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Alice
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18 meses antes
La rubia suspiró desganada, hacía una semana que salio de su casa en Shibuya alejandose de su madre y su padrastro para encontrar una mejor vida, una muchacha como ella merecía algo mejor que aquello que tenía allá, pasando miserias y sin poder sobresalir, así que llegó a Shinjuku en busca de su padre pensando obtener mas ayuda de el; sin embargo éste ya tenía una nueva familia y le dijo que le era imposible ayudarla " ten, lo maximo que puedo darte son 100 yenes"
Eso era casi un insulto, una miseria, aunque pensandolo bien jamás había esperado nada de él.
Asi que a la rubia no le quedo mas remedio que buscar trabajo.
Lo cual en una ciudad nueva, llena de gente desconocida, no era facil de encontrar.
Pasó muchos días buscando trabajo, solo que cada puesto que encontraba resultaba en que no era el tipo de persona que buscaban: demasiado joven, le faltaba experiencia, necesitaba estudios...
Hubo noches en los que Alice pensó seriamente en tirar la toalla y regresar a su hogar, sin embargo su orgullo era mas fuerte. No podía volver derrotada a aquel infierno.
¿Que hacía?
- ¿día dificil? - le preguntó la camarera del restaurante al que había entrado, mientras le servía su café.
- terrible - le respondió la rubia llevandose ambas manos a la cabeza - tienes suerte de tener trabajo. ¿No tendran un puesto disponible para mí? - le pregunto medio bromeando.
La camarera era casi de su edad, y negó con la cabeza divertida.
- no cariño, este trabajo apesta. A veces pienso si no sera mejor estar desempleada.
Ambas rieron.
- pero ¿sabes? - agregó - hace un rato escuché al hombre que está sentado por ahí decir por telefono que necesitaba un asistente.
La muchacha observó a un hombre solitario sentado en la esquina de aquel lugar, y a pesar de verse mayor que ella, lucía muy atractivo; parecía estresado mientras hablaba por telefono, ni siquiera habia tocado su comida.
Parecía uno de esos hombres que llevaban a su cargo un buen negocio.
Uno con mucho dinero.
- deseame suerte - le dijo la rubia a la camarera quien asintio divertida; Alice se dirigió a su mesa y se sentó frente a aquel hombre, quien al principio no la notó por estar ocupado en el telefono, pero pareció sorprendido al verla.
Y ¿quien no? Alice sabía que era bonita, joven, 19 años recien cumplidos, sus ojos celestes resemblaban el color del cielo y sus cabellos rubios la hacian ver casi como un angel.
Pero ella estaba lejos de ser uno.
- quiero el puesto.
El hombre la miró sin entender.
- no se a que se refiere.
- el puesto de asistente. Soy la persona que usted está buscando.
Su interlocutor la miró incredulo pero a la vez con algo de curiosidad.
- ¿y usted es...?
- Alice McCoy - respondió la rubia mientras le estiraba la mano - y bien ¿cuando empezamos?
12 meses antes
Lo habia logrado.
Tenía el trabajo y el corazon de aquel hombre.
Ah sí y el dinero que necesitaba para salir adelante.
Consiguió un apartamento muy bonito en el centro de la ciudad, hasta había logrado inscribirse a la universidad la cual empezaría en algunas semanas.
Por supuesto la ayuda de su jefe (quien tambien era desde hace poco su novio), no le venía nada mal. Al principio tenía dudas de iniciar una relacion con él, era algo mayor, sin embargo la trataba con mucho respeto, ademas que era muy dulce con ella.
Alice no estaba enamorada, pero no valía la pena perder un hombre asi ¿no?
- no estas casado ¿no? - le pregunto una noche mientras cenaban.
- no Alice, ¿como se te ocurre? - le dijo algo molesto.
- lo siento! - le dijo mientras lo abrazaba - y tampoco tienes hijos...
- No. Para nada.
Genial.
Lo tenia para ella sola durante el tiempo que durara con él.
Mientras durara.
