Capítulo 5

"Hola Ross, me pareció que eras tú." - Ross se había puesto de pie apenas la vio, ella se había acercado y le había dado un beso en la mejilla, abrazándolo por un segundo. - "Ha pasado tanto tiempo, ¿Cómo estás?"

"Bi-bien. ¿Y tú?" – tartamudeó él. Hacía tanto tiempo que no veía a Caroline, tanto como el que no veía a Demelza. Habían trabajado juntos también, pero no es que fuera su amiga ni nada. Eso ocurría con frecuencia en este medio, uno trabaja con tanta gente, no puede hacerse amigo de todo el mundo. Pero sí sabía de Caroline. Bah, sabía que era la representante de Demelza y que juntas se habían ido a América un tiempo después de terminar la serie.

"Genial. Con muchísimo trabajo."

"Me imagino."

"¿Vienes a la audición?"

"Ehrm…" – Ross dudó, estaba a punto de irse. – "Sí. Sí." – respondió. Despacio la primera vez, y con más seguridad la segunda. Después de todo necesitaba ese papel, necesitaba el millón de libras.

"¡Qué maravilloso! Demelza se va a poner súper contenta cuanto te vea."

"¿Ella no sabe que estoy aquí?"

"No."

Mierda.

"Ven, acompáñame adentro. Ya tengo que volver, pero puedes esperar allí y ver la audición de Kit. Estaban a punto de empezar."

Ross siguió a Caroline dentro de la sala de audiciones.


Demelza estaba conversando con Kit Harignton sobre la escena que harían a continuación, cuando de reojo vio a Caroline entrar al improvisado estudio seguida por un hombre. Los siguió con la mirada un momento. Acaso… ¿acaso ese era Ross? ¿Qué demonios estaba haciendo Ross Poldark allí?

"¿Estás bien?" – Kit le preguntó, ella había dejado de escucharlo.

"Lo siento, sí. Me distraje por un segundo intentando recordar las líneas. ¿Qué me decías?"

"Me pasa lo mismo. Tengo que volver a leerlas justo antes de la escena o no me acuerdo de nada. La cámara va a estar aquí, ¿verdad? Yo vendré desde detrás de la toma y tú apareces en esta dirección…" – continuó diciendo, gesticulando con las manos e indicando direcciones, pero ella continuaba distraída. Entre la gente, camarógrafos, asistentes, los técnicos de iluminación y sonido, vio que Caroline le dijo algo y Ross se sentó contra una pared. Su mirada fue directamente a la de ella. Demelza sintió arder sus mejillas. Judas. Se miraron por un instante, pero ninguno atinó a hacer nada. Ni un saludo, ni un movimiento de cabeza, ni una sonrisa, nada. Ella se apresuró a apartar la mirada.

"Ya está todo listo para cuando ustedes estén preparados." – Malcolm, el director, les dijo al acercarse.

"Creo que lo tenemos. Solo me falta maquillaje." – dijo Kit.

"Por supuesto. Asegúrate de que te den un toque de bronceado, recuerda que esto es en una isla en medio del Caribe. Mucha playa, mucho sol…" – dijo el hombre, mientras Kit se alejaba hacia el sector de maquillaje. – "Tú no necesitas maquillaje, estás perfecta." – agregó mirándola a ella.

Pues ella ya se había maquillado más temprano, antes de la primera prueba de cámara.

"Igualmente, creo que iré a retocarme un poco."

Demelza fue en dirección a su equipo, la tomó disimuladamente a Caroline del brazo y la apartó del grupo.

"¿Qué rayos hace Ross aquí?" – le preguntó en voz baja para que nadie más escuchara.

"Vino a audicionar para el papel."

"¿Qué? No creo recordar que mencionaras que él estaría aquí." – continuó entre dientes.

"No lo sabía. Lo vi cuando entramos."

"¡Judas! Caroline..."

"¿Qué? Puede que sea una buena idea. Una reunión de 'Detrás de la Colina', a los fans les encantaría."

"Los fans en América no sabrán quien es." – dijo con algo de crueldad y se sintió culpable inmediatamente, ella no era ese tipo de persona. Caroline curvó una ceja.

