Las cicatrices eran algo que venía con el trabajo que escogieron, eran una consecuencia natural e inevitable, ya fueran físicas o mentales.
Siempre que estaban justos en la cama, besándose, acariciándose, inevitablemente se pasaban las manos por sus cicatrices.
Pero había algunas con las que eran especialmente sensibles.
La primera vez que estuvieron en una relación ella todavía estaba en silla de ruedas y era Oráculo a tiempo completo. La primera vez que tuvieron sexo aquella vez él estaba bajando lentamente su mano, cuando rozo la cicatriz provocada por el disparo del Guasón y ella, instintivamente, le saco la mano y se alejó un poco de él.
Él, acariciando su pelo, le dijo:
-Vos sabes que eso no me importa. Ojala pudiera hacer que veas como te veo yo-. Luego la beso en los labios, luego en el cuello y luego fue dejando un rastro de besos en su pecho y en su estómago, asegurándose de besarle esa cicatriz, y que ella lo viera besándole esa cicatriz.
Cuando vuelven a estar juntos después de la cirugía que le permitió recuperar la capacidad de caminar, él acababa de recuperar sus recuerdos.
Estaban besándose, con ella pasándole las manos por el pelo que últimamente él se estaba dejando crecer cuando sus dedos rozaron la cicatriz del disparo que lo hicieron olvidar quien era.
Ante esto él se apartó.
Pero ella lo entendió, sabía lo que era ser sensible a ciertas cicatrices.
-Lo siento.
-No es necesario que te disculpes, es que cuando rozaste esa cicatriz yo… yo simplemente no quiero pensar en el tiempo en que me perdí a mi mismo.
-¿Por eso te dejas el pelo más largo de lo que normalmente hacías?
Él asintió.
-Según recuerdo que alguien me dijo una vez: las cicatrices no son algo de lo que tenemos que avergonzarnos, son parte de nuestra historia, de nuestra lucha y supervivencia. Nos recuerdan que, aunque no hayamos salido indemnes, sobrevivimos, podemos seguir adelante.
Él sonrió pensando en cuando le dijo eso, fue la primera vez que la vio después de que le dispararon.
Al recordar esto volvió a los brazos de una de las personas en las que más confiaba, alguien con quien siempre se sentía seguro
Una persona con la que se sentía en casa.
