Identidad

A/N: Este relato se sitúa en el Libro 3.

La noche es tranquila, la luna alumbra el interior de la aeronave de Industrias Futuro de una manera muy tenue, la visibilidad del espacio es limitado y Korra no se atrevió a encender una sola luz que delate su presencia en el lugar. La Avatar tiene un semblante cansado, su rostro jovial ahora se lo nota serio y con ojeras. Muchas cosas han pasado en un corto lapso de tiempo, no ha salido de una catástrofe y ya se encuentra en medio de otra responsabilidad gigante. Korra se siente abrumada, apenas tiene 18 años y a pesar de que es el Avatar, también es humana. Parece que a muchas personas se les olvida ese detalle. Korra decide levantarse del elegante sillón donde se encuentra, enciende una pequeña llama para iluminarse y camina hacia la ventana donde solo se puede apreciar la profunda oscuridad de la noche. Korra apaga la llama y presta atención a los detalles de su entorno: observa las tenues estrellas, la luna creciente; escucha el sonido del viento que golpea contra las ventanas de la aeronave, los motores trabajando, su respiración; finalmente, siente el calor de sus manos, el palpitar de su corazón, la energía que irradia Raava pero no puede sentir la conexión que tenía con los antiguos Avatares, esa sensación ha sido reemplazada por el vacío absoluto. No se ha sentido bien desde ese día, pero ella debe fingir que lo ha superado porque tiene un papel que cumplir.

¿En qué momento se comenzó a sentir tan sola?

Korra siempre se había sentido acompañada de alguna manera -incluso antes de comunicarse con sus vidas pasadas - ella sentía la conexión con Aang y el resto de avatares, estaban ligados a su espíritu, así como ella lo estará con el siguiente Avatar y así sucesivamente.

Korra suspira y golpea suavemente la ventana con su frente. ¿Cómo es que nadie se preocupa por ella ahora? ¿Tiene que fingir ser fuerte todo el tiempo? ¿Por qué es tan terca y no pide ayuda?

Los problemas han empezado a acumularse nuevamente para Korra: las lianas no dejan de crecer en Ciudad República, esta desterrada de Ciudad República, se encuentra en conflicto con la Reina Tierra y un grupo criminal buscan capturarla. Una lágrima se desliza por su mejilla, Korra la limpia con su mano. Esta muy confundida, ya no sabe quién es.

Amon logró desconectarla del control de los elementos – a pesar de que haya sido por un corto período de tiempo – y estos regresaron solo por la ayuda de Aang; ahora, con los portales abiertos ya no cumplía su papel como el puente entre el mundo físico y espiritual; además, Vaatu rompió su conexión a sus vidas pasadas, el mundo casi se ve inmerso en diez mil años de oscuridad, pero esto no pasó gracias a Jinora. Y esto molestaba a la Avatar de sobre manera, a pesar de que todos le agradecieron después de la batalla, ella sabía que Jinora era la verdadera salvadora. Todas sus luchas las había perdido, siempre salvada por alguien ajeno. ¿El mundo realmente necesitaba al Avatar?

De repente se escucha un sonido a las espaldas de Korra, la Avatar se voltea y sus ojos apenas logran distinguir una figura en la oscuridad, Korra enciende una pequeña llama en su mano que le permite ver a Asami.

-Asami…- Murmura suavemente la Avatar, Asami levanta la mano de manera incómoda.

-Hola Korra, lo siento no era mi intención interrumpirte- la mujer de cabello negro le explica con rapidez y de manera torpe, algo no muy común de Asami- es solo que no podía dormir y decidí caminar un rato y vi tu silueta contra la ventana- Asami se muerde el labio inferior, Korra baja la cabeza con cierta vergüenza. Asami toma la iniciativa y se acerca hacia Korra, su rostro se ilumina completamente al estar cerca de la llama en la mano de Korra- ¿Estás bien?

Un par de ojos verdes buscan azules pero no logra encontrarlos, Korra cierra su mano dejándolas a oscuras nuevamente.

-Si, solo estoy algo abrumada- La Avatar camina hacia los sillones, enciende una pequeña lámpara para después tomar asiento. Asami, observa un momento por la ventana, no se ha movido de su lugar y se la nota pensativa.

