Disclaimer: Inuyasha y los personajes no me pertenecen, son propiedad de la Gran Rumiko Takahashi. Pero la historia es 100% mía.


3. DESTINO

Casualidad: Causa o fuerza a la que supuestamente se deben los hechos y circunstancias imprevistos, especialmente la coincidencia de dos sucesos.

- No hagas más preguntes y haz lo que tengas que hacer...– dije

- Joder Inuyasha, en serio, a veces pienso que eres estúpido de verdad. Tú no tienes ninguna autoridad sobre esta chica, que quiero creer que nunca la has visto en tu vida. Te pregunto por qué a las cuatro de la mañana he recibido una llamada de emergencia de mi mejor amigo, diciendo que traiga conmigo todo mi botiquín medicinal, para encontrarme con una chica con poca vestimenta y al borde de la muerte! – me dijo el histérico

- ¿Eres medico verdad? – le volví a preguntar

- Si, pero hace siglos, y cuando digo siglos son siglos que no ejerzo y tu bien sabes por qué – dijo alzándome un poco más la voz "no te enfades Inuyasha"

- Mira pervertidor, te he llamado para si puedes salvarla, es si o no y ya está, si tu respuesta es si, puedes mover tu culo y ponerte a manos a la obra, porque creo que con tu momento de lucidez de que he hecho o que hago, estás perdiendo un tiempo muy valiosa para salvar a una paciente – lo mire – ¿puedes o no? – me miro dudoso, inhalando fuertemente

- Puedo, pero después no te salvas de responderme, ahora aparte de mi camino y sal de la habitación – me dijo mientras iba hacia la muchacha que había depositado en mi habitación. La habitación con las luces encendidas dejaba ver a la chica que había encontrado moribunda en la carretera. Estaba en medio de la cama, y si no fuera por su cabello azabache y la gran mancha roja que tenía alrededor que confirmaba la herida de bala que tenía en el estómago, la hubiera confundido con las sabanas blancas de lo pálida que estaba "ya te puedes recuperar, porque tengo muchos planes".

- No quiero que sea el segundo paciente que muera en tus manos Miroku – le dije

- Vete a la mierda – me dijo entre dientes mientras iba quitándole la poca ropa que estaba utilizando la chica. – Ah ya estará por llegar Sango – me dijo distraído

- ¿¡Que?! – me gire antes de salir de mi habitación

- Vivimos juntos, estúpido, es mi mujer, si me llaman a las cuatro de la madrugada por supuesto que se entera, así que prepárate – dijo con su vista en la mujerzuela, dándome la espalda a mí " Capullo".


"Basta, no soporto este dolor". Sentía como mil agujas que me atravesaban por la parte abdominal. La boca me sabía a sangre, no podía tragar, sentía todo el cuerpo pesado. "¿Qué me ha pasado?" Me forcé a recordar y comencé a tener pequeñas imágenes del prostíbulo del tipo que quiso violarme y de unos ojos…

Y en medio de mi búsqueda por saber donde estaba, sentí unas manos por mi cuerpo "no por favor, otra vez no", lo único que podía emitir eran quejidos que no sabía si serian audibles hacia la otra persona que me estaba tocando "no tengo fuerza, que acabe rápido y me mate". Este si que seria mi fin.

- Shhhh…. tranquila, soy médico, en este momento la estoy inspeccionado la herida de bala, tiene una costilla rota, a parte de los moretones, sé que le duele, así que señorita con su permiso la voy a sedar… usted relájese…todo pasara…

Intenté abrir un poco los ojos para ver quién era el hombre que estaba hablando, pero solo pude observar entre mis párpados un par de ojos azules que me observaban y nada más porque volví a caer en la inconsciencia….


- ¿¡Que vas a hacer QUE!? – Grito Sango – ¿Te has vuelto loco?

- No, pero simplemente estoy diciendo que…

-Se lo que me has dicho, lo que me sorprende es que quieras utilizar a una prostituta – hizo una pausa- bueno, no me sorprende que utilices a una prostituta.

- No es prostituta…- dije, volviendo a ser interrumpido

- Vamos a empezar por el principio- dijo sentándose y apretando con fuerza el tabique de su nariz "manía que tenía cuando no tenía todo bajo control" – me dices que no es prostituta, ¿pero la encontraste media desnuda siendo perseguida por unos matones, cerca de un prostíbulo? ¿Entonces qué es? – pregunto sarcásticamente

- Es virgen, lo huelo, tiene el olor nauseabundo de un hombre, pero aun si tiene su aire de pureza – dije

- ¿Vale, entonces qué es? – volvió a preguntar

- No lo sé, no soy su mejor amigo, ni tan siquiera sé su nombre…

- Pero como puedes coger a una chica sin saber de dónde viene, aunque no creo que lo hayas hecho porque estaba media moribunda y tu corazón de hielo dio un salto y te volviste un gran cristiano de golpe – dijo después de interrumpirme

- Voy a ser lo más conciso posible Sango, porque me estás hartando y si no quieres que te saque de mi apartamento no quiero ninguna interrupción más, de acuerdo – le dije cabreado, ella simplemente bufo, mientras se ajustaba el pijama, el pelo suelto y se sentaba delante de mí al otro lado de la barra de la cocina americana "ni tiempo le dio a cambiarse"

- ¿Bueno que hiciste con los hombres que la estaban persiguiendo? – volvió a preguntar pasando de mí "pero es que no se cansa"

- Están en un sitio mejor – dije

- ¿Los mataste? - pregunto horrorizada

- No soy estúpido, por supuesto que no, simplemente les di una paliza dejándolos inconscientes "jamás volvería a matar por una mujer", si ellos me hubiesen dejado llevarme la mujerzuela por las buenas, no tendría que haberlos molido a golpe – dije

- ¿Vale ahora la pregunto del millón, por qué ella? – me pregunto entre una mueca

- Porque es la única que he me encontrado medio moribunda en mi camino – dije repitiendo lo mismo que ella - y sé que aceptara cualquier cosa por dinero, todas las mujeres son iguales – dije con una risa irónica

- No todas imbécil – me dijo – debes comenzar a olvidar y a perdonar, no todas te pueden recordar a esa zorra, sabes que si quieres hablar conmigo puedes...

