Digimon es propiedad de Toei Animation.


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Tamers

Final (parte 2)

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Estaba en shock.

Se habia quedado paralizada de la impresión, Kazu no se movía

¿acaso estaba...?

Pasaron algunos segundos luego de la impresión antes de que ella reaccionara, Ruki se acercó a su amigo e intentó reanimarlo sacudiendolo con fuerza.

- Kazu, despierta... ¡reacciona!

Sin embargo el joven no se movió ni un poco, su expresión no habia cambiado en lo absoluto; con mucho cuidado la pelirroja retiró aquella especie de nudo que traía en el brazo, se asustó al ver el tono azulado de piel que su amigo traía en esa zona.

Estaba perdiendo el tiempo, debia conseguir ayuda.

Salió corriendo hacia la calle, buscando ayuda; sin embargo aquella zona era algo desolada y mucho mas ahora que ya era de noche. Tocó la puerta de un par de vecinos, sin embargo nadie salió; Ruki gritó por ayuda sin obtener respuesta, la desesperación no la dejaba pensar con claridad ¿Que hacía? No tenia a quien llamar, no recordaba el numero de telefono de ninguno de sus amigos, y ella no traía el suyo consigo asi que...

Algo hizo click en su cabeza y entró corriendo a la casa de Hirokazu, subió hacia la habitación donde él se encontraba y comenzó a buscar su teléfono, debia estar cerca de ahí puesto que lo había oído repicar hasta hace poco; la pelirroja finalmente lo encontró casi debajo de la cama de su amigo.

Intentó usarlo hasta que se dió cuenta que el teléfono estaba bloqueado.

Tuvo ganas de gritar de rabia.

Se fijo en la pantalla: habían 28 llamadas perdidas de Kenta.

Ruki aun con el teléfono en las manos solamente rogaba porque el joven de gafas llamara de nuevo.


Kenta colgó la llamada.

Algo no estaba bien, tenía ese presentimiento.

No había señal alguna de Kazu y ahora tampoco sabia nada de Ruki.

Caminó de un lado a otro por los pasillos del hospital mientras trataba de mantenerse sereno; habia perdido la cuenta de cuantas veces habia llamado a Kazu sin tener respuesta alguna y ahora su amiga tampoco respondía las llamadas.

¿Donde estaban?

Estaba pensativo cuando vió a una pareja acercarse con desesperación a la recepción del hospital, la mujer hablaba casi a los gritos mientras que su esposo trataba de calmarla y al mismo tiempo pedir informacion a las enfermeras que los habían recibido.

Sus rostros se le hacian conocidos, ¿donde los había visto antes?

No fue sino hasta que escuchó el nombre de la persona por la que esa pareja preguntaba que supo quienes eran.

Los padres de su novio.

Inconscientemente habia avanzado hacia donde estaban ellos dos.

- por favor, esperen aqui - decia la enfermera tratando de calmarlos - nos comunicaremos con el área de UCI para que el Dr. Baje a darles un informe del paciente.

- ¡quiero ver a mi hijo! - gritaba la mujer - ¿cómo es posible que hayan demorado tanto en informarnos de aquel accidente? ¡quiero hablar con sus superiores!

- señorita - decia el hombre mas calmado - por favor, queremos informacion acerca de nuestro hijo, hable con quien sea necesario, se lo suplico.

La enfermera asintió y tomando el intercomunicador comenzo a contactarse con alguien (Kenta supuso que sería con personal del hospital)

La mujer se cubrió el rostro y comenzó a llorar desconsoladamente mientras que su esposo la abrazaba, el joven d gafas se acerco a ellos y les habló.

- buenas noches, eh... disculpen, me llamo Kenta Kitagawa - comenzó diciendo el joven de gafas - no pude evitar escuchar su conversación, conozco a su hijo y yo...

La mujer cambió su semblante al instante

- yo te conozco - y acercandose a Kenta pareció reconocerlo - mi hijo vino a esta ciudad por ti, ¡tú eres el responsable!

El joven de gafas se quedó perplejo ante lo que escuchaba.

- señora no, yo no..!

- ¡si él no hubiera venido a verte, nada de esto estaria pasando! ¡es tu culpa!

