Digimon es propiedad de toei animation
Advertencia: lenguaje, situaciones sexuales.
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Ruki
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Miercoles 3:00 pm
Makino Ruki entraba a almorzar a su casa y fue directo a la cocina a buscar algo de comer.
Estaba cansada, los examenes de fin de año la tenian muy estresada.
Una vez mas no habia nadie en su hogar.
Suspiró con desgano; las cosas no eran iguales desde la muerte de su abuela. Ella solía esperarla para almorzar juntas, preguntarle como fue su día o simplemente dejarla tranquila, disfrutando del silencio en el que a ella le gustaba estar.
Escuchó abrirse el portón principal de su casa, para luego ver a su madre entrar rapidamente.
- Ruki, ¡que bueno que llegaste! ¿Ya almorzaste? Genial. No sabes - decia mientras entraba a su habitación y comenzaba a cambiarse de ropas y zapatos al mismo tiempo - me llamaron para proponerme ser figura de una empresa de modas de EEUU con sucursal aqui en Japon ¿no es genial?
- si, lo es...- respondió la pelirroja - ¿y a que hora es la entrev-?
- es ahora. A las 3.30 - y mirando el reloj exclamo - Dios mió ya es tarde! Nos vemos, no te quedes en la calle hasta tarde. Cuidate - y con esto ultimo salio casi corriendo de su casa.
Ruki se levanto de la mesa mientras limpiaba los platos. Las cosas no iban muy bien desde hace algun tiempo. Su madre pronto cumpliría 35 años, una edad muy dificil para las modelos. Con lo cual le costaba encontrar trabajo. La noticia que le acababa de dar su madre mejoraba un poco la situacion.
¿Por que su madre no retomaba el negocio de su abuela? El viñedo.
Eso solucionaría muchos problemas.
Pero Rumiko era Rumiko, en fin...
Entró a su habitacion y tomó su violín.
Era hora de las practicas que tanto le gustaban.
Miercoles 5.00pm
Los ensayos eran cada día mas exigentes al punto que el director Fujita parecía volverse loco con cada día que pasaba.
Tomó asiento y comenzó a tocar aquella melodía que tanto habia practicado.
Recordaba muy bien el día que empezó a gustarle la musica.
Tenía 10 años y había entrado a regañadientes a la banda de musica de su escuela (obligada por Rumiko) era el primer festival musical de Shinjuku y todas las instituciones educativas de su ciudad participarian.
Fue ahí que conoció a Juri y a Takato, el par apenas si podían tocar una pandereta. Sin embargo fueron las dos unicas personas amables en todo el lugar.
Su escuela ganó el primer lugar y Ruki había jurado que con esa victoria su madre se quedaría tranquila y podría olvidarse del violín un buen tiempo.
Sin embargo al llegar a su casa, una llamada telefónica cambió el curso de todo.
" te vi obtener la victoria en ese concurso, no sabes lo orgulloso que estoy de ti"
Bastaron esas palabras para decidir que sería la mejor no solo en Shinjuku, sino en todo Japon...
Dejó de tocar y se dispuso a ajustar las cuerdas de su instrumento.
Él nunca llamó de nuevo
Desapareció sin dar ninguna explicación.
No importaba, ya no lo necesitaba; aun así ella sería la mejor.
- muy bien silencio - el director Fujita golpeaba la batuta en el atril - el concierto esta a menos de una semana, asi que hoy ensayaremos una hora mas, tienen 10 minutos de receso.
El celular de la pelirroja comenzó a repicar, el corazon le dió un vuelco al ver el remitente.
Takato.
No sabía como sentirse respecto al castaño, mucho menos ahora que Juri le había dicho que salía con él.
Asi que una vez mas se guardó lo que sentía para ella misma.
- dime Takato - le respondió con la misma voz monotona de siempre.
- Ruki, yo... lo siento ¿estas ocupada? ¿Puedes venir a la estación de Shinjuku?
La pelirroja suspiro
- tengo ensayo, saldré en una hora.
- por favor - suplicó el castaño - es algo urgente.
¿Que hacía? Solo tenía 10 minutos...
- yo no creo...
- Ruki, en serio te necesito.
Ok. Eso bastaba. Ella no sabía decirle que no.
