Hola;
He vuelto y estoy decidida a terminar esta historia.
La respuesta fue excelente y espero que quienes la leyeron alguna vez, decidan terminarla conmigo.
Muchas gracias por el apoyo.
Este capitulo es corto, los demás prometo que estarán mejor ;)
Asami mira por la ventana desde su oficina en el último piso del gran edificio de Industrias Futuro.
Hoy es el primer día en el que ha decidido volver a trabajar desde que dió a luz hace casi 4 meses. Esta es la primera vez que sale de casa sin su pequeño.
Asami adora pasar el tiempo con su bebé. Hiroshi es hermoso en todos los sentidos. Todo el mundo la alertó sobre lo abrumante que podía ser la maternidad y lo complejo que serían los primeros meses, ya que el pequeño depende 100% de ella, pero Asami aunque está de acuerdo en que no ha sido fácil, no puede decir que es lo peor del mundo.
Cuando el pequeño Hiroshi toma con su pequeña manito su dedo y sus hermosos ojos azules están puestos en ella mientras lo amamanta, Asami muere de ternura.
Adora al pequeño Hiroshi y adora cada minuto de ser su madre.
Esto sin duda no se parece en nada a lo que planeo, pero compartir esta inmensa felicidad con Korra, hace que todo haya valido totalmente la pena.
Asami puede decir que tiene todo en el mundo para ser feliz, ella es sin duda inmensamente feliz.
Y volver al trabajo era algo que de verdad anhelaba muchísimo.
Pero ahora, estando ahí en su oficina, no puede pensar en nada más que volver a casa con su pequeño hijo. Lo extraña cada minuto y aunque es consciente de todas las responsabilidades que tiene en Industrias Futuro, Asami no puede dejar de desear estar en casa con su bebé.
Esto no significa que Asami desconfíe de Korra, el Avatar ha demostrado innumerables ocasiones lo mucho que ama a Hiroshi y lo capaz que es de hacerse cargo de su propio hijo, pero Asami quiere estar ahí, con ellos, en la tranquilidad de su casa.
Así que se esfuerza, porque ella necesita recuperar su vida empresarial y necesita aprender a equilibrar su vida familiar con el trabajo. Solo que no puede dejar de extrañar a Horishi.
Asami mira por la ventana y suspira.
Necesita terminar su jornada laboral para volver a casa con su hijo.
Es así como tiene que ser.
…
Korra jamás había estado completamente a solas con Hiroshi.
Muchas veces se había quedado a solas con él en casa cuando Asami dormía porque estaba agotada, Korra sabía perfectamente cómo cuidarlo, pero si alguna vez, algo salía mal, siempre estaba Asami ahí para ayudarla.
Pero esta vez era distinto, ambas estuvieron de acuerdo en que era momento de recuperar sus vidas y aprender a equilibrarlas con su nueva vida familiar. Korra entendía perfecto que Asami debía volver a Industrias Futuro ya que la empresa estaba resintiendo su ausencia y Asami entendía perfecto que Korra tenía responsabilidades como Avatar, así que en su momento ella también debía apoyarla.
Así que hoy Korra se quedaría con Hiroshi mientras Asami volvía al trabajo.
Y esto no era para nada malo, Korra incluso estaba encantada con la idea, si no hubiese un pequeño detalle que pasó totalmente por alto.
Korra jamás había logrado hacer dormir a Hiroshi.
Para tener 3 meses, el pequeño Sato dormía la mayor parte del tiempo, por lo que cuando salió de casa, Asami lo había dejado envuelto en su sabanita y dormido en su cuna. Korra tenía un par de onzas de leche materna que Asami le había dejado para alimentarlo en el transcurso del día por lo que el Avatar se sentía muy tranquila.
Así que cuando Hiroshi despertó, Korra no estaba realmente preocupada. Le dio un baño con esponja, le cantó algunas canciones mientras lo paseaba por la casa y finalmente le dió la leche calientita que Asami dejó preparada para alimentarlo, pero tal como había pasado en otras ocasiones, Hiroshi no se durmió.
-Es hora de que duermas, mi osito-koala- Susurró Korra mientras lo arrullaba.
El pequeño se removió entre sus brazos mientras se tallaba sus ojos con sus pequeños y regordetes puños, estaba notablemente cansado. Pero no se dormía.
Korra continuó arrullandolo, le cantó una canción y lo colocó en su cuna.
Pero el bebé no se durmió.