Porque Alice McCoy no pensaba enamorarse. Eso la retrasaría en los planes que tenia para mas adelante. Ademas, ella no estaba usandolo. Jamas le pidió nada. Todas y cada una de las cosas que él le habia dado habian nacido por iniciativa propia.
Y una ayuda económica extra nunca esta demás.
- Alice dos semanas! Dos semanas y empezamos la universidad!
- lo se estoy emocionada - replicó la rubia - solo necesito el horario para coordinar todo en mi trabajo.
- trabajo que conseguiste gracias a mí - le dijo su amiga golpeandola con una de las servilletas del lugar - si no te hubiera dicho que aquel hombre necesitaba de una asistente, seguirías aqui lloriqueando por no encontrar un trabajo.
- oh Jenny gracias, te debo la vida en serio. Voy a llorar de la gratitud. - le dijo la rubia haciendo un gesto dramatico.
Ambas rieron
- bueno, se como puedes pagarme - le dijo su amiga extendiendole una invitacion - necesito ir a esa fiesta y tienes que acompañarme.
- no creo que pueda Jenny, las fiestas no van conmigo y yo...
- no hay peros Alice. Me acompañas y punto! Ademas tengo varios amigos que podría presentarte - le replicó su amiga guiñandole el ojo.
Alice sonrió. Su amiga no sabia nada de su relacion con su jefe. No era prudente que se enteraran de ello aun.
- esta bien.
Habia muchisima gente en aquel sitio, y demasiado ruido. Alice detestaba las fiestas, sin embargo Jenny era su unica amiga y no queria fallarle. Pasaron por un estrecho corredor hasta llegar a la pista de baile, la cual lucía abarrotada de gente. Un grupo desconocido para ella tocaba en el escenario mientras la gente coreaba las canciones.
Ambas estaban sentadas en la barra observando el espectaculo cuando Jenny pareció ver a alguien a lo lejos.
- oh Alice esperame aqui no te muevas. Acabo de ver a unos amigos y te los voy a traer para presentarte.
Y diciendo esto la vio alejarse y perderse entre la gente.
Alice observó su bebida algo aburrida ¿como podía la gente divertirse entre tanta bulla?
Un joven se sentó al lado suyo sacandola de sus pensamientos.
- oye disculpa - dijo la rubia - pero ese sitio está ocupado por mi amiga.
- oh lo siento - le respondió aquel joven - ¿crees que la haya aplastado?
Alice sonrió
- no lo se a ver dejame revisar.
Ambos rieron.
- nunca te habia visto por aquí. ¿Eres nueva en Shinjuku?
la rubia negó con la cabeza.
- no es eso. No suelo venir a estos lugares, las fiestas no van conmigo pero una amiga me invitó y me fue imposible decirle que no.
- bueno, tendre que darle las gracias a tu amiga por obligarte a venir hoy.
Alice sintió que sus mejillas quemaban, observó al joven que tenia a su lado. Era muy guapo y su sonrisa la estaba poniendo muy nerviosa.
- soy Alice - le dijo dandole la mano.
- Ryo.
6 meses antes.
Esta doble vida la estaba volviendo loca.
No podía dejar a su jefe aun, perderlo significa perder las facilidades que tenía en compartir su horario de trabajo con la universidad, tendria que buscar otro empleo, y por supuesto perdería toda la ayuda monetaria que él le daba.
No tenía el dinero suficiente para valerse por si misma y empezar una nueva vida. Una vida acomodada que ella merecía junto al hombre que ella en verdad quería.
Por otro lado estaba Ryo, ella en verdad lo amaba y deseaba pasar el resto de su vida a su lado, pero siendo realistas. ¿Que podía ofrecerle él? Tenia su edad, aun estaba en la universidad, no podía ofrecerle la estabilidad que ella estaba buscando.
Solo era cuestion de tiempo, solo tenia que llevar esa doble vida por un corto periodo, solo un poco mas...
Supo disimular bien durante un tiempo, era cuestion de negar las llamadas, cuidar de no acudir a los mismos lugares con ambos, todo salía a la perfección.
Hasta aquel día.
Su jefe/novio la habia dejado salir temprano del trabajo ya que tenía una reunión importante y quería que ella lo acompañara, acordaron en verse en la noche. La curiosidad la estaba matando ¿que tenia que decirle?
