Buena tarde
Aquí presento otro capítulo... Alguien me preguntó el porque de que yo les llame One shots si parecen todos una misma historia. La respuesta es simple, puedes leer cualquier capitulo al azar y va a tener la congruencia de una sola historia, sin embargo todas están conectadas. Habrá saltos en el tiempo de vez en cuando.
Otra cosa, por su excelente respuesta en los review, me vi en la necesidad de apresurarme a escribir más rápido. Y como lo prometido es deuda, aquí esta el tercer shot. Son casi 2000 palabras, esperó que lo disfruten de verdad.
ADVERTENCIA: La Leyenda de Korra no me pertenece, ni sus personajes.
Korra se encontraba sentada en el barandal del pequeño kiosco que había en el templo del aire. Su mirada se encontraba perdida en el movimiento tranquilo del mar que golpeaba la orilla mientras el aire frío le acariciaba el rostro. Sus pensamientos, por otro lado, estaban invadidos por la última conversación que había sostenido con su esposa.
Asami por fin había aceptado la idea de querer un bebé y el avatar se sentía increíblemente emocionada ante la nueva perspectiva que se había abierto ante sus ojos. Por fin, la familia que tanto había anhelado con la mujer que amaba, iba a estar completa y eso la hacía sentirse inmensamente feliz. Sin embargo, había algo que la preocupaba.
Las palabras que había usado Asami eran las correctas, las que Korra tanto había deseado escuchar de sus labios, "Me encantaría que tuviésemos un bebé" y la afirmación era excitante. Lo que la preocupaba fue todo lo que vino después.
"Me encantaría que existiese la posibilidad de que fuese solo nuestro, tuyo y mío, con tus rasgos y mi carácter…"
El corazón del avatar latió deprisa, y supo que nada podía ser mejor que ello. Escuchar lo maravilloso que sería aquel pequeño bebé descrito con tanta ilusión por el amor de su vida. Korra podía haber muerto de ternura ahí mismo, sin embargo, la realidad le golpeo en toda la cara…
Korra jamás podría darle un hijo a Asami. No había manera biológica de que eso fuese posible y la sola idea la atormentaba.
La ingeniera había sugerido que no tenía ningún inconveniente en adoptar un pequeño. No sería del todo suyo, pero Asami había asegurado que no tenía ningún problema para amarlo como si lo fuese. Y Korra lo sabía, sabía que la ingeniera podía, pero eso no la hacía sentirse satisfecha, no haría a Asami del todo feliz.
El avatar lo sabe desde hoy por la mañana, cuando descubrió a la directora de Industrias Futuro mirándose en el gran espejo que tenían en la habitación del baño. Asami estaba de perfil y se tocaba el vientre con ternura, incluso había abultado su blusa lo suficiente para simular un vientre ligeramente hinchado y su mirada llena de ilusión fue lo que hizo que el corazón de Korra se rompiese. Asami quería llevar ese bebé y aunque no lo expresase, el avatar la conocía lo suficiente para saberlo.
Dándose por vencida con sus pensamientos, Korra decidió que necesitaba meditar un poco, necesitaba recuperar la paz que había perdido después de ver a Asami esta mañana, necesitaba encontrar el equilibrio en sus pensamientos y así poder encontrar las respuestas que tanto necesitaba.
Sentándose en el frío suelo, el avatar uso su posición de loto e intentó por cerca de quince minutos relajar su respiración. Intentó desconectar sus pensamientos y se hundió en el silencio lo que le pareció una eternidad.
"Sabes que será inútil" Una voz dentro de ella le advirtió lo que ya sabía.
-Necesito relajarme Raava, no es un buen momento para charlar- Korra susurró por lo bajo mientras continuaba haciendo sus ejercicios de respiración.
"Creo que no te has dado cuenta que vas en la dirección equivocada" Aquella voz volvió a interrumpirla poco después.
El avatar frunció ligeramente las cejas.
-Solo necesito tranquilizarme, he perdido mi balance- El avatar respondió por lo bajo.
"A veces creo que olvidas que estamos conectadas, se lo que te aflige y sé que nada vas a conseguir con esto" La suave voz en su cabeza susurró.
Korra permaneció en silencio un rato, ya se había dado por vencida pero no abandonó su pose de meditación.
-No sé dónde buscar respuestas ¿Sabes?- Su voz fue baja y estaba llena de aflicción.
"Quizás el árbol de la vida pueda ayudarte con esas respuestas" Raava insistió.
Korra no se inmutó ni un poco.