Sin que nadie se diera cuenta se escabulló entre sus compañeros y salió del auditorio de musica. Comenzó a caminar por las calles mientras buscaba un bus que la llevara a la estación cuando su telefono sonó
Era Henry
- Ruki ¿has hablado con Takato?
- me llamó hace un par de minutos, estoy camino a la estación de trenes ¿que esta pasando?
- no lo sé - le respondió el peliazul - pero parece algo muy malo
Y con esto ultimo Henry cortó la llamada.
Takato dificilmente le pedía ayuda a la pelirroja, pero en esta ocasión parecía necesitarla mas que nunca.
¿Que había pasado?
Ya estaba suficientemente preocupada por algo
Los examenes.
Y ahora esto.
Miercoles 5.30 pm.
Ruki jamás pensó escuchar lo que aquel día Takato y Juri le contaron.
¿Por donde empezaba? ¿como se sentía?
Ah si.
Decepcionada.
Eso resumía en gran parte el mar de emociones que estaba sintiendo.
¿Como podían pedirle ayuda para ...?
- no seré parte de esto - dijo por fin la pelirroja- de todas las cosas en el mundo que pensé que podrian haber sucedido, esta es la que menos me esperaba
Sintió la mirada de Henry sobre ella e hizo hasta lo imposible para disimular el dolor que le causaba todo esto.
Ella estaba enamorada de Takato desde hace mucho tiempo, pero era incapaz de demostrar lo que sentía y por consiguiente mal disimulaba sus emociones mostrando rechazo.
Enojo, ira, indiferencia.
Lo que sea para ocultar sus sentimientos.
- Ruki... - comenzó a decir Takato
El hombre que ella quería iba a ser papá junto a su mejor amiga.
Oh, ella no podía odiar a Juri, ella no sabía nada acerca de lo que sentía.
Pero podía odiarlos a ambos por lo que estaban pensando hacer.
Juri era perfecta, dulce, amable; mientras que Takato era el hombre correcto ante sus ojos.
Y la imagen que tenía de ambos se habia desmoronado en apenas unos instantes como si fuera un castillo de naipes.
- no Takato! Me decepciona todo esto - y retrocediendo añadió - ni Henry ni yo los ayudaremos.
Vió a Henry algo dubitativo.
- en realidad - comenzo a decir el peliazul - yo si los ayudaré.
Ruki no podía dar credito a lo que escuchaba.
¿Como Henry podía estar de acuerdo con algo asi? ¡era un crimen!
¿Tanto había cambiado el peliazul?
La culpa la debía tener Alice, debió meterle ideas a la cabeza.
La rubia le parecía tan falsa, algo no estaba bien con ella. Pero Henry estaba enamorado y para él no habia otra mujer mejor que esa.
Asi pensaba ella de Takato.
Pero esos sentimientos se habian esfumado.
- sigo pensando que esto se pudo haber evitado, pero si no hacemos algo al respecto será peor - escuchó decir a Henry.
- gracias Henry - habló por fin Juri con la voz apagada.
Ruki negó con la cabeza, los tres estaban fuera de sí.
- no puedo creerlo... ¿se imaginan si mi madre hubiera pensado lo mismo?
- Ruki.. - la interrumpió Henry.
La pelirroja se sintió asqueada.
- yo no estaria aqui, estaría muerta - dijo muy furiosa sin quitar la vista de Takato y Juri.
- ¿que sugieres que haga Ruki? ¿Que lo tenga? - le increpo Juri al borde de las lagrimas - no soy capaz de cuidar de nadie, mucho menos de un bebé.
¿que sugería? No tenía idea, ¿tenerlo? ¿Darlo en adopcion? ¿Criarlo por el resto de su vida al lado del hombre que Ruki quería?
- ¡no lo se Juri! ¡no lo se! - gritó incapaz de decirle lo que pensaba.
- basta - las interrumpió Henry tratando de calmar a ambas muchachas - lo ultimo que debe pasar es que nos peleemos entre nosotros.
Había sido suficiente.
- no seré parte de esto - fue lo ultimo que les dijo antes de tomar sus cosas y salir de la estacion de trenes de Shinjuku; caminó de regreso al auditorio solo para darse cuenta que el ensayo ya habia terminado.
Regresó a su casa, tratando de calmar sus emociones.
