Disclaimer: Miraculous: Tales of Ladybug and Chat Noir no me pertenece. Es de Thomas Astruc (Hawkdaddy) y Zagtoon Animation. La trama de esta historia si es mía.
Colección: El Cofre de la Reina
No esto otra vez.
El labial de Marinette tenía sabor a menta, lo que facilito que Chloe se dejara llevar por ella. Sus labios se sentían suaves e hinchados, a diferencia de los labios partidos y secos de Chloe. Marinette no tardó en apretarla contra la pared detrás de ambas y empezó a jugar con su cabello mientras movía su rostro a la posición que más le acomodaba. Chloe no supo exactamente qué hacer en ese momento, porque una parte de ella ensero quería seguir besando a su compañera de cuarto temporal.
Entonces, la puerta de la habitación se abrió de golpe y una mujer de cabello castaño con una mueca enojada difícil de ignorar.
—No esto otra vez — dijo la mujer antes de tomar la mano de Marinette y separarla de la joven rubia.
Chloe solo pudo observarlas mientras comenzaban a pelear.
—Bueno, si ya me conoces no sé porque te enojas — dijo Marinette.
—Porque me haces daño cada vez que haces esto — respondió la castaña.
—¡Deja de mentir, Lila! — respondió Marinette gritando.
En ese momento, Chloe quiso salir corriendo, pero aquello probablemente llamaría demasiado la atención. Así que, con tranquilidad, comenzó a deslizarse por la pared hacía la puerta.
—No estoy mintiendo — respondió la mujer — siempre sales con estas amantes ocasionales como si no pasará nada.
—Te dije que me gustan las chicas, todas las chicas — interrumpió Marinette — cuando empezamos a salir te advertí que si no era una relación abierta no quería nada.
—Pero siempre sales con gente sin decirme — reclamó Lila.
—Porque cada vez que te digo que voy a ir a una cita con alguien o que acabo de conocer a una chica te enojas y me montas un drama — gritó Marinette.
Chloe sentía que la puerta estaba cada vez más cerca y con ella su libertad.
—Es que no quiero que salgas con nadie — dijo Lila con lágrimas en los ojos — te amo y si tú me amarás yo sería suficiente.
—Te amo, pero también me enamoro de otras personas y por eso no eres suficiente — respondió Marinette con frialdad.
—Si ese es caso, entonces tendríamos que terminar — amenazó Lila.
—Me parece lo correcto — concordó Marinette — ¡terminamos!
Chloe estaba a no menos de un metro de su libertad.
—¡Ah! No, tu no me vas a terminar — replicó Lila — esta relación se termina como yo diga y cuando yo diga.
—Pues esta relación no va a continuar si no me dejas hace lo que quiero — dijo Marinette firmemente — y yo voy a seguir saliendo a conocer chicas, y a besar chicas y a tener tanto sexo con tantas mujeres como se me dé la regalada gana.
—¿Enserio? — preguntó Lila indignada.
—¡Vámonos Chloe! ¿Quieres ir a cenar conmigo? — llamó Marinette.
La rubia estaba por salir de la habitación, cuando Marinette pareció volver a notarla. Sin darle tiempo a realmente responder a su pregunta, Chloe se vio arrastrada fuera de la habitación del hotel.
—¡Espera! — grito Lila detrás de ellas.
—¿Qué quieres ahora? — respondió Marinette sin dejar de caminar.
—No voy a dejar que vayas sola con esta — dijo Lila.
—Esta tiene nombre — interrumpió la susodicha — mi nombre es Chloe Bourgeois.
—Mi Chloe es muy hermosa — comentó Marinette, sin hacer caso de las palabras de su novia.
Chloe sintió sus mejillas sonrojarse, pero no contestó nada. Realmente esto no era lo que ella esperaba cuando decidió tomar unas vacaciones en la playa.
¡Hola!
Esto fue muy raro, pero me gusto. He tenido poco tiempo para escribir esto.
En fin, espero que les haya gustado, ¡besos!
