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Advertencia: Lenguaje, uso de sustancias
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Tamers
Final (1ra parte)
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Viernes 7:00 am
"¿Henry? ¿Eres tú? Dios mío Henry ¿donde estas?"
Escuchó la voz de Alice al otro lado de la linea, en otras ocasiones el oirla lo habría calmado; pero esta vez ni siquiera sabía que decirle.
Cambió de idea, no quería hablar con ella, habia sido un error contestarle.
Colgó la llamada.
Estaba cansado, no había dormido en toda la noche , la cabeza le daba vueltas mientras que un zumbido dentro de ella lo estaba volviendo loco. Habia caminado por horas y no tenia idea de donde estaba.
Henry se apoyó en la pared de aquel callejón.
¿Que hacía? ¿a donde iba?
El peliazul se deslizó por aquella pared hasta quedar sentado, apoyó la cabeza en ambas manos y trató de recordar cada detalle.
Habia sido un accidente, por su cabeza jamás pasaría la idea de hacerle daño a alguien. Se distrajo apenas un par de segundos, un par de segundos en los que esa persona se le atravesó.
¿Estaría vivo? ¿solo lo habría herido? Había muchisima sangre alrededor de aquella persona, y la gente gritaba un monton de cosas de las cuales no recordaba nada.
Y luego apareció Hirokazu, vió su mirada
".Henry... ¿que sucedió?"
su amigo parecía tener miedo ¿de lo sucedido? ¿De lo que pudiera pasarle? ¿O le temía a él? ¿acaso Hirokazu tenía miedo de él?
Lanzo un quejido, estaba agotado y todo esto lo estaba volviendo loco.
No tenía ninguna llamada de sus padres y él tampoco los había llamado, seguramente la policía estaba con ellos esperando alguna comunicación para asi poder dar con su paradero, no habia otra explicación.
Eso y ademas que no quería hablar con su padre, ¿como hacerlo despues de todo lo que sucedio ayer? La rabia aun estaba presente y no se había desvanecido, no podía tomar el telefono y pedirle ayuda, tampoco a su madre quien no merecía nada de lo que había pasado.
Tampoco podía hablar con Alice, la habia perdido, se sintió humillado y definitivamente no queria verla.
Estaba solo.
Necesitaba pensar, ¿que hacía? El dia anterior habia salido huyendo y el no saber que habia pasado con la víctima lo estaba enloqueciendo; necesitaba pensar que hacia antes de entregarse a la policía.
Si es que se entregaba
Su celular volvio a repicar, se fijó en el remitente
Juri.
Demonios, con todo lo del accidente había olvidado por completo a Takato y su novia; había prometido ayudarlos con el tema de su embarazo (la interrupción de este mejor dicho) y no habia podido hacerlo.
"te arrepentiras de esta decisión en un futuro, creeme lo lamentarás"
Recordó las palabras de Ruki el dia anterior, quizas su amiga tenía razón y todo lo sucedido era un castigo por haber estado de acuerdo en deshacerse de alguien que no habia pedido venir al mundo,.
El teléfono continuaba timbrando
Henry respiró hondo, Juri era quizas la unica persona que tenia el futuro tan hecho mierda como el suyo, solamente ella merecía una explicación.
Y un consejo.
Asi que respondió.
- Juri... - lo escuchó decir al otro lado de la línea.
- Henry Dios mío, ¿estas bien? Dime que te encuentras bien! - respondió muy angustiada.
- No - respondió Henry - ¿lo sabes no? maté a alguien... - continuó el peliazul con mucho dolor en su voz.
La recien nombrada se asustó ante sus palabras
- no digas eso Henry, - replicó - escuché en la televisión que aquella persona aun estaba viva.
- ...habia demasiada sangre - agregó el peliazul con la voz entrecortada.
La muchacha cerró los ojos mientras se apoyaba en la pared de aquel hospital; tenia que ayudar a Henry, buscar una manera para evitar que su situación empeore.
- Henry, tenemos que hacer algo...
- Juri - la interrumpió el peliazul - lamento no haberlos podido ayudar ayer.
La muchacha sintió un nudo en la garganta.
- creo que eso ya no tiene importancia... de verdad no importa. - le respondió Juri.
- Juri ¿has pensado que quizas todo esto sucedió por algo?
La muchacha pareció no entender las palabras de Henry
- ¿que quieres decir?
Hubo un silencio durante algunos segundos, oyó a Henry exhalar lentamente y dijo
- que no deberías deshacerte de tu hijo...
Juri sintió una lagrima caer por su mejilla.
-... quizas la vida te esta dando una oportunidad para cambiar las cosas - continuó Henry - pienso que todo lo que me ocurrió ayer fue un castigo por lo que ibamos a hacer...
La muchacha no pudo evitar un sollozo. ¿Es que de repente todos se habían puesto de acuerdo para decirle que debia dar un paso atras? ¿Realmente estaba equivocada?
