Re Zero: La oscuridad de un reencarnado.
Capítulo 3, La naturaleza del miedo.
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La primera vista que me recibió fue la de muchos elfos mirándome con preocupación y asombro.
Podía notar su miedo e incertidumbre.
Observé mis alrededores un momento, y noté que estaba en el lugar que realmente había querido, este era el amplio campo de flores en el que Subaru había llevado a Emilia en su primera cita, por supuesto no los había traído a aquí solo porqué si, pero en general me pareció el mejor lugar.
Rápidamente una voz me sacó de mis pensamientos.
-..Oye, ¿Te encuentras bien, que sucedió?..- pregunto Caedrus casi de manera maniaca mientras por poco se tiraba a mis pies.
Yo miré a la multitud frente a mí, levanté mi mano izquierda e hice una señal de paz y sonreí.
-..A sido un éxito!, e ahuyentado a la bruja..- dije para la sorpresa de todos que me miraron con caras incrédulas.
-..oigan oigan!, ¿Qué sucede con esas caras de, enserio alguien como tú logro algo así?..- yo refunfuñe en replica.
Después de esas palabras, el ambiente tenso a mi alrededor disminuyó y muchos me dieron una sonrisa apenada.
-.. Ou-sama!!..- escuche una pequeña voz a mi lado.
Gire brevemente la cabeza, y pude ver a Soora correr hacia mi con una gran sonrisa en su rostro.
Antes de que llegara noté que aún tenía mi espada activada, tan rápido como lo noté está volvió a su forma original de cruz Quincy de 10 puntas en mi cuello.
Soora finalmente llegó hasta a mí, y sin decir nada ella solo abrazo mi cintura.
-..si, ya todo está bien..- le dije mientras acariciaba su cabeza.
Todos me observaron con cierto grado de alegría.
-..Su majestad..- me sorprendió escuchar esas palabras que no provenían de Soora.
Levante mi mirada de la pequeña niña, y vi a Ilyrana a solo pasos de mi.
-.. vaya, no esperé eso..- dije incrédulo.
Ella solo me sonrío cálidamente.
Lotus se me acercó, al igual que Caedrus.
-..su majestad, ¿Qué sucedió?..- yo me sorprendí nuevamente y les di una mirada sorprendido, porque honestamente así fue como me sentía.
-..Mmmn, bueno, este..- balbucee mientras aún los miraba incrédulos.
Ellos lo notaron y solo sonrieron en silencio.
Yo solo suspiré, si bien quería que me dieran ese título, al hacerlo hora me pareció muy vergonzoso ya que aún no era Rey de nada.
-.. bien, esto es lo que pasó!..- dije en voz alta haciendo que todos los elfos de acercarán más a mí alrededor para escuchar.
Pasaron unos minutos en los que brevemente les conté a todos lo que había sucedido en el bosque de Elior.
La verdadera identidad de aquel hombre junto a la bruja, y sobre la aparición del Kurohebi lo cual hizo que muchos se estremecieran, sin embargo, todo cambio cuando les mencioné el resultado de tal encuentro.
Héctor el brujo de la depresión, y La gran serpiente negra fueron completamente exterminados.
Decir que estaban incrédulos era decir poco, ellos sencillamente no lo pudieron creer.
Así que en ese momento, yo se los mostré.
De mis ropas saque un libro que todos habían podido ver antes.
Era el libro de hechicería que Héctor sostenía.
Entonces finalmente todos comenzaron a creer, lo pude notar en sus rostros.
-..Y este es solo el comienzo!, El culto tiene los días contados..- dije con seguridad y una férrea mirada.
Al terminar de decir eso, muchos comenzaron a derramar lágrimas, supongo que saber que dos de esos monstruos habían desaparecido por siempre, le hizo algo de justicia en sus corazones destrozados.
Sin embargo, temporalmente omití el hecho de que el bosque de Elior ya no existía, no era el momento de ello.
-..bien señores creo que ya es hora..- dije, brevemente di una explicación de qué haríamos a continuación.
Tan pronto como se había metido el sol empezó a caer la noche, pero antes de que lo hiciera, corte unos cuantos árboles en pedazos, y los reuní para hacer una hoguera en el centro de aquel lugar.
La mayoría de los elfos ayudó a llevarla, y se colocó en el centro de aquella pradera.
-.. Burned Finger1..- aquella oscura planicie fue iluminada por la luz del fuego.
El plan ahora era obtener información, aún no sabía en qué punto de la historia principal estoy, si bien el uso del todopoderoso fue útil solo lo enfoqué en mi objetivo en ese momento que era Pandora, así que tan rápido como se fue yo desactive la habilidad.
Había cosas que me preocupaban, por ejemplo, no sé qué pasaría si Subaru ya a muerto en este mundo, y también no sé exactamente como funciona su habilidad en ese sentido.
Miré al fuego crepitante frente a mi mientras pensaba en ello, pero repentinamente.
Mis ojos se entrecerraron y miré en una dirección.
-..esta sensación..- dije susurrando.
Había una sensación asquerosa y maliciosa provenir de aquél sitio.
Se supone que en este momento estamos en el territorio de Roswaal, si eso es así, eso solo significaba una cosa.
Algo está pasando en la mansión.
Siento 5 presencias dentro de la mansión, y varias presencias más fuera de esta, una de ellas que se sentía humana, y el resto se sentían malévolas, era similar a la sensación que me dio aquella Kurohebi, ósea que eran..
Yo me levanté de golpe de donde estaba sentado junto a los elfos, íbamos a comenzar a hablar de lo que haríamos a continuación.
-..¿Pasa algo?..- Ilyrana y Soora estaban a mi lado.
Todos notaron esto y me observaron confundidos.
-..No, solo que necesito ir a verificar una cosa en el pueblo y la mansión, volveré en unas dos horas..- dije.
Todos me miraron con ojos confundidos.
-..Solo iré a comprar algo de suministros para hoy, descansaremos y mañana en la mañana iremos a ver si se encuentra Emilia..- mentí.
-..en ese caso..- Caedrus se levantó y me miró.
-..te acompañaré..- el declaró.
Yo lo miré con una mirada en blanco, lo que pude ver puso nerviosos a muchos.
Sonreí de golpe.
-..no hace falta Caedrus, necesito que cuides a todos mientras no estoy, confío en que puedes ayudarme con eso..- dije con una sonrisa.
Caedrus me miró con cierto grado de impacto por mis generosas palabras hacia el.
No deje que hablara nuevamente.
-..sea como sea..- comencé a caminar.
-..solo esperen aquí..- levante una mano en el aire, y dije.
[ The World].
Sin que nadie lo supiera, una singular barrera se formó alrededor de todo el lugar.
Y de esa manera desaparecí del sitio.
Utilice Hirenkyaku, y de un momento a otro llegue rápidamente al pueblo donde en realidad había algunos aldeanos, sin embargo noté que eran muy pocos, cuando Subaru había venido aquí había como un mínimo de 100 o mas aldeanos, y ahora no había más de 20, algo estaba pasando y no me gustó.
Nuevamente me desplace rápidamente atravez de aquel camino que conducía a la mansión, era tal y como lo había visto muchas veces en el anime, y un sentimiento de emoción nuevamente llenó mi corazón.
En el momento en que entré a los terrenos de la mansión, sentí malicia impregnada en todos lados, y estás malévolas presencias acechando en la oscuridad.
Desaparecí en un parpadeo y aparecí sigilosamente cerca de estas presencias malignas.
En aquel momento tuve una vista clara de ellas, y no había dudas, esas, eran mabestias.
Y no cualquier mabestia, de hecho yo conocía a estas mabestias, y sobre todo a la persona que estaba encima de una de ellas.
Meili Portroute, la domadora de mabestias, su protección divina le otorgaba ese don, sin duda era una habilidad muy interesante si se usaba de manera correcta podía ser alguien muy influyente e importante en este mundo, y sin embargo, decidió usar ese poder de la peor manera posible, honestamente, detestaba a este personaje, entiendo perfectamente que puede ser hipócrita de mi parte debido a que deje ir con vida a Pandora, pero, esta niña en lo personal no me agrada, el como deliberadamente copero con Elsa, y mató a Subaru, Beatrice y Petra.
Hice una mueca llena de desagrado.
Matarla, fue el pensamiento honesto que pasó por mi mente, Subaru la perdonó en el futuro, también se sobre el confuso pasado de la niña, pero aún así, yo no soy Subaru, y Subaru no está aquí, él nació en Japón, uno de los países más seguros y mejores desarrollados del mundo, nuestra educación fue diferente, y aunque cansado de la sociedad y de lo poco que podía hacer, aún así sus padres le demostraban su apoyo.
