Siento haber tardado tanto en subir el siguiente capitulo, pero entre que no me llegaba la inspiración, los exámenes, la reabilitación, y la familia, me sorprende que todavía no me haya dado un chungo. POR CIERTO. VOY A ESTAR TODO EL MES DE JULIO FUERA, OS AVISO DE ANTEMANO, Y SÓLO TENGO DOS OPCIONES; O CONSIGO DE ALGUNA MANERA SUBIR ALGÚN CAPITULO DESDE ALLÍ (QUE LO DUDO) O SINO, CUANDO VUELVA OS DARÉ DOS CAPÍTULOS SEGUIDOS, INCLUSO DEPENDIENDO DE LO AVANZADA QUE BAYA CON LOS DEMÁS, ME ESTRUJO EL COCO Y SUBO TRES ¡ALE! Espero que este capitulo os haya merecido la espera.
CAPITULO XVI
—Adiós Kira—
Kira era una chica de palabra.
Dijo que no quedaría nada de ellos después del entrenamiento, y por ahora iba bastante bien encaminada
—¡Maldito vago, te he dicho que no puedes sentarte! —Le gritó Kira a Jack para que se levantase.
—Estoy muy cansado, sigue tú que yo te animo desde aquí.
Kira se quedó quieta en el sitio. Su rostro se ensombreció y en él se dibujó una siniestra sonrisa. Levantó el puño en llamas, provocando que la penumbra en su cara se intesificase. Miró a Jack con unos ojos que irradiaban un brillo asesino.
—Estás tentando demasiado a tu suerte.
Jack tragó saliva y se puso de pie en seguida, antes de poner a prueba la paciencia de Kira. La demonio lo miró de reojo, y recordó, con una sonrisa, lo que ocurrió la noche anterior. Miró al suelo llevándose la mano al cuello.
Entonces a su mente vino un recuerdo.
"No lo controlabas ni en tu vida pasada."
"¿Hermana? ¿Eso es lo que os ha contado?" esas palabras resonaban sin parar en su mente.
Se volvió hacia los guardianes.
Le había pedido a Jack que le ayudase a instruir a los demás, así podrían avanzar más rápido
Iba a dar el primer paso cuando sintió una punzada en la cabeza y un intenso dolor. Se quedó quieta en el sitio, con la sensación de que se balanceaba. Sentía arder su frente, justo donde tenía aquella marca negra.
Sólo fue por unos segundos. Cuando se le pasó, miró un instante perpleja a su alrededor, y luego echó a caminar hacia los demás.
Norte se volvió hacia ella y vio que estaba muy seria.
— ¿Te pasa algo, Kira?
El primero en volverse fue Jack, que la preocupación.
—No, es sólo que no dejo de pensar en Luna, en dónde podía estar, ya que no puedo sentir su aura. Además…—se quedó en silencio pensativa.
—Además…quiso saber Bunny.
—Pitch se rio cuando dije que Luna nos había dicho que Aguer era su hermano.
Todos se quedaron en silencio, perplejos por la declaración de Kira.
Estuvieron así por un largo rato, hasta que Kira alzó la cabeza.
—Creo que deberíamos sellar los demás núcleos antes de que Pitch se apodere de ellos.
Bunny, Sandy y Norte asintieron.
—De acuerdo. —dijeron Tooth y Jack.
—Además, —añadió ella con una sonrisa juguetona. — ¿Qué mejor manera de entrenar, que en una batalla real?
A Bunny se le quedó la cara blanca. Ya estaba un poquito harto de los entrenamientos, y ahora para colmo les decía que tenían que seguir haciéndolo hasta en una lucha real. El gran conejo suspiró y echó a caminar tras los demás, volviendo a sus antiguas misiones.
Kira se sentó con las piernas cruzadas en el suelo, contra la pared de madera. Volvió a recoger su pelo de aquella manera extraña, con una cuerda roja casi al final de las puntas, pero aquella vez su pelo lo adornaban finas y largas trenzas perfectas.
Observaba el plano de las sombras con una mirada sombría.
No estaba prestando atención a los grabados del viejo papel, su mente estaba en otro lugar, pensando en otra cosa. Cómo en el por qué del extraño comportamiento de Pitch últimamente, y el paradero de Luna.
