Hola...

Lamento la demora, tuve que viajar por el trabajo y cuando ya estaba por terminar el capitulo, mi ordenador se formateo. Sin más, estoy muy agradecida por su buena respuesta ante mi historia y por el hecho de que también les hubiese agradado.

No les quitaré mas su tiempo. Este shot se divide en dos partes.

ADVERTENCIA: La Leyenda de Korra no me pertenece, ni sus personajes.


Parte 1

El sol estaba a punto de ponerse, los reflejos se veían a través los cristales del inmenso dirigible que se movía en dirección hacia el polo sur y Korra siente que una intensa alegría se acumula en su pecho. Hace poco menos de un año que ha visto a sus padres por última vez y solo por medio de cartas, el avatar ha mantenido la comunicación, sin embargo, está segura que hay noticias que es mejor darlas en directo y Korra sonríe más ampliamente mientras vuelve el rostro hacia Asami que está sentada en un cómodo sofá en la sala del dirigible y lee con mucho interés un libro.

El avatar se apartó de los cristales mientras camina hacía la otra mujer y se dejó caer sobre el sillón.

-¿Falta mucho?- Asami preguntó curiosa sin apartar la mirada de aquel libro que sostenía entre sus manos.

-No, pronto llegaremos- El avatar respondió con simpleza mientras deslizaba un brazo tras los hombros de su esposa. -¿Qué estás leyendo?- Pregunta interesada mientras desviaba la atención hacia las páginas invadidas por letras pequeñas.

-Es un libro sobre el embarazo- Asami respondió con interés, desviando la mirada hacia la mujer que tenía a su lado. -¿Sabías que el útero de una mujer puede aumentar su tamaño hasta 500 veces su capacidad?- La ingeniera hizo la observación y Korra puso una mueca de susto. –Es así como puede albergar un bebé o dos e incluso hasta tres… ¿Puedes imaginar el tamaño de la tripa de esas mujeres?- Preguntó impresionada mientras volvía la vista hasta su libro.

Korra miró con terror aquel libro mientras imaginaba a Asami y calculaba lo ya mencionado. –Pero nosotras solo tendremos uno ¿No es así?-

La ingeniera afirmó con un movimiento de cabeza. –Eso ha dicho el doctor- Respondió con tranquilidad.

El avatar volvió a sonreír después de un momento, y deslizando su mano hasta el vientre de la otra mujer, habló. –No puedo esperar a tenerlo entre nosotras-

Asami sonrío mientras hacía a un lado su libro. –Siempre te refieres a nuestro bebé como si fuese un varón- La ingeniera deslizó su mano sobre la de Korra, su vientre de tres meses ligeramente abultado sobresale de su blusa.

-Quizás sea un varón- El avatar sonríe con ilusión antes de besar la mejilla de la otra mujer.

-Quizás sea un preciosa niña- Asami respondió igualmente ilusionada.

-No importa lo que sea, es nuestro y será hermoso- Korra la envolvió entre sus brazos mientras ambas mujeres se acurrucaban en el sofá.

El silencio las envolvió mientras ambas disfrutaban de su mutua compañía.

-¿Estas bien?- El avatar preguntó un momento después, aun acariciando el abdomen de la ingeniera.

-Estoy un poco preocupada por mi empresa- Asami respondió. – ¿Qué pasa si hay alguna emergencia en mi ausencia?-

Korra la envolvió más fuerte entre sus brazos. –Buscaran la manera de solucionarlo- Respondió confiada.

-¿Y si es algo grave? ¿Qué tal que no llegan las piezas completas de los proveedores?- La preocupación de la ingeniera se reflejó entre sus palabras.

-¿Qué tal que te relajas por unos días? Eso le hará muy bien al bebé- El avatar susurró contra su oído.

