Red:
Blue miro a su mejor amigo y rival en el instante en que agarro su Pokegear al emitir su sonido, y al ver su sonrisa boba, rodó los ojos y supo que el entrenamiento para sus Pokémon del Gimnasio, que fue la razón por la que lo llamo para reunirse en primer lugar, tendría que esperar un poco más.
Le indico a su equipo que podían retirarse a descansar un momento y los llamaría cuando comenzaran.
Le dirigió a su amigo una mirada cansada mientras seguía hablando por el aparato tecnológico. Honestamente, la actitud de Red ya empezaba a cansarlo un poquito, no entendía como pudo cambiar tanto de un día para otro.
Bueno, si lo sabía, solo que aun no podía creerlo.
Entonces, la sonrisa del pelinegro se ensancha aun más y cuelga, para guardar el dispositivo deprisa en uno de los bolsillos de su chaqueta.
-Te vas, ¿cierto?- Blue hablo antes que su amigo, sabiendo la respuesta.
Red asintió, dándole una sonrisa de disculpas y se va fuera del Gimnasio.
Blue hace mucho había aprendido a entender el silencio y sonrisas de su amigo, sabiendo lo callado y lo malo que es para socializar, así que no pidió explicaciones.
Suspira, y esa es otra actitud que últimamente le fastidia. Entiende que quiera privacidad al hablar por teléfono, ¿pero era necesario que se fuera del gimnasio para eso? ¿No podía hablar en una de las salas de espera que tenía? ¿Por que irse y dejarlo solo como un tonto? ¿De que hablara su mejor amigo para que no quiera ser escuchado?
Vale, tal vez se esta pasando con el fastidio. No puede molestarte con Red porque quiera privacidad, y tal vez, las burlas de él y su abuelo tuvieran algo que ver en eso, pero no podía culparlos.
Red con novia era algo tan raro como un Mew Varicolor, pero sucedió, y con la persona más impensable que cualquiera que conociera a Red pudiera imaginar. Pero sucedió. ¿Cómo no emocionarse con eso? Era un misterio el como han podido mantener su relación en secreto sin que los reporteros se enteraran, pero puede que la distancia y el que nadie los imagine como pareja ayuda.
Él lo sabía porque era su mejor amigo obviamente... y porque un día que ella estuvo en la ciudad, los vio por accidente besándolos. Fue una situación bastante incomoda.
Además, cada vez que ella lo llama o manda un mensaje, una sonrisa tonta aparece en el rostro casi sin emociones de Red. Eso era todo un milagro y digno de burla. Se rio mucho cuando se lo hizo ver a su amigo.
¿Pero que más podía hacer? Su mejor amigo tenía novia, y siempre se imagino que de los dos, él sería el primero en tenerla. Red era un ermitaño en su mayoría de veces y casi no expresaba emociones fuera de las batallas o de algunos amigos; pero cuando sonríe de esa forma es imposible no notarlo y reírse.
Ok, puede que si se merezca que Red lo dejara plantado para hablar con su novia, pero igual no se arrepiente.
Blue fija la vista en la arena y piensa como podrá entrenar ahora con sus Pokémon. Tal vez otro líder de Gimnasio este libre para entrenar ahora.
Cynthia:
La anciana de la aldea de Pueblo Caelestis mira inquiridoramente a su nieta, tratando de averiguar que es lo que ha puesto su actitud tan alegre.
Su nieta esta en su pueblo natal, donde varios de sus compañeros ancianos, protectores de las tradiciones del pueblo, vinieron a visitarlos para charlar un poco. La extraña actitud de la rubia tiene sus cosas buenas y malas en ese momento.
Buenas: En sus delicadas y fuertes facciones no se mostró el cansancio camuflado en una sonrisa cortes cuando escucho de las otras personas mayores como había que cuidar las tradiciones y el pasado de Sinnoh. Cynthia siempre se ha preocupado por esas cosas, por eso, aparte de Campeona, es arqueóloga y participa en cualquier actividad relacionada a la historia de Sinnoh y sus Pokémon, pero escuchar las mismas cosas que ha escuchado de niña cuando quiere un descanso de sus deberes puede ser agotador para cualquiera; pero su rostro brillaba. Aunque el cansancio seguía ahí, Cynthia se molesta mucho más en ocultarlo, y fue buena. Ella misma no se abría dado cuenta si no conociera tan bien a su nieta.
