Hola
Pido una disculpa por mi ausencia. Tuve mucho trabajo y estuve de viaje por la navidad y comisiones... En fin, muchas cosas. Agradezco la cantidad de reviews que me han escrito, ha sido genial leerle y ver que les gusta mi historia. Es por ustedes que sigo escribiendo. Para no abrumarles más, les dejo el capítulo. Espero que les guste mucho y una vez más, muchas gracias por tomarse un momentito para escibirme un review.
Advertencia: La Leyenda de Korra no me pertenece ni sus personajes.
-8 meses-
Eran cerca de la seis de la tarde y Asami trataba inútilmente de relajarse. Tenía los pies hinchados y el cuerpo muy cansado para incluso querer levantarse del sofá ante el sonido de la puerta. Su abultado abdomen resaltaba en su vestido rojo y un libro estaba olvidado en su costado. La morena esperó que fuese Korra quien atravesase la puerta.
-Señorita Sato, tiene visita- Ryu anunció desde el umbral de la puerta que daba a la sala donde Asami descansaba.
Sin muchos ánimos, volvió el rostro hacia su servidor.
-¿De quién se trata?- Preguntó.
-Lamento importunarte Asami- Una voz ronca resonó a las espaldas de Ryu, la ingeniera le reconoció enseguida mientras aparecía por el umbral.
-Tonraq…- Susurró por lo bajo mientras se ponía de pie.
Aquel hombre corpulento se acercó hasta Asami mientras su mirada se llenaba de sorpresa.
-Estas… enorme- El líder de la tribu del agua del sur miraba con intensidad su hinchado abdomen. El silencio se extendió un momento, la ingeniera se encontró ligeramente sonrojada ante aquel comentario. –Esperaba encontrarte muy embarazada pero esto ha superado mis expectativas- Habló con una sonrisa nerviosa.
Asami se sintió extrañamente relajada ante la reacción positiva del padre de Korra. Sabía que las cosas habían quedado muy tensas la última vez, más sin embargo, la directora de Industrias Futuro siempre se había sentido muy segura ante aquel hombre, siempre había sido como un segundo padre para ella.
-Ni que lo digas…- La ingeniera habló con cierto humor. –Ya no puedo esperar a nazca- Mencionó mientras deslizaba sus manos a lo largo de su vientre mientras una expresión de ternura se reflejaba en su rostro.
Tonraq sonrió conmovido antes de moverse con cierto nerviosismo. –La verdad es que te vez increíble embarazada, te sienta muy bien- Continuó alagando.
La ingeniera sonrió con emoción. –Korra está muy emocionada, últimamente no quiere separarse de mi ni siquiera para ir al baño-
-Yo estaba igual cuando Senna- Con un gesto Asami lo invitó a sentarse. –Aún recuerdo lo nervioso que me sentía, no quería que se levantara de la cama por ningún motivo-
Aquel hombre tomó asiento junto a la mujer embarazada. –Debe ser hereditario- Susurró la ingeniera con humor. El líder de la tribu la imitó un momento antes de mirarla con preocupación.
-¿Cómo está el bebé?- Preguntó con seriedad.
Asami sonrió. –Está perfecto, el medico dijo que todo va normal, que nuestro pequeño está muy sano y no tardará mucho antes de que se decida a nacer- La mujer habló con ilusión mientras acariciaba su vientre.
El rostro de Tonraq se iluminó. -¿Es un varón?- Preguntó sorprendido y emocionado.
La directora de industrias futuro asintió contagiada de la emoción de su acompañante.
El líder de la tribu agua del sur sonrió enormemente orgulloso. –El primogénito… - Susurró casi para sí mismo antes de que su sonrisa decayera. –Yo tengo que disculparme contigo- Finalmente reconoció el motivo de su visita. –El día que me enteré de la noticia estaba lleno de dudas, todo ha sido tan nuevo y debo reconocer que no me encontraba preparado para descubrir que todo lo que ha sucedido con mi hija nunca ha sido como yo lo he deseado-
La ingeniera frunció ligeramente las cejas. -¿A qué te refieres?- Preguntó con intriga y confusión.
