17 de noviembre 1978

La vida fuera del colegio es otra cosa, la realidad de la guerra cambia muchas cosas. Lily y yo nos hemos incorporado al grupo que está apoyando a Dumbledore a luchar con Voldemort y los suyos. Casi todos los Gryffindor de nuestro año estamos implicados, eso hace un poco más llevadero el trabajo.

Frank le ha pedido matrimonio a Alice. No ha sido una sorpresa, porque llevan mucho tiempo juntos, pero han dado pie a una cascada de parejas prometiéndose, como Dorcas y Marlene. Sé que Sirius también está pensando pedírselo a Remus, y sé que mi madre está preocupada porque los siguientes seamos nosotros.

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10 de enero de 1979

Me estoy planteando anular la suscripción de mi padre a El Profeta. Es raro el día en el que no se encuentra con la muerte o la desaparición de un conocido.

En la escuela creíamos que sabíamos mucho y podíamos salir de cualquier cosa con magia, pero lo que hacen los mortífagos hay días que nos queda grande.

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16 de febrero de 1979

Lo he hecho. Mi madre se está volviendo loca y los Evans lo primero que han preguntado ha sido si Lily estaba embarazada, pero joder, vemos muerte a diario. Al menos celebremos algo bueno. Ella ha dicho que sí, parecía feliz. Nos casaremos en dos meses.

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15 de abril de 1979

Sirius ha decidido que necesito una despedida de soltero. A Remus no le ha hecho gracia y le ha recordado que estamos en guerra. Como siempre, Sirius ha apretado los labios, decidido a salirse con la suya. No ha dicho nada, se ha limitado a soltarse el pelo y rehacerse la coleta mientras me miraba, esperando una respuesta. Yo no he podido evitar desviar la mirada a Peter, que parecía perdido en sus pensamientos mientras miraba por la ventana.

Ante la mirada molesta de Remus, le he contestado que no sé si es buena idea, pero él ha estirado la mano, me ha tomado del hombro y me ha dicho, con su voz ronca, "James, hermano, precisamente porque mañana podríamos morir todos, hay que celebrar. Y créeme, tu futura esposa va a preferir que te emborraches una noche con nosotros a que lo hagas delante de todos sus invitados. Piénsalo, la última gran juerga".

Al final he cedido, a pesar de que a Peter parecía que le era indiferente todo y que Remus no está para nada convencido, pero es que Sirius tiene razón, mañana podemos estar muertos. Ya hemos tenido varios malos roces con los mortífagos, hace una semana en una refriega apareció el mismísimo Voldemort y pensé que había llegado nuestra hora. Así que la última juerga, espero no arrepentirme o que Sirius consigua que Lily nos mate a todos antes de decir "sí quiero".

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20 de abril de 1979

Escribo esto antes de acostarme, porque necesito despejarme la mente antes de mañana. Me siento... como un absoluto imbécil. No es la primera vez, está claro que he hecho muchas tonterías en mi vida, pero lo de hoy... me siento incluso sucio.

Me sorprendió que Lily no se opusiera, cada vez le gusta menos que me junte con los chicos. Se limitó a decir que quedaría en casa con sus amigas para cenar.

Nosotros hemos salido a cenar, creo que los cuatro hemos sentido que podía ser la última vez que estemos solos por ahí, como los críos que ya no somos. Hemos ido a cenar donde Rosmerta, y charlado y reído por horas, recordando todas las fiestas, las escapadas a tomar cerveza a ese mismo lugar. Hemos bebido cantidades ingentes del hidromiel que ella misma fabrica, ese que robábamos del despacho de Slughorn, mientras rememorábamos las gamberradas y los castigos.

Hemos salido de Las tres escobas de madrugada, ya estaba todo cerrado a nuestro alrededor. Remus sujetaba a Sirius por la cintura, a sabiendas de que no podía dar dos pasos rectos. Nos ha dicho con resignación que se lo llevaba a casa y cuando nos hemos querido dar cuenta estábamos solos, mirando al lugar donde Sirius y Remus acababan de desaparecer.