Malas: se distrae. No sabe porque, pero Cynthia se encuentra en las nubes a cada rato que alguien le habla, y mantiene una pequeña sonrisa muy notoria. No es malo en si, pero es muy extraño que alguien como su nieta este con la cabeza en las nubes, eso podría traerle problemas en sus deberes.
Así que, guiada por la curiosidad que su edad trae por los miembros más jóvenes de su familia, intenta averiguar que pasa.
Sentada en un sillón en su casa, y con un libro en mano para disimular, mira con atención a su nieta, que acariciaba la cabeza de su Glaceon que estaba acostado en sus piernas con una mano, y con la otra sujetaba su Pokegear, hablando con alguien con una sonrisa que nunca antes le había visto.
Pero se le hacía familiar...
-Señora- la anciana se sobresalta cuando escucha una voz, y voltea a ver a la joven Dawn, la asistente del profesor Serbal, que la mira con una ceja alzada. La joven entrenadora había llegado hace dos horas para buscar información de la Columna Lanza y los Pokémon Legendarios del Tiempo y el Espacio después del incidente con el Equipo Galaxia y Giratina. -¿Esta bien?-.
-Niña, no vuelvas a acercarte a mi de esa forma, me darás un ataque- le reprendió suavemente.
-Lo siento, ¿pero que hace?-.
-Observar a mi nieta- regreso la vista a la rubia, achicando los ojos. -Ha estado rara últimamente, y me da curiosidad. Nada grave para que te preocupes, jovencita...-.
-¿Es eso?- Dawn mira un momento a Cynthia, antes de volver la atención a la señora mayor. -Es porque esta enamorada, ¿no?-.
De repente, la anciana abre los ojos de golpe de manera desmedida y vuelve a girarse a la joven.
-¿Qué has dicho, jovencita? ¿Enamorada? ¡¿De quien?!- ¿Cómo es posible que ella no haya notado eso antes en su nieta?
-De su novio, obviamente-.
-¡¿Cynthia tiene novio?!- Ahora si le daba un ataque.
Con la boca ligeramente abierta, la anciana de Pueblo Caelestis regresa su vista a su nieta, que estaba de pie y caminando a su cuarto, seguida de su eevelución, todo mientras se reía de quien sabe que.
Dawn sale de la casa, dejando a la mujer mayor piedra de la revelación que acaba de descubrir. Y la entiende, es algo difícil de creer.
Y es que, la Campeona de Sinnoh, que era considerada la entrenadora más poderosa del mundo, el deseo de muchos pero que parecía bastante lejana, en realidad tuviera novio, es de sorprenderse. Los reporteros y periódicos de chismes se harían un festín con eso.
Ella misma no creería eso si es que no hubiera conocido al novio de Cynthia durante un torneo. La sorpresa fue mayor al reconocer quien era.
Cynthia tenía buen gusto. A Dawn no le molestaría que Barry fuera un poco más calmado y callado como Red.
Alto Mando:
Creyeron que estaba normal. Participaba en cada evento que requería su presencia, mantenía su puesto de Campeona tras que la joven retadora rechazara ocuparlo tras su victoria. Entrenaba con ellos de vez en cuando. Todo normal.
Pero cada vez que los cuatro miembros del Alto Mando decidían pasar un tiempo como compañeros fuera de las batallas, Cynthia rechazo acompañarlos. La primera vez que lo hizo fue sorpresivo, ya que la rubia siempre se esforzó en llevarse bien con todos y era ella la que más insistía en que todos pasaran tiempo juntos. A pesar de eso, no hicieron ninguna queja, ya que pensaron que tendría otros asuntos.
Lo cual era cierto, pero no pensaron que fuera ESA clase de asuntos en el que ella pasaba tiempo con un entrenador famoso de otra región, que era su novio para rematar.
Cuando los vieron por primera vez, Fausto, el más enérgico de todos, quiso saber como empezaron a salir y desde cuando. Y aunque todos no tenían la misma energía que el Alto Mando de tipo fuego, compartían la misma curiosidad.
En cambio, ella solo les pidió que lo mantuvieran en secreto, sin responder las dudas.
Y aunque querían saber, aceptaron la petición. La vida personal de Cynthia no era algo en lo que debían meterse, y como no interfería en su trabajo como Campeona, no había problemas.
Aunque cada vez que los dejaba para irse con su novio, podía decirlo al menos. No solo irse y ya.
