Asta caminaba tranquilamente por el Reino Común cumpliendo con sus mandatos cuando repentinamente se encontró rodeado de un mundo rosado, esponjoso y alegre, abrió los ojos asustados cuando reconoció el ki de la capitana de los pavos reales, la encontró en un sillón saludándole con una amplia sonrisa.
- Querido Asta, me alegra mucho ver que has pasado a visitarme ¿Has crecido unos centímetros? ¡Que envidia! – Habló con su desbordante entusiasmo.
- No, sigo midiendo lo mismo. – Ladeo el rostro confundido – ¿Dónde estamos?
- Estamos dentro de mi magia, este es mi mundo de ensueño, quería saludarte, no nos hemos visto en un tiempo, te has esforzado tanto que pensé podría darte un premio.
- ¿Un regalo? – Cuestiono emocionado – ¿Qué es? ¿Una nueva espada?
- ¡Asta! – Se giro sorprendido de ver a Noelle agitando su mano corriendo en su dirección.
- ¿Noelle? – Estaba confundido, no podía sentir su ki.
- Pensé que podría encontrar a otra persona en tus pensamientos, tal vez ese chico atractivo. – Comento Dorothy con una expresión pensativa, sus palabras parecieron incomodar al chico que se sobre salto – ¿Pensando en Noelle?
- ¡Buscaba un regalo para ella! ¿Por qué pensaría en Yuno? – Grito con entusiasmo lo que hizo que la capitana se tuviera que tapar los oídos para menguar el sonido-
- ¿Es su cumpleaños?
- No, el cumpleaños de Noelle es el quince de noviembre. – Replico con confianza – Buscaba algo que pudiera darle, ella se ha esforzado tanto en el entrenamiento, su nuevo hechizo es increíble.
- Sí, Noelle es increíble, comparte eso con su hermano. También es hermosa ¿No?
- Noelle es hermosa. – Se giro a la imagen – ¿Qué es? Se parece a Noelle, pero no es igual.
- Es una proyección de Noelle creada de tus pensamientos. – Explico arqueando una ceja – ¿Por qué no es igual?
- Los ojos de Noelle tienen un brillo, se ven mas bonitos. – Respondió luego de pensarlo durante unos instantes – Se parece mucho, pero no es Noelle.
- ¿Los ojos de Noelle son bonitos?
- Mucho, parecen gemas ¿sabe?
- ¿Qué te parece su cabello? Tiene un color precioso.
- También es muy suave, a veces la ayudo a peinar su cabello.
- Parece que te gusta mucho.
- Noelle es mi mejor amiga. – Dictamino con confianza – Aunque a veces no la entiendo sé que puedo confiar en ella.
- ¿Es igual que tu amigo Yuno?
- ¡No! Yuno es Yuno, Noelle es diferente, primero es una chica.
- Esa es una gran diferencia. – Acepto asintiendo con entusiasmo – Pero tienes otras amigas.
- Sí, tengo a Vanessa, Nero, Gray, Charmy…
- Pero ninguna es como Noelle, ella significa mucho para ti, esta aquí en tus pensamientos. – Comento dándole un golpecito en la frente con sus dedos.
- Noelle es increíble, es de la realeza, tiene una magia envidiable ¿Qué soy yo a su lado? – Pregunto con un tono decaído mientras la ilusión de su amiga hacia una expresión preocupada.
- Eres un chico con un corazón extraordinario, un Caballero Mágico Superior, un candidato a Rey Mago y un héroe después del ataque, a mi todo eso me parece impresionante. – Suspiro cansinamente – Para personas como tu o como yo, son cosas a las que no podemos simplemente no darles la importancia que tienen, los dos fuimos estigmatizados por nuestros orígenes y, sin embargo, ahora estamos aquí.
- Lo he pensado mucho, lo que es Noelle para mí, y la verdad es que no lo entiendo.
- Dios, eres tan denso como Yami. Ella te gusta, te atrae más que como una amiga.
- ¡NO! ¡No es así! Es imposible. – Exclamó en pánico - ¡Me casaré con la Herma a Lily!
- ¿La monja? – Bufo con una expresión decepcionada – No puedes casarte con una monja.
