Fic

Padres Solteros

Por Mayra Exitosa

Capítulo IV

Conquistándote

Tom estuvo tres semanas, la última, buscaba la manera de despedirse tranquilamente, cuando por fin llegaba Niel. Tom estaba cerca de Candy explicándole sobre depósitos bancarios para los gastos, a lo que Candy portaba una libreta de todo lo que tenía de la niña y como ella no tomaba nada del dinero de él.

Niel, saludaba, iba a darle un beso en la mejilla a Candy cuando Tom, sin pensarlo jalaba su brazo y agregaba,

- ¿Quién es usted? Asustado y notando que el hombre era el esposo de Candy, se presentaba amistoso y cordial,

- Vivo aquí, soy el padre de Daniel y Sarita,

- Mucho gusto, ahórrese las confiancitas con Candy…

Ella se iba a la cocina moviendo su cabeza en forma de negación, sacando a la vez sumas. Albert sentado en la mesa alzaba la vista y veía como ella se sentaba a su lado y anotaba detalles.

- ¿Necesitas ayuda, Candy?

- Solo es que… Tom me mandará dinero por la cuenta bancaria y… no quería mezclar mi sueldo, ya sabes, así lo que mande será para los gastos de Clarita.

- Te comprendo, puedes abrir una extra, así también como beneficiaria, a la niña.

- Me podrías ayudar con eso, debo enviarle la cuenta y el vendrá hasta dentro de seis meses, espero pueda venir para navidad.

- También puedes llevarla a verlo.

- No, es incómodo, no me gusta quedarme allá, Tom insiste mucho en que… me quede y… Clarita lo adora.

- Ya entiendo. Te ayudare en la cuenta del banco, si deseas iremos el lunes, sé que se va hoy…

- Si, pero no se lo ha dicho a la niña, ella llora y… quiere irse sin avisarle.

- No creo que sea buena idea, lo mejor es que se despida bien, déjame hablo con ellos.

Albert se levantaba, traía a Clarita y conversaba con ella, su manera tan dulce, hacía que Candy se sintiera tranquila, sus palabras y la forma en la que le decía, dejaba con mucho cariño a Candy, al notar que Albert no solo era un buen padre, sino una persona muy preocupada de los demás. Tom al ver como Clarita aguantaba el llanto comentaba,

- Papito, prométeme que te cuidaras mucho, que vendrás pronto yo… te estaré esperando siempre, eres lo mejor de mi vida. Tom elevaba a la pequeña y lloraba con ella, se abrazaba fuerte a su cuello y giraba a ver a Candy, quien ya también lloraba al ver a la niña. Albert se iba hacia la cocina y al pasar cerca de Candy ella lo detenía dándole un abrazo,

- Gracias, Albert. Eres genial, la niña debe saberlo, aunque se ponga triste, prefiero que Tom sepa como la deja y… que piense en dejar ese trabajo riesgoso, ella es muy unida a su papá.

- Candy, Tom desea saber quién es el verdadero padre de la niña.

- Lo sé, pero no puedo mencionar nada de eso. Es muy difícil, después te contare.

- Bien. ¿Quieres un vaso de agua?

Ambos se retiraban a la cocina, Tom se despedía y la pequeña se quedaba unida a los demás, con la pequeña Leslie abrazada a su cintura. Candy tras de ellos y Tom tranquilo, al ver que se quedarían protegidas y respetarían en esa casa, a sus chicas. Eso pensaba él.

Los días pasaban, salir del hospital y que Albert fuera por ella de paso, fue una nueva idea, que le beneficiaba a ambos, a él por cuidarla y asegurarse que no pasara problemas, y a ella que alguien estuviera preocupado por su bienestar.

También en los niños se hizo el grupo más amistoso, las convivencias, los juegos, de ser solo padres en la mansión, el ingreso de Candy hizo que Stear se animara a hablar con la profesora de su hijo.

- Si, muchas gracias Miss Paty, si usted quiere puede ir a nuestra casa el sábado, haremos una barbacoa por el cumpleaños de Alex.

- Por supuesto, me encantaría, sería muy agradable.

La fiesta de Alex era todo un evento al igual que lo era cada cumpleaños, porque había torta de chocolate, merengue extra, dulces y juegos. Candy estaba contenta, Clarita ahora hacía jugar más a Leslie y Sarita se llevaba mucho mejor con todos, haciendo amistad con ella. Las tres niñas comenzaron por quedarse en una sola habitación y sentirse amadas al mismo grado.

El cariño que Candy les daba era como el que ellas deseaban de sus madres, por lo que pronto las tres se hicieron más unidas a la rubia. La llegada de Paty a la fiesta fue de mucha alegría, Stear comenzó a actuar y desenvolverse mucho más, al grado de tener citas con la maestra y salidas nocturnas, para luego dar la sorpresa de que Paty y él eran novios.