-Desde el día que nació, Korra ha roto con todas las expectativas que yo tenía para ella- El semblante de Tonraq se volvió serio. –No quiero decir con esto que estoy decepcionado, de ninguna manera me siento así por las decisiones de mi hija, al contrario, me encuentro decepcionado de la manera en la que yo he ido tomando las cosas…- El tono en su voz era más bajo. –Siempre supe que Korra no iba a ser como cualquier chica normal, pero aun así en el fondo yo seguía deseando algo convencional para ella-
-¿Estás diciendo que yo no he sido algo convencional?- Asami no se inmutó.
-No te ofendas, he llegado a quererte como una segunda hija y reconozco abiertamente que nunca he visto a Korra tan feliz como lo es contigo- El hombre habló con ternura mientras miraba a la mujer que tenía junto a él. –Es solo que siempre he deseado lo mejor para ella y hoy estoy convencido, que no hay nadie mejor para mi hija que tú- Tonraq reconoció.
De pronto los ojos de la ingeniera se llenaron de lágrimas ante aquella confesión.
-Korra pudo ver su felicidad en ti y me ha costado mucho trabajo entenderlo, pero ahora estoy seguro que con nadie será más feliz como lo es contigo y como lo será cuando mi nieto nazca- El hombre mayor sonrió con nostalgia y Asami lo invitó entre lágrimas a que tocara su vientre por primera vez.
…
El avatar se encontraba pensativa mientras admiraba los papeles que sostenía entre sus manos. Releyó con interés paso por paso cada una de las instrucciones que debía seguir a continuación antes de mirar las piezas que se encontraban distribuidas a lo largo de toda la habitación.
-¿Segura que no necesitas que te ayude?- Preguntó Asami desde el umbral de la puerta, tenía una sonrisa divertida en sus labios.
Korra tenía las cejas ligeramente fruncidas mientras analizaba todas las piezas de madera que estaban a su alrededor.
-De ninguna manera- Respondió con seriedad mientras se rascaba la barbilla. –Yo puedo armarla, solo debo leer muy bien el manual- Habló sin mirar a la otra mujer.
-Sabes que soy ingeniera de profesión y estas cosas no tienen ninguna dificultad para mi ¿cierto?- Recalcó mientras acariciaba tiernamente su vientre hinchado.
El avatar no respondió mientras tomaba en sus manos la primera pieza con la que se decidió comenzar.
-Yo sugeriría que comenzases por la base- Señalo Asami con cierto humor. –Es esa pieza grande que esta por ahí- Señaló.
Korra la miró con intriga antes de volverse hacía la pieza señalada. –Puedo hacerlo yo sola- Recalcó mientras volvía a coger el instructivo.
-Cariño, es una cuna ensamblable, yo podría ayudarte sin ningún problema- La ingeniera intentó una vez más.
-No está en discusión, yo lo armaré y tú puedes tomar asiento por ahí mientras lo hago- La maestra de los cuatro elemento no debatió mientras continuaba con el análisis del instructivo y las piezas.
…
El avatar se limpió el sudor de la frente mientras sostenía un desarmador en la mano. El sonido de la puerta la distrajo un segundo antes de que volviese a concentrarse en armar la cuna de su bebé. Cada vez le faltaba menos, aunque la pieza que intentaba insertar en ese momento estaba teniendo dificultades para conectar con la que se supone debería.
-Korra…- Asami se asomó por el umbral de la puerta. –Tienes visita- Susurró por lo bajo. Tonraq venía caminando detrás de ella.
El avatar levantó el rostro y se topó con unos profundos ojos azules, su respiración se volvió pesada mientras el enojo hacía su aparición en su pecho. Korra frunció las cejas y volvió a su tarea de armar la cuna tratando de ignorar la presencia de su padre. La ingeniera por su parte, desapareció por el pasillo dándoles intimidad a las otras dos personas.