- ¿Quieres contarme que te tiene preocupada? - Asami fija su atención en la Avatar nuevamente y camina hacia los sillones, pero no se sienta, dándole espacio a Korra. Finalmente, la Avatar la mira y asiente suavemente con la cabeza. Asami se sienta junto a Korra dejando un poco de espacio entre ellas, no quería sobre pasarse con ciertos límites.

Korra se toma unos segundos, su rostro es uno de concentración. No sabe cómo empezar, que decir o qué hacer. Ella no quiere contarle a nadie sus problemas; de hecho, cuando Asami le hizo la pregunta, Korra estaba decidida a mentir y decir alguna excusa barata pero por alguna extraña razón no lo hizo. Ahora tendría que mostrarse vulnerable frente a su amiga.

Korra suspira y levanta la mirada, Asami la observa en silencio, paciente, su mano busca la de Korra y la aprieta con suavidad.

- ¿Aún soy necesaria? - La pregunta sale tan rápido de la boca de Korra que incluso ella se ve sorprendida, al igual que Asami como se puede juzgar por su rostro. Korra retira su mano de la de Asami- Lo siento, no quería hacer esa pregunta, es solo que yo… - Korra se calla de repente e intenta levantarse, Asami la agarra del brazo suavemente.

-No Korra, está bien- Asami la mira intensamente y la incita a sentarse nuevamente con un suave jalón de brazo. La Avatar cede y se sienta, está incómoda. Asami se acerca un poco a ella, su mano aún en su brazo- ¿Eso te ha estado abrumando entonces?

La Avatar gira su rostro, observa a Asami de frente y asiente. Asami está dispuesta a escucharla, así que Korra sería transparente con ella.

-¿Cómo no pensarlo Asami? Con todo lo que ha estado pasando… con todo lo que he causado- Korra deja salir un resoplido en medio de una risa frustrada- Creo que Raava se equivocó al elegirme como Avatar- La voz de Korra esta ahogada, proyecta toda la frustración, dolor y fragilidad que siente. Un silencio profundo se hace presente en el lugar, se puede escuchar la rápida respiración de la Avatar; quién temerosa ruega no haber compartido de más pero un leve apretón en su brazo por parte de Asami la tranquiliza.

Korra alza la mirada, ojos verdes la observan con intensidad y calidez, Asami se muestra paciente, receptiva, empática. La mano de Asami desciende del antebrazo hacia la mano de Korra, esta vez la toma con fuerza y seguridad. Korra le regala una pequeña sonrisa, aprieta la mano de Asami de regreso y puede jurar que vio los ojos de Asami iluminarse por un momento. Esto provoca algo dentro de ella, algo que solo había sentido cuando empezó a gustar de Mako. Korra decide ignorar estas locas emociones.

-Solo siento que no soy suficiente, el mundo merece a un Avatar a quién no le derroten siempre ni que tenga que ser salvado, que tome buenas decisiones, uno que simplemente sea más de lo que yo soy- Korra empieza a desarrollar sus pensamientos- No sé como sentirme, toda mi vida se me ha dicho que soy el ser más poderoso del mundo, que tengo un legado que cuidar, que soy el puente entre el mundo espiritual y físico- A medida que Korra habla, su voz se quiebra cada vez más- y la verdad, no soy nada de eso- Korra suspira, sus ojos están cristalizados con lágrimas que amenazan con salir.

Asami capta el estado en el que se encuentra Korra, entiende el dolor que siente -no de la misma manera, pero parecido- entiende el sentimiento de no sentirse suficiente y vacío. Asami abre la boca para hablar pero es interrumpida cuando Korra oculta el rostro su hombro.

- ¿Y si esta vez las cosas tampoco salen bien? No puedo afrontar otra derrota – Las manos de Korra se enredan en el brazo de Asami, busca consuelo desesperadamente -Todos buscan destruirme- Korra finaliza la oración con sollozos.