Alice regresó a su casa y terminó de arreglarse justo a tiempo antes de que su jefe llegara por ella. La cena era en un restaurante muy lujoso al que nunca habian ido antes.
- ¿y bien? ¿Por qué estamos aqui? - le preguntó la rubia con una sonrisa.
- Alice eres una de las personas mas importantes de mi vida y sabes que jamas jugaría contigo - comenzó a decirle su novio mientras sacaba de uno de sus bolsillos una pequela cajita de color negro - Alice McCoy quiero que seas mi prometida.
La rubia observó a los camareros aplaudir y pronto las personas de las otras mesas los acompañaron, la rubia se sintió presionada y aceptó; ya mas tarde hablaría con él y le explicaría que aun no deseaba casarse, no podia hacerle ese desplante delante de tanta gente...
Sin embargo las cosas no quedaron ahí.
- Alice, ya que hoy comenzamos una nueva vida, yo quiero que lo nuestro sea serio y para eso debo ser sincero en algunas cosas que no te he dicho.
La rubia no supo porque pero tuvo un mal presentimiento.
- ¿a que te refieres? ¿Que es lo que no me has dicho? - le preguntó quitando la sonrisa de su rostro.
- cuando empezamos a salir me preguntaste si tenía hijos y te dije que no, lo cual es cierto; pero aparte de mi padre hay otro miembro en mi familia que se crió con nosotros y vendría a ser como un hijo para mí...
No.
Esto no podía estar pasando.
"¿entonces no vendras a la cena con mi padre?"
- ...se que debí decirtelo antes, pero no nos conocíamos tan bien y...
Ella debió haberlo sospechado. El apellido lo decía todo, pero no se parecian fisicamente y su novio le dijo que no tenia hijos mientras que Ryo solo hablaba de su abuelo.
Alice lo supo en ese instante. Tenia que salir de ahí.
- yo... - comenzó a decir la rubia al mismo tiempo que se levantaba de la mesa.
- oh mira, ya llegó.
A la rubia se le vino el alma al piso cuando vio a los dos hombres de su vida frente a ella.
Estaba a un segundo de perderlo todo.
Ryo parecía no entender que sucedía.
- no entiendo ¿como es que ustedes...?
- Ryo hijo, te presento a Alice. Llevamos saliendo casi un año y quiero que la conozcas - le dijo el sr Akiyama muy contento - espero que se lleven bien y adem-
- ¿..que?
Alice deseaba que la tierra se la tragase en ese instante, hubiera preferido caer muerta en ese momento y evitar todo aquello.
- bueno, ya te habia hablado de ella; no se que te sorprende...
- ¿es en serio?! - pregunto el moreno, Alice no sabia hacia quien iban dirigidas aquellas palabras.
- Ryo ¿que te pasa?
Alice estaba paralizada ¿que hacía? ¿Que decía?
- esta mujer no te ama tenlo por seguro - le dijo el moreno a su padre.
Alice bajo la cabeza y comenzo a llorar mientras aquellos dos hombres discutían a los gritos frente a ella; esto no podía estar pasando, no era asi como las cosas debían suceder, podía escuchar al mas joven de los Akiyama gritarle a su padre que ella no valía la pena, que era una farsante, interesada, mentirosa mientras que el Sr Akiyama la defendía y decía considerarla a ella mas familia que a su hijo. En ningun momento escuchó a Ryo contarle la verdad a su padre. Al parecer él lo queria lo suficiente como para decirle todo y causarle ese dolor.
El escandalo fue tal que todos los comensales de las otras mesas no dejaban de mirarlos y un par de mozos se acercaron a pedirles que se calmaran. Ryo salió furioso del lugar mientras que el Sr Akiyama trataba de excusarse con la rubia.
- Alice lo lamento, no se que demonios le sucede a ese muchacho.
La rubia secó sus lagrimas, una sensacion de nausea la invadió.
- ¿sabes? Quiero irme, necesito estar sola y calmarme - le dijo a su novio.
- esta bien te llevare a tu casa y entonces...
