Segundo día de la RinToriWeek2022. Vamos con todo, al menos hasta hoy.
Día 2: Primer beso.
Advertencias: Fluff, OoC, posiblemente se pierde un poco el sentido de las situaciones, pero ¡Todo con buenas intenciones!
Disclaimer: Free! Ni sus personajes me pertenecen, todo está hecho de fans para fans.
First Kiss
A RinTori fanfiction
"Aii"
"Aii..."
—¡Aiichirou! —con un tronar de dedos frente a su cara, el chico que era llamado rápidamente regresó al mundo común y corriente, dando un pequeño brinquito hacia atrás, mostrándose temeroso luego del incidente—¿Pasa algo? Te ves... Extraño.
Rin se agachó poquito, para hacer contacto visual con el pequeño joven de cabellos grises, notando como si estuviera ausente, aun después de traerlo desde la profundidad de sus pensamientos.
—¡Ah! ¡L-lo siento mucho, senpai! ¡Pondré más atención de ahora en adelante! —Nitori levantó la tabla de registros de tiempos de los nadadores para cubrir parte de su rostro, mostrándose avergonzado, dando una reverencia profunda contra el mayor y evitando, por supuesto, mirarle a los ojos.
—Solo te distrajiste un momento —la mano derecha del pelirrojo fue a parar sobre la cabeza de su kohai, acariciando con cuidado las hebras plateadas del muchacho —pero parece que estas más nervioso que en otras ocasiones ¿necesitas hablar de algo?
—No es nada, senpai —contestó rápidamente, elevando su mano para quitar la ajena de su cabello y poner distancia de solo un par de pasos entre ambos, volviendo a hacer aquella reverencia respetuosa anterior —¡Seguiré haciendo mi trabajo!
Evitando cualquier otro tipo de interacción, el de ojos azules decidió llevar su diminuto y delgado cuerpo a otro lado de la piscina, reuniéndose con cualquiera quien estuviera practicando en ese momento, dejando ver como lo estaba evitando a toda costa.
Rin se quedó atónito por la peculiar y nada propia forma en la cual estaba actuando su querido menor, sobre todo porque jamás había reaccionado de esa manera ante ninguno de sus acercamientos, como si le molestara completamente su presencia alrededor de él; y por supuesto era más que preocupante.
—Mikoshiba —llamó al menor de los hermanos con ese apellido, el único que estaba en el equipo de natación, actualmente.
El mencionado salió de la alberca poco después de escuchar al capitán llamarle, caminando rápido y resbalando sin llegar a caerse en su desplazar, llegando hasta el sitio donde el de tercero se encontraba.
—Sen-pa-i! ¡A sus órdenes! —el de cabello desaliñado, con un saludo militar vano al estar frente al más alto se presentó.
—Oii, ¿Sabes que le pasa a Aiichiro? —preguntó con total calma, mientras veía cómo el agua goteaba del muchacho, haciendo un sonido de desaprobación ante tal descuido, sin embargo el que no se secara después de salir del agua era el mínimo de sus problemas.
—Uh? —el más bajo movió hacia un lado su cabeza, mientras miraba sobre la cabeza de Matsuoka como si intentará recordar todas y cada una de las horas anteriores a ese momento, solo regresando a la conversación después de chasquear sus dedos y casi gritar un "lo tengo", aunque el eco de la zona deportiva donde estaban, si dejo que la mayoría se enterara de sus pensamientos — ¡Creo que tiene que ver con la cita de Aii-senpai el próximo sábado!
La noticia había sido tan impresionante para Rin, lo suficiente para hacerle ahogarse con su propia saliva y el aroma a hipoclorito del ambiente, logrando que tosiera con bastante fuerza.
—¡¿Cita?! —su voz, grave y ronca por el incidente recién ocurrido se escuchó bastante más fuerte, haciendo voltear a más de uno, interesados por la información que seguía a esa pregunta — ¿Cómo? ¿Con quién?
—Ah, bueno... La prima de Kazuki-kun vio a nuestro pequeño Aii-senpai por ahí, vagando, entonces le pidió a Kazuki que le consiguiera una cita con él, así que lo hizo —Momo narró la anécdota con mucha felicidad, la luz en su rostro brillo más, dejando ver cuán feliz estaba por su pequeño senpai — ¿Imaginas a Aii-senpai casado? ¡Sería adorable, muy adorable!