-Lo sé, pero no puedo evitar preocuparme- Asami se dejó abrazar. –Eh vivido los últimos años tan dependiente de Industrias Futuro, que cuando no estoy ahí es como si me faltase una parte de mí-

Korra la reconfortó entre sus brazos. –Será solo un par de días- Susurró cálidamente. –Solo pasaremos un tiempo con mis padres, hablaremos del bebé y volveremos a casa- Aquellas dulces palabras tenían como propósito calmar a la otra mujer. Sin embargo, tuvieron el efecto contrario.

-Eso es algo que me preocupa aún más, ¿Qué vamos a decirle a tus padres?- La voz llena de preocupación hizo que el avatar suspirara con cansancio.

-No hay nada que temer, todo estará bien…- Korra volvió a insistir, pero estaba segura que nada de lo que dijese, podría tranquilizar a la otra mujer…

El dirigible arribó en el andén y los padres del avatar ya estaban esperando con aquellas enormes sonrisas en sus rostros. Tonraq fue el primero en apresurarse hasta su hija y la envolvió entre sus brazos, por su parte Senna se acercó a Asami y la saludo mientras envolvía sus brazos alrededor de ella y besaba su mejilla. El nerviosismo invadió a la ingeniera cuando la madre de Korra se apartó de su cuerpo y miró su vientre con sorpresa, no había ningún disimulo en su manera de mirar y Asami se sintió acorralada, no se suponía que nadie debería enterarse antes del anuncio que ya habían preparado.

-¿Estas…?- La mujer susurró por lo bajo, cuidando que su esposo no escuchase.

-Por favor, no lo mencione- La ingeniera se apresuró a hablar mientras sostenía las manos de la otra mujer en son de súplica. –Prometo explicarlo todo pero no lo mencione- Los nervios estaban traicionándola.

Senna se quedó en silencio un momento antes de sonreír ampliamente. -¿Eso quiere decir que voy a ser…?- Pero no terminó de susurrar porque Asami se apresuró a interrumpirla antes de que completase la pregunta.

-Sí- La ingeniera habló un poco más alto mientras una pequeña sonrisa se extendía por sus labios tras ver la positiva reacción de la otra mujer. –Ya estamos esperando-

La sonrisa de Senna se extendió y mientras miraba emocionada el vientre de la otra mujer, Tonraq interrumpió.

-¿Qué tanto se secretean ustedes?- El líder de la tribu del sur se apresuró a saludar a Asami, a diferencia de su mujer, el no descubrió la ligera elevación que sobresalía en la blusa de la ingeniera. Korra se acercó hasta su esposa y le rodeó con un brazo.

-Nada- Asami sonrió con las mejillas ligeramente sonrojadas mientras miraba la ilusionada sonrisa que iluminaba el rostro de la madre del Avatar.

El avatar se apresuró a salir del baño, caminó a lo largo de la habitación hasta la cama donde estaba la ropa que usaría para la cena con sus padres, no podía ocultar su emoción ante la idea de decirles a sus progenitores sobre la espera del que sería su nieto. Asami por su parte, estaba terminado de colocarse el vestido, curiosamente, le quedaba un poco más apretado de lo recordaba.

-¿Puedes ayudarme con esto?- Pidió la ingeniera mientras terminaba de colocarse las mangas sobre los hombros, la cremallera estaba completamente abierta.

Korra sonrió y la miró de manera picara. -¿Exactamente en quieres que te ayude?- Preguntó mientras colocaba sus manos sobre la tela de sus hombros. -¿Quieres que te lo quite…?- Preguntó despacio contra su oído. –Porque yo estaría encantada de hacerlo- Su cuerpo se encontraba peligrosamente cerca del de la otra mujer.

Asami negó con un movimiento lento de cabeza mientras el avatar rozaba su nariz contra su nuca. –Termina de vestirme- Pidió con cierta vacilación la ingeniera.

-Luces mucho mejor sin ropa- Korra continuó susurrando mientras deslizaba sus manos por los costados de su esposa hasta envolverla entre sus brazos.