- No - le respondió la rubia muy seria - quiero estar sola.
El hombre asintió y Alice se marchó rapidamente de aquel lugar, tenia que encontrar a Ryo y explicarle... ¿explicarle que? ¿Que solo estaba usando a su padre? ¿Que solo estaria con el por un tiempo y luego podrian ser felices? ¿que en realidad no iba a convertirse en su madrastra? ¿Que demonios iba a hacer?
Alice caminó por algunas calles sin rumbo, necesitaba encontrarlo.
- que cara traes Akiyama, te ves terrible. ¿Estas bien?
Alice volteó en direccion a aquella voz y encontró a Ryo.
Pero no estaba solo.
Una pelirroja estaba a su lado y tenía una de sus manos apoyada en el rostro del moreno quien por alguna razon se veía feliz a su lado a pesar de lo sucedido.
Algo en esa escena no estaba bien, parecían conocerse de hace mucho y había algo extraño.
Alice no sabía que era pero no estaba bien.
Los observó conversar algunos minutos hasta que se fueron juntos.
Y a la rubia no le quedó mas remedio que volver sola a casa.
Habia perdido a la persona que mas amaba en el mundo.
3 meses antes
De alguna forma Alice convencio a su novio de que lo mejor era buscar otro trabajo, le dio muchos pretextos pero en el fondo lo que ella quería era empezar a alejarse del sr Akiyama poco a poco. Muy en el fondo esperaba volver con Ryo, aunque no había tenido comunicacion con él desde aquel día.
Fue asi que entró muy bien recomendada a otra empresa, su nuevo jefe Janyu Wong era muy amable y ni que decir de su joven hijo Henry.
El peliazul era muy caballero con ella y tambien muy maduro para su edad. Alice podía conversar con él de cualquier tema. Era un buen amigo. Aunque la rubia sospechaba que él sentía algo mas por ella.
Se dió cuenta de esto ya que cada vez que le comentaba que no alcanzaria a llegar a sus clases por culpa del trabajo, el sr Wong la dejaba salir temprano con cualquier excusa.
Oh Henry, si fuera un poco mas mayor y si lo hubiera conocido antes quizas la historia hubiera sido diferente.
Se encontraba esperando el ascensor cuando corriendo por las escaleras apareció Henry.
- hey ¿cual es la prisa? - le dijo la rubia muy sonriente.
Henry se veía muy feliz.
- Alice... no sabes... hoy llegaron a mi casa invitaciones de dos universidades aquí en Japon - y con una gran sonrisa añadió - quieren que estudie con ellos.
- Henry, eso es maravilloso - le respondió la muchacha mientras le daba un abrazo - felicidades, no puedo creerlo!
- vine corriendo a contarselo a mi papá ¿todavía está en su oficina?
- creo que sí, toca la puerta para que estes mas seguro.
El peliazul asintió y continuó con su camino mientras bajaba por el ascensor. Ojala ella hubiera tenido las mismas oportunidades que él, Henry se lo merecía. Era un gran muchacho.
Ya estaba por salir cuando vio a alguien en la recepcion.
- disculpa ya estamos cerrando - le dijo la rubia amablemente - ya no hay personal que pueda atend-
La rubia silencio sus palabras, habian pasado casi 3 meses pero la reconoció al instante.
- oh no se preocupe, solo espero a un amigo.
La misma pelirroja que vió aquel dia con Ryo.
Alice no pudo evitarlo y la miró con desprecio.
- deberías esperarlo afuera. Este lugar cerrará pronto - le dijo casi mordiendo las palabras - retírate.
La pelirroja se le quedó viendo incredula, estuvo a punto de responder algo sin embargo fueron interrumpidas por Henry.
- listo, ya podemos irnos - y mirando a ambas muchachas agregó - oh, ¿ya se conocen? Ruki, ella es Alice; Alice, ella es Ruki.
La rubia sonrió forzadamente con algo de burla
- un placer - dijo extendiendo la mano, Henry no se dio cuenta de la ironía de sus palabras, mas la pelirroja sí, ya que ni siquiera le devolvió el saludo.
