Disclaimer: Todo pertenece a JK Rowling
MANCHAS DE PIS, PAÑALES Y PELEA ENTRE PRIMOS
Sirius estaba todo espatarrado en la cama, roncando y hasta le caía un hilillo de baba. Notó algo al lado de su cara que hacía calor y la parte derecha de su pantalón del pijama mojado. Se levantó. Regulus dormía a su lado también roncando y con un hilo de baba cayéndole de la comisura de sus labios.
A Sirius le gustaba que Regulus viniera a dormir a su lado en la cama. Le hacía sentir importante ser el hermano mayor que tenía que proteger a su hermanito pequeño. Al fin y al cabo, Sirius ya tenía la tan notable edad de tres años, mientras que su hermano todavía tenía uno. Mirando hacia abajo Sirius vio que Regulus se había hecho pis en su cama y había manchado las sábanas. ¡Eso era el líquido que notó mientras dormía! ¡Qué mala suerte que Regulus se hiciera pis en su cama! ¿Y el pañal? ¿Por qué no llevaba el pañal puesto? ¿Si él mismo vio como Kreacher se lo puso anoche? ¡Oh no! Sirius miró la mancha en la pantorrilla de su pijama. ¡La mancha del pis de Regulus le había ensuciado el pantalón! Si le veían sus primas se reirían de él. Sobre todo Bellatrix, que siempre se metía con él y su hermano por ser los pequeños.
- ¡Sirius, vístete que pronto llegaran tus primas y tus tíos para la comida! ¡Kreacher, ayuda a Regulus a vestirse! – oyó gritar a su madre al otro lado de la puerta.
Sirius se levantó y se fue al baño a hacer pis al orinal. Si se vestía rápido sus primas no verían la mancha de pipí en su pantalón. Regulus seguía durmiendo a pierna suelta. Vio a Kreacher buscar al pequeño de la familia. Seguro que había ido a la habitación de su hermano y no lo había encontrado. Pero Sirius no pensaba decirle que Regulus estaba en su dormitorio. Que le hubiera puesto bien el pañal. Que ahora por su culpa, Sirius llevaba una mancha de pis en sus pantalones y se le habían ensuciado las sábanas.
Después de hacer hacer sus necesidades en su orinal, por cuya parte delantera sobresalía una cabeza de basilisco, se dirigió de nuevo a su habitación para vestirse. Él era un niño mayor, ya sabía vestirse solo. No como Regulus que todavía necesitaba la ayuda de Kreacher para arreglarse.
De pronto, oyó un sonido que venía de una habitación, Se dirigió allí lleno de curiosidad. Vio que de la chimenea salían unas llamaradas verdes de las que salió una chica con el pelo negro lleno de rizos y un vestido color verde botella.
- Mira a quien tenemos aquí. Si es el enano.
- ¡Yo no soy el enano! ¡El enano es Regulus!
Otra vez las llamaradas verdes en la chimenea. Esta vez salió una joven castaña muy parecida a su hermana mayor. El vestido de Andrómeda era exactamente igual que el de su hermana mayor pero de color lila.
- Bella, ¿otra vez te estás metiendo con Sirius?
- Es tan divertido meterse con el enano débil y llorón.
- ¡Yo no soy llorón! ¡El llorón es Regulus! – chilló Sirius con lágrimas en los ojos.
- Eres más cría que él y eso que eres la mayor. – le recriminó Andrómeda.
Bellatrix se encogió de hombros. Como si fuera a importarle lo que decía su hermana menor.
Sirius quería irse de allí para que sus primas no descubrieran la mancha de pis en los pantalones. Pero no quería parecer un cobarde delante de Bellatrix.
Una llamarada verde de nuevo hizo aparecer a una niña rubia con un vestido idéntico al de sus hermanas mayores pero de color azul marino.
- Sirius, ¿qué es esa mancha que llevas en tus pantalones? – preguntó Cissy.
¡Maldita Cissy! ¡Siempre tan observadora!
- Es verdad. – dijo Bella con una cara como si hubiera llegado la Navidad - ¿todavía te haces pis en la cama, enano?
Sirius se enfureció. Él ya era un niño mayor. Se le puso la cara roja y dio unos pasos hacia sus primas.
- Yo ya hago pipí en el orinal. Reggie aún lleva pañales. Le gusta venir a dormir en mi cama y se ha hecho pis. ¡Y me ha manchado! Además, si yo me hubiera hecho pipí me habría manchado aquí – Sirius se señaló la parte del pantalón donde estaba su entrepierna – no aquí – se señaló la parte de la pantorrilla derecha del pantalón - ¡Tonta!
- ¿Cómo te atreves a llamarme tonta, enano de mierda?
- Bella, has sido tú la que le ha provocado. – le reprendió Andrómeda.
La mayor iba a responder cuando de repente se oyó ruido fuera de la habitación. Entró corriendo un niño muy parecido a Sirius pero más bajito y completamente desnudo, seguido de un elfo doméstico que le perseguía con un pañal en la mano y con cara de preocupación. Sabía que si su ama encontraba a su hijo menor desnudo, le ordenaría que se castigara por ser un mal elfo.
- Shillu – Regulus se puso al lado de su hermano y le señaló. Sirius acarició la cabeza de Regulus. Aunque era un niño meón, era su hermanito y lo quería mucho.
- Tata – Regulus se alejó de Sirius y fue a abrazar a Narcissa, su prima favorita.