- Calla – le dije mirándola para que entendiera que ni ahora ni nunca quiero tener esa conversación con ella. Aparte la mirada de ella y comencé a visualizar el gran ventanal que tenía la cocina y daba al jardín mientras me apoyaba en la gran nevera estilo americana que tenía. Fuera era todo negro y neblina.

Se hizo un silencio que para ella seria incomodo, pero para mi era de lo más cómodo.

- Bueno, como veo que estás susceptible, a estas horas… - hizo una pausa, la volví a mirar- ¡Perdón! pero fuiste tú quien despertó a mi marido, ahora te jodes, si te estoy tocando los cojones- me dijo con ironía entre una sonrisa –

- Pregunta de una puta vez, y a ver si así me dejas en paz – le dije ya a mí limite

- ¿Cómo se te ha ocurrido esa idea? – dije mirándome fijamente

- No lo sé. Simplemente la vi y supe que era la indicada para utilizarla como una herramienta, para llegar a las personas de corazones blandos y una buena limpieza de cara a la prensa y accionistas. Además, no será la única, lo único que no veo lo malo que tú ves- vi su intención de interrumpirme y seguí rápidamente - te lo voy a repetir por si no te quedo claro antes. Voy a crear una fundación para crías que no tienen un futuro y todo el discurso populista que quieras... , antes de que preguntes, esta chica será la primera, quiero ver antes de invertir en otras si el plan de cara a la prensa y los accionistas relacionados conmigo ira bien y si ven que detrás de un hombre mujeriego hay un hombre con piedad que sé tenía guardado que ayuda a personas necesitadas incluyendo mujeres, pues que así sea. - dije con burla- Y, ya que la encontré y la vi en esa situación me vendrá bien su pasado, para que la gente vea que no solo me intereso en lo que hay en medio de las piernas de una mujer y no, no me atrae esta chica " ni tan siquiera le vi bien la cara ", la instruiré para presentarla ante la sociedad como una gran obra de caridad - dije

- ¿Crees que aceptara? – me pregunto

- Toda mujer acepta cualquier cosa por dinero, le voy a pagar bien mis abogados ya están formalizando el contrato – dije

- ¿A estas horas? – Me pregunto mirándome- ya... No sé por qué pregunto si has llamado a mi marido a las tantas horas de la madrugada, no me sorprendería que tus abogados a estas horas estuvieran trabajando. ¿Sabes que las personas normales tienen que dormir ocho horas para rendir en el día? No todos tienen nuestra resistencia– me dijo sarcástica

- ¿Y tú sabes que para obtener dinero hay que sacrificarse? – le dije también sarcástico

- Soy tu hermana menor sé muy bien lo que es él sacrifico. Eres imposible – me dijo enfurruñada

- Me conoces 700 años y ahora te das cuenta, te creía más lista hermanita- le dije mientras salía de la cocina y de paso le revolvía el pelo para así dirigirme a mi despacho – si ocurre algo importante como, si se ha muerto, decírmelo, si no, no me molestéis – dije

- Y la vas a dejar así, sin saber si…

- Sango, te conozco sé muy bien que te tendré cada día en mi casa, hasta que esté bien, así que encárgate tu – dije.

La deje con la palabra en la boca, mientras subía por las escaleras caracol y pasaba por un pasillo para entrar mi despacho y cerrando la puerta detrás de mí


- ¿Cómo esta, cariño? – le pregunte a Miroku mientras salía de la habitación de donde había estado ateniendo a la chica

- Sanguito – dijo dándome un beso en la boca – creo que se pondrá bien, pero ha perdido mucha sangre, tenía bastantes marcas en el cuerpo, una herida de bala debajo la costilla rota, sin contar todas las otras heridas más superficiales.

- Sobrevivirá? – pregunte

- Si, pero necesitara mucho reposo, y muchos cuidados, ya le hice una transfusión de sangre, así que creo que de momento la tenemos fuera de peligro. Además, se ve una chica muy fuerte, esas marcas que tenía eran como de un forcejeo - dije mirando alrededor- ¿Dónde esta Inuyasha?

-En su despacho – dije entre dientes. "El imbécil se había encerrado, dejándome con la palabra en la boca"- ¿estás diciendo que casi fue violada? - pregunte

- Si lo fue o no, no lo sé, pero se estuvo resistiendo hasta que la sede, aun en la inconsciencia estuvo luchando – dijo dándome un abrazo

- No lo creo, Inuyasha dice que aún es virgen – le dije correspondiendo a su abrazo – siento pena por ella – dije en un susurro

- Sabes lo que tiene planeado – me pregunto

-Si – hice una pausa- no es malo, pero no creo que a nadie le gusté y menos si ella ha pasado por una casi violación estar sometida a alguien, acatando órdenes – le dije

-Pero que es lo que quiere hacer – me volvió a pegunta

- Te lo explico de vuelta a casa – lo mire. Llevaba igual que yo el pijama puesto, con manchas de sangre de la chica, pero aun con su cara de cansado de tener pocas horas dormidas, estaba guapísimo, con sus ojos azules, su pelo negro recogido en una pequeña coleta que en estos momentos estaba mal puesta, su metro ochenta sacándome la mitad de una cabeza. Él era el mejor amigo de mi hermano y gracias a eso y otras circunstancias nos conocimos "algunas parecidas a esta" y nos enamoramos, con nuestras imperfecciones "él siendo el mayor pervertido que haya conocido" nos casamos – y así te quitas el pijama, para dormir un par de horas

