Disclaimer: H.P. no me pertenece. Le pertenece a J.K Rowling


Bajo mi piel

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Draco suspiró cuando Potter besó su hombro desnudo y luego besó su cuello, justo sobre su marca. Poco a poco los besos dejaron de ser eso, besos, y se convirtieron en lamidas, suaves, delicadas. Draco estaba lo suficientemente bien informado para saber que Potter lo estaba curando con su saliva, de la misma manera que los alfas curaban a sus omegas y aunque no estaba seguro de si funcionaría, agradeció el gesto. No todos los alfas curaban a sus omegas; para algunos era más importante que demostraran la mordida frente a otros, cuando estaban rojas y frescas, o simplemente no les importaba el dolor, mientras la marca cumpliera su función, la cual era demostrar que su pareja había sido reclamada. Potter parecía que era el tipo de alfa que se preocupaba más por su pareja que de la opinión pública. Era un alfa considerado y amable, apuesto, héroe y rico. Básicamente, era el sueño de todo omega. Que el alfa más codiciado lo deseara podría ser lo más afortunado que le podría pasar a Draco, cosa que no hubiera sido así si el obsesionado con su olor hubiera sido un alfa completamente diferente. Probablemente si fuera alguien más quien se sintiera fuertemente atraído a Draco, Draco no solo tendría que pelear y defenderse, sino huir , de otra manera sería un juguete coleccionable. Algo a lo que ordenar y con el cual complacerse de su poder sobre él debido a su apellido y posición social desde la guerra.

Si un alfa como Blaise fuera quien estuviera atraído hacia Draco...

Pensar en Blaise lo hizo fruncir el ceño y tensarse. Estaba seguro que se volvería una completa molestia cuando oliera a Potter en él.

Como si Harry supiera que estaba distraído, empezó a dejar la marca y repartió suaves besos en su espalda; besos tan suaves y fugaces que básicamente eran un roce de labios sobre su piel. Poco a poco Potter se acercó más a él, y lo tomó de las caderas empezando a moverse contra su cuerpo. Draco sabía lo que significaba. Potter quería ampliar el contacto, quería hacer el amor con Draco otra vez. Los primeros días a la unión con su pareja, los alfas no podían dejar de tocar a sus compañeros. Entraban en una especie de rutina, con el fin de llenar a su pareja de su aroma, y de ser posible, concebir. Como beta, Draco necesitaría pociones si deseaba embarazarse, por lo que el tema de la concepción accidental no le preocupaba. No obstante, le preocupó el hecho que Potter saldría de ahí sin la marca de Draco. Alfa y omega solían marcarse uno al otro para estabilizar por completo el vínculo. No en todas las uniones ocurría una marca recíproca, especialmente si el alfa deseaba más de una pareja o no pretendía establecerse con el omega que había reclamado. Pero en el caso de un alfa que ya había decidido con quien pasaría el resto de los días, la falta de esa marca los ponía ansiosos y desconfiados. Se decía que aquellas parejas que intercambiaban marcas tenían un vínculo más estable, así como celos y rutinas menos agresivas. Incluso si él hubiera sido un alfa o un omega, la marca al no ser completada eventualmente se volvería borrosa, dejando entre ellos una unión débil, que podría ser reemplazada más tarde. Draco era un beta, por lo que no habría un próximo reclamo; pero dejaría a Harry con un vínculo de unilateral de marcado también. O no. No estaba seguro si la mordida en su hombro contaba como una mordida de acoplamiento propiamente dicha y afectaría emocionalmente al héroe.

-Harry...-exclamó, con las preocupaciones empezando a invadirlo. Cuando Potter pasó sus dientes suavemente por la marca de su cuello, Draco pensó que no era el momento de preocuparse de ello, que probablemente Potter ya había pensado en eso, que sabía lo que hacía, así que cerró los ojos y suspiró con suavidad.

-Dime, cariño...

El apodo avergonzó un poco a Draco, pero no lo incomodó de mala manera.

-Gracias-susurró Draco-por preocuparte de sanar las heridas.

Harry sonrió en respuesta, como si el hecho de que Draco lo reconociera, hiciera valer la pena sus esfuerzos.

-Me encanta que la marca esté ahí, pero no quiero que duela más de lo necesario. Sé que fue más doloroso para tí por ser un beta.

Draco asintió y lo atrajo para besarlo. Estaban duchándose, listos para salir fuera y enfrentar al mundo. Lo cual era un poco difícil cuando en lo único que ambos podían pensar era en besarse y tener sexo. Potter era un alfa, y los instintos de poseer y reclamar estaban ligados a la intimidad. Draco era un adolescente, enamorándose. Aceptó fácilmente la manera en que Potter le dio la vuelta y los acomodó para sostener a Draco en sus caderas, y elevarlo, pégandolo contra la pared, antes de empezar a mover sus caderas contra la otra. Draco jadeó, y se sujetó firme, pero a la vez débilmente. Cada movimiento, cada jadeo, lo mantenía únicamente concentrado en la unión de sus bocas y sus caderas por lo que sus manos alrededor del cuello de Potter solían soltarse y encontrarse nuevamente. El cuerpo le dolía, y sabía que Potter era consciente de ello, porque dejó de entrar en él,y se concentró en frotarse y usar la manos. Potter lo estaba reclamando. Era un reclamo menos agresivo, pero más llamativo, después de todo la esencia de Potter dejaba de estar dentro de Draco y quedaba sobre su piel. Para Draco, ese olor se iría cuando se terminara de asear, pero para Potter, para el resto de los alfas el olor de la semilla de Potter estaba sobre gran parte de su piel y estaría por un gran rato.