Sacudi mi cabeza para quitar esos pensamientos de mi mente, yo no era como el, el es un verdadero héroe, yo en cambio.
Sentí como un frío se apoderó de mí cuerpo mientras más veía a la niña de cabello negro con tonos azulados, un sentimiento enfermizo crecía más y más en mi interior.
Era una maldita niña, y se comportaba como si fuera una adulta que sabía todo y lo había visto todo.
Sé que ella en un futuro se unirá al campamento de Emilia, y le será útil, pero, ese futuro no llegará.
Estreche mis ojos, la niña y las mabestias no habían notado aún mi presencia, pude notar a varias mabestias pequeñas en forma de murciélagos ir y venir, tal vez compartiendo información de cómo van las cosas en el interior.
Un sentimiento único y enfermizo brotó de mi oscuro corazón, y mi mente pudo darme la idea que mi corazón quería, miedo, quería verla estremecerse de miedo, al igual que Elsa.
Podría utilizar mis habilidades Sternritters para volverlo un verdadero infierno para ellas, Elsa por muy sádica y masoquista que fuera, ella tenía un punto débil que había cultivado, y ese era, su amor por esta niña.
Y yo usaría eso.
Además, tenía un regalo para ella.
-..Conoce la desesperación, domadora de mabestias Meili Portroute..-
[The Visionary].
Meili estaba esperando el momento adecuado para entrar en acción.
Todo hasta el momento había salido tal y como su hermana lo habían planeado.
Hubo ciertos retrasos que las hicieron esperar más de lo debido, pero una vez que todo quedó claro, se aproximaron a cumplir con este encargo.
Ella no fallaría, de hecho no podía hacerlo, de lo contrario, madre había sido muy explicita, no habría próxima vez.
Así que notando este hecho, se armó con todo lo necesario y más, para esta ocasión, busco entre las mejores mabestias que tenía a su alcance, las más fuertes, las más rápidas y sobre todo, las más temibles.
Esta vez no podía fallar.
Sin embargo, algo sucedió
Su cuerpo comenzó a sentir una extraña inquietud, era algo que ella jamás olvidaría, ya que cada vez que se presentaba ante madre, esta sensación se apoderaba de su cuerpo.
-..¿Q, que pasa?..- ella se dijo mientras temblaba.
Las mabestias a su alrededor notaron este cambio en el ambiente, y rodearon a Meili para protegerla.
Meili se acercó particularmente a una mabestia con el cuerpo de un alce con una cabeza de lobo con cuernos.
En el momento en el que ella debió de hacer contacto con el, ella no lo sintió.
Ella giro su cabeza en confusión, pero, no había nadie allí.
-..Eh!?..- ella dijo un poco confundida y atemorizada.
Su mabestia preferida había desaparecido.
Ella trató de establecer contacto con el mediante su protección divina, pero este no le respondió.
Sus ojos centellaron en alguna clase de inquietud.
Volvió su cuerpo frenéticamente para darle una orden al gran hipopótamo que estaba a su lado izquierdo, y sin embargo.
La nada fue lo único que la recibió.
Un frío aún más estremecedor hizo temblar su pequeña columna.
-..Qu, q, que está pasando!?..- una expresión aterrada desfiguró su lindo rostro.
Ella reunió el valor para darle una orden a sus murciélagos para que dieran aviso a su hermana que algo extraño estaba ocurriendo, rápidamente se montó encima de la última mabestia que se encontraba frente a ella.
Pero antes de que siquiera uno de ellos pudiera emprender el vuelo, una voz aterradora se escucho desde la profundidad de aquel oscuro y aterrador bosque a sus espaldas.
..VveNn..AaCceRrcAtTEe..AcCerRCcaTtE..PpeEqQuEñÑaA..- La mente de Meili se paralizó.
Y repentinamente cientos de cuervos salieron volando de aquella oscuridad, graznando una melodía infernal.
Los cuervos cubrieron a Meili segándola completamente de su visión, lo único que pudo sentir fue, un fuerte golpe en su cadera cuando se dio cuenta de que cayó al suelo.
Ella quedó paralizada allí sin moverse, ni siquiera se dio cuenta que la mabestia en la que había estado montada hace un segundo había desaparecido, junto a la manada de murciélagos.
-..¿Q, qu, quien, que, eres?..- ella apenas y podía decir aquello, su mente se sentía desnuda, sus pensamientos, sus sentimientos, todo ello bañado en la oscuridad del miedo a lo desconocido.
-..MeeILiI...DdoOnDdEe EeSsTtaAs...MmEiIlI..- la voz fragmentada en la locura dijo con sonidos agudos, bajos, altos, y susurros demoníacos.
La cara de la niña se puso pálida, mientras sudor frío escurrió por su cara, sus pupilas se dilataron, y se vio así misma en la posición de un cervatillo cuyas patas fueron fracturadas impidiéndole correr ante cualquier criatura detrás de el.
Los ojos de ella se volvieron algo vidriosos mientras recordaba un hecho que durante su viaje en este nuevo mundo con Elsa la hizo olvidar.
Sus instintos.
Y es por esto mismo, que ella llegó a una conclusión, fue la misma sensación que tuvo al encontrarse con Elsa por primera vez.
Ella se quedó quieta mirando a la nada, mientras aceptaba su destino.
Una expresión en blanco se posó en sus facciones, no hubo lágrimas, no hubo gritos, ella lo sabía, moriría, ¿que más podía hacer?.
O eso, es lo que ella pensaba..
-..eh!??..- sintió algo caliente escurrir por su mejilla.
Ella volvió sus ojos en conmoción a si misma.
Pero antes de que ella comenzara a pensar sobre aquellas gotas de agua que bajaban por sus mejillas, ella escucho esa voz infernal nuevamente.
-..CcOrRee!!..EllL..NnoOs.PperSsIGuUeE!!..EelL..SsaAbBe...A.qQuUeE..lLe..TemMEemMoOsS..-
La respiración de Meili se detuvo, mientras con una mirada aterrorizada miraba al suelo.
-..AabBrRe!!..SsaAlLvVaMmeE!!.-
-..NnoO..PpoOdDeEmMoSs...SsaAlLiRr..El..SsiGgueE..aAlLi..AafFuUeERA!!..-
-..EesTtaA..AaqQuUIi!!..EenNtTRoo..Aa.lLaA...CcaAsSA!!..-
Escucho un rechinido agudo detrás de ella.
-..NnoO..AbBrAsS..lLooS OojJos!!..NoO..EesS..RreEaAlL..MmOoNsStTrRuUoOSs!!!..-
-..DdeEMoNiIoO!!..-
Yink*.
Su cuerpo se congeló.
Su cuerpo se negó a moverse, se negó a mirar hacia atrás.
-..NooO..LoO..VeEaASs..-
Sus pequeñas manos se colocaron sobre su cabeza y miró al suelo, sus ojos comenzaron a perder su brillo, finalmente Meili sucumbió mas ante sus instintos humanos que a sus instintos animales.
-..Noo,Nooo,Nooooooooooooooooooooo!..-
El grito fue desgarrador, un grito desde lo más profundo de su aterrado corazón.
La batalla dentro de la mansión se estaba intensificando, una hermosa maid rubia con dientes puntiagudos se disputa una gran lucha contra la cazadora de entrañas, Elsa Gratnier.
Ella poco a poco estaba perdiendo terreno, el pasillo no era tan amplio como ella hubiera querido, ya que la mayoría de sus destrezas en combate requerían de un área amplia dónde podría moverse más libremente, sin embargo, la cazadora de entrañas no tenía esa desventaja, ya que su agilidad era tal que podía moverse con facilidad incluso en un espacio tan reducido como este.
Ella no podía transformarse en este lugar, ya que el resultado de tal pelea podría poner en peligro a las únicas 2 personas indefensas de la mansión, en este momento ella, era la única que se interponía entre la supervivencia de estas personas, ella protegería a Petra, y a rem aunque no la conociera, era importante para alguien querido por Emilia-sama.
No podía flaquear aquí y ahora.
La mujer vestida con aquel atuendo revelador negro hablo.
-..Oya Oya, ¿Qué sucede semihumana-san, as terminado de resistirte ya?..- ella se lamió los labios.
Frederica estrechó su mirada con desagrado por la mujer, ella le era repugnante, pensó de más, y cometió un error al descuidarse.
Elsa desapareció de su campo de visión.