Nadie la entendía
Nadie.
- ... piensalo Juri - finalizó el peliazul aun con la voz entrecortada.
- Henry ¿donde estás? - logró preguntar la recien nombrada - dime donde, te ayudaré, no importa si me meto en problemas, podemos llamar a Takato y los demás o puedo ayudarte yo sola, pero dime ¿donde estás? - suplicó la muchacha
- no lo sé... - fue lo unico que le dijo.
Juri se secó las lagrimas tratando de calmarse
- mira, estoy afuera del Hospital Central; ¿por qué no vienes aqui?
- yo no... - replicó el peliazul - en realidad aun no he decidido que hacer.
Juri respiró hondo.
- bueno, si cambias de idea ven hacia aquí, estare cerca de este lugar - le dijo la muchacha - te aseguro que esto se puede arreglar, de alguna forma lo arreglaremos ¿si?
- esta bien, gracias Juri - fue lo ultimo que le dijo antes de colgar la llamada.
Juri cerró los ojos mientras se apoyaba en la pared frente al hospital, ¿como es que Henry se vió involucrado en algo así? El peliazul era la persona mas cuidadosa que habia conocido, siempre se había hecho responsable de sus actos... ¿por qué habia huído? ¿Que lo hizo hacer algo así?
La muchacha vió su reflejo en los azulejos de aquel sitio y apenas si se reconoció.
Lucía pálida, unas ojeras muy notorias se asomaban debajo de sus ojos y su semblante era terrible.
Necesitaba comer algo, asi que se dirigió a un local de comida rapida buscando que desayunar, apenas se habia sentado cuando recordó lo que Henry le había dicho.
- no deberías deshacerte de tu hijo...
Juri suspiró
Primero Ruki, despues Takato, luego Ryo y ahora Henry. ¿Por qué nadie se ponia en su lugar? ¿Que iba a hacer ella con un hijo a los 16 años? ¿ por qué de repente todos pensaban que era un error lo que ella y Takato habían decidido?
Bueno, en realidad lo que ella había decidido.
Observó el café que tenía delante de ella.
¿Estaba equivocada? ¿En verdad no queria tener a ese hijo? ¿Quería tenerlo?
Amaba a Takato, desde hace mucho tiempo. El castaño siempre habia estado a su lado y le había pedido que esperara hasta ese día para pensar las cosas.
Pensandolo bien, ¿donde estaba Takato? ¿Sabía lo ocurrido con Henry? Si era así, ¿por qué no la había llamado?
La cabeza comenzó a dolerle, asi que comenzó a comer con desgano.
¿Que iba a hacer con su vida?
¿Y con la de su hijo?
Un escalofrio recorrió su espalda
¿Y si estaba equivocada? ¿ y si de alguna forma todo resultaba bien? ¿Y si todos tenian razon?
Apoyó la cabeza en ambas manos.
Iba a esperar, le daría ese beneficio a Takato; al menos esperar hasta solucionar el problema con Henry y ver de que forma ayudarlo.
Asi que tomó su telefono y llamó a su novio.
Takato sintió vibrar su telefono celular, apenas lo tomó observó el remitente
Juri
La habia olvidado por completo, ya debia estar en el hospital esperandolo. ¿Que habria decidido? ¿Habia cambiado de opinión? ¿Se mantenia firme en su decisión?
- Takato ¿que hacemos? El policía esta esperandonos - le dijo Kenta muy nervioso.
El castaño asintió y dejó que la llamada de su novia se perdiera, no tenia cabeza para lidiar con la decision de Juri, no podía pensar con claridad.
- debemos encontrar a Henry y obligarlo a responder por sus actos.
Observó a Kenta quien parecía horrorizado al escucharlo.
- pero Takato... es Henry, nuestro amigo de toda la vida... debe haber una explicación, algo deb-
Takato se puso de pie muy alterado.
- si Henry tiene una explicación, ¿por qué ha huido?
- ¿en verdad lo crees tan irresponsable?
Takato le señaló la estación de policía al joven de gafas.
- ¡pues no lo veo haciendose responsable del accidente que tiene al borde de la muerte a TU novio!
Kenta bajó la cabeza y antes de que pudiera decir algo su teléfono repicó, sin embargo ni respondió y se mantuvo en silencio.
Takato estaba indignado, entendia como se sentia Kenta, ¿por qué Henry no aparecia? ¿Por qué no explicaba lo sucedido? Si era un accidente y nada de esto habia sucedido por influencia del alcohol; ¿por qué no daba la cara?¿por qué huir de la misma forma tan cobarde en la que el asesino de su padre habia huido?
El castaño escuchó ahora el sonido de su celular, Kazu lo llamaba sabe Dios para que, pero Takato no se sintió con animo de responderle y dejó que la llamada se perdiera.
- necesito salir de aqui, ire al hospital - escuchó decir a Kenta al mismo tiempo que lo veía alejarse hacia la puerta de salida.