Cuando finalmente terminaron, Potter ocultó su rostro en el cuello de Draco y respiró profundo. Incluso sin verlo, Draco sintió la pequeña sonrisa del moreno y suspiró alegre también. La lógica decía que no podían quedarse solos por mucho tiempo pero este tipo de vida era tan agradable... se permitió sonreír, especialmente cuando Potter empezó a acariciar su cuello con su cabeza.

-Me haces cosquillas-susurró.-¿Esto es algo alfa?

-Ummm-respondió Potter con un tono afirmativo.

-¿Por qué?-rió Draco-Pareces un perro.

-Estoy esparciendo mi aroma en ti.

-Reboso de tu aroma.

-Nunca es suficiente-susurró el alfa.

Draco se sonrojó, pero dejó que el otro continuara. Se preguntó momentáneamente si Potter seguiría haciendo esto en unos años, si Draco seguiría sintiéndose igual de deseado.

-Me pregunto a qué hueles-susurró, suave, bajo. Nunca le había preocupado no tener olfato de género secundario, pero ahora, por un instante, deseó tenerlo. Deseó saber a qué olía Potter para los alfas y los omegas.

-A ti-respondió Harry, continuando con el masaje a su cuello con su mejilla.

-No tengo un aroma específico. No tengo feromonas que esparcir sobre ti.

Harry dejó salir un sonido vago.

-Por lo que sabemos-continuó Draco- mi aroma es un producto de tu imaginación.

-Mi imaginación es fabulosa.

Draco sonrió enternecido, antes de ocultar su rostro entre el cuello de Harry y su hombro, respirando también. Para él, Potter olía a sudor, y ese aroma característico del sexo, pero nada más. Aún así, se sintió orgulloso.

-Te quiero-susurró Harry, y luego, sin esperar la respuesta de Draco se separó y lo soltó al suelo. Draco ya se lo había preguntado, pero nunca le había preguntado a Potter si de un día para otro se había vuelto tan fuerte.

-También te quiero-respondió cuando Potter le puso shampoo y empezó a masajear su cabello. La sonrisa de Potter fue brillante y dedicó extremo cuidado a su cabello.

-Ya lo lavaste dos veces.

-Me gusta la manera en que te relajas cuando lo lavo. Me gusta lo suave que es.

-Tu cabello podría ser suave también, si te dejaras cuidarlo.

-Me temo que a menos que estés presente, no tengo la paciencia para esperar a que los productos hagan su trabajo.

Con una sonrisa suave, Draco asintió. Era un poco extraño ser cuidado de esa manera. Demasiado doméstico, para alguien especialmente cuidado por elfos pero a Potter le encantaba y Draco quería complacerlo. Después de todo, Potter estaba perdiendo cosas con él. Cosas que podría tener con un omega u otro alfa.

-¿Debo lavar tu cabello?

-Si está bien para ti.

-No todo se trata de complacerme.

-Para mi alfa sí.

-¿Entonces, si algo no me gusta tu alfa se deshará de él?

-Quizá.

-Eso es interesante...-murmuró y Harry lo miró con una expresión que decía que sabía que estaba pensando en cómo usar eso a su favor y no poder decidir si regañarlo o complacerse.-Es mi turno-dijo cuando su cabello fue lavado. A medida que el cabello negro era humedecido, sin notarlo Draco dejó salir un poco de magia, a la vez que lo aseaba.

Harry tarareo.

-¿Se siente bien?

-Si, es como si la magia estuviera compensando que no puedes emitir feromonas sobre mí. En lugar de eso manda pequeñas cantidades de magia. Se siente como pequeños cosquilleos.

Draco miró sus manos.

-Ya veo. No noté que salía de mi. No soy muy bueno en sin varita.

-¿Qué tal un patronus?

-No estuve en esa clase si la dieron.

-Puedo dártela.

-¿Por qué pareces tan emocionado al respecto?-declaró con sospecha.

-Bueno, sé algo de los patronus que me gustaría confirmar con el tuyo.

-¿Qué cosa?

-Te lo diré cuando logres el patronus y sólo si el resultado me complace.

Draco lo miró con la ceja alzada.

-Me pregunto si Granger me lo dirá.

-¿Serías capaz de preguntarle?

-¿No debería? Es tu mejor amiga, y necesitaré una aliada si debo quejarme de los alfa.

Harry parpadeó pero no respondió.

-¿Sigues siendo su amigo, verdad? No estoy seguro de Weasley, pero estaba seguro de Granger. Aunque el día de clases que tú y Blaise pelearon, él se acercó a tranquilizarte.

