ciudad no debe de haber conflictos y derramamiento de sangre por parte de ustedes o los demonios. Ahora veo que falle en algo.

Se culpó por la imprudencia que había provocado todo esto. Ella estaba lejos y no podía vigilar el lugar que prometió defender por toda su vida.

Este lugar fue donde conoció al chico que ella amaba y sobre todo era el lugar donde sus más queridos amigos habían vivido creando bellos recuerdos.

Un lugar muy especial para ella.

Por eso… Ella simplemente.

— No me queda de otra. Tendré que ser firme con esto.Dijo completamente decidida.Ustedes 3… ¡Llévenme con sus amos ahora mismo!

— ¿QUEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEÉ?

Los ángeles caídos asistieron por el miedo de sus palabras. Aun sabiendo que esto no iba a traer nada bueno.

Que ella quería ir ante sus líderes y sin dudarlo, si temor ante ello.

Sabían que habían cometido un error en su plan. No esperaban que nada como esto hubiera pasado y ahora…

— ¡Esto no es bueno!...


.

O—

.


Al día siguiente.

"…A pesar de todo esto, creo que no podemos vernos aún… ¿Podrías esperar por mí?"…

E-E-E-Espera!... ¿Quién eres?

— GHUUAAA! HAHA!

Desperté muy exaltado y algo asustando.

Mi corazón no dejaba de latir y además,… ¿Por qué me siento tan avergonzado?

— ¿Qué clase de sueño fue ese?

No pude ver nada… No pude sentir nada… Solo sé que en mi cabeza estaban esas palabras.

Su voz era dulce y muy linda… Como la de alguien calidad y amable, pero… ¿Quién era?

— Ayer fue algo extraño. Primero Yuuma-chan haciendo una horrible broma y ahora… ¿Una mujer que no conozco me había hablado en mis sueños?

Son muchas cosas que tengo que organizar bien en mi cabeza. Si es cierto, primero que todo… Yo tenía una cita con Yuuma-chan, pero luego de eso no recuerdo nada de nada.

Y ahora… ¿Un momento?... ¡Un momento!

¿No sé supone que debería ser las 6 de la tarde?... ¿Entonces? ¿Por qué siento frio y veo que solo está empezando a salir?...

No… Eso no es todo lo malo.

— ¿Por qué estoy tirando en medio de un parque en la madrugada?

Revise mis bolsillos y note que tenía todas mis cosas. Luego de percatarme, me había dado cuenta que estaba siendo mucho frío y también tenía hambre.

Revise mi celular para ver la hora que era, pero al verlo…

— ¡40 llamadas perdidas de mí mamá!

Eran casi las 5:30 de la mañana y ya sabía que este día no iba a empezar para nada bien.

Ni tengo ni idea de lo que sucedió ayer, pero al parecer paso algo que me dejo tumbado en este parque.

Esto no es bueno… Es no es bueno… ¡Pase la noche afuera y en la calle!

— ¡Me van a matar! ¡Mi papá me va a dar la paliza!

Deben estar más que preocupados y enojados conmigo. De seguro deben estar pensando que me quede con mi novia en su casa toda la noche.

Pero no… ¿Qué digo?... Ni yo me creo lo que digo. Maldición.

— Mejor vuelvo a casa… Ya es lunes y tengo clase en una hora.

Castigado o no… Tengo que volver a casa. Tengo hambre y tengo que ir a la escuela. Ya más tarde hablare con Yuuma-chan. Es chica haciendo una broma tan cruel como esta.

— Mínimo me dejara tocárselas un poco para perdonarle por su broma.

Mierda deja de fantasear ahora. Primero tiene que pensar que es lo que vas a decirle a mamá y papá sobre esto.

Rayos, al menos me hubiera gustado en verdad pasar la noche con ella.


Mientras tanto en el inframundo.

PARTE 2 [La Creadora - El ángel más fuerte de este mundo]

En el instituto de Grigori.

Los 7 líderes de los ángeles caídos se habían reunido nuevamente para charlar.

— Maldición… ¿Por qué no?

— No insista Kobabiel. Ya te hemos dicho que no queremos iniciar nuevamente la guerra.

— ¡No me jodas, Shemhazai!... ¡Maldito cobarde!

— Suficiente idiota.Grito su gobernador.Recuerda una vez por todas. De las tres facciones nosotros somos lo que tenemos la menor cantidad en población. Prácticamente lo que pides es dar un paso al suicidio por esto.