Y no solo eso. La actitud de Cynthia cambio desde que esta con ese entrenador de gorra roja. La Cynthia calmada y amable se convirtió en una Cynthia un poco más llena de energía y que disfrutaba aun más del silencio. Su cambio también se vio afectado en las batallas, en donde es incluso más brutal en sus combates. El nivel de sus Pokémon también aumento, ya ni siquiera necesita de usar a su característico Garchomp para derrotar a los entrenadores.
Fausto nunca olvidaría comoGaia fue derrotada por Cynthia usando solo su Togekiss y Glaceon. Por lo divertido que fue ver a la experta en tipo Tierra ser humillada, y por el bastonazo que le dio por reírse.
Leaf:
Bebió con fiereza su jugo, apachurrando un poco la caja. Claramente estaba enojada.
-¿Podrías dejar de hacer eso? Molesta- se quejo Sabrina, bebiendo calmadamente de su jugo. -Deberías dejar ese comportamiento-.
-¡No!-.
El envase se doblo, pero ya estaba vacío. La castaña se levanto para botarlo en la basura y volvió con rapidez, cruzándose de brazos y aun con su ceño fruncido. La actriz de Kanto siguió bebiendo de su jugo sin prisa.
-¿Y tu como puedes estar tan calmada? ¡Nos robaron a nuestro amigo! ¡Y fue una mala mujer!-.
Sabrina suspiro. -Como ya te dije Leaf, deberías dejar tu comportamiento, al igual que ese pensamiento. Pareces una mujer a la que le quitaron su hombre-.
-¡N-No me quitaron ningún hombre!- Dijo avergonzada. -¡Es solo que Cynthia es mala para Red! ¿Cómo puedes estar de acuerdo, Sabrina?-.
-¡Claro que no!- Replico la psíquica. -Solo estas celosa, Leaf. ¡Ce-lo-sa!-.
Leaf se hizo la ofendida de manera exagerada.
Sabrina siguió tomando de su jugo.
-Es mala-.
-No lo es- respondió tranquila la acusación.
La castaña con el nombre de una hoja giro la cabeza enojada.
¿Cómo es posible que Sabrina, una de las psíquica más poderosas del mundo, no pudiera notarlo? ¡Cynthia es una mala mujer para Red! Eso explica porque ya no quiere juntarse con Blue o con ella, cuando todo el tiempo, o se la pasaba vagando por el mundo buscando oponentes fuertes, o quería pasar todo el rato con ellos. Pero ahora los (la) deja de lado para estar con esa rubia oxigenada que esta en otra región. ¿Cómo sabe si esa malvada mujer no lo engaña? No soportaría ver al pobre Red destrozado.
Si eso pasara, ella no tendría de otra más que consolarlo.
Sabrina no necesitaba ser una psíquica para saber en que pensaba la castaña. Sus pensamientos gritaban para cualquiera que la viera.
-Leaf, no tiene nada de malo que Red tenga novia, hasta tú debes notar que gracias a Cynthia, se ha abierto más a la gente y habla mucho más de lo que solía hacerlo-.
-¿Y si lo esta engañando? Ambos viven en diferentes regiones y casi no se pueden ver. No sería raro que mientras habla con Red, este con otro hombre. Ya ha pasado con otras parejas-.
-No hablo por otras parejas, pero conocí una vez a Cynthia cuando vino a Kanto, y te puedo asegurar que no es esa clase de mujer. Se nota que se aman-.
Leaf jadeo al escucharla. ¡Sabrina se alió con el enemigo! ¡Y no se refiere al Equipo Rocket!
La expresión que hizo la castaña le dio a entender que Leaf se estaba inventando algo que no es. Suspiro y rodo los ojos.
Se pregunto, no por primera, ni última vez, porque tenía a esta chica entre sus amigos.
-¡Bu!-.
Red baja un afiche con información del siguiente World Pokemon Tournament y mira a su costado, sus ojos tienen un brillo burlesco a la rubia que hacía un puchero al ver que no lo asusto.
-No me mires así- la belleza rubia se cruzo de brazos y se sentó al lado de su novio fingiendo indignación, aprovechando para apoyar su cuerpo contra el de él.
El Kantoriano soltó una pequeña risa.
-¡No te rías!-.
En un rápido movimiento, Red agarro a Cynthia de la cintura, abrazándola y depositando un beso en su frente que le subió los colores a la Campeona, pero que sonrió encantadoramente.
