La observaba detenidamente, analizando cada parte de su pequeño cuerpo; mostraba especial interés en sus cejas, pequeñas pero pobladas, que la traían de manera casi hipnótica, no pudiendo apartar su vista, observando como ésta fruncía el entrecejo al sentirse observada con tanto descaro.
Le sonrió amablemente haciendo que Constanze suavizara sus facciones y le sonriera de igual manera. Diana se acercó a ella sin perder su sonrisa e inclinándose ligeramente acarició sus cejas con cariño, para luego dejar un pequeño beso en medio de éstas. Dejando a su pequeña compañera sonrojada mientras ella reanudaba su camino hacia su dormitorio.