-Creo que, soy amigos de ambos. Solo estamos, un poco distanciados en estos momentos.

Draco no comentó nada.

-Esto ya quedó.-Exclamó y cuando terminaron de ducharse, ambos salieron. Se vistieron en silencio, y cuando salieron de la habitación, se miraron sin saber qué decir o hacer.

-Debería...-empezó Draco-creo que iré a la enfermería. Por pociones para el dolor. También me gustaría que me diga como mantener sana mi marca y cómo esto es diferente al ser, ya sabes, yo un beta.

-¡Te acompaño!-respondió más energéticamente de lo que debía Harry.

Draco asintió y ambos caminaron en silencio. En algún momento Potter tomó la mano del rubio. Sus dedos se entrelazaron con suavidad y fluidez.

-Estuvimos casi un día entero ahí dentro. Es la hora de la comida.

-Si. Probablemente deberíamos ir a comer y luego a nuestras clases. Es decir, ya nos duchamos y tenemos ropa limpia.

-¿Quieres comer en mi mesa?-preguntó el gryffindor

Draco asintió.

-Estaría bien. Lo menos que quiero es ver a Blaise.

Harry frunció el ceño, al recordarlo.

-Si te molesta, dímelo.

Draco negó.

-Puedo defenderme por mi mismo.

-Lo sé. Solo que prefiero ser yo quien lo ponga en su lugar.

Draco hizo una mueca, pero no debatió con él. Los pasillos estaban silenciosos, por lo que los alumnos probablemente seguían en clases.

-¿Crees que nos regañaran?-preguntó a Harry, intentando romper el silencio.-Faltamos a algunas clases y no llegamos a nuestro dormitorio anoche.

-No, eres mi pareja. Estabas ayudándome. Se supone que hay consideraciones para los acoplamientos.

-Mmm...-respondió pensando en que esas excepciones eran para parejas acopladas. Y aunque Draco tenía una mordida no estaba seguro de ser parte de esas parejas. Sin embargo, probablemente los profesores aceptarían hacer una excepción con Draco, ya que el niño que vivió estaba solicitando esas consideraciones.

Malditas preferencias, pensó. No dispuesto a sobrepensar mucho su situación, Draco continuó su camino a la enfermería, junto a Harry. Estaban entrando cuando la puerta se abrió y de ahí salió Hermione. Draco se detuvo, por lo que Harry también lo hizo. La morena ignoró al slytherin, en cambio miró a su amigo.

-¿Harry? ¿Dónde estabas? -preguntó y su mirada se dirigió por completo a la unión de las manos de los dos chicos frente a él-¿Estabas con Malfoy? ¿Por qué...

Como si por primera vez lo notara, su mirada se dirigió al cuello de Draco. El uniforme cubría la mayoría de la marca, después de todo Draco usaba muy formalmente su uniforme, pero no ocultaba una pequeña parte. La cual se veía roja e hinchada.

Esa parte fue suficiente para que la mirada de Hermione se posara en ella.

-Es una mordida de acoplamiento-exclamó.

Draco se revolvió incómodo ante la mirada. Una parte de él sintió culpa por haber sido mordido por un alfa, cosa que no le pasó a Granger estando con uno. No que fuera culpa de Draco.

-Si-respondió tapándola levemente con la mano.

-Creí que eras un beta-comentó ella.

-Lo soy-respondió él, estaba a punto de preguntar si ella los dejaría pasar o diría algo más, cuando la mano de Harry retiró suavemente su mano que ocultaba la marca. -Me he acoplado.-Respondió sabiendo que Harry no quería que la ocultara.-Tengo la marca de mi alfa.

Granger no necesitó explicaciones, miró a Harry y dijo

-Él es un beta y tu un alfa.

-Si.

-Los alfas no se acoplan con los betas, es imposible.-Les habló en un tono que aunque fue firme dejó ver su propia tristeza.

-No lo es-respondió Harry. Si Granger tenía dudas de quien puso la marca en Draco, ahora era obvio quién había sido.

-Sí, sí lo es. Yo misma estuve con un alfa.

-Tu historia y la mía son completamente diferentes-casi gruñó el gryffindor.

-¿Cómo fue que de un momento para otro te atrae Malfoy?-preguntó. La acusación contra el rubio y lo que pudo haber hecho para atraer a Harry, no fue escondida en el tono de voz.

-¿Lo dices porque es Malfoy o porque es un beta?

-Ambos. Ustedes no se agradaban y ahora parecen estar juntos. Lo cual es sospechoso. Especialmente porque él es un beta. Deberíamos hacer que te revisen por si acaso.

-No vinimos a revisar a Ron cuando empezó a salir contigo.

Hermione pareció impactada por las palabras de Potter. Antes de que dijera algo de lo que se arrepentiría, Draco intervino.

-Si nos disculpas, Granger. Madam nos espera. Me aseguraré de pedirle un examen para Potter, para que estés tranquila.

Sin esperar respuesta, pasó llevando consigo al alfa. Afuera quedó la chica parada.