- Si mejor mañana volveré – dijo mientras lo guiaba hacia la puerta

- Yo también vendré – dije – quiero estar presente cuando la chica despierte


Tres semanas después

- Y este es el contrato? – pregunto Sango, que no había parada de entrar y salir de mi casa viendo la chica que tenia aun en la habitación inconsciente. En estas semanas estuve durmiendo en mi apartamento, no me importaba lo que pasara a la niña esa, pero no podía estar en mi casa entre salida y entradas de Sango cada dos por tres " me gusta mi privacidad". De las tías que me acostaba ninguna iba a mi casa, para conservar mi privacidad, para eso tenía el apartamento o los hoteles en el centro de Hamburgo. Así que la última vez que tuve sexo fue hace tres días con una policía que me paro por exceso de velocidad, unas palabras por aquí y otras por allá y me la tire en el coche. " Haber si se despierta y puedo dormir en mi casa tranquilo"

- Si – dije – ¿se va a despertar algún día? – le pregunté directamente a Miroku.

Estábamos todos en la sala de estar, yo en mi sillón negro y sango en el sofá blanco grande sentada junto a Miroku separados de mi por la mesa de cristal pequeña central donde reposaba el contrato que hace días que mis abogados habían redactado y delante de mi otro sillón negro vacío.

- Si, pero le doy tranquilizantes para que pueda llevar el dolor lo mejor posible y si no te gusta te la llevas al hospital que estará mejor – me dijo

- No seas estúpido, no me puedo arriesgar, llevando una mujerzuela en su estado, para que se me coma vivo la prensa – dije irritado

- Bueno, al menos mi Sanguito la ha tratado mejor que en un hospital – dije el dándole un beso a Sango, llevándose una mueca de asco de mi parte

- Algún día te enamoraras y dejaras esas muecas de burla al amor – dijo infantilmente Miroku

- Cuando los demonios y los humanos se lleven bien, puede… – dije con burla

- Eres imposible - dijo Sango- bueno centrándonos en lo que importa, aunque no preguntes la chica está bien, entre estados de conciencia e inconsciencia le he dado su comida por lo que no tienes de que preocuparte "no estoy preocupado" no tendrá anemia. Sus huesos por lo que Miroku me ha dicho se está recuperando rápidamente y la herida de bala se supuro, pero ahora está bien se le está cerrando – dijo

- Creo que dentro de unos tres o cuatro días podré quitarles los puntos – dijo Miroku

Hubo una pausa por parte de ellos

- De verdad no vas a decir nada – dijo Sango indignada – esta chica que has traído ha estado al borde la muerte y te damos noticias de su estado y tú te quedas callado, como si fuera un trozo de carne. No estoy en contra de tu plan porque me parce bien los dos salís ganando, pero no puedes tratar a la chiquilla ¡como un objeto de usar y tirar! – me dijo levantándome la voz

- No me levantes la voz – ya enfadado - Que quieres que diga – le dije hastiado- que muy bien el trabajo, os doy unas palmaditas en la espalada – esta vez fui yo quien levantó la voz, mientras me levantaba - os lo he dicho, un millón de veces no me importa la chica, he estado tres semanas fuera de mi casa por una mujerzuela, de acuerdo la he traído, pero lo único que me importa de esa, es la función que llevara en mi plan, para que las empresas asociadas no me quiten sus apoyos, si no funciona con esta encontrare a otra y si se muere NO ME IMPORTA….

- ¿Quién va a morir?

No pude continuar por que una voz delicada me interrumpió " ¿quién...?"


" ¿Dónde estoy?" Sentía todo el cuerpo pesado. Después de un rato intentado poner mi cuerpo en orden, me hizo caso y los pude abrir, pestañee un poco par fijar bien la vista, con un gran esfuerzo y mil punzadas en mi abdomen me senté entre los grandes cojines que estaban detrás de mí "que bien huelen" y me fije que estaba en una habitación. Era muy grande "parece del tamaño de mi casa en Italia", la cama donde estaba recostada era enorme y tenía unas grandes sabanas de color gris suave combinado con blanco, con un dosel azul oscuro encima de mí sujetado por cuatro grandes pilares., a mi lado izquierdo una mesita de noche de un color negro brillante y unos grandes ventanales con unas cortinas a juego con la cama y podía ver desde donde yo estaba mucha vegetación como si fuera hubiese un gran bosque. A mi lado derecho estaba una puerta abierta que por lo que podía ver sería el lavabo y unos metros más al lado otra puerta, pero estaba cerrada "no hay armarios ", y delante de mí un gran espejo con detalles en los perfiles, los cuales no podía ver bien. Era una habitación sencilla pero muy elegante.

Me reí internamente yo enumerando una habitación de un extraño sin saber dónde estaba, con un dolor infernal en mi estómago y en una cama inmensa que pensaba que un momento u otro me hundiría en ella. Lo único que me acuerdo entre mi estado de inconsciencia, es de un hombre de ojos azules hablándome de cómo iba progresando, de una mujer de ojos castaños muy cariñosa por lo que recordaba dándome de comer y unos ojos dorados, brillantes, desafiantes y a la vez muy fríos. Eran los mismos ojos que vi en la carretera, pero eran recuerdos muy borrosos.

