Hola
Aquí hay un capitulo más de esta historia. Agradezco muchísimo la enorme cantidad de reviews, de verdad... Estoy sorprendida y encantada con todo lo que he leído. Muchísimas gracias.
De igual manera, continuare escribiendo para ustedes con todo el animo que me trasmiten. Espero que mi historia les siga gustando.
ADVERTENCIA: La Leyenda de Korra no me pertenece, ni sus personajes tampoco.
- 7 meses –
Korra se movió a lo largo de la habitación como león enjaulado, su cabeza le daba vueltas y no lograba tranquilizarse. Los problemas con su esposa iban cada vez a peor y siempre que encontraba la manera de solucionar alguno, aparecía otro más complicado. Las inseguridades de Asami y la falta total de actividad sexual la estaban volviendo loca, la frustraban.
-Quizás si hablas con ella de estas cosas…-Pema mencionó tratando de animar al avatar.
-Ya hemos hablado muchas veces- Korra habló con preocupación. –Yo no quiero que se sienta insegura ¿Sabes?- El avatar se acercó a la ventana mientras miraba hacía el inmenso mar.
-Lo único seguro que puedes hacer es darle toda tu comprensión y no provocar sus celos- Pema se acercó a la morena, mirándola con ternura. –Esto me recuerda mucho a cuando estuve embarazada de Jinora…- La mujer mayor comenzó a hablar, tratando de animarla. –Recuerdo que sentía mi cuerpo tan diferente, estaba adquiriendo mucho peso, mi ropa ya no me quedaba y todo el tiempo estaba cansada- Korra la miró. –Entonces Tenzin era más joven y cualquier cosa me hacía sentir insegura, quería que estuviese conmigo y solo conmigo todo el tiempo- La vergüenza se reflejó en sus mejillas sonrojadas. –Es vergonzoso ahora pero en aquel momento así lo deseaba-
-¿Y cómo llevaban el sexo?- El avatar preguntó con más interés. –Desde que el embarazo comenzó solo me ha dejado tocarla unas cuatro veces, solo cuatro veces- La desesperación se le grabó en la cara.
-Cuando Jinora todo fue bastante bien, pero con Ikki y Meelo las cosas fueron totalmente diferentes, estaba muy cansada y nunca tenía ganas de ello- La mujer mayor habló con cierto humor. –Tenzin perfeccionó sus técnicas para meditar-
-Es tan desesperante, ya son siete meses y ella ya ni siquiera deja que la abrace, siempre está entre nosotras esa incomoda almohada de maternidad, la detesto- Korra bufó con frustración, el embarazo no estaba resultando tan reconfortante. Aunque Asami y ella habían tenido muchísimos momentos preciosos, el avatar estaba considerando este embarazo como el único y exclusivo.
-Sé que estas siendo muy paciente al respecto y sé también que esto puede cansarte, pero Korra solo tienes que aguantar un poco más- Pema insistió. –Sé que eres una persona inteligente y sabrás como llevar el sexo, cuando estamos embarazadas el sentirnos amadas y comprendidas nos ayuda muchísimo-
Entonces el avatar tuvo la mejor de sus ideas.
…
Asami estaba muy agotada, tenía un ligero dolor de espalda y unas ganas terribles de comer rollos de canela cuando por fin llegó a casa. Había tenido una junta de comité en Industrias Futuro y sentía que ya no podía aguantar un minuto más dentro de aquellos edificios, era terriblemente complicado tratar de lidiar con una empresa y con un embarazo al mismo tiempo.
Ryu la saludó como de costumbre y la ingeniera se sorprendió de que su esposa no hubiese hecho ya lo mismo.
-¿Dónde está Korra?- Preguntó con curiosidad mientras la buscaba con la vista por la sala.
-Bueno, me ha pedido que nadie la moleste…- El mayordomo se rascó la cabeza con nerviosismo. –Está en la habitación de huéspedes, la segunda casi al final del pasillo-
Asami lo miró confundida y con el ceño ligeramente fruncido, si lo que había escuchado era cierto, Korra estaba en la habitación que habían designado para que fuera del bebé. Sin saber muy bien porque eso la enojaba, la ingeniera se dejó ir en aquella dirección.