Después de unos segundos, el viento me ha parecido fresco y eso me ha motivado para ofrecerle a Peter tomar la última en el Caldero Chorreante. Y ahí es cuando he empezado a hacer el imbécil: he tomado la mano de Peter para desaparecernos. Cuando nos hemos aparecido en un rincón oscuro de Diagon, Peter me ha mirado de una manera que... no he podido evitarlo, he perdido la cabeza y suplicado hasta parecer patético: le he pedido un beso.

Le he recordado que es mi última noche de soltería, le he prometido que no volvería a pedírselo. Pero Peter ha dado un paso atrás, negando con la cabeza. Y yo... me gustaría echarle la culpa al alcohol, pero no, más bien creo que han sido los años de frustración, cuando me he querido dar cuenta le estaba arrinconando contra la pared y besándole por la fuerza.

Me ha empujado, ha tenido que golpearme con los puños en el pecho para hacerme volver en mí. Por Godric, cuando he visto su cara, me he sentido como la mayor mierda del mundo.

"No puedo. Eres mi amigo, y te quiero, pero solo así", me ha dicho, sin tartamudear, mirándome directo a los ojos. "Vuelve a casa con Lily". Me temblaba la mano cuando he estirado los dedos para acariciarle la mejilla, tratando de buscar las palabras para disculparme, pero él se ha movido esquivando mi mano, y esos ojos azules me han mirado con una mezcla de dureza y desprecio por primera vez en nuestros años de amistad. Y simplemente se ha desaparecido.

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21 de abril de 1979

Soy un hombre casado. Estoy seguro de que no me siento como debería un día como hoy.

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3 de junio de 1979

Mis padres han muerto. Me parece increíble que ellos estuvieran bien hace unos días y que de repente se hayan ido. Primero ha sido mamá, papá unas horas después. Un maldito virus se los ha llevado y yo me siento hueco por dentro.

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7 de julio de 1979

Esta mañana Lily se ha enfrentado directamente a Voldemort. Esa mujer... los tiene bien puestos. Y Alice, yo pensaba que a Frank le daba algo cuando las ha visto a las dos con la varita en la mano y una mirada asesina en la cara. Llevaban días muy alteradas por la muerte de Mary, era cuestión de tiempo que explotaran, pero joder, con el mismisimo Voldemort... Cuando hemos llegado a casa me temblaban las rodillas.

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10 de octubre de 1979

Lily está embarazada. Voy a ser padre. El cerebro no para de girarme en la cabeza. Cuando me lo ha dicho quería salir a la ventana y gritar. Ella está muchísimo más tranquila que yo con todo esto, no deja de sorprenderme la sangre fría que tiene mi mujer. Sirius quería hacer una fiesta y Remus incluso ha sonreído. Peter... sigue sin hablarme.

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17 de diciembre de 1979

Este año la Navidad va a pasar desapercibida. Mis suegros murieron en un accidente de coche hace menos de una semana. Lily está destrozada y yo preocupado por ella. El embarazo debería ser un momento feliz para ella, pero vivimos rodeados de muerte. Y esto último... lleva tres días metida en la cama, tumbada de cara a la pared, sin hablar.

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1 de marzo de 1980

Las cosas no mejoran. Remus y Sirius han roto, comenzaron a desconfiar el uno del otro y al final Remus no ha podido más y se ha marchado, lleva un mes fuera en una misión, pero Sirius no me lo ha contado hasta anoche, después de varios días emborrachándose como un piojo.

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28 de abril de 1980

Hace mucho que no escribo nada de Peter. La verdad es que apenas lo veo últimamente, el trabajo y Lily ocupan casi todo mi día. Le echo de menos. Por mucho que me digo a mi mismo que lo que hice estuvo mal, algunas veces no puedo evitar recordar el tacto de sus labios. Y es una mierda, porque Lily es estupenda y vamos a ser padres, pero sigue habiendo una vocecita dentro de mí que me recuerda que realmente es con él con quien me gustaría estar. Soy una persona horrible.