"Tengo que salir ", saque una pierna de la cama, seguida de la otra, me quede sentada al borde, dejando que el mareo repentino se me pasara, me fui levantado cogida del palo izquierdo del gran dosel de la cama, me quede otro par de minutos sujeta al palo, con la mano derecha la otra aguantándome el estómago y mis pies descalzas tocando el frío suelo. Me fui soltando a poco y me acerque al espejo y me vi con una bata blanca sencilla de dos tiras que me llegaba hasta las rodillas, me lo levante dejando a la vista unas bragas blancas normales con un lazo enfrente rosa, y en el lado derecho debajo de mi costilla una herida con puntos. Me acorde, cuando intentaba escapar, me habían disparado" el hombre de ojos azules me había curado", más arriba iba sin sujetador, pero mis senos estaban vendados, y tenía las marcas en el pecho de ese hombre asqueroso y más marcas entre mis muslos y mis brazos que ahora estaban de color amarillo, seguro que en este tiempo había pasado las marcas de color morado a azul a verde a amarillo como estaba ahora "cuanto tiempo he estado inconsciente ". Me bajé el vestido y me vi la cara, tenía unas grandes ojeras, y la cara un poco demacrada, y el pelo sujeto en una trenza. Y me fije que no tenía puesto el colgante que me había dado mi abuela Kaede, camine despacio hacia la cama de nuevo y lo vi brillar encima de la mesa que antes había visto, lo cogí y me lo volví a poner. Era un colgante muy fino de oro "menos mal que no lo he perdido o me lo han robado". Caminé de nuevo al espejo y, me volví a mirar a los ojos fijamente en el espejo. No sabía dónde estaba, pero de algo estaba segura era que sería libre y por fin podría tener mis estudios una vida hecha por mis propias manos, sin que nadie me coaccione y sobre todo podré encontrar un sitio donde encajar. Pero primero tenía que encontrar trabajo para tener ahorros. Tenía tantos sueños que por culpa de Naraku se vieron interferidos, pero ahora nadie ni nada me detendría en mis propósitos.

Comencé a escuchar voces al otro lado de la puerta, me fui acercando y puse la mano en el pomo " ¿la abro?", tenía que ser valiente, ahora me valdría por mí misma y no podía dejar que unas heridas me detuvieran (tanto físicamente como mentalmente). Inspire fuertemente y gire con mano temblorosa despacio el pomo, abrí la puerta y vi un gran pasillo de color ocre. Fui caminando despacio y mientras pasaba observe que al lado izquierdo había dos puertas más a parte de la habitación de donde estaba yo, y del otro lado derecho una puerta delante de la habitación que había salido y a mucha distancia otra puerta, antes de llegar al final del pasillo, vi una pequeña entrada y frente a mi otra puerta de color blanco, me fui moviendo más haciendo que comenzara a escuchar voces al lado derecho donde no había salido aun " será la sala de estar" y escuche….

- De verdad no vas a decir nada – dijo la voz de una mujer – esta chica que has traído ha estado al borde la muerte y te damos noticias de su estado y tú te quedas callado, como si fuera un trozo de carne. No estoy en contra de tu plan porque me parece bien los dos salís ganando, pero no puedes tratar a la chiquilla ¡como un objeto de usar y tirar! – siguió hablando mientras levantaba un poco más voz

- No me levantes la voz – dijo la voz de un hombre con tono enfadado " tiene una bonita voz" - Que quieres que diga, que muy bien el trabajo, os doy unas palmaditas en la espalda – y la voz del hombre se levantó más, haciendo que yo diera un respingón en mi sitio - os lo he dicho, un millón de veces no me importa la chica, he estado tres semanas fuera de mi casa por una mujerzuela, de acuerdo la he traído, pero lo único que me importa de esa, es la función que llevara en mi plan -" ¿plan? ¿Qué plan" ¿la chica soy yo? - para que las empresas asociadas no me quiten sus apoyos, si no funciona con esta encontrare a otra y si se muere NO ME IMPORTA….

- ¿Quién va a morir? – dije saliendo del pasillo. Tengo que aprender a morderme la lengua "tonta". Me moví un poco más y levanté la cabeza para ver las personas que estaban hablando.

Me quede impresionada. Nunca había visto un hombre tan guapo en mi vida, me seguí fijando en el hombre que me miraba fijamente con sus ojos dorados "esos ojos". Parecía un adonis sacado directamente de la época griega, era muy alto, tenía el pelo negro lacio hasta los hombros y vestía un pantalón negro que le sentaba estupendamente igual que los zapatos del mismo color y una camisa del mismo color, remangada hasta los codos, y su cara " es guapísimo " tenía unos labios ni tan finos ni gruesos en simetría a su cara, unas cejas pobladas dándole un aspecto muy serio y una nariz muy perfilada " vaya repaso le están dando kag" y por el rabillo vi dos personas más sentadas en un sofá blanco. Una era la chica que siempre veía dándome de comer, vestida con una falda gris, una blusa roja igual que los tacones y el pelo recogido en una coleta alta, y a su lado al médico de ojos azules que me había estado atendiendo, vestido con unos tejanos y zapatos negros y una camiseta blanca. Ninguno de los tres hablaba solo me miraban como si fuera un espectro, así que para romper el hielo volví hablar, haciéndome la valiente cuando por dentro estaba temblando.

- Entonces ¿quién va a morir? - dije

- Por lo visto tu no – dijo irónicamente el hombre guapo, y lo miré dudosa – fui yo quien te encontró medio moribunda en la carretera siendo perseguida por proxenetas. – dijo mientras se volvía a sentar en su sofá, recostando los brazos en los antebrazos del sofá negro, cruzando su fibrada pierna que se podía ver aun a través del pantalón, dándole un aspecto más fiero. "Céntrate Kagome". Así que este hombre tan intimidante me había salvado.

- Pues tengo que darle las gracias por haberme ayudado – le dije entre una sonrisa. Me miro y...

- ¿No tienes miedo? – le pregunte a la chica de ojos verdes, estaba muy delgada llevando un camisón blanco dándole un aspecto muy infantil, dejando entrever las marcas de su cuerpo y con una cadena en su cuello con una pequeña perla violeta "vaya". Tenía el pelo negro recogido en una trenza larga hasta debajo de la columna con unos rizos en las puntas, no pasaba del metro sesenta y cinco. Pero me pareció muy sorprendente, que como estaba y donde estaba sonriera.