Sintió la cabeza hecha un remolino, como si fuera a estallar, tres personas la habian decepcionado en un mismo día.
Los examenes, Henry, Takato, Juri, el embarazo.
Le dolía el alma, tenía ganas de gritar ante la situación que vivía.
Y lo peor es que no tenia a nadie con quien hablar.
Por primera vez en mucho tiempo Ruki realmente se sintió sola.
Lo había perdido todo.
Jueves 3:00 pm
Ruki llegó de su escuela solo para darse cuenta de que su madre la esperaba muy contenta en el comedor con su almuerzo listo.
- ¿y esto? - pregunto la pelirroja sorprendida; su madre la invitó a sentarse a su lado.
- Ruki, sientate necesitamos hablar - le dijo sin poder disimular su alegria - ¿recuerdas la entrevista de ayer? ¡me contrataron!
- que bueno - dijo mientras empezaba a comer
Pensó que las noticias acababan ahí sin embargo Rumiko continuó
- lo se... pero tambien te tengo una sorpresa, creo que tendras que alistar tus maletas, porque... ¡nos iremos a vivir a América en dos semanas! ¿no te parece genial?
La pelirroja dejó caer el vaso con agua que traía en las manos.
- ¿que?
- lo que oiste Ruki - dijo Rumiko poniendose de pie - me contrataron pero para la campaña publicitaria en América, se que es un cambio total pero tenemos que tomar riesgos y se que nos irá bien, además...
- ¿que cosas dices mamá? ¡estas loca! No me iré al otro lado del mundo por un capricho tuyo - le dijo la pelirroja casi gritando.
Su mamá dejó de sonreir
- no es un capricho, sabes que ultimamente no he tenido mucho trabajo aqui - dijo Rumiko - te pido que te pongas en mi lugar y aceptes esta oportunidad que se me ha presentado.
La pelirroja se puso de pie, el hambre se le habia quitado por completo.
- entonces vete tú mamá, yo no me iré de Shinjuku.
- Ruki deja de decir tonterias - su madre lucía muy contrariada - eres menor de edad y no puedes vivir sola, te guste o no iremos a America. Pensé que te alegraria saber que conseguí trabajo.
La pelirroja tomó sus cosas y se dirigió a la puerta
- ¡no pienso ir! ¡encontraré alguna forma de quedarme aquí!
- no me hables en ese tono jovencita, vuelve aquí!
- no iré mamá, me iré de esta casa si es necesario!
- Ruki!
- ¡No!- finalizó la pelirroja
Y con esto ultimo salio de su casa ignorando los llamados de su madre.
¿Como podían irse de Shinjuku? Toda su vida habia vivido ahí, en esa casa la crió su abuela, en esa ciudad estaban sus amigos, su escuela, la orquesta musical.
Comenzó a caminar, la cabeza le dolía. Miles de ideas se le venían a la mente.
Los examenes, Juri, Takato, Henry, el embarazo, el viaje a América...
Sentía que iba a estallar.
Necesitaba hablar con alguien
Tomó su teléfono, quizas las cosas habian cambiado...
Marcó un numero que conocía muy bien.
- Henry, dime que cambiaste de opinión y no los ayudarás.
Escuchó la voz del peliazul al otro lado de la línea.
- no puedo hacerlo, necesitan mi ayuda.
- tonterias! - le respondió.
- escucha...
- no Henry! - lo interrumpió - podía esperarme una tonteria de cualquier otra persona, pero de ti..
Ahi estaba otra vez, enojada.
- Ruki, ponte en lugar de Takato.
- te arrepentiras de esta decisión en un futuro, creeme lo lamentarás.
Y con esto cortó la llamada.
Se sentía terrible.
En lugar de decirle lo mal que se sentía por el viaje que haría en dos semanas, terminó gritandole a su mejor amigo.
Siempre escondiendo lo que sentía.
Miró el reloj. 3.45 pm
Aun era temprano para los ensayos de musica, sin embargo se dirigió al auditorio a practicar.
Necesitaba dejar de pensar.
Tenía la cabeza hecha un remolino.
No podía irse a América, no conocía a nadie ahi. ¿Que pasaría con sus amigos?
Si es que aun podía considerar a Henry, Takato y Juri como amigos...
Empezar de cero, nueva casa, nueva cultura, idioma...
