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Capítulo 6
El primer encuentro con Naruto Uzumaki había salido mejor de lo esperado. Sasuke pudo confirmar sus sospechas y, aunque le alegró saber que su intuición estaba en lo correcto, no dejó de preocuparle la manera en la que se acercarían al demonio de la mentira sin ser detectados.
Deidara era uno de sus hermanos con mayor percepción y sería complicado atraparlo, pues sus auras —demoníacas y angelicales—, no pasarían desapercibidas para ese ser despiadado.
Sakura se encontraba trabajando y le había pedido que tuviera mucho cuidado. Ella, ya pensaría en alguna estrategia para ocultar sus identidades, mientras tanto, debían seguir actuando como si nada estuviese pasando. Suspiró, y se recostó en una pequeña galera que se ubicaba detrás del depósito de agua que estaba en el techo del hospital. El ocaso pronto llegaría a su final, y él prefería estar cerca de su ángel para poder protegerla ante cualquier peligro inimaginable.
Cerró sus ojos para descansar un momento cuando el condenado aparato que Haruno le había dado comenzó a sonar. La doctora le había dicho que si quería parecer un humano, debía comportarse como tal y no como un cavernícola de siglos pasados. Le dio un teléfono celular con su número grabado, en el que también tenía anotado el contacto de su nuevo amigo, el actor.
Con algo de molestia sacó el móvil de su bolsillo y leyó el nombre del contacto que lo había enviado. Bufó al comprobar que no era un mensaje de su novia, sino el de su nuevo compañero.
Abrió la aplicación de mensajería para leer qué era lo que Naruto necesitaba.
"Sasuke, amigo, ¿cómo estás? Quería invitarlos a ti y a Sakura a un evento de gala que se realizará en una semana, como apertura del nuevo proyecto en el que estoy trabajando"
Una pequeña sonrisa se formó en sus labios, pues la oportunidad perfecta para atrapar a Deidara estaba frente a sus ojos. Se dispuso a contestar cuando le llegó otro mensaje.
"Espero puedan acompañarme, la reunión es para la familia de los actores, pero yo solo tengo a mi tía, y bueno, ella… No quiero interrumpir su trabajo y ustedes me cayeron muy bien. Los siento como familiares, de veras"
Sasuke se alegró al leer esas palabras, ya que ni sus hermanos o su propio clan podían considerarse una familia. Le agradó descubrir que los humanos no eran simples seres sin chiste, sino personas que enfrentan muchos conflictos; no obstante, desbordan sentimientos puros y sinceros. Poseían valores y convicciones que, a muchos de su especie, le hacía falta. Además, el hecho de tomarlos en cuenta como una pareja a Sakura y a él, era algo que le daba esperanzada a su corrompida alma.
"Gracias por la invitación, estaremos encantados de acompañarte"
Respondió con sincero agradecimiento al actor.
"Gracias, Sasuke. Te enviaré todos los detalles de la gala por la noche. Ahora debo seguir grabando. Saludos a Sakura"
Uchiha se limitó a enviarle un emoji, pues su ángel le había explicado que estos servían como respuesta cuando no se quería decir ninguna palabra. Se fijó que el rubio le respondió con otra carita y se guardó el celular en su bolsillo. Aprovecharía esos minutos de paz que le quedaban para descansar un poco.
Tenía un momento de descanso, luego de haber realizado con éxito una intervención. Se encontraba sentada en su oficina bebiendo un poco de café, mientras pensaba cómo podrían acercarse a ese maldito demonio sin ser detectados.
Dejó la taza un momento sobre el escritorio y se puso de pie para acercarse a la ventana. Debía encontrar una solución a ese problema o toda su misión se iría al diablo, dejando libre a ese despreciable demonio para que siguiera haciendo de las suyas.
Tomó su celular y se metió en su agenda para comenzar a revisar los nombres de sus contactos. Muchos ángeles se hallaban en la tierra solucionando diferentes problemas, y como norma habían establecido; el vivir como cualquier mortal, para valorar y comprender más a fondo la forma de vida de estas personas, que tanto le importaban a su deidad suprema.
Vio uno a uno los nombres, hasta que, uno en particular llamó su atención. Sonrió y rápidamente se metió a su WhatsApp para escribirle.
"Hola, Shikamaru. ¿Cómo estás? ¿Qué tal va la misión? ¿Cómo se encuentra Temari?"
Envío el mensaje esperando obtener la respuesta de uno de sus hermanos.