— Lo que dice Azazel es cierto. Tu solicitud es demasiado estúpida si lo piensas en primer lugar.

— ¡Incluso tú Barraquiel!

La discusión estaba a favor de lo más razonable ahora. La balanza pesaba más sobre la razón que sobra los deseos personales de uno.

— No sean ingenuos. A pesar de no tener la misma cantidad de ejercitó al igual que los ángeles y demonios, nosotros tenemos de nuestro al Dragón Emperador Blanco y el Canis Lycaon, 2 de las 12 longnius que se dicen que pueden matar a un dios sin problemas, además Dios está muerto.

— El inframundo tiene a su lado 2 Super demonios, que no solo son mucho más fuerte que un Rey demonio común, sino que rivalizan con el más fuerte del mundo, un ex-Rey dragón convertido en demonio y demás criaturas legendarias como héroes y seres mitológicos bajo el mando de varios demonios supremos. Y el cielo tiene tecnología casi comparable a la nuestra, sus portadores de espadas sagradas, sus santos que tiene el poder del hijo de Dios, exorcistas del nivel de un demonio supremo y lo más seguro que Miguel tiene un As bajo la manga en cuanto a los Longinus… ¿Aun crees que tengamos lo necesario para iniciar una guerra?

— TKS!... No lo entiende, jamás lo entenderán.

La misma situación se estaba volviendo alto molesta.

Kokabiel no lograba entender esto la situación de los ángeles caídos, ni mucho menos las consecuencias que podría traer una nueva guerra en ese momento.

Sus deseos de caos y guerra no lo dejaban ver con claridad.

— Bueno, sino hay nada más que discutir… Creo que…

BOOOOOOOOOOOMMMM!

La puerta exploto.

Antes de que Azazel terminara la reunión. La puerta había sido destruida.

— Vaya, vaya… No esperaba ver a los líderes reunidos en un solo lugar. Me facilitaron el trabajo de ir a buscarlo uno por uno.

La voz de una mujer interrumpió la sala de los líderes de la facción de los ángeles caídos. Sin sentimiento ni emoción.

Ella dio un paso adelante.

Ninguno de ellos se sintió intimidado ni nada parecido. Solo se sorprendieron un poco al ver que no conocían a dicha mujer que había destroza la gran puerta de acero.

— Parece que tenemos un invitado sorpresa. ¿Pero no hubiera sido mejor que tocaras la puerta?... Mira mi ropa, ahora mismo tendré que cambiarme el traje.

— ¿Eso es todo lo que dices cuando ves a esa intrusa que destrozo nuestra puerta?... Maldito Azazel.

— …Cálmate Kokabiel. A una mujer hermosa se le perdona todo por ser bella.

— Ese idiota nunca va a cambiar.

Con un suspiro dejaron pasar aquel comentario por parte de su gobernador, que de cierta manera.

— Es inusual que una bella mujer venga ante mí ahora. Normalmente no te haría mucho caso debido a que estoy algo ocupado, pero realmente no puedo ignorar tu belleza que me hace recordar a alguien que deseo… ¿Qué me dices? ¿Aceptas conversar en privado conmigo?

— Maldito gobernador… ¿Acaso se olvidó que no estás solo?

La situación se puso algo incómodo por los comentarios. Incluso los otros líderes perdieron la seriedad ante tal lamentable escena.

Tanto fue así que, incluso olvidaron por un momento que aquella mujer desconocida había entrado de manera muy violenta destrozando su puerta.

O al menos…

— No gracias.Contesto con un tono seco dicha mujer.Solo he venido por dos cosas ante ustedes, en primera…

Ahora mismo la sonrisa que tenía el gobernador desapareció.

El resto de los líderes compartieron el mismo sentimiento al ver lo que había hecho esa mujer.

Detrás de ella lentamente y asustada, entro un ángel caído cargando a Reynare en sus brazos.

Ese ángel caído fue y le puso al frente de Azazel como si le estuviera dando una ofrenda. Al verla de esa manera, Azazel solo podía pensar que…

— Lo siento mucho… Azazel-sama.

— ¿Oye, sabes lo que acabas de hacer?

El ángel caído llamado Dohnaseek retrocedió al ver el rostro de sin emoción del gobernador.

— Maldita… ¿Qué es lo que intentas hacer con esto?

— Esa mujer… ¿Qué significa eso?