Frederica abrió los ojos en pánico cuando notó esto, rápidamente y por mero instinto saltó hacia un lado hasta que su cuerpo golpeo el muro a su lado, entonces sintió un ardor provenir de su brazo izquierdo.
-Tch!..- frederica chasqueo su lengua.
Elsa apareció unos metros cerca de ella.
-..Mmn, Ara ara, pensé que serías un poco más dura de roer, pero parece que las palabras que antes le mencionaste a esa pequeña son más de lo que realmente puedes hacer, que lastima..- ella esta vez lamió la sangre que estaba en el filo de su cuchillo.
-..te detendré!, y las protegeré!, tendrás que regresar por donde viniste sin nada de vuelta!!..- frederica aseguró con ferocidad.
Elsa solo le dio una dulce sonrisa llena de malicia.
-..Ara ara, sin duda ese sería un problema..- ella llevo uno de sus dedos a sus labios.
Frederica se puso nuevamente en posición de batalla, pero notó que su brazo izquierdo carecía de movilidad, y sangre bajaba por el.
No es bueno, ella pensó, aquel descuido le costó sus posibilidades de vencer más fácilmente a esta asesina, pero aún así.
-..Aaahh!!..- frederica se lanzó contra Elsa con uno de sus brazos extendidos hacia ella tratando de alcanzarla con sus enormes garras de su transformación parcial de semibestia.
Elsa esquivo fácilmente sus ataques casi como si estuviera danzando, sin duda su agilidad y velocidad estaban en otra categoría, así que sin mucha dificultad arremetió nuevamente contra la rubia.
Frederica levantó su guardia para tratar de predecir su siguiente ataque.
Elsa lanzó nuevamente unas pequeñas agujas que Frederica desvío con sus garras, y casi al mismo tiempo en que lo hizo Elsa ya estaba frente a ella.
No hubo tiempo para dudar.
Frederica se movió con toda la agilidad y arremetió contra el cuchillo de la cazadora dándole un zarpazo firme con sus garras que hizo que tanto la mano de la cazadora como el cuchillo que sostenía salieran volando.
Frederica pensó en seguir arremetiendo, ahora que su arma había sido neutralizada era su oportunidad, todo esto en fracciones de segundo, y sin embargo lo único que pudo sentir fue...
Sus ojos se abrieron como platos.
Algo caliente se derramó y se extendió por su vientre.
Los ojos de la maid rubia se abrieron en horror, y miro a los ojos de la cazadora frente a ella.
Estaba sonriendo.
Un ardor fulminante estalló en su abdomen, inconscientemente ella llevó sus manos a su vientre y lo sostuvo mientras perdía todas sus fuerzas y caía de rodillas al suelo.
-..Maravillosa, tu sangre y su olor, son Maravillosas..- Elsa canto con alegría.
Y su mirada se hizo oscura mientras miraba de vuelta hacia una Frederica sudando frío y sangrando en el suelo.
-..pero más maravillosas serán ver el color de tus entrañas..- ella dijo mientras un rubor se extendió por sus mejillas.
Ella camino tranquilamente hacia donde su mano salió volando, la recogió y se la volvió a colocar, la carne chisporroteo y el hueso comenzó a soldarse con extraños crujidos.
Elsa sonrió satisfecha y volvió su vista de nuevo hacía Frederica.
Sin embargo cuando vio en su dirección se sorprendió al ver a alguien nuevo allí.
-..Oya Oya, parece que tenemos a una pequeña y linda invitada..- Elsa sonrió satisfecha sabiendo de antemano las descripciones de sus objetivos.
Frederica giró su cabeza, y sus ojos se abrieron con sorpresa.
-..No!..- ella apenas pudo hablar mientras su cara se fracturaba por el dolor.
Frederica no sabía porque ella estaba aquí, ella tampoco tenía idea del porque no las había ayudado desde que todo comenzó, pero, aún así, ella no quería ver más pérdidas.
-.. Beatrice-sama, huya!..- frederica dijo lo más alto que pudo.
Elsa se lamió los labios.
-..Jo, que exquisito premio, siempre e querido ver las entrañas de un espíritu..- dijo ahora con más emoción.
Frederica vio a Beatrice, y se percató de que algo raro había en ella.
Su mirada parecía perdida mientras sus ojos observaba atentamente alrededor de todo el pasillo.
Beatrice miro a la cazadora de entrañas, vio la herida de su mano, luego volvió su mirada hacia una Frederica en el suelo sangrando con un corte en su brazo izquierdo, y un corte profundo en el abdomen.
Sus ojos comenzaron a llenarse de lágrimas, mientras por último miraba hacia afuera y vio como la luna brillaba en lo alto del firmamento.
Apoyándolo contra su pecho, ella llevaba un libro de apariencia muy antigua, ella lo abrazaba con pasión mientras más lágrimas se derramaban por sus mejillas.
Federica vio el extraño comportamiento de ella y se preocupó.
-.. Beatrice-sama..-
-..tanto.. tiempo, Bety a, Bety a..- ella sollozó más para la confusión de frederica.
Pero se escucho una risa llena de malicia.
-..Fufufu, no tienes porqué estar triste pequeño espíritu, muy-..- fue interrumpida por la misma Beatrice.
-..te equivocas!, Estas!, No son lágrimas de tristeza..- la niña rubia dijo mientras más lágrimas bajaban por su rostro.
-..son lágrimas de felicidad..- ella afirmo para la confusión de todos mientras abrazaba aún más el libro sobre su pecho.
Elsa sonrió pero aún con unos ojos en Blanco sin comprender el significado detrás de las palabras del pequeño espíritu.
-..Juju, fue entretenido, pero es hora de terminar con esto..- Elsa dijo metiendo su mano derecha detrás suya para tomar otro cuchillo, ahora levantando dos en su contra.
-..si, esto acaba..- Beatrice afirmó mientras abrazaba con más intensidad el libro en sus pequeños brazos.
Elsa sonrió.
-.pero para ti!!..- Beatrice finalmente dijo.
En ese momento para la confusión de Frederica y Elsa, una fuerte presión de algo que ellas desconocían llenó el ambiente de golpe.
Parecía que toda la mansión estaba temblando para el asombro de todas.
Elsa entrecerró los ojos tratando de averiguar que estaba ocurriendo.
-..ya está aquí..- la espíritu dijo con ansias en su voz.
Elsa la miro con recelo pero aún sin perder su sonrisa, ella no perdió más tiempo, ella no iba a dejar que lo que sea que fuese eso, le arruinará sus planes.
Al instante y en un parpadeo se lanzó a por todas hacia Frederica y Beatrice.
Ninguna de ellas pudo reaccionar a esto, sus dos cuchillas se alzaban contra sus cuellos a solo centímetros de cortar sus vidas, sin embargo.
La visión de Elsa extrañamente fue enceguecida por algo, mientras que sentía que su cuello casi era partido a la mitad, no pudo ver más ya que al instante todo se volvió negro para ella.
Algo iba completamente mal, de eso no había dudas, observé todo lo que ocurría desde un árbol escondido cerca de la mansión.
Después de encargarme de la mocosa, decidí ir a verificar dentro de la mansión, ya que después de todas las pistas que había visto desde que me acerque al jardín principal, y me di cuenta de que el pueblo estaba casi vacío, y la mansión estaba intacta, tenía una sospecha, pero al encontrarme con Meili y esas mabestias en específico me había dado cuenta en qué punto de la historia había llegado.
El arco del santuario.
Sin embargo, según por lo visto, algo había pasado, las cosas habían estado yendo de la manera esperada en la última repetición de Subaru, pero la pregunta era, ¿Dónde diablos estaba?.
Antes había podido ver a una petra corriendo alarmada hacia el pueblo, pero si no me equivocaba Subaru debió interceptarla dentro de la mansión, y decirle que todo estaba bien, para posteriormente encargarse del asunto con Garfield y Otto.
Pero nada de eso había ocurrido.
Estaba viendo en vivo la lucha a lo lejos de frederica y Elsa, pero se suponía que Garfield llegara antes de que su lucha se intensificara.
Pero el tampoco estaba.
Así que decidí usar mi capacidad para sentir las presencias espirituales, pero no pude sentir nada acercándose hacia aquí en kilómetros.
Algo pasó de eso estoy seguro, pero si algo que no debía ser modificado, se modificó, entonces..
Lo pensé brevemente, y supuse una cosa, fui yo, yo fui el responsable, el como, no lo sabía, pero sin duda hice algo que afectó a Subaru, y al resto, pero la pregunta era, ¿Qué fue?.