"Bien. Solo es una prueba se cámara, ¿Qué tan malo puede ser? Hace mucho que no se ven. ¿No se han mantenido en contacto en todo este tiempo?"

"No." – y hay una razón por la que eso no ocurrió. Una vieja razón. - "No sé si quiera hacer esto, Caroline."

"Solo será un momento. Escuché que necesita trabajo, tiene muy pocos proyectos."

"¡Pues no va a conseguir este!"

"No, pero solo audicionar contigo puede que lo ayude."

"¿Ya estamos todos listos? Muy bien, muy bien." – Malcolm los llamó en voz alta. – "Kit, querida Demelza, si son tan amables, ubíquense aquí. Silencio en el estudio, por favor. Luces…"

Había mucha gente entre donde Ross estaba sentado y donde Demelza y Kit Harignton hacían la escena así que no podía verlos directamente, pero había varios monitores cerca y los podía ver desde allí. Primero a él, esperándola, y luego cuando ella apareció en la toma. Se veía, pues, como la estrella que era. Ross dejó de prestar atención al monitor que lo enfocaba a él, solo podía mirarla a ella. A sus ojos llenos de emoción, a sus labios moviéndose apresurados, a la expresión en su rostro, al principio temerosa y llena de incertidumbre, y un momento después repleta de esperanza y amor. Aun cuando no podía escuchar lo que decían, podía entenderlo todo mirándola solo a ella.

Repitieron la escena dos veces más, una cámara siempre enfocándola a ella, otra a él y una tercera los tomaba a los dos de perfil. La expresión de Kit no cambió en ninguna de las tomas, su ceño arrugado, como sorprendido. ¿Qué escena del libro estaban haciendo? ¿La última? Así lo supuso cuando en la tercer toma se besaron. Era terrible, él era terrible, Demelza lo estaba dando todo, parecía de verdad enamorada de él. Pero la química entre los actores interpretando una pareja se construía entre los dos. La había o no la había, y en este caso no había nada. Al menos uno quedaba descartado. Ross se preguntó cómo les habría ido a los otros dos candidatos.

"¡Corten!" – gritó el director, que estaba reclinado en su silla observando los monitores. – "Eso estuvo grandioso, chicos. Kit, increíble."

¿Acaso había visto lo mismo que vio él? Seguro estaba siendo educado.

Se produjo un revuelo en la sala en contraste con el silencio mientras leían las líneas. Demelza y Kit hablaban y reían con el director, los demás conversaban entre sí. No había llegado nadie más en esos minutos, ahora llegaría su turno. ¿Verdad?

"Bueno, eso es todo. Gracias a todos por su ayuda. A los que participaran en la película los veo en un par de semanas en ¡el Caribe!"

Esperen… ¡¿Qué?!

Ross se puso de pie inmediatamente y se acercó al director.

"Disculpe, aun falto yo." – lo interrumpió mientras hablaba con un grupo de personas. El hombre se dio vuelta.

"¿Cómo dices?"

"Falta mi audición. Vine a audicionar para el papel también." – dijo, algo molesto ya.

El director, que a esta altura le parecía a Ross un verdadero estúpido, lo miró de arriba a abajo.

"No lo creo." – y acompañó sus palabras con una risita soberbia.

Alguien del grupo de personas alrededor de ellos murmuró "Es Ross Poldark."

"¿Quién? Mira, no importa. Estamos buscando un reemplazo para Henry Cavill y obviamente tú no lo eres."

"¡Espere durante horas! ¿Y ahora me dices que fue por nada?" – Ross levantó la voz, algunas personas lo miraron de reojo.

"Así es este negocio…"

"¿Malcolm?... Déjalo hacer la prueba." – Ross escuchó a una voz familiar decir. El círculo de personas que los rodeaba se abrió y allí apareció Demelza.

"Demelza, cariño. No te preocupes, ya suficiente has hecho por hoy. Debes estar cansada."

"No lo estoy, puedo hacer una toma más."

"Pero él… él no es el adecuado para el papel. Míralo." – Malcolm hizo una seña en su dirección y fue entonces que sus miradas se cruzaron de nuevo, esta vez frente a frente.

"Hola, Ross." – dijo ella nada más.

"Hola." – farfullo él.