-¿Cómo estás?- Preguntó el líder de la tribu agua del sur. Aún no se había atrevido a entrar por completo en la habitación.
El avatar no respondió, continuó intentando encajar las piezas con más esmero.
Tonraq se mantuvo quieto un rato, buscando las palabras que con las cuales comenzar a hablar. Finalmente, titubeante habló. –Creo que esa pieza está al revés-
Korra detuvo sus movimientos un momento antes de girar la pieza y volver a su labor sin ni siquiera volver el rostro hacia su padre.
-Sé que estas enfadada conmigo…- Tonraq comenzó a hablar con más seguridad. –Tienes razones para estarlo y es por eso que yo he venido a disculparme por mi actitud-
El avatar ni se movió, terminó de atornillar la pieza que sostenía y volvió a por el instructivo, ignorando totalmente a aquel hombre.
El líder de la tribu se adentró en la habitación. –Korra, lamento profundamente la manera en la que me comporté contigo en tu última visita, he estado sintiéndome tan avergonzado…- Tonraq se sinceró. –Eres mi única hija y yo no he estado apoyándote siempre-
El avatar apretó ligeramente la mandíbula, pero no lo miró ni dijo nada.
-Desde el principio todo ha sido muy difícil para mí, honestamente desde que supe que te casarías con Asami dejé de pensar en que alguna vez pudiese llegar a tener un nieto, la idea parecía descabellada, así que dejé de pensarlo- Habló con más confianza. –Y entonces estabas ahí, diciéndome que por algún método mágico tú y Asami estaban esperando un bebé-
Korra detuvo sus movimientos pero aún continuó sin mirar a su progenitor.
-Yo debía alegrarme con la noticia pero en lugar de ello me sentí preocupado, tenía todas estas dudas absurdas y miedos…- Tonraq se acercó más a su hija. –Sé que debía confiar en ti, que debía estar de tu lado y lamento mucho no haber sido un apoyo para ti- Aquel imponente hombre estaba de cuclillas mirando al avatar con los ojos húmedos.
Korra por fin lo miró. -¿Tanto tiempo te llevó darte cuenta?- Preguntó entre enojada y conmovida. Las lágrimas ya habían aparecido en sus ojos.
Tonraq negó con un movimiento de su cabeza. –Supe que me había equivocado dos minutos después de que te vi partir-
-Han pasado cinco meses papá- Korra reclamó.
-Lo sé- El hombre respondió. –No recuerdo a Asami tan… grande- Titubeó y el avatar sonrió ligeramente con la expresión de su padre. –Es solo que no sabía cómo decirte todo esto, me llevó un tiempo convencerme de que has estado haciendo lo correcto, has estado siguiendo a tu corazón y yo no había querido ver eso- Tonraq se limpió las lágrimas del rostro.
-Mi corazón esta con Asami siempre- Korra habló con seguridad y su progenitor sonrió.
-Lo sé, y quiero que me perdones por dudar- Aquel hombre pidió. El avatar sintió que el corazón se le estremecía.
Korra le sonrió a su padre antes de hablar. -¿Sabes que mi hijo será un maestro agua?- Preguntó con ilusión.
Tonraq sonrió ampliamente. –Katara me lo ha dicho ya, es una noticia estupenda- El avatar sonrió llena de orgullo, segura de que ahora en adelante contaría con el apoyo incondicional de su padre. -¿Ya han escogido un nombre? Porque sería increíble que tuviese un nombre tradicional de la tribu- Tonraq sugirió.
Korra hizo una mueca de disgusto. –Esos nombres no son muy… bonito-
El líder de la tribu sonrió. –Si hubieses sido varón, Senna y yo te hubiésemos llamado Kunko- La mueca del avatar se volvió mayor.
Gracias una vez más por leer y por haber llegado hasta aquí. Espero que les haya gustado y esperaré paciente por sus reviews.
+7 reviews y posteo el siguiente capitulo.
¿Qué tal una Asami super embarazada? ¿Ya debería nacer el bebé? Acepto sugerencias para el nombre del bebé. Nos leemos.