"¡Hey, Sakura! ¿Cómo estás? Con la misión todo bien, estamos resolviendo un pequeño acuerdo de paz entre dos naciones. En cuanto a Temari, está muy bien. Ella me está apoyando con las mujeres de este país. Tú, ¿cómo estás? ¿Ya descubriste al responsable de los ataques?"
Su texto le confirmó lo responsable que él era.
"En eso estoy, ya sé quién es, pero tengo un problema y esperaba que tú me ayudaras con eso"
Haruno confiaba que el conocimiento de su hermano le diera un poco de lucidez a su encrucijada. Shikamaru era el ángel de la sabiduría y la mano derecha de la deidad suprema. Él, casi siempre se encontraba en el cielo, pero en esta ocasión, había decido bajar a la tierra a resolver, personalmente, un conflicto entre naciones que lo tenía muy perturbado. Había viajado con su esposa Temari, el ángel de la fortaleza; a un remoto país del viejo oriente, en el que ambos se encontraban ayudando a los más necesitados.
"Cuéntame, ¿qué te pasa? Así podremos buscar una solución"
La doctora suspiró.
"Verás…"
Sakura trato de resumir su plan —lo más que pudo— para que su hermano mayor entendiera lo que estabas pasando, obviando en todo momento que se encontraba acompañada por el despreciable demonio de la venganza.
"... Ahora que conozco su identidad, quiero proteger al sobrino de mi jefa, pero no me puedo acercar a él sin que detecte mi presencia"
Terminó de enviar toda la información y volvió a su escritorio a esperar una respuesta. Tomó un sorbo de su café —que para ese momento ya se había enfriado— y suspiró. Debía confiar en la sabiduría de su hermano, él nunca la había defraudado.
Vio que decía «escribiendo» y un pequeño nerviosismo le recorrió el cuerpo. Esperaba que su respuesta no fuese algo complicado que la hiciera pasar muchos días sin poder desterrar a ese horrible ser del infierno.
"Te voy a ayudar con esto, pero hay ciertas cosas que no me quedan claras; sin embargo, es algo irrelevante que puede esperar"
Sakura parpadeó, el ángel de la sabiduría no dejaría pasar ningún detalle. Estaba consciente que su comportamiento era inapropiado e incluso merecedor del destierro; no obstante, los seres humanos la habían tratado tan bien. Se había enamorado de su labor y quería protegerlos, sin importarle nada. Además, Sasuke no era cualquier demonio, él era diferente y, poco a poco, se estaba ganando su alma.
Le iba a responder cuando le llegó otro mensaje a su pantalla.
"Ino y Sai se encuentran cerca, les diré que te lleguen a ver mañana. Envíame tu dirección para que puedan esperarte en tu casa. Sai conoce el método para pasar desapercibido ante cualquier demonio"
Leer esas palabras la reconfortó.
"Gracias, Shikamaru, sabía que podía contar contigo. Eres un gran hermano"
Realmente estaba muy agradecida por su ayuda.
"Descuida, mi misión también es protegerlos y antes de despedirme; Sakura, ten mucho cuidado, por nada del mundo profanes tu alma"
El ángel palideció al leer ese último mensaje. Estaba segura que su hermano no sabía nada, pero su percepción era inigualable. Shikamaru no necesitaba estar cerca de ella para saber que algo le estaba ocultando. Tendría que seguir su consejo y tener mucho cuidado.
"No te preocupes por mí, tengo claro que mi trabajo en la tierra es salvaguardar a los humanos. Gracias por todo y saludos a Temari"
Mintió para no preocuparlo.
"Yo se los doy. No olvides los datos. Hablamos después"
Haruno sonrió, su problema ya estaba resuelto. Ahora solo debía contárselo a Sasuke, al que tendría que convencer para que el día de mañana la dejara sola.
Petición que imaginó, no le iba agradar para nada a su testarudo y apuesto demonio de la venganza.
Continuará…
¡Hola!
¿Cómo están?
Nuestros protagonistas tuvieron unas conversaciones interesantes, las cuales son fundamentales para el éxito de la misión.
Este capítulo me encantó por la participación de Naruto y de Shikamaru, creo que ambos sacaron a relucir sus personalidades. Pobre Sakura, tuvo que mentir para que su hermano no la descubriera.
Espero se estén disfrutando esta historia de ángeles y demonios, sobre todo, las dos personitas a quienes dedico esta obra, Temari05Nara y DianisMikaYu20. Nunca olviden que las amo.
Nos leemos pronto.
Con amor.
GabyJA