Kenta negaba con la cabeza mientras lágrimas salían de sus ojos

- basta! No le digas esas cosas! - le dijo el esposo de la mujer alejandola de Kenta - nuestro hijo sufrió un accidente a manos de un tipo que no tiene nada que ver con este muchacho.

El joven de gafas no se atrevía a decir nada.

Si tenia mucho que ver con él: el responsable de aquel accidente era uno de sus amigos de la infancia.

Kenta sentía que su corazón estaba partido en dos.

- ¡alejate de nosotros! - le grito la mujer antes de que su esposo la llevara por otro pasillo del hospital hacia donde una enfermera los estaba guiando.

No podía irse, no hasta saber que él estaba bien, que ya había salido de peligro y que se recuperaría.

Se limpió las lagrimas y regresó a la sala de espera donde tomó su teléfono y llamó al celular de Ruki.

Esta vez respondieron la llamada.

- Ruki, al fin respondes ¿donde estan?

Sin embargo no fue su amiga quien le respondió.

- no soy Ruki, soy su madre la señora Makino - le respondió la mamá de la pelirroja - Kenta ¿donde está mi hija?

El joven de lentes comenzó a sudar frío.

- ehh, vera señora - respondió Kenta - Ruki fue a buscar a un amigo, creemos que esta en problemas, ya que no hemos podido ubicarlo en todo el día y la verdad es que estoy preocupado porque ninguno responde el teléfono - y riendo nerviosamente agrego - bueno ahora se que Ruki no tiene su telefono, lo tiene usted jeje... ehhhh...

- ¡¿me estas diciendo que Ruki salió a buscar a tu amigo "en problemas" sola a esta hora de la noche?!

- oh no, no, señora, yo llamé a Ruki hace como tres horas y...

Kenta se quedó en silencio, habia metido la pata.

¿Y si Kazu se habia metido en problemas con los distribuidores de droga de su zona? ¿Si no habia podido pagar sus deudas? Esa gente era peligrosa, ¿le habrian hecho algo a Kazu? ¿A Ruki?

Ahora tenía miedo por sus dos amigos.

- Kenta ¡dime donde podria encontrar a mi hija!

- yo no... no lo sé, oh Dios...

- oh Dios... - dijo Rumiko casi en un susurro.

La señora Makino colgó el teléfono, Kenta se puso de pie a punto de salir pero no podía irse del hospital ¿que hacía? ¿Llamaba a la policía? No, harían demasiadas preguntas, ademas si Kazu y Ruki estaban bien, habría involucrado a las autoridades en vano y podrían descubrir el tema de su amigo y las drogas.

Kenta estaba desesperado, pensó en llamar a Takato pero recordó todo el asunto relacionado a Henry, por lo que probablemente la policía lo estaría monitoreando; Juri estaba descartada, no iba a mandar a una mujer embarazada a buscar a sus amigos...

Henry habría sido una buena opción para ayudarlo, era el mas sensato de todo el grupo y siempre los ayudaba cuando el problema era serio, ahora sin embargo...

Revisó su telefono una vez mas.

Aun podía llamar a alguien.


Vió el reloj, eran casi las 9:00 de la noche.

Aun era temprano, pero estaba demasiado cansado; necesitaba dormir un poco ya que al dia siguiente debía atender el funeral de su abuelo.

Apenas habia cerrado los ojos cuando el sonido de su celular lo hizo abrirlos nuevamente.

Era Kenta.

Lo que sea que necesitara Kenta, podía esperar hasta mañana, estaba muy cansado.

Asi que dejó que la llamada se perdiera.

Volvió a cerrar los ojos, sin embargo Kenta volvió a llamarlo una, dos, tres veces.

Quizas era urgente, mejor respondía

- ¿que sucede Kenta?

- Ryo! Gracias a Dios respondiste! - su voz se oía muy alterada - ¡tienes que ayudarme! no puedo ubicar a Kazu ni a Ruki por ninguna parte, temo que les haya pasado algo malo, oh Dios...

El moreno no entendía nada.

- ¿por que piensas eso? ¿Que ha pasado?

