Fic
Padres Solteros
Por Mayra Exitosa
Capítulo XIII
Partida con lamentos
Con la boda de Elisa, la falta de Sarita y Daniel, así como el monje Miroku, había cierta tranquilidad en la casa, tres padres y una sola mamá, Max, Clarita, William y Leslie eran mucho más tranquilos en su manera de ser, a diferencia de los demás, ellos tenían obediencia, silencio en sus maneras de jugar, William al igual que Clarita gustaban de leer y Leslie de escuchar, por lo que la relación entre Tío y sobrinita de William Jr. y Leslie, era más notoria, Clarita aprendiendo a aceptar que Max era hijo de su padre y que al igual que Sarita ella también tenía un hermano, como que asimilaban esos rangos al no encontrarse Alex que era muy autoritario y tajante cuando de Clarita se trataba, o de los Legan que siempre había ese gusto por irse con solo un rimo por separado dejando a los demás. Aquí sucedía que los cuatro estaban en completa armonía, la misma Candy no podía creer que esto pasara, ellos realmente se llevaban muy bien.
- Son muy tranquilos, hacen sus tareas, no tengo que ayudarles, es como si ya no tuviera problemas por cuidarlos, regresar del hospital para quedarme con ellos en la cena, es más fácil. - Cierto, lo mismo me dijo Archie, que sus hijos están siendo buenos hermanos, que Leslie se nota más desenvuelta y que ahora se lleva mejor con William, quien le lee y la mantiene muy calmada. La llamada del celular inquietaba a Candy, William apenas iba llegando y tenía que salir, ella sirvió la cena ya tendió a Anthony y a Archie junto a los niños, más no supo ni William dijo nada de su partida, llegó muy tarde y lo escuchó recostarse, más el cansancio la vencía y no lo vio por la mañana.
- William salió muy temprano, no me llevó ahora. - Si, a mi tampoco, tenemos que llevar a los niños a la guardería y a clases, ya voy tarde para mi trabajo. -Archie, hay que conseguir un auto, no podemos solo con el de mi tío, lo mejor es traer uno más. - Si, me haré cargo de eso, por lo pronto llevare a los niños y tu deja a Leslie en la guardería para que Candy no llegue tarde al hospital.
Los días fueron muy extraños, y William vistió de negro dos días, ambos llegando tarde y saliendo muy temprano, sin decir media palabra. Cuando por fin llegaba el fin de semana, él tenía que ir a New York, pero lo que aclaró dejo en meditación a todos. - Murió mi exesposa, ella tenía un problema por un tumor en la cabeza, su comportamiento era a causa de ese tumor, vino a ver a William, porque le habían dicho que no le quedaba mucho tiempo. Pagué todos los gastos de su partida, es solo que, no quise que dejaran sus trabajos y sus actividades, ella no se portó muy bien con mi hijo y no podía con esto. Candy lo abrazó, más si se sintió la inconformidad, Al menos unas palabras, algo que dijera lo que sucedía tres días sin saber nada hasta el fin de semana y solo porque quiso comentarlo.
Candy sin decir nada salió ese día, quizás en una parte para que sintiera lo mismo que le hizo, o tal vez porque en esos tres días sintió la ausencia y la falta de armonía entre ellos, la separación de Albert luego de haberle pedido matrimonio era algo que resentía a Candy, más el diplomado de terapia física aplicada, le dio la oportunidad de salir sin decir nada, dejando a William con su hijo, y saliendo el fin de semana al salón donde se llevaban las conferencias. - Candy es muy noche, ¿sucede algo? - Si, pero no me gustó que pasaras tu perdida solo, se supone que soy tu prometida, me hiciste a un lado durante tres días, claro que estoy molesta. - Lo siento, fue muy difícil, durante todo este tiempo juzgue duramente a Giovanna por su trato para con mi hijo y ahora resulta que todos esos actos eran por el tumor en el cerebro que le hacía hacer cosas negativas inconscientemente, era inoperable y ella no se dio cuenta, todo lo que hizo la forma en la que se portó estaba justificada por ese tumor. - Comprendo, era una santa y ahora tu eres un demonio y como tal debes tener una penitencia, castigarte y castigarme a la vez, sin decirme nada.
- ¡Candy! ¡lo lamento! No fue esa mi intención. - Pero lo hiciste Albert, me hiciste sentir que no soy tu pareja, que estás arrepentido de tenerme a tu lado. – No es así, es solo que ella debió tenerme y debí cuidarla. - Si, supongo que trabajar demasiado hace que no seas adivino y sepas eso, lo siento, pero no me encuentro bien. Tomo su bata y se fue a dormir en la habitación que ocupaba antes, no haberle dicho lo que pasaba era una falta de confianza, pero las justificantes de que se culpaba por lo que no había sido para su exesposa, era algo que ella ya no quería saber y tenía curso al día siguiente, por lo que pensaba dormir, pero no pudo dejar de llorar.
La mañana siguiente Albert hizo el desayuno, preparó todo con mucho entusiasmo para invitar a Candy a organizar su boda y al ir a buscarla, no estaba, se había ido al igual que él temprano, Anthony ayudo diciendo, - Esta en curso, no va a ir al hospital, lleva tres días, no se porque no te lo mencionó. - Yo si sé porque no lo hizo.
Ella había pasado por algo similar y fue muy rápido la vuelta de la moneda, Albert sabía que la había lastimado y estaba en su derecho a estar incomoda, no le había tomado en cuenta como su pareja y hasta podía dudar de su amor por cómo no le dijo nada de su exesposa. - Candy, te guarde la cena. - Gracias, ya cené. ¿están listos los uniformes de los niños? - Si, todo esta listo, yo… me gustaría que fuéramos eligiendo la fecha de nuestra boda. - Si, pero después ahora estoy muy cansada y… - Ven a nuestra habitación cariño, perdóname por no haberte avisado y estar juntos, lo siento, he sido un estúpido al no decirte todo, no quiero que esto nos separe. William la abrazo sin dejarla ir y ella se dejo abrazar soltando un suspiro y lágrimas que ya no deseaba detener.
Continuara...
Gracias por sus comentarios, deseando continuar hasta concluir esta historia.
Agradeciendo la amabilidad de no tomar, copiar, adaptar de manera parcial o completa esta y todas mis historias
Un abrazo a la Distancia
Mayra Exitosa