Rin hizo una mueca de pocos amigos, no por la idea de Nitori siendo feliz con alguien en general, ni por la suerte de tener una cita sin estar buscándola, sino... Por qué ese era un escenario completamente extraño, diferente ¿Como Aiichiro Nitori, el adorable kohai que había estado todo un año a su alrededor, era ahora un tipo que iba a citas y tenía en mente el matrimonio? ¿Cómo era posible que el chico más lindo y adorable de todos estaba a punto de formalizar algo?
¿Cómo era posible?
Y ¿Quién se creía la prima del idiota de Kazuki? Y ¡¿QUIEN LE HABÍA DADO PERMISO A KAZUKI DE INVITAR A AIICHIRO SIN ANTES PREGUNTARLE?!
—¿Rin-senpai? ¿Acaso está celoso? —la afirmación convertida en una pregunta de broma fue lanzada por la pequeña nutria, nutria a la que quería patear en ese instante para sacarlo del entrenamiento y mandarlo directamente a Noruega con el impulso de la misma patada.
—No, es solo que... —el pelimagenta retomó sus cabales luego de hacer todo el plan sobre maltrato nutril, mirando al chico de ojos ambarinos —No es nada, sigue entrenando.
Momo sabía que había algo más en el pensamiento del mayor, pero prefería no enterarse, al final de cuenta no era su problema.
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Después de la cena, Rin reunió todo el valor que pudiera tener, después de caminar dos o tres veces la distancia de pared a pared del pasillo de dormitorios antes de tocar la puerta de la habitación de Aiichiro y Momotaro, con un pequeño golpecito apenas sonoro.
La puerta no tardó en abrirse, encontrando los ojos de color zafiro de Aii resplandeciendo por la luz del pasillo, la cual bañaba también las dulces y suaves facciones del chico de cabellos grises, quien volvió a dar un paso hacia atrás luego de notar de quien se trataba su no-invitado.
—R-Rin... ¿Pasa algo? ¿Hay algo malo en los reportes del equipo de hoy? —preguntó, intentando parecer lo más tranquilo posible, aunque su mano se cerraba con mucha fuerza sobre el picaporte interior de la puerta.
—¿Puedo pasar? —Rin volteó hacia atrás después de oír como pasaban los demás alumnos hacia sus dormitorios y, lo menos que quería en ese momento, era tener público.
—Oh... Claro —Nitori abrió la puerta, permitiendo la entra a su senpai a la habitación que anteriormente había sido de ambos — Momo aún no llega, fue a tomar una ducha —comentó con mucha más calma, mientras pateaba hacia atrás cualquier cosa que estuviera en el suelo en ese momento.
—Entonces vas a estar solo por un largo rato —comentó Matsuoka, mientras entraba y se encargaba por cerrar la puerta detrás, caminando hacia la cama de abajo.
—Je, afortunadamente —el peligris soltó con tranquilidad siguiendo los pasos del más alto para sentarse a su lado —Y bien ¿tenías algo que decirme?
—Me enteré que has estado distraído últimamente por tus planes del fin de semana ¿es cierto?
Aiichiro, quien ahora tenía las manos sobre sus muslos las apretó un poquito contra la ropa al escuchar la información que el más alto le daba en ese instante.
—Sabes, está bien tener citas cuando eres joven, un día vas a salir de la Academia y te vas a encontrar a más personas, seguro saldrás con ellas y...
—¿Y si, yo no quiero? —el chico del lunar bajo el ojo se apuró a interrumpir el discurso de su senpai, con la cabeza gacha y una voz más bien temblorosa, asustadiza.
—Oh... ¿Kazuki te obligó a aceptar? —se había tenido que tragar un "el maldito idiota de Kazuki" antes de formular su pregunta, mientras se acomodaba recargando sus manos hacia atrás y apoyando el peso de su cuerpo de esa manera, esperando la contestación para matar a dicho sujeto.
—¡N-no! Es solo que... Es de mala educación rechazar a las chicas cuando ellas hacen el mejor esfuerzo para invitar a un chico a salir, pero... Es más problemático ahora —el peligris bufó, estaba bastante mortificado y se podía ver.