Pronto sentí una nueva presencia que salió de la nada, observe por un tiempo, hasta que finalmente apareció una niña rubia con coletas gemelas en forma de taladros.
Yo la conocía muy bien.
Pero, ¿Qué hacia allí?.
Era extraño.
Pensé que ella haría algo, pero se quedó allí parada sin hacer nada contra Elsa, solamente miro a su alrededor como si quisiera encontrar algo, eso fue extrañó, de hecho, todo era raro.
Sabía de alguna manera que esto era mi responsabilidad.
"Maldita sea Subaru!, ¿Dónde diablos estás?", no podía seguir como espectador, era hora de actuar, después de todo, no podía poner en peligro la vida de Rem, así que actuaría de la manera planeada.
Ejercí mi presión espiritual en todo el lugar para ganar su atención.
Pero para mí sorpresa segundo después de que lo hiciera Elsa saltó a la acción.
No lo dude ni un milisegundo, y use el Hirenkyaku desplazándome a una velocidad completamente incomprensible para cualquiera que lo presenciara.
Sin importarme las ventanas, pase atravez de ellas rompiéndolas en el proceso, y lanzando una gran patada voladora a la cara de Elsa, la cual no pudo darse cuenta de nada, ya que todo fue en un instante.
La cazadora de entrañas Elsa Gratnier fue lanzada brutalmente contra la pared del pasillo rebotando con las paredes y el suelo donde finalmente encontró su destino.
Los ojos de frederica se abrieron con asombro mientras aún sostenía su sangrante vientre.
Beatrice solo se quedó congelada en su lugar, mientras toda expresión se había marchado de su rostro lleno de lagrimas.
Elsa parecía estar inconsciente temporalmente, tal vez unos segundos pero eso era más que suficiente.
Me gire para ver a las dos chicas que me miraban fijamente.
Automáticamente me emocioné al ver a ambas, frederica era una verdadera waiffu, pero estoy seguro que más de uno me llamaría furro por pensar en ella como waiffu.
En cuanto a Beatrice sin duda había algo peligroso allí, fan de Cuties, estoy seguro que más de uno me llamaría así aunque saben perfectamente que tiene como 400 años de edad, así que es perfectamente legal, además es un espíritu.
Pensándolo bien, esos eran los valores morales de mi viejo mundo, pero ahora, no estoy en mi mundo.
Yo sonreí salvajemente, pensando en las posibilidades.
Hasta que una débil voz me interrumpió mis dulces pensamientos.
-.. Tu..- escuche la débil voz de Beatrice, e inmediatamente instalé mis ojos en ella.
Fue casi instintivamente, en cuanto la vi, mi corazón se llenó de alegría, y le sonreí de manera natural.
En cuanto lo hice, sus ojos comenzaron a llenarse de lágrimas.
Esto me tomo por sorpresa, y mi cuerpo se tensó, sabía perfectamente la estoica personalidad de la niña, sabía que ella había renunciado a sus emociones debido a sus años custodiando en silencio la biblioteca, sabía que esto no era normal.
Ella se me acercó aún con sus lágrimas bajando por sus mejillas.
-..tanto..tanto tiempo..- ella dijo, y yo retrocedí, tuve la peor sensación del mundo recorriendo mi espina.
Fue un baile entre ella y yo casi instintivo, ella avanzaba, yo retrocedía.
-..te esperé, tal como madre dijo..- ella sollozó más, y yo me estremecí más, esto sin duda era algo malo, lo presentía, por su comportamiento, por sus palabras, y sobré todo, por el libro que ella estaba sosteniendo firmemente sobre su pecho.
¿No será que, ella?, trague pesadamente.
Antes de que siquiera pudiera refutar sus palabras o decir algo en cambio, ella se lanzó contra mí y me dio un fuerte abrazo, muy parecido a los que me da Soora.
No puede ser!, Grite dentro de mi amarga alma.
Finalmente suspiré, no era tiempo para esto, después pensaré en el problema.
-..No se que pasa aquí, pero por el momento necesitamos irnos de inmediato!..- dije con urgencia.
Mis ojos viajaron hasta posarse en la maid rubia tirada en el suelo con sus ropas manchadas de sangre y un brazo paralizado.
Tuve que moverme con Beatrice agarrada a mi cintura.
-.. Maid-san, ¿Puedes moverte?..- le dije con urgencia.
Ella me miro fijamente con sudor frío recorriendo su bella cara.
-..no, mucho..- me dijo con una expresión de dolor.
-..ya veo, supongo que no hay otra opción..- le dije, después de decir eso me acerque a ella.
Ella me miro con cautela.
-..espera, ¿Quién eres?..- dijo mirándome con sospecha, aunque.
-..soy un conocido de Subaru..- mentí, ella se sorprendió, pero pude ver que bajo la guardia un poco.
Me agaché a su alcance, y me encontré de cerca con su rostro.
-..puedo ayudarte, pero si lo hago necesitaré que me guardes un secreto, ¿puedes?..- le dije con una sonrisa.
Ella parpadeo en confusión.
-..depende..- ella contesto con algo de seriedad.
-.. por favor, no tenemos tiempo, algo peor que Elsa, o que las tres grandes mabestias se dirige aquí, o mejor dicho, ya está aquí..- dije con una mirada sería.
Ella me miro con sorpresa y temor notando la seriedad en mi mirada.
-..no prometo nada, pero, si puedes ayudarnos, te lo agradecería..- ella dijo con una expresión algo neutral.
Yo en cambio sonreí.
-..bueno lo intenté..- dije con diversión, ella se vio extrañada con mi comportamiento, pero de manera inadvertida acerque mi mano hacia ella.
Ella en cambio se tensó.
-..no te preocupes, solo trata de guardar el secreto, ¿quieres?..- le sonreí.
Mis manos finalmente tocaron su mejilla, y sus ojos se abrieron atónitos.
-..¿como te sientes?..- le pregunté.
-..yo..- ella se quitó la mano del vientre y comenzó a esculcar su cuerpo, su brazo izquierdo se movió también, y me miró sorprendida.
Sus heridas habían desaparecido por completo, como si nunca hubieran estado allí en primer lugar.
-..tu, ¿Cómo?..- yo puse mi dedo índice sobre mis labios y le sonreí.
Ella me miro esta vez con curiosidad.
Sin embargo, interrumpiéndonos, se escucho una voz desde atrás.
-..Ara Ara, eso no fue muy amable de tu parte desconocido-san..- Elsa dijo mientras se levantaba del suelo.
Frederica que me estaba dando la cara, se sorprendió al ver que mi expresión se enfrió a tal grado, que la estremeció instintivamente.
Aún arrodillado en el suelo y sin mirarla fijamente le dije.
-..Elsa Gratnier, la cazadora de entrañas, ¿cómo te trata la vida?..- retire lentamente las firmes manos de Beatrice que aún estaba aferrada a mi, y la aleje un poco de mi, ella se resistió con todas sus fuerzas, como si en el momento en que ella me soltara yo fuera a desaparecer, me di cuenta de esto, y entonces acaricié su cabello.
-..dame un momento, por favor, no te preocupes, no iré a ningún lado..-
Ella me miro aún con lágrimas en sus ojos, pero entendió y retrocedió cerca de una Frederica ya de pie.
-..aww, que lindo..- Elsa dijo con alegría falsa.
-..no te preocupes, el no irá a ningún lado, después de todo el y tu tendrán el mismo destino juntos..- ella se lamió los labios.
-.. hablas como si tuvieras los medios para lograrlo..- dije en un tono soberbio.
Ella me sonrió y me dio una mirada depredadora.
Yo en cambio sonreí con orgullo y arrogancia.
-..no me digas Elsa-san, ¿Qué aún no te as dado cuenta?..- la desprecié con una burla clara en mi voz.
Ella sonrió, dándome una expresión confusa.
Yo en cambio sonreí aún más.
-..tus cuchillos Elsa..- señalé.
-..ya han sido completamente destruidos..- dije con aún más soberbia que antes.
Elsa abrió los ojos en shock, miro hacia abajo para confirmarlo, y efectivamente, el cuchillo en su mano estaba completamente roto de más de la mitad para abajo.
-..se que te estarás preguntando, cosas como, ¿en qué momento, cuando lo hizo, o porque no me di cuenta?, Pero es inútil..-
La sorpresa rápidamente dejo su rostro, pero nuevamente su sonrisa brilló.
-..Juju, esto no hace diferencia, si pierdo mis colmillos-.
