Quiero decir que ahora que empezaré las clases tal vez tarde más en subir los capítulos. Comenzaré a subirlos los viernes, sábados o domingos, pero no sé si tendré fecha fija, así que cualquier cambio que haya lo anunciaré. En principio subiré el siguiente capitulo el 21 de septiembre. Sigan leyendo la historia y por favor no olviden comentar cualquier cosa, muchas gracias.

CAPITULO V

El plano de las sombras—

— ¿¡Qué!?—gritaron todos los guardianes (Sandy poniendo cara de haber visto un fantasma y con una exclamación sobre la cabeza).

— ¿Tu hermano?—repitió Bunny aún sin poder creérselo.

—Aguer y yo somos el equilibrio entre la luz y la oscuridad, pero él quiso ser más poderosos, fue corrompido por la avaricia y el poder. Así que creó a las sombras, que hacían que los niños tuvieran miedo, y así alimentaban su poder de la oscuridad, por eso creé a los guardianes y a los demás para que alimentasen la alegría de los niños y así pudiera hacerle frente ha mi hermano, pero cuando vi que no pensaba echarse atrás tuve que encerrarlo. Pero cuando encerrasteis a Pitch usó ese poder para salir a cambió de prestarle algo de su poder al Coco.

— ¿Y se puede saber que pinto yo en todo esto? —dijo entonces Kira.

—Tú eres la única que puede igualar su poder.

—Bale, puede que sea así, pero si lo pensáis un poco él es un ser de la oscuridad al igual que yo, ¿cómo se supone que voy a derrotarlo si es de mi misma esencia?

Luna no pronunció palabra y se quedó mirando fijamente a Kira quien no apartó los ojos. Entonces con gran brusquedad dio un paso atrás y se agachó hacia delante como un lobo acechando a su presa. Su pelo se erizó y gruñó enseñando los colmillos como un animal fiero y salvaje. Sus ojos habían cambiado de color y forma. Se habían vuelto naranjas y la pupila era apenas una fina línea. Cuando pronunció aquellas palabras su voz sonó profunda y monstruosa.

—Y una mierda. Si crees que me encerraré con él lo llevas claro.

—Tú eres la que lo ha traído junto con la ayuda de Pitch.

Todas las miradas se dirigieron hacia ella. ¿Que ella había traído a Aguer de su encierro? Pensó Jack y esperando a que respondiera.

— ¿Qué quieres decir con eso?— preguntó con aquella tenebrosa voz.

—Tú u ser de la oscuridad y él también, así que quieras o no estáis unidos. Él usó esa unión para escapar y llevarse a Pitch con él.

Kira se relajó un poco y volvió a erguirse recuperando la compostura.

—Pero yo soy un demonio, una raza completamente diferente a él, aunque los dos seamos seres de la oscuridad, no poseemos la misma esencia como para estar unidos.

— ¿Él te marcó verdad?—se fue acercando a Kira y con lentitud y delicadeza apartó los mechones de su rostro para dejar ver el símbolo que poseía en el centro de su frente.

Era una Luna menguante con un punto en el centro.

—Él me maldijo, pero sólo lo busco para vengarme de todo aquello que me arrebató.

Luna no dijo nada, apartó la mano dejando que los mechones volvieran a su sitio tapando de nuevo el símbolo.

—No quiero hablar de eso. —se apartó de la mujer y echó a andar escaleras arriba, pero antes de desparecer del campo de visión formuló unas palabras que Luna no se hubiera esperado.

—Si crees que no sé la razón por la que me has llamado estas muy equivocada. —Hizo una pausa para mirarla desde arriba con un extraño brillo asesino en los ojos y con rostro tan inexpresivo como el hielo. —Tu debilidad te costará caro.

Los guardianes pudieron ver cómo el rostro de Luna se tornaba nervioso y puede que hasta un punto de terror, pero no dijeron nada, se limitaron a despedirse de ella y a marcharse a la cama.

Jack tocó la puerta de Kira, pero al ver que no respondía entró y vio que no había nadie. La ventana estaba abierta. Por un momento pensó que había escapado, pero entonces vio su larga espada sobre la cama. Decidió salir por la ventana y volar hasta el tejado donde escuchó una dulce y melodiosa voz cantar.

