Luego de terminar su turno en la cocina, se dirigió al cuarto de la chica para continuar con su fogoso encuentro. Nota que la puerta no tiene seguro y entra para él mismo colocar el pestillo.

-Buenas noches grandote, te estaba esperando-la rubia solamente traía puesto un baby doll negro transparente dejando ver sus atributos

-Muñeca, esta noche vas a disfrutar como nunca

Subió a la cama y entre risas, se despojaron de sus ropas para dar rienda suelta a sus más bajos instintos.

Gemidos, fluidos, rechinidos y besos húmedos se dejaron escuchar toda la noche.


-Esa niña sabe cómo complacer a un hombre-da una calada a su cigarro-que ni crea que la dejare ir porque ya es mia, la llevaré a casa para que a mi familia les de un infarto por conseguir a una escultural chica que es menor de edad jajaja

-El chef realmente es bueno en la cama-suelta el humo de su cigarro-además, quiero llevarlo a casa a las fiestas familiares para que intimide a todos y nos atrapen teniendo sexo en el cuarto de la tía Dakota. Sería monumental


Llegó el amanecer y el chef tuvo que despedirse de su chica debido a que comenzaba nuevamente su jornada de trabajo. La invitó a visitar nuevamente la cocina para presentarla a su personal. La rubia accedió y se despidieron con un largo beso.

Se recostó un rato más mientras observaba lo que había en televisión.

Aburrida, se levantó y fue a bañarse.

-Creo que me colocaré el traje de baño de una vez-un traje de baño de tirantes color negro cubría apenas sus pezones y parte íntima. Se calzó sus inseparables botas militares largas y se colocó encima una chaqueta de cuero

Guardó sus cosas de playa en un bolso y se colocó los lentes para salir.

Caminó tranquilamente por los pasillos y observó a varios metros a un empleado molestar a otro el cual se escondía entre sus herramientas de trabajo para evitar ser lastimado.

La rubia rodó los ojos fastidiada y se dirigió hacia ellos.


-Aghh, si hay algo que me de más asco, son los bravucones y los cobardes. Necesitan extinguirse de inmediato


La rubia tomó un martillo y con fuerza le pegó en los testículos al abusivo para luego patearlo en la cara y dejarlo inconsciente.

-Patético-le escupe en el rostro

-Muchas gracias por defender...-la chica golpea su estómago con el martillo haciendo que se retuerza de dolor

-Aprende a defenderte por tu cuenta, maldito inútil-le mira seriamente-si los vuelvo a ver de esta forma, vayan despidiéndose de su trabajo

Deja la herramienta a un lado y sigue su camino.

Varios minutos después llegó a la playa, se acomodó en una silla bajo una sombrilla y se retiró la chaqueta y botas para descansar en la playa.

Abrió uno de sus libros favoritos de terror psicológico para comenzar a leerlo.

Sabía que muchos hombres la veían como perros rabiosos a punto de cazar a su presa y mujeres celosas y enardecidas por acaparar la atención de los chicos.

Simplemente rodó los ojos e ignoró las miradas y propuestas de los presentes.

Uno de esos idiotas se atrevió a invadir su espacio personal al intentar propasarse con ella, pero eso la hizo enfurecer.

Le arrojó el pesado libro en la cara y al verlo cubrir su rostro por el dolor, se levantó y le torció el brazo hasta romperselo y sin quedar satisfecha, rompe también una de sus piernas y lo patea haciéndolo rodar directo al agua esperando a que el cerdo pervertido se ahogara.

-¿Alguien más desea sufrir el mismo destino?-les mira con una sonrisa malévola pero todos inmediatamente se alejaron de ella-eso creí


El chef se retorcía de la risa e intentaba recuperar la respiración para poder hablar.

-No puedo creer que el cretino haya siquiera intentado acercarse a ella-limpió una de sus lágrimas por la risa-aunque, ¿Cómo iba a saber que la chica era campeona de Muay Thai y Kung Fu por siete años seguidos?-volvió a reírse de forma histérica


Disfrutó del resto del día en la playa, tomó sus cosas y se fue a ver al chef.

Llegó a la cocina por la puerta de empleados y saludó a su hombresote con un beso.

-Chicos, les presento a mi novia, Lindsay

-Hola a todos, es un gusto conocerlos-sonrió amablemente la chica

-Es muy linda

-Tenía razón chef, ella es muy dulce

-Te presento a mi equipo: ellos son DJ, Owen, Duncan, Jeff y Trent

-Hola Lindsay-mencionaron todos

-Es un placer. Si necesitan ayuda en la cocina estoy para ayudarles

-Si bueno...-Owen rascó la parte de atrás de su cabeza-hoy viene Chris Mclain a cenar junto con sus lamebotas

-¿El actorsucho que se cree el mejor de todos?

-¿Lo conoces?-preguntó DJ curioso

-Aghh si, mi papá es director de cine y tuvo la desdicha de trabajar con él-rodó los ojos recordando al tipo insufrible

-Ese idiota se cree mejor que todos y año con año viene aquí a comer de a gratis y a molestar a los comensales con su irritante carácter-El chico del mohicano partió con violencia una cebolla

-Y grita por todo, nunca se le puede complacer con nada-el rubio de sombrero de vaquero comenzó a calentar agua para las verduras

-Si ese es el caso, entonces hay que prepararle una cena que nunca va a olvidar-la rubia sonrió con maldad mientras corría a un lado la parte inferior de su bikini


-Mhh, mhh, mhh. El chef se la consiguió muy amable, pero también muy malvada, aprobada totalmente. Chris jamás va a olvidar esta noche-sonrió con burla el de cabello verde


En varios de los platillos y caldos orinaron entre todos, mientras Lindsay cagaba en el caldo especial para Chris. Los demás hicieron lo mismo pero colocaron los mojones como guarniciones en los demás platos mientras los sazonaban.

Como toque final, todos se masturbaron en los platillos dejando una brillante capa transparente y blanca entre estos.

-Bon Appetite, Chris-rieron en la cocina mientras los meseros sonreían en complicidad

Sirvieron los platos especiales al susodicho y compinches.

Por primera vez en muchas noches, el actor y sus secuaces estaban satisfechos con la comida por lo cual dejaron de molestar a todos los demás.

Minutos después de terminar los platos, comenzaron a sentirse muy mal, provocando que todos fueran al baño por semejante infección y diarrea.

Mientras en la cocina chocaron los cinco y rápidamente eliminaron la evidencia que los incriminara e hicieron todo ahora como debe ser.

Dicho y hecho, llegó el actor con cara pálida y molesta junto con varios inspectores.

Al no ver nada sospechoso, el chef demandó a Chris por difamación.

Entre las sombras, la rubia sonreía satisfecha mientras mandaba información de lo ocurrido a los medios de forma anónima.

En pocos días, Chris estaba en boca de todos y no de buena forma.

El chef y sus cocineros junto con la chica celebraron a lo grande la caída del idiota creído.