- Kazu me llamó temprano y no le respondí, luego me enteré que sus padres estan aquí en el hospital Central pero él no ha venido a verlos en todo el día, no respondía mis mensajes ni mis llamadas - el joven de gafas continuó - entonces llamé a Ruki para que fuera a buscarlo y se asegurara de que estuviera bien... eso fue hace como 3 horas y no sé nada de ellos... tú sabes los asuntos en los que Kazu estaba metido, tengo miedo que aquella gente les haya hecho algo...

El moreno esperaba que ese no fuera el caso; ya anteriormente Henry y él habian tenido que defender a Hirokazu de recibir una golpiza a manos de los vendedores de drogas. Pero si habia tenido algun problema con esa gente, su vida corría peligro; la situación sería peor si es que Kazu y Ruki estaban juntos...

- ok, ¿donde podrían estar?

- podrías ir al lago o al parque central de Shinjuku, Hirokazu suele ir ahí, no creo que te responda las llamadas, ah! y no vayas a llamar al celular de Ruki, su mamá lo tiene, podrías meterla en un problema.

- esta bien, te aviso si llego a encontrarlos; si llegan a comunicarse contigo informame por favor

- si claro, yo estoy en el hospital Central, estaré aquí, te aviso si es que... -comenzo a oirse un alboroto en el lugar donde Kenta se encontraba - si es que...¿que está pasando? - habian varias voces y Ryo no estaba seguro si Kenta le hablaba a él o a las personas que estaban con él - ¿que sucede..? Oh Dios, ¡Oh Dios!...

La llamada se cortó.

Ryo salió de su habitación y se dirigió hacia el garage de su casa, si tenía suerte por lo menos uno de los autos de su familia (¿aun era su familia?) Se encontraba ahí, llegó al lugar y vió uno de ellos estacionado, asi que se subió

¿Donde debería buscarlos primero? El lago de Shinjuku parecía ser la mejor opción, aunque...

Kenta le había dicho que Kazu no respondía ninguna llamada, ¿habría perdido el teléfono? No perdía nada con intentar...

Asi que buscó en los contactos y llamó a Hirokazu.

La llamada entró inmediatamente.

- Ryo! - escuchó la voz de Ruki con total desesperación - ¡llama a una ambulancia rápido! Hirokazu no se mueve, creo que no respira...

Esto era malo, muy malo.

- Ruki ¿donde están?

- en la casa de Hirokazu, trae ayuda ¡pronto!

El moreno colgó la llamada, tenía el numero del hospital registrado por lo sucedido con su abuelo, asi que se comunicó inmediatamente al mismo tiempo que encendía el auto.

- Hospital Central de Shinjuku ¿cual es su emergencia?


Juri colgó la llamada; se había alejado del hospital dirigiendose a un parque que quedaba cerca de ahí, casi siempre habia gente en los parques por lo que sería facil pasar desapercibida.

La espalda le dolía como si hubiera cargado un peso enorme, y las piernas las sentia como si acabara de correr una maratón; tenia hambre pero al mismo tiempo tenia nauseas por lo que lo unico que había ingresado a su organismo era agua.

La brisa nocturna la hizo tiritar, observó su teléfono; eran las 10 de la noche y Henry aun no aparecía, se sentó en una banca del parque, aun habían personas paseando por el lugar.

Le hubiera gustado hablar con Takato y definir por ultima vez que decision tomarían, hacía menos de 24 horas que ella había decidido interrumpir su embarazo pero ahora ya no estaba tan segura.

¿Lo hacía? ¿No lo hacía?

Takato le habia prometido que estaría a su lado pase lo que pase, él castaño creía posible un futuro donde los tres podían salir adelante con todo y contra todo.

Pero siendo realistas ¿que futuro podrían tener dos jovenes de 16 años junto a un bebe?

Un futuro muy mediocre seguramente.

¿Cómo sería Takato como padre? Probablemente uno muy bueno, él mas que nadie conocía el impacto de crecer sin tener al suyo al lado.

Para Juri se le hacía difícil tomar una decisión.

Su celular repicó y respondió al instante al mismo tiempo que buscaba con la mirada por todo el parque.

- Henry ¿donde estás?

- estoy llegando al monumento de... espera, ya te ví.

Juri sintió su corazón latir con fuerza en el momento que vió a su amigo.

Ambos se reencontraron en un fuerte abrazo, Juri sentia que sus emociones se desbordaban y no pudo evitar derramar una lágrima.