— Azazel… ¡Oye!

Los 7 líderes de Grigori vieron que esto no era para nada un juego. Kokabiel y Penemue querían ir y cortarle la cabeza a aquella mujer misteriosa por lo que había hecha.

Sahariel y Armaros, simplemente se querer en silencio en querer comprender esto.

Barraquiel y Shemhazai, querían calmar a Azazel por esto.

Prácticamente esa mujer…

— Vengo a devolverles a esa asquerosa mujer, y también advertirles que no cometan nuevamente otra estupidez.

Aquella mujer de largo cabello de oro miro fríamente a cada uno de los ángeles caídos de la mesa.

Su advertencia era clara y precisa.

Algo fácil de cumplir, pero claro… ¡Eso hubiera funcionado si ellos supieran quien era ella!

— ¡Maldita me las vas a pagar!

La furia de ver a uno de los suyos en ese estado, provoco el descontrol de Kokabiel, quien sin reparo alguno saco sus 10 pares de alas y fue directamente con aquella mujer.

La chica misteriosa simplemente estaba con los brazos cruzados.

Los demás líderes también tenían las mismas intenciones de ir contra ella, pero a diferencia de Kokabiel, quien se dejó llevar por el deseo de venganza.

— ¡Muere!

La ira de Kokbiel fue tal, que aquel golpe término destruyendo aquella sala de juntas como si no fuera la gran cosa.

Y aun siendo un ser demasiado poderoso.

— ¿Q-Qué?

— …Uhmmm?

Los lideres se quedaron asombrados y Kokabiel estaba sorprendido.

La chica misteriosa seguía con los brazos cruzados, no se intentó defender de ninguna manera, ni siquiera se había movido ni un centímetro de su posición que tuvo al entrar.

Pero aun así…

— E-Eres muy débil.

Ella le contesto de una manera muy seca.

Kokabiel había utilizado gran fuerza para eliminar de un solo golpe, pero aun usando la fuerza de sus 10 pares de lasa oscuras.

Aquel golpe en el rostro de la mujer desconocida solo le había aplastado un poco la mejilla.

Kokabiel al ver esto retrocedió sorprendido y furioso.

— ¿Quién demonios?...Dijo temblando de ira. — ¡¿Quién demonios eres tú?!

Los demás prestaron atención ante la pregunta de Kokabiel, quien por su parte, él había sacado dos espadas de luz de sus manos para clavarle en el corazón a aquella mujer.

Por ese momento de sorpresa… Azazel y los demás de la mesa.

— Es verdad. Dijo la mujer cruzando sus brazos.Olvide que seres como ustedes no comprenden su situación, al menos que estén en verdaderos problemas. Creo que es el momento de que sepan contra quien están hablando.

Dejo de cruzar sus brazos y mirando fijamente… Aquella mujer…

— ¡Imposible!... Acaso ella es…

Sus ojos azules brillaron como el la luna llena, su aura creció enormemente de manera monstruosa y de su espalda.

— Es un maldito ángel.

De su espalda salió un gran par de alas blancas. Era una par de alas enormes que rozaban el suelo y su color era comparable a la nieve y nubes de los cielos.

Kokabiel fue quien más sorprendió estaba al ver a quien había atacado.

El cuerpo de aquella mujer se había cubierto por una gran aura sagrada comparable a la pureza de los Grandes Serafines.

Los líderes solo estaban sorprendidos más aun con todo esto, y sobretodo…

— ¿Cómo es posible que un ángel haya pisado el inframundo sin ser detectada?

— Eso no es algo que deban preocuparse, después de todo no quiero quedarme en este lugar por mucho tiempo.Dijo ella mientras hablaba con ellos.Solo he venido para eso. Solo lo diré una vez más… No comentan otra estupidez en la ciudad de Khou, si no…

— Increíble.

Ella fue interrumpida bruscamente en ese momento.

Algo inoportuno, pero inquietante.

— …Ghahah! …Un ángel con esa clase de alas y ese poder. Sabes, no sé quién eres, pero sin duda tus palabras son completamente amenazadoras. Tú fuerza de seguro debe estar a la par con Gabriel o incluso puede que seas más fuerte, pero no importa. Sin duda eres mi tipo.

— ¿Pero qué rayos dices?Le dijo ella confundida.

Esto fue extraño para ella. Hace un momento la atmosfera era algo completamente tensa e inquietante.