-..usaré mis garras, si pierdo mis garras usaré mis huesos, si pierdo mis huesos usaré mi vida, así pelea una cazadora de entrañas..- dije con una cara desgastada por el aburrimiento.
En cambio Elsa parpadeo perpleja, pero un destello de molestia brilló en sus ojos.
-..Fufufu, chico malo, no deberías interrumpir a las damas..- ella se lamió sus labios otra vez.
-..de acuerdo, pongamos a prueba esas garras de las que presumes tan orgullosa..- le dije.
-.. aunque déjame decirte que no espero nada de alguien como tú..- mencioné con cierto desprecio en mi voz.
Ella finalmente me miró con un rostro irritado.
-..eso haré, abriré tu estómago con mis propias manos..- ella me dio una mirada oscura.
-..¿Tu?..- la miré de pies a cabeza con una mirada evaluadora, solo para el final mofarme con una sonrisa.
-..no lo creo, ni aunque me quedara parado en este lugar sin mover un músculo lograrías algo..- dije con arrogancia.
Esto molestó ya claramente a la mujer.
-..tienes una lengua muy larga, pero ahora se que tus entrañas no son lo único que arrancaré..- ella se lamio nuevamente los labios.
Yo le di una sonrisa salvaje.
-..Muy bien, entonces demuéstralo..- en cuanto dije eso alce mis brazos a ambos lados.
-..ven, te dejare hacer 10 intentos fortuitos en los que no me moveré de aquí ni haré un solo movimiento..- sonreí con pura arrogancia digna del hombre más ególatra del mundo.
Ella por primera vez frunció el seño, y me miro con una verdadera mirada de muerte.
-..espera que estás diciendo-kashira!??..- Beatrice gritó alarmada.
-..es cierto, tenemos que trabajar juntos para-..- interrumpí a frederica.
Sin quitarle aún los ojos de encima a Elsa, le dije a frederica.
-..pareces malentender una cosa Meido-san, así que lo diré fuerte y claro..- frederica solo podía ver mi espalda, pero la expresión que tenía era una que ella imaginaba.
-..podría estar aquí bajo estas condiciones toda una vida, y ella, jamás podría vencerme!..- dije con seguridad y un toque de orgullo, era obvio, tan cierto como que el cielo era azul.
Los ojos de frederica y Beatrice se abrieron con incredulidad por tan loca afirmación.
-.. Fufufu, afirmas grandes cosas, veremos qué tan ciertas son!..- al terminar de decir eso, Elsa desapareció en un estallido de velocidad ante el ojo humano común.
Escuche movimiento detrás de mi y dije con fuerza.
-..no se muevan!..- grité, haciendo que Frederica y Beatrice se detuviera de lo que sea que estaban planeando.
Elsa apareció frente a mi, y trato de apuñalar mi cuello, como resultado una extraña cuadrícula azul brilló en mi cuello.
Primer movimiento, fallido.
Los ojos de Elsa se abrieron en confusión, pero no sé detuvo a pensarlo, y volvió a arremeter.
Utilizo las uñas afiladas de sus manos y comenzó a rasgar mi abdomen.
Segundo movimiento, fallido.
Sangre escurría de sus manos, no era mi sangre, si no la suya, sus uñas se habían caído.
Dio un ágil salto al techo y se impulsó de regreso lanzando una patada contra mi cabeza, hubo un crack!, y después hubo un gruñido de la cazadora.
Tercer movimiento, fallido.
Cayó al suelo con una cara de frustración.
Yo finalmente me aburrí y baje mis brazos.
Miré mi ropa y noté que mi camisa blanca estaba rota y manchada con la sangre de Elsa.
-..Tch!..- chasquee mi lengua.
Ella se lanzó contra de mi frente, levante mi vista y la miré directamente a los ojos, entonces ella lo supo.
Los ojos de frederica y Beatrice vieron como una cuadrícula roja se marcaba en todo mi brazo, y rayos comenzaron a rodearlo.
Lo único que recibió a Elsa cuando estuvo a mi alcance, fue un masivo puñetazo que ella trató de bloquear con sus propios brazos, cosa que descubrió, fue una mala idea.
En el momento en que mi puño se conectó con su cuerpo, la energía se disparo y se disperso uniformemente por el cuerpo de Elsa, sus brazos se hicieron trizas doblándose y hundiéndose en su esternón donde al instante sintió que algo dentro de ella se expandió y derramó, su cuerpo se dobló de lado en el aire y fue lanzada como una bala de cañón atravez del pasillo de la mansión, fue tanta su velocidad que rompió todos los cristales de las ventanas a lo largo del corredor.
Finalmente su cuerpo golpeo contra una pared donde cayó al suelo rendida.
Fue repulsivo, la sensación en mi mano fue asquerosa, la sensación de sus huesos rompiéndose, se sintió como golpear una marioneta hecha de madera podrida.
Volví mi cabeza hacia atrás.
Y vi como las dos chicas a mis espaldas me miraban de forma incrédula.
Yo solo sonreí.
-..ya sé que dirán..- levante mis manos hacia ellas.
-..no fueron 10..- sus caras ahora quedaron en blanco.
-..iba a dejarla continuar, pero, miren esto!..- señale a mi abdomen, ellas miraron y pudieron ver el problema, mi camisa estaba rasgada y manchada con sangre.
-..ahora se porque Grey se quita la ropa cada vez que va a luchar contra Natsu..- dije desanimado, recordando la brillante idea de aquel mago de fairy tail.
Iba a decir algo más, pero repentinamente sentí algo que me abrazó de golpe.
De pronto me golpeo la realidad, una realidad que no quería que fuera real.
-..tonto tonto tonto!!, Eres un gran idiota!!..- la pequeña espíritu me gritó.
Yo llevé mi mano hasta mi cabeza, y suspiré en cansancio.
-..dije que jamás me vencería, no sé porque te sorprendes tanto pequeña..-
-..creo que lo dice porque te ibas a dejar golpear 7 veces más..- frederica agregó dando por primera vez una sonrisa.
Yo la vi fijamente, y mis ojos se iluminaron.
-..eh!?, ¿Qué, que pasa?..- ella me pregunto cuando se percató de mi mirada.
Yo negué con la cabeza.
-..no, no nada, solo que..- ella movió su cabeza para un lado mirándome con duda.
-.. tienes una sonrisa muy hermosa..- le dije dándole una sonrisa algo boba.
Ella abrió los ojos sorprendida al escucharme.
-..no, lo siento, no quería molestarte con mis..- lo pensé un momento.
-..¿Cumplidos?..- ¿que fue eso?.
Ella solo río.
-..no, esta bien, solo estoy, algo sorprendida..- ella afirmó.
Con una mirada algo lejana.
-.. es la primera vez que alguien me dice algo como eso..- ella dijo mirando a la nada, probablemente recordando algo.
-.. mentira!, Si tú sonrisa es encantadora!..- dije enérgicamente, al diablo las voces en mi cabeza llamándome furro, no dejaría que la linda frederica pensara eso de ella.
Frederica sonrió apenada por mis palabras.
-..Nonono, no hace mucho el acompañante de Emilia-sama, Natsuki-san dijo que mis dientes son aterradores..- ella dijo llevándose una mano a la boca para cubrir su sonrisa.
-..ok, la próxima vez que vea Subaru, lo golpeare tan duro que, o verá doble, o verá la verdadera belleza en tu sonrisa..- dije con el puño levantado listo para derribar dioses.
Espera creo que me estoy comportando como un Simp.
-aaauchh!!..- grité con dolor al sentir un pisotón en mi pie.
Miré hacia abajo con algo de agonía.
-..podrías dejar de coquetear delante de Bety-kashira..- ella dijo molesta.
Suspiré en cansancio..
Pronto nuestra charla trivial fue interrumpida por un sonido.
El sonido de alguien tratando de caminar.
Los tres volvimos nuestra atención hacia el origen del ruido, y lo que vi allí por lo menos a mí no me sorprendió.
-.. maravilloso!!, Maravilloso!!, ni siquiera el santo de la espada me causó esta clase de daño cuando luché contra el en la capital..- Elsa mencionó eufórica.
Creo que ya es hora de eso, pensé con malicia, pero sin que esta se notará sobre mi rostro.
Elsa Gratnier camino tambaleándose recargada sobre la pared de la mansión manchándola con su sangre.
Sobre su cara había mucha excitación, su tez era muy pálida más de lo normal, pero aún así se las arregló para que un rubor apareciera en su rostro.
