Disclaimer: Inuyasha y los personajes no me pertenecen, son propiedad de la Gran Rumiko Takahashi. Pero la historia es 100% mía de mi pequeña mente, por lo que tendréis suerte y no os comeréis ningún spoiler.


6. NOBLE

Ágil:Que tiene facilidad para moverse con soltura y rapidez.


- Buenos días Hojô, gracias por recogerme - le dije mientras lo saludaba con un beso en la mejilla

-Tranquila Kagome - dijo con su voz un poco nerviosa "ya es normal en él "- es un placer, además así me ayudas a repasar el tema de relaciones laborales mientras vamos de camino a la uni - me dijo con una gran sonrisa mientras arrancaba.

Hojô era un gran amigo desde que había entrado a la universidad, se había presentado delante de mí con una sonrisa enorme diciéndome que tenía el presagio que seriamos muy buenos amigos y así había sido. Quien me diría que este chico de pelo castaño, de ojos marrón, con su causal ropa de pantalones jean y una camisa blanca, iba a ser mi gran amigo de la universidad.

Llegamos y fuimos caminando apresuradamente hacia clase mientras nos encontrábamos con más amigos de la universidad como Eri, Ayumi, Yuka, ellas eran las chicas con que más había congeniado en clase, era muy simpáticas, las tres tenían el pelo castaño oscuro ondulado y tenían los ojos negros, físicamente entraban el promedio de belleza, pero lo que más destacaba de ellas era su exuberante personalidad, la alegría con la que compartían las cosas y que yo agradecía porque me contagiaban su positivismo; y como no estaban los chicos como Muso y Akago completamente diferente entre ellos dos: Muso con su particular pelo azul y su vestimenta completamente extravagante como si saliera de una banda de heavy metal, no tenía nada que ver con su personalidad porque se pasaba el día completamente riendo, mientras Akago era el más serio tanto en su personalidad como en su vestimenta, siempre casi trajeado y su particular pelirrojo siempre echada hacia atrás, como si cada día se pusiera una bote de gomina. Mientras nos saludaban y hablábamos de que por fin haríamos el último examen del semestre. Todos nos habíamos hecho muy buenos amigos, siempre nos ayudábamos entre nosotros. "Espero que me salga bien este último examen", así que estaba muy feliz por poder compartir esta experiencia con ellos.

-Kag, como te fue? - me pregunto Ayumi mientras salíamos de clase

-No tan mal como creía - le dije con una sonrisa

-Tranquila Kag tu siempre apruebas - me dijo Muso mientras me levantaba del suelo en un gran abrazo - bueno si no es contabilidad claro - me dijo soltado rápidamente y corriendo delante de nosotros

-SERAS! - grite intentando correr, aun sabiendo que nunca lo atraparía porque corría como un atleta "aunque sí me lo proponía puede...", pero era horrible en contabilidad, para que negarlo; internamente sabía que era casi imposible que aprobara. Era la única asignatura que no podía, ya que por mucho que me explicaran todas la formulas o tips para entender mejor la contabilidad se me daba de pena.

-Sí necesitas ayuda para el trabajo te puedo ayudar - me dijo Hojô

-Tranquilo tengo que hacerlo yo - le dije con una pequeña sonrisa "hoy me toca empalamar y no dormir "

-Es para mañana el trabajo kag - me dijo Eri - dime que has comenzado

-No… - dije con la boca pequeña - pero no os preocupes que hoy después del trabajo me pongo y lo tendré listo - todos me miraron como viendo imposible esa misión

-Nos vamos kag, si no llegaremos tarde - me dijo Akago que por suerte trabajaba conmigo y me hacía más ameno la estadía en la cafetería

-Si, vamos - le dije mientras avanzaba con el - nos vemos mañana chicos - me despedí con la mano

-Pudiste quitar la mancha de café de la camisa- me pregunto en el camino Akago

-Si! Enjû es increíble en esas cosas, mira que blanca me la dejo - busque en la mochila para enseñarle el arreglo que me había hecho Enjû, ya que gracias a que un torpe cliente aventó todo su café en mi busto ya pensaba que tenía que llevar por siempre esa mancha