Su amigo se veía terrible, había pasado solo un día desde que no se habían visto sin embargo se sentía como si fueran semanas.

Henry lucía demacrado, quizas por la falta de sueño, hambre o las dos cosas, sin contar con que la policía venía siguiendole los pasos, parecía que el peliazul hubiera envejecido un par de años en 24 horas.

- Henry te ves terrible - le dijo apenas se separaron.

El recien nombrado asintió lentamente, a Juri le dió muchisima pena su situación.

- ¿has decidido que hacer? - preguntó la muchacha.

- aun no - le respondió al mismo tiempo que se sentaba encima de la hierba muy bien cuidada de aquel lugar - no puedo pensar con claridad, es por eso que te pedí ayuda.

Juri se sentó a su lado.

- ¿has hablado con tus padres Henry? ¿Has pensado en pedirles ayuda?

- No - dijo el muchacho casi interrumpiendola - es por culpa de mi padre que todo esto sucedió - al ver que la muchacha parecía no entender agregó - no quiero hablar de eso ahora Juri...

- esta bien - respondió la castaña - no preguntaré nada mas...

Ambos se quedaron en silencio mientras observaban a la gente en el parque.

- ¿por qué huiste Henry?

- no lo sé - respondió - no pensé nada, vi la sangre, a las personas corriendo, no tenía cabeza para nada y solo... solo salí de ahí, creo q fue un error...

Juri lo observaba atentamente, por su expresion se dió cuenta que el peliazul estaba siendo sincero

- se que debí quedarme, ahora me doy cuenta que eso fue lo que debí hacer, dar la cara y afrontar todo - continuó - pero tuve miedo y vergüenza... creo que estaba tan acostumbrado a no cometer ningun error que en el momento en que cometí uno, no supe como reaccionar, sali de ahí y ahora me doy cuenta que empeoré las cosas y no hay vuelta atrás... ni siquiera sé quien fue la persona a la que le causé daño.

Juri suspiró, debia contarselo a Henry

- bueno, ehh veras...hoy nos enteramos que la persona que atropellaste... es la pareja de Kenta.

Henry cerró los ojos mientras pasaba ambas manos por su cabeza

- oh no...

- y bueno - continuó Juri - esa persona aun está luchando por su vida, asi que creo que aun estamos a tiempo.

Henry estuvo callado algunos segundos y sin mirar a Juri a la cara le dijo:

- ire a prisión ¿no es así?

La muchacha sintio que se le encogía el corazón

- es probable, pero todo depende de lo que hagamos ahora.

El peliazul la observó.

- podrias entregarte, explicar que no estabas pasando por un buen momento fisico o psicologico - explicaba Juri - supongo que por el problema que tuviste con tu padre...

Henry asintió

- además, al entregarte estas asumiendo tu responsabilidad, pero si sigues huyendo... creo que será peor, aún eres menor de edad Henry, hay muchas cosas que podrían estar a tu favor... y si te condenaran, creo que sería poco tiempo... bueno, es lo que creo.

- es verdad, ya no puedo seguir así - dijo con la voz apagada - estoy cansado de seguir huyendo.

Juri abrazó a su amigo.

- todo saldrá bien, ya lo verás...

El peliazul asintió, hacía frío a esas horas pero extrañamente ninguno parecia sentirlo. De repente Henry le preguntó a la muchacha:

- ¿Que fue lo que decidieron Takato y tú?.

La muchacha se sobresaltó ligeramente.

- la verdad... hoy ni siquiera pude hablar con Takato.

- ¿por qué? - inquirió su amigo.

Juri se quedo en silencio, no podía decirle que Takato estaba en la comisaría dispuesto a ayudar a los policías a capturarlo y todo porque pensaba que de alguna forma estaba haciendo justicia por lo sucedido con su padre muchos años atrás.

- supongo que no encontré el momento adecuado, con todo lo que pasó...

- ya veo - le respondió el muchacho - no me ha llamado para decirme algo ¿es raro no? ¿Te dijo algo?

Juri no respondio, muy por el contrario le cambio de tema.

- es ahora o nunca Henry, debemos ir a la policía... no dejemos pasar mas tiempo.

