Digimon es propiedad de Toei Animation


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Tamers

Final

(Ultima parte)

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Alice bajó del taxi.

Por fin había llegado al hospital Central de Shinjuku.

La rubia sentía que el corazón se le iba a salir por la boca de los nervios.

Solo debía encontrarlo, tenía que entregarle aquel sobre y decirle sobre la existencia de aquella persona.

Respiró hondo y entró al hospital; era casi medianoche sin embargo había gente en el lugar, observó a varias personas esperando ser atendidas, frente a la recepcion las enfermeras daban indicaciones a algunos pacientes.

Había avanzado un poco mas cuando se topó con un rostro conocido, haciendo que su nerviosismo se transformara en rabia.

Ruki

Vió a la pelirroja hablando con un muchacho de su edad, quien la abrazaba, tenía la mirada perdida y parecía estar consolandolo.

No se dió cuenta en que momento avanzó hacia donde estaban.

Esos dos debían tener algo, ¿que clase de amiga se queda con un muchacho a solas a estas horas de la noche?

La pelirroja no se cansaba de estar todo el día tras de Henry, aunque seguramente se enteró del problema en que estaba metido y lo abandono para estar aqui con este otro chico.

Sin contar con que en la mañana de ese mismo día la habia visto salir de la casa de Ryo.

Y Henry la creía tan correcta

- ¡¿tú no tienes vergüenza verdad?! - le gritó la rubia

Ruki y aquel muchacho se separaron de aquel abrazo, era un joven con gafas cuyo rostro le parecía familiar (aunque no recordaba de donde) quien parecía haber estado llorando.

La pelirroja la miró sin entender a que se refería.

- no entiendo a que vien-

La rubia le lanzó una bofetada que la hizo retroceder unos pasos atras.

Ruki abrió los ojos sorprendida.

- ¡Alice! ¿Que demonios?!

La pelirroja avanzó dispuesta a devolverle el golpe pero Kenta la detuvo.

- Ruki no, por favor no vale la pena - le dijo mientras la sujetaba de un brazo - no es el momento, por favor - le suplicó

- ¿nunca te conformas solo con uno verdad? ¿Tambien quieres a este?

- ¿que...? - replicó la pelirroja sin entender nada.

El joven de gafas la miró sorprendido y pareció reconocerla

- ¿no eres tú la chica que estuvo en mi cumpleaños? ¿la cita de Henry?

Sin embargo la rubia lo ignoró

- no lo arruinarás esta vez - siguió diciendole a la pelirroja - ¡no te lo permitiré... asi que alejate de nosotros!.

Y con esto último se dió media vuelta y salió del lugar nuevamente hacia la entrada del hospital; un auto de la policía se estaciono al frente suyo.

Aun no lo había hallado. ¿Estaría en la capilla? Despues de todo su abuelo había fallecido...

Apretó fuertemente un sobre que traía entre sus manos mientras iba a aquel lugar, solo para llegar y darse cuenta que el lugar estaba cerrado.

Suspiró con desgano, ¿donde podía encontrarlo?

Caminó de regreso hacia la puerta principal del hospital, cuando reparó en la entrada de emergencia; Alice dudó algunos segundos pero finalmente ingresó.

Y lo encontró

Ryo estaba hablando con una enfermera que le mostraba varios papeles y parecía explicarle algo mientras cambiaba las páginas, el moreno firmó algunos de esos documentos y la enfermera se retiró.

Alice respiró hondo, solo esperaba que él no reaccionara de mala manera...

- Ryo, necesito hablar contigo, ya se que no quieres verme pero es urgente.

La molestia en el rostro del joven era evidente.

- largo - le respondió mientras comenzaba a caminar hacia la salida de la puerta de emergencia.

- por favor, es importante - dijo la rubia interponiendose en su camino - es acerca de la herencia de tu abuelo..

- ¿mi padre ya te dijo que me quitó todo? - le contestó Ryo sin dejar de caminar - ¿has venido a restregarmelo en la cara?

- ¿que? ¡no! ¡no es eso! - replicó Alice muy ofendida - ¿podrias detenerte y escucharme un minuto?

- no.

- por favor, ¡solo un minuto! Solo eso por favor...

El moreno se detuvo.

- tienes un minuto.

La rubia le entregó el sobre que traía en las manos.

- ¿que es esto?

- son las escrituras y registros de propiedad de la casa en la que vivías - le dijo Alice y algo avergonzada añadió - tu padre me los entregó como un regalo...

- pues felicidades, tienes casa nueva - le respondió el moreno devolviendole aquel sobre.

- no, no lo quiero! Te lo estoy devolviendo - le respondió la rubia - escucha; sé lo importante que era tu abuelo en tu vida y pensé que querrias tener esa casa ya que viviste muchos años ahí con él...

- Alice, aunque me entregaras la propiedad, mi padre volveria a quitarmela.

Alice lo miró confundida

- imposible, no podría obligarte a firmarle los papeles...

- creeme, es capaz de eso y mas.

Y con esto ultimo Ryo se alejó de ella mientras caminaba en dirección a la entrada del hospital. Alice se quedó pensativa algunos segundos.

- hay algo mas - le dijo la rubia en un ultimo intento de detenerlo - podria ser importante para ti...

- no lo creo - le respondió el joven.

- tu mamá tenía un hermano en Kyushu, ¿lo sabías? - soltó la rubia de repente.

El moreno se detuvo en el acto y regreso hacia donde estaba Alice.

- ¿que...? - le respondió incredulo.

- es verdad - replicó la rubia - sé donde podriamos encontrarlo...

- ¿desde cuando sabes eso? - le preguntó el joven

La rubia se encogió de hombros.

- ¿de verdad importa cuando? Aunque hubiera tratado de decirtelo tú no me hubieras escuchado.

El moreno no le respondió

- escucha, podríamos entregarle la casa a él, se que no tiene hijos asi que la propiedad volvería a tí de todas maneras - le dijo Alice - podría ayudarte a encontrarlo y entonces...

- no confio en ti - la interrumpió Ryo.

La muchacha suspiró resignada.

- ya lo sé, pero... - replicó la rubia - ...no dejes que tu odio te impida recuperar la unica cosa que te queda de tu abuelo.

Lo vió indeciso, asi que la joven insistió una vez mas

- solo dejame devolverte lo que es tuyo y luego te juro que no te molestaré mas.

Hubo un silencio incómodo que duró algunos segundos, la rubia sintió que fueron minutos interminables.

- no sabía que mi mamá tenía un hermano - lo escuchó decir en voz muy baja

A Alice se le encogió el corazón, su madre había muerto cuando él era muy pequeño, y la posibilidad de que tuviera un familiar vivo debia ser algo inesperado.

Al menos no estaría solo.

En un impulso la rubia lo abrazó, ella aun guardaba la esperanza de poder arreglar las cosas con él, le demostraría con acciones que iba a cambiar y que solucionaría todo; no recordaba cuando había sido la ultima vez que había estado tan cerca de él, Dios, como lo habia extrañado.

Alice no pudo evitar esbozar una sonrisa; no había nadie mas en la calle con excepción de un auto de policía que pasó muy cerca de ellos. Era como si se hubiera detenido el tiempo.

hasta que lo oyó decir

- no me toques

La rubia se disculpó soltandolo en el acto

- lo siento, no quise incomodarte - replicó la rubia - bueno... si cambias de idea, saldré dentro de una semana para Kyushu en el tren de las 4 de la tarde, si deseas conocer a aquel hombre puedes acompañarme.

El joven no dijo nada, solo se limitó a alejarse en direccion a la entrada del hospital.

Alice suspiró, cuando su telefono empezó a repicar.

Era el sr Akiyama.

La rubia colgó la llamada en el acto y apagó el teléfono.

No iba a seguir con él; iba a dejar atras todo y empezar de cero, esta vez nada arruinaria sus planes.

Muy en el fondo, sabía que su suerte estaba por cambiar.


Henry abrió los ojos, ¿donde estaba?

Unas luces intermitentes le lastimaban los ojos, parpadeó varias veces antes de poder ver bien, la cabeza le dolia horriblemente; el peliazul intentó levantar una de sus manos para tocar el area afectada cuando se dió cuenta que algo se lo impedía.

Estaba esposado y sentado en una patrulla policial, dos oficiales de policía se encontraban sentados a su lado.