-No está - dije rebuscando con fuerza en la mochila

-Que no está? - pregunto Akago

-EL UNIFORME, NO HE TRAIDO EL UNIFORME, EL JEFE ME VA A MATAR - le dije histéricamente. Se sabía que el señor Ginka no era un jefe para nada amable - QUE HAGO AKAGO ME VA A DESPEDIR - le dije al punto del llanto sacudiendo sus dos brazos

-Ves a tu casa a buscarlo, y tranquila que yo te cubro hasta que llegue, además es lunes nunca viene temprano los lunes Ginka - me dijo tranquilo como es él

-OK OK me voy corriendo - le dije mientras empezaba a correr rápidamente hacia casa - gracias te quiero - le dije a Akago mientras me iba alejando

Mientras marcaba a Enjû en medio del trote "a la vuelta me vengo en bicicleta", esperando que estuviera en casa y me hiciera el favor de acercarme el uniforme a la puerta y no tener que entrar en ese laberinto, pero vaya como casi siempre no contesto al móvil y ni al fijo de casa "porque me pasa estas cosas a mí, como me pude olvidar", y enseguida supe el porqué, cuando iba a buscar mi uniforme, tuve la pequeña discusión con el señor Taisho y con el altercado que tuvimos y los nervios a punto de explotar el único pensamiento que tenía era de escapar de esa casa, yéndose completamente de la mente el pensamiento de ir a buscar el uniforme.

Toque fuertemente al timbre, pero no había nadie "que extraño", entre corriendo y cogí mi uniforme de mi habitación, y las llaves del candado de la bici, porque tendría que salir corriendo y que mejor que llegar antes con la bicicleta.

Cuando iba salir, escuche la melodía del telefono fijo de casa "no no kagome no te vuelvas y ve a trabajar" … pero maldita sea mi sentido de la responsabilidad pensaba que sería algo urgente, por lo que descolgué la llamada

-ENJÛ LLEVO LLAMANDOTE MIL VECES - escuche una voz muy parecida a Sango

-¿Sango? - pregunto

-¿Kagome? - dijo ella

-Si soy yo - conteste

-Que haces en casa que no estás trabajando - me pregunto

-Me deje el uniforme y ahora voy corriendo a trabajar, Enjû no está - le dije apresuradamente

-No puede ser, aggg menudo día de mierda…. - dijo

-No sé qué pasa, pero suerte sango, te dejo que llego tarde – le dije apresuradamente

-Espera, espera, espera me podrías hacer un favor, te juro que te recompensare - dijo ella histérica casi sin despegar ni una palabra de la otra

-No tengo tiempo – le dije casi sin aliento

-Por favor Kagome – me dijo con voz suplicante

-Aggg... De acuerdo dime – conteste

-Podrías traerme unos papeles que se dejó el estúpido de mi hermano en casa - dijo

-¿Papeles? - dije

-Si si, dice que están en un sobre marrón como un archivo

-¿Cuándo te los llevo y donde? - pregunte temido la respuesta

-Ahora y en la empresa – me dijo

-QUEEE, NO PUEDO TENGO QUE IR A TRABAJAR – dije ahora siendo yo la histerica

-LO SE LO SE, PERO ESOS PAPELS SON IMPORTANTES PARA CERRAR UN TRATO Y SIN ELLOS VAMOS A PERDER MUCHO DINERO PORFAVORRRR - me dijo de nuevo rogándome

-Pero… pero - no sabía que excusa decir "piensa algo rápido tonta"

-No te preocupes yo me ocupo si te dice algo tu jefe, pero por favor tráelos ahora son de vida o muerte - dijo ella dramáticamente

-De acuerdo de acuerdo, pásame dirección y donde los dejo – le dije ya rindiéndome

