Hola

Aquí esta un capitulo más. Agradezco mucho que les este gustando y que dejen tatos review, es muy bueno para mí y me anima muchísimo. Gracias.

Sin más que agregar, he decidido juntar ambos temas y ponerlos juntos. Por cierto, no odien a Tonraq... solo necesita tiempo para entenderlo e interpretarlo mejor. Sin más que agregar, disfruten la lectura.

ADEVERTENCIA: La Leyenda de Korra no me pertenece, ni sus personajes.


Parte 2

Era un nuevo día, la habitación era ligeramente fría y Korra envuelve más firmemente los brazos alrededor de su esposa quien respira contra su cuello. Una de las manos de Asami descansa sobre el pecho del avatar y su vientre ligeramente abultado está cálidamente cerca del cuerpo de la otra mujer. La ingeniera es la primera en despertar, pero permanece ahí, quieta, sintiéndose segura y protegida, justo de la manera en la que le gusta amanecer.

Desliza suavemente su rostro de arriba abajo, rozando con cariño la mejilla de Korra y tocando con sus labios la piel en su mandíbula. Su mano se desliza a lo largo de aquel firme pecho sin erotismo y alcanza la musculosa espalda de la morena. Amaba todo del avatar, cada parte de su firme cuerpo y cada una de sus actitudes, Asami se sentía afortunada.

-Me quedaría en tus brazos por siempre- Susurró apenas la ingeniera mientras se acurrucaba más cerca de Korra. Siempre le había encantado despertar en aquellos fuertes brazos.

-Es muy temprano…- El avatar susurró adormecida, sin haber escuchado nada de lo que su esposa mencionó con anterioridad. –…Sigue durmiendo- Pidió aun sin abrir los ojos.

Asami sonrió desde la mejilla de la otra mujer. –Creo que tenemos hambre- Habló en plural mientras su estómago hacía aquel sonido particular.

-Yo no tengo hambre…- Korra volvió a susurrar adormecida. La ingeniera sonrió más ampliamente.

-Yo no estaba hablando de ti- El avatar permaneció queta y adormecida. Ayer por la noche estaba tan enfadada que había tardado mucho en lograr conciliar el sueño y hoy parecía imposible levantarla. Asami decidió quedarse un rato más ahí, justo en sus brazos, acurrucada y aguantándose el hambre.

Pero algo atrajo su atención y ahuyentó la tranquilidad de la que gozaba. Un pequeño latido en su vientre llamó su atención. Un movimiento casi imperceptible, como un suave golpeteo que duró un par de segundos y se detuvo antes de volver a suceder, Asami supo enseguida de que se trataba.

Con un movimiento ágil se apartó del avatar antes de sentarse sobre la cama y llevar sus manos hasta su vientre. -¡Se mueve!- Exclamó con alegría mientras se acariciaba con cariño. -¡El bebé se está moviendo!-

Korra parpadeó agotada, ajena a la emoción que experimentaba su esposa.

-¡Despierta Korra, despierta!- Asami pidió emocionada mientras le tomaba el brazo con una mano y la sacudía entusiasmada. -¡Nuestro bebé se mueve!- Volvió a mencionar con un tono más alto, presa de la excitación.

Tras aquellas palabras, el avatar espabiló enseguida, sus ojos se abrieron con entusiasmo y se encontró sentada sobre la superficie de la cama. -¿Qué has dicho?- Preguntó entre emocionada y confundida.

-Puedo sentir como se mueve…- La ingeniera habló más suave, enternecida, mientras sus ojos se inundaban ligeramente.

Korra la miró un segundo antes de sonreír. –Pero aún es muy pequeño- El avatar habló mientras extendía con cierta inseguridad su mano.

-Tócalo…- Pidió Asami mientras tomaba la extremidad de Korra y la guiaba hasta su vientre. -¿Puedes sentirlo?- Preguntó un momento después de que la palma del avatar aterrizó sobre su abdomen.

Y Korra lo intentó, se concentró desesperadamente en el tacto bajo su mano hasta que por fin, un pequeño y apenas perceptible latido le acarició la mano.