— ¿Kira?—llamó Jack al ver la oscura silueta. Ella calló inmediatamente al oír la vos que la llamaba. No se giró, sabía de sobre de quién se trataba. Jack vio que llevaba una fina camisola blanca que tal vez le transparentaba demasiado, afortunadamente sólo hasta el punto de ver sus curvas y bien formado cuerpo. Agitó la cabeza para no pensar en eso.

— ¿No tienes frío?—Se fue acercando a ella, pero quedó a una prudente distancia por instinto.

—Tranquilo que no muerdo.

Jack vaciló, pero después de pensárselo por un instante se sentó a su lado.

— ¿No tienes frío?—repitió.

—Mi temperatura corporal es mucho más alta que lo normal. Para vosotros, es como si llevase un abrigo de piel. ¿Y tú?

— ¿Has olvidado que soy el guardián de la diversión, pero también del invierno?

—Por un momento sí, pero gracias por recordármelo. ¿Cómo te hiciste guardián?

—Es una larga historia. —suspiró.

—Creo que serías capaz de abreviarlo.

—Bueno, yo antes era como un mito que ningún niño creía, así que no podían verme. Cuando recibimos la amenaza de Pitch, la Luna me eligió, entonces me metieran en un saco y me tiraron a un portal. —añadió con sarcasmo recordando aquel día. —les ayudé a derrotar a Pitch, recuperé mis recuerdos, hice que los niños creyeran en mí y, bueno, luego seguí con mi camino por el mundo.

— ¿Ves? No ha sido tan largo de contar, además me ha parecido interesante, sobre todo cuando te metieron en un saco, me resulta familiar. —dijo con una sonrisa. Los dos se rieron y luego tuvieron un largo rato de silencio. Sintió cómo se apoyaba en su hombro.

No hubiera creído que tenía sentido del humor a primera vista, más bien parecía de estas que no entendería ni un chiste malo ni aunque se lo explicasen, no porque fuera tonta, sino que por su seriedad parecía que no había oído la palabra "sarcasmo" o "ironía" en su vida.

Entonces Jack sintió curiosidad por algo.

— ¿Y tú cómo te hiciste una cazadora oculta? —se giró para mirar a Kira, pero se encontró con que se había quedado dormida apoyada en él. Parecía una niña pequeña, frágil e indefensa como un cordero. Jack la levantó en brazos con cuidado y delicadeza. Vio como ella se estremecía por el movimiento y se agarraba a él. La bajó levitando hasta su habitación, apartó las espada dejándola apoyada contra la pared y la metió entre las sábanas.

—Buenas noches. —susurró y salió de la habitación sigilosamente.

En toda una semana Aguer no mostró signos de vida, así que los guardianes no tuvieron mucho que hacer, pero hubieran tenido mucho menos que trabajo si no fuera por Kira que los instruía en la detección de esencias oscuras. A Norte fue a quien más le costó conseguirlo, para Bunny y para Tooth tampoco les fue fácil dominarlo, pero avanzaba bien. Jack y Sandy fueron los alumnos "avanzados". Todos estaban agotados. El entrenamiento al que Kira les sometía era muy duro.

—Cómo sería tu maestro para enseñarte esto. —le dijo un día Bunny. Kira le miró y esbozó una sonrisa amarga dejando ver los colmillos, y luego respondió.

—Cuando vives sólo en la oscuridad, o aprendes a usarla o pierdes la cabeza.

Bunny no dijo nada

—Doy por terminado en entrenamiento.

Esa semana fue dura, pero Jack y Kira hablaron mucho. Jack era en quien más confiaba Kira, aparte de Tooth de la que se había vuelto una buena amiga, pero Jack tenía algo, era diferente y eso la atraía como un imán, no entendía por qué, pero no le dio importancia aparente.

La semana siguiente, el martes, Kira se levantó mucho antes que los demás y salió por la ventana para subir al tejado. Estuvo ahí por unos minutos observando el frio y blanco paisaje del polo norte. Volvió a bajar, se vistió y fue a la gran sala de entrenamiento que había encima del sótano. Dejó la espada en la entrada y se acercó a la marioneta de madera que había junto a las demás armas y objetos de entrenamiento. Pronunció las palabras del hechizo que activaba la marioneta y esperó a que este se pusiera en guardia. Dijo en alto el nivel con el que quería que el muñeco luchase.

—10.

La marioneta a una increíble velocidad cargó contra ella con el puño en alto. Kira la esquivó girándose y le propinó una patada lateral que lo lanzó por los aires.

