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Capítulo 5
Era una noche tranquila en la que las estrellas robaban el protagonismo del oscuro firmamento. Observarlas era un maravilloso espectáculo.
Había salido del hospital en compañía de su supuesto novio. Esa noche, cenarían junto a la directora del nosocomio y su famoso sobrino. Sasuke se había vestido casual para la ocasión, siguiendo los consejos de moda que había leído en una revista. El demonio era tan apuesto que haría desfallecer en sus brazos a cualquiera, incluso a un ser celestial que prefería mirar el concreto del suelo antes que a su compañero por el nerviosismo que le generaba. ¿Así pasaría toda la misión? ¿Cuidándose de sus emociones? No lo sabía, pero esperaba que su mente racional la hiciera calmar ese fuego intenso que estaba descubriendo que poseía.
—Te ves muy hermosa, mi ángel —susurró cerca de su oído—. Eres la personificación de la palabra belleza.
—Y tú eres un adulador —respondió sería, tratando de no demostrarle lo mucho que le afectaba su cercanía—. Supongo que, eso se lo debes decir a todas las de tu especie.
—¿Estás celosa? —La vio clavar sus preciosos ojos verdes en él y le encantó. Desde que la recogió en el hospital, ella lo había evitado, luego que un sonrojo pronunciado se formara en sus mejillas al mirarlo—. Descuida, ningún demonio me interesa. Para ser sincero, todas me daban lo mismo, pero contigo eso es muy diferente.
—Será porque quieres corromper mi alma. —Sasuke negó, realmente eso no le interesaba. Porque lo creyera o no, lo que sentía por ella era un sentimiento tan sincero que le llegaba a asustar, pues temía no poder controlarlo—. Eso espero, sabes que tú y yo ni siquiera podemos ser amigos. Esto es una excepción por un bien común.
El demonio no dijo nada, simplemente, tomó su mano con la suya intercalando sus dedos para afianzar el contacto. Sakura se sorprendió; sin embargo, no se separó de él. Se suponía que ellos estaban en una relación, por lo tanto, debían actuar como una pareja de enamorados. Porque eso era todo ese cuento, ¿cierto? Una simple actuación.
—No pienses en esas normas absurdas impuestas por nuestras deidades en estos momentos, mejor enfoquémonos en la cena —pidió Uchiha con una calma inimaginable—. Debemos lograr que este tipo se vuelva nuestro amigo o por lo menos, debemos hacer que nos brinde información valiosa que nos acerque a este personaje.
—Tienes razón, debemos ser profesionales —dijo intensificando el contacto de su mano—. Vamos, estamos cerca.
—Como tú digas, mi ángel —musitó antes de depositar un pequeño beso en su mejilla. La doctora se ruborizó y le otorgó una mirada afilada con sus hermosos ojos—. Los besos son parte del guion y antes de que protestes —se adelantó a lo que imaginó le iba a decir—, recuerda que es por la misión.
Sakura suspiró, aunque no le gustara admitirlo, el demonio tenía la razón. Se tragó sus palabras y apresuró su andar, el restaurante al que debían asistir estaba al doblar la siguiente cuadra.
Llegaron a Ichiraku Ramen y se dirigieron, directamente, a la mesa de la doctora Tsunade.
—Buenas noches, disculpen la tardanza. Tuve una cesárea de emergencia y eso nos retrasó un poco —comentó Sakura con cortesía a su jefa y a su sobrino.
—Descuida, nosotros acabamos de llegar. Siéntese, por favor —les pidió con un gesto de su mano—. Me alegra verlos.
—Doctora Tsunade, quiero presentarle formalmente a mi novio —dijo muy sonriente la joven—. Él, es Sasuke Uchiha.
—Encantado de conocerla, Sakura me ha hablado mucho de usted —expresó Uchiha con una pequeña sonrisa en los labios—. Gracias por invitarnos esta noche.
—El gusto es mío. Se nota que eres un joven muy educado. —Tsunade era muy observadora, y pudo apreciar el brillo que reflejaban las pupilas de ambos. Los dos se encontraban muy enamorados—. Espero cuides muy bien a Sakura, ella es una persona muy importante para mí.
—No se preocupe, mi misión es hacerla feliz. Sakura es el amor de mi vida —confesó viendo a Haruno directamente a los ojos.
El ángel no sabía qué decir, esas palabras le habían dado un vuelco a su acelerado corazón, que estaba amenazando con abandonar su pecho. Nunca, en ninguno de sus años de existencia, había escuchado decir algo tan hermoso. Si la situación fuese diferente, se habría lanzado a sus brazos, dejando que sus emociones fluyesen sin problema, pero la realidad era otra, y ellos jamás podrían disfrutar un sentimiento así. Por más puro y sincero que este fuera.
—Sasuke —musitó con sus mejillas sonrojadas.
—Me alegra mucho ver a dos jóvenes tan enamorados —espetó Tsunade antes de beber de la botella de sake que había ordenado—. ¿No piensas igual, Naruto?
—Sí, se ven muy bien. Siento un poco de envidia, pero de la buena, ¡de veras! —enunció rascándose el cuello con una de sus manos—. ¡Espero que podamos ser amigos!
—Eso es lo que nosotros deseamos. —Sakura vio al rubio con una sonrisa gentil en su rostro—. ¿Verdad, Sasuke?
—Así es, nunca hemos tenido un amigo actor. Ojalá nuestras vidas como simples mortales, no te parezcan aburridas —esbozó encogiéndose de hombros.
—Yo también soy un simple mortal. Además, la vida detrás de las cámaras no siempre es tan genial como parece. Es más un show —comentó guiñándoles un ojo—. Siento que nos vamos a llevar muy bien.
—¡Brindemos por eso! —exclamó la directora del hospital mientras les pasaba una copa de sake. Ella se sentía feliz al apreciar que personas tan especiales como Sakura y su novio, querían acercarse a su sobrino. Él había tenido una vida muy solitaria y, a pesar de tener una carrera exitosa y el cariño de la gente; sabía que, aún poseía un vacío. Convivir con chicos de su edad, con los mismos intereses que él, le haría muy bien a su cohibida alma—. Que esta sea la primera de muchas cenas que compartirán juntos, ¡salud!
Todos brindaron con alegría.
Sasuke vio de reojo a Sakura, y ella con su mirada le transmitió que todo iba a pedir de boca. El demonio la tomó de la mano antes de beber otra copa del licor de arroz que les estaba ofreciendo la cardióloga.
Esa noche, se relajarían. Y por primera vez, desde que ambos llegaron a la tierra, disfrutarían sin pensar que eran seres sobrenaturales.
Continuará…
¡Hola!
¿Cómo están?
Espero la cena les haya gustado tanto como a mí. Me gustó mucho la idea de imaginar a Naruto siendo un actor, así como feliz por tener nuevos amigos. Y bueno, al parecer, Sakura cada día cae más bajo los instintos de su adorado demonio. Ya veremos si se sigue resistiendo.
Nuevamente, mil gracias por todo el apoyo incondicional a cada una de mis locuras, sobre todo, a mis amadas: Temari05Nara y DianisMikaYu20 por su amor sincero. Las amo.
Gracias a las páginas que siempre me recomiendan. Se los agradezco enormemente.
Nos leemos pronto.
Con amor.
GabyJA