El castaño tomó asiento nuevamente, ya eran casi las 10 de la mañana y su cabeza parecía que iba a explotar en cualquier momento.
- entonces joven Matsuda - escuchó decir al oficial de policía que estaba delante de él - ¿nos ayudará?
- por supuesto.
Kenta caminó en dirección al hospital, estaba agotado. Hace un par de horas estaba desesperado por hallar al responsable del accidente y ahora que sabia que era Henry, no sabia como reaccionar.
Tomó su telefono y estuvo a punto de llamar al peliazul sin embargo cambió de idea; estaba seguro que Henry no le respondería.
Había avanzado unos pasos cuando se topó con un rostro conocido.
Juri
Ambos se observaron como si no pudieran reconocerse el uno al otro.
- Kenta - dijo la joven - ¿que haces aqui?
- Juri, ¿estas buscando a Takato?
La joven parecio sorprenderse ante sus palabras, pero casi al instante asintió
- si yo... - Juri se quedó en silencio, ¿que debía decirle? ¿Que estaba esperando al castaño para ir a abortar al hijo que esperaban? ¿Takato le habria contado algo? ¿Que hacia Kenta ahi? ¿Era por lo de Henry?
Henry
La muchacha se acercó al joven de gafas y le pregunto
- ¿supiste lo de Henry? Kenta debemos buscarlo y ayudarlo!
- Juri, Henry atropelló a la persona que mas amo - dijo Kenta - lo dejó al borde de la muerte y ni siquiera lo auxilió ¿por que hizo eso? Henry no es asi!
Y con esto rompió a llorar, Juri no entendía a quien se referia pero lo abrazo fuertemente.
- Takato esta en la comisaria, dice que ayudará a los policías a atraparlo - le confesó el joven de gafas en medio de sus sollozos
Juri sintió nauseas al escuchar esto ultimo
- ¿que...? - dijo casi en un susurro
- no se que hacer Juri - continuó Kenta mientras intentaba calmarse - quiero que el culpable pague por el daño que ne hizo, pero... es Henry, nuestro amigo! Yo no se... no sé - dijo rompiendo a llorar nuevamente.
Juri se sintió confundida, habia pensado en pedirle ayuda a los demas para apoyar a Henry, el peliazul les debía una explicación, tenian que encontrarlo antes que la policía
Asi que debia hablar con Takato primero
Y por supuesto ocultar que habia hablado con Henry.
Colores, muchos colores
Se agrupaban formando círculos, flores y formas abstractas
Intentaba tocarlas pero se desvanecían entre sus dedos
"Hirokazu..."
¿Quien le hablaba? ¿De quien era esa voz?
"Hirokazu... no puedes tocarnos"
Observó aquellas luces agruparse y girar en torno a él, parecian tener vida y se reían, eran como flores pero sin petalos
Intentó tomarlas sin exito, eran como humo que se disipaba entre sus dedos para volver a agruparse y reirse
¿De que se reian? ¿De él?
Intentó tomarlas nuevamente y volvio a suceder lo mismo
Aquellas cosas ahora lucían como flores, tenian ojos, boca y continuaban riendose de él
" Hirokazu... ¿no te cansas?"
¿Cansarse? ¿De que?
- ¿que? - logró murmurar el joven de cabellos puntiagudos.
" ¿no te cansas de ser una vergüenza?"
Hirokazu abrió mas los ojos mientras oia a cada una de esas cosas bailar a su alrededor en círculo mientras continuaban diciendole cosas
"¿No estas cansado de ser una burla?"
"¿Es por eso que tus amigos no confian en tí?"
"¿De veras sirves para algo?"
"¿Es verdad que traicionarias a tus amigos nuevamente?"
El joven intentó ponerse de pie y espantar a esas cosas
- no es verdad, ¡largo!
Sin embargo su cuerpo se sentia tan pesado, como si estuviera atado a algo que pesaba una tonelada.
Miró a su alrededor, todo era borroso, como miraras a traves de un vidrio empañado. Levantó la mirada y esas cosas continuaban danzando alrededor de él, sin embargo de un momento a otro comenzaron a mezclarse formando una masa enorme, todo a su alrededor comenzó a ponerse negro.
"Si es verdad, eres una vergüenza, nadie te quiere, por eso no responden a tus llamadas, nadie quiere hablar contigo..."
- No, no es asi... no es verdad!
" solo los cobardes abandonan a sus amigos a su suerte, eres el culpable de todo lo malo que le pasa a los demas"
Las cosas aquellas dejaron de mezclarse, habian formado un espectro de color plomo que se mezclaban con la oscuridad, lo unico visible eran aquellos ojos rojos color sangre que brillaban en medio todo.
" eres basura Hirokazu, nada te hace feliz y por eso haces infelices a los demas, casi matas a tus padres y ahora te mataras a ti mismo"
- no, no... ¡NO!¡LARGO!