—Aún puedes rechazarla, créeme... El rechazo es parte de encontrar pareja— Rin sentía como si un nudo de cuerda que se había formado en su estómago apenas había iniciado con la conversación, se iba apretando más y más con cada uno de los consejos que le daba —o...
—Le di mi palabra, senpai —Nitori solo suspiró, aunque intentaba mantenerse en su propia decisión, sabía que no podía —Voy a salir con ella, pero... No sé cómo evitar que haga cosas de "pareja" ya sabes.
Si, la mente del de dientes de tiburón había divagando más de la cuenta y el nudo en su estómago se apretó por completo ¿acaso su pequeño patito, a quien había cuidado todo ese segundo año, estaba pensando en entregarse a su primera cita? Era terrible, la peor de las noticias y... Notó que si, en efecto, su forma de actuar sólo reflejaba lo evidente; estaba celoso.
—Ah... Bien, cualquier cosa que ella quiera hacer y que tú no, solo tienes que poner tus manos frente de ti — explicó, tomando las manos del menor por las muñecas y explicando con ejemplos como debía actuar — y negarte por completo, puedes poner las manos sobre sus hombros si se acerca demasiado y tomarla de los brazos para separarla cuando no entienda... Y eviten los lugares donde estén solos por completo.
Si, el nudo de cuerda continuaba apretandose más y más, odiaba tener que decir eso, imaginar como cualquier persona pudiera sobrepasarse con el menor, a la mínima de las interacciones adorables que este hiciera.
—Ah... ¿No crees que es algo exagerado para evitar un beso? —y de pronto, con la especificación del de cabello gris, el nudo de su interior se relajó un poquito — Pensaba en solo alejarme, pero no quiero parecer grosero... Es decir, tal vez sea la forma en la que pueda pagarle por su interés y todo eso.
—¿ah? ¿Qué clase de idea errónea tienes de las relaciones humanas? No debes de compensar nada y no tienes que hacer nada que no te agrade... —Rin soltó un leve bufido, pasando su diestra detrás de su nuca para despeinarse.
—Entonces... ¿Con decir que no está bien?
—En el mejor escenario, si, así es... Pero si no funciona, entonces puedes quitártela de encima mientras la mueves a otro lado, vas a ser más fuerte que ella, te lo aseguro... E incluso puedes hacerlo con alguien mucho más grande que tú —Matsuoka solo quería darle ánimos al más bajito, aunque estaba claro que no sería sencillo mover a nadie que fuera varios kilos más pesado que él.
Los consejos que el más alto le daba lo habían tranquilizado, tanto que sus manos se mantuvieron calmadas sobre sus piernas, sin hacer arrugas sobre su pantaloncillo.
El pelirrojo observó más calmado a su kohai, sonriendo de medio lado, aun cuando el disgusto siguiera viviendo en sus entrañas, al menos estaría tranquilo de saber que Aii lo intentaría.
O...
De pronto la mejor de todas sus ideas salió a flote, le mostraría con un rápido entrenamiento como debía deshacerse de las personas que le querían obligar a hacer cosas "malas".
—Bien, basta de teoría, si no entrenas antes de hacer este movimiento poco eficiente va a ser. —el más alto se levantó de su asiento, moviéndose frente al más joven, inclinándose sobre de él, poniendo sus manos a cada lado del delgado cuerpo de Nitori, mientras se acercaba lentamente sobre de él, no le explicaría nada, esperaría que su instinto de supervivencia funcionará.
Aiichiro abrió los ojos luego de verle tan de cerca, con timidez levantó las manos a la altura de sus hombros, apenas despegando las de su pecho para hacer la barrera entre los dos.
Rin comenzó a moverse más hacia él, inclinando su rostro para alcanzar al del menor, sintiendo como las manos de este se colocaban temerosas sobre sus hombros, pero no intentaba empujarlo, solo estaban ahí, tranquilas, moviendo poquito sus dedos como si éstos buscarán recorrer sus hombros.
El mayor continúo acercándose, tan lento como podía, acariciando lentamente con su nariz la punta de la ajena, cada vez sintiendo como el agradable aliento del peligris chocaba sobre sus labios y como éstos mismos comenzaban a sentir los contrarios, la textura suave de estos.