El trabajo comenzó a ir mejor para Albert, los negocios y las inversiones parecían ir saliendo bien, los gastos de la casa se había solventado con el ingreso de Tom, ya que Niel no era del todo cooperador, sin embargo, comenzó a aportar cuando veía a Candy sacar cuentas, eso le dio mala espina y empezaba a dar pagos atrasados a William con tal de que no le informara sus números, eso a William se le hacía extraño, la realidad Candy sacaba cuentas solo lo que gastaba de Clarita, nunca de los demás, pero eso ayudaba a que Niel dejara de gastar tanto y comenzara por cooperar lo que realmente debería desde hacía mucho más.

La sorpresa que le intentaron agregar fue que Tamara, la salida de urgencias de Niel, había salido con embarazo, a lo que este se reía y negaba pues se había operado y tenía una carta de cero posibilidades, por lo que dejo de ir a verla y termino su relación mal. El ingreso de Stear se multiplico, podía independizarse, más no lo deseaba por su hijo junto a sus primos y el cambio de hogar y eso lo platicaba con Paty, pero esta le decía que para ella estaba bien lo que él decidiera.

Así una tarde de salida de padres e hijos se fue haciendo oportunidad de hacer las cosas más independientes. Archie y Max, salieron a comer, su secretaria Annie los encontraba y Max, sentía que tenía una mamá nueva. A lo que Archie se sentía mucho mejor con el comportamiento de su hijo, el cual no se parecía en nada a él, más para Annie, eso es lo que menos le importaba, el atractivo castaño era quien le atraía y así otro más tenía posibilidades de noviazgo y salidas nocturnas.

Entre todos, las salidas nocturnas se fueron multiplicando, dejando a los niños en casa y Candy que tenía volteado el horario estaba despierta en la sala mirando televisión, los niños ya descansaban y ahora era el turno de ellos.

-Candy, me gustaría saber si hay posibilidad de que tengamos nosotros una oportunidad.

- ¡Albert! me encantaría.

- Me gustas desde que te conocí, más el hecho de que vivieras aquí, no quería verme muy interesado,

- A mí también me agradas mucho, tomando en cuenta que tenemos bastantes padres aquí, para mi tu eres perfecto.

- ¿Lo crees?

- Eres mi amigo, con quien suelo conversar y con quien me siento más en confianza.

- Eso es agradable, me gustaría poder tener la oportunidad de invitarte a salir.

- Lo veo muy difícil, todos están saliendo y dejar a los niños con ellos, no me da muchas ganas, cuando salgo a trabajar, sé que Clarita está bien, por ti.

- Gracias. La velada se hizo larga, los abrazos y la conversación fue de lo mejor e ir a dormir no fue fácil, teniéndose uno al otro cerca.

El departamento donde vivía Paty alojaba en muchas ocasiones a Stear, pero eso ya no era posible, así que ambos tomaban la decisión más importante de casarse y él de conseguir una casa cercana a la familia. Paty aceptaba y decírselos a todos fue una algarabía muy interesante. La tristeza de Alex fue lo que lo dejaba un poco pensativo, al tener miedo de dejar a sus primos y al que considera su hogar.

- No hijo, Paty y yo lo hemos hablado, puedes continuar aquí, es solo que Paty y yo deseamos formar un hogar contigo, pero no quitarte a nuestra familia, puesto que conseguiremos una casa cerca de aquí.

- De verdad, podemos llevarnos a Clarita con nosotros. Candy y Albert se vieron y Clarita comentaba,

- Yo no quiero, además Leslie y Sarita me necesitan, estoy feliz aquí. Alex dramáticamente respondía,

- Me dejaras ir por dos niñas. Todos se quedaban serios, Alex estaba imitando a su padre en su comportamiento cuando discutía con Archie, Paty apretaba la boca y no decía nada para ver lo que continuaba,

- No es que te deje ir, es que debes irte, si me extrañas y te extraño nos buscaremos, pero si no, puedes conocer a tus vecinas nuevas y tal vez sean muy bonitas.

- Si, serán muy bonitas y no me querrán dejar nunca. Molesto se iba y tomaba a Paty de su falda, a lo que Stear preguntaba,

- Clarita, tú quieres a Will y a Max.

- Todos son mis amigos, igual que Alex, pero el necesita cuidar a su nueva mami, porque yo cuido a la mía. Stear hablaba con su hijo,

- Alex, sabes que, si Clarita sigue aquí, cuando crezca será como una hermana para Will y para Max.

- ¿De verdad?

- Si, y tu podrás venir a verla como el mejor amigo que ella podrá tener.

- ¿Si, Clarita?

- Si quieres y si no tienes vecinas más bonitas, puedes venirnos a visitar aquí seguiremos viendo Inyuasha.

Continuara...


Gracias sus comentarios, continuaremos avanzando esta historia hasta alcanzar la meta y finalizarla

Agradezco la amabilidad de no tomar, copiar, adaptar de manera parcial o completa esta y todas mis historias

Un abrazo a la Distancia

Mayra Exitosa