Sus brazos estaban desechos colgando de manera asquerosa a ambos lados mientras rastros de sangre escurría de sus ojos y caían por sus mejillas, pronto ella se detuvo de golpe y se dobló para mí disgustó, vomitando sangre a borbotones.
Cuando terminó, su boca y nariz aún estaba manchada por la repentina venida de sangre.
Pero aún así ella no dejo de sonreír.
Ella era fuerte, no solo físicamente, si no mentalmente, y no tenia dudas, si no fuera por el poder del Todopoderoso estaría completamente aterrado, no sería diferente a Subaru, o puede que me fuera peor, es por eso que lo admiraba, el tenía lo que yo no, algo que jamás tendría.
Pero yo conocía esa voluntad, el fuego en los ojos de Elsa Gratnier, pero al mismo tiempo, sabía cosas que ella no, incluso cosas sobre ella misma que todavía no es capaz de entender por su cuenta, y esa, era su debilidad.
Lleve mi mano a la mi espalda, y de entre mi chaqueta saque un esponjoso objeto.
-..¿Reconoces esto Elsa-san?..- le mostré.
Cuando ella lo vio, la sonrisa en su rostro se esfumó.
Frederica y Beatrice miraron el objeto, y ambas lo reconocieron.
-.. ¿El santo de la espada?..- dijo Beatrice.
Frederica miro el muñeco en mi mano que tenía una semejanza al santo de la espada, Reinhard Van Astrea.
-..Tu!!.- siseo Elsa.
-..¿Donde obtuviste eso?..- sus ojos ahora no eran un juego, por supuesto antes tan poco, pero ahora toda onza de tacto humano salió del cuerpo de Elsa dejando a la vista una verdadera sed de sangre.
-..¿Donde crees?..- dije con una mirada en blanco.
-..Maldito!!, Tu!!..- ella estiró su brazo hecho trizas tratando de alcanzarme a pesar de la lejanía de nosotros.
Sin pensarlo mucho, lance el muñeco por los aires cayendo cerca de Elsa.
[ The Question].
-..sabes Elsa..- dije mirándola despectivamente como si fuera un insecto.
-..hace mucho tiempo, durante una época donde los reinos no existían, durante una época de turbulencia y sangre, un niño esclavo que lo había perdido todo, pidió un deseo egoísta al viento.
Por supuesto, nada ocurrió, pero pensó, "tal vez, si me fabricó un Dios, tal vez, el cumpla mi deseo".
Así que el comenzó a fabricarlo, sus manos, sus pies, su cabeza, su cuerpo, y lo hizo a la semejanza de un hombre, y tal vez fue obra del destino, o tal vez, fue obra de un Dios verdaderamente misericordioso, cuando el niño lo completó, el pidió, su deseó, que todo el mal de este mundo fuera completamente erradicado sobre la faz de la tierra..- hice una pausa aquí ante una Elsa aún dándome una mirada sanguinaria.
-..el niño que alguna vez escucho sobre guerras interminables, el niño que siempre fue un esclavo, finalmente fue libre, un día, algo, o alguien había asesinado a su amo, no solo a su amo, si no a todo su ejercito, más de 185,000 hombres murieron en una noche, donde nadie jamás vio nada..- mis ojos se oscurecieron.
En ese momento, un frío indescriptible se esparció atravez de todo el corredor, como si alguien hubiera transportado todo el pasillo al hemisferio norte de este mundo.
Elsa también fue afectada de golpe.
-..al día siguiente, aquel niño regreso para dar gracias a su Dios, pero cuando llegó, el, ya no estaba..-
Un frío más indescriptible se sembró en los corazones de todos los presentes.
Gire para ver a Beatrice y frederica que estaban temblando visiblemente, y les susurré.
-..no importa que escuchen, o que piensen que están viendo, jamás!, jamás lo miren a los ojos..-dije con mucha seriedad.
-..a que te r-..-frederica quiso preguntar junto una Beatrice claramente alterada.
Yaannk*. Un rechinido se escucho al final del corredor en aquella Oscuridad absoluta, justo detrás de Elsa.
[ The Fear].
Algo comenzó a quebrarse en la mente de Elsa, finalmente como si se tratara de la pieza faltante en un rompecabezas, la cazadora de entrañas conecto los puntos entre la historia que estaba contando y lo que estaba pasando, ella se estremeció ante aquella ridícula historia, algo que había estado escondido, algo bien guardado que había puesto en secreto dentro de su corazón desde que era niña.
Yiiin*.un rechinido más cercano se escuchó por el pasillo.
Beatrice que me agarraba por la espalda finalmente cedió ante una sensación opresiva que lleno el aire de malicia, miedo, terror e impotencia.
Frederica no pudo aguantar este miasma de miedo absoluto y cayó al suelo presa del terror.
-..dice la leyenda, que algo, algo maldito, algo bendito, se mueve entre las sombras Elsa..- dije, ella reacciono a su nombre, y me vio con genuino pánico, toda aquella sed de sangre se desapareció en el olvido.
-..lo siento por la niña, no pude salvarla, cuando llegué, ya era muy tarde..- declaré.
Ella movió su boca para decir algo, pero lo único que se oyó fue un eco enfermizo y demoníaco de muchas voces bizarras hablando a la vez.
-..NneE-CchHanN..AaYyuDaAmMe ..NneE-CchHaAnN..SsalLvVaAmMeE..-
Las respiraciones frenéticas de frederica y Beatrice se detuvieron.
Yo me acerque a ellas, abrace a Beatrice y me acerque a Frederica la cual también rodeé con mis brazos.
-..no se preocupen, yo estoy aquí, solo sigan mirando al suelo, no lo vean, y el no las verá..- yo les susurré.
-..AayYuDdamMe NnEe-cChHan..AaYyudaMmeE PpOr..FfaAvVoRr..- la voz era más irreconocible y tétrica.
Levante mi mirada para ver a Elsa, su cara mostraba terror absoluto, lágrimas salían por su rostro mientras sus ojos parecían haber perdido toda luz de entendimiento y racionalidad.
Yo sonreí internamente al observar esto.
-.. dice la leyenda Elsa, que aquella criatura aún sigue caminando por el mundo, buscando y asechando en la noche, algo, o a alguien que cumpla con las condiciones dichas por Dios, mal, sangre, miedo, huesos, para seguir cumpliendo con sus mandamientos, hasta el fin de los tiempos, hasta que toda la maldad de este mundo, sea exterminada, y su propósito se vea realizado..- yo finalice con eso, y miré en su dirección en silencio.
-..¿PporRqQuEe nNoO mMeE..SsalVaAsStTEe?..EeLlSsAa..-
-..MmEe PprRooMeTiIsStTeEsS.. QquUE SsiEmpPrReE..eEstTaArIiaAsS aA MmIi..LlaDoO..-
Al oír lo dicho por aquella voz, Elsa cayó al suelo de rodillas, como si fuera una muñeca sin vida.
Mirando con ojos vacíos a la nada, y por un momento me miro.
De alguna manera, lo sabía, Elsa Gratnier se había ido, era como ver a una niña indefensa.
Ella acercó su mano al peluche en el suelo de Reinhard y lo tomo entre sus manos destrozadas.
Las lágrimas salieron junto con sangre de sus ojos.
-..NnEe-CchHaAnN..- aquella voz demoníaca la llamó, en un tono que por más distorsionado que estuviera ella podía reconocer a quien pertenecía.
Ella finalmente, giró su cabeza para atrás para encontrar a la persona que ella esperaba ver.
Mucho para su horror no obtuvo lo que esperó.
Su cuerpo ya invadido por el terror sencillamente se paralizó ante aquella cosa.
Una criatura de metal, humanoide, con 3 delgados brazos tan largos y desiguales que tocaban el suelo, en sus manos, no había dedos, si no, garras, garras de tamaños diferentes y formas diferentes, en su brazo derecho no tenía nada, sobre el brazo izquierdo llevaba una guadaña con una hoja carmesí, y sobre el brazo en su espalda que caía hacia el frente llevaba una jaula con algo que brillaba en su interior, más a su semejanza a una linterna antigua.
En el momento en que Elsa lo miró, este detuvo su avance, y se quedó inmóvil, tal y como si fuera un espantapájaros.
La presión del miedo y la maldad no disminuyeron, todo lo contrario, aumentaron en densidad.
Elsa no se movió y miro a este punto con una expresión vacía al ser, finalmente, ella cometió un error, ella se encontró con sus ojos, aquellos puntos rojos en lo que parecían brillar sobre una cabeza deforme dentro de un saco putrefacto con sus fauces al aire y cientos de desiguales y afiladas navajas por dientes en su boca.