La figura se abalanzó sobre él y sintió que le faltaba el aire, ¿lo estaba asfixiando? ¿Por que hacia tanto calor? ¿Estaba en el infierno? ¿Donde estaba? ¿Estaba vivo siquiera?
Todo comenzó a darle vueltas, seguia sin poder respirar bien y ahora el pecho le dolía terriblemente, parpadeó un par de veces y logró observar el mundo real apenas por un instante, se vió a si mismo tirado en el suelo de su habitación en medio de lo que parecía ser una convulsión, a su lado yacía una jeringa llena de alguna sustancia desconocida que su "amigo" le habia ofrecido.
Todo se volvió negro.
"Esto no me puede estar pasando"
Una melodía se escuchaba de fondo en medio de toda su pesadilla, dentro de aquella oscuridad podía ver una luz brillar, intentó alcanzarla pero no podía mover los brazos, no podía mover ningun miembro de su cuerpo, la luz brillaba con mas fuerza, cada vez mas fuerte al punto de lastimarle los ojos.
De repente el sonidó se esfumó y la luz desapareció dejandolo en la oscuridad total.
Juri se dirigió hacia la estación de policía, estaba muy cansada, sentía una ligera opresión en el vientre y una sensación de nausea la invadía; había dejado a Kenta en el hospital un poco mas calmado y ahora ella iba en busca de Takato, aun no sabía que decirle, pero algo era seguro: no podía decirle que se habia comunicado con Henry.
Entró a la estación cruzandose con varios oficiales mientras que con la mirada buscaba al castaño por todas partes, avanzó un poco mas cuando un policía la interceptó.
- ¿se le ofrece algo señorita?
La castaña se sobresaltó ligeramente y asintió con timidez
- buen dia, estaba buscando a Takato Matsuda, vino junto con otro muchacho por el tema de una persona que fue atropellada.
El policía pareció recordar
- oh sí, están por alla con la oficial Ootori ¿tiene usted alguna información sobre el paradero del culpable?
Juri palideció y sonrió nerviosamente.
- no, no.. ehh, solamente deseo encontrar a Takato.
El oficial le señaló una oficina y Juri pudo ver a través de un cristal a su novio hablando con una oficial quien le mostraba algunos papeles, Juri se acercó timidamente y golpeó con los dedos aquel cristal tratando de llamar su atención, el castaño levantò la mirada y apenas la vió salió a su encuentro.
- Juri, lo siento - dijo mientras la abrazaba - perdí la noción del tiempo y olvidé por completo lo que habiamos planeado para hoy y yo...
- Takato - lo interrumpió la muchacha - ¿podemos hablar afuera de este lugar?
El castaño asintió y ambos salieron de la estación, caminaron un par de cuadras en dirección al hospital pero antes de llegar Juri se detuvo.
- Takato, ¿que estas haciendo? - le preguntó
- ehh? - el muchacho pareció no entender la pregunta
- me refiero a lo sucedido con Henry - continuó Juri - hablé con Kenta y me contó todo.
La expresión en la cara del castaño cambió.
- huyó del lugar Juri, Henry huyó del lugar como si fuera un cobarde en lugar de ayudar al novio de Kenta.
- ¿y has intentado hablar con Henry? ¿Le has preguntado que pasó, por qué hizo eso?- preguntó Juri muy enojada.
- no necesito hacerlo, él huyó Juri, Henry Huyó! - le respondió Takato igual de molesto que ella - ¿que voy a preguntarle? Las cosas estan claras!
La muchacha sacudió la cabeza incrédula
- ¿como puedes sacar conclusiones tan anticipadas? No sabemos que le pasó, que lo motivó a huir. Debemos encontrarlo y ayudarlo a sobrellevar esto, alguna solución debe haber y debe haber algo que podamos hacer...
- No Juri, ¡basta! - gritó de repente el castaño - no existe motivo alguno para que alguien abandone a una persona herida o al borde de la muerte, ni siquiera si es Henry!
Juri negó con la cabeza
- estás tratando de buscar justicia con lo sucedido con tu padre volcando tu rabia en Henry.
- no es verdad...
- si lo es - continuó Juri - espero que reacciones y te des cuenta que no solamente el novio de Kenta necesita ayuda, Henry tambien.
Y con esto se dió media vuelta y avanzó en dirección al hospital, las nauseas la estaban enfermando y aquellas otras molestias continuaban, quizas producto del estres o de su embarazo, quizas por ambas cosas.
Caminó muy despacio hasta llegar al hospital encontrandose con Kenta quien lucía algo extrañado.
- ¿sucede algo Kenta?
El joven de lentes asintió.
- mira - le dijo señalando la lista de pacientes internados en el segundo y tercer piso del hospital. Juri recorrió con la mirada la larga lista de pacientes deteniendose en dos nombres que le resultaban familiares.
- son los padres de Hirokazu...
Kenta asintió.