- Pero…
- No, punto. No puedes, pierdes tu tiempo. Concéntrate en Noelle. – Apretó sus mejillas con molestia – O te daré pesadillas.
- No soy lo suficientemente bueno para ella.
- Creo que eso debe decidirlo ella, Asta. Es una chica inteligente, amable y con un corazón muy grande como el tuyo, harán una linda pareja. Sería bueno que le dijeras como te sientes, si no lo haces no sabrás que hay en su cabeza. – Estaba siendo un poco entrometida, aunque era totalmente necesario, hizo un gesto para que su ilusión se acercara al chico y dejara un beso en su mejilla, muy cerca de sus labios, la conmoción en su cara fue suficiente para que una sonrisa triunfante apareciera en sus labios – Dile lo que sientes. Nunca te ha detenido saber que ibas a ser rechazado.
- Es distinto.
- Exactamente, cariño.
Cayó sobre sus pies en medio del mercado, varias personas giraron sus rostros para mirarlos sorprendidos de su repentina aparición, se quedó de pie confundido y sintiendo como su cerebro explotaba intentando procesar lo que acababa de ocurrir.
- Ella tiene razón. – Liebe se apareció en su hombro en su versión pequeña – Has estado pensando en lo bonita que se ve Noelle últimamente, la extrañas cuando no están juntos y tienes más cara de idiota cuando la miras.
- La extraño por que somos amigos, pasamos mucho tiempo juntos desde que nos unimos al escuadrón, no por nada más, mi corazón pertenece a la Hermana Lily.
Dorothy suspiro mientras miraba al chico caminar conversando con el demonio que lo acompañaba, no había logrado su objetivo principal con el chico, a pesar de que parecía perspicaz para algunas cosas era tan denso como Yami para sus propias emociones, estaba convencida de que los sentimientos y los pensamientos correctos estaban en esa cabeza dura, pero él no lograba enlazarlos, ni entenderlos.
Quería gritar.
Cuando miro la mente de Noelle se sintió emocionada, llena de ilusión por el amor joven, le gustaban tanto las historias de romance, que estaba dispuesta a ser de casamentera, la pequeña Noelle merecía todo el amor y la felicidad del mundo, la que le habían negado durante años.
Camino de un lado a otro en el borde del tejado en el que estaba de pie, su plan de empujar al chico no funcionó así que tendría que pensar en otra idea.
¡El Astelle tenía que ser una realidad!
Durante el camino, Asta llego a una conclusión con Liebe, tenía que decirle a Noelle lo que sentía, al menos lo que creía que había en su corazón para saber que es lo que realmente pasaba, su discusión le hizo ver que tenía sentimientos por su mejor amiga ¿De que tipo? Estaba averiguando.
- ¡Noelle! – Asta grito a todo pulmón al entrar en la base golpeando la puerta contra la pared, la aludida que estaba comiendo un pastel en ese instante casi se ahoga.
- ¿Qué pasa contigo, idiota? – Cuestionó tosiendo enfadada mientras Vanessa golpeaba su espalda con preocupación – No entres gritando así.
- ¿Cásate conmigo? – Cuestiono arrodillándose mientras le ofrecia una flor que encontró en el camino con los ojos llenos de emoción, en respuesta la chica se ruborizo dejando de respirar al mismo tiempo que su ki se volvía loco, el resto del escuadrón reacciono de distintas maneras, Finral dejo caer el informe que estaba leyendo al piso, Vanessa que bebía un trago de su vino paso a ahogarse también, Gordon murmuro a toda velocidad con los ojos muy abiertos.
Un silencio muy pesado cayo en el grupo durante el tiempo que todos procesaban lo que sucedía, luego de un "¿Qué?" grupal, el maná de Noelle se agito salvajemente por lo que los adultos decidieron intervenir antes de que ocurriera un desastre, Final arrastro a Asta hasta su propia habitación mientras Vanessa se llevaba a Noelle.
- ¿Qué haces, Asta? ¡No puedes llegar y preguntarle eso a una chica!
- ¿Por qué no?