Entró al auditorio que se encontraba totalmente vacío y tomó asiento, estaba por terminar de sacar su violín de su respectivo estuche cuando vió al director Fujita entrar por la puerta.
- Makino ¿que hace aqui?
- vine a practicar un poco - respondió la pelirroja.
El director tenia una mirada muy seria cuando le dijo.
- estás fuera Makino. No participarás en el concierto.
¿Habia oido bien?
- ¿qué? - fue lo unico que alcanzó a decir.
Vió al director acomodarse los anteojos y sin perder la seriedad le dijo:
- abandonaste los ensayos el dia de ayer sin dar ninguna explicación, este concierto es importante para todos, sin embargo veo que usted es tan arrogante que pensó que podía irse sin avisar ¿no es asi?
Ruki negó con la cabeza.
- tuve una emergencia, yo...
- sin excusas señorita Makino - dijo el director negando con la cabeza - asuma las consecuencias de sus actos. Somos un equipo y si un miembro falla, todos fallamos.
Ruki se quedó fría.
Esto no podía estar pasando.
- ademas - agregó el director mientras se dirigía a la sala de musica - ya la hemos reemplazado.
La pelirroja abrió los ojos sorprendida, cuando de repente la puerta del auditorio volvio a abrirse y alguien que ella ya conocía bien entró.
- te dije que esto no se iba a quedar así - le dijo Kotaro Kakishi quien inflaba el pecho de orgullo - no pense que lo arruinarías de esta forma Makino, creo que debería agradecerte.
Ruki tuvo ganas de golpearlo en ese instante.
Sin embargo su orgullo pudo mas y salió del auditorio ignorando las palabras de su compañero.
El aire fresco de las calles de Shinjuku la golpeó directo en el rostro.
Todo estaba terriblemente mal.
Los examenes, Juri, Takato, Henry, el embarazo, el viaje a America, el haber sido expulsada del concierto, la incapacidad de hacer que EL vea que aun era la mejor.
Sintió que le faltaba el aire.
Tenia demasiadas cosas en su cabeza.
Comenzó a caminar hacia la estación de trenes de Shinjuku. Tenia que escapar, ir a algun lado, ocultarse, huir, donde sea.
Todo daba vueltas a su alrededor.
Necesitaba olvidarse de todo.
Recordó a Kazu, y las cosas esas que usaba durante las fiestas; ella nunca las habia probado pero su amigo decia que eso le ayudaba a sentirse feliz.
No lo pensó dos veces y lo llamó
El telefono timbro una vez, dos, tres antes que la llamada pasara al buzon.
- maldición! - dijo tirando el telefono al piso, se sentía muy frustrada.
- Ruki los telefonos no son de goma.
Maldita sea, lo que faltaba.
Vió a cierto moreno sonreirle como si todo estuviera bien.
- largo Akiyama no estoy de humor para tus bromas - dijo mientras se alejaba del lugar; debió tener una expresión rara en el rostro porque el moreno le preguntó.
- ¿todo bien Ruki? ¿sucede algo?
La pelirroja quería estar sola, la cabeza le daba vueltas, las ideas iban y venian y generaban mas confusión en la muchacha; estaba en la estación de trenes pensando que hacer, donde ir, donde escapar.
Pero tenía que encontrarse al moreno en ese lugar.
¿Que demonios hacia él ahí?
- ¡ese no es tu problema! - le respondió muy enojada.
- esta bien, no te enojes - dijo Ryo - es solo que parece que algo te está molestando y me preocupé es todo.
La pelirroja no pudo mas y desquitó su furia con el moreno.
- ¡dejame en paz Akiyama! ¿Te preocupas por mi? Preocupate por tu vida que vas camino a ser un perdedor mas del monton; un don nadie sin futuro, quizas por eso tu padre te aborrece!
Listo. Lo habia dicho e inmediatamente se arrepintió.
Al moreno pareció afectarle las palabras de la muchacha, porque la sonrisa se le borró en ese momento.
- ¿sabes Ruki?, en ocasiones sueles ser muy hiriente, pero hoy te excediste- fue lo unico que le dijo antes de darse media vuelta e irse del lugar.
La pelirroja sintió su cabeza explotar, ahora se sentía peor.