- ambos señores estan internados, pero no hay señales de Hirokazu - le dijo el joven de lentes- él me llamó muy temprano en la mañana y no pude responderle, y ahora que trato de localizarlo no responde.
Juri tuvo un mal presentimiento.
- no creo que Kazu sea tan irresponsable como para no preocuparse por sus padres, ¿donde estará?
Kenta ladeó la cabeza y en voz baja añadió
- ¿tu crees... tu crees que haya encontrado a Henry y esté con él?
Juri se quedó en silencio, Henry no había mencionado a Kazu para nada, por lo que ambos no podían estar juntos.
Pero ella no podía decirle eso a Kenta.
- no lo sé, es probable...
Henry abrió los ojos, eran casi las 4:45 de la tarde del dia viernes, habia dormido casi 6 horas pero se sentia como si hubieran sido solo 10 minutos, el cuerpo le dolía, aun estaba confundido.
Observó a Alice dormir al otro extremo de aquella cama y con una mano le acomodó un mechón de cabello que le caía sobre el rostro.
Aun cansado se sentó al extremo de la cama tratando de pensar que hacer.
Su celular estaba lleno de llamadas perdidas de sus padres, de sus hermanos, de Ruki, y de numeros que él no conocía. No habia respondido ninguno, no tenía nada que decir.
Cerró los ojos mientras apoyaba la cabeza en ambas manos, deseaba desaparecer ¿por qué huyó? Debió salir del auto, llamar una ambulancia y sentarse a esperar a que la policía llegara y certificara que todo había sido un accidente, es más incluso él habria podido ayudar al herido o herida...
Pero se acobardó, tuvo miedo que no le creyeran, bastaba con recordar el rostro de Kazu... Kazu que lo conocía tantos años, lo habia visto aterrorizado ¿que podía esperar entonces de personas que no lo conocían? ¿Le hubieran creído?
Ademas que no había estado del todo en sus cabales, la culpa era de su padre, por faltarle el respeto a su mamá de esa forma y destruir el hogar que durante tantos años habian formado, la culpa era de él, de él y de...
Observo a Alice dormir placidamente.
No, a ella no podía culparla; Alice no tenía la culpa de haberse enamorado de otra persona y no de él; era culpa suya por no saber controlar sus emociones frente al rechazo.
¿Sería muy tarde para ir a la policía y contar su versión de los hechos? ¿Aun podría limpiar su nombre?
Algo si era seguro, debia salir de ahí antes de que la policía lo hallara y metiera en problemas a la rubia que dormía a su lado.
Tomó su celular y deslizó la larga lista de llamadas perdidas y recibidas hasta encontrar la última llamada que respondió
Juri
Quizas era la única persona con la que podía contar en estos momentos, ella dijo que podría contar con ella para lo que fuese, que podria ayudarle a buscar una solución.
Se puso de pie, era peligroso permanecer ahí, asi que con mucho cuidado salió de la habitación y abandonó aquel hotel, comenzando a caminar sin rumbo fijo. Se fijó en la batería de su celular, apenas quedaba un 15% restante, asi que marcó el numero de Juri.
Mientras escuchaba el sonido de la llamada solo esperaba que ella lo ayudara y no hubiera cambiado de opinión.
Ruki observó el telefono por milésima vez.
Nada, ni una señal de Henry
¿Por qué no le respondía? ¿Estaba bien? ¿Estaba herido?
Quizas ella no era buena expresando lo que sentía pero Henry sabía que podía contar con ella para lo que fuera ¿por que ese silencio?
Vió el reloj, ya eran las 5 de la tarde, el sol ya empezaba a ocultarse. Se recostó en su cama y cerrò los ojos; de repente escuchó los pasos de Rumiko acercarse a su habitación.
- Ruki, necesito que llames a tu profesor de música y le expliques que no iras hoy porque estás castigada... o mejor aún, márcale y pasame el telefono asi yo misma hablo con él.
Su madre le acercaba el teléfono y lo agitaba en un afán de que ella lo tomara, la pelirroja se incorporó hasta quedar sentada.
- no es necesario - le respondió - el director Fujita me sacó de los ensayos, asi que no participaré del concierto.
El enojo de Rumiko se transformó en furía en apenas unos segundos.
- ¡¿y puedo saber por qué pasó eso?! - dijo casi gritando.
- me fui a mitad de una práctica y ayer el director me dijo que fui reemplazada - dijo encogiendose de hombros.
- ¿y a donde te fuiste? - preguntó su madre al borde de un colapso, la pelirroja se quedó en silencio y al no obtener respuesta, Rumiko agregó - ¡¿que es lo que te pasa?! Primero no llegas a dormir a casa y ahora me entero que te sacaron del concierto?!
- mamá! Creo que hay cosas mas importantes en que pensar ahora... - le respondió la pelirroja tratando de calmarla.
- estas castigada!
- ya me lo habías dicho...