- Porque debería tenerlo – le conteste entre otra media sonrisa al hombre guapo, que me miraba como si fuera un extraterrestre

- Porque estas en un sitio que desconoces. ¿Y si somos asesinos? – le dije para ver si se acojonaba un poco

-" Kag no te dejes intimidar" Si lo sois, entonces sois unos asesinos bastantes raros, curar a una persona para después asesinarlo... Y a tu pregunta si ¿tengo miedo? no tengo miedo, más bien estoy expectante lo que me depara mi vida, ya he pasado por muchos tramos con ese sentimiento negativo y ahora gracias a usted podré ser libre, le pagare todo cuanto ha invertido en mi salud hasta el último centavo – vi cómo me dirija una sonrisa burlona, mientras no podía parar de hablar, siempre me pasaba cuando estaba muy nerviosa, no callaba ni debajo del agua - a lo que me lleva ¿dónde estoy? – pregunte mientras me acercaba un poco más

La niña no tenía miedo "hasta el último centavo", si no tenía dónde caerse muerte la tonta. Y sango respondió por mí

- Estamos en la zona norte de Hamburgo, en Niedersachsen– dijo la voz de la chica poniéndose a mi lado – disculpa que nos hayamos presentado, me puedes llamar Sango y el que está a mi lado es mi marido Miroku Houshi y el – dijo señalando al hombre guapo – Inuyasha Taisho mi hermano, aunque no lo parezca nos une el lazo familiar – dijo con una sonrisa – ¿y tú te llamas…?

- Kagome Higuarshi – dije dándole dos besos en la mejilla, y me miro sorprendida – lo siento, soy muy efusiva – le dije un poco avergonzada

- No pasa nada tranquila – me dijo con una sonrisa. "Que guapa es "

- Bueno yo estaría encanado de ser víctima de su efusividad – dijo acercándose el marido de la chica llamada Sango – encantado señorita Kagome, yo soy para usted solamente Miroku – dijo dándome dos besos como yo había hecho con su mujer, haciendo que me sonrojase un poco.

- Quita tus zarpas que te veo – dijo Sango - estarás un poco desorientada ven siéntate – dijo haciendo que me sentase en un sillón negro delante del hombre guapo llamado Inuyasha, "porque me mira tanto", separados por dos metros de distancia a causa de la mesilla de cristal.

Sango la sentó delante de mí, mientras yo observaba cada detalle que tenía la chica, no es como yo esperaba, una chica tímida y remilgada, sino que la veía con mucha soltura aun en su estado. Sango me miro para que me presentase de nuevo yo mismo "si ya lo has hecho tu". Y la niña que había dicho que se llamaba Kagome comenzó a mirar a su alrededor, pasando algunos ratos por mi mirada.

Me senté y Sango se sentó en el mismo sitio de antes y me fijé en lo grande que era el salón. Y detrás del hombre guapo había un ventanal de cristal dejando ver un enorme jardín y al lado mío una televisión tan grande como toda la pared y al lado izquierdo el sofá donde estaban sentados el matrimonio y detrás de ellos una gran escalera de madera que subía al segundo piso " esta casa es enorme " y al lado de ella podía ver como todo en esta casa tenían una cocina americana "ah esa puerta blanca era la entrada a la cocina ", seguí viendo el salón blanco, y negro.

- Kagome, te puedo hacer una pregunta – dijo Sango

-Por supuesto- Le dije sujetándome un poco el abdomen que me empezó a dar un pinchazo

- Es un tanto incomoda. – dijo ella

- Tranquila, te contestare con la verdad – le dije

- Por qué estabas siendo perseguida por esos matones? – pregunto Sango

Me quede en silencio no sabía si decir la verdad, o irme corriendo "no, kagome, eres libre, puedes enfrentarte a lo que sea", respire hondo y conteste

- Mi padre en Italia me había vendido a un prostíbulo. Y estaba en la carretera porque estaba escapando del asqueroso reciento al cual me había vendido antes de que usaran mi cuerpo como rueda de recambio – dijo entre dientes "no tenía por qué mentir"

Todos se callaron y me volvían a ver como un ser extraño, y yo me seguí fijándome en el salón, para que no me intimidaran y más aún la mirada dorada que no me había quitado ojo

- Así que después de todo eso, te comportas así abiertamente sobre lo que te sucedió, se me hace complicado que alguien por lo que dice que tú has pasado, este hablando y sonriendo ni al minuto de despertar de su inconsciencia y más con unos desconocidos – me dijo el

El me miraba desafiante y le devolví la mirada "si entendieras…". Sabía que ellos habían estado ayudándome a ayudar y no creía que fueran malas personas.

- No tengo porque sentirme mal, porque lo que me ha pasada no ha sido causado por mis hechos, sino que me lo han impuesto, y a partir de eso si algo no me sale bien he aprendido que la vida es tan corta que no voy a quedarme en el barro sin luchar por mis sueños, es más voy a seguir con una actitud positiva a lo que me tenga que enfrentar en la vida y sé que no es normal que explique esto, pero me habéis salvado, lo mínimo es que yo os dé una explicación. – cerré un momento la boca no sintiéndome muy bien después del largo discurso dado "tengo que aprender a callar" - Y ahora si me disculpáis os agradezco de todo corazón lo que habéis hecho por mí, pero lo mejor es que me vaya no me encuentro…– dije con ademán de irme

- Tú te queda donde estás – dijo el.

La mocosa me miro desafiante

- O si no que- hizo una pausa- No quiero discusiones, así que mejor me voy – me dijo

- No creas que voy salvando a muchachas por la carretera, como bien dices, me lo tendrás que pagar - le dije

Ella se levantó de golpe, llevándose la mano al abdomen con una muestra de dolor en su rostro, pero de golpe su aura tranquila con toques de nerviosismo paso a ser un aura llena de furia.