La muchacha podía ver el nerviosismo del peliazul quien a pesar de todo asintió y se puso de pie; ambos comenzaron a caminar en dirección a la comisaría.

Por fuera Juri se veía tranquila pero por dentro era un manojo de nervios, ¿que iba a hacer Henry? ¿Podía de verdad salir libre de todo esto?

No había vuelta atrás, él tenía que afrontar las consecuencias de sus actos.

Esperaba un milagro, algo que lo librara de prisión, Henry era un gran amigo, tenia un gran futuro por delante, dos universidades esperaban por él...

Avanzaron un poco mas, cuando una voz la hizo levantar la mirada del piso.

- Juri, Henry... ¿que hacen aqui?

La muchacha ahogó un grito de la sorpresa, pero no dijo nada a diferencia del peliazul.

- Takato...


- una vez mas... 1, 2, 3, ¡despejen!

El médico aplicó el desfibrilador una vez mas.

- negativo, ¡no hay pulso!

- apliquen una dosis de epinefrina al miocardio; ¡rápido!

La enfermera aplicó una jeringa directamente en el pecho de Hirokazu para posteriormente vaciar el contenido, otra enfermera le abría los párpados y alumbraba sus ojos con una linterna.

- ¡Dr, reacción pupilar presente!

- ¡su temperatura sigue bajando!

- muchacha - le dijo uno de los paramédicos mostrandole la jeringa que había usado Kazu dentro de una bolsa - es urgente que nos digas, ¿que drogas usó tu amigo?

- no hay señal en el pulsiómetro - dijo la enfermera

Ruki estaba paralizada en una esquina de la habitación observando todo.

- no, no lo sé...

La ambulancia había llegado rapidamente y varios paramédicos comenzaron a atender a su amigo ahí mismo, decían que no podían moverlo aun, por si las cosas se complicaban...

- una vez mas, 1, 2, 3 ¡despejen!

Hubo un silencio que pareció durar una eternidad cuando de pronto se escuchó un pequeño "bip" en la habitación

- ¡hay pulso!

- lo tenemos... - dijo el medico - rápido, traigan la camilla.

La enfermera colocaba una vía en uno de los brazos de Kazu mientras que otra le colocaba una mascarilla de oxígeno. Entre todo el equipo de paramédicos levantaron al muchacho y lo subieron a la camilla. Entre todas las personas ahí hicieron un esfuerzo enorme para bajarlo al primer piso y sacarlo de la casa.

La pelirroja apenas si se había movido de donde estaba, aun traia consigo el celular de Kazu en sus manos y no se atrevía a moverse de donde estaba.

Si Kazu tenía pulso ¿por qué no abría los ojos? ¿Por qué no reaccionaba?

Ruki bajo lentamente las escaleras y salió hacia la calle, dos ambulancias estaban estacionadas en la calle y las luces que traían la cegaron un instante.

Era como si ella no estuviera ahí, como si observara todo desde algun punto muy lejano, los paramédicos subían la camilla a la ambulancia, y subian con él, al mismo tiempo que aplicaban algunos inyectables en el suero que tenia Kazu.

Era surreal, como una película.

Su visión terminó de aclararse, al mismo tiempo observó la puerta de la ambulancia cerrarse, sin embargo el vehículo aun no partía; la otra ambulancia permanecía estacionada tras ella, un par de paramédicos estaban fuera del vehículo.

- ... es un caso de sobredosis, esperemos que el paciente reaccione pronto...

La pelirroja observó a uno de los paramédicos hablando con Ryo a un lado de la otra ambulancia, el joven lucía muy agotado.

¿Que iba a pasar con Kazu?

El sonido de la sirena la sacó de sus pensamientos, la pelirroja observó la ambulancia donde se encontraba Hirokazu avanzar muy rapidamente.

- ... traten de ubicar a alguno de sus familiares - continuó diciendo el paramédico - es importante que esten en el hospital para cualquier cosa que necesitemos - y con esto ultimo cerró la puerta de la otra ambulancia para posteriormente arrancar el vehículo.

- Ruki, debemos ir al hospital - esuchó decir a Ryo de repente.

La pelirroja asintió y ambos subieron al auto del joven, partieron de inmediato siguiendo a las ambulancias.