-¿Qué es el árbol de la vida?- Preguntó por fin, abriendo los ojos y esperando por la respuesta del espíritu del bien.
-Se le conoce como el árbol del origen, es un mito entre los espíritus- El avatar se encontró sobresaltada ante la respuesta que Tenzin le dio. -¿Por qué lo preguntas?- Korra no había anticipado la llegada del maestro aire.
El avatar se tomó un momento para recuperarse del susto antes de ponerse de pie. –No te escuche llegar- Habló un poco avergonzada.
-Me he dado cuenta de eso, ¿Estabas meditando?- Pregunto el hombre con una mirada un poco preocupada.
-Lo intentaba- Korra respondió volviendo la vista hacia el mar.
-¿Puedo saber que sucede?- Tenzin pregunto paternalmente, veía en el avatar casi un hija y Korra sabía que su preocupación era real.
La mujer se lo pensó un poco antes de hablar. –No es nada por lo que debas preocuparte, solo es una duda que tengo- Respondió tratando de restarle importancia al asunto. –Tengo curiosidad por saber del árbol de la vida-
El maestro aire la miró con seriedad un momento antes de responder. –No hay mucha información sobre el árbol del origen, realmente se sabe muy poco sobre él- Tenzin se rasco la cabeza como tratando de recordar detalles. –He escuchado que muy pocas personas lo han visto, está ubicado en el mundo espiritual y es una especie de enlace entre nuestro mundo, el mundo de los espíritus y lo divino-
-¿Cómo puedo encontrarlo?- Pregunto el avatar con impaciencia.
-¿Para qué querrías encontrarlo? He escuchado que no existe un lugar específico sobre el cual buscarle, unos dicen haberlo visto hacia el norte, otro aseguró que en las montañas rocosas del sur, y así sucesivamente, aunque nada fue confirmado, es más como un mito- El maestro aire parecía un poco incrédulo ante ello.
Korra se quedó pensativa en su sitio.
-La verdad no soy muy creyente de eso, no he conocido nunca a nadie que lo haya visto- El hombre habló con curiosidad. -¿Puedo saber porque tanto interés en el tema?-
El avatar sonrió antes de responder. –Simple curiosidad-
…
Korra estaba colocándose su blusa del pijama mientras Asami se metía dentro de la cama, sus ojos cansados anunciaban que realmente tardaría poco en caer dormida y el avatar consideró este el momento oportuno para hablar sobre la decisión que ya había tomado.
-Asami…- Susurro mientras caminaba lentamente hacia la cama. –Mañana iré al mundo espiritual- Habló tratando de no mostrarse muy emocionada ante la idea.
La ingeniera la miró con curiosidad. -¿Por qué?- Preguntó con su voz cansada mientras se acomodaba entre las sabanas.
-Hay unas cosas sobre el reino del Fuego que me gustaría tratar con Iroh- Korra mintió y no pudo evitar sentirse mal ante sus palabras.
Asami se arropó mientras descansaba la cabeza sobre la almohada. -¿Vas a tardar mucho ahí?- Preguntó con cierta tristeza.
El avatar sintió que el corazón se le encogía mientras se adentraba en la cama. –Intentaré acabar rápido- Susurró mientras envolvía a la otra mujer entre sus brazos. –Quizás mañana mismo regrese- Trató de mostrarse positiva.
-No quiero que vayas- Asami habló con cansancio, casi dormida pero con aquel toque de tristeza en voz.
-Volveré muy pronto- Korra susurró contra su oído, mientras la besaba con ternura. –Lo prometo- Finalizó mientras le deseaba las buenas noches.
La ingeniera se movió más cerca del cuerpo de Korra y se abrazó en forma fetal entre sus brazos antes de caer profundamente dormida.
"Es por nuestra felicidad" Pensó el avatar antes de dormir con la promesa de encontrar la manera de hacer completamente feliz a la mujer que dormía entre sus brazos.
…
Korra llevaba cerca de dos horas caminando por los alrededores del mundo espiritual, había preguntado a cada espíritu que se le cruzaba en el camino sobre dónde encontrar el famoso árbol de la vida, pero nadie parecía conocer su origen. Sin embargo, el avatar no quería darse por vencida.
Cerrando los ojos un momento, Korra trató de relajar su respiración.
-Raava, este es un buen momento para que me ayudes- Pidió amablemente pero el silencio solo se extendió.
El espíritu del bien se negó a responder y Korra bufó con frustración.
-No es justo que me estés haciendo esto ahora- Balbuceó mientras continuaba su caminar. –Fue idea tuya- Susurró entre dientes mientras continuo subiendo por una colina.