- no hagas ningun movimiento extraño o te irá mal - le escuchó decir a uno de los oficiales.

Henry no entendió el comentario del policía ¿que podría hacer él en su situación?

Lo habian atrapado antes de que pudiera entregarse

Lo ultimo que recordaba eran los policías llegando hacia aquel parque, y luego nada. Su mente estaba en blanco.

¿Donde estaban Takato y Juri?

Henry cerro los ojos ¿que iba a pasar con el?

El automovil avanzó hasta llegar a la estación de policía donde para su sorpresa había gente en la entrada a esa hora de la noche.

Solo cuando estuvo demasiado cerca pudo darse cuenta que no eran simples personas.

Eran periodistas.

El patrullero se detuvo y Henry fue sacado casi a la fuerza de ahí por los oficiales, el peliazul no entendia porque lo trataban tan violentamente, él no estaba oponiendo resistencia...

- "joven Wong ¿estaba ebrio al momento del accidente?"

- "joven Wong, ¿por qué huyó del lugar y no ayudó a su victima?"

- "¿habia alguien mas con usted en el auto? ¿Esta encubriendolo?"

-"tenemos las primeras imagenes en exclusiva, el joven delicuente Henry Wong quien atropello a una persona abandonandolo en el lugar del accidente ha sido capturado mientras intentaba huir nuevamente..."

- "¿es verdad que estaba drogado y por eso temía que la policía lo atrapara?"

- "¿sabe que el fiscal va a pedir la pena maxima para usted"

Las luces de los flashes de las cámaras y videograbadoras lo cegaron.

Henry sintió nauseas ante las absurdas preguntas que le hacían, cerró los ojos y se dejó guiar por los policías hacia adentro de la estación.

Una vez adentro, le quitaron todas las cosas que traia: sus llaves, celular, billetera, etc; registraron sus huellas digitales de ambas manos, le colocaron un numero de registro y le tomaron aquellas fotos policiales que solamente habia visto en las peliculas.

Henry estaba agotado, sentia que iba a desfallecer en cualquier momento.

Su situación se habia complicado, ¿que iba a pasar con él? ¿iban a meterlo en una carceleta? ¿Podia llevar el proceso con prision domiciliara hasta que llegara el día del juicio? ¿Que iba a hacer?

Observó su reflejo en uno de los vidrios del lugar y se desconoció a si mismo: sus ropas estaban cubiertas de polvo y barro, sus cabellos estaban totalmente despeinados y sucios, tenia dos grandes ojeras y una herida en la frente que parecía haber sangrado recientemente.

En sus manos aun traía puestas las esposas.

- ¡dejenme verlo, dejenme verlo!

Henry escuchó una voz muy familiar para él hablando casi a los gritos dentro de la comisaría.

Su papá.

El sr Wong se quedó inmóvil en el momento en que lo vió, su madre estaba a su lado llorando, ambos corrieron en direccion a él en cuanto lo vieron, mas allá estaba un hombre al que Henry no reconocía.

- oh Dios mío hijo - dijo su madre en medio de las lagrimas - ¿que sucedió?¿donde estuviste en todo este tiempo?

Su madre lo abrazó mientras un policía le pedía que no se acercara demasiado.

- esto es un abuso! - gritó su padre - queremos hablar con nuestro hijo!

- señor, todos los procedimientos se realizan de acuerdo al protocolo de arresto del sospechoso.

El hombre que acompañaba a sus padres habló con el oficial de policía quien intercambió unas palabras con él.

Henry observó a su padre quien si bien se veía preocupado, no era capaz de mirarle a los ojos.

Ambos sabían el porqué.

El peliazul observo a su madre destrozada, podía notar que no habia dormido nada y su semblante era demacrado.

El oficial de policía les hizo una señal y los tres entraron a un cuarto que apenas si contenía una mesa enorme y varias sillas alrededor. El hombre que estaba con sus padres estaba por entrar con ellos cuando su celular repicó y se detuvo unos pasos mas alla. Uno de los policías se acercó a Henry y le quitó las esposas para luego salir y dejarlos solos.

La puerta de aquel lugar se cerró y su madre se fundió en un abrazo con el peliazul.

- Henry, hijo mio - preguntó su madre en medio de las lágrimas - ¿por qué huiste?

- no lo se - replicó el peliazul - tuve miedo, no pensé realmente en nada, yo no... solo salí corriendo, ahora me doy cuenta que fue un grave error.

- ¿donde estuviste todo este tiempo? - le preguntó su madre - estabamos muy preocupados, tus hermanos no han dejado de preguntar por ti.

- lo siento mamá - dijo el peliazul ignorando la pregunta de su madre - me distraje solo un momento mientras conducía, fueron solo segundos...lamento haberte preocupado - dijo mientras la tomaba de las manos.

- debiste contestar las llamadas Henry - le dijo su padre sentandose a un lado de su madre - te habriamos ayudado, sabes que siempre puedes confiar en nosotros tus padres.

El peliazul lo miró con furia ¿su padre hablaba de confianza?

- claro, la confianza es algo importante ¿no es así papá?

Janyu Wong lucía nervioso

- por favor Henry, no creo que sea el momento de discutir entre nosotros.

El peliazul deseaba gritarle de todo a su padre, pero su madre ya lo estaba pasando lo suficientemente mal; no merecía pasar por otra situación así, primero tenía que ver la manera de solucionar su situación actual.

- Henry contratamos un abogado - le dijo su madre - nos dijo que tenemos a nuestro favor el hecho de que eres menor de edad asi que la pena maxima que podrían darte serían dos años.

Su padre le preguntó con recelo

- Henry... ¿habias ingerido alguna bebida alcoholica? ¿Sustancia?

El peliazul abrió los ojos sorprendido, ¿como se atrevia a preguntarle eso?

- ¿que? Por supuesto que no!

- bueno, bueno no te enojes - agregó su padre - El mayor problema es que huiste del lugar del accidente abandonando a tu víctima.

- pero hijo - continuó su madre - no tienes antecedentes, tus calificaciones son buenas, dos universidades ya te han aceptado, asi que podriamos usar esto a nuestro favor, el abogado nos dijo que con algo de suerte solo afrontarias un año de confinamiento en una correccional de menores.

El peliazul pasó ambas manos por la cabeza, ¿un año? Parecía una eternidad, era demasiado tiempo.

Un año que podría afectar su vida para siempre.

- aquella persona... - preguntó Henry cambiando de tema - ... ¿aun esta... grave?

Su madre asintió

- lo ultimo que nos informaron es que estaba grave, pero con vida.

Henry suspiró, ¿como estaría Kenta? ¿Lo odiaría? Despues de todo, era el culpable de poner al borde de la muerte a su pareja. De pronto pareció recordar algo.

- ¿donde estan Takato y Juri? Estaban conmigo en el parque ¿saben algo de ellos?

Sus padres se observaron algunos segundos hasta que su madre tomandolo de la mano le dijo.

- Takato está bien, no te preocupes por él... - su madre parecía pensar lo que iba a decirle - y a Juri, bueno... sé que la llevaron al hospital Central, creo que tuvo un problema de salud.

- ¿que clase de problema..?

- no sabemos exactamente que fue lo que se lastimó - le dijo el sr Wong

- estaba embarazada - soltó Henry de repente ante el asombro de sus padres- ¿su bebé esta bien?

Hubo un silencio incómodo.

- hijo, se la llevaron en una ambulancia asi que yo... - le respondió su madre

El joven Wong sintió nauseas.

-... yo no... no lo creo - finalizó la mujer en voz muy baja.

Juri había perdido a su bebé

Y Henry había cumplido su palabra cuando les prometió a Takato y a ella ayudarlos con eso.

Sin embargo no pudo decir nada mas ya que en ese momento abrieron la puerta de aquella habitación y el hombre que habia venido con sus padres se presentó ante él

- joven Wong, soy el dr Akane y sus padres me contrataron para su defensa - y con esto último se dirigió a los señores Wong - me gustaría hablar con Henry a solas.

Sus padres se miraron entre sí algo confundidos sin embargo asintieron.

- nos vemos en un rato hijo - le dijo su madre antes de salir.

Su padre no dijo nada.

El abogado lucía muy serio mientras pasaba un pañuelo por su frente.

- tome asiento joven Wong

el peliazul tuvo una mala espina.

- ¿podria decirme si es verdad lo que mis padres me dijeron? ¿Que podria pasar dos años en prisión?