- ¡Vas a causar un lío! Es confuso. – Finral se sintió consternado ante su mirada de incomprensión – Asta, ni siquiera tienes una relación romántica con Noelle ¿Cómo le vas a pedir que se casé contigo? ¿Estás jugando con ella?
- ¿Qué? No, claro que no, nunca le haría eso.
- ¿Entonces?
- No lo sé, me di cuenta después de la pelea en espada, es como si viera a Noelle por primera vez, es la misma, no ha cambiado, pero ahora es como… – Balbuceo bajando la mirada con nerviosismo – Me dijeron que debería decirle para saber que piensa.
- Asta. Hay un camino así de grande – Hizo un gesto con sus manos para acentuar sus palabras – entre un me gustas a un cásate conmigo ¡Así de grande!
- Pero siempre le pregunte a la hermana Lily que se casara conmigo.
- ¿Y que te decía?
- Que no, y me golpeaba con el puño de agua.
- Tienes un tipo ¿no?
- ¿Un tipo?
- Olvídalo, volvamos al tema, primero ya que has hablado de la monga ¿Qué pasa con ella?
- Creo que ya no la amo, todavía tengo el mismo sentimiento, pero no es igual, no lo entiendo.
- No has dejado de amarla, Asta, solo te has dado cuenta de que la quieres de otra forma, más familiar. Ella ha estado casi toda tu vida ahí, ha sido una fuente de apoyo y amor.
- ¿Y Noelle?
- No es igual, y debería estar preguntando yo, no tu. – Suspiro pesadamente, esperaba que Vanessa tuviera mejor suerte – Aclaremos el asunto mejor ¿Qué te gusta de Noelle?
- Sus ojos, brillan mucho cuando sonríe, Y la hubieras visto en Espada, cuando uso su magia de espíritu, se veía tan increíble, tenia su propia espada, fue genial, volaba rápido y se movía mucho. Pelea muy bien. – Finral no pudo evitar sonreír al escucharlo.
¿Se había enamorado en ese momento o fue cuando se dio cuenta?
- Entiendo, una chica fuerte, hermosa y luchadora ¿Qué piensas de ella?
- Es mi mejor amiga, hemos atravesado por tanto juntos, siempre esta ahí para mí, me apoya y no quisiera que se vaya lejos. – Asta sonrió de forma torpe.
- Vaya, ella realmente te gusta. – Asintió conforme con su investigación – Ahora solo tienes que decirle eso mismo a Noelle, que te gusta, no pedirle matrimonio, ese es un paso importante en la vida de las personas, es un contrato enlazante para el futuro, no es un tema por el que ustedes deban preocuparse todavía, tendrían que salir a citas, tomarse de las manos, besarse.
- ¿Puedo hacer todas esas cosas?
- Solo si Noelle también quiere.
- Le preguntare.
- ¡Sin pedirle matrimonio! – Insistió.
En la otra ala de la base, Noelle caminaba irregularmente por su habitación con ansiedad, en su cama Vanessa intentaba tranquilizarla para que pudieran entender que sucedía.
- ¿Qué está pasando, Vanessa? ¿Es un sueño? ¿Ha perdido la razón?
- Noelle.
- Debo estar soñando. – Empezó a tirarse de la mejilla hasta que Vanessa la ato con su magia elevándola en el aire – ¡Vanessa!
- Necesitas detenerte, Noelle.
- ¡Escuchaste, Vanessa!
- Escuche, y te puedo decir que no es un sueño, solo tenemos que esperar que Asta se explique… además ¿Le ibas a decir que si de inmediato?
- No, claro que no. – Respuesta rápida, Vanessa rio.
- Bien, te soltaré, pero tienes que tranquilizarte. – Ella asintió con una expresión rígida escondiendo su rostro en el pecho de la mujer que procuro rodearla con sus brazos.
- ¿Noelle? – Las dos miraron la puerta con expresiones distintas – ¿Podemos hablar?
- Sí, pasa Asta, me iré a mi habitación si me necesitan. – Vanessa había cubierto la boca de Noelle antes de que el pánico se apoderara de ella y gritara un "no".
