Nota: Por alguna extraña razón que no logro comprender, escribir fics para este shipp me salen... Fluff o a veces un poquito agridulce. No lo sé, pero bueno, no me quejo. Están casados en mis fics jsjaha. Perdón por el fuera de personaje y el Lucas soft (¿)


Es suave, es sedoso al tacto y probablemente no podría cansarse de ello.

Es lo que piensa por un momento Jeannette, al pasar sus dedos entre el largo cabello azabache del mago milenario. Sin prisas y con calma, desenreda las hebras carbón con una mano mientras que con la otra se encarga de sostener los cabellos con una toalla debajo, concentrada en su labor.

Sabe que Lucas fácilmente puede usar magia para secar su cabello, pero no es algo que se atreva a decirle o hacerlo notar. Son estos momentos que aprecia y atesora en silencio y le hacen sonreír de tan sólo pensar que le está permitiendo este tipo de atenciones y le está dejando acercarse.

Una vez se cercioró de que no hubiese nudos en el cabello, con cuidado, comienza a secarlos con pequeños apretones con la toalla, sintiendo humedecer la tela en el proceso. Lo repite unas tres veces más hasta que el cabello quede parcialmente seco.

– Está listo – le anuncia, con una sonrisa en sus labios y un tono animado –. Lamento la demora.

Realmente Lucas ha sido paciente como para no decirle nada mientras le peinaba y secaba el cabello. Lo que le hace sentir un poco avergonzada.

Pero antes de que su mente se llene de pensamientos (intrusivos), Lucas se da la vuelta y toma la toalla sobre sus hombros para ponerla sobre su cabeza.

– Mi turno.

Es lo único que dice, antes de secarle el cabello con la toalla de una manera un tanto tosca que lejos de dolerle le hace reír.

Definitivamente, Jeannette atesora estos momentos en su corazón.