El abogado negó con la cabeza.

- Tenemos un problema - le dijo

- ¿que clase de problema? - preguntó el peliazul

- su situación se ha complicado - le dijo - recibí una llamada de mis colaboradores en el hospital, su víctima...

El abogado no sabía como decirselo

Henry sintió que iba a desmayarse.

- ... su víctima falleció, por lo que su situacion cambia - le dijo - ya no estamos hablando de un accidente de transito y abandono de su víctima sino de un homicidio culposo agravado.

El peliazul se agarró de la silla donde estaba sentado.

- ¿que? - dijo con una voz apenas audible.

- su situacion se complica debido a que fugó del lugar, ademas de eso el auto explotó e hirió a varias personas que pasaban por el lugar... si usted se hubiera entregado quizas pudieramos haber hallado una salida, pero fue capturado.

- iba a entregarme, estaba de camino aquí a la estación de policía cuando me capturaron - le dijo muy nervioso - ¡iba a entregarme lo juro!

- pues fue muy tarde - respondió el abogado.

- entonces... pasare mas de dos años en una correccional ¿cuantos años? - preguntó

el abogado suspiró mientras le entregaba algunos documentos.

- me temo joven Wong que es probable que no vaya a una correccional - le dijo - la fiscalía esta pidiendo que lo juzguen como un adulto

¿Habia oido bien?

- ¿iría a prisión? - preguntó horrorizado

- estoy tratando por todos los medios de que le den libertad condicional hasta el dia del juicio - le respondió el abogado - pero me temo que nos rechacen la petición al haber peligro de fuga.

El peliazul quedó en shock

¿Iría a prisión con 17 años de edad, a pesar de que todo habia sido un accidente? Él no había salido con el auto de su padre dispuesto a matar a alguien.

¿Por qué no podían entender eso?

- ¿cuantos años? - preguntó Henry con la mirada perdida - ¿cuantos años de prision?

dos policías entraron buscando al peliazul.

- joven Wong acompañenos - le dijeron - debe pasar por un examen médico y psicologico tal como lo indica la ley, luego de eso le indicaremos a donde será trasladado.

El peliazul no se movió de su sitio, los pies le pesaban y tenía el estómago revuelto, uno de los policías volvió a colocarle las esposas; Henry era incapaz de ponerse de pie, asi que volvió a preguntar.

- ¿cuantos años de prisión...?

El abogado parecía dudar si decirselo o no; mientras que Henry era levantado casi a la fuerza.

El peliazul sintió que todo gramo de esperanza abandono su cuerpo al oirlo decir:

- entre 10 a 25 años.


45 minutos antes

- ¿nosotros? ¿A quienes se refiere? - le preguntó Kenta mientras veia a la rubia alejarse de ellos.

- no lo sé Kenta! - replicó Ruki muy enojada - probablemente a ella y Henry... nunca me agradó que ellos dos fueran amigos.

- por favor, no vayas tras ella - suplicó Kenta - no quiero estar solo, no ahora por favor...

La pelirroja lo observó, Kazu y Kenta le causaban una mala impresión casi siempre: hacían chistes absurdos, papelones en las fiestas, y su actitud era ridícula la mayoría de las veces.

Pero el dia de hoy los había visto de una forma en la que jamás pensó verlos, Kazu estaba luchando por su vida y Kenta lloraba la muerte de la persona que amaba.

Eran personas diferentes para ella.

- lo siento, no se que decir en un momento como este - se sinceró la muchacha frente a su amigo.

Kenta se secó las lágrimas.

- no importa, basta con que estés aqui.

La pelirroja apoyó una mano en la espalda del muchacho quien trataba de calmarse. Ambos vieron como dos oficiales de la policía entraban por la entrada principal del hospital y se acercaban a la recepción a hablar con una de las enfermeras.

- ¿crees... crees que esten preguntando por la salud de tu...? - le preguntó la pelirroja

Kenta asintió

- probablemente ya sepan que esta muerto - replicó el joven - solo vinieron a confirmarlo.

Los policias parecian haberle dado algo a la enfermera quien volteó en todas las direcciones y pareció fijarse en Kenta, señalando en su dirección.

Kenta y Ruki se soprendieron al ver a los oficiales avanzar en su dirección, uno de ellos les alumbró directamente a sus rostros con una linterna, mientras que el otro hablaba por la radio.

- ¿eres Kenta Kitagawa?

El joven de lentes asintió sin entender nada.

- lo encontramos - dijo el policía quien al reparar en la pelirroja le dijo a su compañero - ¿no es la otra muchacha a la que tambien estamos buscando?

El otro policía revisó lo que parecian ser informes policiales donde habian fotos de ambos jovenes.

- ¿Ruki Makino? Es usted?

La recien nombrada asintió.

- bueno, los tenemos a ambos, eso facilita el trabajo - y dirigiendose a los jovenes les dijo - por favor acompañennos.

- ¿que es lo que sucede? - preguntó el joven de gafas - no hemos hecho nada malo.

El policía les hizo señas para que los siguieran y mientras caminaban les respondió.

- sus padres pusieron una denuncia por desaparición - les dijo - no es bueno preocuparlos de esta manera jovenes.

Kenta suspiró, no habia llegado a su casa desde el jueves que salió diciendo que iría a la escuela, sin contar con que no habia respondido las llamadas de su madre porque no sabia que decirle.

Eso y que ademas no deseaba moverse del hospital por la salud de su novio.

Y ahora no quería moverse hasta saber como se encontraba Kazu.

- no podemos irnos - les dijo Kenta - uno de nuestros amigos esta grave aqui en el hospital y no podemos dejarlo solo.

El policía negó con la cabeza.

- tienen que acompañarnos, si no es por las buenas será por las malas.

El joven de gafas suspiró.

Iban a darle el sermón de su vida en cuanto llegara a su casa por haber desaparecido de esa manera, seguramente la mamá de Ruki llamó a la policía por su culpa, fue él quien le dijo que estaba en problemas y que no había podido localizarla.

- ¿entonces nos llevaran a casa? - preguntó la pelirroja

El otro policía negó con la cabeza.

- iremos a la estacion de policía para que un médico certifique que ustedes estan sanos y salvos antes de entregarlos a sus padres.

Kenta bajó la cabeza, no quería regresar a la estacion de policía donde estuvo en la mañana con Takato. Su cabeza aun daba vueltas ¿donde estaría el castaño? ¿Y Juri? No la habia visto desde hacía horas ¿habria regresado a su casa?

Ruki y él subieron al patrullero junto a los policías, Kenta cerró los ojos, quería despertar de aquella pesadilla. Apoyó la cabeza en ambas manos mientras sentía el movimiento del vehiculo.

Su cuerpo se sentia pesado y los ojos le ardían demasiado, esta era la segunda noche que no habia logrado dormir ni siquiera un poco y su cuerpo estaba pidiendo a gritos un respiro.

Intentó ver la hora en su celular sin embargo se habia quedado sin batería, ya debía ser medianoche...

Si tan solo encontrara la manera de apagar su mente por un minuto y dejar de sentir todo lo que sentía.

¿Donde estaría Henry?

No sabía como sentirse con respecto a este último...

- ¿crees que lo hayan encontrado ya? - preguntó el joven de gafas de repente - me refiero... a Henry.

Sin embargo no obtuvo respuesta.

Kenta levantó la cabeza y observo a su amiga quien traía la mirada fija en la ventana, su expresión era extraña.

- ¿Ruki?

Sin embargo la muchacha parecía no escucharlo, Kenta observó en la misma dirección hacia donde ella estaba viendo; para su sorpresa observó a Alice quien se veía muy feliz abrazando a alguien en la calle; Kenta se acomodó las gafas y lo reconoció.

- ¿ese no es Ryo? - le preguntó a la pelirroja - no sabia que se conocían... oye tu cre-

- ¡callate Kenta! - le dijo la pelirroja casi gritandole, el joven de gafas se sobresaltó y observó que las manos de su amiga temblaban.

La radio de policía se encendió de repente, sobresaltando a ambos jovenes quienes escuchaban horrorizados el reporte policial.

- a todas las unidades, a todas la unidades - decia una voz femenina - se ha capturado al sospechoso Henry Wong por los alrededores del parque Wakamiya, despejar la zona repito despejar la zona.

Habian capturado a Henry.

