Los Cornwell regresaron con el minino al departamento de Candy, estaban celebrando porque le echaron a perder el negocio a los Legan. Se cancelaría la fiesta navideña en la empresa, nadie tenía ánimos de festejar desde la desaparición de Albert, pero el bono era seguro para todos los empleados, de igual forma no habría la acostumbrada cena de nochebuena en la mansión Andrew así que Stear y Archie aprovecharían para acompañar a Albert y a Candy en navidad.

—Stear, no es necesario que hagamos tanta comida, solo seremos tres personas y un gato.

Albert protestó con maullidos escandalosos, que Archie no lo tratara como humano le disgustaba en gran manera.

—Ya viste, ¡lo enojaste! no te preocupes tío, le diré a la cocinera que te prepare tu pierna mechada favorita.

«En realidad estos chicos me están preocupando, hablan con Flofy como si fuera el señor Andrew, su estado vegetativo les ha afectado tanto así, que usan al gato para escapar de la realidad, espero que no sean unos locos peligrosos» pensó Candy.

De camino a la residencia Andrew, Stear hacía cálculos en su mente, para ese mecanismo portátil que ayudaría a Albert a recuperar su cuerpo.

—¿En qué piensas Stear?

—En que pasaré la noche en vela, armando el prototipo portátil para regresar a mi tío a su estado original.

—¿Qué crees que pase con Flofy?

—De seguro morirá.

—Que triste, no quiero que se muera, está tan bonito el condenado, ya me encariñé con él. Me gusta cuando me muerde la mano.

—¡Es mi tío! A ti te gusta la personalidad de mi tío no el gato en sí.

—Sería grandioso que mi tío recobre su cuerpo antes que termine el año.

—Mi tío perdió la confianza en mí por eso no quiso que yo quedara en su lugar.

—No es eso, lo que quiere en sí es que no tengas distracciones y puedas terminar tu invento.

—¿Crees que sea por eso?

—Por supuesto «Si a mí me lo hubiese hecho Stear, no se lo perdonaría en toda la vida» pensó Archie.

Mientras en el hospital Terry abrió los ojos, sintió que alguien estaba dormida con la cabeza apoyada en su camilla, al ver el cabello rubio creyó que era su mamá. Le acarició la cabeza, la mujer se despertó al sentir la mano cálida, Terry se sorprendió al verle el rostro.

—¡Tú! ¿Qué haces aquí?

—Vine a preguntar como estabas, me tuviste preocupada, pero bueno, ya vi que tuvieron que circuncidarte.

—Tu ocasionaste todo esto.

—Yo solo quería que pasáramos un rato agradable.

—No, tu solo querías divertirte conmigo. ¿Dónde está mi mamá? ¿Y mi novia?

—Tu mami te dejo encargado conmigo, tuvo que irse a una audición. Te pasaré tu celular para que le hables a tu novia y venga a visitarte.

Terry le habló a Candy, ella había terminado de bañar a Albert para quitarle el gel de su pelaje y lo tenía frente a la secadora.

—Hola

—Candy mi amor, estoy en el hospital, me circuncidaron y estoy en recuperación.

—Oh Terry, ve el lado positivo, es más higiénico para los varones estar circuncidados.

—Estoy solo en el hospital —al decir esto Susana lo miró con furia— quisiera que vinieras a cuidarme.

—Lo siento Terry, pero por ahora no puedo dejar solo a flofy, ha estado muy extraño.

—¿quieres decir que prefieres cuidar a un gato que a mí?

—Terry estás en buenas manos, la mayoría de las enfermeras estamos calificadas, no temas estarás bien.

Candy le colgó el teléfono, Terry no daba crédito a lo que ocurrió, su novia prefirió al gato, antes que a él, «definitivo, no es la mujer idónea para mi» pensó Terry.

Susana agarró su bolsa y ya se estaba retirando.

—Susana ¿Dónde pasarás la nochebuena?

—Mi familia vive en otro estado, me la pasaré sola en mi departamento.

—¿Quieres ir a la casa de mi mamá como mi acompañante?

—Claro que sí.

Stear pasó la noche en vela para terminar el artefacto, al día siguiente Archie hizo los preparativos para la cena que sería en el departamento de Candy, también invitaron a George, el gustoso aceptó.

El 24 de diciembre fue caótico, en la mañana Archie se fue al departamento de Candy para terminar la guarnición de la cena, el ponche y para limpiar el departamento. Stear lo alcanzaría después, quería darle la sorpresa a su tío.

La señora Elroy fue a la cocina y encontró a la chef muy atareada.

—Me quieres explicar que significa todo este alboroto —indagó la señora Elroy

—El joven Archie me dijo que preparara una pierna mechada y otros platillos, al parecer ellos irán a cenar a otra parte.

«Tienen razón, ellos están jóvenes, de alguna manera esto les ayuda a mantener su mente ocupada y no estar deprimidos como yo» pensó la anciana.

La señora Elroy salió de la cocina después de terminar el cuestionamiento y encontró a Stear caminando hacia la puerta principal sigilosamente con una maleta de mochilero.

—¿Hacia donde te diriges con esa enorme mochila? ¿Qué llevas ahí? ¿Dónde van a cenar? Ya me dijo la cocinera que tiene instrucciones que cuando termine de hornear los platillos enviará la comida con George.

—Tía como vimos que no tenías ánimos de organizar nada, pues decidimos ir a celebrar a otro lado, perdona, si gustas puedes acompañarnos —Stear le hizo la invitación, rogando al cielo que la señora Elroy declinara.

—No tengo ganas de nada, no estoy tranquila sin mi William. Diviértanse si es que pueden.

—Como digas tía —Stear se acercó a ella y la besó en la mejilla para despedirse.

Cuando se fue Stear Neal llegó a la mansión Andrew, fuera de la vista de todos se dirigió al laboratorio de Alistair pero no encontró nada relevante, así que se encaminó a su recámara, estuvo revisando todo hasta que movió un libro se abrió el closet, terminó de abrir la puerta y vio una habitación escondida, era un pequeño laboratorio secreto.

Stear llegó al departamento, el minino estaba lamiéndose los bigotes porque tenía planeado robarle un corte de carne a Candy.

—Hola, ¿Qué traes ahí? —Lo cuestionó Archie al abrirle la puerta.

—El artefacto para devolverle el cuerpo a mi tío.

—Pero si el que explotó era una cabina completa, ¿Cómo con algo tan pequeño podrás revertir ese daño?

—Confía en mí, a esto le puse «el extractor de almas».

—Stear, por favor no quiero que le pase algo más malo a mi tío.

—Déjame entrar.

Los jóvenes se pusieron a forcejear con la puerta, Candy los vio peleándose.

—¿Qué ocurre? ¿Por qué no deja entrar a su hermano?

Albert, es decir el gatito hermoso, aprovechó la distracción para robarse el filete.

—Estábamos jugando —contestó Archie.

Candy miró que el minino estaba comiendo —Miren al mañoso, ya se sirvió solo. Flofy glotón, mal chico. Eso está crudo te hará daño.

—Ya ves porque tengo que regresar a la normalidad a mi tío, cada vez se vuelve más salvaje.

Stear se acercó a Candy y le quitó al gato— me lo llevaré a la recámara para que ustedes puedan terminar.

Hola chicas, en una dinámica que hice en el príncipe de la Colina (grupo d k) ganó esta historia. Espero sus comentarios. Dios les bendiga.