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1 de agosto 1980

Harry ya está aquí con nosotros. Es increíble, tan pequeño, tan indefenso. Tiene los ojos de su madre. Le he pedido a Sirius que sea su padrino. A Lily le hubiera gustado que fuera su hermana, pero esa mujer es... En fin, que le dijo cosas horribles a Lily en el funeral de sus padres y desde entonces no se hablan.

Sirius parece algo más animado estos días. Remus está encadenando una misión con otra, creo que le pide a Dumbledore las peores y más peligrosas con tal de que estén lejos de aquí.

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30 de septiembre de 1980

La guerra se ha recrudecido, perdemos a familias enteras. Cada vez que encontramos a un niño muerto no puedo evitar coger a mi hijo cuando llego a casa y abrazarlo fuerte.

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1 de noviembre de 1980

Dumbledore ha venido a hablar con nosotros. Dice que hay una profecía y que Voldemort lo sabe, aunque no conoce todo el contenido. Dice que corremos peligro y que debemos escondernos. Lily está preocupada, aunque lo disimula muy bien. Por lo visto no está claro si nos señala a nosotros o a los Longbottom, pero pone en peligro a nuestros hijos.

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24 de diciembre de 1980

Es la primera Navidad de Harry, debería ser algo alegre, pero es complicado. Sin familia, los amigos dispersos en diversas misiones, muertes, desapariciones... es muy difícil ponerse festivo. Hemos decorado la casa y comprado regalos, al menos habrá muchas fotos que parecerán alegres cuando nuestro hijo sea mayor.

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16 de enero de 1981

Lily y yo hemos discutido, pero no ha sido como otras veces. En esta ocasión ha sido como una nube negra que se va creando despacio y cuando descarga arrasa con todo.

Todo empezó hace dos días cuando apenas salimos vivos de una refriega contra Voldemort. Unas horas después Dumbledore estaba en nuestra casa, hablándonos de nuevo de la profecía. Esa maldita vidente dijo que los padres de un niño nacido el séptimo mes se enfrentarían a él tres veces, así que Albus está preocupado y nos ha recomendado escondernos.

Desde esa conversación hemos estado muy tensos el uno con el otro, saltando por cualquier cosa, hasta que hemos encadenado varias y acabado a gritos. Harry lloraba, Lily gritaba y yo... yo solo quería estar lejos de allí, estar de vuelta a la escuela, con los chicos... y con Peter.

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31 de enero de 1981

Mi mujer es muy inteligente. No debería sorprenderme, la conozco desde hace años, pero no era consciente de que ella me conociera tanto a mí.

Anoche, tumbados en la cama, hizo algo que me dejó helado: me preguntó, con voz muy neutra, si cuando parecía ausente era porque estaba pensando en Peter. No supe contestar. Ella me puso la mano en el pecho e insistió: "¿Cuántas veces has cerrado los ojos estando conmigo en la cama y has pensado que era él?

No aguanté, me levanté y me fui a la cocina a por un vaso de agua. Ella lo sabe, lo ha sabido siempre, y aún así se casó conmigo.

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6 de febrero de 1981

Las cosas con Lily están un poco mejor. De momento ella y Harry están en una casa segura y yo estoy viviendo con Sirius. Y con Peter. No sé muy bien cómo ha ocurrido esto último, pero está cambiado, más amistoso, ya no me mira con desconfianza. Eso sí, sé que cierra con tres hechizos su habitación por la noche.

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15 de mayo de 1981

Hoy he visto a Remus por primera vez en casi ocho meses. Está demacrado, tan delgado que parece enfermo, y tiene la mirada huidiza. Es terrible, la guerra y su ruptura están acabando con él. Dumbledore lleva días diciendo que tenemos un espía en nuestras filas y parece que no solo Sirius sospecha de él. Los demás me dan igual, pero pensar que Sirius se haya planteado siquiera que Remus pueda ser el infiltrado... me parece de locos.