—No está mal para ser un muñeco. —dijo. Norte debía de haber trabajado mucho en esa marioneta para que pudiera hacer todo eso. De entre el humo volvió a salir la marioneta a gran velocidad.

Jack se levantó con pesadez, se vistió, cogió su cayado y salió de su habitación frotándose los ojos. Vio la puerta del cuarto de Kira abierta, bajó volando a la sala del globo terráqueo y entonces notó unos temblores bajo sus pies. Pensó que era un terremoto, pero esos temblores eran golpes, así que bajó al nivel inferior para ver lo que pasaba. Cuando vio una cortina de humo cubrir toda la estancia se quedó paralizado. Entonces un viento caliente hizo que todo el polvo del ambiente se desvaneciera dejando ver lo que estaba ocurriendo.

— ¡¿Pero qué...?!—dijo Jack sin poder creer lo que estaba viendo. Había un montón de trozos de madera esparcido por el suelo y sobre todos ellos estaba Kira envuelta en llamas. Respiraba con fuerza, tenía los ojos cerrados y los puños apretados.

— ¿Kira?—preguntó Jack con algo de timidez mientras se acercaba.

—No te acerques. —le respondió secamente con una profunda voz.

Entreabrió los ojos para dejar ver su pupila de serpiente y el brillante color naranja que centelleaba. Pasaron unos minutos hasta que las llamas disminuyeron y desaparecieron. Kira estuvo de pies unos segundos inmóvil, luego caminó algo tambaleante hacia Jack y cuando estuvo lo suficientemente cerca perdió el equilibrio y cayó. Jack consiguió atraparla justo a tiempo y la levantó. Kira se agarró a él con fuerza quedando muy cerca.

— ¿Estas bien?

Kira alzó los ojos para mirar al guardián, acercándose sin querer más a él.

—Si tranquilo. —quiso seguir adelante pero sintió que las fuerzas le fallaban. Jack la agarró por la cintura y la tomó del brazo tocando por primera vez su piel. Era muy suave y estaba mucho más caliente que la de cualquier humano. Kira sintió un escalofrío ante el frio contacto de la mano del chico, que le produjo una sensación agradable al mismo tiempo. Cogió la mano de él y se la apartó con suavidad.

—Tengo algo que deciros. —le dijo Kira mientras se apartaba con suavidad y echaba a andar hacia la sala central.

Pocos minutos después todos los guardianes estaban reunidos para escuchar lo que Kira tenía que decirles. Abrió un mapa sobre la gran mesa de Norte, donde había grabados y símbolos en un idioma que nadie conocía, nadie excepto Kira.

—Este es el plano de las sombras. Cualquier cosa que se quiera saber se le puede consultar. —Hizo una pausa y los miró a todos fijamente. —pero ninguno de vosotros puede tocarlo, sólo lo puede hacer un ser oscuro.

— ¿Por qué?—preguntó Norte sin entender. Kira pasó la mano por encima del rasposo papel viejo.

—Este plano posee u poder oscuro, y la oscuridad absorbe la luz que es más débil que él y de forma inversa. Pero este mapa posee un poder mucho más antiguo que toda mi raza, por eso si cualquiera de vosotros lo tocara, vuestra esencia y alma quedaría absorbida. Las sombras la usaron en tiempos de guerra.

— ¿Y por qué no lo hemos usado antes? Podíamos haber encontrado a Aguer hace tiempo, ¿por qué hemos esperado?—dijo Bunny un poco molesto.

—Porque ninguno de vosotros estaba preparado para enfrentarle, ni ahora tampoco. Os he enseñado lo básico para poder hacer frente a los nuevos esbirros de Pitch. —lo miró fijamente.

—Bueno, pues ahora ¿qué hacemos?—preguntó Jack adelantándose un paso.

—Primero que os apartéis un poco. —le respondió con más suavidad mientras cogía el mapa y lo colocaba en el centro del circulo que había en la sala, donde estaban dibujados los guardianes. Se puso de pies y señaló con la palma el papel provocando que las runas que había escritas comenzasen a brillar. Un extraño viento se levantó en la sala. De repente los símbolos se despegaron del papel y comenzaron a dar vueltas a su alrededor hasta que quedaron frente a ella tomando la misma forma que en el mapa, círculos dentro de otros más grandes, sólo que de un tamaño mucho mayor.

