Buen día a todos

Aquí esta el 4to shot. Me alegra ver la increíble respuesta que he recibido en los review. Muchas gracias por ello... Y como habéis llegado rápido al numero de reviews que yo he pedido, me he apresurado a tener listo el siguiente Shot. Espero que lo disfruten.

ADVERTENCIA: La Leyenda de Korra no me pertenece, ni sus personajes.


Una mujer de cabellos oscuros y ojos esmeralda conducía con cierta velocidad sobre la avenida principal de Republic City. El día había sido estresante y por su reciente condición de embarazo sentía que las energías le rendían mucho menos que antes. Se llevó una mano al cuello masajeando suavemente los músculos estresados, tratando de mitigar el cansancio que la abrumaba.

Miró su reloj justo después de aparcar el auto en su pórtico dándose cuenta que no eran más de las 5 de la tarde. Aun no podía entender como estar embarazada le hacía reducir drásticamente sus horarios laborales… ¡Y eso que estaba de tan solo cinco semanas!

Con pasos firmes se dirigió hasta el umbral de su mansión donde su mayordomo la recibió con una cálida sonrisa.

-Bienvenida Señorita Sato- El hombre hizo una leve reverencia mientras tendía la mano para coger su chaqueta y su portafolio. -¿Cómo le ha ido hoy? ¿Cómo se ha sentido?-

Asami Sato sonrío ante la atenta bienvenida de su sirviente, aquel hombre siempre sabia como alegrarle el día.

-Hola Ryu- La mujer le entregó su portafolio. –Puedes llevar esto a mi estudio- Pidió amablemente mientras comenzaba a caminar. Estaba a punto de pedir aquel hombre que le preparasen el baño, cuando la voz de alguien la interrumpió.

-Haz vuelto temprano a casa…- Korra salía apresuradamente desde la sala, tenía consigo una toalla y ropa deportiva, Asami supo enseguida desde que parte de la mansión venia. -¿Te encuentras bien? Haz estado viniendo temprano estos días y yo…- El avatar no pudo terminar de hablar por que la otra mujer la ignoró mientras caminaba hacia las escaleras.

-Estaré en mi habitación Ryu- La ingeniera continuó ignorando a la otra mujer presente mientras subía con elegancia por las escaleras que llevaban a la segunda planta. –Que nadie me moleste- Pidió

-¿Enserio, Asami?- Korra preguntó con incredulidad. -¿Vas a continuar ignorándome?- El avatar comenzó a seguirla.

La más alta fingió no escuchar nada mientras continuaba su andar.

-No puedes seguir enfadada conmigo, he dicho ya mil veces que lo siento- Korra intentaba razonar sin levantar la voz. -¿Piensas perdonarme algún día?-

Asami alcanzó la puerta de su habitación y el avatar supo que si no la detenía para hablar ahora, la otra mujer iba a cerrarle la puerta en la cara, justo como había estado haciendo los últimos días.

-Lo lamento Asami, lamento no habértelo dicho- La morena le sostuvo del brazo intentando que la otra mujer la mirase. –Yo no tenía idea de cómo funcionaba, yo solo quería un bebé contigo, yo solo quería hacerte feliz- Su voz sonaba afligida y la ingeniera estuvo muy cerca de ceder.

-Pero en lugar de compartirlo conmigo, preferiste mentirme y hacerlo todo a mis espaldas- Asami habló con un dejé de molestia, aún estaba muy enfadada.

-Lo lamento- Korra volvió a insistir. –No volverá suceder pero por favor, deja de alejarme…- El avatar se veía realmente decaído. –Te echo mucho de menos- Susurró tratando de acariciar su rostro.

Asami estuvo tan cerca de aceptar la caricia porque también echaba de menos a la otra mujer, sin embargo el enfado aún estaba ahí, recordándole lo mal que la había pasado y lo embarazada que estaba ahora sin planearlo.

-Quiero estar sola, si me disculpas…- Haciendo un suave movimiento con el brazo, Korra decidió soltarle. –Hablaremos después- Susurró con tristeza mientras se adentraba en la habitación que antes compartía con el avatar y que desde hacía algunos días, solo era suya.

Después de cerrar la puerta, Asami camino hasta la cama y se dejó caer de espaldas. Sentía tensos todos los músculos y una sensación de tristeza la embargó. Cerrando los ojos, deslizó su mano dudosa hasta su vientre y la depositó ahí un momento mientras pensaba.