- ¡pues te lo repito! ¡estas castigada! ¡no puedes salir de la casa sin permiso! - gritó Rumiko - empaca tus maletas, ya que no hay concierto entonces no veo motivos por los cuales debamos permanecer mas tiempo aqui en Shinjuku - finalizó antes de salir de su habitación.
Ruki estuvo a punto de responder cuando su teléfono repicó
Era Kenta.
Nunca antes la había llamado, a lo mucho se habian mensajeado un par de veces, casi siempre para preguntar la ubicación de sus amigos.
¿Sabria algo de Henry?
- Kenta, ¿que sucede?
El joven de gafas parecía inquieto cuando habló.
- Ruki, ¿estas en tu casa? Necesito pedirte algo, es sobre Hirokazu.
La pelirroja suspiró desalentada.
- Kenta pensé que me llamabas por algo relacionado con Henry, lo que sea que esté pasando con Kazu por qué no vas tú y lo solucionas, es tu amigo.
Escuchó a Kenta exasperarse por la línea telefónica.
- no puedo, estoy en el Hospital Central con Juri y Takato... no sabemos nada de Henry.
- ¿que están haciendo todos en el Hospital Central?
Podía oir a Kenta tratando de controlar sus nervios.
- es una larga historia, luego te explico; verás: los padres de Hirokazu estan internados aqui en el hospital Central pero él no ha venido a verlos en todo el día, ademas lo estoy llamando y no responde, tampoco lee mis mensajes, tengo... tengo un mal presentimiento.
La pelirroja recordó cuando Kazu fue a su casa tratando de hablarle, quizas queria contarle lo de sus padres o lo que sea que le estuviera pasanso, pero ella lo echó al enterarse de que era el culpable de la pelea entre Takato y Juri.
Quizas debió haberlo oído.
Genial ahora no solo debían preocuparse por Henry sino tambien por Kazu.
¿Donde estaría Hirokazu?
- por favor - agregó Kenta casi suplicando - ve a su casa y asegurate de que este bien.
- estoy castigada Kenta, mi madre no me dejará salir.
- Ruki, te lo suplico... encuentra a Kazu, algo no esta bien.
La pelirroja suspiro
- esta bien Kenta vere que p-
- Ruki - la interrumpió su madre quien habia regresado a su habitación - el teléfono - le dijo mientras le arrebataba el dispositivo de las manos ante el asombro de su hija.
- no puedes quitarmelo, lo necesito para tener noticias de Henry, ¿que pasa si llama?!
- ya nos enteraremos - le dijo Rumiko mientras abandonaba su habitación.
La pelirroja se puso de pie, esto era el colmo; vió que su madre entraba a su habitación, y en ese momento decidió que castigada o no, iría a buscar a Kazu; tomó sus llaves, su billetera y sin hacer ruido salió.
- si papá, estoy en casa de Ruki, creo que me quedaré a dormir aqui - mintió Juri - si, claro cualquier cosa te aviso.
Con esto último la castaña colgó el teléfono; esperaba que su padre le creyera y no decidiera ir a casa de su amiga (porque aun eran amigas ¿verdad?) Lo cual desbarataría su mentira.
Aun estaba en la sala de espera de aquel hospital, le dolía todo el cuerpo, estaba agotada; seguía esperando en ese lugar... ni siquiera sabía que esperaba, solo permanecía ahí, por si Takato cambiaba de idea y decidía hablar con ella.
Observó el reloj, eran casi las 6.15 de la tarde cuando de repente su celular comenzó a repicar
Era Henry.
Salió disimuladamente de aquella sala de espera y se dirigió a uno de los pasillos en los que no habia gente y respondió
- Henry ¿donde estas?
- ¿crees que es posible?
Juri no entendió a que se referia el peliazul.
- ¿a que te refieres?
El joven de cabellos azules parecía agitado.
- ¿crees que es posible arreglar toda esta situación?
A pesar de que Henry no podia verla, la muchacha asintió.
- siempre hay una solución por muy dificil que parezca
- estoy camino al Hospital Central, ¿aun sigues ahi?
- asi es - le respondió - te espero y cuando llegues aqui decidiremos que hacer ¿te parece?
- esta bien - respondió Henry - y Juri tú misma lo dijiste
- ¿que cosa? - respondió la castaña
- siempre hay una solución por muy dificil que parezca, piensalo.
El corazón se le hizo bolita en el pecho a la muchacha, sabia a lo que Henry se refería, asi que solo asintió y colgó la llamada.
Juri seguía sin sentirse bien, quizas estaba exigiendo demasiado a su cuerpo, el estómago le dolía asi como cada uno de los huesos de su cuerpo.
- gracias joven Matsuda, creo que es todo en lo que usted puede ayudarnos.
El castaño asintió, aunque aun algo confundido.
- no creo que sirva de mucho tener los numeros de mis amigos, Henry no responde las llamadas de nadie.
