Este capitulo es muy corto, pero mañana intentaré subir el siguiente capitulo, que no es precisamente muy largo, pero que creo que compensará vuestra espera. Muchas gracias por seguirme, y no desepereis, que puede que haya escrito un drama, pero no soy tan despiadada como para escribir una tragedia tan dura, no sería capaz.
CAPITULO XI
—Desvelada—
Pitch levantó la cabeza del libro que estaba leyendo. Estaba escrito en ruso. Hablaba sobre el equilibrio entre las dos mitades; la luz y la oscuridad y las diferentes maneras que las culturas las expresaban. Miró por una de las pequeñas ventanas de su escondite hacia el cielo.
Se estaba llenando de oscuras nubes negras, que traían lluvia y tormenta.
—Algo ha pasado.
Se levantó lentamente y dejó el gran libro en la estantería. Caminó hacia una puerta al fondo del salón. Giró el pomo y entró en la estancia.
—Creo que tus queridos guardianes tienen problemas. —dijo con una sonrisa diabólica.
Era una gran habitación repleta de cadenas color sangre, de las que colgaba una esbelta mujer de cabellos blancos y piel pálida como la nieve. Con los ojos cerrados. Inconsciente.
—Estás más guapa en tu verdadera forma, Luna. —susurró Pitch acariciando su mejilla, y provocando que el cuerpo de la mujer comenzase a brillar levemente. Su piel se tornó de un tono ambarino y fue surcada por líneas celestes. Su pelo se volvió una mezcla de blanco y gris claro, y sus orejas se alargaron como las de un elfo. Ahora parecía una chica de 22 años
—Así mucho mejor. No dejaré que Aguer te ponga una mano encima. —tomó un largo mechón y lo olió con unas ansias enfermizas. —tengo otros planes para ti.
Volvió al salón y vio la violenta tormenta eléctrica que se libraba fuera. Tomó un pequeño libro de la estantería y comenzó a leer en alto.
"Cuando las tormentas eléctricas llenen los cielos de donde caerán esferas en llamas, cuando los terremotos hagan temblar los cimientos del mundo, cuando el mar amenace con engullir los paisajes que conocemos, y cuando los tornados arrasen con toda vida en la tierra, ese día será el día en el que el dios del inframundo se alzará contra los dioses que lo oprimen para hacerlos caer bajo su ira titánica. El fin del mundo será, cuando los incandescentes ojos del infierno observen el mundo que habitamos para destruir todo aquello que conocemos por la ira de un oscuro corazón."
Pitch observó el libro pensativo y luego lo cerró para volver a guardarlo.
—El destino es cruel, Kira. Tiene que ser doloroso estar condenada a quedarte sola y a consumir todo por culpa de tu ira implacable. —dijo Pitch con una grave voz impropia de él, y con una sonrisa sádica. De repente a su lado apareció una sombra encapuchada, que dijo con una voz que se asemejaba a un eco.
—El guardián del invierno ha muerto.
A Pitch pareció sorprenderle por un segundo la noticia, pero luego su rostro fue surcado por una sonrisa sicótica y por un extraño y loco brillo en sus ojos.
—Creo que vamos a hacerle una visita a los servidores de la diosa de la luz, ¿qué te parece?
La sombra no respondió, sólo hizo una reverencia, y despareció de la misma manera de la que había aparecido.
Pitch rió suavemente.
— Haré que tu corazón sangre y se despedace lentamente, te arrepentirás de lo que dijiste, Lucifer. Haré que te arrastres suplicando que pare.