Pero ahora, Azazel quien estaba enfadado ahora sonreía como si nada de esto hubiera pasado jamás.

Los demás solo estaban confundidos, incluso Kokabiel no entendida nada de lo que Azazel quería.

— Nada…Nada… Ahora ya comprendo lo que paso. Al parecer uno de mis subordinados hizo algo muy malo que te molesto y veo que la castigaste de una manera muy cruel, pero viendo que fuiste capaz de poner un pie en ese lugar y para amenazarnos, eso me quiere decir que eres una mujer única en su tipo que está protegiendo algo.

— ¿Ya terminaste?... Si quedo claro lo que dije, creo que no es necesario que me quede más tiempo acá.

— Ok! Ok!... No te molestes.Le dijo el gobernador mientras la observaba fijamente.Entendimos, no nos meteremos contigo otra vez. Ten mi palabra que nadie acá es estúpido de provocar a una fiera como tú.

Los demás aun entendían lo que Azazel estaba planeando con todo esto, pero al ver que la chica bajo su poder y volvió su tranquilidad.

A ellos no les quedo de otra, si no que aceptar la decisión de su gobernador, que para sorpresa de todos… Kokabiel incluso acepto y se calmó.

— Entonces ya no tengo nada que hacer en este lugar.

La mujer misteriosa se dio la vuelta y comenzó a irse. Cumpliendo lo prometido, ella ya estaba…

— Pero…

La voz del gobernador hablo una vez más.

Seguía sonriente y con el mismo carisma que lo caracterizaba. El gobernador de los ángeles caídos.

— Pero déjame advertirte también algo angelita-chan. No seas muy engreída conmigo otra vez.

El seguía sonriendo, pero la fuerza de sus palabras había provocado asombro y tención entre ellos.

Azazel por breves momentos se había convertido en un villano de temer.

Los demás líderes solo quedaron en silencio sin saber que decir, y por alguna extraña razón… Kokabiel sonrió ante esas palabras.

Ella lo miro sin emoción alguna y antes de salir.

— Eres valiente para decirme eso. Créeme que recordare tu rostro de ahora en adelante.

— Espero que nos vemos pronto, pero ya no de esta manera.

Y de esa manera… Ella deja Grigori y se va de una vez del inframundo.

Azazel y los demás se levantaron de los escombros de aquella destrozada sala de juntas. Shemhazai llevo en sus brazos a una paralitica Reynare a la sala de operaciones.

Barraquiel y Kokbaiel llamaron los 3 ángeles caídos que estaban con Reynare para algunas explicaciones.

Y mientras tanto Azazel.

— …Creo que es hora de averiguar quién eres angelita-chan.

Simplemente encontró algo nuevo que hacer.


.

—O—

.


PARTE 3 - [Un día común y corriente]

Ya siendo las 8 de la mañana.

— Auch! Auch!...

Me duele la cabeza… Realmente me duele mucho.

Ese padre mío, no tenía por qué golpearme tan fuerte, me quitaron el permiso para salir otra vez, mi celular, y encima como castigo final mi mamá boto todo mi precioso porno y me mando a la escuela sin desayunar.

A las justas llegue a mi casa a tiempo y salir me robe la tostada de mi papá para no morir de hambre, sino hasta el receso.

— Al menos tengo algo de dinero para comprar algo para más tarde. ¡Diablos se me hace tarde!

Por ahora, mi única preocupación es llegar a la escuela a tiempo y no hacer enfadar más a mis padres otra vez.

Y aun si llegaban oliendo a sudor por esto, eso al menos no era tan malo como ser castigado de nuevo el día de hoy.

— Estoy muy triste. Creo que no veré a Yuuma-chan por un tiempo, al menos no hasta que me regrese mi móvil.

La iría ver a su escuela, pero nunca me dijo que preparatoria era. Yo también tengo la culpa de no preguntarle si quiera alguna vez.

¡Rayos!... ¡Y yo que quería tocar esos pechos! ¡Esos grandes y redondos pechos donde mis manos se hundirían en un nuevo y gran mundo desconocido que quiero explorar!... ¡Además me lo debe por haberme dejado de esa manera ayer!...

Ya bueno a una chica bonita se le perdona lo que sea.

— ¡Deja de pensar en tonterías!... Se me hace tarde y si llego tarde… Kynn!

— Kyaaa!

Ahora mismo estaba en suelo de espaldas.