Sí, Pitch estaba muy raro. No lo conocía tan bien como los guardianes, pero sabía de sobra que su actitud había cambiado, sobre todo cuando se enfrentó a él en el lago.
Su mirada, su sonrisa, su forma de hablar, habían sido más tenebrosos que la primera vez que lo vió.
Parecía más controlador, cauto, y… poderoso. Aquella flecha hubiera atravesado su corazón si no hubiera sido por Jack.
— ¿Kira?— oyó de repente una voz a su lado.
Giró la cabeza y se encontró con los orbes azules del guardián del invierno. Se sentó a su lado.
— ¿Te pasa algo?—le preguntó preocupado.
—No, tranquilo. —le dijo con una sonrisa ella.
Jack la miró detenidamente por unos segundos, y luego, decidido, pasó su brazo por encima de los hombros de la demonio, y la acercó a él.
—No me escondas las cosas, por favor.
Kira sintió que su corazón se aceleraba ante el repentino tacto con él. Se sintió mal por no haberle dicho lo que pensaba.
—No, estaba pensando en Pitch. La última vez que me enfrenté a él estaba raro, como si no fuera él de verdad. Hablaba de una manera diferente, casi aterradora que me recuerda a Aguer.
Jack la miraba fijamente. Apoyó su mejilla contra la cabeza de ella y le preguntó con suavidad.
—Tooth me dijo que tienes el poder de sanar a los demás. Cuando yo…me moría, usaste ese poder en mi herida.
Kira negó con la cabeza. Y se acurrucó contra el pecho de él.
—No, yo no puedo sanar a los demás, sólo puedo regenerarme a mí misma. Lo que hice aquella vez...—hizo una pausa que Jack esperó paciente. —ni yo sé exactamente lo que es.
—No te entiendo.
Kira estuvo pensativa unos segundos, hasta que se decidió a responder.
—Lo que hice, creo que fue manipular el espacio alrededor de tu cuerpo, para que no perdieras sangre tan deprisa. No sé cómo es, pero sólo lo he podido hacer dos veces. Parece que es cuando la desesperanza se apodera de mi y tengo la adrenalina por las nubes.
— ¿Cuándo fue la otra vez?
Se quedó en silencio un segundo y luego respondió.
—Cuando intenté salvar a Kayla de que se desangrara.
Jack no pronunció palabra. Sabía que Kira ya lo tenía un poco más superado, pero no quiso meter el dedo en la llaga, así que se quedó quieto, disfrutando de la cercanía de ella. Aún no podía creérselo. Ahora era tan fácil hacer las cosas que una vez creyó imposibles. Se le hacía raro.
—Oye, Kira. —le llamó la atención.
— ¿Mmm?
Jack se rascó la nuca algo avergonzado de lo que iba a decir.
—Entonces, ¿se supone, que tú y yo…ahora somos…pareja?
Kira se separó de él bruscamente, roja hasta las orejas y con el corazón desbocando.
— ¿A-a q-que viene e-eso?—tartamudeó nerviosa.
Jack también estaba colorado, ya que tener aquella conversación le parecía algo poco común.
—Teniendo en cuanta lo que pasó la otra noche, supongo que ahora seremos algo.
Kira miró al suelo con los ojos desorbitados.
¿Pareja?
Aquella palabra le sonaba tan…humana, que le costó creer que se trataba de ella.
Hizo que su cuerpo se relajara un poco. Pensó en lo que le iba a responder. Jugueteó con un mechón negro y miraba a todos los lados sin arar.
—Bueno,…se podría decir…que y-yo…ahora soy tu…n-novia, ¿no?
Jack iba a responder, pero entonces alguien dijo con un todo de voz de burla.
— ¿Quién ha dicho que es novia de quién?
A Kira se le pusieron los pelos de punta y su rostro se tornó de un rojo imposible. Alzó la mirada para encontrarse con el rostro de Bunny, surcada por una sonrisa pícara.
— ¿Creo haber oído bien? ¿Acaso acabas de decir que eres la novia de Jack?—giró la cabeza hacia el muchacho, con la misma sonrisa. — ¿Qué es lo que ha pasado entre vosotros dos?