- ¿que fue lo que te dijo ese medico? - le preguntó la pelirroja al moreno - ¿que va a pasar con Kazu?

Ryo mantenia la mirada fija en la autopista.

- tuvo una sobredosis - le respondió - su corazón dejo de latir un par de minutos, asi que su situación aun es crítica.

La pelirroja permaneció en silencio algunos segundos.

- ¿crees... crees que sobreviva?

Ruki soltó la pregunta así de repente, el moreno ni se inmutó.

- claro que sí, solo debemos esperar - le contestó Ryo - Kazu tuvo suerte de que lo encontraras justo a tiempo.

Ruki se quedó en silencio, si no fuera porque Kenta le insistió en que fuera a buscarlo, a ella ni le hubiera importado saber algo de Hirokazu.

Sin embargo se quedó callada y no dijo nada mas.

- ví a Juri en el hospital Central hoy temprano - le dijo Ryo de repente.

La pelirroja se sorprendió

- ¿sabes que hacen Juri, Kenta y Takato en el hospital Central? - preguntó la pelirroja, quizas no debió hacerlo, en realidad no quería saber la respuesta.

- no vi a Takato ni a Kenta en el hospital, solo me encontré a Juri - le respondió Ryo - no le pregunté, pero creo que sabemos por qué estaba ahí...

La pelirroja se estremeció, ahi estaba ese tema de nuevo; no quería pensar ni remotamente en la posibilidad de encontrarse en la misma situación que su amiga.

Ryo estaba ahí ¿le preguntaba?.

Mejor no, no era el momento.

Asi que cambió de tema.

- ¿Sabes algo de Henry? Lo llamé todo el día pero no me ha respondido.

- la policía aun lo está buscando - le respondió el moreno - no creo que responda alguna llamada, podrían ubicarlo mas fácilmente - le respondió al mismo tiempo que estacionaba el auto; habían llegado al Hospital Central, ambos descendieron del vehículo justo para ver a los paramédicos descender la camilla donde Hirokazu se encontraba, otro grupo de doctores los estaba esperando en la puerta de emergencia listos para recibirlo.

Estaba cansada, eran casi las 10 de la noche, sabia que tendría muchisimos problemas con su madre si no volvía a su casa, pero no podía irse y dejar a Kazu a su suerte, además estaba el tema de Henry, de alguna forma tenía que encontrarlo y ver si podía ayudarlo de cualquier manera.

Observó a Ryo, tambien lucía muy cansado quizas por todo lo que habia pasado en las últimas horas sin contar con que su abuelo había fallecido...

Se sintió mal al pensar esto último.

- ire a ver si los doctores necesitan algo para intervenir a Kazu - le dijo el moreno sacándola de sus pensamientos - sus padres tambien están internados, asi que...

- Ryo... - lo interrumpió la pelirroja - lamento mucho lo de tu abuelo, creo que no... no tuve oportunidad de decirtelo - finalizó la pelirroja sin poder levantar la mirada del piso.

El recien nombrado le sonrió.

- no hay problema Ruki, ya tendremos tiempo para hablar - le respondió mientras le daba un beso en la frente a la pelirroja - ve a hablar con Kenta, debe estar esperando noticias de Kazu.

Y con esto ultimo se dirigió a la puerta de emergencia alejandose de la muchacha.

La pelirroja sintió sus mejillas quemar por lo sucedido; comenzó a caminar dirigiendose a la puerta principal del Hospital, ingresó y se sorprendio de ver a mucha gente a esas horas de la noche, caminó por toda la sala de espera del hospital pero no encontró al joven de gafas por ninguna parte ¿se habría ido? Aun tenía el teléfono de Hirokazu en sus manos pero no le servía para llamar a nadie.

Avanzó unos pasos mas por otro pasillo del lugar, ¿donde estaba Kenta? Todo estaba muy silencioso.

- Ruki...- escuchó la voz del joven de gafas

- Kenta, estas aquí - le dijo la pelirroja acercándose a él - los médicos trajeron a Hirokazu de emergencia, tuvo una sobredosis pero ya lo estabilizaron, esperemos que reaccione pronto...

Fue ahi que observó a su amigo, se notaba que había llorado durante un buen rato y tenía el rostro totalmente deformado por lo que sea que le causaba dolor.