-Venga Hiroshi, no seas testarudo, Asami no está en casa- Korra se dirigió a él como si fuesen dos adultos en una discusión.
El pequeño frunció sus pequeñas cejas y continuó removiendose en su sitio.
Korra volvió a insistir arrullandolo por varios minutos, pero Hiroshi no se durmió.
Solo bostezaba y se removía inquieto.
-Venga Hiroshi, mami tiene que trabajar y tú tienes que dormir- Insistió Korra mientras volvía a sostenerlo entre sus brazos. El bebé comenzó a hacer pucheros. -Yo se que la echas de menos y tal vez mami sabe hacer mejor esto de ser mamá que yo, pero tienes que confiar en mí, yo también soy tu mamá y estoy haciendo mi mejor esfuerzo- Recalcó con ternura mientras lo abrazaba.
Eran palabras dirigidas al pequeño, pero también a sí misma.
…
Eran casi las 4 de la tarde.
Asami acababa de terminar una reunión con posibles inversionistas.
Caminó por el pasillo hasta su oficina, antes de atravesar la puerta su secretaria se le adelantó pegándose a su lado.
-Aún queda pendiente para el día de hoy una una entrevista para Republic Magazine a las 5, ahora que ha regresado, el área de operaciones está solicitando una reunión y Yasuo está insistiendo que deberían reunirse para revisar el programa de expansión de la empresa- Abordó rápidamente, casi sin respirar. -Yasuhiro de la nación del fuego ha estado insistiendo también por la radio en que te comuniques con él y … -Antes de que pudiera continuar Asami se le adelantó.
-¿Quién es Yasuhiro?- Preguntó casi por inercia, interrumpiendo. Estaba distraída, sin duda estaba siendo demasiado agotador haber vuelto.
-Oh…- La chica revisó sus anotaciones. - Es el dueño de Aki industries, tiene casi 2 meses tratando de comunicarse con usted, le había comentado de su ausencia por maternidad pero hoy ha estado muy insistente ya que se sabe que ha vuelto-
Asami bufó por lo bajo, estaba exhausta y todo lo que podía pensar era en volver a casa con su hijo lo antes posible.
Podía escuchar a su secretaria aún hablando sobre todos los pendientes que le quedaban pero ya no estaba prestando atención cuando continuó caminando a su oficina.
De verdad estaba muy agotada.
-... y por cierto, su esposa está esperándola en su oficina- Finalizó justo cuando Asami abría la puerta para entrar.
Korra estaba de espaldas mirando por la ventana.
-¡Korra!- Exclamó con emoción mientras se apresuraba. Estaba a punto de preguntar por Hiroshi cuando la morena se dió la vuelta, revelando que traía su canguro delante y el pequeño estaba perfectamente acomodado entre las telas, pegado a su pecho.
Korra se apresuró a colocar un dedo sobre sus labios, advirtiendo que hablaran por lo bajo.
Asami se detuvo a tiempo y volviéndose a su secretaria habló.
-Que nadie me moleste, Akira- Fue apenas un poco más que un susurro.
El corazón de Asami se llenó de emoción cuando caminaba hacia su sonriente esposa.
-Te echabamos de menos así que decidimos venir a visitarte- Habló el avatar por lo bajo. -Pero creo que nos venció el sueño en el camino- Korra peinó los cabellos del bebé que descansaba dormido sobre su pecho.
Asami sonrió con ternura. Korra miraba con amor al pequeño y volvía la vista hacia ella.
-Ha sido horrible estar lejos de ustedes- Susurró mientras besaba la frente de su esposa y juntaba su propia frente con ella.
-Creo que hicimos esto muy rápido- Respondió Korra por lo bajo. -Tal vez debimos buscar una forma de hacerlo menos drástico-
Asami sonrió.
-Estoy totalmente de acuerdo- Susurró la mayor disfrutando de la cercanía de su familia mientras apoyaba sus manos en las caderas de Korra.
El avatar acunaba al pequeño Hiroshi que dormía tranquilamente en medio de sus madres.
Ahora si todo estaba perfecto.
Ya tendría tiempo Asami de separar su vida laboral de la familiar, por el momento no pensaría en ello.
-Por cierto… - Susurró. -Estoy orgullosa de que hayas logrado dormir a Hiroshi- Su tono de voz era divertido.
Espero que les haya gustado.
Nos seguimos leyendo.
Saludos a todos.