El cuerpo de Kira comenzó a calentarse a causa de los nervios, que recorrían cada célula de su ser.
¿Qué iba a decir? ¿Qué iba a hacer? El último que quería que se enterara de su relación, había sido el primero en saberlo. Kira miró a Jack en busca de ayuda, como si en su rostro se hallasen todas las respuestas a sus problemas. Él le sonrió y lo que dijo a continuación la dejó helada
—Ahora Kira y yo somos pareja.
"Tierra trágame" fue lo único que pasó por la cabeza de ella.
—Ooh. ¿Es eso verdad? ¿Kira?—separó la pregunta de su nombre para torturarla un poquito más.
Las palabras no salían de su garganta. Su voz se había quedado congelada, sin poder entonar ni un solo sonido.
—Parece que le ha comido la lengua el gato, bueno, y có…
De repente la temperatura de la sala comenzó a subir de manera desmesurada, y una aura asesina rodeó el cuerpo de Kira quien se levantó lentamente y miró fulminante a Bunny.
—Como preguntes "¿Cómo llegasteis a eso?" te mato. —se giró para mirar a Jack. —y TÚ como se lo cuentes, también.
Ambos tragaron saliva. Sabían perfectamente que no los mataría, pero eso no le impedía que los dejara con algún hueso que otro roto.
—Siento un ambiente muy tenso aquí. —dijo de repente Tooth apareciendo de la nada. — ¿Ha pasado algo en nuestra ausencia?—miró a los tres que estaban frente a ella. Kira miraba a otro lado avergonzada.
Bunny se irguió y señaló a los dos jóvenes con una sonrisa, al mismo tiempo que Norte y Sandy se acercaban a ellos.
—Pues que estos dos…—antes de que terminase de hablar un puño lo golpeó lanzándolo a la otra punta de la sala. Kira cogió sus dos espadas, dejó el plano de las sombras sobre la mesa y echó a caminar escaleras abajo. Bunny se levantó masajeándose la mejilla y luego se acercó al grupo.
—Digo que…—algo lo volvió a golpear devolviéndolo al mismo lugar de inicio.
Kira lo miró desafiante.
—Tienes dos opciones; A, seguir intentándolo, o B, callarte si quieres seguir conservando tu cara.
— ¿No quieres que les diga que tú y Jack sois pareja?
El aura asesina que la había envuelto desapareció para que su cara se tornara escarlata. Tooth se había quedado de piedra, como sus dos compañeros, y un segundo después exclamó para lanzarse sobre Kira y abrazarla, pero antes de que entrelazara sus brazos alrededor del cuello de Kira, esta se puso de cuclillas y desapareció.
Jack suspiró y dejo cansado.
—Ahora el marrón me lo comeré yo, gracias.
Todos se quedaron en silencio mientras Jack se levantaba y caminaba hacia las cuadras.
Kira no habló en todo el viaje.
Se dirigían a China, al sur de Mongolia interior, a la gran muralla china.
Estaba con los brazos cruzados, medio tumbada en su asiento y enfurruñada mirando a otro lado.
Bunny intentó disculparse con ella, pero a la décima se rindió por completo. Jack la miraba de reojo sin saber qué decirle, pero optó por no pronunciar palabra. Había aprendido por experiencia que era mejor no hablarle cuando estaba de mal humor.
El tiempo pasó de manera lenta i agobiante.
El corazón de Kira aún latí desenfrenadamente. No es que estuviera realmente enfadada, pero sí molesta por la descarada intromisión de Bunny en su vida personal, y que este se lo contase a los demás. Sentía que su privacidad era desmantelada.
Entonces sintió de nuevo el pinchazo en la frente, y luego un gran dolor de cabeza. Apretó los dientes y aguantó intentando no mostrar su dolor, pero al ver que no podía hacerlo se levantó de su asiento.
—Voy a dar una vuelta. —y se tiró por el borde del trineo.
Planeó por encima de los espesos bosques chinos, a varios kilómetros del trineo que había en el cielo, para que no fuera tan fácil verla.