-Gracias, te paso la dirección de la empresa y lo dejas en secretaría dejare tu nombre para que entres, no se los des a nadie más, entiendes kag tienes que dejarlos en la oficina de Inuyasha – hubo una pausa - ahora entro a la reunión te dejo, ah pero por favor que no te reconozcan aún falta dos semanas para presentarte delante de la compañía - dijo rápidamente mientras colgaba

-Vale- dije al tono de llamada finalizada

Resignada cogi la bicicleta puse el Google maps y pedaleé como si fuera un torneo de motociclismo llegando a la empresa. Después de llevar 20 minutos de pedalear "creo que voy a escupir un pulmón Jesús" pude ver la empresa, até la bicicleta en la cera del frente mientras miraba impresionada la empresa.

Y para no ver la empresa, desde lejos, era impresionante, todo acristalado reflejando toda la ciudad en ella, con el gran nombre arriba "COLMILLO DE ACERO SL". Suspiré fuertemente, cogí los papeles y me puse la capucha, suerte que llevaba una gran sudadera y unos zapatos cómodos para correr.

Entre, "Dios mío" si por fuera era impresionante, la recepción no se quedaba corta.

Era increíblemente grande con tonos grises, con una pequeña sala de espera al lado derecho y al lado izquierdo había una recepción con dos mujeres bien uniformadas que hablan por pinganillo, y cuatro hombres que se veía que eran los de seguridad porque parecían cuatro montañas puestas allí que no se movían, y antes de entrar a la zona de los ascensores que estaban al final, tenían puestos unos paseantes de seguridad que se parecían a los del metro cuando pasas tu ticket.

Trague hondo y me acerque a recepción y mire detrás de ella, donde tenían puesto un gran cartel donde se veía reflejado los pisos y a que se regían cada uno de ellos" no puede ser" en el decimoquinto piso estaba el nombre de presidente y estaba el nombre en dorado del Señor Taisho, "suerte que hay ascensor" por qué no podía más con mis piernas.

-Disculpe señorita tengo unos papeles urgentes para el señor Taisho - le dije a la rubia despampanante que estaba sentada viendo su móvil y hablaba por el pinganillo, ya que la otra ni hizo caso omiso cuando me acerque. La rubia a la cual me dirigi me hizo seña de que callara, pero pasando un minuto me desespere - disculpe tengo prisa y estos papeles son urgente – le dije con un tono bastante cortante

-Te dejo, hay una cliente un poco extraña - dijo la rubia como si yo no estuviera delante, llevándose la risa de su acompañante, otra rubia de bote maleducada - dígame señora - me dijo mirándome de arriba a abajo

"Controlate Kagome"

-Tengo unos papeles para el Señor Taisho me dijo la señorita Sango que los dejara en su secretaria - le dije - mi nombre es Kagome

-No tengo ninguna Kagome apuntada en mi agenda así que si quiere los puedo llevar yo al señor Taisho - me dijo con ganas mientras se ponía rápidamente de pie y se alisaba el pelo "claro quieres subir para verlo a él o para subirte en el "

-No, tengo que subir yo - le dije entre dientes

-Lo siento no la tengo apuntada y no puedo dejarla pasar – dijo intentando mirar a través de mi capucha de la sudadera. Desganada la rubia se volvió a sentar y de nuevo se centró en su móvil.

-No me voy a ir hasta que me dejé subir son importante y si no quiere perder su puesto me dejara pasar - le dije. Estaba tan cansada que ahora se me pusiera una mujer tonta cachonda por el señor Taisho, y más conociendo que seguramente había tenido relaciones con él, hacia que hirviera de rabia "no es nada tuyo" dijo mi yo interior, lo sabía, pero agg que rabia

-Disculpe Señora, he dicho que no pude subir, estorba en la imagen de la empresa payasa, seguridad saque a esta señora - dije con un desdén de mano para que me sacaran "idiota"

-Basta no me voy a ir, y tu no me toques montaña, menos tu - le dije histérica los dos de seguridad que estaban ya muy cerca mío - ya me voy yo sola.