Asami siente un peso enorme en su pecho al ver esta escena, su cuerpo se inunda con sentimientos: tristeza, dolor, impotencia, entendimiento. Asami se identifica con lo que siente Korra; ella alguna vez se sintió de la misma manera, pero las circunstancias son muy diferentes. Asami tuvo que lidiar con la pérdida de su familia y su compañía (por suerte, la última logró ser salvada), algo que la destruyó durante meses así que ni siquiera puede imaginar todo el peso con el que carga la Avatar.

¿Por qué no se dio cuenta de lo que sucedía con Korra?

-Si sirve de algo, eres muy importante para mí- Asami deja salir las palabras con tranquilidad, observa hacia el frente mientras su mente trata de encontrar las palabras correctas- Avatar o no, no puedo imaginar como sería mi vida si no te hubiera conocido- Asami siente como Korra retira su rostro de su hombro pero Asami se niega a mirarla, necesita terminar con su idea antes de poder mirar a la Avatar- Al menos en mi vida, eres un cambio grande y maravilloso y siempre estaré agradecida por tu amistad y compañía- El rostro de Asami se sonroja levemente al darse cuenta de lo que está admitiendo en voz alta.

Korra busca la mano de Asami, busca sus dedos y con duda los entrelaza. El sonrojo de Asami se intensifica pero envuelve la mano de Korra completamente con la suya. Asami se aclara la garganta en un intento de aclarar nuevamente sus ideas.

-Y también creo que eres una Avatar maravillosa pero estas tan inmersa en tus errores que no puedes apreciar tus logros- Asami se calla, sus cejas se arquean en concentración y se muerde el labio- Es decir, Amon te venció pero gracias a eso aprendiste a controlar la energía vital, devolviste el control a todos- la CEO de Industrias Futuro empieza a acariciar la mano de Korra con su pulgar- A pesar de que has perdido la conexión con tus vidas pasadas, aprendiste a calmar a los espíritus, evitaste que la oscuridad domine por diez mil años y al abrir los portales has restaurado el equilibrio de los elementos al traer de regreso maestros aire, algo que el Avatar Aang no logró hacer- Asami se muestra segura y apasionada con cada palabra.

-Lástima que Aang no pueda verlo- Korra acota rápidamente, desanimada.

-Y si pudiera, estaría muy orgulloso de ti Korra. Así como todos nosotros lo estamos- Asami observa a la Avatar que la mira fijamente, aún apoyada en su hombro, sus rostros se encuentran muy cerca- Todos los Avatares han cometido errores Korra, a la final, todos siguen siendo humanos- Asami comenta con sabiduría- ¿Vos cómo crees que se sintió Aang al descubrir que toda su cultura había sido exterminada y que el mundo se encontraba en una guerra de más de cien años? – Korra le evita la mirada ante esta última pregunta.

-Kaatara me lo mencionó hace años- Korra suspira, toma un poco de distancia del cuerpo de Asami pero no suelta su mano- Aang se culpaba por haber huido y haber permitido todo eso- Korra se reclina en el sillón, su pierna tocando la de Asami.

Asami asiente suavemente -Honestamente, ¿crees que Aang pudo haberlo evitado? - Asami trata empíricamente que Korra entienda su punto a través de su propio raciocinio.

Korra procesa su respuesta para negar con su cabeza segundos después. -No, no estaba listo- Korra responde, su voz más segura. Asami le sonríe, satisfecha de que sus métodos.

-Exacto, las cosas se dan por algo. Aang muy posiblemente, hubiera sido erradicado junto al resto de los maestro aire y la Nación del Fuego no se quedaría de brazos cruzados hasta que el siguiente Avatar crezca y les haga frente. El mundo pensó que el Avatar había muerto y eso les dio la ventaja cien años después- Asami habla con fluidez e inteligencia, Korra no puede evitar percatarse lo mucho que Asami conoce acerca del Avatar- Además, de que eso le permitió encontrar al amor de su vida- Asami le regala una mirada tímida a Korra, quién se ríe levemente y rasca su nuca con un poco de incomodidad.