El dolor era cada vez más agudo, más poderoso. Sentía como si algo estuviera oprimiendo su mete intentando entrar en él.
Era desagradable.
Su visión, a ratos, se volvía borrosa o veía doble. No entendía lo que le estaba pasando. Aquello no era normal.
Unos minutos más tarde el dolor se fue repentinamente, como había venido.
— ¡Kira!—alguien la llamó desde lo alto. Miró arriba y batió las alas para volar hasta la parte del trineo.
Sandy señaló al frente. Los ojos dorado-plata de Kira se posaron en la larga construcción de piedra que se apreciaba a lo lejos. Siempre había querido ver aquella famosa construcción. Sintió que su corazón se aceleraba de la emoción. Dio un fuerte batir de alas y se puso delante de los renos.
— ¡Venga, más rápido!
Norte dio un latigazo con las riendas para acelerar y pasar a la demonio que sonrió juguetona y echó a carrera tras el transporte.
—La energía que hay aquí es inmensa. —dijo Kira extendiendo los brazos en cruz. Tomó una profunda bocanada de aire y luego dejó escapar un largo suspiro acompañado por alguna que otra pequeña flama. Jack la observó detenidamente con una dulce sonrisa. Todavía le costaba creer que lo hubiera aceptado, que ahora estuviera con él. Era tan feliz que no sabía cómo describir aquella sensación con palabras.
—Vayamos a por el núcleo antes de que venga Pitch. —dijo Bunny sacando su bumerang por si acaso, y entonces al colisionó ante ellos. El gran conejo de Pascua gruñó apretando los dientes.
— ¿Por qué he tenido que hablar?
Todos se pusieron en guardia.
Kira desenvainó ambas espadas haciendo que su filo brillase con la luz del sol, pero al hacerlo sintió que su corazón daba un vuelco y que por un segundo su cuerpo no respondía.
— ¡Kira! —oyó a alguien llamarla.
Alzó el rostro y esquivó por los pelos a una extraña criatura que se abalanzó sobre ella. Dio unas estocadas invisibles para el ojo y un instante después el monstruo se desintegró en pequeños pedacitos. Aterrizó sobre un de las casetas construidas a lo largo de toda la muralla. Justo en el instante en el que rozó la piedra con sus pies, algo la golpeó por la espalda. Gruñó al sentir algo desgarrar su piel y clavarse en su músculo.
La abrumadora fuerza la lanzó violentamente, dio una voltereta en el aire y aterrizó como un gato a cuatro patas, pero la fuerza la empujó hacia atrás hasta que consiguió parar.
Alzó la mirada de ojos naranjas y vio lo que le había atacado.
Un esqueleto.
Kira se irguió y se quitó parte de la sangre del costado. La herida se regeneró al instante, y despareció todo rastro de su existencia.
El esqueleto llevaba viejos trapos negros que colgaban de sus costillas. Empuñaba una gran espada de filo desgastado, pero no por eso menos peligroso.
Kira alzó las espadas y se puso en guardia.
El esqueleto despareció.
El sexto sentido de la demonio se disparó. Puso las espadas en forma de X y algo se estampó contra ellos.
El esqueleto volvió a aparecer-
"Es rápido" pensó apretando los dientes. Agarró con fuerza las empuñaduras y empujó a su contrincante hacia atrás, separaron sus armas y Kira aprovechó la oportunidad.
Saltó, se giró sobre sí misma y usó la fuerza de la inercia para golpear al esqueleto con una fuerza abrumadora. La cabeza salió volando, y los huesos del cuerpo se separaron y cayeron al suelo formando un montículo.
— ¡Jack!—llamó ella volviéndose hacia atrás. Lo vio en el aire, enfrentándose a un enorme pájaro.
El gran monstruo se abalanzó sobre él, Jack lo esquivó en el último segundo y rodeó su cuello. Comenzó a absorber su energía y cuando lo soltó le lanzó un flecha de hielo, que lo atravesó de pleno.
Vio a Kira observándole y un segundo después se desvaneció para reaparecer tras él y decapitar a otra ave de sombras.
De repente oyeron un grito.
Jack y Kira se giraron para quedarse paralizados.