Los examenes, Juri, Takato, Henry, el embarazo, el viaje a América, el haber sido expulsada de la orquesta, la incapacidad de hacer que su padre la notara, el insulto a Akiyama...
Su visión comenzó a nublarse
- esta bien, lo siento! - gritó la pelirroja en un intento de apaciguar su mente, consiguió llamar la atención del moreno, quien volteó a verla - no quise decir eso, es solo que...
La pelirroja bajó la cabeza, totalmente avergonzada.
- esta bien - le respondió el muchacho - ¿que pasó? ¿Puedo ayudarte?
No podía contarle lo de Takato y Juri, mucho menos que Henry estaba involucrado.
Ruki negó con la cabeza
- no lo creo, a menos que tengas un lugar donde pueda quedarme hoy.
El moreno la observó sin entender que sucedía
- ¿por qué no iras a tu casa?
- nos mudaremos en dos semanas a America - le dijo - bueno, es lo que mi mamá piensa hacer, asi que no volveré a casa hasta que ella cambie de opinión.
- ¿ y por qué no te quedas con Juri?
Listo, ahi estaba la pregunta que queria evitar responder; la pelirroja solo bajó la mirada tratando de inventar algo para cambiar de tema, sin embargo no encontro respuesta.
- ¿sabes? Hoy saldre de Shinjuku y regresaré mañana por la tarde, si quieres puedes quedarte en mi casa, no habrá nadie - le dijo el moreno tratando de romper el silencio tan incomodo que habia.
La pelirroja asintió, aliviada ante una salida (provisional) para no tener que enfrentar a Rumiko o en el peor de los casos a sus amigos, quienes seguramente tratarian de hablar con ella. Ruki apagó su telefono y siguió a su amigo en dirección a su casa.
- ¿a donde te vas todos los jueves? - le preguntó la pelirroja, algo curiosa de saber donde se metía esos dias ya que Ryo era inubicable. Vió al moreno dudar acerca de su respuesta.
- en realidad preferiría no hablar de eso - le dijo algo incómodo, mientras abría la puerta e ingresaban a su hogar - Ruki, si tienes un problema con Juri ¿por qué no le pides a Takato que hable con ella?
Fue demasiado, aunque tratara no podía olvidarse de todo aquello que la estresaba.
Los examenes, Henry, Juri, Takato, el embarazo, el viaje a America, el haber sido expulsada de la orquesta, la incapacidad de hacer que su padre la notara...
Se sintió enferma, mareada, sus manos comenzaron a adormecerse.
- Ruki estas palida. - le dijo Ryo mientras se acercaba a ella.
Tenia que sacarlo desde lo mas profundo.
- Takato y Juri van a ser padres y no quieren tenerlo - la pelirroja soltó las palabras sin pensarlo. Ryo se quedó boquiabierto, de pie a su lado sin saber que decir.
Listo, lo habia dicho y ahora continuaba hablando sin poder contenerse.
- Henry los esta ayudando y yo me opuse, les grité, pienso que está mal; pero estan desesperados - dijo mientras se sentaba en uno de los sillones del lugar - me siento mal porque quiero ayudarlos pero tampoco puedo hacerlo.
- ya veo - le respondió su amigo
- ¿que hago? ¿Como los convenzo de que está mal lo que piensan hacer? - dijo mientras observaba al moreno, buscando algo de apoyo de su parte.
- no puedes, es decision de ellos.
Oh, ¿tambien él estaba de acuerdo?
Ruki le puso mala cara, sin embargo Ryo continuó.
- Ruki, se que tu mamá te tuvo muy joven y que desearías que Juri hiciera lo mismo, pero son situaciones diferentes - le dijo mientras se sentaba a su lado - ¿como reaccionarian sus padres? ¿Crees que Takato podría encontrar la forma de mantener a Juri y a su hijo con solo 16 años?
- si mi madre hubiera pensado lo mismo que ustedes, yo ni siquiera estaria sentada aquí - le dijo sin poder disimular su enojo - ¿significa que estas de acuerdo con ellos?
El moreno le sonrió
- no es eso, no me parece lo que estan a punto de hacer, pero en su situación no encuentro otra salida.
Ruki pensó que se volvería loca. ¿Es que estaba mal pensar que ese niño si debía nacer?
Sintió un ligero hormigueo en sus manos, el estres la estaba agobiando.