Maldición… Eso dolió mucho. Sin darme cuenta yo…

— ¡Oye tú mira por dónde!... ¿E-Eh?

— Ti Prego Perdonami …

— ¿Eh?...

Espera un momento. ¿Qué dijo? ¿Acaso es extranjera?

Y al recuperar un poco mi visión. Veo y me doy cuenta que ahora mismo, había una monja pequeña que tenía las piernas abiertas, mostrando unas bragas de color blanco y se estaba sobando la cabeza.

Era rubia y tenía un rostro muy lindo.

— A-Auch!

Ella se estaba sobando la cabeza por el dolor del choque.

— ¿Te encuentras bien?... Déjame ayudarte.

— Si, Grazie.

— Eso si te entendí… No hay de que.

Por el tono de y acento de su idioma, y su apariencia de extranjera. Creo que tenía la idea de que ella era de alguna parte de Europa. No sé precisamente de donde, pero viendo su vestimenta, de seguro era de una iglesia.

— Oh lo siento… Hice que se te cayera esto.

— Molte Grazie.

Sonrió un poco al ver que le estaba levanto lo que se le había caído al suelo.

Al recogerlo note que era una lata con dinero adentro. No había mucho dinero, solo uno que otro centavo y billete de 1000 yenes.

Ya veo. Esta hermana esta recolectado para la caridad.

— Acá tienes tu dinero. Realmente lo siento.

— Nessun problema. — Me dijo gentilmente.

Luego de verla bien. Y esa sonrisa, note que ella empezó a moveré la lata en dirección hacia a mí.

Tal vez quería que colabore con la causa.

Personalmente soy una persona que no cree en la religión y esas cosas, además… ¡Esto es todo el dinero que tengo para mí comida!

Esto es muy feo… Sino hago al pronto.

— ¡Oh, no!... Se me hace tarde para la escuela.

— ¡Eh!

— Lo siento hermana. Cuando nos vemos te prometo colaborar una buena cantidad para tú causa.

Y como cobarde salí corriendo embalado.

No mire atrás debido a que me sentía muy culpable por lo que había hecho. De seguro ahora ella debe estar confundida o triste por mi acción, prácticamente la deje con la lata de dinero al aire.

Muy mal Issei… Eso no se hace.

— Lo siento… Te lo compensare algún día.

Y de esa manera. No me atreví a voltear a atrás.


En la escuela al medio día.

En el club de la investigación de lo oculto.

— Alguna novedad Akeno.

— No buchou. Al parecer no actividad alguna estos días. Parece ser que aquellos ángeles caídos se han reiterado por el momento.

— ¿En serio?... ¿Qué raro?... Pensé que seguirían husmeando algún tiempo más.

— Parece que no encontraron lo que estaban buscando en esta ciudad. Sin duda es carga menos de que preocuparnos.

— Si, tienes razón.

Parada a un costado de ella. La presidenta del club del ocultismo bebió el té que le había preparado su mano derecha y reina, quien con una sonrisa estaba lista para lo que sea.

— Bueno, creo que solo nos queda el asunto de ese estudiante del segundo año.

— ¿Te refieres a Hyuodu Issei-kun?... — Contesto entusiasta su reina. — Por lo que tengo de información, he notado que no es alguien fuera de lo común. Incluso se ve muy normal para mí.

— Por alguna razón tenía la sensación de que había algo interesante dentro de él. Me hubiera gustado poder investigarlo un poco más, tal vez lo haga cuando me desocupe un tiempo.

— Fufufu… Si es una pena no poder descubrir un buen elemento para el equipo.

Ambas continuaron charlando un poco más y empezaron a expandir sus horizontes buscando algo interesante.

Pero mientras tanto… Las cosas seguirían de la misma manera.


En otro lado de la escuela.

Después de 20 minutos.

El trio pervertido se reunió en el receso.

— ¡E-Esperen! ¿Qué?

— Maldito.

El pobre de Hyoudo Issei no sabía porque esto estaba pasando. Ni podía entender, ni nada…

— Pero si le había presentado a Yuuma-chan la semana pasada.

— No conocemos a una chica con ese nombre.

— Además, quien podría ser novia de alguien como tú… Estas soñando de seguro.

— ¡Qué es la verdad!

Esto me estaba enojando mucho. Si tuviera mi celular ahora le enseñar las pruebas…

Tenía su número y las fotos de aquella linda cita.

— Envidiosos, sabían que se pondrían así ahora que llegue a un nivel que ustedes no llegaran, ni en millón de años.