- ¿nos vamos Henry?
El peliazul asintio y se despidió de Alice, la rubia alcanzó a oirlo hablar en la calle.
- Ruki, no debiste ser grosera con ella. Ni siquiera le devolviste el saludo...
1 mes antes
Definitivamente las fiestas no eran cosa suya, no debió aceptar la invitación de Henry. Se sentía fuera de lugar. Y no ayudaba el hecho de que Ruki tambien se encontraba en ese sitio.
- ¿te diviertes Alice? - preguntó Ruki a la rubia en un tono nada amigable.
- estas fiestas de niños no son cosa mía, pero Henry me invitó asi que vine por él.
- estimo muchisimo a Henry, espero que no le hagas daño.
La rubia ladeó la cabeza
- ¿no te conformas con uno Ruki? ¿tambien quieres a Henry?
Alice hubiera dado lo que fuera por escuchar la respuesta de la pelirroja sin embargo uno de sus amigos la interrumpió. Alice se dió media vuelta y le dijo a Henry que iría a buscar algo de beber; asi que caminó entre toda la gente buscando la barra, estaría una media hora y luego se iría.
Estaba pidiendo una bebida cuando lo vió.
Casi medio año sin saber nada de él y ahi estaba.
No conocía a las personas con las que conversaba, un par de muchachas estaban demasiado cerca de el (lo cual la molestaba enormemente) pero lucía exactamente igual a la ultima vez que lo vió.
- Ryo - susurró para ella misma.
Apenas paso un par de segundos cuando se dió cuenta que debía salir de ahí, él no podía verla, ¿que tal si armaba un escandalo y empezaba a gritarle?
Regresó a donde estaba Henry.
- Debo irme, surgió una emergencia.
- pero si acabas de llegar, ¿sucede algo Alice? ¿Está todo bien?
- si, yo... solo debo irme... debo irme - le dijo antes de salir casi corriendo de aquel sitio, uno de los amigos de Henry (a pesar de que estaba muy ebrio) tambien notó su nerviosismo al salir.
Salio de aquel lugar apresuradamente mientras que Henry le ofrecía llevarla a su casa. Estaba tan nerviosa que accedió.
Tantos meses y aun no lo habia olvidado.
Miércoles 8:45 pm
- Alice me gustaría salir contigo.
Alice abrió la boca, pero no emitió ningun sonido; sus sospechas eran ciertas pero jamás pensó que el peliazul se animaría a confesar sus sentimientos
- Henry, yo no se que decir... soy mayor que tu, no se si ...
- lo se, nos llevamos 4 años; pero Alice - le dijo tomandola de las manos - piensalo, no me respondas hoy; solo piensalo por favor.
La rubia asintió y solo atinó a despedirse antes de irse de aquel sitio, estimaba a Henry y lo ultimo que queria era hacerle daño, eso y que aun seguía de novia con aquel hombre. Tenía que tomar una decision. Obviamente no podía aceptar a Henry. No estaba enamorada de él, pero eso de alguna forma la hizo pensar en su futuro.
Debía dejar a su novio y empezar desde cero, probablemente Ryo nunca la iba a perdonar pero ella podría conocer a alguien nuevo y arriesgarse en intentar algo, empezar de cero.
Arriesgarse asi como se arriesgó Henry.
Tomó su telefono antes de bajar del taxi y marcó un numero que conocía bien.
- necesito hablar contigo, podemos vernos mañana a las 8?
Jueves 8:00 pm
Habia estado nerviosa todo el tiempo en su trabajo. Hoy era el día. Era cuando iba a dejar al sr Akiyama y empezar de cero ella sola. Le iba a costar. Por Dios le iba a costar muchisimo, pero estaba decidida a hacerlo.
Apenas salió de su trabajo y él ya estaba esperandola muy contento. Alice fingió una sonrisa.
- ¿te parece si caminamos un poco? - le dijo la rubia mientras avanzaban por las calles, su novio intento abrazarla pero ella gentilmente se soltó de su abrazo y lo tomó de la mano.