Kenta no sabia como sentirse, el peliazul era su amigo, tenían muchas anecdotas juntos, lo habia ayudado en algunas ocasiones.

Y al mismo tiempo había asesinado accidentalmente a su novio.

Pero muy en el fondo la captura de Henry no lo alegraba.

Ni siquiera un poco.


- oficial Ootori, la ambulancia llegó.

- trasladen inmediatamente a la muchacha y localicen a sus padres - respondió la mujer - no sabemos que le ha pasado; tambien localicen a los señores Wong e informenles que capturamos a su hijo.

La otra policía asintió.

Takato observaba todo mientras trataba de hacerse paso a traves de los policías quienes no lo dejaban avanzar.

Se acababan de llevar a Henry en una patrulla, el peliazul estaba inconsciente en el momento en que lo capturaron, aquellos policías habian actuado con demasiada violencia a pesar de que su amigo no habia puesto resistencia.

En la distancia que se encontraba, no podía ver con exactitud que era lo que sucedía con Juri.

La vió caer al suelo gritando de dolor mientras los policías le colocaban las esposas, pero en el momento en que la pusieron de pie algo sucedió; no la subieron a la patrulla sino que la sentaron en el piso, mas oficiales se acercaron tapandole la vista y uno de ellos decía que tenían una emergencia.

Ya no escuchaba a Juri gritar...

- quiero pasar! Dejenme pasar! - gritaba el castaño.

La oficial Ootori se le acercó.

- Takato, ya todo acabó - le dijo - no es necesario que estes aqui.

- ¿que es lo que pasó con Juri? ¡Quiero verla!

- la llevaran al hospital Central - respondió la policía - ¿sabes si tenia algun problema de salud?

Takato dudó algunos segundos.

- ella esta... esta embarazada.

La oficial abrió los ojos sorprendida, y dirigiendose a uno de sus colegas agregó

- esto es grave - dijo - lleven a esa muchacha de inmediato al hospital ¡¿que están esperando?!

El oficial asintió y se dirigió hacia donde la ambulancia se habia detenido, el castaño apenas y pudo divisar que trasladaban a una inconsciente Juri en una camilla, su vestido parecía estar manchado...

- ¡quiero ir con ella! - gritó el castaño - dejenme ir con ella en la ambulancia, por favor!

- no puedes - le repitió la oficial - solo un adulto o un familiar puede acompañarla, tú no eres ninguna de las dos cosas.

Takato estallo furioso.

- ¡necesito ir con ella! - le gritó - ¡todo esto es culpa suya! ¡no tenian que actuar tan violentamente con Juri y con Henry!

- tu amigo era un fugitivo y ella estaba encubriendolo...

- ¡Henry iba a entregarse! - gritó - iba a asumir las consecuencias de sus actos, Juri solo lo estaba acompañando!

- no entiendo por qué estas tan molesto Takato - le dijo la oficial Ootori guardando su intercomunicador - fue gracias a ti que logramos atraparlos.

El castaño quedó en silencio.

Tanto la ambulancia como el auto de la policía donde se encontraba Henry partieron rapidamente.

- nos vemos joven Matsuda - dijo la oficial Ootori alejandose del castaño, los policías que lo retenían lo dejaron ir para posteriormente subir a un patrullero y desaparecer de la vista del muchacho.

Se sintió terrible.

En un afan de obtener justicia habia lastimado a su mejor amigo y a su novia.

- es mi culpa... - se dijo a si mismo - todo esto paso por mi culpa.

¿Que iba a pasar con Henry? Su situación se complicaba ahora que lo habían atrapado, solo habian sido unos minutos cruciales, habian estado tan cerca...

Estaba cerca del hospital Central, asi que comenzó a correr en medio de las calles de Shinjuku, tenía el corazon latiendole fuertemente en el pecho.

Tenia que llegar al hospital y asegurarse que Juri estuviera bien

Que los dos estuvieran bien.

El iba a llegar al hospital y le dirían que no habia ningun problema, Juri estaría sentada en alguna camilla y al verlo sonreiría diciendole que se había preocupado en vano...

Takato se detuvo y comenzó a llorar desconsoladamente.

Si habia algo que pudiera hacer para retroceder todas estas ultimas horas, el lo haría.

Queria a sus amigos de vuelta, queria su vida de siempre sin preocuparse mas alla de cosas de la escuela o a donde podria ir el fin de semana.

Ningun joven de su edad debería preocuparse porque uno de sus amigos iba a ir a prision o porque su novia estaba por perder a su hijo.

Trató de recomponerse y continuó corriendo hasta llegar al hospital Central. Vió la ambulancia estacionada a un lado de la entrada de emergencia y entró corriendo directamente a recepción

- por favor, por favor! - dijo casi a los gritos - quiero saber donde se encuentra Juri Katou, acaban de traerla.

La enfermera le pidió que se calmara, y con esto último le alcanzó un tablero con una lista interminable de pacientes, preguntandole si la chica era familiar suyo.

Sus ojos recorrieron la lista buscando el nombre de Juri cuando se topó con otro nombre familiar.

Hirokazu Shiota.

El castaño dejó escapar un grito ahogado ¿por qué el nombre de su amigo estaba en la lista de pacientes ingresados por emergencia?

- señorita - le dijo Takato - ¿por qué fue ingresado Hirokazu Shiota? ¿Que le ha sucedido?

- esa informacion es confidencial joven - le respondió su interlocutora - no puedo darle esos detalles.

- por favor - suplicó el castaño - es mi amigo, no sabía que le habia pasado algo grave.

- lo siento, no puedo darle esa información.

Takato pasó ambas manos por su cabeza.

- por lo menos podría decirme si se encuentra bien?

La enfermera dudó algunos segundos.

- esta en la unidad de cuidados intensivos, su pronostico es reservado.

- gracias - dijo el castaño, su voz apenas si era audible, revisó la lista de pacientes nuevamente y al final encontró el nombre de Juri.

Sin embargo la enfermera tampoco le brindo información sobre su novia.

Takato se sentó en uno de los asientos del lugar, observó a las personas del lugar, todos presentaban alguna lesion o se veían realmente enfermos. La enfermera conversaba con sus colegas y por ratos se comunicaba a traves del intercomunicador.

Estaba agotado asi que cerró los ojos por lo que el sintió que fueron algunos segundos, sin embargo al abrirlos vió que había pasado casi una hora.

- ¿donde esta mi hija? Su nombre es Juri Katou - esuchó decir a una voz - por favor diganme algo!

El castaño terminó por despertarse y observó al papá de Juri hablando con la enfermera en recepción.

- su hija esta bien señor - le respondió la enfermera - salió de quirófano hace diez minutos.

- ¿que fue lo que le sucedió?

La enfermera buscó algo en su computadora y despues de unos segundos le dijo.

- fue ingresada por una hemorragia intrauterina - le dijo

Takato se quedó helado, pero la enfermera dijo que Juri estaba bien, entonces el bebé tambien estaba bien ¿no?

¿No?

- ¿que? - dijo el sr Katou - ¿por que le pasó eso?

La enfermera se puso de pie.

- no se nos ha informado en que circunstancias ocurrió el suceso sr Katou - le dijo la mujer - para cuando llegó aqui, ella ya había sufrido un aborto.

Takato sintió paralizarse cada una de las células de su cuerpo, era como si la temperatura de su cuerpo hubiera descendido bruscamente. El señor Katou palideció y de pronto se fijó en el castaño que estaba de pie unos pasos mas allá, el hombre no midió su furia y tomó a Takato del cuello.

- ¡tú! - le dijo en un tono desafiante - ¡tú eres el responsable!

La enfermera se puso de pie tratando de calmar al sr Katou

- no, no es así! - respondió el castaño - dejeme explicarle...

- ¡¿como te atreviste a faltarle el respeto a mi hija de esa manera?!

- señor le juro que estoy igual de preocupado que usted, yo no...

Algunos pacientes curiosos observaban la situación.

- ¡largo de aqui! - le gritó el sr Katou totalmente enloquecido - ¡no quiero verte porque soy capaz de matarte! - finalizó liberandolo de su agarre y tirandolo al piso.

El castaño no quería irse, queria estar al lado de Juri, pero no tuvo mas remedio que salir del hospital en medio de las miradas de los otros pacientes y las suplicas de la enfermera pidiendoles a ambos que se calmaran. Takato salió del hospital en completo shock, incapaz de sentir algo, como si sus sentimientos hubieran sido anulados, comenzó a caminar sin rumbo.