-¿Nos vamos?- Hablo Red con voz baja, pero lo suficientemente claro para que ella lo escuchara.
-¡Vamos!- Ella se levanto y lo tomo de la mano, ayudándolo a levantarse y caminar entre la hierba del Bosque Verde.
Mientras avanzaban de camino al restaurante donde almorzarían antes de ir al cine a ver una película, hablaban de cosas triviales. Al tener estilos de vida similares, tenían muchas cosas en común y sus conversaciones eran muy amenas, aun cuando Cynthia era la que más hablaba de ellos dos, los gestos y miradas de Red decían más que las palabras, y ella había aprendido rápido a entenderlas.
Cuando se conocieron, fue en medio de un torneo donde Campeones, Líderes de Gimnasios y Altos Mandos de distintas regiones participaban, en donde les toco enfrentarse en una de las rondas.
Después de su combate y la finalización del torneo, intercambiaron números en el Pokegear con un deseo de volver a enfrentarse, ya que para ambos paso mucho desde que enfrentaron a un rival tan poderoso como lo era el otro.
Sus charlas siempre fueron amenas y al tener estilos de vida tan parecidos, siempre tenían temas de que hablar: ella escuchaba interesada las pocas, pero contundentes palabras que Red decía sobre los lugares que visitaba o los oponentes que enfrentaba, y él no se cansaba de escuchar todo sobre los hallazgos arqueológicos que ella descubría sobre el pasado de su región y de otras.
Eran buenos amigos y rivales; pero el amor llegó y se instalo en sus corazones de una manera que ninguno se espero, y que los hizo apreciarse como algo más.
Ese amor de repente, evoluciono sus sentimientos por el otro. Convirtiendo sus conversaciones en algo que llegaban a apreciar, extrañar la voz del otro, y las miradas casuales a unas de cariño. La llama de rivalidad se elevo a algo más profundo y hermoso. Logrando que la presencia del otro, aun a través de un dispositivo, fuera algo necesitado. Y que hizo que al probar los labios del otro, no quisieran separarse.
-¿Blue aun te molesta por nuestra relación?- Pregunto Cynthia, recibiendo un asentimiento de su novio. -Debe estar celoso de que aun sigue soltero. No le digas, pero creo que Diantha esta interesada en él-.
-¿La Campeona de Kalos?- Pregunto sorprendido.
-Ex-Campeona. Recuerda que hace poco perdió su titulo ante un chico llamado Kalm, aunque eso a ella no le molesta, así le da más tiempo libre y a dedicarse a su carrera de modelo-.
Red recordó la noticias de como un joven entrenador derroto a la Campeona de Kalos, consagrándose como el Campeón de la Región. Le recordó a él hace mucho. Le dieron ganas de ir a Kalos y retar al joven a un combate Pokemon.
-El amor hizo de la risa más dulce una melodía-.
-Mi abuela esta ansiosa de conocerte, fue ella la que me enseño sobre los mitos Pokemon. ¡Estoy segura que le agradarás!-.
El amor hizo de la sonrisa más nerviosa y tímida algo hermoso.
-No lo se...- Red bajo su gorra inseguro.
-No muerde. Ella es muy calmada y comprensiva, siempre y cuando no te duermas cuando hable de algo- la rubia se rio un poco. -Yo también quiero conocer a tu Madre-.
-Ella también quiere conocerte, me ha insistido en todo momento que te traiga a casa-.
-¡Entonces que sea hoy mismo, esta noche!-.
-Eeeh…- ahora Red maldecía hablar de más. Por estas cosas le gustaba ser callado.
La Campeona se río divertida por la expresión nerviosa de su novio, y se recargo en él.
Red sonrió y suspiro derrotado. Pero al ver la hermosa sonrisa de Cynthia, fue de las pocas veces que se alegro por perder.
El amor hizo el "estar juntos" algo bello.
Su relación no era fácil. Los deberes de ella, él siendo un trotamundos, ambos viviendo en diferentes regiones y siendo difícil el verse cara a cara; pero por el hermoso sentimiento que sentían al estar cerca del otro... lo valía.
Siguieron su camino para disfrutar del día, disfrutar de la tarde, y prepararse para la noche en donde la rubia se presentaría ante la madre de su novio, y no podía evitar emocionarse por eso.
Después de todo, estaban enamorados.