Alice lo escuchaba quejarse de que cada día ellos se veían menos, la rubia por su parte solo esperaba el momento perfecto para tocar el tema. Ambos se detuvieron
- te extraño Alice, me gustaría que todo volviera a ser como antes.
- lo se pero hay algo...
No pudo continuar porque su novio la besó, Alice lo correspondió. Podía ofrecerle ese beso a modo de despedida.
- verás, en realidad si quería hablar contigo - le dijo mientras volteaban la calle - tu eres una gran persona y yo-
El sonido de un auto frenando en seco seguido de una explosion la desconcentró.
- ¿que fue eso? - dijo la rubia regresando de donde habia venido, volteó la calle y ahi vio el auto de su jefe de cabeza, miles de vidrios rotos estaban esparcidos por toda la autopista.
Y sin contar con que habia un herido, por que la persona que estaba en el pavimento aun estaba viva ¿verdad?
La rubia no lo pensó dos veces y fue corriendo hacia el auto, ignorando los gritos de su novio quien le pedía alejarse; Alice llegó hasta la parte delantera del auto solo para darse cuenta que el asiento del copiloto estaba vacío. ¿El sr. Wong estaba ileso? ¿Por qué habia huído de la escena? Eso complicaría su situacion.
- Alice - escucho decir a su novio mientras la alejaba de aquel lugar - alejate de ahí, este auto podría explotar en cualquier momento.
La rubia no lo escuchó, ¿donde estaba su jefe? No lo pensó dos veces y lo llamó. Para su buena suerte, el sr Janyu atendió su llamada.
- sr Wong. Gracias a Dios se encuentra bien. ¿Que sucedio? ¿Esta herido? ¿Donde está?
- Alice, aun no salgo de la oficina. Me encuentro bien ¿por que lo preguntas? ¿Henry te dijo algo? ¿Está contigo?
- un momento ¿aun no sale de su oficina? Entonces quien... - y con esto vio a lo lejos como las ambulancias y los autos policiales comenzaban a llegar - oh Dios...
El auto explotó ocasionando un gran incendio en medio de la carretera, las sirenas de los bomberos se escuchaban mas cerca con cada segundo que pasaban.
- sr Janyu - continuó Alice - creo que algo terrible sucedio con Henry.
Jueves 11.50 pm
Habian recorrido todos los hospitales de Shinjuku, Henry no se encontraba en ninguno de ellos pero tampoco había regresado a su casa, el sr Wong y su esposa estaban desesperados mientras que los policías tomaban sus declaraciones.
Hacía solo un día que Henry había obtenido su licencia de conducir y a Alice le parecía increíble pensar que el peliazul habia sido tan irresponsable como para causar un accidente de esa magnitud. ¿Que habia pasado?
La rubia estimaba muchisimo a la familia Wong y esperaba junto a ellos alguna noticia de su amigo, pero habian ido a todos los centros de salud y no habia rastros de él.
Su novio le acercó una taza de café que habia comprado por ahí, en el fondo la rubia agradecía que él siguiera a su lado.
- creo que deberiamos ir a descansar - le dijo - mañana tendras noticias de tu amigo.
- preferiría esperar un poco mas junto a los Wong, Henry es como un hermano para mi.
Su novio asintió cuando su celular comenzó a repicar, el hombre se excusó y fue a atender la llamada unos metros mas alla. Sin embargo Alice podía escucharlo.
- sí soy yo... si, es mi padre... no me encuentro en la ciudad, estoy en Shinjuku. ¿Ryo no está con él? ... - hubo un silencio que a Alice le pareció durar una eternidad - salgo para alla inmediatamente - dijo con el rostro algo sombrío.
Alice lo observó, lucía preocupado.
- mi padre tuvo un paro cardiaco, van a trasladarlo a otro hospital porque necesitan intervenirlo de emergencia.
- ¿iras para alla?
Su novio asintió
- necesitan que un familiar firme la autorizacion de lo contrario no podran ingresarlo al quirófano. Tengo que viajar hasta aquel lugar, ¿vienes conmigo?
Ella le debía tantas cosas, no podia decirle que no.
- claro.