"Nada de esto esta pasando, nada de esto está pasando, nada de esto está pasando..."

Ni siquiera habia podido verla...

Tenía que encontrar un culpable a todo lo que habia sucedido, la oportunidad de formar una familia con Juri y hacer las cosas bien le habian sido arrebatadas en menos de un segundo.

Por culpa de la policía.

Asi que fue ahí a donde se dirigió.


Ruki estaba sentada junto a Kenta afuera del consultorio del médico de la policía; el celular de Kazu volvía a repicar por millonésima vez y ella volvía a colgar la llamada al ver el nombre de Ryo en la pantalla.

La pelirroja apoyó la cabeza en ambas manos y trató de cubrirse los oídos sin embargo aun así podía escuchar la conversación de Rumiko y el médico quienes estaban dentro de una de las oficinas.

- ... ella dice que nadie la forzó; asi que no hay nada que hacer señora Makino; su hija tiene 16 años y si fue consentido no puede poner una denuncia.

- ¿pero quien? ¿Le dijo quien fue? - escuchó decir a su madre con desesperación

- no, no lo ha dicho; la encontraron junto al otro jovencito, el de gafas, quizas fue él...

Todo esto era tan vergonzoso, sabía que Rumiko no iba a perdonarle esto, llegaría a casa y la subiría en el primer avión a América, eso era seguro; aunque a estas alturas ya daba lo mismo; no habia explicación para lo que había visto, se sentía tan usada... ¿como habia sido tan estúpida? ¿desde cuando esos dos se conocían? lo odiaba; Dios, como lo odiaba en este instante...

Ya no quería pensar en nada mas, no quería recordar y además estaba muy cansada.

- oye Ruki - dijo Kenta de repente - ¿no sientes que este día ha sido el mas largo de todos?.

La pelirroja levantó la vista y observó al joven de gafas que estaba a su lado, lucía inexpresivo, con ambos brazos a los costados como si hubiera estado tan harto de todo y simplemente se hubiera rendido.

Ella solo se limitó a asentir.

- ¿a que hora se acaba este día? - continuó diciendo el joven.

- no lo sé... - le respondió su amiga.

- quiero despertar - dijo Kenta en medio de un sollozo - solo quiero despertar y que todo vuelva a ser 8como era antes...

Hubo un murmullo de personas afuera del lugar y cuando menos se dieron cuenta, ambos escucharon la voz de Takato quien parecía gritarle a alguien.

Guiados por la curiosidad, Ruki y Kenta salieron del área donde se encontraban acercandose a donde se encontraban la mayor parte de policías en sus escritorios, observaron al castaño discutir con una oficial; algunos policías intentaron detenerlo pero la mujer les hizo señas con una mano para que no le hicieran nada.

- todo esto es su culpa! - le decía casi gritando - ¡¿por qué tenian que tratar a Juri de esa manera?!.

- no se de que hablas, todo el proceso se llevó de forma correcta y no hubo ningun maltrato hacia la srta Katou.

- ¡mentira! - continuaba gritando el castaño - ¡deje de mentir!

La mujer se quedó en silencio, al joven de gafas le parecía que estaba nerviosa

- Takato...¿que sucede? - dijo Kenta al verlo, solo ahí el castaño se percató de la presencia de sus amigos, ¿por qué el castaño estaba gritandole a la policía con la que habían hablado en la mañana?

Lo ultimo que recordaba Kenta era que Takato estaba decidido a ayudar a atrapar a Henry; ¿había tenido algo que ver en la captura del peliazul? ¿Y que tenía que ver Juri? ¿Donde estaba ella?

el joven de gafas ya no entendía nada.

Aprovechando el momento de confusión, la oficial se dirigió hacia otro pasillo perdiendose de la vista de los jóvenes.

- Kenta, Ruki ¿que hacen aqui?

- larga historia - replicó la pelirroja - ¿donde está Juri?

Observó a su amigo cambiar de expresión

El castaño lucía totalmente desalentado.

- ...en el hospital - dijo mientras bajaba la mirada - la derribaron cuando capturaron a Henry, tuvo una hemorragia y bueno... ella ya no..., ya no...

Kenta y Ruki se quedaron inmoviles y en completo silencio, ninguno de los dos sabía que decir.

- esto es mi culpa - dijo Takato - se que en el fondo todo esto es mi culpa, le falle a Juri, a Henry... ¿a quien mas terminaré lastimando?

- no digas eso Takato - le dijo la pelirroja.

- lo siento tanto - fue lo unico que dijo Kenta incapaz de moverse de donde estaba

- Hirokazu tambien esta en el hospital - soltó el castaño de repente - ¿alguno de ustedes lo sabía?

Ruki abrió la boca para responder pero fue interrumpida en el momento en que los tres escucharon movimientos en el pasillo adyacente, mientras observaban a dos policías entrando en dirección al consultorio del medico legista trayendo consigo a alguien que conocían.

- ¡Henry!

El peliazul lucía terrible, Takato lo desconoció y eso que hace apenas un par de horas habían estado junto a Juri.

- por favor mantengan su distancia, no se acerquen al detenido - dijeron los policías tratando de alejar a los jovenes, aunque fue en vano.

Ruki corrió a abrazar a su amigo quien no pudo corresponder el gesto al tener las manos esposadas.

- Henry ¿que sucedió? ¿Donde estabas? - le preguntó la muchacha observando las esposas y la herida que traía en la frente - ¿que es esto? Dios...

- hola Ruki - replicó el joven - lo siento, no quise preocuparte

Takato avanzó lentamente hacia donde sus amigos se encontraban.

La culpa de ver a su amigo golpeado y esposado estaba carcomiendole la cabeza al castaño.

De una forma u otra había terminado ayudando a la policía en la captura de su mejor amigo.

Y se arrepentía tanto.

Henry levantó la mirada y fue ahi que reparó en su amigo y le preguntó.

- Takato ¿Juri se encuentra bien?

El castaño se sintió mal, a pesar de que su captura habia sido por su culpa, el peliazul ni siquiera parecía interesado en reclamarle algo. Takato negó con la cabeza mientras las lágrimas se asomaban por sus ojos, todo esto terminó por confirmar lo que el peliazul ya sabía.

- lo siento mucho... - le dijo Henry - es mi culpa, yo la involucré en todo esto.

El castaño sacudió la cabeza a modo de negación, en parte era su culpa pero era incapaz de decírselo.

- todo se arreglara Henry ya lo veras - le dijo Ruki al peliazul - saldrás de aqui, nos reuniremos todos y todo será como siempre, - finalizó al borde del llanto.

- no lo creo Ruki - le dijo sonriendo tristemente - mi situación es complicada.

Takato se acercó hacia donde estaban sus dos amigos, mientras el peliazul volvio a dirigirse a la pelirroja.

- ... tenias razon cuando dijiste que me arrepentiría de las decisiones que tomaba..

Ruki solo negaba con la cabeza incapaz de hablar a causa de las lágrimas.

- saldrás de aqui Henry, tú no eres una mala persona; tus padres y nosotros buscaremos la forma de ayudarte - le dijo Takato - ...haremos lo que sea para sacarte de aqui.

Henry lucía devastado.

- la persona a la que atropellé falleció - les dijo sin poder ocultar la tristeza en su voz - así que no... no creo verlos pronto.

Los tres se fundieron en un abrazo incapaces de decir algo mas, parecía como si hubieran pasado mas de una decada alejados, cuando apenas habian sido 4 días en los cuales sus vidas habian cambiado de tal manera que nada volvería a ser lo mismo.; sintieron como si mundo se les hubiera venido encima quitandoles absolutamente todo.

- por favor prometan que no se olvidarán de mí - dijo Henry casi sin voz.

Sus dos amigos asintieron incapaces de hablar.

- joven Wong avance por favor - le dijo uno de los policías mientras lo apartaba de sus amigos y lo obligaba a seguir caminando, el peliazul avanzó unos pasos cuando reparó en Kenta quien estaba de pie, inmóvil en una esquina del lugar.

- lo lamento Kenta - le dijo mientras era conducido hacia donde se encontraba el médico legista - si pudiera retroceder el tiempo, no hubiera subido a ese auto.