- Hasta nunca – me dijo "no será tan fácil", mientras se daba la vuelta para irse. Me levanté y me puse delante de ella, por lo menos le quitaba casi dos cabezas de alto, y volvió a desafiarme con la mirada. Usé mi tono más frio y le dije

- He dicho que te sientes –

- No – me dijo

- Mira estu…

-Kagome por favor podrías sentarte, aún no estás del todo recuperada – intervino Sango, llevándose una mirada furiosa de mi parte. La mocosa dudo

- Para que queréis que me siente, es que queréis decirme algo sobre el plan que escuche antes – dijo enfurruñada

- Vaya, parece que aparte de desafiante eres cotilla- le dije dando un paso hacia ella. Pero no actuó como yo pensé, sino que se quedó en el mismo sitio, mirándome, con las mejillas sonrosadas.

- No es mi culpa que habléis tan alto – me dijo con un tono muy bajo.

Sango ya estaba al lado de la mocosa ayudándola a ponerse bien en el sillón

- ¿Tiene que ver ese plan conmigo? - pregunto mientras yo la miraba desde arriba por que seguía de pie, me volví y me senté en el sillón.

- Si, pero tranquila creo que esto te beneficiara bastante – dijo Sango

Mi hermana le comenzó a explicar todo lo que yo le había explicado, e incluso le explico la causa. Tenía que explicarlo yo, pero sabía que en un momento u otro Sango me interrumpiría, así que mejor, así podía ver por las fases de emociones por las cuales pasaba la mocosa. Primero estuvo enfada, luego paso a sorpresa, y cuando sango le hablo de mi vida ajetreada con las mujeres, sus mejillas fueron de un rojo demasiado intenso mostrando su vergüenza de no saber donde meterse y se quedó estática cuando Sango acabo diciéndole

- Este es el contrato que lo puedes leer – se lo di y ella comenzó a leer – solo tienes que firmar si estás de acuerdo

Sabía que aceptaría, ninguna mujer por la cantidad de 5.000 € mes lo negaría.

Cuando Sango comenzó a explicarme ese plan del cual estaban hablando, estaba enfadada por como el hombre guapo quería mandar sobre mí y aun ateniendo a lo que me decían, sentía como me analizaba. Sango comenzó a explicarme la causa ,me sorprendí en un momento, pero luego viéndolo, no me extraña tenía pinta de ser un mujeriego en toda regla. En conclusión, lo que me estaban pidiendo es que con mi persona le ayudaría a limpiar su imagen para que su empresa no se derrumbe y sus acreedores y accionistas siguieran con él. Solo tenía que aceptar, era como estar bajo tutela, "habría más chicas" querían hacer una fundación, con más gente, pero quería ver si funcionaban, no me valía la pena preguntar por qué yo, si ya sabía la respuesta "soy la única que ha encontrado indefensa y está en deuda con él".

Sango me dio el contrato donde estaba todo redactado, lo único que tenía que hacer era firmarlo. Lo primero que leí fue su nombre "Inuyasha Taisho" y sentí que no era la primera vez que escuchaba ese nombre. Me dieron el tiempo para leerlo y cuando llegue a lo que me iba a pagar, no me lo podía creer "demasiadas emociones por día". Esto estipulaba una duración de tres años, y cada mes recibiría 5.000€. Me quede pensativa. Quité la mano de mi abdomen y cogí el contrato con mis dos manos para ver si había leído bien. Con todo lo que había pasado, esto era una gran oportunidad para conseguir mis objetivos, pero… El hombre guapo había cometido errores y quería reajustar su vida por lo que veía, así quien era para negarle mi ayuda, con lo que había hecho por mi, aunque no me gustaron sus formas de hablarme me había salvado la vida. Solo tenía una pregunta antes de responder

-Para tenerlo claro esto no es un contrato de escort ¿verdad? – le pregunte directamente

El me miro y me dijo

-Jamás me acostaría con una mocosa, créeme mi bragueta estará fuera de tu alcance, es más no me causas ninguna emoción ni la pena – me dijo – así que no vayas de lista conmigo

- Pero eres tu quien está solicitando mi ayuda. Y si sé que soy la única que has encontrada en medio de una carretera y te debo una bien grande por haberme salvado, pero creo que por lo que he pasada está bien que me aseguré no – le dije con una pequeña sonrisa. Y antes que se me adelantara – otra pregunta se puede cambiar algunas cláusulas del contrato

Cuando acabe la pregunta, nunca en mi vida me habían mirada tan fríamente "ni naraku" que me dio todo un escalofrío por toda la columna vertebral

- Es lo único que te voy a pagar, ni un centavo más ni uno menos- le dije con rabia " interesada de mierda", sabía que corría el riesgo de que pidiera más, pero volver a ver una persona así hacia que sacara mi lado oscuro, haciendo que no me faltara ganas de sacarla a patas de mi casa

- Inuyasha creo que es normal que si algo no le gusta...

Iba diciendo Sango, pero la interrumpir, ya no sería la Kagome, que por cualquier cosa bajaría la cabeza, me están dando una oportunidad de oro, así que no iba desperdiciarla, pero sería a mi manera. Lo mire con decisión

- Creo que antes de hablar debería escucharme – puse el contrato en la mesa y lo deslice hacia él, lo seguí mirando y le dije lo que había estado pensando todo este momento – Lo que quiero es que cambie el dinero, no quiero ninguna mensualidad, lo único que va a poner en este contrato es que me ayudara en todo económicamente en mis estudios, simplemente en mis estudios, no quiero mensualidad ni nada parecido, porque aun mis manos sirven y puedo trabajar para traerme un bocado a la boca – Vi como a medida que iba hablando me miraba con una mueca de incredulidad, mire a sango y le pregunte – que día es hoy?

