Llego tarde al cumpleaños de Orihime pero no quería dejar pasar la ocasión. Espero que les guste.

La imagen de portada es de Rusky Boz.

SORPRESA

La fiesta sorpresa que había organizado Tatsuki había sido muy divertida y Orihime había pasado un buen rato en compañía de sus amigos. Habían comido, bailado, cantado, organizado algunos juegos y finalmente cortado un pastel de fresa. Orihime se había puesto un poco emocional al sentirse querida por todos los asistentes, lo cual derivó en un momento muy lindo lleno de abrazos.

Ulquiorra, por su parte, a pesar de su personalidad seria y reservada, en especial en frente de los amigos de Orihime, había tratado de mantener cierta distancia con la finalidad de dejarla disfrutar el día con el resto de sus amigos, pues no tenía la facilidad para conversar con alguien que no conocía.

Ya era entrada la noche cuando los invitados se despidieron. La última en irse había sido Tatsuki, que se había quedado a ayudarles a limpiar la casa después de la fiesta. Orihime le había dicho que no se preocupara y que ella se encargaba, pero la morena se negó tajantemente. Lo último que quería era que Orihime limpiara el desorden que los demás habían hecho, justo en su cumpleaños.

Orihime cerró la puerta y sonrió satisfecha al ver la casa impecable. Ulquiorra estaba terminando de acomodar los platos cuando sintió que lo abrazaba por la espalda, un gesto al que se había acostumbrado y que le encantaba aunque no lo decía.

-Fue el mejor cumpleaños que he tenido, muchas gracias -dijo Orihime.

-Me alegra que lo hayas pasado bien -Ulquiorra se dio la vuelta aun entre sus brazos y le dio un beso en la frente.

Orihime creía que esas muestras de afecto valían oro y se alegraba de ser la persona que las recibiera, viniendo de alguien como Ulquiorra. Aun sin la fiesta sorpresa, el simple hecho de poder pasar su cumpleaños con él era más que suficiente.

-Tengo un obsequio para ti -dijo Ulquiorra de pronto.

-¿Qué? ¿En serio? -Orihime estaba sorprendida y rompió el abrazo para verlo directo a los ojos.

-No quise decir nada durante la fiesta porque esperaba poder dártelo en privado.

Ulquiorra subió a la habitación y volvió un momento después con una caja mediana en sus manos. Estaba envuelto con un papel rosa palo brillante y adornado con un lindo moño dorado. Orihime sonrió y se tapó la boca. Era realmente hermoso, y eso que apenas había visto la envoltura.

-¡Ulquiorra! Es muy lindo, no debiste molestarte.

-¿Por qué sería una molestia? Eres importante para mí, y esta es sólo una forma de demostrarlo.

Orihime extendió las manos para tomarlo pero Ulquiorra lo levantó y lo dejó fuera de su alcance.

-No tan rápido. Quiero ver qué tan buena eres para adivinar lo que es.

-Soy terrible -Orihime se rió y sintió las mejillas calientes.

-Bueno, haz un intento -Ulquiorra sonrió y pensó que se veía adorable cuando se sonrojaba.

Se sentaron lado a lado en el sillón y Orihime hizo acopio de todo su poder de concentración para ver la caja en las piernas de Ulquiorra, como si tuviera visión de rayos x y pudiera ver a través del papel. Pasaron unos minutos y suspiró derrotada.

-Ni siquiera sé por donde empezar. ¿Es…algo que pueda comer?

Ulquiorra lo pensó un momento.

-Sí y no.

Orihime se extrañó por la respuesta.

-Supongo que una parte puedes comerla, pero si comes el resto podrías enfermarte. De hecho, no creo que sea posible.

-Entonces no es comida.

-No del todo.

-¿Es algo que puedo usar?

-¿De qué manera?

-No sé, ¿en mi cuerpo? ¿Como ropa o accesorios?

-Sí y no.

-Tus respuestas no ayudan mucho.

Ulquiorra sonrió.

-Muy bien…entonces…puedo comerlo, pero al mismo tiempo no, y puedo usarlo, pero al mismo tiempo no. ¿Qué más?

-Es algo muy útil para ti, si lo dejas al sol se puede derretir, tiene imágenes…

-¿Tiene imágenes…?

-También es dulce, y también te mantiene caliente.

Orihime había tratado de hacerse una idea de lo que podía ser con toda la información que le estaba dando Ulquiorra, pero era inútil. Las pistas eran muy confusas y no podía concebir nada que cumpliera con esas características. Ni siquiera el tamaño de la caja ayudaba mucho.

-Lo siento, no logro adivinarlo -exclamó derrotada.

-No te preocupes, de todas formas supuse que no lo harías -dijo Ulquiorra con una sonrisa burlona.

Orihime hizo un puchero y recibió la caja. Quitó el moño a toda prisa y quitó la tapa. Entonces una sonrisa se formó en sus labios.

-Eso es trampa -dijo al fin.

-¿Qué es trampa? -preguntó Ulquiorra con fingida inocencia.

-Puedo comerlo, es dulce y se derrite si lo dejo en el sol -Orihime sacó una caja de chocolates y la puso sobre la mesa-. Es algo que puedo usar y me mantiene caliente -sacó un suéter blanco de punto y de cuello alto, la tela era muy suave y cálida, ideal para el invierno.

Ulquiorra tomó el suéter para que Orihime sacara el último objeto.

-Tiene imágenes y es muy útil para mí -lo último que sacó fue un libro de recetas, Ulquiorra sabía que le gustaba experimentar con la cocina y que muchas veces sus combinaciones de alimentos no eran muy buenas, así que pensaba que eso podría ayudarla.

-¿Y bien? -preguntó Ulquiorra con una sonrisa que no pudo ocultar.

Orihime se lanzó a su cuello y lo abrazó fuertemente.

-¡Me encantó todo! El suéter es hermoso, los chocolates huelen delicioso y estoy segura que el libro de recetas me ayudará mucho. Muchísimas gracias, en serio no debiste molestarte.

Ulquiorra la apretó contra su pecho, sintiendo la calidez de su piel y el aroma de su shampoo en su cabello.

-Me alegra que te haya gustado. Eso es lo importante.

Entonces se separó de ella, le puso la mano en la barbilla y le dio un beso en los labios. A Orihime nada la hacía más feliz que una sorpresa, y a él nada lo hacía más feliz que ver esa hermosa sonrisa en su rostro.

FIN

Bueeeeno fue muy cortito pero me pareció lindo (:

Hasta la próxima.