"Tenemos tres grandes candidatos, no perdamos el tiempo. Harry Styles quiere el papel…"

Demelza todavía tenía sus ojos clavados en él, pero Ross no podía saber si se alegraba de verlo o no.

"Yo estaba antes de que Harry Styles llegara."

"Deja que haga el casting, Malcolm. De seguro las chicas de maquillaje tienen una máquina de afeitar."

Ross se dio cuenta que era lo último que el tipo quería, pero no pudo más que ceder ante el pedido de la gran estrella. "Como tú lo desees, querida. Solo una toma, no quiero que te sobre exijas. ¡Preparen todo por última vez!"

Ross se vio guiado por una de las mujeres de make-up antes de que pudiera agradecerle a Demelza por su intervención. Sí, no se había afeitado hacía un par de días. Creyó que un hombre viviendo en una isla no prestaría tanta atención a su aspecto, pensaba en el personaje. En menos de quince minutos se encontró sin barba, el pelo húmedo y una cara con maquillaje que lo hacían parecer bronceado.

"Tiene que firmar esto, Señor Poldark." – una de las asistentes se acercó con un documento y lo puso frente a él. Contrato de Confidencialidad, decía. Era el procedimiento standard.

"¿Me dejas una copia?"

Durante el tiempo que estuvo sentado allí Ross intentó captar la atención de Demelza a través del espejo, pero ella no se acercó ni le presto ninguna atención. Antes de darse cuenta, estuvo bajo los focos de luces y frente a la cámara. El director no parecía muy contento. Demelza se paró a un par de metros de donde él estaba, ella debía entrar en la toma después. Malcolm gritó "¡Acción!" antes de que pudieran decirse algo.

Ross debía empezar. La miró a Demelza y ella le devolvió una sonrisa dulce y anhelante, sus ojos parecieron brillar. Él suspiró, separando un poco sus labios, preocupado.

"¿Acaso no tienes ningún sentido de autoprotección?"

"¡Corte! Esa no es la línea." – el director exclamó desde detrás de los monitores.

Ross volvió los ojos hacia el techo.

"No me dieron ningún guion." – dijo en voz baja. No sé dio cuenta que Demelza se había acercado.

"¿Y qué estabas diciendo?" – le preguntó.

"La-la última escena del libro, cuando ella salta del bote." – Demelza asintió. Su mirada era inexpugnable, seguía sin saber que pensaba, pero al tenerla tan cerca pudo notar que al menos físicamente no había cambiado casi nada.

"Bien…"

"¿Qué punto tiene si no se sabe las líneas?"

"Sabe la escena del libro. Podemos trabajar con eso." – Demelza le dijo a Malcolm. El hombre hizo un gesto con las manos, como diciendo haz lo que quieras para que esto se termine lo más rápido posible.

"¿El libro entonces? El resto lo improvisamos." – agregó en voz baja en su dirección. Éll no hizo más que asentir.

Demelza se volvió a ubicar en su posición. Ross cerró los ojos y respiró profundamente un par de veces, intentando que el nerviosismo no se tradujera en su expresión, tratando de entrar en personaje. No vio cuando Demelza hizo un gesto con la mano a Malcolm que esperara, solo cuando él abrió los ojos gritó "¡Acción!"

La escena comenzó con él de nuevo, observando preocupado en la distancia. "¿Acaso no tienes ningún sentido de autoprotección?" – dijo casi gritando. – "Te podrías haber hecho daño."

Demelza dio unos pasos hacia él, apareciendo en la toma, respirando agitada y con ese chispa de nuevo en sus ojos. Y sonriendo como aquella joven que le sonreía en sus escenas años atrás. De hecho, no parecía haber envejecido ni un año. Sus mejillas ligeramente ruborizadas, sus labios rosas, la intensidad de su mirada…

"No, no aquí."

"¿Por qué hiciste eso?"

Demelza dio un paso mas hacia él, apoyó una mano sobre su pecho, encima de su corazón.

"Porque, porque no quiero irme…"

"Tu vida está en la ciudad."