Ryu se quedó en su sitio preguntándose si debía detenerla o dejarla continuar.
Asami atravesó el pasillo con pasos firmes y finalmente alcanzó la puerta. Sus ojos se abrieron enormes y un sentimiento le inundó el pecho.
-¿Te gusta?- Preguntó el avatar que ya se había percatado de su intromisión en la habitación y la miraba con intensidad.
Aquella pieza estaba vacía y el color vino de las paredes había sido sustituido por un azul suave y cálido. Korra estaba en medio de la habitación sosteniendo una brocha entre las manos mientras su rostro y sus ropas estaban salpicados de la pintura. El corazón de Asami bombeó de prisa mientras una gran alegría se reflejaba en sus labios.
-¿Te ha gustado?- Preguntó el avatar una vez más. –Es ese color azul que te gustó de la tienda de Genki, no es oscuro ni tampoco triste…- Korra explicaba mientras se acercaba a su esposa. –Es más bien suave como el cielo- Finalizó con una sonrisa.
-Es hermoso…- La ingeniera susurró mientras sus ojos se inundaban de alegría. –Pero… ¿Por qué?...- Asami no estaba segura de lo que quería preguntar.
-He estado pensando en muchas cosas…- El avatar se deshizo de la brocha que tenía entre sus manos. –En dos meses más nuestro bebé estará aquí y nosotras no tenemos lista su habitación, ni siquiera hemos hablado de los nombres- Korra se acercó hasta su esposa y la cogió de las manos. –Has estado haciendo un gran esfuerzo lidiando con el embarazo, la empresa y… yo solo he estado aquí haciendo tareas de avatar-
Asami negó con un movimiento de cabeza. –Haz hecho muchas cosas también, me has apoyado muchísimo y lo más importe…- La ingeniera soltó una de las manos de Korra para acariciarle la mejilla. –Te has quedado conmigo siempre, sin importar que tan mal se han puesto las cosas- El avatar sonrió.
-Vamos a tener un bebé- Korra susurró con emoción. –Aguantaría todo esto una y otra vez si fuese necesario-
Asami le devolvió la sonrisa. –Este será el primero y el último- Habló con humor pero con cierta seriedad también.
-¿Y si algún día quisiese un hermano?- El avatar preguntó envolviéndola entre sus brazos.
-Supongo que no te importará probar la maternidad de primera mano- La ingeniera sonrió mientras envolvía sus brazos alrededor del cuello de Korra.
-Si eso te hiciese feliz- El avatar sugirió mientras buscaba rozar sus labios con los de su esposa, Korra no lo diría en voz alta pero Asami estaba enorme.
La directora de industrias futuro sonrió enormemente antes de volver su boca contra la de su esposa y fundirse en un beso.
…
Eran cerca de las 11 pm, Asami se encontraba acostada de lado abrazada a su almohada de maternidad porque el tamaño de su vientre ya no la dejaba dormir de ninguna otra manera, a su lado estaba el avatar quien tenía las manos tras la cabeza y miraba desde hacía un rato el techo que se levantaba por sobre las dos.
-¿Estas despierta?- Preguntó la ingeniera después de un rato en silencio.
-Si- Korra respondió volviendo la vista hacía la mujer que descansaba a su lado.
-¿En qué estás pensando?- Preguntó Asami con tranquilidad.
El silencio reino por un rato en la habitación antes de que el avatar volviese a hablar. -¿Qué te parece el nombre de Yûdai?- Korra preguntó.
-Es un nombre interesante- Respondió la ingeniera mientras una sonrisa se extendía en sus labios, había esperado bastante para que el avatar comenzase a hablar de los nombres que le gustaban para su hijo. –A mí me gusta más Hiyori- Expresó.
Korra frunció las cejas ligeramente. -¿Ese no es el nombre de una chica?- Apoyandose en un brazo, el avatar volvió toda su atención a la otra mujer.
-En mi empresa hay un joven que se llama Hiyori- Habló.