El ser finalmente se sacudió un poco, para finalmente correr de manera errática, con movimientos morbosos y espeluznantes se abalanzó sobre Elsa.
En ese momento, algo rugió con miles de voces de fondo con locura impregnada en cada nota.
Y en aquél lugar, Elsa Gratnier, la cazadora de entrañas, murió destrozada en miles de pequeñas partes por aquél ser.
No hubo gritos ni llantos, no hubo súplicas, ni ruegos, solo se mantuvo el sonido del chapoteo de la sangre y la carne siendo pisadas y desgarradas.
-..EelL..EesSpPaAnNtaApPaJArRoOSS...SseE..LoOsS.lLeEvVoO..Aa.TtoOdDoOsS..nNoO..QquUeEdDoO..NnAaDiIeE..sSoOlLoO..yYoO..-
Lo siguiente que se escuchó, fueron los graznidos de los cientos de cuervos que explotaron en el pasillo y salieron por las ventanas rotas, dejando el lugar en un silencio sepulcral, con una de las escenas en el pasillo más brutales que alguien jamás espero ver.
Finalmente la presión creciente de desesperación desapareció por completo, dejando una noche normal más.
En cuanto todo acabó, las cosas estuvieron lejos de estar bien, ahora había un montón de preguntas y dudas.
Pero lo primero que hice fue ir a la habitación donde estaba dormida Rem, la primera vez que la vi me emocioné mucho más que cuando vi a Frederica o Beatrice, estaba ante la waiffu definitiva, era perfecta en todo el sentido de la palabra, era una lástima que estuviera enamorada de Subaru, si bien cualquier otra persona en mi posición tal vez hubiera considerado apartarla de Subaru, después de todo, una vez que despierte ya no lo recordaría, yo no tuve ese deseo, quería que ella fuera feliz a su lado, aunque el era un idiota, era un gran tipo, lo respetaba, lo admiraba, y el se lo merecía.
Una vez que Frederica Tomo a la peliazul y e ignoramos la atroz imagen en el pasillo de lo que antes era Elsa, todos nosotros nos dirigimos afuera de la mansión, la cuestión era ahora, ¿Qué diablos sucedió con Subaru y los refuerzos?.
Las dos me seguían por los pasillos, podía sentir sus miradas ir hacia mi, seguramente tendrían muchas cosas que decir, pero este no era el momento.
Cuando por fin llegamos encontramos la entrada de la mansión, y salimos hacia los jardines delanteros de esta.
Miré hacia el cielo, y vi una luna diferente de mi mundo de origen, esta no tenia la forma de un conejo, de hecho esta no tenia ni una mancha sobre su superficie.
Ahora había cosas a considerar, yo hice algo, lo cual afecto la continuidad de este punto de la historia, se que soy responsable, no tengo dudas de ello, pero, ¿cómo?, Esa es la pregunta del millón.
Sentí un breve tirón en mi chaqueta, miré hacia abajo y miré a Beatrice mirándome con alguna clase de anhelo en sus ojos.
Este era otro problema, el afecto y cariño en esos ojos no deberían estar dirigidos a mi.
Maldita sea!, Yo me sentí exhausto, no quería que esto pasará, y francamente no sé porque termino sucediendo todo esto, no debió ser así.
Subaru era quién tenía que sacar a Beatrice de la biblioteca mientras está se quemaba, Subaru era quién le rogó que lo eligiera, ella lo hizo, pero aquí no está sucediendo, Subaru no llegó, pero, ¿ porque Beatrice apareció en ese pasillo?, Ella no debió estar allí en ese punto de la historia, además era un desconocido, no tenía ningún punto de amistad con ella, y sin embargo se aferró a mi como si fuera..
Yo entrecerré los ojos.
-.. disculpe, invitado-sama..- escuche la voz de frederica llamarme.
-.. ¿invitado-sama?..- pregunté con ojos extrañados.
Ella me dio una linda sonrisa y me dijo.
-..si, aún no se el nombre de la persona que nos salvó, déjeme presentarme, mi nombre es Frederica Baumann soy jefa de todas las maids de la mansión, y le doy las gracias en nombre de mi amo, Roswaal L Matthers..—ella no pudo hacer su inclinación características de las maids porque llevaba sobre su espalda a Rem.
-..ya Veo, así que Frederica-chan..- dije con alegría ignorando lo último que ella dijo.
Pude ver un pequeño tic en su ojo derecho cuando dije eso.
-.. perdón, ¿Te molesta?..- dije en un tono apenado.
Ella me miró nerviosa.
-..No, solo, Jumjum!..- ella se aclaró la garganta con una tosecita.
-..no, solo, digo..- me miro con duda, pero finalmente suspiro.
-..si puede hacerlo en privado, entonces está bien..- menciono en un tono algo derrotada, supongo que no podía negarle eso a su Salvador.
Iba a decir algo más, pero un fuerte pisotón nuevamente me saco de mis cavilaciones.
-..Auch!!..- miré a la perpetuadora de tales actos.
-.. maldición!, ¿Por qué sigues haciendo eso!?..- dije en confusión.
-..porque sigues coqueteando con las empleadas delante de Bety-kashira..- ella bufó.
-..Jeez, Como sea, ¿cuál es tu nombre pequeño espíritu?..- ella paso de la molestia a la alegría cuando le pregunté.
-..Pensé que nunca lo preguntarías..- ella infló su pecho con arrogancia.
"Ahora me gustaría no haberlo hecho", me dije a mi mismo al ver el cambio en el comportamiento de la niña.
-..soy Beatrice, y soy el espíritu que habita en esta mansión..-
Yo entrecerré mis ojos en sospecha.
-.. ya veo, me gustaría preguntarte muchas cosas, pero-..- no me dejaron terminar ya que frederica me interrumpió.
-.. disculpa invitado-sama, pero, aún no nos as dicho tu nombre..- ella dijo con una expresión sonriente.
-..así es-kashira..- Beatrice se unió a la maid.
Y ahora venía lo complicado.
Les di una sonrisa apenada.
-..lo lamento, pero..- yo sonreí algo arrepentido.
Al ver este destello de duda en mi, las dos chicas frente a mi pusieron semblantes confusos.
-..se que será difícil de creer, pero, será la verdad..- suspiré y finalmente lo dije.
-..por una cadena de desafortunados eventos, yo perdí mi nombre..- vi como sus rostros entraban más en confusión.
Rápidamente me trate de explicar.
-..claro, no quiero decir que allá perdido mis recuerdos, o algo así, no, es solo que mi nombre me fue arrebatado, o, ¿destruido?, Es algo confuso incluso para mí, pero es la verdad, lo único que no puedo recordar de mi, es mi nombre, y es porque ya no tengo uno..- dije con un tono de desgana.
Ellas me miraron con diferentes expresiones, Beatrice me miro con preocupación, mientras que Frederica me miró con cierta sospecha.
Yo la miré.
-..No pensaras que no te quiero dar ni verdadero nombre porque soy alguien peligroso, ¿no?..- dije en un tono exhausto.
Ella se sorprendió y abrió los ojos.
Beatrice que oyó esto miro con ira creciente a Federica.
-..tu!, Cómo te atreves-kashira!!..- dijo con rudeza a la maid rubia, que pronto entró en pánico.
-..Nonono, es solo que!..- ella dijo nerviosa.
-.. jajaja, no te preocupes, de hecho haces bien en cuestionarte tales cosas, se ve que eres alguien muy precavida y perspicaz..- le sonreí.
Ella se sorprendió por mis palabras.
-..pero lo que digo es cierto, por ciertos eventos desafortunados, yo no pude conservar mi nombre, tal vez no suene como nada, pero sin duda es un problema muy molesto, ya sabes, no me puedo presentar, y solo dejo mi rostro como recuerdo..- dije algo apenado, seguido para notar la ironía de ni siquiera saber cuál era mi apariencia en este momento.
-..y si es así, ¿entonces porque no eliges otro nombre?..- frederica dijo con mucha simpleza.
Le di una mirada en blanco.
-.. bueno, si, puede que tengas razón, pero..- le di una mirada complicada.
-..¿Pasa algo?..- ella me dijo en un tono preocupado.
Beatrice también me miro con un tono angustiado.
-..en realidad, soy pésimo con los nombres..- dije rascándome la mejilla izquierda con pena.
Las dos chicas casi se caen para atrás tras mis simples afirmaciones.
-..tu!, Pensé que dirías algo mas inquietante-kashira!..- Beatrice me señaló con su dedo.
Frederica solo suspiró cansada.