-¿Puedes sentirlo?- Preguntó Asami con ilusión, sus mejillas estaban ligeramente humedecidas.

Korra sonrió igualmente ilusionada. –Sí, puedo sentirlo- Susurró mientras lágrimas de emoción se deslizaban por su rostro.

-¿Quieres comenzar ya?- Katara preguntó.

La joven ingeniera se movió incomoda en su sitio, Korra todavía no había llegado al sanatorio y Asami comenzaba a sentirse impaciente.

-¿Podemos esperar un poco más?- Preguntó insegura, queriendo darle el tiempo al avatar de finalizar la visita improvisada de los guerreros agua y aparecerse ahí.

-Podemos esperar lo que desees- La anciana respondió con paciencia mientras continuaba preparando algún ungüentos.

El silencio se instaló un momento entre ellas.

-¿Qué es lo que aflige a tu corazón?- Preguntó la maestra agua mientras la miraba con ternura. Asami levantó la vista, sintiéndose confundida. –Puedo ver que hay una sombra en tu mirada- Katara continuó.

La ingeniera se tomó un momento antes de responder.

-Esto de estar embarazada de un avatar es tan nuevo para mí…- Susurró Asami tratando de ser optimista, pero había cierto temor en su voz.

-Eres una no-maestra, puedo imaginar los temores que guardas en tu corazón…- La anciana dejó lo que hacía para dirigirse a la ingeniera. –Yo también pase por ello-

Asami permaneció en silencio, sintiéndose identificada. –Me preocupa que mi bebé… no sea un maestro- Inconscientemente, se llevó las manos hasta el vientre.

-Desde que estaba embarazada de Bumi, supe que él sería un no-maestro- La maestra agua se sentó en junto a la ingeniera. –Tenía mucho miedo de decírselo a Aang, tenía miedo de que fuesen a rechazarlo- Asami sintió como si le apretasen el pecho. –Bumi fue un niño muy especial desde que nació y aunque para Aang fue un poco difícil al principio, siempre supe que lo amaba-

La ingeniera se movió con nerviosismo mientras se miraba las manos y las llevaba hasta su vientre.

-Korra es una mujer muy bondadosa y a diferencia de Aang, ella no se siente con la responsabilidad de recuperar a su tribu- Katara señalo. –Sé que no le importará si el bebé que esperan es o no un maestro-

Asami sonrió con cierta nostalgia. –Lo sé, sé que lo amará- Susurró despacio. –Pero si llegase a ser un no-maestro, también la habré decepcionado- La ingeniera la miró con cierta tristeza.

-Si me lo permites, puedo decirte si tendrás si tu bebé será un maestro- La anciana le sonrió mientras le extendía la mano.

Asami dudó un momento antes de acceder. Katara la ayudó a llegar a una pequeña camilla y le ayudó a acomodarse, levantó su blusa exponiendo su vientre ligeramente hinchado, y con agua control comenzó a prepararse.

-Necesito que te relajes, esto no va a doler- La maestra agua aseguró mientras comenzaba con aquella revisión. El silencio se extendió mientras Katara hacía aquel ritual.

Aquello no duro mucho. La ingeniera se sentía impaciente por saber.

-Puedo percibir el chakra que desprende tu vientre- La anciana sonrió mientras la miraba, nunca apartó sus manos del abdomen de Asami. –Un chakra fluido y ligero, tan ágil como el agua- Asami sintió que la alegría se acumulaba en su pecho.

-¿Agua?- Preguntó emocionada, las lágrimas ya habían aparecido en sus ojos.

-¿Quieres conocer el sexo de tu bebé?- Pregunto Katara.

La ingeniera ni siquiera había terminado de superar la emoción inicial de la primera noticia…

El avatar se deslizó hasta la cocina mientras ayudaba a su progenitora a levantar los platos de la mesa, el almuerzo había sido tranquilo gracias a que Tonraq no se presentó. El padre de Korra tuvo una emergencia comercial y no estuvo ahí, el avatar lo agradeció infinitamente.