—Podéis acercaros, pero no los toquéis.

— ¿Qué has hecho?—preguntó Tooth.

—Le he preguntado el paradero de Aguer, pero se esconde muy bien.

— ¿Y el de Pitch?

—No puedo preguntarle sobre alguien con quien no he tenido contacto.

Sandy formó una interrogación sobre su cabeza.

—Yo puedo preguntar sobre Aguer porque lo conozco y lo he visto, pero a Pitch ni lo he visto ni lo conozco, y estas runas reconocen eso.

— ¿Y qué hacemos ahora?

Kira estuvo pensativa unos segundo, rascándose el mentón.

— ¿Quién de vosotros tuvo contacto más cercano con el Coco?

Hubo unos segundos de silencio, entonces todos se giraron hacia Jack que se puso rígido y nervioso.

—Acércate por favor.

Jack vaciló un instante, pero al ver la decisión en los ojos de ella avanzó. Kira dudó un instante ante las palabras que quiso formular, pero luego dejó a un lado la sensación de cosquilleo que sintió en el estómago.

—Dame la mano.

Jack pareció ponerse tenso, pero lo hizo algo avergonzado. Entrelazaron sus dedos y Kira lo colocó en el centro de los aros apretando la mano del albino al ver que este se ponía rígido.

—Tranquilo. —le susurró.

Los aros de runas comenzaron a girar cada uno al lado contrario que el anterior al mismo tiempo que se levantaba un fuerte viento. Jack sintió que algo tiraba de él, como una fuerza invisible, como si una cuerda se hubiera enrollado alrededor de su cuerpo. Miró de reojo y vio cómo el tatuaje del brazo de Kira no dejaba de brillar. Estuvieron así por unos segundos y luego sacaron sus manos y se separaron.

— ¿Qué has hecho?—preguntó Bunny.

—He usado el contacto que tuvo Jack para poder localizar a Pitch.

— ¿Pero no has dicho que esas runas demoníacas absorbían nuestras esencias y almas?—Norte parecía desconfiado-

—He usado mi poder para para que la magia oscura del plano no absorbiera el de Jack.

— ¿Cómo?

—He usado mi magia para que el contacto que tuvo Jack pasase a mí y que las runas usasen mi cuerpo para reconocerlo.

Parecían sorprendidos por la complejidad del proceso. Tenía un poder inmenso, eso nadie lo negaba. Tenían suerte de que estuviera de su lado y no de la de Aguer. Esperaron nos segundos más hasta que fragmentos de algunos símbolos se separaran de los aros y formaran extraños caminos sobre la gran bola del mundo.

— ¿Qué son esas líneas?—preguntó Jack mirando detenidamente las negras líneas sobre los continentes.

—No estoy segura, pero creo que son vías de magia negra.

— ¿Vías de magia negra?

—Creo que son los lugares de la tierra donde más magia negra hay concentrada. —se fijó en el círculo negro que había en cada continente junto a los polos y los señaló. —creo que esos son los núcleos.

—Entonces…—comenzó a decir a decir Norte.

—Pitch pretende apoderarse de los núcleos de los continentes. —terminó Jack.

—Aguer tiene que tener algo más en mente. —murmuró Kira.

— ¿Por qué?—preguntó Bunny.

—Si Pitch se apodera de los siete núcleos tendrá mayor poder que Aguer. Tiene que haber algo detrás de eso. No dejará que nadie sea superior a él.

— ¿Y qué vamos a hacer?—preguntó Tooth.

—Por ahora encontrar los núcleos antes de Pitch y sellarlos de forma que la magia no pueda ser absorbida.

— ¿Y luego?

—Encontrar a Pitch.

— ¿Y por qué nonos deshacemos de los núcleos?

—Si hiciéramos eso romperíamos el equilibrio entre la luz y la oscuridad; la oscuridad no puede existir sin la luz y la luz no puede existir sin la oscuridad. Sería un caos.

—De acuerdo, lo haremos a tu manera. —afirmó Norte cruzando los brazos sobre el pecho.

—Bien, entonces…—volvió a señalar las runas con la mano abierta, éstas comenzaron a brillar de nuevo y volvieron al mapa, pero esta vez tomando la forma de los continentes de la tierra y las líneas negras que los cruzaban y se unían en un punto negro. —comenzaremos por este núcleo. —señaló el punto que se encontraba al sur de Perú.