El silencio era todo lo que reinaba a su alrededor y entonces el avatar recordó su visita al mundo espiritual, aquella visita donde Zaheer le había hecho comprender que justo ahí, nadie era más poderosa como ella lo era. Así que cerrando los ojos, Korra deseo con todo su corazón encontrar el camino al árbol de la vida.
Abrió los ojos justo a tiempo mientras todo a su alrededor se movía de prisa y antes de que el avatar pudiese notar, ya estaba justo al borde de un precipicio.
Korra dudó de lo que tenía que hacer a continuación.
"Salta" Susurró Raava desde su interior y el miedo la invadió por unos segundos.
El avatar se encontró dudando hasta que finalmente, después de varios minutos de estar mirando hacia el vacío, por fin se decidió a brincar. La caída fue larga y por un momento Korra creyó que no tendría fin, que solo había caído en una trampa más del aquel extraño mundo. Pero el final del vacío sí que apareció y el choque contra el piso fue mucho más suave de lo que el avatar había imaginado.
Korra se puso de pie solo para visualizar un enorme árbol en lo que parecía un suelo de arena, aquella inmensa naturaleza se levantaba al menos 15 metros por su cabeza y de alguna manera el sol parecía golpearle con fuerza, luciendo luminoso y enorme.
-¿Hola?- Preguntó aquella mujer confundida, notando que estaba completamente sola con aquel inmenso árbol. -¿Puedes oírme?- Preguntó a la enorme corteza pero pronto se sintió tonta haciéndolo. Aunque aquel árbol era impresionante no parecía extraordinario como el avatar había imaginado.
Korra decidió que era momento de acercarse, quizás de cerca su visión sería distinta.
-No des un paso más- Una voz le impidió moverse y el avatar se sintió inquieta, estaba siendo observada por alguien, sin duda.
-¿Hola?- Volvió a preguntar con más inseguridad.
-Veo que no tienes idea de donde te encuentras- Y entonces Korra pudo ver una extraña silueta salir justo detrás del inmenso tronco de aquel árbol. –Si das un paso más, morirás-
El avatar sintió que la sangre se le helaba, aquellas palabras se sentían muy reales.
-¿Dónde estoy?- Preguntó Korra mientras notaba lo rápido que el corazón le latía en el pecho.
Aquella creatura se dejó ver y el avatar descubrió su hermoso rostro humano, rodeado de una corta melena y un cuerpo masculino hasta la cintura, el resto eran una especie de patas de venado.
-Me llamó Hiroki, aunque soy más conocido como el árbol del origen y la vida- Aquella creatura sonrió y Korra no supo si imitarle o no.
-No eres un árbol- La mujer reconoció.
Aquella creatura sonrío más grande de lo que ya lo hacía. –Que gran observación, avatar- El espíritu se burló tomando asiento en una de las gruesas raíces y continuó. –Me pregunto que pudo haberte traído hasta aquí, es un sitio muy peligroso para ti y para Raava-
Korra se encontró confundida y abrumada.
-Me han dicho que tu podrías ayudarme- Habló insegura, algo muy extraño en ella. Sin embargo, aquella creatura la intimidaba aun desde su distancia.
-¿Por qué lo haría?- Hiroki la miró con intensidad. –Los humanos no han hecho nada bueno por mi desde hace siglos, son mal agradecidos y codiciosos- El avatar se encontró frunciendo las cejas.
-Raava dijo que tú podrías ayudarme- Insistió mientras trataba de dar un paso.
"Korra, no…" El espíritu del bien le advirtió antes de que completase aquel intento de caminar.
La creatura frente a ella le miró los pies con incredulidad. -¿Le temes a la muerte avatar?- Preguntó.
El avatar permaneció en silencio.
-Ahora mismo estas de pie en la línea que divide la vida con la muerte y yo soy lo más parecido que existe a un ángel- El llamado Hiroki se levantó de su sitio. –Soy yo quien toma la vida de los humanos y las hace renacer, su principio y su fin- Aquella creatura comenzó a caminar en su dirección. –Nadie que no esté dispuesto a morir, no tiene el derecho de verme a la cara-
Korra tragó saliva, ¿Por qué nadie le advirtió sobre esto?...
-Sin embargo…- Hiroki se acercó lo suficiente al avatar, sin tocarla. –Debo reconocer que estoy en deuda contigo, avatar- Aquella creatura hizo una pequeña reverencia con la cabeza.