Estaba completamente orgullo y lleno de dignidad por eso. Al menos ahora…

— ¿Qué dijiste desgraciado?

Mi momento de gloria no duro mucho ya que ambos me golpearon a la vez el rostro.

— Fua!

El golpe fue tan fuerte que me hizo desbalancear y caminar tambaleándome como si estuviera ebrio.

No tenía equilibrio y cuando no podía mantenerme en equilibrio.

El cielo se apiado conmigo.

Esto es suave.

Yo diría más que es muy suave, son esponjosos como algodón de azúcar y redondo como una esfera perfecta. Mis manos se acoplan bien y el peso es perfecto, un balance y equilibrio perfecto de presión de la palma de mis manos.

Una sensación sin igual. Único en la vida… ¿Lloro? ¿Acaso esto me estaba haciendo llorar?

— Ara-Ara… ¿Qué tenemos aquí?

— Guaaaawwww!

Salte al escuchar dicha voz. No me lo creo, quien estaba delante de mí.

— ¡Akeno-sempai!

Una de las 4 chicas más hermosas de la escuela.

Ella es la mano derecha de la misma princesa carmesí. Esto es inesperado, son pocas veces que la veo andando sola y más aún ahora…

— Parece que te duele algo… ¿No quiere un besito?

— Si… Si quiero.

Entonces ella va y me da un besito en los cachetes para aliviar mi dolor. No es que estos golpes me hayan dolido tanto, pero vamos… ¡Es Akeno-sempai! ¡Es algo que se pueda repetir siempre!

— Ten más cuidado al caminar... Ok!

— Si, señora.

Me levanté como soldado listo para la guerra.

Quién lo diría.

Al parecer algo bueno salió el día de hoy.

— Maldito Ise… ¿Por qué solo tú? ¡Estoy celoso!

— Muerte… Solo muérete de una vez.

Mis queridos amigos comenzaron a hacer una rabieta y luego empezaron a llorar de la cólera. Después de eso ellos comenzaron a ignorarme e incluso se fueron a espiar a las chicas del club de tenis sin mí.

Al final de las clases. El par de idiotas me volvieron a hablar y nos fuimos a nuestras casas.

Pero después de todo ese incidente… ¿Creo que me estaba olvidando de algo más?


Esa misma noche.

Siendo las 8:30 de noche del lunes.

— Esto es horrible.

No pude evitar volver a mi realidad otra vez.

Recordé mal momento que estaba castigo, y debido a que me había ido a tontear con esos idiotas, mis padres se enojaron conmigo otra vez.

Esta vez alargaron mi castigo por dos semanas y me obligaron a ir a ser las compras a esta hora.

Era de noche y hacía mucho frío.

— Espero no haber olvidado nada de la tienda, si no esos crueles de mis padres me van a ser regresar otra vez a la tienda.

Revise la lista del supermercado como dos veces. Y pude respirar de alivio al ver que no había cometido ningún error esta vez.

Estaba caminando de regreso a casa, pero al ver que mi camino tradicional me haría demorara y con este frío no quería quedarme más en la calle.

— Mejor corto camino por el parque.

Si esa era la mejor opción. El parque me ahorraría una cuadra menos para llegar a mi casa.

Entre en él y empiezo a caminar por el medio de los juegos infantiles.

Eso se sentía muy diferente cuando no hay niños en los juegos. El lugar parecía un poco tenebroso y como que me daban ganas de no estar ahí…

— A…Achuuu!

— ¿E-eh?

¿Qué fue eso?... ¿Y porque salte del susto?

Un sonido extraño salió de la nada y me hizo asustar de repente. No tenía idea que era, pero luego de estar en silencio por un momento.

— A…achuu!

Al escuchar eso… Noto que ese sonido era la de un estornudo.

Como si fuera alguien resfriado o con gripe, pero… ¿Por qué habría alguien así en este parque?

Al escucharlo correctamente vi que ese sonido era emitido de bajo ese una fortaleza de plástico.

Y acercarme.

— Tirtiritiri!... ¿Qué frío?

— ¡La monja de la mañana!

— ¡GUAAWWW!

Ella al verme se asusta y se cae de espaldas contra el suelo. ¿Qué era lo que ella estaba haciendo a esta hora?... ¿y por qué estaba ahí?

— Auchh!... Me dolió.

— ¿Un momento?... ¿Acaso eso fue japonés?