-Estamos en la casa de tus padres- Asami respondió con cierto humor mientras cedía un poco a las caricias de la otra mujer.

-Ellos ni si quiera lo sabrán- Susurró en avatar con insistencia mientras besaba el oído izquierdo de la otra mujer. –Además, tenemos tiempo de sobra…- Continuó tratando de seducirla.

-Sabes que no se trata solo de eso…- Asami hizo la cabeza ligeramente hacia atrás, dándole el espacio a Korra para que besase su cuello. El avatar no desaprovechó la oportunidad. –Tampoco estoy segura de como el sexo podría afectar a nuestro bebé- Finalizó la dueña de Industrias Futuro antes de cortar totalmente con aquel momento de intimidad.

Asami se apartó de Korra con un movimiento suave antes de acariciar su rostro.

-No le afectará en nada, por el contrario, sabrá que su mami ama mucho a su otra mami- El avatar insistió, tenía poco menos de dos meses que Asami no la dejaba tocarla y aquella increíble tensión sexual acumulada la estaba volviendo loca. Sobre todo ahora, que la ingeniera con el embarazo había adquirido una sensualidad que antes parecía no poseer.

-Aun no lo hemos hablado con el doctor- Las manos de Korra se dirigieron a la cintura de la más alta, todavía no se daría por vencida. –Además, leí que los bebes pueden escuchar todo desde el vientre, ¿Qué clase de madres seríamos si tuviésemos intimidad con nuestro bebé de por medio?- Asami hablaba todo aquello como si fuese una verdad absoluta, el avatar comenzaba a sentirse frustrada otra vez.

-Él no sabrá lo que estamos haciendo, es tan pequeño que seguro no lo entenderá- Korra volvió a insistir. –Además no puedes tenerme a dos velas por el resto del embarazo, eso sería tortuoso y siniestro- El avatar insistió con su última carta.

Asami empujó su mano apenas contra el pecho de la otra mujer hasta que logró separarse suficiente. –Debiste pensarlo antes de dejarme embarazada- Respondió con autosuficiencia mientras le daba la espalda al avatar y se recogía el cabello. –Ahora, sube la cremallera y vístete-

Korra miró incrédula la espalda desnuda de su mujer. ¿Cómo podría aguantar tanto tiempo sin tocarla? Finalmente dándose por vencida se apresuró a subir la cremallera del vestido, y comenzó a vestirse. Sin duda su ánimo había decaído un poco.

-Por cierto…- Asami volvió a hablar mientras comenzaba a cepillarse el cabello. –Tu madre ya sabe que estoy embarazada- Habló con naturalidad y el corazón del avatar se saltó un latido.

-¡¿Qué?!- …

-…Y entonces saltamos en una emboscada contra aquellos contrabandistas, fue una experiencia que hacía mucho tiempo no podía disfrutar- Tonraq estaba narrado aquella anécdota mientras todos en la mesa reían de la manera que tenia de explicar. –Los arrestamos sin problemas, eran cerca de diez personas y debo reconocer que solo uno de ellos parecía rival para mis hombres…- El líder de la tribu del sur siguió con su discurso mientras tomaba un sorbo de su bebida.

Asami sonrió divertida mientras observaba el parecido entre Korra y su padre, sin duda, esta escena le recordaba mucho cuando el avatar volvía a casa y contaba con cierto dramatismo la manera en la que habían ocurrido las cosas en sus batallas. La ingeniera volvió la vista hacia su plato mientras notaba que había un poco más de vegetales que en el de Korra, incluso notó que no había vino en su copa.

El silencio reino por un momento antes de que uno de los monarcas que estaban presentes en la mesa hablara.

-Nos complace su sorpresiva visita avatar Korra…- El hombre giró el vino en su copa. –La última vez que estuvo aquí, la situación con los rebeldes de la nación del fuego impidió que su familia y usted pudiesen pasar tiempo de calidad, asi que debo suponer que esta visita no tiene fines diplomáticos- El hombre aunque era serio y formal, tenía un tono cariñoso en su voz.