- ¿que te pas-?

- esta muerto - soltó de repente Kenta antes de romper en llanto desconsoladamente.


Juri observó a los dos muchachos que estaban frente a ella, ¿como describiría la situación?

Tensa, demasiado tensa

Henry parecía esperar alguna palabra de aliento del castaño quien lucía muy decepcionado ¿de Henry? ¿De ella? ¿De ambos?

- Henry... apareciste - dijo el castaño aun en shock y observando a Juri le dijo - pensé que ya te habias ido a tu casa.

- Takato por favor, te pido que me ayudes, necesito llegar a la estacion de policía para que...

El peliazul se acercó al castaño quien retrocedió al verlo.

Henry se quedó atónito.

- ¿te cansaste de huir por fin Henry?... - replicó el castaño

El recien nombrado lucía desconcertado.

- ... lo que sea que le suceda al novio de Kenta será tu responsabilidad. - finalizó el castaño.

- ¡Takato! ¿Como puedes decirle eso? - replicó Juri muy furiosa, la muchacha sentía que todo su cuerpo temblaba de la rabia y la sensación de nausea se incrementaba.

- tiene razón Juri - replicó el peliazul quien lucía muy mortificado - sea lo que sea que le pase a esa persona es mi responsabilidad.

- huiste y abandonaste a aquel muchacho, ¿por que lo hiciste? ¿por qué no lo ayudaste?! - le dijo mientras lo sujetaba del cuello de su chaqueta.

- basta Takato! - gritó Juri interponiendose entre ambos muchachos, intentando separarlos; ella sabia muy bien que si se suscitaba una pelea, Henry tenia todas las de ganar, no por algo había practicado karate tantos años...

- ¡estoy tratando de hacer lo correcto Takato! - replicó por fin el peliazul - iré a la policía a entregarme!

- eres igual al tipo que mató a mi padre - respondió el castaño.

Juri observaba horrorizada, sentía su visión nublarse.

- no soy un asesino! - le gritó Henry mientras se liberaba del agarre del castaño de un manotazo - ¿crees que lastimé a ese hombre intencionalmente?

- no, se que no fue así - replicó - pero lo abandonaste en lugar de afrontar las cosas como un hombre! Y ahora que ves que no hay salida dices que quieres entregarte? - finalizó el castaño.

- pensé que eramos amigos Takato - dijo Henry con mucho dolor en su voz.

- y yo pensé que eras una buena persona Henry - replicó el recien nombrado - pero eres un cobarde que ante el primer problema que surgió salió corriendo.

Juri lanzó un grito en el momento exacto en que Henry le lanzó un puñetazo a Takato en todo el rostro y comenzaban a pelearse en medio de la salida de aquel parque.

- ¡no! ¡basta! - les decia la muchacha - ¡basta! ¡detenganse!

Sin embargo ninguno de los dos parecían escucharla, muy por el contrario no dejaban de lanzarse golpes, hasta que el castaño cayó al suelo.

Juri detuvo a Henry antes de que lanzara un golpe mas a Takato.

- ¡basta los dos! ¿¡que les pasa?! - gritaba Juri - ustedes son amigos!

Ambos jovenes respiraban con dificultad

- quizas tengas razon - dijo Henry de repente, podía notarse el dolor en su voz - quizas soy un cobarde que huyó cuando debía ayudar... pero estoy dispuesto a corregir mis errores...

El castaño sólo se limitó a observarlo

-... lamento lo que sucedió hace muchos años con tu padre Takato - continuó el peliazul - pero no soy como aquel tipo, no huiré mas...

El castaño rompio a llorar ante toda la situación que estaban viviendo, era verdad: él no podía descargar la frustracion de no haber podido ayudar a su padre hace muchos años atras sobre Henry; estaba estresado por la situación con Juri, luego estaba lo de Kenta, la situación del mismo Henry.

Habian sido los peores días de su vida.

El peliazul lo ayudo a levantarse y ambos se abrazaron.

- lo siento - fue lo unico que dijo Takato.

Henry dejó escapar varias lágrimas y asintió.

Habia demasiado silencio en el lugar, hasta que el peliazul habló

- por favor... prometan que seguiran siendo mis amigos una vez que yo... que yo vaya a...