-¿Se irán hoy misma?- Preguntó Senna mientras dejaba los platos sobre la mesilla de la cocina.

-Sí- Korra habló con decisión. –Me hubiese gustado pasar más tiempo contigo, pero será muy incómodo para nosotras el quedarnos- Finalizó mientras dejaba lo que traía entre las manos.

-Entiendo- Su madre habló con cierta tristeza. –Me hubiese encantado pasar un poco más de tiempo con Asami, quizás podría darle algunos consejos sobre cómo llevar el embarazo-

Korra sonrió con cierta nostalgia. –Sé que a ella le encantaría- Habló más animada.

-El primer embarazo siempre es muy difícil- Senna mencionó mientras comenzaba a fregar los platos.

-Lo sé, me encantaría que no lo fuese…- El avatar se llevó la mano hasta la nuca y se rascó con nerviosismo. –Asami y yo estamos teniendo algunas dificultades-

La mujer mayor la miró con cierta preocupación, a pesar de que la madre del avatar conocía la historia detrás de su futuro nieto, no dejaba de preocuparse por todo lo que relacionaba estrechamente aquel embarazo.

-¿Quieres hablar de ello?- Preguntó Senna con notable inquietud.

Korra se movió con nerviosismo, no estaba segura de querer hablar de sus problemas con su madre.

-Desde que Asami supo que estaba embarazada…- El avatar comenzó titubeante y con cierto nerviosismo. –Ella no quiere… no me deja que yo…- Korra no estaba segura de como terminar la frase sin sentirse avergonzada. –No hemos… tenido nada… de intimidad- Su tono bajó notablemente, sus mejillas se enrojecieron y tuvo que desviar la vista hacia cualquier otro sitio en la habitación.

Senna permaneció un momento en silencio, pensando en ello detenidamente.

-Bueno Korra…- Su madre comenzó a hablar con serenidad. –Esa puede ser una reacción normal- La confianza en sus palabras aligero la vergüenza del avatar. –Debes comprender también que con el embarazo las hormonas nos vuelven locas y pueden incluso hacer que el deseo sexual desaparezca por completo- Su madre volvió a sus labores.

-¿Cómo se supone que vamos a estar juntas sin que pase nada entre nosotras por nueve largos meses?- Korra preguntó con más confianza.

Senna la miró con severidad. –Eres igual que tu padre- Declaró, el avatar se dio cuenta tarde de que había utilizado las palabras equivocadas. –El sexo debe ser mucho más que algo físico, más que la necesidad primaria de satisfacer tus deseos- La mujer mayor hablaba con seriedad. –Me parece muy egoísta de tu parte que pienses más en un acto carnal que en el hecho de que Asami lleva en su vientre a tu hijo- En sus palabras iba una nota de reproche.

-No me refería a eso- El avatar sentía sus mejillas enrojecidas, la vergüenza le estaba golpeando en toda la cara. –Quiero a Asami y quiero demostrárselo, esa es mi única intención- El avatar se defendió.

-Demuéstraselo siendo paciente, si ella no lo desea no veo por qué debas presionarla- El avatar casi se arrepintió de habérselo dicho a su progenitora. –Por otro lado, hay muchas maneras de demostrarle que la quieres sin hacer nada sexual-

Korra suspiró con resignación. –La quiero tanto mamá, quiero que sepa que la quiero, que esto que tenemos es lo que siempre soñé- Habló con seguridad.

-Pues quizás debas considerar los baños de agua fría por la madrugada cariño, tu padre se resfrió mucho cuando yo estaba embarazada de ti- Senna sugirió con humor.

Korra bufó resignada. -Será un embarazo muy largo…-


Gracias por haber llegado hasta aquí y por seguir leyendo. Un review será ampliamente agradecido.

Como ya es costumbre, +5 reviews y posteo el siguiente...

Próximo capitulo, ¿Que les parecería conocer a una Asami irritable, celosa, incomprendida y muy embarazada? ¿Alguien sugiere algo más?