Viernes 5.20 am
Habían hecho el viaje en vano
Para cuando llegaron, el patriarca de los Akiyama ya habia fallecido.
Alice observó a su novio oir las indicaciones de los doctores y los tramites que debia hacer por la mañana, él lucía impávido. Sin ninguna expresion en su rostro.
Viajaron el camino de regreso a Shinjuku en completo silencio hasta que llegaron a la casa de Ryo.
Hacía mucho que Alice no iba a ese lugar.
La rubia sintió que debía romper el silencio tan incómodo que había entre ambos.
- ¿se lo diras? - le preguntó
- él debía estar ahí con él Alice - le respondió ignorando su pregunta - para cualquier emergencia él debía estar ahí con el!
- quizas pasó algun imprevisto, no lo sé - dijo la rubia en un afan de justificarlo - debe tener una explicacion
- he perdido a mi padre Alice, ¿crees que necesito alguna explicación?
La rubia lo abrazó mientras aquel lloraba en sus brazos. ¿Como iba a reaccionar Ryo cuando lo supiera?
Su novio se calmo y bajó del auto, la rubia definitivamente no quería estar en ese lugar en aquel momento, pero esperaba que ambos lograran resolverlo.
Prendió la radio en el auto esperando escuchar alguna noticia relacionada al accidente y de Henry, ¿donde estaba el peliazul? Estaba concentrada en eso, cuando vió salir de la casa a la que su novio acaba de entrar, a cierta pelirroja.
Ruki
¿Que demonios hacía ahí a esas horas...?
Sintió nauseas mientras la rabia crecía dentro de ella.
La pelirroja miró en direccion al auto donde Alice estaba pero no pareció reconocerla.
Aun traia el uniforme de la escuela. Lo que podía significar solo una cosa: Ruki había pasado la noche ahí.
Alice tenía una mezcla de sentimientos, ira, enojo, celos, tristeza.
¿Estaba saliendo con Ryo? ¿Habían pasado la noche juntos? ¿Habian...?
Estuvo a punto de bajar del auto y encarar a la muchacha pero ésta ya habia desaparecido
Vió a su novio salir de aquella casa y regresar al auto, se veía furioso.
- ¿hablaste con él?
- si. Iremos a resolver el tema de los tramites de una vez.
Alice quiso salir corriendo de ahí.
- quizas deba irme, no creo que él quiera verme aqui.
Apenas había terminado de decir eso cuando Ryo salió de su casa y se dirigió hacia el auto. Alice se encogió en su asiento, incapaz de decir algo mas. Sin embargo el moreno subió en silencio y pareció no notar la presencia de la rubia.
Estaba tan cerca de ella y a la vez tan lejos, que ganas tenía de abrazarlo y darle su apoyo, decirle que todo estaría bien y que entendía su dolor, que lamentaba todo lo ocurrido en el pasado y que daría todo por volver a verlo feliz.
Llegaron a primera hora de la mañana hacia el hospital de la otra ciudad, vió a su novio bajar del auto; quizas podria decir algo para animar al hombre que de verdad quería.
- yo... lamento mucho la perdida de tu abuelo, se lo import-
- callate.
Y con estó vió al moreno bajar del auto y alejarse de ella.
Estaba cansada, no habia cenado y no habia dormido nada, sumado a todo lo acontecido recientemente; Alice no pudo mas y ahí en el asiento de aquel auto rompió a llorar desconsoladamente. Bajó del vehículo sin saber que hacer, ¿se iba? ¿Se quedaba? ¿Habia algo en lo que pudiera ayudar?
Su celular repicó, era el señor Wong preguntando si tenía alguna noticia de Henry, al parecer ellos tampoco habian tenido una noche tranquila. ¿Donde estaba el peliazul?
Apenas terminaron de hablar y Alice marcó al celular de Henry, aun estaba encendido asi que la llamada entro, repicó un par de veces hasta que respondió.
- ¿Henry? ¿Eres tú? Dios mío Henry ¿donde estas?
No hubo respuesta del otro lado y despues de algunos segundos la llamada se cortó y aunque Alice lo volvio a intentar, Henry no respondió las llamadas nunca mas.