Pitch sostenía una afilada daga negra, pero ese filo estaba contra la garganta de Tooth. Bunny se abalanzó contra el Coco, pero una enorme serpiente enrolló su cuerpo de lagarto alrededor del conejo, inmovilizándolo.
Jack y Kira aterrizaron y buscaron con la mirada a Norte y a Sandy , y vieron que ambos estaban tirados en el suelo inconscientes.
— ¡SUÉLTALA! —gritó Jack con un gruñido y apretando el cayado con fuerza.
Kira hizo chirriar sus dientes de la tensión, y su cuerpo se envolvió en llamas azules. El fuego fatuo se extendió convirtiéndose en una gigantesca garra que cargó contra Pitch.
Este sonrió de aquella manera diabólica y justo después la extensión llameante chocó contra un muro invisible.
Las llamas desaparecieron.
Kira tenía los ojos desorbitados. El sudor recorría su rostro pegando a éste los mechones negros. Respiraba con dificultad.
Alzó las manos y las miró atónita.
—Qué me está pa…—una oleada de dolor sacudió su cabeza violentamente. Se llevó las manos a las sienes y apretó como si aquello aliviase su dolor. Reprimió un rugido agónico y cayó al suelo de rodillas echando la cabeza atrás.
— ¡Kira!—gritó Jack corriendo hacia ella, pero algo lo detuvo. Unas cadenas escarlatas se enrollaron a su alrededor como serpientes. Jack se debatió furioso.
Su corazón estaba herido.
Ver a Kira de rodillas en el suelo, con la cabeza agachada, agarrándose la cabeza y respirando agitada, intentando soportar el fuerte dolor que la azotaba lo estaba matando.
Vio brillar el símbolo de la frente de Kira, pero algo en su cuello también brillaba.
La cicatriz de los exiliados y condenados a muerte.
Las dos líneas que formaban la X brillaban con un resplandor escarlata.
Kira alzó la mirada de serpiente naranja. Su vista se estaba volviendo borrosa. Vio cómo Pitch lanzaba a Tooth y otra serpiente la agarraba. Echó a caminar hacia la demonio, con paso firme y altanero.
Su corazón golpeó su pecho, y el dolor se hizo más intensó por un segundo. En ese corto periodo, en ese instante Pitch desapareció, y su lugar fue ocupado por un silueta oscura, un humo que tomaba la forma de una persona de ojos rojos como la sangre.
Aquellos ojos le recordaban a su pelea con Aguer, ya que cuando se enfrentó a él, por un instante, vio cómo uno de ellos se volvía dorado, y luego recuperaba el color escarlata, como si se destiñera por un segundo.
—Tú…no…e…res…Pitch—le dijo con esfuerzo. El coco se plantó frente a ella. Posó su oscura mano sobre la cabeza de Kira y le sonrió de forma terrorífica.
—Eres muy perspicaz, Dios del Inframundo.
— ¡¿Qu..?!
Kira comenzó a gritar con los ojos en blanco.
—¡KIRA! —gritó Jack desesperado con los ojos húmedos.
Dolía.
Dolía mucho.
Sentía que su cabeza iba a explotar.
Su cuerpo era recorrido por un frio gélido que le quemaba las entrañas.
Sentía que su mente estaba siendo invadida, que alguien o algo estaba intentando entrar en su consciencia.
Todo daba vueltas como una montaña rusa. Sintió como si alguien intentase controlarla, hacerse con su cuerpo y mente.
Con su alma.
"Y una mierda" pensó apretando los dientes.
Jack vio cómo el cuerpo de Kira era envuelto por una neblina tan negra como las profundidades del abismo.
La demonio comenzó a incorporarse a duras penas.
Pitch apartó la mano y antes de que Kira se abalanzara sobre él le propinó una patada en la cabeza que la lanzó al suelo lejos de él.
Jack gritó, pero ella no podía oírle.
En sus oídos retumbaba un zumbido, como si tuviera una colmena entera dentro de la cabeza. Se sintió desorientada, desequilibrada, pero ya no sentía aquella opresión sobre su mente aunque sí seguía débil.