Kenta rompió en llanto mientras movía la cabeza en señal de aceptación; él no deseaba esto de ninguna manera, el arresto de Henry no significaba motivo de alegria para él

- camine joven Wong - continuaba diciendo el policía - no se detenga.

- perdoname... - fue lo ultimo que le dijo Henry antes de desaparecer de la mirada de sus amigos.

El sonido de la puerta cerrarse era lo ultimo que habian compartido juntos.


.

Muy buenas noches y bienvenidos a una edición mas de "Noticias en Shinjuku" en esta edición tenemos lo último en el acontecer de nuestra ciudad. Entre las últimas noticias, el joven Henry Wong acusado de atropellar y matar a un joven, fue trasladado hoy a la correccional de menores donde cumplirá 6 meses de prisión preventiva hasta el día del juicio; el fiscal esta pidiendo que se le juzgue como un adulto para poder solicitar la pena máxima, su defensa alega que la medida es exagerada ya que el acusado no presenta antecedentes. El juez tendra la ultima palabra...

.


Una semana despues.

.

El silencio era tal que no podía escuchar absolutamente nada.

Oscuro, todo estaba totalmente oscuro.

Era como si estuviera nadando en la nada con los ojos abiertos en medio de una noche sin estrellas, de pronto observó un tenue punto de luz en aquella oscuridad, la cual se hacía mas brillante a medida que pasaban los segundos.

¿que era? ¿Donde estaba?

Sentía que flotaba hacia esa dirección, de pronto empezó a oir sonidos en la distancia, como si muchas abejas zumbaran en sus oídos.

¿Que pasaba?

Sintió su garganta secarse, tenía tanta sed.

La luz se hizo mas fuerte y tuvo que parpadear antes de poder ajustar su visión.

Estaba acostado, podía observar una ventana al lado de donde se encontraba, la brisa movía suavemente las cortinas, intentó moverse y fue ahi que notó las vías saliendo de sus brazos y la canula de oxígeno alrededor de sus fosas nasales.

El sonido de la puerta abriendose lo hizo girar su cabeza con dificultad, fue ahí que vió a su madre, quien al verlo despierto corrió a abrazarlo.

- Hirokazu hijo mío! - dijo la mujer - ¡por fin has despertado!

El joven intentó incorporarse con algo de dificultad.

- ¿que me pasó? - preguntó en un impulso, observó los objetos a su alrededor y se dió cuenta que estaba en un hospital ¿como habia llegado ahi? Lo ultimo que recordaba era estar en su habitación.

Luego nada, todo estaba en blanco.

su madre sollozaba mientras trataba de secar sus lágrimas con un pañuelo desechable.

- te encontraron casi muerto... - le dijo aun llorando - ¿en que fallamos hijo? Dimelo ¿en que hemos fallado? - repitió la sra Shiota.

El joven trató de hacer memoria: todos sus amigos lo habian abandonado, o al menos es lo que suponía, estaba pagando por las cosas que había hecho en el pasado.

Probablemente Takato y Juri descubrieron todo y le contaron a los demás que él era una persona en la que no se podía confiar y que los traicionaría sin reparo con tal de salvar su pellejo.

Y ahora había lastimado a sus padres quienes eran quizas los unicos que se preocupaban por él, ¿habría perdido su confianza tambien?

Kazu se sintió muy mal.

- no digas eso mamá - replicó el joven - ustedes no tienen la culpa de nada.

Ellos no tenían la culpa de tener un hijo como él...

La señora lo observaba conmovida.

- haremos lo que sea que nos pidas pero no vuelvas a usar esas sustancias hijo - continuó diciendole su mamá - prometemos mejorar, seremos mejores padres...

Kazu se sintió avergonzado, ver a su madre responsabilizarse por sus malas acciones.

- lo siento mamá - le dijo el joven - siempre termino por arruinar la vida de las personas que me rodean... supongo que busque la salida mas facil para todo...

- tus amigos estan tan preocupados por tí, se alegraran de saber que por fin despertaste.

El joven de cabellos puntiagudos abrió los ojos sorprendido.

¿Habia oido bien?

- ¿en serio? Pensé que no querían saber nada... ¿ellos preguntaron por mí?

Su madre lo observó confundida.

- fueron ellos los que te trajeron al hospital - replicó su madre - incluso tu amigo Takato viene diariamente a verte, los otros tambien pero tu no despertabas asi que...

Kazu no podía creerlo

¿Sería posible?

Sus amigos aun se preocupaban por él, aun tenía oportunidad de recuperar su confianza y que su amistad sea la de siempre.

Pero para ello tenía que ser honesto con ellos y consigo mismo.

- avisaré a la enfermera que ya despertaste - le dijo su madre poniendose de pie - tu papá tambien se alegrará con la noticia.

Y con esto se dirigió hacia la entrada de la habitación.

Era ahora o nunca, tenia que hacerlo cuanto antes.

- mamá, espera - le dijo Kazu - ¿podrias prestarme tu telefono? Necesito hablar con alguien...


Takato corrió hasta casi quedar sin aliento, perdió el tren que deberia llevarlo a su destino, asi que debió tomar un par de taxis antes de llegar; sin embargo se alegró de no ver ningun vehículo afuera de la casa de su amiga.

Entró con mucho cuidado y tratando de no ser visto por la señora Makino, en la entrada habían varias maletas de todos los tamaños; Takato buscó en el patio trasero a Ruki quien salió rapidamente al verlo.

Ambos se abrazaron.

- pensé que no llegaría a tiempo - le dijo el castaño.

La pelirroja negó con la cabeza.

- aun tenemos tiempo antes que el taxi llegue.

Los dos se sentaron frente al jardín de la casa de la muchacha.

- pensé que viajarías la proxima semana ¿por que se van tan pronto? - preguntó Takato

- creeme, si fuera por mi madre ya nos hubieramos ido hace mucho - le respondió - pero algunos papeles de la escuela demoraron asi que tuvo que esperar hasta hoy.

- ya veo - replicó el castaño - ¿y cuando volveras?

- el proximo año - contestó la pelirroja - solo espero que mi mamá no tenga mas trabajo y tengamos que quedarnos mas tiempo.

Takato asintió.

- esperemos que sea asi - le dijo el muchacho - ojala puedas convencerla de venir en vacaciones.

La pelirroja asintió, ambos se quedaron en silencio algunos segundos observando el pequeño arroyo artificial que habia en casa de la muchacha.

- traté de llamar a Juri - le dijo Ruki de repente - su telefono aun está apagado, llamé a su casa y su papá me colgó el telefono, queria despedirme de ella tambien...

Takato sintió que su corazón se encogía.

No sabía absolutamente nada de su novia desde aquel terrible día.

- yo tampoco sé nada de Juri, fui a verla un par de veces al hospital pero su papá prohibió que me dejaran visitarla - le contestó con mucha tristeza en su voz - espero que no piense que me he olvidado de ella o que ya no me importa más...

- no lo creo - respondió la pelirroja - a estas alturas ya debe saber que su papá no nos deja acercarnos a ella.

- sí, espero que asi sea... - le dijo el joven Matsuda - ya he perdido la cuenta de cuantos mensajes de texto y correos le he enviado, pero ella aun no me responde.

La muchacha lo observó, el castaño se veía algo desmejorado.

- ¿como te sientes Takato?

El castaño suspiró.

- aun pienso que todo es una pesadilla, que despertaré uno de estos dias y todo será como antes - le respondió Takato - volveré a clases, la maestra me regañará por llegar tarde, Kazu y Kenta se reirán de mí, Henry estará sentado en el escritorio del lado y Juri estará esperando por mí afuera del salón de castigo...

La pelirroja se quedó en silencio algunos segundos.

- ojalá todo volviera a ser como antes - le respondió Ruki - todo era mas simple...

- ¿los demás saben que te vas hoy? - preguntó el castaño de repente, la pelirroja negó con la cabeza.

- no, solo tú.

La pelirroja observó a su amigo dudar acerca de lo que iba a decirle.

- ehh... uhmm.. bueno, Ryo me llamó ayer preguntando si había logrado comunicarme contigo - le dijo el castaño - pero le dije que no sabia nada de tí, tal como me lo pediste.

Su amiga se limitó a asentir ante lo que le había dicho

- ¿puedo preguntar que pasó? - le preguntó Takato - pensé que ya se llevaban bien, y lo que sea que haya pasado podrian hablarlo ¿no? Asi tú...

- dejalo así - le dijo Ruki - no quiero hablar de eso ahora.