De alguna manera ella había quedado embarazada de Korra, dentro de su vientre había una pequeña creatura que crecía día con día, tan indefenso. Un bebé que sería la perfecta combinación de las características del avatar con las suyas propias y entonces sin quererlo, Asami se encontró sonriendo. Un sentimiento de alegría la invadió mientras se preguntaba el cómo habían sucedido las cosas…

La ingeniera, quien tenía una mente privilegiada para los números, se puso a contar los días y las semanas con exactitud, buscando el momento exacto en el que había concebido sin saberlo…

Flashback-

Eran cerca de las seis de un sábado, cuando Asami se encontraba revisando el motor del que sería la primera generación de Satomoviles con menor rendimiento de combustible y un diseño mucho más innovador. La ingeniera había encontrado la manera de reducir la quema de combustibles de los nuevos motores en los que ella trabajaba, aunque no estaba del todo listo y tenía problemas con la potencia, Asami sabe que esta lo bastante cerca de obtener un nuevo éxito industrial.

Con un movimiento poco femenino se limpia el sudor de la frente con el dorso de la muñeca mientras el guante de cuero se humedece. Aunque el frío afuera es escalofriante, dentro del taller la calefacción le parece un poco asfixiante y mientras escurre aceite entre los engranes de lo que parece su nuevo diseño de motor, una sonrisa se dibuja en su rostro.

-No me parece que trabajes tanto en tu día libre- La voz del avatar resuena a sus espaldas y la otra mujer sonríe más libremente, para nada sorprendida.

-Estoy tan cerca de lograr que este motor sea una realidad, no puedo creerlo que esté funcionando tan bien- Respondió la ingeniera mientras hacía a un lado el contenedor de aceite.

-Me alegro por ti, cariño- Korra termino de adentrarse en el taller y caminó hasta su esposa. –Es increíble que todo te este yendo de maravilla con ese proyecto- El avatar por fin la alcanzó y rodeando sus brazos alrededor de la estrecha cintura de la más alta, la atrajo hacia sí.

-Me siento tan emocionada, es como si todos mis sueños estuviesen volviéndose realidad- Asami habló mientras se deshacía de los guantes de cuero que estaban manchados de grasa y aceite.

-¿Sí?- Korra preguntó con interés mientras besaba el hombro desnudo que tenía a su alcance. La directora de Industrias Futuro, traía puesta una camisa de tirantes blanca y medio overol color marrón que se había logrado ceñir a la cintura. -¿Sabes que me haría sentir emocionada?- El avatar susurra contra el oído aquellas palabras de manera seductora.

Asami la mira por el rabillo del ojo mientras sonríe con coquetería. –Puedo imaginármelo, Avatar-

Con un movimiento algo brusco, Korra la hace girar lo suficiente para queden cara a cara antes de lanzarse a su boca. La ingeniera gimió contra los labios que la devoraban con poca delicadeza.

-Creo que me merezco una bienvenida más apropiada…- El avatar habló entre cortado, mientras se aseguraba de sostener con firmeza a la otra mujer. –Desde que volví del mundo espiritual, no hemos tenido un momento de intimidad-

El aliento de Korra encendió los sentidos de Asami. Ciertamente, la ingeniera había estado tan absorta en su nuevo proyecto que había descuidado a la otra mujer.

-¿Y crees que un taller es un buen escenario para ello?- La voz ronca de Asami inundó aquel enorme galerón, ya no era consciente de la mayoría de los sonidos que salían de su garganta.

El avatar deslizó sus labios por la perfecta mandíbula de la ingeniera mientras sus manos iban y venían a lo largo de su espalda. Asami gemía y se abrazaba a la otra mujer mientras sus manos se envolvían en su suave cabellera.

-No se me ocurre un lugar mejor- Korra respondió finalmente desde la curva del cuello de la otra mujer. Con un movimiento cogía las piernas de su esposa y la levantó del suelo mientras Asami envolvía las mismas alrededor de su cintura.

Un golpe sordo hizo eco por todo el taller cuando el avatar dejó caer a la otra mujer contra el capo del más nuevo y moderno Satomovil jamás inventado. La ingeniera se aferró a su cuerpo mientras las prendas de ropa iban y venían siendo sustituidos por el calor de la otra, amabas se movían con tal coordinación y ansiedad, tanto como se necesitaban una a la otra.

Flashback

Asami abrió de nuevo los ojos sorprendida por lo agitado de su respiración ante aquellos recuerdos, si bien, las fechas podrían no ser demasiado exactas. Sin duda aquel día había disfrutado muchísimo de la compañía de su esposa, incluso podría jurar haber tenido el mejor orgasmo que no había experimentado jamás. Asami estaba convencida de que ese mismo día, mientras las caderas del avatar se movían contra las suyas, la ingeniera había obtenido mucho más que un momento placentero con la otra mujer.

Después de ahogarse un momento en sus pensamientos, Asami se sentía más tranquila. Sí bien era cierto que no había planeado nada de esto y de que se encontraba asustada ante su más nueva y reciente situación, la idea de tener un bebé suyo y de Korra era realmente emocionante. Asami se encontraba contrariada con sus propios sentimientos pero… ¿De verdad podía seguir culpado al avatar de desear un bebé con ella? ¿Podría culparla de haber buscado la manera de hacerlo realidad?... El único delito real de Korra, era simplemente no habérselo dicho.