Vanessa coloco una mano sobre su hombro en un gesto de apoyo mientras salía, una sonrisa tranquila bailaba en sus labios, se giro hacia la figura tensa de su compañera, su ki resultaba asfixiante con la cantidad de emociones que irradiaba, percatándose de eso se dio cuenta de que se equivocó, la Hermana Lily no estaba feliz cuando le pedía que se casara con él, eso debería haberle dado una pista.
- Lo siento, Noelle. – Pronuncio lentamente mirando al suelo sin percatarse de la expresión dolida de la muchacha – No considere tus sentimientos y me apresure, la verdad es que quiero aprender muchas cosas contigo.
- ¿A qué te refieres? No te entiendo. – Tuvo que suprimir su deseo de evadir y atacar, Asta había dado un paso al frente así que tenia que plantarse firmemente para entender que sucedía o se volvería loca con sus suposiciones.
- Pensé que era lo correcto. – Dijo con una expresión convencida – Que cuando quieres a alguien tienes que casarte con ella.
- Bueno, no es algo equivocado, pero…
- ¿Es muy apresurado verdad? – Paso una mano por su cabello incomodo.
- Asta. – Noelle respiro profundamente para tomar las riendas de la situación, si se la dejaba en manos de él seguirían perdidos, ella era un miembro de la realeza, un caballero Mágico Superior y una persona enamorada que había esperado mucho tiempo por una respuesta – A mi… A mi…
¿Por qué su voz temblaba tanto? Era de la realeza había aprendido oratoria desde que tenia memoria.
- Le gustas a Asta. – Declaro Liebe que se había mantenido en silencio sobre el hombro del chico, los dos se habían olvidado por completo de su existencia así que se avergonzaron al escucharlo – Le gustas a Noelle.
Ambos se ruborizaron al escucharlo, Liebe les dedicaba una mirada aburrida, entendía parcialmente las emociones que sentían el uno por el otro, nunca se había enamorado, pero Vanessa le explico que era una forma de querer a otro, Licita le enseño lo que era ser amado, entendía el concepto del amor familiar más que le romántico, y si sus amigos se querían de una manera similar no entendía por que no eran honestos.
- Liebe. – Asta proceso sus palabras lentamente girándose para enfrentar a la chica – ¿Es verdad?
- Sí. Me gustas, Asta. – Sentía sus piernas convertirse en gelatina mientras su estómago se contraía dolorosamente.
- Pero soy un campesino sin magia, siempre dices que soy un idiota.
- Lo eres, pero no me importaría si fueras mi idiota. – Balbuceo sintiendo su rostro arder por la vergüenza – Eres mi mejor amigo y la persona que más admiro.
- Pero…
- Te convertirás en el Rey Mago. Así no habrá nadie que pueda despreciarte, nadie podría negarse a… A que tengamos una relación. – Dijo con seguridad, sinceramente creía firmemente que lo lograría o, lo merecía más que nadie.
- ¿Y si no logro convertirme en el Rey Mago?
- Lo harás. – Afirmo sin ningún atisbo de duda lo que lo hizo sonreír – Y aun si no fuera así, no me importaría.
- Me gustas, Noelle. – Tomo un mechón de su cabello plateado con su mano derecha, extendiendo una ligera sonrisa triste en sus labios al ver el contraste con el negro de su piel – Eres increíble, amable, leal, tan fuerte y valiente, y tienes ese brillo en tus ojos tan bonito.
- ¿Se besan? – Cuestiono Liebe luego de algunos minutos de contemplación en silencio.
- ¡Liebe! – Chilló Noelle incomoda.
Asta se rio ligeramente al acercarse para tocar sus labios con los suyos, se apartó rápidamente con las mejillas ruborizadas y una sonrisa tímida, Noelle tiro de su mejilla nuevamente para saber que no soñaba, había olvidado como respirar y su mente estaba intentando procesar lo sucedido, en respuesta el chico no pudo evitar burlarse un poco besando su mejilla.
Dorothy no cabía de felicidad.
Cuando secuestro a Noelle a su mundo de ensueño para hacer un movimiento, descubrió que no hacía falta.
Su sueño (y la pesadilla de Nozel) se hizo realidad.