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31 de julio de 1981

Hemos celebrado el cumpleaños de Harry ya en la casa segura. Lily está asustada y quiere que estemos los tres juntos. La entiendo, en el último mes las casas seguras han dejado de ser seguras, ahora es seguro que tenemos un topo. Hace tres días, Marlene apareció asesinada de una manera horrible, había trozos de ella por toda la casa, y Dorcas está desaparecida. Sospechamos que los Lestrange se están aficionando a cosas cada vez más sangrientas. Lily está destrozada, cree que han ido a por ellas porque están buscándola a ella y a Alice para matar a Harry y a Neville.

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7 de septiembre de 1981

El encierro nos está volviendo un poco locos. Dumbledore dice que solo es seguro si no hay visitas. Ahora mismo es el único que puede entrar, es nuestro guardián secreto, pero nos ha pedido que pensemos en otra persona, él es demasiado visible. Se lo vamos a pedir a Sirius.

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13 de octubre de 1981

Sirius cree que él también es muy obvio como guardián y que deberíamos decírselo a Peter.

No lo sé, Lily no creo que sea muy feliz con eso. Y yo me siento egoísta porque para pedírselo tendríamos que verle, tendría que venir aquí. Hace semanas que no lo veo.

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20 de octubre de 1981.

Lily está embarazada. Yo... estoy en shock, era lo último que esperaba que ocurriera en este momento, con la tensión en la que vivimos. Ella está feliz y me ha pedido algo que me ha dejado de piedra: quiere hacer las paces con Snape y que sea el padrino. Para ella tiene su lógica, ha sido su mejor amigo y Sirius es el mío, pero a mi me hace sospechar... me hace sospechar que ahí hay algo que no estoy viendo.

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30 de octubre de 1981

Hoy ha venido Peter. Finalmente ha accedido a ser nuestro guardián secreto. Hemos hecho el ritual con Dumbledore y después nos hemos quedado los dos un rato solos, Albus se ha marchado y Lily se ha ido a dormir a Harry.

Sentado junto a él en el sofá, me latía el corazón de una manera que me ha hecho sentir muy mala persona, porque mi esposa embarazada estaba en el piso de arriba con nuestro hijo y yo estaba en el sofá deseando abrazar y besar a mi amigo. Entonces ha ocurrido, la cosa más extraña y alucinante de toda mi vida: Peter ha puesto una mano en mi pierna. Me he descubierto a mi mismo mirándole como un bobo, a él, a esa mano, y de nuevo a él. Sus ojos brillaban de una manera que no había visto nunca y se ha inclinado hacia mí... hasta besarme.

Peter me ha besado y me he olvidado durante unos minutos de todo lo que tenemos encima. Por Godric, si Lily no hubiera estado en casa no creo que hubiera podido contenerme y habría cumplido mi sueño de hacerle el amor hasta caer rendido.

Cuando todo esto acabe le voy a proponer a Lily que nos separemos. Sería lo justo, que los dos luchemos por estar con las personas con las que realmente queremos estar.

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Ginny le retiró con cuidado a Harry el diario de las manos. Lo dejó sobre la mesa baja y se arrodilló en la alfombra, buscando sus ojos.

— Harry, habla conmigo.

Él movió la cabeza negativamente, tapándose la cara con las manos.

— Cariño, entiendo que esto ha sido un shock. Necesitas hablarlo con alguien.

Los ojos verdes, enrojecidos, le miraron. Le temblaban los labios y la voz le salió como si se hubiera bebido un vaso de grava.

— No lo entiendes, soy como mi padre, Gin, un mierda, yo... necesito salir de aquí.

Y antes de que su esposa pudiera reaccionar, Harry se levantó, tomó su abrigo y salió por la puerta.