-Así es primer consejero- Korra habló con cierta formalidad. –El único fin de esta visita es pasar algo de tiempo con mis padres-

-Entonces, si gustan disfrutar de su intimidad, quizás nosotros deberíamos retirarnos- El hombre hizo un ademan por levantarse.

Cuando aquellos hombres salieron de la habitación, el nerviosismo invadió a la ingeniera.

-Papá…- Korra comenzó a hablar mientras hacía a un lado su copa. Había llegado el momento de hablar. –Hay algo muy importante que debo decirte…- Comenzó. –En realidad, es para los dos-

Asami se movió con nerviosismo en su sitio.

-¿Qué sucede? ¿Ha pasado algo malo?- Tonraq adquirió un semblante preocupado.

-En realidad no- El avatar inhaló antes de continuar. –Por el contrario, creo que es una buena noticia, algo que Asami y yo deseábamos mucho-

La ingeniera le tendió la mano a su esposa y Korra la cogió con cariño.

-Estamos esperando un bebé- Soltó finalmente después de un breve silencio.

Senna fue la primera en levantarse y hablar. -¡Lo sabía!- Habló con emoción mientras se alejaba de su sitio y se acercaba a su hija. –Es una noticia estupenda, estoy tan contenta por ustedes- La madre del avatar envolvió a ambas mujeres entre sus brazos mientras seguía demostrando lo emocionada que estaba con la noticia.

Tonraq por su parte permaneció en silencio mirando la escena antes de atreverse a hablar. -¿Estas embarazada?- El líder de la tribu preguntó con cierta inseguridad.

Korra no quitó la sonrisa de sus labios para responder. –Yo no, Asami lo está- La morena volvió la vista a su esposa llena de emoción y ternura. Senna ya tenía su mano en el vientre de la ingeniera y hablaba por lo bajo con la otra mujer.

-¿Y quién es el padre?- Tonraq preguntó con un tono neutro.

El silencio inundó la habitación por un momento.

-¿Qué?- Korra preguntó incrédula. Estaba convencida de haber escuchado mal.

-Si…- Tonraq se llevó una mano a la cabeza mientras se rascaba con cierto nerviosismo. -¿Quién es el padre del bebé?- Preguntó convencido de esperar por una respuesta.

Asami espero paciente la reacción del avatar, Senna miraba con reproche a su esposo.

-Yo soy el padre…- Korra respondió con seriedad mientras sus cejas se fruncían. –Con esta pregunta, quieres decir que si el bebé no tuviese mi sangre no sería nieto tuyo- El avatar concluyó rápidamente mientras el enojo se instalaba en su pecho.

Tonraq pareció comprender el error que acababa de cometer.

-Yo no he dicho eso- Respondió a la defensiva. –Es solo que me parece un poco raro, naturalmente no es posible que una mujer deje embarazada a otra- El líder de la tribu habló con obviedad.

Korra se sintió más enfadada ante aquella respuesta.

-Naturalmente yo no soy natural papá- El avatar levantó un poco la voz. –Tuve que pasar por tanto para que esto fuese posible y no puedo sentirme más orgullosa de haberlo logrado, así que si no compartes esta alegría conmigo entonces no sé porque estoy aquí- El carácter explosivo de Korra hizo su aparición mientras salía de la habitación, claro, sacando a Asami con ella...


Gracias por haber llegado hasta aquí, espero que les haya gustado y les agradeseria mucho un review (aunque sea pequeño)...

Sin más... +5 Reviews y posteo el siguiente.

En la segunda parte, ¿Deberían hablar con Katara antes de volver? o ¿Debería Korra pedir un consejo a su madre por el miedo infundado de Asami a lastimar al bebé durante el sexo? Escojed uno. Besos.