- lamento lo que dije de tu padre - le dijo Ruki a su amigo - tampoco creo que seas un don nadie sin futuro - finalizó muy avergonzada.
El moreno se encogió de hombros mientras se ponía de pie y se dirigía a la cocina por un vaso con agua.
- no importa, el sr Akiyama no es mi padre en realidad.
Ruki abrió los ojos sorprendida
- ¿eres adoptado?
Ryo negó con la cabeza desde la puerta de su cocina.
- él se casó con mi madre sin saber que ella estaba embarazada de mí - comenzó a contarle el moreno - cuando se enteró no quiso reconocerme asi que mi abuelo me dió su apellido - y observando a Ruki añadió - él dice que aunque no tengamos la misma sangre, para él yo soy su nieto.
- debe haber sido muy incomodo para tu familia.
Ryo asintió
- todos los jueves voy a visitar a mi abuelo, esta internado en un hospital en Odaiba, es la unica familia que tengo ya que el sr Akiyama solo piensa en su novia.
-¿por qué la odias tanto? - le preguntó la pelirroja - tiene derecho a rehacer su vida.
El moreno negó con la cabeza
- tiene derecho a rehacer su vida, pero no con esa rubia, tiene mi edad ¿sabes? Podría ser su hija.
El dolor de cabeza de la pelirroja aumentaba con cada segundo, el hormigueo en sus manos se habia extendido hasta sus brazos. Y ahora la pelirroja sentía que le faltaba el aire.
Tenia que mantener su cabeza ocupada en algo
- entonces te vas a Odaiba todos los jueves a ver a tu abuelo al hospital ¿por qué no querias que nadie lo supiera? - le preguntó Ruki de repente.
El moreno pareció dudar acerca de si responder o no a su pregunta.
- porque es un hospital psiquiatrico.
Ruki no supo que decir, Ryo parecía estar feliz siempre, como si nada lo preocupara. Era esa actitud lo que la hacía detestarlo. ¿Como alguien podia estar de buen humor siempre? Aborrecía su forma de ser tan despreocupada.
Ahora entendia que eso era una fachada.
- no me malinterpretes, no esta... - Ryo no continuó la frase, hizo una pausa y agregó - es complicado de explicar, pero ahi esta mas seguro que en casa con mi papá - y apoyandose en una de las paredes de su casa añadió - siempre voy q verlo, me encanta molestarlo... tu te llevarías bien con él, son igual de enojones - le dijo sonriente.
La pelirroja sonrió, sin embargo no pudo decir nada porque la visión se le nubló, asustada intentó ponerse de pie tan rapidamente que se tambaleó al hacerlo.
- Ruki ¿estas bien? - el moreno corrio a su lado tratando de sostenerla, la ayudó a sentarse nuevamente para luego dirigirse a la cocina a traerle un poco de agua - será mejor que te lleve al hospital.
- yo no...
La pelirroja no quería ir al hospital. No queria contar por todo lo que estaba atravesando en esos dias, asi que se puso de pie y aun vacilante se dirigió hacia la cocina donde se encontró con el moreno.
- ¿que haces de pie? Descansa, llamare a un doctor.
La pelirroja negó con la cabeza incapaz de hablar. Todos sus problemas la habian llevado a esto y los culpables eran Takato y Juri.
Ellos dos fueron irresponsables
Ellos dos estaban trayendo al mundo a alguien que no pidió venir
Ellos dos eran responsables de su expulsion de la orquesta.
Ellos dos tenian la culpa de que haya discutido con Henry.
Ellos tenían la culpa de que se sintiera tan sola.
Porque sí. Se sentía muy sola.
¿Y si ella...?
Observó a Ryo marcar algunos numeros en su celular, y sin pensarlo mucho se acercó a él.
Ruki sabia que Akiyama sentía algo por ella desde hace mucho.
Quizas por eso él siempre era amable con ella, como ahora.
Lo unico que quería era dejar de pensar en todo, Juri. Takato, Henry, todo.
Ocupar su mente con algo mas, lo que fuera que la hiciera olvidar.
Reemplazar el dolor que sentía por cualquier otro sentimiento.
Asi que avanzó un par de pasos, tomó el rostro del moreno y lo besó
Algo hizo 'click' en su cabeza y todo estaba en blanco.