- es probable que alguno logre comunicarse con él y solo entonces podremos saber donde se ubica.
El castaño asintió
- Henry debe responder por sus actos, es mi amigo y lo aprecio mucho pero lo que hizo no esta para nada bien.
- eso habla muy bien de ti muchacho - dijo la oficial Ootori - ahora creo que deberias regresar a tu casa, tus padres deben estar muy preocupados.
Takato asintió y con esto último salió de la estación de policía, ya era de noche y el viento que soplaba a esas horas era muy frío.
Recordó la discusión que tuvo con Juri hace un par de horas, ¿por qué no entendía la situación? Uno puede tener amigos y apoyarlos cuando lo necesitaran, pero los amigos tambien deben estar ahí para corregirte o llamarte la atención cuando hacías algo malo, no tenían por que apañar las malas conductas.
Ni mucho menos un crimen.
Quizas a Juri no le importaba por lo que ella misma estaba a punto de hacer...
No.
No, no, no
No estaba bien pensar asi, no era correcto.
Takato sacudió la cabeza, Juri le habia prometido pensar la situación antes de decidir algo, es más, incluso iban a ir al hospital Central para tomar la decisión final.
Diablos! Había olvidado todo eso.
Sacó su celular y llamó a Juri rapidamente.
- Juri ¿en donde estás? ¿Sigues en el hospital Central?
- Takato ehhh... si, aun estoy aqui.
El castaño suspiró aliviado
- escucha Juri, con todo lo sucedido con Henry perdí la noción del tiempo y yo... no quiero pelear contigo, te lo juro; eres lo mas valioso que tengo.
- Takato... - respondió la muchacha - este día ha sido tan raro y tan confuso, con todo lo que haces y dices pareces una persona totalmente diferente.
- te parece si voy para allá y hablamos ¿por favor?
- ¡no! - respondió la jovencita al instante - no, yo pensaba irme ya a casa, es tarde y mi papá debe estar preocupado por mí.
Algo no cuadraba en las cosas que Juri le decía.
- esta bien, y... ¿sabes algo de Henry?
- no, nada - le dijo su novia - debo colgar, adiós Takato.
El castaño se quedó observando el teléfono que traía en sus manos, en menos de una semana toda su vida habia cambiado, sus amigos parecían completos extraños ante él y ahora Juri actuaba extraño, ¿habria cambiado de parecer? ¿Seguía pensando lo mismo?
Avanzó unos pasos, cuando recordó lo sucedido con Kenta, ¿como se encontraría?
Llamó por teléfono a su amigo quien le respondió al instante.
- Kenta ¿donde estas? ¿Como sigue todo?
Escuchó a su amigo muy desalentado.
- no me dan noticias Takato, dicen que por el estado en que se encuentra no me es posible verlo - en su voz podía notarse el dolor - me dijeron que estuviera a la espera de cualquier noticia ya que sus familiares demorarán en llegar.
El castaño asintió
- todo estará bien Kenta, él va a superar todo esto, ya lo verás, solo... solo ten fé.
Kenta tenia la voz entrecortada cuando respondió.
- ¿que pasa si... si no lo logra? ¿Que pasaría si...? Dios..
- no pienses eso, no sucederá - le dijo el castaño tratando de convencer a su amigo y tambien a sí mismo.- todo estará bien Kenta, descansa un poco ¿sí?
Escuchó a su amigo asentir al otro lado de la línea, asi que colgó.
Pero la pregunta quedaba flotando en el aire
¿Que pasaba si aquel muchacho fallecía?
¿Cual sería el destino de Henry?
Takato comenzó a caminar en dirección a la estación de tren, tenía que regresar a Shinjuku, en su casa ya deberían estar preocupados.
No tenia idea lo que se venia, pero de algo estaba seguro, Henry no debió huir, todo lo que viniera despues era culpa de él mismo, el peliazul habría sellado su destino.
Y no había vuelta atrás.
Estaba agotada.
Habia ido a casa de Kazu, luego dió tres vueltas por el lago, el parque central de Shinjuku y todos los lugares a los que Kazu solía ir.
No había rastro del muchacho.
Ruki estaba cansada, eran las 8 de la noche, Rumiko iba a matarla en cuanto pusiera un pie dentro de su casa.
se lamentó de no poder tener su telefono, asi habría podido llamar a Kenta y preguntarle si quizas Kazu ya había aparecido por el hospital, asi ella no tendria que estar dando vueltas por toda la ciudad.
La pelirroja suspiró, iría por última vez a la casa de Kazu, si él no respondía entonces se iría a casa, ya tenia demasiados problemas con su madre.
¿Donde estaría Henry? ¿La policía ya lo habría encontrado?
¿Que hacían Takato, Kenta y Juri en el hospital Central?
¿Acaso Juri ya había...?
Se detuvo a medio camino.
Henry era quien iba a ayudarlos, ¿habria logrado hacerlo antes del accidente? O no llegó a hacerlo y Kenta era quien los estaba ayudando ahora?