Asami se colocó ropa más cómoda y se decidió a hablar con la otra mujer. Caminó con seguridad por el pasillo hasta las escaleras y después hasta la cocina, pero el avatar no estaba ahí. Preguntando a Ryu, supo que Korra estaba en la parte trasera de la casa, entrenando su tierra control con tal entusiasmo que el mayordomo tenía miedo de que algo fuese a salir roto en el proceso.

Sin temor, la ingeniera fue en busca de su esposa quien ciertamente, tenía una ensaña por golpear las cosas con mucha más fuerza de lo que en realidad se requería.

-Creo que necesitaremos una remodelación de este patio cuando termines- Asami habló con suavidad. Ante el sonido de las rocas golpeándose era poco probable que el avatar la escuchase. Sin embargo sí que lo hizo.

-Asami…- Korra susurró con más tranquilidad mientras volvía el rostro hacia el de la otra mujer.

-¿Quieres sentarte conmigo un momento?- La ingeniera pidió con tranquilidad mientras caminaba hacia una pequeña banquita que no se había vuelto víctima del furioso entrenamiento del avatar.

Korra caminó hacia ella con cierta duda. Su rostro estaba un poco endurecido.

-¿Recuerdas lo que sucedió el 12 de enero…? -Asami comenzó a hablar cuando ambas se encontraron sentadas, una junto a la otra. -¿…durante mi primer día de descanso desde que tú volviste del mundo espiritual?- Terminó de formular la pregunta.

Korra permaneció en silencio haciendo memoria, justo después de recordar por unos segundos sus mejillas se tiñeron de un ligero color rojizo. –Lo recuerdo- Susurró con un poco más de entusiasmo. Los constantes rechazos de Asami la tenían un poco deprimida.

-Aquella tarde, sobre mi más nuevo y moderno modelo de Satomoviles…- La ingeniera hizo una pausa mientras sus mejillas se coloreaban de rosa. –Me hiciste el amor-

Korra sonrió. La imagen de Asami semidesnuda, con las mejillas manchadas de aceite y el placer inundando sus ojos, invadió la mente del avatar. –Fue increíble- Susurró con más ganas, disfrutando de la imagen que aquel pensamiento le ofrecía.

-Sucedió hace exactamente cinco semanas con tres días- Korra la miró sin comprender el punto al que Asami quería llegar. –El tiempo exacto que yo tengo de estar embarazada- La ingeniera la miró con cierta ternura y el avatar por fin comprendió todo.

-¿Quieres decir…?- Korra comenzó a hablar titubeante. -¿Quieres decir que yo te hice esto esa misma tarde?- Parecía sorprendida, incluso emocionada.

-Eso parece- La directora de Industrias Futuro permaneció inmutable, sonriendo cálidamente. Incluso el enojo parecía ya no estar ahí.

El avatar permaneció hundida en el silencio con sus propios pensamientos por un rato, antes de mostrarse emocionada.

-No puedo creerlo…- Su sonrisa se extendió por toda su cara. –¡Yo hice un bebé contigo, yo lo hice!- Asami pudo ver incluso una expresión infantil cruzarse por el rostro de Korra mientras se mostraba eufórica, ahora para ambas todo parecía tener un significado diferente. La magia del árbol del origen, había funcionado a través del avatar y de manera tradicional habían logrado engendrar un niño.

Korra no pudo contener su emoción mientras envolvía a la otra mujer entre sus brazos. Asami se dejó abrazar mientras una extraña emoción la invadía, y la tranquilidad de confirmar que el bebé que crecía dentro de ella sí que pertenecía al amor de su vida.

-Es nuestro Korra, solo nuestro- Susurró contra los labios de su esposa, dispuesta a olvidar lo que tanto la había molestado la última semana.

-No puedo esperar para sostenerlo entre mis brazos- El avatar juntó su frente contra la de la ingeniera. –Podemos contarle algún día que lo hicimos sobre el primer Satomovil moderno creado por su madre- Asami río espontáneamente ante la ocurrencia de la otra mujer.

-Eso la avergonzaría- La susurró antes de depositar un beso sobre los labios de su esposa.

-¿Qué clase de madres seríamos si no le contásemos tan importante detalle sobre su creación?- Korra sonrió mientras volvía a besar los cálidos labios de su esposa. Todo parecía indicar, que las cosas irían mejor de ahora en adelante.


Gracias por haber llegado hasta aquí, de igual manera, agradezco infinitamente el tiempo que se toman algunos en dejar un review.

Recordad +4 reviews y publico sin falta el siguiente...

¿Que les gustaría leer ahora? ¿Los cambios que provocara el embarazo en la vida de Asami? ¿O como es que todo el mundo se entera de la noticia?