El hormigueo, dolor de cabeza, todo desapareció.
Todas las ideas se habian ido, era como si sus pensamientos se hubieran esfumado.
Sin embargo su mente era una cosa y su cuerpo otra.
Ryo no pudo evitar corresponder el beso a Ruki, la sujetó de la cintura mientras la besaba como si fuera el ultimo dia de su vida, la pelirroja por su parte se aferro a su cuello pegando su cuerpo al del moreno.
Todo estaba en blanco.
Ella estaba en paz.
De pronto Ryo la soltó y se alejó bruscamente de ella.
- Ruki yo... - le dijo respirando con dificultad - yo, lo siento... lo siento de veras.
Y con esto se alejó de la pelirroja y se encerro en su habitación.
Ruki se quedó de pie en la cocina, habia utilizado a su amigo para olvidarse de todo lo que sucedía.
Y le había funcionado.
Era como si aquellos pensamientos se hubieran bloqueado en lo mas profundo de su mente, no pensaba en nada en esos momentos.
Era como si todo lo que sentía se hubiera desvanecido.
Aquella sensación le duró apenas unos segundos antes de que sintiera remordimiento por lo sucedido minutos antes. No estaba bien lo que había hecho hace un rato, no tenía derecho de usar a Ryo de esa forma.
Recordó la primera vez que había besado a alguien, la otra persona nunca le dió la importancia que ella le habia dado, es mas; nunca tocó el tema con aquel muchacho.
Se sintió mal, quizas esta vez si deberia hablar acerca de lo sucedido, disculparse si era necesario.
Dios, como odiaba pedir disculpas...
Pensó en tocar la puerta de la habitacion del moreno, sin embargo al girar la manija la puerta se abrió.
Ryo estaba de pie al fondo de su habitación, Ruki cerró la puerta tras de sí y se apoyó en ella, con las manos cruzadas tras su espalda pensando que decir.
¿Debía disculparse? ¿Debia esperar a que él hablara primero?
Vió al moreno avanzar hacia ella.
- yo... - comenzó a decir la pelirroja con la voz tan baja que casi susurraba.
No pudo decir mas, ya que el moreno la beso nuevamente, atrapandola entre sus brazos y la puerta de su habitación.
Todo estaba en blanco nuevamente, su cabeza habia dejado de funcionar.
Pero su cuerpo no.
Ruki correspondió el beso, su cuerpo reaccionaba ante las caricias que Ryo le daba, rodeó su cuello con sus brazos mientras sus dedos jugueteaban con su cabello. La pelirroja no podia detenerse, no quería detenerse...
Sintió las manos del moreno deslizarse bajo la falda de su uniforme de la escuela, la pelirroja dejó escapar un gemido, lo cual enloqueció a Ryo.
Ruki no recordaba haber caminado hasta la cama del muchacho, pero sintió su espalda desnuda chocar contra las sabanas de ésta.
Cuando él entró en ella definitivamente no era como lo había imaginado.
Pero asi es como había sido.
Su mente continuaba en blanco.
Y a la pelirroja eso le bastaba.
Ruki abrió los ojos ¿que hora era?
Todo estaba oscuro, probablemente ya era de noche.
Observó a Ryo dormir tranquilamente a su lado.
La pelirroja cerró los ojos.
Estaba en paz por primera vez desde hace mucho.
El sueño la venció y volvió a quedarse dormida.
Algo no estaba bien.
Ruki abrió los ojos de repente.
Había alguien mas en la habitación.
Ruki se dió media vuelta mientras se cubría con las sabanas.
Ryo estaba sentado en la cama y frente a él se encontraba su padre.
Correción
El sr. Akiyama.
- ¿que dijiste? - escuchó preguntar al moreno con la voz entrecortada, el sr Akiyama ni siquiera cambió su expresión cuando le dijo:
- tu abuelo murió hoy. Debemos ir a recoger su cuerpo. Te espero abajo.
Y con esto ultimo salió de la habitación.
Ryo se puso de pie, parecía fuera de sí; Ruki nunca lo habia visto de esa forma, quiso decirle algo ¿pero qué?
Vio al moreno encerrarse en el baño de su habitación.
De repente se sintió fuera de lugar, ¿que hacía ahí?
