Disclaimer: Esta historia no me pertenece, los personajes son de Stephenie Meyer y la autora es fanficsR4nerds, yo sólo traduzco sus maravillosas palabras.

Disclaimer: This story doesn't belong to me, the characters are property of Stephenie Meyer and the author is fanficsR4nerds, I'm just translating her amazing words.


Thank you Ariel for giving me the chance to share your story in another language!

Gracias a Yani por ser mi beta en esta historia.


.: Tres :.

Siento el momento en el que ella cae ante su magia.

Estoy dentro de la cabaña, pero no importa. Su magia no llega como un goteo; llega en forma de tsunami, casi arrasa la cabaña con la fuerza con la que se precipita sobre el valle. Arde a través de mí, desgarrándome el alma, y caigo de rodillas con el pecho agitado mientras jadeo en busca de aire. Mis pulmones se están encogiendo, colapsando bajo la presión, y siento que mi corazón late en un ritmo frenético y ahogado dentro de mi pecho.

Dura una eternidad. Estoy desparramado sobre el piso de la cabaña, completamente a merced de esta brujita. No sé qué clase de hechizo es —si es una encarnación o un ritual el que está realizando— pero es magia diferente a todo lo que he sentido antes.

Eventualmente el peso de la magia empieza a disminuir y me pongo de rodillas para gatear hacia la puerta.

Si esta magia casi logró aplastarme —a un ser que ciertamente es difícil de matar— ella debería estar muerta tan solo por la fuerza.

Abro la puerta de la cabaña y lo que veo me roba el aliento otra vez.

Ha sido mi error el asumir que ella es una bruja normal. Está recostada sobre el pasto, un rayo de luz, tan brillante como una estrella y resplandeciendo en la noche. Ella es brillante y la miro, paralizado.

Tiene los ojos abiertos, pero no está aquí; puedo notarlo mientras ella mira hacia mundos desconocidos.

Ég elska þig meira en mitt eigið nafn… meira en mitt eigið nafn… mitt eigið nafn...

Pronuncia las palabras una y otra vez, su voz suena desesperada mientras clama hacia la oscura noche. No sé qué lenguaje es el que habla, pero siento el anhelo en las palabras. Se estremecen a través de mí, descargando algo en lo profundo de mi ser.

Esas palabras me son conocidas.

Llega a ser demasiado y justo cuando estoy a punto de intentar sacarla de su trance, ella suelta un sollozo largo y terrible, y lentamente su cuerpo empieza a apagarse hasta que se ve como una niña acurrucada sobre el pasto.

Me permito un largo momento para quedarme ahí parado, un momento incluso más largo para componerme. No sé cómo reaccionar a lo que acabo de presenciar.

Me acerco lentamente a ella, y mi magia me indica que ya vuelve a ser quien era antes, quien era cuando la encontré hace tantas noches. Ya no está el poder de la bruja; esta Pequeña es una oveja perdida, y eso me causa algo más por completo.

Decido guardarme mis observaciones. Todavía no sé qué es lo que ella sabe o qué me dirá, pero sospecho que no será mucho. No confía en mí, y tiene todo el derecho de no hacerlo. De todas formas, entre menos sepa, mejor.

Cuando finalmente llego a ella, es con una sonrisa engreída y comentarios sugerentes que la hacen sonrojar cuando al fin está despierta.

La acerco hacia el pasto más suave que está cerca de una fogata que ella debió haber creado en sus días aquí. Enciendo el fuego mientras ella se dobla, y después de que termina con sus arcadas, siento que empieza a perderse en las estrellas. Es demasiado fácil permitirle ser absorbida fuera de este diminuto cuerpo y le recuerdo que se controle.

Es la primera vez que he pronunciado este nombre, y aunque suena seductor rodando en mi lengua, se siente falso. Puede que ella se llame Bella ahora, pero hay un nombre más profundo y escondido al que ella pertenece. Lo siento, justo como sé que mi propio nombre verdadero se mantiene en secreto.

Ella se ríe sobre el pasto y me doy cuenta de que está borracha con su propio poder. Es más libre y honesta en este estado, y me desarma tanto como me excita. Se ve como si quisiera que la tomara a la fuerza, y no hay nada que me gustaría más, pero no puedo. Está demasiado ebria en este estado, y en la posibilidad remota de que pudiera consentirlo racionalmente, me preocupa que su magia se salga de control. No puedo permitirme perderme en esta chica, al menos no todavía.

Se queda dormida y es casi un alivio cuando está inconsciente.

Es más peligrosa y potente de lo que había esperado.

Murmura mientras duerme y no puedo evitar acercarme más a ella. La mayoría de lo que dice son tonterías, aunque de vez en cuando escucho el murmullo más leve de lo que suena como si pudiera ser mi nombre. Eso me causa gracia, y me acomodo junto a nuestra pequeña fogata con la intención de observarla.

A veces sus dedos empiezan a moverse, y pequeños hechizos brotan de ella, como si abriera un grifo para evitar que se acumule la presión. Ella pinta el mundo a su alrededor con flores y enredaderas, cositas hermosas y delicadas que no tienen nada que hacer existiendo en cualquier mundo mortal.

Todo eso muere antes de su siguiente respiración y ella se hunde más en el sueño, en mundos desconocidos.

Es más fácil estar cerca de ella cuando duerme, pero solo un poco.

Mientras duerme me doy cuenta de que quizás la subestimé. La lealtad es algo complicado al tratarse de elfos. Por el poder de nuestros nombres —nuestros nombres verdaderos— cualquiera puede ordenarnos hacer absolutamente cualquier cosa. Solo existen tres almas vivientes que conocen mi nombre verdadero: mis soberanos y yo. Es poder absoluto y es por ese poder que me han ordenado esta búsqueda.

Marcus fue claro y astuto con sus instrucciones. Se aseguró de que no pudiera escapar, que no pudiera desobedecer y que, sobre todo lo demás, no pudiera contarle a nadie el plan. Me liberaron en el mundo con la esperanza de encontrar un amor digno de ser sacrificado para poder romper los lazos de lealtad que Ara tiene sobre mí y así matarla.

Todo está muy bien, lo que Marcus no ha considerado es qué tan inteligente puedo ser. He hecho que mi intención sea fallar para morir, es la única manera que puedo ver una salida de mi situación.

Ahora sí pretendo encontrar una manera de liberarme de mi lealtad, pero no será para seguir sus órdenes. Este mundo es uno de dolor y miseria, y he morado ahí por demasiado tiempo, sin conocer los límites entre el sufrimiento y el placer.

Luego Pequeña llegó tambaleándose en mi vida y de repente hay un nuevo camino para tomar, un sendero inexplorado.

Y por supuesto tampoco había considerado lo curiosa que puede ser mi Pequeña. Por primera vez en mi larguísima vida, siento que me atrapan con la guardia baja en una conversación. Es tan inquietante como emocionante. Pequeña está resultando ser muy impredecible.

Ella es diferente a cualquier otro humano que he conocido y no sé si eso la vuelve mucho más tonta, o mucho más peligrosa.