Korra la miró un largo momento antes de volver a hablar. -¿Y es guapo ese joven?- Preguntó con cierto recelo.
Asami sonrió ampliamente. -¿Estas celosa?- Preguntó con cierto humor.
-Podría ser- Respondió el avatar mientras desviaba la mirada.
La ingeniera rio con humor. –Vamos Korra, estoy hecha una ballena-delfín- Respondió con cierto humor y algo de pesar mientras deslizaba su mano a lo largo de su abultado abdomen. -¿Quién podría fijarse en mí?- Preguntó con inocencia.
Pero el avatar no se rio. –Yo me fijo en ti- Respondió con seriedad mientras miraba a su esposa con intensidad. –Me fijo en la sensualidad que adquiriste con el embarazo, me fijo en el increíble brillo que hay en tu mirada cuando hablas de nuestro bebé, me fijo también en la nueva y excitante curva de tu cuerpo que me hace querer quitarte la ropa a mordidas y llenarte de besos…- Korra habló con intensidad y Asami gimió despacio.
¿Qué era eso que estaba experimentando de pronto? Asami empujó con su pie la almohada que la separaba de su esposa y con cierta inseguridad se apresuró a unir sus labios en un beso que comenzó suave.
-Haz estado tan preocupada por mí y por nuestro bebé- Asami susurró contra la boca del avatar mientras terminaba de deshacerse de la almohada que se interponía entre ellas. Korra terminó de empujarla con sus pies y finalmente la pateó lejos de la cama, había odiado ese horrible trasto desde el primer día que la ingeniera lo trajo a casa.
-He pensado en que mañana podrimos comprar algunos muebles para la habitación del bebé- Korra susurró entre gemidos mientras sentía las manos de su esposa comenzar a invadir sus hombros y su cuello, el avatar no supo con seguridad cuando fue que Asami se encontró a horcajadas sobre su cuerpo.
-Repite lo que has dicho- La ingeniera hablo con excitación mientras sus besos comenzaban a descender por el la mandíbula de la morena.
Korra hizo un esfuerzo por pensar en lo que había dicho con anterioridad, había deseado tanto hacerle el amor a su esposa que tener la oportunidad le hacía imposible pensar con claridad en cualquier otra cosa.
-¿Lo de comprar muebles para el bebé?- Habló entre gemidos mientras sus manos se deslizaban por debajo de la blusa de la mujer que tenía enfrente.
-Eso no…- Asami se apartó un poco dándole a al avatar la oportunidad de sacarle la blusa y así lo hizo. –Lo que dijiste antes, lo que te gusta de mi- Korra no perdió la oportunidad y después de haberle sacado la blusa a la otra mujer, sus labios se deslizaron hacía el cuello de la ingeniera mientras chupaba y mordía suavemente.
-Creo que eres…- Korra habló entre cortada por la excitación, con su aliento rozando la sensible piel del cuello de Asami. –La mujer más hermosa de todos los reinos…- Continuó besando hasta alcanzarle la clavícula. –Me encanta el sabor suave de tu piel…- Susurró casi en su oído antes de continuar regando besos en la zona. –Y estoy convencida de que ninguna mujer embarazada se ha visto jamás tan hermosa como tú- Susurró contra su oído antes de volver a buscar sus labios y fundirse en un beso apasionada. Sus manos se movían ágilmente a lo largo de su vientre y su espalda antes de alcanzar el broche de su sostén.
Las inseguridades de Asami se esfumaron por esa noche mientras el avatar le hacia el amor…
Y aquí termina un capítulo más...
Como ya es costumbre, +6 reviews y sin falta, posteo el siguiente...
Lamento si alguien se ha sentido decepcionado ante el hecho de que haya decidido que sea un niño, les aseguro que tiene una razón de ser.
Hablando del siguiente capitulo, les dejaré que piensen un poco sobre que les gustaría leer "Faltan solo dos meses"... Les spoileo un poco acerca de lo que yo he pensado (¿Que tal que Tonraq decide hablar finalmente con Korra? ¿Qué le diría?) ... Todo comentario, es ampliamente bien resivido.