Fue incapaz de completar la frase.

Juri los observó con mucha tristeza, hace tres días atras todo estaba bien, los tres estaban felices en clase, hablando de todo y nada a la vez; ¿como es que las cosas habian llegado a este punto?

No pudo evitar llorar ella tambien; sin embargo apenas habian pasado algunos segundos cuando sintió a su cuerpo descomponerse y sin poder evitarlo devolvió todo lo que habia comido (o mejor dicho bebido) vaciando totalmente el contenido de su estómago.

Su visión estaba borrosa y sintió que iba a desfallecer en cualquier momento, asi que se sujetó de una de las bancas del lugar.

- ¡Juri! - gritaron al unísono Henry y Takato mientras corrian a auxiliarla.

- ¿Juri que tienes? - preguntó el castaño muy preocupado - ¿te duele algo? - dijo mientras se sentaba a su lado y la tomaba de la mano.

- estoy bien - mintió la muchacha a pesar de que ya no podía soportar el dolor en todo el cuerpo, ademas del cansancio por la falta de alimento en todo el día.

-debes llevarla al hospital Takato - replicó Henry - en su estado es mejor que descanse.

Juri negó con la cabeza.

- estoy bien, no se preocupen - dijo la muchacha quien se puso de pie - debemos acompañar a Henry a la estación de Policía.

- no estas en condiciones de ir Juri - le dijo Henry quien la ayudaba a ponerse de pie.

- Juri te llevare al hospital y regresare aqui para acompañar a Henry, pero necesitas descansar... no quiero que les pase nada.

- es verdad, esperare a Takato aqui - le dijo el peliazul - gracias por todo Juri.

Henry y la muchacha se abrazaron, ella esperaba que todo saliera bien y Henry pudiera recuperar su vida.

- iré por un taxi - dijo Takato quien salió corriendo en dirección a la avenida principal, no queria que nada malo le sucediera a Juri, debían llegar rapidamente al hospital, hacer que la revisaran y quien sabe, con algo de suerte ella cambiaria de opinion y podrian ser una familia.

Oh si tan solo hubiera logrado llegar a la avenida...

Un auto de la policía le cerró el pasó al mismo tiempo que las sirenas comenzaban a oirse por toda la calle.

Todo pasó tan rápido que el castaño no tuvo tiempo de reaccionar.

Una docena de policías fuertemente armados aparecieron de la nada apuntando sus armas hacia Henry y Juri mientras corrian en dirección a ellos.

- ¡Alto ahí! ¡no se muevan!

Henry apenas si se dió media vuelta para observar a Juri cuando tres policías lo derribaron al piso con tal violencia que el peliazul se golpeó fuertemente la cabeza contra el pavimento perdiendo el conocimiento.

Takato podía oir los gritos de horror de Juri.

- ¡HENRY!

La muchacha corrió hacia donde estaba su amigo

Sin embargo no logró alcanzarlo.

Juri Katou fue derribada con la misma violencia que el peliazul, solo que a diferencia de Henry, la muchacha lanzó un grito desgarrador.

Takato la vió caer al piso y retorcerse de dolor mientras lanzaba un fuerte quejido.

Estuvo a punto de correr hacia ellos cuando dos oficiales le cerraron el paso.

- ¡JURI! - Gritó Takato mientras veía que mas patrulleros y policías llegaban al lugar, al mismo tiempo que les colocaban esposas a ambos jovenes.

- aqui la Oficial Ootori - dijo la policía que había hablado con Takato esa misma mañana - hemos capturado al objetivo.

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Continuará.


NOTA DE AUTORES:

Volvimos a dividir este capítulo porque eran 13000 palabras (OmG) y no queriamos eliminar escenas porque afectarian el desarrollo de la historia. Asi que les pedimos perdón por hacerlos esperar por un capitulo mas.

La ultima parte esta lista y la subiremos en dos semanas.(stay tuuuned)

Tenemos en mente agregar un epílogo que vendria a ser mas como un prólogo, un capitulo cero o algo asi, pero aun estamos viendo si lo subimos o no; depende de ustedes.

Gracias por leer, apreciamos sus comentarios :)

Nos leemos.