Le ayude a levantarse y cuando se puso de pie.

— F-F-F-Frío!... M-Mucho frio.

— ¿Puedes hablar japonés?

— No mucho… Entender poco idioma raro.

— Al menos te entiendo algo.

La monja estaba titiritando del frío. Le vía un poco pálida y sus ojos y rostro estaban colorados.

No me digas…

— ¿Desde cuándo estas acá?

Me quité la chaqueta y se la di. Aun al inicio no quería recibirla, la obligue al final.

— A-Ayer… A-Ayer.

— ¿Acaso estás sola?... ¿No se supone que debes estar en una iglesia o convento?

Al decirle eso, ella me mira algo triste y no me contesta. Tal vez no debido preguntar algo como eso.

— Gracias.

Al aparecer su cuerpo ya había agarrado algo de calor después de todo, pero aun así…

— ¿Enserio estás sola?...

— Si…— Me contesta ella ahora con más claridad. — Al parecer… Desaparecieron… No hay… No hay nadie.

— ¿Me estas tratando de decir qué aquellos que estuvieron contigo ya no están?

— Si, no están.

Eso no fue algo esperaba escuchar, pero ahora entiendo algo de lo que estaba sucediendo.

Al parecer esta hermana vino con un grupo de personas, que de la nada el día de ayer desaparecieron y la dejaron sola.

Prácticamente eso es imposible vieras por donde lo vieras.

En mi mente solo había dos posibilidades:

Una era que algo malo pudo haberles pasado a todo ese grupo. Como un accidente.

Y otra era que su grupo se haya ido de Japón y la han abandonado a su suerte.

Pero aun si lo pensaba de esa manera. Esas opciones igual eran horribles vieran por donde lo vieras.

No sé qué hacer, ni mucho que pensar en todo esto.

Pero entonces…

— GRRRRRRRR!

Un sonido muy fuerte salió de su estómago.

Me quede sorprendido y ella simplemente se avergonzó por eso.

Y entonces al echar un reojo por donde estaba ella. Vi que a su atrás estaba la lata de dinero de estaba mañana.

Tenía la misma cantidad que antes.

Creo que ya entendí esto.

Esta mañana no estaba buscando donativos para una causa de la iglesia.

Sino que ella estaba mendigando en la calle como única opción.

Estaba buscando como sobrevivir ahora sin la ayuda de sus compañeros.

La veo y ella intenta desviarme la mirada ahora que se la verdad. No sé qué podía sentir ella, ni mucho menos saber que decirle.

Al ver esto… Simplemente veo lo cruel que es el mundo con algunas personas.

Y parte, que solo es un chico de 17 años… ¿Qué era lo que podía hacer?

Respiro y pienso… Si la dejo en este lugar y hago como si nada hubiera pasado, sé que desde este día no voy a poder dormir tranquilo.

— ¡Rayos!

No pude evitar sentirme enojado ante este problema.

No me queda de otra. Después de todo si la dejo acá…

— ¿Cómo te llamas pequeña hermana?

— A-Asia… Asia Argento.

— Mira Asia-chan…— Me levante y le agarro fuertemente los hombros. — Recuerdas lo que te dije esta mañana ¿verdad?... Sobre que te daría un buen donativo. Pues es hora de dártelo…

— ¿Hmmm?

Ella me confundida y algo extrañada.

Creo que no logro entender bien. Tengo que hacer que me entienda.

— Casa… Mi casa… ¡Tú te vienes a mi casa!

Ahora mismo estaba intentado usar un tipo de idioma de señas. Quería ser lo más entendible posible.

Pero debido a que se estaba demorando en responder.

— ¿E-Enserio?

Aleluya… Me logro entender.

— Si…— Le dije ahora moviéndole en dirección a mi casa. — …Ahora mismo íbamos a cenar. No somos del todo familia religiosa, pero si damos las gracias antes de comer. Solo somos 03.

Caminamos por el camino mi casa. Mientras conversamos me estaba quedando pensando de cómo y porque esta esto sucedió.

Tenía que tener la excusa perfecta para convencer a mis padres para que pueda quedarse en la casa.

No sé cómo lo haría… Además, estoy castigado.

Por eso yo…

GLUP!

— Uhmmm?

Después de unos momentos. Siento que mi brazo se pegue a ella con mucha fuerza.