-..es preocupante para mí!, Imagina!, Soy terrible para los nombres realmente soy malo!, No se me ocurre nada!, Mejor prefiero ser conocido como el sujeto sin nombre a que la gente se mofe de mi cada vez que escuché mi nombre!..- dije con eyecta renuencia.
Frederica sacudió la cabeza.
-..eres una persona más insegura de lo que realmente pareces..- ella dijo con cierta decepción, lo cual lastimó significativamente mi corazón.
-..es fácil decirlo para ti, tienes un nombre inmensamente más bello y con clase que allá escuchado Frederica-chan..- dije eso último con burla y malicia.
Ella parpadeo sorprendida e inadvertidamente escapó de mi vista.
-..no trates d-..- ella no terminó ya que.
-.. Auch!!..- dije con una lagrimita en las comisuras de mis ojos.
-.. Beatrice!!!, ¿Por qué sigues haciendo eso!?..- gruñí hacia el espíritu.
-..te dije que no coquetearas frente a mi-kashira, Jumm!!..- ella infló las mejillas y me dio la espalda.
Una vena se marcó en mi frente y el impulso de sacudirla en el aire como Frank el pug de men in Black paso por mi mente.
-..si lo que quieres es ayuda con un nombre, supongo que puedo sugerirte algo..- Frederica menciono con un nuevo tono de voz recompuesto mientras sonreía dulcemente.
-..jaaaa!??..- Beatrice hizo una mueca muy amarga al escuchar la sugerencia de la maid rubia.
-..¿Tu!!?..- ella dijo despectivamente refiriéndose a la maid.
Frederica parecía imperturbable, pero claramente pude ver un tic moverse en su ojo izquierdo mientras aún sonreía.
-..¿Porque siquiera paso por tu cabeza que tu tendrías ese derecho-kashira!!?..- Beatrice señaló con dureza a Frederica.
-..Oigan yo..- mi voz aparentemente no fue escuchada.
-..es mi forma de agradecerle por salvar mi vida, y la vida de todos en la mansión..- la rubia termino con un tono algo reprochativo.
Beatrice al momento hizo una cara culpable al notar a lo que ella se refería.
-.. ya basta las dos!..- dije firme.
-..no es el momento de hacer una escenita, tenemos cosas más importantes de las que encargarnos..-
Ellas dos solo se miraron con miradas fuertes, parecía como si rayos salieran de sus pupilas.
-..por el momento tenemos que dejar la mansión, no es seguro aquí..-al terminar de decir ello levante una mano al aire, y el espació comenzó a doblarse, seguido de un enorme portal oscuro que emanaba niebla oscura emergió de la nada.
-..eh!?..- la expresión de frederica dejaba denotar lo que estaba mal.
-..es un portal-kashira..- Beatrice resolvió la duda obvia de la maid mientras sonaba triunfante por una razón.
-..si, entren, las llevará a un lugar seguro…- dije.
Frederica me miro y su rostro mostró uno de preocupación.
-..no puedo, tengo que ver si Petra se encuentra bien, ella..- se quedó pensativa mirando a la nada.
-..no te preocupes, la niña está bien, puedo sentir su presencia desde aquí..- señale hacia el pueblo.
-..ella esta segura en el pueblo..- le di una sonrisa confiable.
Ella me miro con calma después de oír eso.
-..me gustaría ir con ella..- dijo.
Si no recordaba mal, a partir de este punto en la historia no había ningún peligro, así que estaría bien.
-..de acuerdo, si cruzas el portal te llevará hasta la aldea, por el momento, yo necesito verificar otras cosas..-
Necesito averiguar qué pasó con Subaru, y si todos en el santuario están bien, después de todo Beatrice era la que ayudaba a la eliminación del gran conejo.
-.. espera, ¿No vendrás con nosotras?..- Frederica pregunto.
Pero antes de que yo contestara, sentí el fuerte agarre en mi mano derecha.
-..¿Beatrice?..- vi su rostro y lo supe todo.
-..No!, No te vayas!, No dejes a Bety!!..- ella comenzó a sollozar.
Esto ya era más que obvio, ella, ella pensaba que yo era esa persona, pero, ¿Por qué?, ¿Qué le hizo creer tal cosa?.
No presté mucha atención por el momento, ahora habían cosas más importantes.
-..No te preocupes, no iré a ninguna parte, después de todo..- miré hacia una dirección en específica del bosque.
-..aún tengo asuntos aquí..- puse mi manos sobre su cabeza, y la tranquilice con una caricia suave.
Las pequeñas lágrimas que amenazaban con aparecer en sus ojos desaparecieron y me miraron con alegría.
-..¿Disculpe Beatrice-sama pero..- ella miro la escena con sospecha.
-..¿Usted ya conocía a nuestro invitado-sama?..- ella dijo mirándola con curiosidad, y no la podía culpar, Beatrice había renunciado a sus emociones antes, así que era normal pensar en ella como una persona muy antipática, así que ver este comportamiento nuevo sería extraño por decir poco.
Beatrice apretó más mi mano con su pequeña manita, miro fijamente a frederica, y le dijo.
-..No lo conozco, pero él nació para estar junto a mi..- ella infló el pecho al decir eso y se paró de una manera dominante.
La respuesta sin duda nos sorprendió a mí y a Frederica que parpadeamos con sorpresa.
-..no estoy entendiendo nada, pero podemos dejar eso para después pequeña..- le dije al espíritu que solo asintió.
-.. Frederica ve, yo te alcanzaré después, regresaré en unos minutos creo..-
-..¿a donde irás?..- me vio fijamente.
Suspiré.
-..al santuario..- dije.
Ambas se vieron sorprendidas.
-..Hace una hora, luche contra la gran serpiente negra, y tengo razones para creer que el gran conejo también podría estar en la zona..- mencione con toda la seriedad del mundo.
Al escuchar eso las dos jadearon.
…¿t tu, luchaste contra Kurohebi!?..- Beatrice alarmada tomo mi brazo con fuerza y su palma rápidamente brillo en una estela verde.
-.. calma, no estoy contaminado con su miasma, ni estoy enfermo..- le dije con una sonrisa.
Ella me miro algo aturdida.
-.. imposible!, Un humano no puede luchar contra una de las 3 grandes mabestias, además con Kurohebi!!..- ella dijo frenética.
-..parece que no te as dado cuenta Beatrice..- dije con una voz cansada.
Ella me miro confusa.
-..porque no intentas absorber algo de mi mana..- le sugerí.
Ella no entendió, pero lo hizo.
Llevó su pequeña mano hasta la altura de mi ombligo.
Entonces, un segundo después, sus ojos casi se salen de sus órbitas.
-..que!!!, ¿Cómo!?..- dijo atónita.
La maid miro con seriedad al pequeño espíritu en busca de respuestas.
Beatrice me miro con miedo.
-..tu, como, ¿Como es posible?..- ella dijo en shock.
-..¿como es que sigues vivo!?..- dijo completamente asustada.
-.. tranquila, guarda la calma, antes que nada, yo no poseo mana..- le dije con paciencia.
-..pe, pero-..- yo la interrumpí.
-..antes que nada déjame decirte esto..- Beatrice y frederica sintieron que algo importante estaba a apunto de rebelarse y sus manos comenzaron a sudar.
-..yo no soy de este mundo..-
Frederica y Beatrice quedaron petrificadas.
-..yo provengo desde más allá de la gran cascada..- finalmente revele.
Las dos quedaron mudas.
-..de donde yo vengo, no existe la magia, así que yo no estoy regido por las leyes impuestas de este mundo, ni de ningún otro, solo tienes que saber algo..- le dije con una gran sonrisa.
-..esa Kurohebi, fue una gran decepción al igual que esos otros brujos..-
Ellas no supieron que decir.
Levante mi puño.
Y de un momento a otro, levante un poco de mi presión espiritual.
Comencé a emanar una aura blanca cristalina que se expandió con prisa en el aire y comenzó a distorsionarlo a mi alrededor.
Las piernas de frederica y Beatrice comenzaron a fallar cayendo al pasto bajo sus pies.
Para su mal gusto, sintieron repentinamente que sus cuerpos pesaban 10 veces más de lo que normalmente deberían.
Noté esto, y rápidamente suprimí por completo mi poder.
La presión desapareció.
Pude notarlo en las miradas que ellas me estaban dando, sus ojos me veían con otra luz.
-..por el momento, dejemos esta charla para después, por ahora..- me gire para ver al horizonte.
Era hora de descubrir que era lo que realmente estaba ocurriendo.
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