-Ya sabes lo que dicen, el Avatar siempre se queda con la chica- Las palabras escapan de la boca de Korra pero ya es tarde, Korra se tensa y se gira para empezar a balbucear ante la mirada divertida de Asami- O chico… ya sabes, el Avatar se queda con la persona que quiere estar y… ¡aggh!- En este punto el rostro de Korra está rojo, Asami trata de controlar su risa pero se le es imposible. El espacio es invadido por una fuerte risotada de Asami, que trata de no ser tan irrespetuosa hacia la Avatar que en ese momento cubre su rostro con sus manos. Asami se tranquiliza y se recuesta contra el sillón. Korra descubre sus ojos, un puchero en su rostro.

-Lo entiendo Avatar, eres una casanova- La no-maestra le guiña un ojo, la Avatar se sonroja aún más- En fin, para terminar mi idea anterior- Asami se recompone, regresa a su postura anterior con mucha facilidad- Tienes todo el derecho de equivocarte, de dudar, de estar cansada, de ser vulnerable- Los ojos de Korra la observan con intensidad, la pesadez que estos tenían ha desaparecido y ahora estos tenían un brillo diferente- porque yo sé que tú nunca te rendirás porque eso te hace Korra. No Avatar Korra, solo Korra y eso, ya es más que suficiente para creer en mi Avatar- Asami finaliza con una leve sonrisa, ofrece una mirada tímida a Korra. La Avatar deja salir un respiro pesado, le sonríe a Asami. El silencio se hace presente nuevamente pero ahora es cómodo; sin embargo, el ambiente es uno eléctrico como si estuviera anticipando algo.

Korra se acerca al rostro de Asami lentamente, Asami es atraída por esta fuerza gravitacional inexplicable y sus labios se juntan en un tímido beso, este dura unos cuantos segundos hasta que las dos chicas se separan, sonrojadas pero felices. Asami acaricia el rostro de Korra con suavidad.

-Gracias Asami- Le susurra Korra, su semblante es más calmo- Me has ayudado a procesar lo que siento, no te voy a mentir y decir que no me siento nerviosa aún- Korra hace una pequeña mueca- Pero me has quitado un enorme peso de encima- Korra le susurra, se acomoda contra el cuerpo de Asami y permite que la no-maestra la abrace. Ninguna de las dos siente la necesidad de comentar sobre el beso compartido, este fue tan natural y genuino que no tendrían por qué hacerlo. Ellas solo quieren disfrutar del momento y de la compañía de la otra.

-Korra- Asami llama la atención de la Avatar, quién con un suave sonido deja saber a Asami que la está escuchando- Quiero que sepas que a pesar de que falles siempre estaremos aquí para apoyarte…- Asami se queda en silencio, trata de hallar las palabras- estaré aquí para apoyarte- Asami lo dice con seguridad y como respuesta recibe un suave beso en la mejilla.

-Lo sé Asami, no puedo pedir nada más- Korra le asegura, está feliz de poder mostrarse como es con Asami. No como una figura todo poderosa, sino como una adolescente de la Tribu Agua del Sur- Además, he pasado por cosas muy descabelladas ¿qué puede ser peor? – Korra hace un gesto con la mano de manera desentendida.

Asami se queda en silencio y espera que así sea, no puede imaginar que sería de Korra si la vuelven a lastimar como las últimas veces, pero por el bien de Korra, espera que la menor tenga razón y que de la lucha que se le avecina, la Avatar salga airosa, completa y satisfecha. En todo caso, Asami sabe que sus palabras no son vacías y ella estaría ahí para Korra. Siempre.

Las jóvenes pasan el resto de la noche hablando y acompañándose, esperando que el siguiente día sea un poco más fácil.

A/N: Hola :), se que esto resultará como una sorpresa para algunos después de años de ausencia. La verdad, el otro día finalicé de ver TLOK completa y me impactó de una manera completamente diferente. Una cosa es ver la serie siendo adolescente y otra verlo como un adulto de 24 años, por lo que, de cierta manera quería plasmar este nuevo punto de vista más adulto. Porque de cierta manera, ahora logro realmente empatizar con el personaje de Korra.

Espero que les guste este fic, lo escribí con mucho cariño y emoción. Me disculpo por cualquier error (ya sea gramatical, de puntuación, etc) pero hace mucho no escribo este tipo de formato pero aún así, espero haber progresado en mi escritura. En fin, muchas gracias a quienes llegaron hasta aquí. Un saludo!