Sintió algo caliente deslizarse por su cara, se llevó los dedos a la cabeza y vio que era sangre que emanaba de la brecha causada por Pitch. Esta comenzó a regenerarse, pero mucho más despacio de lo normal.
No le dio importancia.
Vio sus espadas tiradas en el suelo, donde se había encontrado unos segundos antes.
Lo bueno que tenía el ser un demonio era que su fuerza no provenía de ningún lado, su cuerpo en sí lo poseía.
Tensó los músculos de las piernas, y antes de que Pitch reaccionara, Kira lo golpeó en el estómago. El impacto provocó una fuerte onda expansiva. Las piedras bajo los pies de Pitch y Kira cedió formando un cráter pero sin llegar a derrumbarse.
El coco escupió sangre mientras se incorporaba sosteniéndose el abdomen.
—Maldita perra…—maldijo haciendo centellear sus ojos, que ahora se habían vuelto del dorado a un tenebroso color rojo sangre.
Kira sintió una fuerte presión que oprimía su cuerpo. Le costaba respirar. Algo se enrolló alrededor de su cuello y la levantó del suelo.
Gruñó al dejar de sentir la superficie de piedra bajo sus pies.
— ¡KIRA!¡KIRA!—Gritaba sin parar Jack con lágrimas en los ojos. —¡DÉJALA CABRÓN!
Pitch volvió su mirada hacia Jack y algo invisible le golpeó el estómago al albino, dejándolo sin aliento. Kira al ver aquel acto rugió furiosa y su cuerpo fue envuelto en llamas rojas como la sangre que corría por sus venas.
—¡HIJO DE PUTA!—gritó rompiendo las cadenas que había alrededor de su cuello. Cayó al suelo, y con los ojos irradiando un aura asesina inhumana, se abalanzó como un lobo sobre el Coco.
Él sonrió.
"¿De qué coño se ríe?" pensó ella frunciendo el ceño.
Algo la golpeó por la espalda en la nuca.
Vio a Jack mover los labios desesperado, con los ojos humedecidos de los que salían sin parar lágrimas amargas.
Su risa comenzó a nublarse y a oscurecerse, hasta que todo se quedó negro.
Jack vio cómo Kira se desplomaba en el suelo. Volvió a gritar su nombre debatiéndose con furia, pero las cadenas se apretaron más y se enrollaron alrededor de su garganta, ahogando sus gritos.
—Eres muy escandaloso. —dijo Pitch con una voz mucho más grave y ahuecada que lo normal. Apoyó la palma sobre el suelo de piedra, y a su alrededor aparecieron tres aros formados por runas, que giraron de forma inversa a la anterior. El cielo fue cubierto por una espesa capa de nubes negras. Entre ellas se podían divisar rayos y truenos que amenazaban con traer tormenta.
No se equivocaron.
En unos pocos segundos el bosque fue empapado por una fuerte lluvia amarga, que se unían con las lágrimas de Jack.
El cuerpo de Pitch se enrolló en una neblina negra, que se ondeaba de forma lenta he hipnótica. Las sombras se deslizaron hasta el cuerpo inconsciente de Kira, alzándola en el aire y poniéndola boca arriba. Pitch se acercó y la tomó en brazos.
Jack intentó, en vano deshacerse de las cadenas. Intentó llamarla, pero el frio agarre del , metal alrededor de su cuello se lo impedía.
Pitch sonrió diabólicamente y clavó sus ojos rojos en los hielo de Jack.
—Me la llevaré prestada. —la alzó un poco para acercar su rostro a la de ella con una sonrisa.—espero que no te importe, y en caso de que sí—lo miró fijamente. —sufre ahora tú.
Y desapareció.
Todas las serpientes y las cadenas desaparecieron u segundo después.
Jack cayó al suelo de rodillas y tosió.
Su cuerpo temblaba como una hoja a la merced del viento. Bunny corrió hacia Norte y Sandy que comenzaban a despertar y Tooth se quedó mirando nostálgica a Jack, de rodillas sobre la fría piedra mojada.
Las gotas de agua se deslizaron por sus blancos mechones empapados, que se pegaban a su rustro ensombrecido.
—Se la ha llevado. —murmuró.