Lo noto y miro que ella abrazo mi brazo mientras temblaba. Tenía la cabeza pegada a mi brazo derecho y con una voz muy triste, pero no era…

— G-Gracias…En serio muchas gracias.

Ella estaba llorando. Ella realmente estaba llorando tanto, que la fuerza de su cuerpo se aferró de lleno a mi brazo.

Parecía que estaba luchando por no derramar ni lagrima, pero no podía. Ella estaba llorando mucho como si realmente estuviera conmovida por esto.

La miro… Y simplemente no puedo dejarla así.

— Ya… Ya… No llores. Si lloras más alguien va a pensar que te hizo algo y nos vamos a meter en problemas.

— Disculpa…— Dijo ella aun ocultando su rostro. — …Yo feliz. Feliz… Por gente buena en el mundo.

No sé si considerarme bueno o no. Solo no quería dejarte de esa manera. Tampoco lograba entender sus sentimientos ni mucho menos esa felicidad.

Miro al cielo y veo las estrellas de la noche.

Dios… ¿Me oyes?

No sé si estás ahí escuchándome. No sé si es verdad que oyes a todos… Y sé que no soy el indicado para habla ni pedirte nada ¿Pero qué hay de ella?...

Por alguna razón se puso feliz por algo que no es la gran cosa, pero ella lo es todo.

No sé cómo es la vida de los que te sirven, ni mucho menos se sus propósitos. Lo único que se ahora es que ella está sola y que por alguna razón tú lo has hecho cruzar en mi camino.

Si es obra tuya. Tienes el deber de ayudarme desde este momento.

— Vamos… Se hace tarde.

— Si.

No sé qué es, pero… No siento nada extraño al estar con ella. De hecho, creo que se siente algo nostálgico.


Mientras aquel chico se llevaba a la pobre monja a su casa.

Había alguien que estaba observando desde las sombras.

— Cielos…— Dijo algo cansada. — El intentar salir del Inframundo lo más pronto posible me tomo algo de tiempo y al parecer perdí la oportunidad de hablar contigo, pero no importa.

Se recostó en duro muro de cemento de una de las calles y a pesar de estar algo deprimida por que le habían ganado la oportunidad de ir y verlo otra vez.

Ella simplemente lo dejo pasar al ver lo sucedido.

— …Esa monja. Ya entiendo… Aunque posiblemente no la recuerdes, ella se parece mucho a nuestra quería amiga Kokoa… Hehehe! ¿Quién lo diría?...

Sonrió un momento tras recordar aquel pasado tan feliz que había vivido.

Pero sobretodo…

— …El tiempo pudo haber pasado, pero me doy cuenta que hay cosas que no se pueden cambiar. Sigues siendo el mismo hombre gentil de quien me enamorado.

Reconoció que era él.

No había duda él era el hombre que ella había amado durante esos mil años de ausencia.

Después de que aquella tragedia que le trajo tristeza y dolor a su corazón.

Ella por fin pudo respirar el aire de la tranquilidad y la sensación de alegría, que pensó nunca más volverlo a sentir.

Y es por eso…

— Si pude esperar 1000 años para verte otra vez. Puedo esperar un poco más para volver a tu lado.

Cerró los ojos esperando el nuevo mañana.

Con una sonrisa de mujer enamorada y con la vida llenando de alegría su gran pecho.

Ella se quedó dormida en el techo de una casa toda la noche.


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- O -

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NOTAS: Si leíste hasta acá, pues muchas gracias.

Bueno, dejando eso de lado. Si se preguntan porque escribí esto. Solo digamos que me volvió la ganas de retomar esta historia, pero con la finalidad de terminarlas.

No es necesario dar muchos detalles de lo ocurrido. Solo espero que les gusten.

Esta historia se da como punto de inicio en la cita de Issei con Reynare, empero, esta historia cuenta el momento del inicio cambiando todo.

No creo que sea necesario dar muchos detalles al respecto. Solo espero que disfruten si les gusta. Mi persona va a continuar con esto en poco tiempo.

Y si se pregunta porque no recuerdan sus amigos Reynare, a pesar de que fue vencida… Digamos que durante esa noche, el ángel que venció a Reynare obligo a los demás a s borrar todo eso pero pensado que volvería rápido a Issei… Este Issei todavía recuerda lo que tiene con Yuuma, pensando que aún es su novia. Algo confuso, pero divertido.

Si les gusta gracias… Nos vemos hasta la otra en alguna de las demás historias.