"No. Mi vida está aquí, o donde tu estés. Joe, desde que te cruzaste en mi camino todo ha sido una locura. He hecho cosas que jamás pensé que fuera capaz de hacer, cosas que ni siquiera podría haberme imaginado. Vine aquí a buscar algo pero encontré tanto más. Me encontré a mi, y también te encontré a ti." – continuó ella, arrastrando la palma de su mano hacia su cuello. Él tomó sus dedos en los suyos, acercándose un poco más. Sus cuerpos prácticamente pegados. – "Y me gustaría… me gustaría…"

"¿Qué te gustaría?" – ronroneó él, al tiempo que la tomaba de la cintura y acercaba más su rostro al suyo.

"Me gustaría seguir descubriendo cosas… contigo. Si – si tú quieres, claro." – Demelza terminó la frase con una duda.

Ross sonrió. Recorrió su rostro con su mirada.

"Eres exasperante, lo sabes ¿verdad?" – Demelza asintió, rozando su nariz en la suya, así como solían hacerlo. – "Me vuelves loco. Nunca haces lo que te digo, aún cuando intento protegerte."

"Ni tú tampoco." – sus labios casi se tocaron. Ross fue consciente de sus manos, una a cada lado de rostro, una de las suyas cubriendo sus dedos.

"Sí. Sí, a mi me gustaría también." – ambos emitieron un último suspiro, y entonces Ross cerró la poca distancia que los separaba y se inclinó para besarla.

Pero Demelza movió la cabeza y se separó de él al instante.

"¡Corten!" – Escuchó a Malcolm McNeil gritar. – "Bueno, ahora sí, eso fue todo. Disculpen por el retraso, ya pueden guardar el equipo."

Ella ni siquiera lo miró. Se dio media vuelta y se dirigió hacia su equipo.

"Te voy a asesinar, Caroline." – Le susurró a su representante cuando pasó a su lado. Todo lo que quería era salir de allí e ir a ver a su hijo.

"Mañana habrá una reunión con los ejecutivos del estudio, casting y el director para decidir." – Caroline se había acercado a él.

Ross resopló. – "No creo que tenga ninguna chance."

"Yo creo que estuvo bien. Kit Harignton no es lo suficientemente alto… ¿Cómo está Elizabeth? Hace años que no la veo. Está comprometida con George Warleggan?"

Alrededor todo era movimiento, algunos conversaban, otros guardaban el equipo. Los focos se habían apagado y se habían encendido las luces de la sala, le daba otro aspecto. Él solo quería irse. Como había sospechado fue una pésima idea y una pérdida de tiempo.

"Sí."

"Es un pez gordo."

"Disculpa, Caroline, ya tengo que irme." - y menos que nada tenía ganas de hablar de Elizabeth y de George Warleggan en ese momento.

"Oh, seguro."

"Dale – dale las gracias a Demelza de mi parte. Por lo que hizo antes."

"¿No quieres quedarte y dárselas en persona? No tardará mucho."

"No. De verdad me tengo que ir." – Y además, Ross no creía que ella quisiera verlo. – "Fue una alegría verte, Caroline."

"Deberíamos vernos y ponernos al día." – Caroline dijo mientras él ya se estaba alejando. Levantó una mano como último saludo y asintió, aunque no creía que la reunión se concretara algún día. Caroline, Demelza, pertenecían a un mundo diferente. Estaba en lo correcto cuando pensó que ella sería una persona distinta. Era una gran actriz, no lo iba a negar. Podía meterse en personaje tan pronto, pretender estar perdidamente enamorada. De Kit, de él.

Ross subió el volumen de la música mientras conducía de vuelta a casa, intentando aturdir sus pensamientos y esa sensación incomoda. Tenía que conseguir otra cosa, necesitaba trabajar. Pero no era eso solo lo que lo incomodaba. También quería sacudirse esa sensación irritante que lo invadió al verla. Mierda, habían pasado años. ¿Por qué todavía se sentía culpable? ¿Por qué ella todavía no lo había perdonado? Porque no lo había perdonado. Si lo hubiera hecho no se hubiera escapado de esa forma cuando terminaron la escena. Y ella, pues, había besado a Kit Harignton. Probablemente había besado a James y a Harry Styles también… ¿pero que diablos te importa a ti eso? Tenía que olvidar que esa tarde había existido. Probablemente ella ya lo había olvidado.

Su celular sonó cuando entraba a su casa.

"¿Cómo fue?"

"No podría haber ido peor. Tendremos que pensar en otra cosa."