Y sin esperar más, terminó con la distancia entre ambos, recargando sus labios contra los del más bajo, sintiendo como los de Aii de movían tiernamente sobre los propios, con calma, sin prisa, sin necesidad de absolutamente nada.
Rin aprovecho el momento, colocando con cuidado su diestra sobre el pecho de su kohai, empujándolo con cuidado hacia atrás, yendo con él, para continuar la suave danza entre ambos, Aiichiro pasó sus manos detrás del cuello de su mayor, atrayendo lo hacía su mismo para que fuera cayendo con él sobre la camita de dormitorio escolar.
Rin se recostó a su lado, subiendo su mano hacia el mentón contrario y apretando un poquito para hacerle entender que debía separar la boca un poco más y usando aquella mano para acariciar su rostro con ternura.
El peligris simplemente obedeció, separando sus labios un poco más, sintiendo como el tiburón se abalanzaba sobre de él, profundizando el beso, haciendo los movimientos sobre su boca mucho más agresivos, rápidos, deseosos, introduciendo su lengua para explorar aquella cavidad, degustar su sabor y juguetear con la del más bajito, acorralándola entre sus dientes para así dedicarse a acariciar en ella, siendo gentil para no lastimarlo.
Un quejidito asustadizo salió de la garganta del de ojos azules luego de sentir como los dientes de su senpai entraban en escena, sin embargo, no hizo nada para evitarlo, simplemente se relajó y permitió todo, siendo parte del beso, correspondiendo el mismo y usando sus manos para acariciar con cuidado sobre el pecho contrario.
Rin se alejó de Aii luego de unos segundos, mirando detenidamente el rostro contrario, lo bonito que era y ese tono rojizo que sus mejillas habían capturado, usando su diestra para delinear y acariciar suavemente sobre él, sonriendo tontamente.
—Pensé que era un entrenamiento para evitar que te besaran —habló como si nada, acercándose para dejar otro besito rápido en sus labios, notando como la sonrisa del más joven se tatuaba en sus facciones.
—Pero sólo es con besos que yo no quiero —replicó, mirándole directamente a los ojos, suspirando profundamente — y siempre había querido el beso de mi senpai y que mejor que sea mi primer beso también.
El mayor solo sonrió de nuevo, antes de volver a acercarse para besarlo una vez más, con la intensidad y deseo que anteriormente.
De pronto cualquier temor desapareció entre los dos y el instante se volvió perfecto sin que nada pudiera arruinarlo.
-.-.-.-.-.-.-
—¿H-Hai? Minami-chan... —Aiichiro temblaba en su lugar, mientras la mirada de Rin estaba sobre de él con intensidad, supervisando la llamada que ahora hacía desde su teléfono — Hola, lamento que esto sea así, pero, debo cancelar nuestra salida del sábado...
Aiichiro volteó hacia donde estaba su senpai, temblando un poco más antes de volver a darle la espalda, escuchando lo que la chica al otro lado de la línea tenía que decirle.
—Si... Agradezco la invitación, pero... ¿Ah? ¿Quieres una razón? B-bueno, hay cosas que... ¡No, espera puedo explicar que sucedido aquí! —Nitori estaba peleando contra sí mismo en búsqueda de alguna palabra cómoda para poder terminar con la llamada, pero más parecía solo enredarse más y más.
Matsuoka se levantó de la cama, pasando detrás del más bajo, arrebatando el teléfono para tomar control de la llamada.
—Bueno, si tanto quieres la razón, es porque a su novio no le gusta que salga con otras personas que no sean él y ese novio soy yo —gruñó, mientras colgaba la llamada a mitad de la discusión que la chica había comenzado con las noticias, guardando el teléfono en sus pantalones.
Aii hizo una reverencia profunda mientras agradecía el que le hubiese sacado de esa llamada, siendo tomado por el más alto en un abrazo, escondiendo la cabeza de este contra su pecho.
—Habló en serio con lo que a tu novio no le gusta que salgas con otras personas —murmuró, mientras dejaba un pequeño beso en la coronilla del más bajo.
—Si tengo a senpai como mi novio, no quiero salir con nadie más, nunca jamás. —soltando con emoción, levantando la cabeza para mirarle y dedicar una de las más bonitas sonrisas antes vista.
Gracias por llegar hasta aquí.