El castaño asintió y cambió de tema.

- quise ir a visitar a Henry - le dijo - pero no permiten la entrada a menores de edad ¿absurdo no? Porque solo hay menores de edad ahi adentro.

- yo tambien quise ir a verlo - le dijo la pelirroja - pero mi mamá me dijo que algo asi sucedería.

Takato asintió

- espero que el juez no pida los años que la prensa dice que le darán. - dijo el castaño - Henry no merece todo lo que la prensa dice sobre él todos los días.

- yo espero verlo libre cuando regrese - respondió Ruki - asi podemos olvidar todo lo que ha sucedido.

El sonido de un claxon se oyó afuera de la casa de la pelirroja sobresaltando a ambos jóvenes, la muchacha podía oir la voz de su madre desde adentro de su casa pidiendole que abra la puerta y suba las maletas.

- creo que llegó el momento de partir - le dijo Ruki

- te extrañaré - le dijo Takato dandole un abrazo a su amiga a modo de despedida - por favor prometeme que escribirás.

- lo intentaré - replicó la pelirroja - ya sabes que no me gustan mucho las computadoras.

Ambos sonrieron aunque por dentro la tristeza los estaba consumiendo.

- buen viaje Ruki - le dijo Takato antes de salir de la casa de la muchacha evitando que su madre lo viera.

- adios Takato - fue lo ultimo que escuchó decir a su amiga.

Su grupo de amigos se habia desintegrado de forma tan inesperada, nada nunca volvería a ser lo mismo, habian demasiadas heridas por sanar y conversaciones inconclusas.

Deseaba tanto saber algo de Juri...

Habia avanzado algunas cuadras cuando recibió una llamada de un número desconocido.

- ¿si diga? - replicó el castaño.

- hola viejo... soy yo Kazu...

El rostro del castaño se iluminó.

Su amigo habia despertado.

- ¡Hirokazu! ¡oh Dios mío! - dijo muy contento - ¡despertaste.. yo, yo no puedo creerlo! Voy corriendo en este instante a verte.

- esperaba que dijeras eso - replicó el joven Shiota - ¿sabes? Necesito hablar contigo, de algo que pasó hace mucho tiempo...

El castaño pareció no entender a que se refería.

Pero que importaba ya, su amigo estaba mejor.

- esta bien Kazu, salgo para allá.

No sabia que era lo que su amigo quería decirle, pero Takato tenía tanto que contarle.

Asi que tomó un taxi y partió.


Kenta salió de su casa tratando de hacer el menor ruido posible, estaba por subirse a su bicicleta cuando su madre lo descubrió.

- Kenta ¿a donde vas? - le preguntó - ¿desapareceras otra vez por varios dias?

- no mamá - le dijo el joven de gafas - solo saldre un rato a dar una vuelta y volveré, te lo juro.

- eso espero, no deseo pasar otro mal rato en una comisaría - le dijo - demasiados papeleos, preguntas absurdas y esos policías queriendo saber sobre tu vida privada...

- ¡mamá tranquilizate! volveré antes de la cena - la interrumpió el joven - solo daré una vuelta, te lo juro.

Su mamá asintió nerviosamente y volvió a entrar a su casa, Kenta subió a su bicicleta y comenzó a pedalear raudamente hacia el cementerio general de Shinjuku.

- ya son siete días... - se dijo a si mismo.

El joven de gafas sentía que se asfixiaba del dolor, ni siquiera podía llorar en su casa ya que sentía que era constantemente observado, ademas no queria contar el motivo de su pena, en su casa aun nadie sabía nada...

Incluso si intentara llorar, Kenta creía ya no tener mas lágrimas

Llegó al cementerio general de Shinjuku, encadenó su bicicleta en la entrada, ahí se encontró con varios vendedores de flores, compró un ramo que le pareció muy bonito y despues de algunos segundos ingresó.

El jardín de la entrada era hermoso, algunos arboles habian florecido y el viento hacía que los pétalos volaran en todas las direcciones, dandole un aspecto etéreo.

Kenta caminó hacia la oficina de administración del lugar, habia solo un señor muy mayor de edad que limpiaba el piso del sitio con un trapeador muy usado.

- buenas tardes - saludó Kenta - quería información sobre una persona, creo que la enterraron hoy en la mañana y queria saber en que pabellon estaba.

- oh fijate en aquella libreta encima de ese escritorio - le dijo aquel hombre sin dejar de limpiar - ahi estan todos los registros de los entierros de hoy.

Kenta asintió y comenzó a revisar la lista de funerales de aquel día, revisando nombre por nombre, habian dos servicios pero ninguno era el que buscaba.

- no esta aquí - dijo en voz alta - ¿es el unico registro que existe?

El hombre asintió para luego agregar.

- solo hubo dos funerales hoy... tambien hubo un servicio de cremación, aquel chico de las noticias ya sabe...

Kenta se quedó inmóvil

- ¿existe algun registro de ese servicio?

El señor asintió y buscando en el escritorio le entregó un tablero con varias hojas, ahi en letras grandes y con la fecha de ese mismo día estaba el nombre de la persona que mas habia amado.

El joven de gafas se sintió desfallecer.

- ¿se siente bien joven? - le preguntó el hombre.

Kenta quería gritar, ni siquiera iba a poder llevarle flores a la persona que mas había querido en su vida, sus padres no eran de Shinjuku, era lógico que no iban a dejar los restos de su hijo en una ciudad ajena a la de ellos.

No iba a encontrarlo jamás en ningun cementerio de Japón.

Soltó las flores que traía en las manos y rompió en llanto mientras se cubría el rostro con ambas manos ¿que habia hecho él para que la vida lo tratara de forma tan injusta?

Kenta tuvo que sentarse en una de las sillas de aquella oficina para no caer al suelo devastado.

- es dificil perder a un ser querido - escuchó decir a aquel hombre - sobre todo si su tiempo aqui con nosotros fue muy corto.

El joven de gafas asintió en medio de su llanto.

- ni siquiera pude despedirme de él en su última morada - respondió - ni siquiera me dejaron verlo, no pude hacer nada...

El hombre se sentó a su lado.

- joven, estoy seguro que él sabe que usted hizo todo lo posible para permanecer a su lado, no lo olvide.

- no quiero olvidarlo, nunca - replicó Kenta en medio de su llanto.

- hace bien - le respondió - recuerde que una persona nunca muere mientras vive en nuestra memoria.

Kenta asintió aun con lagrimas en sus ojos, el hombre mayor le sonrió.

- quedese con todo lo bueno que él le enseñó - continuó diciendole - él no está en aquella urna pequeña, no, no. Él estará en cada una de las pequeñas acciones que usted haga en honor a su memoria.

El joven de gafas se sintió en paz

- gracias - replicó con la voz quebrada.

- todo estará bien, ya lo verá - finalizó aquel hombre.

Kenta asintió mientras se secaba las lágrimas y se ponía de pie - bueno, ya regresaré a mi casa, muchas gracias por su ayuda - dijo haciendole una reverencia, el hombre lo imitó. Kenta se dió media vuelta y casi choca con otro hombre que entraba a la oficina.

- oh disculpe, no lo vi - replicó el joven de gafas.

- no pasa nada - le respondió - ¿puedo ayudarlo en algo?

- no se preocupe, ya el señor me ayudó con la información que necesitaba - replicó Kenta.

- ¿eh? ¿Que señor? - le dijo el joven que acababa de entrar mirando atras del muchacho.

Kenta se dió media vuelta.

No habia nadie con excepción de ellos dos en aquel lugar.


- solo se permiten 15 minutos de visita - le dijo el guardia mientras sacaba un manojo de llaves y abria una puerta que conducía al salon de visitas.

- ya lo sé - respondió Alice - vengo diariamente aqui.

La rubia avanzó hacia una pequeña mesa y tomó asiento en una de las sillas, observó a las personas del lugar, todas de diferente clase social, tan diferentes y a la vez con tanto en comun.

La puerta se abrió y vió a Henry acercarse a ella acompañado de un guardia, la rubia se puso de pie y lo abrazó a pesar del reclamo del guardia.

- hola Alice - la saludó el peliazul mientras se sentaba frente a la joven.

- ¿como sigues Henry? - le dijo la rubia sin poder evitar tomarlo de las manos, cada día lo veía mas delgado...