Tooth voló y se arrodilló junto a él. Posó la mano sobre su hombro.
—Estará bien, Jack. Sabes que es fuerte.
—Sí lo sé, pero Pitch…ése no era Pitch. Sus ojos eran diferentes, y su aura no era la misma. Ya me pareció extraño cuando me enfrenté a él cuando volví. Me pareció…diferente…siniestro, más que la última vez.
Tooth sintió un nudo en la garganta al ver los ojos enrojecidos de Jack.
Él alzó su mirada de hielo y la posó en las dos espadas que había tiradas en el suelo. Se incorporó lentamente y caminó hacia ellos de la misma manera. Tooth lo miró por la espalda.
No entendió por qué, pero su espalda ahora le pareció más grande, fuerte, capaz de soportar cualquier dolor que le echasen encima.
La espalda de un verdadero guardián.
Jack miró, serio, las dos armas tendidas en el suelo, siendo empapadas por la lluvia que caía sin parar.
—Jack, no puedes cogerlas. — le dijo Tooth volando hacia él. —Kira dijo que eran como el plano de las sombras. Absorberán tu energía vital.
Jack no apartó la mirada de los filo.
—Sí, lo dijo, pero también me dijo otra cosa.
Tooth la miró confusa.
"— ¿No puede ocurrir de manera inversa?—preguntó Jack mirando a las dos espadas envainadas que descansaban contra la mesa del comedor.
— ¿Perdón? —Kira lo miró sin entender, sin saber de lo que le estaba hablando.
—Digo, tú has dicho que el plano de las sombras absorbería nuestra fuerza vital, nuestra alma, pero ¿pero no puede ocurrir al revés?
Kira dejó la taza sobre la mesa.
—Sí, puede pasar, pero sólo si tu poder es mayor.
Jack se quedó en silencio.
—El plano de las sombras absorbería tu poder porque es más poderoso que tú, pero si lo fueras más que él, en ese caso serias tú el que lo absorbería.
Jack volvió la mirada hacia las espadas de la demonio.
— ¿Podría blandir tus espadas?
Kira sonrió y apoyó los codos sobre la mesa echándose adelante y miró fijamente a Jack
—Es algo diferente. Podrías, pero sólo si se comparte un sentimiento mutuo y profundo entre nosotros.
Jack la imitó.
— ¿Y si la tuviéramos?
Kira sonrió
—No haría falta que te diera permiso, porque mis sentimientos son correspondidos por ti y mis espadas lo saben."
"Si tenemos sentimientos mutuos y correspondidos." había dicho.
Jack se inclinó ignorando los gritó de Tooth y sus compañeros.
Tomó ambas empuñaduras y sintió que un inmenso poder recorría todo su cuerpo.
De repente ante sus ojos no había bosque ni muralla china. Todo se había quedado negro.
—Así que tú eres Jack Frost. —dijo una grave voz similar a un rugido. Entonces ante él apareció una especie de lobo hecho de humo plateado y ojos naranjas.
Kira no ha dejado de pensar en ti. —dijo otra voz similar, y después apareció otro lobo negro, con una cicatriz en diagonal en el entrecejo y con los ojos naranjas también.
— ¿Quiénes sois vosotros?
Ambos lobos enseñaron los dientes al esbozar una siniestra sonrisa.
—Somos las espadas de Kira; Apocalipsis y Ragnarock. —dijeron al unísono.
Hubo un instante del silencio que al final Jack rompió.
—Por favor, dejadme empuñaros. —les dijo con una decisión que centelleaba en sus ojos como brasa incandescentes.
Los lobos sonrieron ampliamente y gruñeron al mismo tiempo.
—Eso no hacía falta ni que lo dijeras. Somos tuyos.
Los guardianes miraron el cuerpo inmóvil de Jack, que permanecía con los ojos cerrados y las espadas en las manos.
—Jack…—susurró Tooth con las manos tapándose la boca y con lágrimas en los ojos.
Un segundo después Jack abrió los ojos.
Apretó los puños alrededor de las empuñaduras y alzó el rostro para mirar a sus compañeros.
Para mirarlos con unos ojos azules con un intenso destello naranja fuego.