Vió a su novio regresar hacia donde estaba ella
- vamonos, te llevare de vuelta a tu casa. Tengo que hacer algunos papeleos. Te buscare mas tarde, lo prometo.
- volveré en tren - le respondió la rubia - necesito hacer algunas cosas asi que no te preocupes.
Y con esto ultimo la rubia se alejó de aquel hospital. No quería regresar a su casa, asi que optó por quedarse en aquella ciudad, queria estar lejos de Shinjuku. Asi que se dirigio a buscar un restaurante donde pudiera comer algo.
Vió la hora en el reloj 10:08 de la mañana, la rubia aun jugueteaba con su comida la cual apenas y si había tocado, cansada pensó que sería bueno dormir un poco asi que salio de aquel lugar buscando un hotel. Caminó varias calles de aquella ciudad cuando se topó con un rostro familiar.
Henry
Estaba sentado al pie de un edificio, el cual lucía como una agencia funeraria.
- Henry ¿que haces aqui?
El peliazul la vio y se dirigió corriendo hacia ella.
Ambos se estrecharon en un fuerte abrazo y Henry comenzó a llorar.
- maté a alguien Alice, maté a alguien.
La rubia lo consoló apenas unos segundos antes de decirle
- Tenemos que salir de aqui Henry, nadie puede verte hasta que decidamos que hacer.
El peliazul asintió y ambos salieron de aquellas calles rapidamente, Alice estaba agotada pero no podía dejarlo solo. Llegaron a un hotel donde se registraron, el peliazul le contó todo lo sucedido durante el accidente.
- lamento saber lo de tu padre, te juro que yo no sabía que algo así ocurria en el trabajo.
- no creo que nadie lo haya sabido, pero me duele saber que no es la persona que creí, el hombre tan correcto, el mejor padre del mundo - las lagrimas asomaban por sus ojos pero se resistían a caer - ¿que pasará cuando mi madre se entere?
- Henry todos estan tan preocupados por tí, tu mamá y tu papá estan juntos en este momento. Tratando de buscar alguna salida para ti- le respondió la rubia
- en fin, tambien te vi a ti, estabas acompañada por alguien mas - agregó el peliazul sin atreverse a mirarla a los ojos.
Alice suspiró
- lamento que te hayas tenido que enterar de esta forma Henry, te aprecio mucho pero no de la forma en la que te gustaría.
El peliazul asintió, la rubia podía ver el dolor en sus ojos.
- lo entiendo, al menos agradezco que estes aqui conmigo
- siempre podras contar conmigo - agregó Alice - descansa Henry, luego vemos que podemos hacer.
Ambos estaban tan exhaustos que terminaron dormidos en la habitacion de aquel hotel.
El sonido de su celular la despertó y se sorprendió de no hallar a Henry por ninguna parte. La luz del sol habia desaparecido y ya era de noche. Respondió la llamada y escucho a su novio decirle que necesitaba verla para entregarle algo muy importante. La rubia salió del hotel y se encontró con el sr Akiyama en un cafe cerca del lugar.
El hombre tenía en sus manos muchos documentos, y le entregó algunos de ellos a Alice.
- ¿que es esto? - dijo la rubia mientras leía una a una las hojas que tenia en las manos, habia acabado de leer la mitad de ellas cuando abrió los ojos sorprendida - un momento, ¿es en serio?
Aquel hombre sonrió
- asi es. Consideralo un regalo, tu sabras que hacer con eso.
Alice no pudo evitar formarse una sonrisa en su rostro.
Ella sabía que hacer.
Esta vez haría las cosas bien.
.
CONTINUARA.
NOTA DE AUTORES:
perdon por la demora, teníamos tres (si tres) versiones de este capitulo, nos decidimos por este aunque tuvimos que cortar muuuuuuuchas escenas (eran mas de 8000 palabras por Diosss!)
Terminamos con todos los tamers, asi que volveremos con Takato para acercarnos al final.
Apreciamos sus comentarios, no podemos decirles como se resolverá todo pero ¿si recuerdan la nota de autor del primer capitulo verdad?
:)
Nos leemos.
BethANDCourt