Tomó sus ropas y comenzó a vestirse rapidamente, una a una las ideas volvían a su cabeza pero acompañadas de un sentimiento mas.
¿Que era?
Salió de la habitacion y se topó con el sr Akiyama de pie al lado de la puerta, la tensión era evidente; aun así Ruki habló.
- lamento mucho su pérdida señor...
El hombre la vió de pies a cabeza, examinandola, la pelirroja sentía que el hombre la juzgaba.
- te daría las gracias, pero se suponía que Ryo debia estar con él ante cualquier emergencia - y volteando la mirada agregó - sin embargo prefirió perder el tiempo contigo.
Ruki sintió nauseas ante las palabras de aquel hombre.
Se sentía culpable.
Ryo no habia ido al hospital a ver a su abuelo por quedarse con ella.
La pelirroja salió casi corriendo de aquella casa, al salir vió un auto estacionado donde una rubia estaba sentada; supuso que era la novia del papá de Ryo y continuó su camino por las calles de Shinjuku.
¿A donde iba?
Encendió su celular y vió la hora.
5.30 am del día viernes.
Llamó a Henry muchas veces sin obtener respuesta, quizas el peliazul aun dormía o simplemente no quería escucharla.
Muy a su pesar regresó caminando a casa, estaba cansada mentalmente. Apenas entró Rumiko salió a su encuentro.
- ¡Ruki! ¿Donde estabas? - le dijo su madre muy furiosa, mientras la jalaba del brazo - dije ¿¡donde estabas jovencita!?
- por ahí - le respondió la pelirroja.
No vió venir la bofetada que su madre le dió.
- estás castigada! No saldras de esta casa sin mi permiso ¡¿entendiste?! Nos iremos a América y tendras que aceptar eso ¡quieras o no!
La pelirroja se quedó en silencio con una mano en su rostro, su madre continuaba gritandole pero ella ya no la escuchaba.
- ¿te crees muy independiente Ruki? Con esto demuestras que no te importa nada, nadie te importa, tu arrogancia es atrevida! ¡si la abuela estuviera viva estaría muy decepcionada de ti...!
- ¡BASTA MAMÁ!
La pelirroja gritó tan fuerte que Rumiko se quedó callada.
Ruki respiró con dificultad y rompió a llorar cubriendose el rostro con ambas manos, su madre se quedó en silencio y sin decir nada mas, la pelirroja salió corriendo a su habitación
Volvió a llamar a Henry sin obtener respuesta.
Respiró hondo y trató de calmarse mientras se limpiaba el rostro. Iría a buscar al peliazul a su casa si era necesario, en serio necesitaba hablar con él.
Tomó una ducha rapida, se cambió de ropas y a pesar de la advertencia de su madre salió de su habitación hacia la sala donde Rumiko veía televisión.
- voy a salir y no intentes detenerme - le dijo la pelirroja muy desafiante.
Sin embargo no obtuvo respuesta. Su madre tenía fijos los ojos en el televisor.
Ruki no daba crédito a lo que sus ojos veían.
" entre otras noticias, la policía sigue buscando al responsable del accidente de transito sucedido de ayer en la noche, el joven Henry Wong de 17 años. Las autoridades investigan si el joven estaba bajo los efectos del alcohol ya que solo un día antes habia obtenido la licencia de conducir..."
La foto de Henry estaba en el noticiero de todos los canales.
Ruki cerro los ojos y deseó que todo fuera un sueño.
" la victima del accidente aun se debate entre la vida y la muerte; la policía dara una recompensa a quien de informacion acerca del paradero del joven Wong, quien huyó de la escena con rumbo desconocido."
Los examenes, Juri, Takato, el embarazo, el viaje a America, el haber sido expulsada de la orquesta, la incapacidad de hacer que su padre la notara, Ryo, Henry acusado de un accidente...
La vida era una mierda.
NOTA DE AUTORES:
si, sabemos que este es un capitulo largo pero era imposible de cortar.
¿Estan atando cabos? Porque estamos tratando de que no quede ningun vacío en la historia, ya se habran dado cuenta de muchas cosas.
Sigue Kazu y el capitulo es aun mas largo que éste.
Pero es el que mas nos ha emocionado en escribir, asi que tendran que esperar para leerlo y saber de que hablamos.
Nos leemos!
BethANDCourt