-¿De qué hablas?- Korra preguntó temerosa. Aquel espíritu desprendía una energía enorme y la morena podía sentir como su piel se erizaba una y otra vez ante su cercanía.
-Antes de ser el mediador de la vida y la muerte, también soy un espíritu y los hombres me respetaban…- Aquel espíritu se apartó un poco de ella mientras volvía la vista hacia el inmenso árbol. –Ellos podía convivir libremente con nosotros y existía la armonía entre su mundo y el nuestro, por ente, su conexión a lo divino era simplemente perfecta- Hiroki volvió a mirarla. –Así que en gratitud, yo les concedía algunos milagros…- La creatura parecía un poco nostálgica.
Korra permaneció inquieta en su sitio.
-Pero después se volvieron agresivos, ambiciosos, deseaban poseerlo todo y dominar sobre nosotros, fue ahí cuando todo se desmoronó y en consecuencia se creó un abismo entre mi mundo y el de ustedes…- La creatura volvió a acercase a Korra. –Dejé de concederles milagros más sin embargo, aun seguí trabajando para ellos, para su coexistencia-
El avatar de pronto sintió lastima por él y por todos los espíritus que habían pasado por lo mismo.
-En realidad no tenías que hacerlo- Korra se atrevió a hablar. Aquel espíritu la miró a los ojos y de pronto se sintió más pequeña, más indefensa.
-Tienes razón, pero al igual que Raava…- La creatura sonrió. –Si no lo hago, traeré el caos para ellos y no es algo que yo desee- Moviendo sus hombros en un ademan de estiramiento, Hiroki volvió sobre sus pasos.
-Aun no comprendo del todo porque estarías en deuda conmigo- El avatar ya se sentía con ligera confianza para preguntar.
El espíritu sonrío ampliamente con su boca humana. –Restableciste la conexión que estaba rota, nos concediste una libertad que hace años no teníamos y finalmente, has logrado que los humanos no se sientan superiores a nosotros, eso sin duda, merece mi respeto- Desde la distancia, aquella creatura volvió a inclinar la cabeza en su dirección.
-Yo solo hice lo que consideré correcto- Habló con más tranquilidad.
-Y estoy agradecido por tu buen juicio, así que en agradecimiento voy a permitirte volver por donde viniste y te concederé lo que más anhelas en tu corazón- Hiroki se posiciono justo enfrente de aquel inmenso árbol y una luz brillante lo envolvió.
-¿Cómo sabes que es lo que más deseo?- El corazón de Korra latió más rápido, no podía creerse lo que estaba oyendo, lo que estaba viendo con sus ojos.
-Se lo que deseas avatar, Raava me lo ha dicho…- La sonrisa limpia en el rostro de aquella creatura le devolvió la tranquilidad que había perdido hacía algo de tiempo. –Deseas un hijo con aquella humana mujer y yo, estoy dispuesto a darte esa oportunidad- La luz que rodeaba aquel espíritu de pronto envolvió todo el lugar e hizo imposible la vista para el avatar.
Antes de ser capaz de decir nada, Korra se desvaneció como una pluma en el aire, perdiendo la conciencia en el transcurso…
…
El avatar despertó sobresaltada después de lo que pareció un largo sueño solo para descubrirse a sí misma durmiendo contra la corteza de un árbol, la cabeza le daba vueltas y los recuerdos se agolpaban uno tras otro en su cabeza.
-¡Hiroki!- Exclamó más despierta mientras miraba a su alrededor, pero nada sucedió, no había rastros de aquella creatura ni de aquel inmenso árbol.
Korra permaneció sentada preguntándose si todo había sucedido de verdad o si solo lo había soñado. Lo cierto era que no recordaba haberse quedado dormida en aquel lugar.
-Si lo que ha dicho ese espíritu es verdad, ¿Cómo sabré como funciona todo esto?- Se preguntó.
No tenía respuestas, tampoco sabía cómo funcionaba la "magia" de aquel árbol, sin embargo una extraña alegría la inundó. Si todo era verdad, averiguaría como funcionaba y después lo hablaría con Asami.
Una enorme sonrisa se dibujó en su rostro mientras pensaba en lo mucho que esto haría feliz a su esposa.
Gracias por llegar hasta aquí y espero que lo hayan disfrutado.
Me están mal acostumbrando dejando más reviews de los que pido, sin embargo lo agradezco infinitamente. Me hacen saber que les gustó y eso me motiva mucho.
+4 reviews y posteo el siguiente.
¿Qué les gustaría más? ¿Saber cuándo fue concebido ese bebé? ¿O cómo se enteraron Mako y Bolin de la noticia?