- Hoy es 14 de Junio…

- De acuerdo – volví a dirigirme al – no se muy bien como van las convalidaciones en esta ciudad, por lo que me tendréis que dar alguna ida de como convalidar mi bachillerato que hice en Italia aquí en Hamburgo y por último esto sería como un favor si me podrían ayudar en el primer mes una habitación para vivir, luego de conseguir un trabajo se lo devolvería – hice una pausa – y creo que por todo lo otro que he leído estoy de acuerdo estaré a su disposición a lo que me enseñen para poder ayudarlo a que remonte en su empresa – le dije

Y volvieron esas miradas, como si fuera un alíen

- Me estás diciendo que rechazas el dinero, y lo único que pides es ayuda a poder seguir con tus estudios, y solo un mes de un alquiler de habitación que luego con un trabajo ya encontrado me lo pagarías- me pregunto

- Exacto creo que lo explicado bien – le dije con una sonrisa

- Vaya, a cada momento me sorprendes – dijo Miroku hablando por segunda vez riéndose

- ¿Por qué? – pregunte no entendiendo sus palabras – creo que es una buena oferta

-Y lo es, pero – hizo una pausa como buscando las palabras correctas- una chica en tu situación no hubiese rechazado es cantidad dinero por mes – me dijo Sango

Me acomode en el sillón un poco incomoda

- Creo que es normal, sé que el dinero es dinero, pero en algún momento todo se acaba y más que eso es que no me gusta tener algo por lo cual yo no he luchado, me gusta la sensación del trabajo duro y su recompensa así me enseño mi madre y mi abuela.

- Ya eres mayor de edad ¿no? – me pregunto Miroku

- Si tengo 19 el 22 de junio haré 20 años – respondí

- De acuerdo creo que podremos hacer algo, pero no tienes algo que con que te identificar, ¿verdad? – me pregunto Sango

- Si, cuando me trajeron mi padre dio mi pasaporte al que me vendió, así que seguro estará en el prostíbulo donde estaba – dije intentando quitarme todos esos recuerdos de mi mente

Sango miro a su hermano, pero él no le devolvió la mirada, sino que la seguía fija en mi

- Tranquila lo recuperaremos y tendrás todo listo para acabar tu título – me dijo Sango cogiéndome de la mano, que me la estaba retorciendo "no me había cuenta"

- Gracias- dije, mientras una lagrima se deslizaba por mi mejilla "una nueva vida"

- Entonces si eso es todo, cambiare el contrato y podrás fírmalo o ¿tienes alguna otra objeción? – dijo Inuyasha con burla

- No

- Yo si – dijo Sango – No tendrá tutores que te enseñe. Todo lo esencial seré yo quien te enseñe – me dijo guiñando el ojo – apunta eso también al contrato Inuyasha – dijo

- Yo no te pedí tu ayuda en eso, para eso… – dijo el

- Lo sé, pero me caes bien – me dijo directamente a mi – así que quiero enseñarle yo, además soy experta en todos esos términos de empresa y sociedad, tengo muchos años en estos ámbitos – dijo con una sonrisa misteriosa

Yo no podía decir nada

- tu misma – dijo el

- Y tengo una última objeción – dijo sango

- Y ahora que, tsk – respondió el con un resoplido

- Ella no se ira a vivir a una habitación, porque creo que para que salga todo bien será mejor que viva contigo, así estará más tranquila, se podrá centrar en sus estudios… - dijo

- No te pases, porque estoy a mí límite- volví a sentir esa misma furia abrasadora

- Creo que es lo mejor, porque imagina….

- BASTA - grito el, haciendo que diese un respingón en mi sillón "menudo carácter"

- Yo tampoco he pedido eso, no quiero ser una molestia para nadie – dije – además yo quiero trabajar

- Tranquila trabajaras – dijo Sango sin mirarme, con su vista en su hermano- creo que será mejor que hablemos en privado

El dio un 'feh' y tan solo camino con paso rápido hacia la escalera de caracol y subió siendo seguido por Sango

- No te sientas mal, no es por ti – me dijo Miroku

- Pero es que yo no quiero ser una molestia, el sr. Taisho, ya me ayudara bastante con mis estudios para que yo ahora esté en su casa siendo un incordio – dije en susurro- además no entiendo por qué la señorita Sango, quiere me quede aquí viviendo

- Primero no quiero que nos llames señores, solo con nuestro nombre y hablo por los dos, porque nos haces ver mayores – dijo riéndose con un poco de misterio - segundo yo si lo entiendo, pero otra cosa más, ¿no te duele nada?

- Solo tengo pinchazos en la herida del abdomen y me duele la costilla, pero entre todo creo que estoy mucho mejor, gracias – le dije con una gran sonrisa

- Yo si estuviera en tu sitio, no podría volver a sonreír – me dijo serio

Yo suspiré y dije

- Me di cuenta de que la vida es muy corta, sabes en que momento llegas a la vida, pero no cuando te iras, así que después de lo ocurrido quiero centrarme en vivir, tener algo por mis manos y ser lo mayor positiva posible para que nadie me aplaste nunca más, ahora yo tengo derecho y voto en mi vida y yo decido a quien se la entrego

- Para tener 19 años eres muy sabia, señorita Kagome – me dijo poniendo su mano en mi cabeza- te apetece un té – me pregunto de repente, que casi me asuste – a mi Sanguito le va bien cuando tiene dolencias – dijo

- La verdad es que prefiero una ducha bien caliente…

- Pues sí, porque tu hedor me fastidia la nariz- dijo asustándome el sr. Taisho detrás de mí. Me gire con cautela, para no llevarme otros pinchazos en el abdomen. Estaba enfadado por lo que veía en su cara, y Sango detrás de el con una sonrisa radiante – te puedes quedar, pero no quiero que me molestes y acataras las ordenes que te diga – dijo

- Ordenes que tenga que ver con el tema de instruirme no de otra cosa- dije respondiendo rápidamente a la defensiva

- Por supuesto que te crees que te atare a mi cama, para tener sexo contigo, no eres mi tipo – dijo mirándome con burla

No sabía que decir, ese comentario me cogió desprevenida. Sentía mis mejillas rojas