Se sintió mal de solo pensarlo.
Decidió seguir caminando a casa de Kazu.
No tenía su telefono por lo que no podía comunicarse con ellos, aunque tampoco era como si quisiera hablarles...
No estaba de acuerdo con lo que Juri y Takato pensaban hacer, nunca jamás estaria de acuerdo en algo como eso.
Eran un par de irresponsables, debian hacerse cargo de ese niño, niña o lo que sea que fuera; además, nadie les puso un arma en la cabeza para que jugaran a ser adultos y...
De pronto los recuerdos de la noche anterior se le vinieron a la cabeza como si fueran un tren a toda velocidad; todo el día habia tratado de no pensar en eso pero una duda surgió en su cabeza lo cual la hizo sentir enferma.
¿Cuantas veces fueron las que Ryo y ella habian...?
Pasó la noche ahí, asi que ¿Fueron dos? ¿Tres veces?
Una sensación de nausea la invadió.
La duda le martillaba la cabeza.
No quería ni imaginarlo pero la pregunta flotaba en el aire
¿Y si le pasaba lo mismo que a Juri?
Oh no
No, no, no, no, no, no, NO...
Sintió que se asfixiaba y comenzó a respirar con dificultad.
¿Que diría Rumiko? ¿Que iba a hacer ella con un bebé? ¿Como lo cuidaría? ¿Podría terminar la secundaria siquiera?
Trato de calmarse, quizas estaba sobrepensando las cosas y exageraba, quizas no habia de que preocuparse, además se habian cuidado ¿se habian cuidado? No recordaba eso...
Tampoco es que pudiera hablar de lo sucedido con Ryo en esos momentos, lo último que supo es que su abuelo había fallecido, seguramente él estaba con su padre atendiendo todo lo relacionado a ello y no tendría cabeza para nada mas.
Se sintió mal, ni siquiera habia tratado de comunicarse con él para decirle que lamentaba su pérdida.
Vio que había llegado a casa de Kazu asi que trató de despejar su mente de aquellas ideas y concentrarse en encontrar a su amigo.
En esos momentos era lo unico que podía hacer.
Tocó la puerta nuevamente, una, dos y tres veces pero nadie respondió; asi que se encogió de hombros y se dispuso a volver a su casa cuando observó que en el reflejo de una de las ventanas del segundo piso, una luz parpadeaba al mismo tiempo que el débil sonido de una melodía podía oirse.
¿Era su celular? Y de ser asi ¿por qué no respondía?
Algo no estaba bien.
- Hirokazu? - llamó la pelirroja pero no obtuvo respuesta.
Trató de abrir la puerta pero estaba con seguro, asi que rodeó la propiedad tratando de encontrar alguna ventana abierta sin éxito, sin embargo observó que al lado de la puerta trasera habían varios maceteros pequeños.
No lo dudó dos veces y comenzó a levantar cada uno de ellos hasta encontrar una copia de la llave principal, muy bien escondida bajo uno de ellos.
Abrio la puerta principal y entró a aquella casa, habían algunas cosas desordenadas y otras sin asear, era como si hubieran salido con prisa hacia alguna parte.
Aquel sonido lejano comenzó a oirse nuevamente sacandola de sus pensamientos, subió al segundo piso siguiendo aquella melodía hasta llegar a una habitación.
- Hirokazu ¿estas ahí?
La pelirroja no obtuvo respuesta y sostuvo la perilla de la puerta algunos segundos con algo de miedo, no sabía con que podía encontrarse.
La melodía se detuvo y Ruki abrió la puerta, trató de encontrar el interruptor de la luz y una vez que lo encendió tuvo que ahogar un grito.
Kazu estaba tirado boca arriba en medio de su habitación; tenía los ojos y la boca parcialmente abiertos; sus ropas parecían estar manchadas con vómito, en uno de sus brazos tenía amarrada una especie de soga a la altura del codo y al lado yacía una jeringa vacía.
Era una imagen horrible, era algo que muy dificilmente Ruki olvidaría.
La pelirroja sintió que las fuerzas le faltaban y cayó al piso casi de rodillas.
El sonido del celular volvía a escucharse en medio de la habitación.
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CONTINUARA
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NOTA DE AUTORES: ayy perdonen, ha pasado mas de un año de nuestra última actualización, no tenemos excusa, lo sentimos mucho!
Se que dijimos que este sería el ultimo capítulo pero nos quedó larguísimo (este capitulo tiene unas 6000 palabras aprox) asi que tuvimos que cortarlo en dos partes, probablemente estemos publicando el final en la primera semana de noviembre.
Gracias a los que aun siguen esta historia, esperamos que les guste (aunque es probable que odien el final jajaja).
Apreciamos muchísimo sus comentarios, son la mejor recompensa que un escritor puede tener.
Nos leemos!
BethANDCourt