Kreacher no era capaz de sacar a Regulus de la habitación para vestirlo. Se lo veía muy feliz con sus primas y hermano.
Cissy abrazó a Regulus. Adoraba a su primo pequeño. Sirius era demasiado revoltoso y siempre hacía enfadar a la tía Walburga.
Más llamaradas verdes de las que salió un hombre alto, de pelo negro y largo hasta la nuca con una barba de unos pocos días. Llevaba un traje de época victoriana muy caro y de tela de muy buena calidad.
- ¡Vaya, qué recibimiento más agradable! ¡Todos mis adorados sobrinos juntos!
- ¡Tío Alphard! – exclamaron todos contentos.
- ¡Tío Baba! – chilló Regulus.
- Amo, Alphard, bienvenido. – Kreacher hizo una inclinación de cabeza haciendo que las puntas de las orejas rozaran el suelo.
El menor hizo ademanes de bajar de los brazos de su prima Cissy. Esta lo bajó y él se fue correteando a abrazar a su tío Alphard.
- ¡Hombre, Regulus! ¿Qué haces con los cojones al aire? – Alphard levantó a su sobrino y lo cogió en brazos.
- Tío Alphard, Madre y la tía Walburga dicen que no debemos decir malas palabras. – le corrigió Andrómeda.
En otra ocasión, Alphard diría que él puede hablar como le sale de los huevos, pero no con uno de sus sobrinos.
Debido al alboroto, entró una mujer con un vestido negro de estilo victoriano. Tenía el pelo azabache recogido en un moño alto, los ojos grises y era de un aspecto muy parecido a Alphard Black.
- Bienvenido, Alphard. Bienvenidas, queridas sobrinas. – las niñas le hicieron una reverencia.
- Walburga, me alegro de verte. – le contestó su hermano.
- Padre y madre vendrán enseguida. Dijeron que tenían que hablar de asuntos importantes con los señores Lestrange. – dijo Narcissa.
- Bien, la comida estará lista dentro de una hora. ¿Por qué no vais al salón a tomar un té? – Walburga se fijó en Sirius - ¡Sirius Orión Black, no te dije que te vistieras! ¡¿Qué haces todavía en pijama?!
- Pfffff. Es culpa de...
- ¡Regulus! ¿Qué haces desnudo?
- Mamá – el niño alargó los brazos hacia su madre.
- Kreacher, ¿No te dije que vistieras a Regulus?
Kreacher empezó a tirarse de las orejas como autocastigo. Las hermanas se fueron en silencio hacia el salón, no queriendo oír más gritos.
- Regulus siempre se escapa. Deberías dejar que Kreacher usara magia cuando le vista. – dijo Sirius.
- ¡Tú ve a vestirte! – chilló Walburga.
- Ya me encargó yo hermana. Vamos, Sirius. – Alphard se fue con Regulus en brazos y con Sirius siguiéndole los talones. Walburga cerró la puerta, dejando que Kreacher continuara autocastigándose.
...
En la habitación de Regulus, Alphard le estaba poniendo un pañal limpio. Sirius estaba sentado en su orinal con cabeza de basilisco. Le habían entrado ganas de hacer pipí otra vez. Así que llevaron el orinal al dormitorio de Regulus.
- ¿Así que te has meado en la cama de tu hermano? – le preguntó al menor.
Regulus asintió. Sirius bufó sentado en su orinal. Cuando se levantó, se secó sus partes íntimas y fue a vestirse. Habían llevado la ropa de Sirius allí. Así estaban juntos los tres.
- Siempre se está haciendo pis. Kreacher debió ponerle mal el pañal o se le olvidó.
- Quizás, o puede que fuera tu hermano el que se lo toqueteó porque le incomodaba o tenía calor.
- Pfff. Me ha manchado las sábanas y el pijama.
- Kreacher lo limpiara todo después. No te preocupes.
- ¿Estoy guapo? – preguntó Sirius con su traje una vez puesto.
Alphard silbó dándole a entender que iba muy atractivo.
- Regulus también va muy guapo. – dijo Sirius cuando Alphard bajó al menor del cambiador y lo puso delante de él. Regulus llevaba un traje idéntico al de su hermano.
Regulus quiso abrazar a Sirius en cuanto lo vio. Sirius intentó apartarlo.
- Para, Reg. Me vas a llenar todo de mocos y babas.
Alphard cargó a Regulus en brazos.
- Sirius hay que tener paciencia con los hermanos menores. Te lo digo por experiencia.
Sirius miró a Alphard frunciendo el ceño. No entendía lo que le decía. Regulus empezó a hacer petorretas en el hombro de Alphard.
- El tío Cygnus es mi hermano menor.
Sirius intentó imaginarse al tío Cygnus con un pañal como el de Regulus. Tuvo que apartar esa imagen de su mente.
- ¿Vamos al comedor?
- Sí.
Sirius siguió al tío Alphard. Cuando todos salieron de la habitación, el adulto cerró la puerta.
La verdad he tenido una sonrisa en la cara mientras escribía este fic. Sirius todo cabreado era muy mono. Pero Regulus se ha robado el fic. Los vestidos de las hermanas Black llevan el color que creo que representa más a cada hermana. Me imagino a Alphard como a alguien que ama mucho a sus sobrinos (y ellos a él) pero que no quiere casarse ni tener hijos para no perder su libertad. Pero le encanta malcriar a sus sobrinos.
Me gustaría que me dejaras un review si te ha gustado.
Hasta la próxima.