- El contrato lo tendrás mañana lunes a primera hora, para que lo firmes – dijo. Se dio la vuelta dándome la espalda "y que espalda" mientras se volvía a dirigir al piso de arriba

- Gracias – dije un poco más fuerte antes que lo perdiera de vista por la escalera y escuché un 'feh' de respuesta

- Bueno Kagome que te parece si te enseño el lavabo para que te des un buen baño. Ya puede ¿no?– le pregunto Sango a Miroku

- Si creo que ya puede, pero no te bañes con mucho movimiento, mejor prevenir que lamentar- dijo con una sonrisa- Cariño, voy a ver que estará haciendo Inuyasha, me avisas cuando acabes – dijo dándole un beso en la boca " que bonita pareja" – hasta luego señorita Kagome – dijo dándome un beso en el dorso de la mano

Él se fue dejándome con Sango

- Ven te ayudare a ir al baño – dijo

- Antes te puedo hacer una pregunta? - dije

-Seguro quieres saber, porque quiero que te quedes a vivir aquí – me dijo guiñándome el ojo

- Si – dije un poco tímida, aún no estaba acostumbrada a que mostrasen gestos de cariño, si no eran mi madre o mi abuela

- Pues porque te veo una chica valiente – me dijo a la a vez que me ayudaba levantar – y después de tantos años con mi hermano, eres la primera chica que veo que le desafía con la mirada o se la mantiene, sin sentirse pequeña ante el – me dijo con una risilla maliciosa – y eso me gusta – iba diciendo mientras me dirigía a la primera puerta del pasillo

- ¿Lo desafié? – pregunté desconcertada

- Puede que no lo notaras, pero lo hiciste. Eso él no lo lleva bien, le gusta estar por encima ante todo, pero tú lo hiciste aún es tu estado, te mantuviste con coraje – dijo- pero no creas que lo que te he dicho quiero dar entender que mi hermano es malo, solo que es como una cebolla, tiene tantas capas que solo alguien pudo llegar a él, pero esta vida da tantas vueltas que salió mal y se protegió tanto, que ahora ve a las mujeres como algo insignificante

-¿Y quieres que yo le ayude a enamorase? - pregunte

- No jajaja con lo que he visto hoy solo quiero que le des un poco de vida a su solitaria y oscura vida, - me dijo cogiendo el pomo – créeme no te hará daño

- Te voy a creer – dije con una tímida sonrisa. Tanto como Sango y Miroku me inspiraban confianza, pero el era como un témpano de hielo "espero no haber tomado la decisión incorrecta"


- Como te desafío con la mirada – dijo Miroku riéndose – que niña con más carácter, me cae bien – siguió con su parloteo

- Te quieres callar ya – le dije hastiado, mientras mantenía la vista en lago, que lo podía ver por a ventanal de mi despacho que si lo abría tenía un pequeño balcón, con dos sillas de rendija blancas y una mesa pequeña en el medio del mismo color. Mientras sujetaba una copa de brandy en mi mano. Me di la vuelta y me senté en el sillón negro detrás de mi escritorio parecido al que tenía en la oficina, mientras Miroku estaba sentado en el sillón de al lado de la puerta. Las tres paredes del despacho sin contar donde estaba la puerta estaba llena de libros "afición que nadie se imaginaria" de todo tipo. En mi mesa tenía el Mac de mesa encendido, con la agenda abierta, para ver las reuniones que tenía durante la semana.

- No me vas a decir que se comportó de una manera muy diferente a lo que tenías en mente – seguía diciendo

Pase de el

- Y es muy guapa, ahora está un poco demacrada, pero dale unos días de rehabilitación…

- Por última vez cállate si no quieres que te saqué a patadas – le dije ya irritado

Tenía un humor de mil perros "un símil adecuado". Cuando hable con Sango, por lo de quedarse a vivir conmigo, me parecía un atentado a mi privacidad, pero viendo lo mejor no me podía dar el lujo de tirar todo a la basura, y debería tenerla bajo techo si o si para tenerla mínimamente vigilada, para que no cometa un paso en falso.

- Y no me digas que no te fijaste en sus ojos verdes…

Me levante" me canse" lo levante del sofá y entre risas e indignación por parte de él, lo saque de mi despacho, cerrándole la puerta en sus narices.

Pues claro que me fije en sus ojos verdes. Me volví acercar a mi mesa y en el último cajón de los tres que estaba bajo seguridad, puse mi huella dactilar y se abrió, y entre otros papeles importantes, lo vi, nunca supe por qué no lo tire. Lo metí aquí y desde hace casi 10 años no me había acordado. La pequeña que por obligación me metió una bola de piedra rosa brillante en pantalón la tenía debajo de mi techo. El mismo carácter impetuoso. Si la ponía a contraluz se observaba movimientos dentro que me eran imposible de descifrar, pero sentía una contradicción de emociones cuando la tenía sujeta en la mano.

Me esperaban tres largos años…

- Inuyasha, ábreme joder- gritaba Miroku fuera del despacho golpeando muy flojo la puerta, porque sabía que si me destrozaba la puerta de mi casa que tanto esfuerzo me costó tenerla, le patearía el culo que se lo hundiría

Desde aquí no podía oír la conversación que habrá tenido Sango con la mocosa, pero con tal de que se centre en lo que tenga que hacer, me vale un demonio.

- ¡Ábreme Inuyasha, que tengo el móvil dentro! – seguía diciendo Miroku

Si, tres largos años.


CONTINUARA

Kon'nichiwa!

Aquí tenéis otro episodio amores.

Así que Inuyasha reconoce a Kag…. Esto a poco a poco va teniendo forma jujujuj

Nos vemos el próximo domingo, tener una buena semana y ya queda poca para que este estúpido confinamiento se acabe.

* Mi paga son vuestros comentarios, así que no seáis como yo de pasota y dejar un buen tupper de rewievs*

Morir es fácil, tienes que luchar para vivir

Vuestra Ƭeisū.