- creo que dentro de todo esta pesadilla me encuentro bien - le respondió - volvieron a cambiarme de pabellon, estoy con los de delitos menores asi que mi vida no corre peligro por ahora.

- que bueno Henry - replicó la joven - esto pasará pronto ya verás.

- si, tambien espero lo mismo - respondiò el peliazul muy cansado.

- hablé con tus padres, me dijeron que el abogado esta tramitando todo para que tu prisión preventiva sea tomada en cuenta al momento de tu condena.

Henry suspiró

- asi es, ellos esperan que estos meses sean descontados del tiempo total de mi sentencia, ojala pueda lograrse.

- tengo entendido que tu abogado esta casi por lograrlo - replicó Alice - solo esperemos que en este tiempo el caso deje de ser tan mediático y el juez tome la decisión adecuada.

El peliazul asintió cuando pareció recordar algo.

- oye Alice...¿lograste averiguar algo sobre lo que te pedí?

La rubia asintió.

- tu amiga Juri ya salió hace tres días del hospital, esta bien de salud y solo necesita descansar - le dijo la joven - no fue facil lograr que las enfermeras me dieran la información, en cambio los enfermeros fueron mucho mas amables - finalizó guiñando un ojo.

Ambos sonrieron.

- eres un ángel Alice, gracias por tu ayuda - dijo Henry - espero que Takato y los demás tambien estén bien, no se nada de ellos - dijo con tristeza.

La rubia asintió

- sabes que no les permiten venir a este lugar - le respondió - pero estoy segura que todos estan igual de preocupados por ti.

- es verdad... - dijo el peliazul.

- ¿sabes? staré fuera de Shinjuku algunos días - le dijo la joven cambiando de tema - pero volveré pronto te lo aseguro; es solo que tengo que resolver algunas cosas.

- espero que no sea nada malo - le respondió Henry.

- no te preocupes, estaré bien - replicó la rubia - y ya lo sabes, si necesitas algo mas solo tienes que pedirmelo, sabes que siempre te ayudaré.

- gracias Alice - sonrió el joven - eres una gran amiga, yo espero que todo te salga bien.

El oficial de policía se acercó a la mesa indicandoles que el tiempo ya se había agotado, Henry agitó una de sus manos a modo de despedida y la rubia lo vió alejarse a traves de esa enorme puerta de hierro, ella quería mucho a Henry y le dolía verlo en esa situación, era un buen muchacho...

Salió del lugar y tomó un taxi rumbo a la estación de tren de Shinjuku. El sol ya empezaba a ocultarse y las calles estaban bañadas de un color naranja muy brillante.

La rubia no lo estaba pasando nada bien: había abandonado el departamento donde vivía y se había mudado nuevamente con su amiga, había cortado toda comunicación con el sr Akiyama por lo que tampoco había recibido ningun tipo de ayuda de él, las cosas en su trabajo no iban bien, habian perdido muchos clientes debido al escandalo sucedido con Henry, sin embargo la rubia no pensaba abandonar a los sres Wong a las que consideraba una segunda familia.

Deseaba con todas sus fuerzas que Henry saliera de aquel encierro tan injusto y volviera a ser el joven alegre que ella conocía ¿él podía empezar de cero no? Todos podían, al menos eso creía ella...

Se fijó en la hora 3:50pm, solo debía llegar a esa ciudad, encontrar a aquel hombre, entregarle los documentos que tenía con ella y listo.

Cerró los ojos mientras apoyaba la cabeza en ambas manos, sentía que por mucho que durmiera no lograba descansar

El sonido de un tren acercandose la hizo abrir los ojos, asi que se puso de pie rapidamente, solo para darse cuenta que habia alguien unos pasos mas allá.

La rubia sintió que su corazón se detuvo algunos segundos.

- pensé que no vendrías - dijo Alice

- solo estoy aqui porque quiero conocer a aquel hombre - le dijo Ryo

La rubia asintió

- lo se.. - replicó mientras el tren se detenía frente a ellos y abría sus puertas.

Quizas si era posible empezar de cero.

Y solo por ese pensamiento Alice sonrió


.

Querido Takato:

No tengo forma de saber si me has escrito o llamado ya que no tengo mi teléfono y tampoco estoy en Shinjuku; tengo tanto que decir pero quiero empezar por lo mas importante

Te extraño

Estos dias han sido como un sueño que apenas si puedo recordar; los medicos me dieron de alta hace un par de semanas ya que no encuentran nada malo conmigo, aunque es dificil hacerles entender que no todas las heridas son físicas.

Estoy en la región de Kasama, mi padre dice que un cambio de aires me hará reflexionar acerca de todo lo sucedido, no creo que su enojo desaparezca por un buen tiempo, practicamente estoy encerrada en este lugar hasta que empiecen los examenes de ingreso a la universidad el proximo año.

Supe lo de Henry por las noticias y por algunas cosas que Suzie le cuenta a Masahiko y es por eso que necesitaba escribirte cuanto antes.

Quiero pedirte que Henry y tú dejen de culparse por lo sucedido, de todas formas ya había tomado una decisión asi que no habia nada que ustedes pudieran hacer para que las cosas resultaran de forma diferente.

Lamento si lo que te estoy diciendo te decepcione un poco, se que pensabas diferente y esperabas otra clase de respuesta, una que nos llevara a un futuro muy distinto del actual.

Pero supongo que las cosas suceden por alguna razón inexplicable, una que nos ha conducido a donde estamos en estos momentos.

Algunos le dicen destino.

Espero que ese mismo destino sea el que vuelva a unirnos mas adelante, solo si aun sientes lo mismo y quieras seguir a mi lado.

Te extraño, te extraño demasiado; daría todo por volver a nuestros días en Shinjuku en los que eramos felices y nada nos preocupaba.

Saludame a todos nuestros amigos, diles que estoy bien.

Enviale un abrazo a Henry, deseo que salga pronto de aquel horrible encierro.

No tengo idea de cuando esta carta llegue a ti, la señora de la tienda me hará el favor de llevarla hasta la estación de correo, en esta zona cae mucha nieve asi que es probable que el servicio demore en enviarla.

Aun asi no importa cuando leas esto, lo que siento no desaparecerá, seremos felices algun día.

Te amo, para siempre.

Atentamente.

Juri

.

.


NOTA DE AUTORES:

Llegamos al final, les advertimos que no terminaría bien pero les damos el beneficio de un final abierto, asi que son libres de suponer lo que sucedió con cada uno de los personajes despues de todo lo que les pasó a cada uno de ellos.

La historia nació por una idea que tuvimos "¿que pasaría si a pesar de todo los esfuerzos de los personajes las cosas no terminaran bien? ¿Y si no hubiera final feliz?"

Originalmente este iba a ser un fic HenryxAlice, la idea del accidente estaba desde el inicio, solo que añadimos los otros personajes para relatar el dónde estaba cada uno de ellos al momento del accidente y porque ninguno estaba al lado de Henry para ayudarlo, las ideas iban y venian y terminamos modificando el desarrollo de la historia hasta cambiarla totalmente.

Dato curioso: Suzie tambien iba a tener un capítulo individual sin embargo no encontramos mayor desarrollo a su personaje asi que fue descartada, ademas que era mucho menor que los otros personajes...

No pusimos FIN al final de la historia porque puede ser que un día cambiemos de idea y se nos ocurra hacer una segunda parte donde decidamos arreglar todo este enredo y hagamos que todos los tamers sean felices.

O probablemente no hagamos nada y la historia se quede así porque en la vida real las cosas no siempre terminan bien.

Gracias, MIL GRACIAS a todos los que siguieron esta historia y/o nos dejaron un comentario, es la historia que mas nos ha gustado escribir (es nuestro bebé :3 )

Como dato final ¿quien empezó el "efecto dominó"?

Fue Kazu.

Si Kazu no se hubiera drogado y delatado a Juri, ésta hubiera continuado enamorada de su profesor hasta el final del año escolar, jamás hubiera estado con Takato, por consiguiente no hubiera quedado embarazada, Henry no se hubiera subido a aquel auto y no habría matado al novio de Kenta, Ruki no se habría enojado con sus amigos y no habría estado con Ryo quien probablemente habria llegado a tiempo para salvar la vida de su abuelo mientras que Alice se hubiera ido de Shinjuku en el 3er capítulo para empezar de cero.

Increible no?

Es todo, nos leemos!

BethANDCourt.