Me fui girando hacia puerta pensando en si llamar a sango para que bajara y cogiera los estúpidos papeles ella, pero me acorde que no me cogería la llamada por qué estaba en la reunión "que. ¿Hago?". Giré mirada hacia alrededor de la recepción y vi dos de la seguridad casi detrás mío mientras y los otros dos estaban cerca de los pasantes del ascensor, y me vino la idea.

"Ya puede darme un enorme pastel de cheescake por lo que voy hacer" e hice lo que hacía más de un año no hacía, correr como si estuviera volviendo a escapar de mi padre.

Aprete fuertemente los papeles a mi pecho y di una vuelta alrededor de los de seguridad que estaban detrás mío, mientras escuchaba los gritos indignados de las rubias de bote y los de seguridad ordenándome que parara y me quedara quieta. Y corrí más aun en dirección a los pasantes cogiendo impulso y saltando por encima de ellos, cuando de reojo vi como uno de seguridad que estaba al lado del ascensor venia corriendo hacia mí, vi la luz que señalaba a las escaleras y corrí en dirección hacia ellas, poniéndole el pie para que tropezase la montaña número 3 y volví a correr entrando en las escaleras, esquivando a toda persona se me echaba encima, y llegando al décimo catorce piso, casi sin oxígeno y cuando quise abrir la puerta "era el piso 15" me distraje porque sentí otra presencia detrás mía, y gracias a los reflejos que tenía me incline haciendo que la persona que venía con fuerza se estampará con la puerta y la derribara.

Había aprendido en estos años de escape que por muy grande que fueran las personas siempre fallaban en agilidad. Pase por encima de la montaña número 5 y me encontré con una Sango y un Señor Taisho con los ojos abiertos.


-PUEDES PARA DE GRITAR - le dije a Sango. En medio de sus gritos que me decía que era un estúpido por olvidar unos papeles tan importantes - tu - me dirigí a la secretaria - entra y pregunta si quieren algo de beber a esos buitres que están dentro - dije a la secretaria que asintiendo con prisa entro a la sala de reunión.

-No dijiste que Enjû traería los papeles - Pregunte a Sango

-No me contesto - dijo simplemente, con la cara roja después de haberme gritado un buen rato

-Entonces... - la apremie para que continuara

-Entonces, por suerte Kagome estaba en casa y le pedí que trajera los papeles - dijo

-Esa cría traerá los papeles que decidirán que, si los carroñeros que tengo dentro de mi sala de reunión, han sido los causantes de la inflación programada de ingresos de este año - le dije casi histérico, puse mis dedos en puente de la nariz intentando contar hasta 10, para no estrangular a mi hermana - no me fio de ella – dije finalmente

-Pues es lo que hay - me dijo echando chispas por los ojos - no haberte dejado los papeles cerebro de mosquito

Me quede callado, porque no podía decirle que la misma persona que le había pedido que trajera los papeles había sido la causante de mi distracción esta mañana. Es que esa estúpida perra, me ponía hecho una furia sabiendo que estaba por ahí con su amiguito bobo y me tenía como un cachondo adolescente.

-Solo espero que no se pierda, con lo torpe que es …. - dije interrumpiendo mientras con mi oído pude escuchar un estruendo enorme por las escaleras

-¿Tú también lo escuchas? - me pregunto Sango poniéndose en modo defensa

-Se puede saber que es ese ruido – dije mientras me acercaba con Sango a la puerta de la escalera.

Pero no hizo falta que nos acercáramos más, porque en un momento vimos como la puerta se derrumbaba delante de nuestros ojos, dejándome ver a uno de mi cuerpo de seguridad en el suelo y en la puerta a un chico con una sudadera enorme que le tapaba la cara, que pasaba por encima de uno de mis mejores hombres

-¿Se puede saber quién coño eres? - pregunte a punto de estrangular a ese mocoso "pero ese olor"

-Me debería dar las gracias y no gritarme Señor Taisho – dijo levantado la cabeza dejándome ver ese rostro que ya me sabia de memoria y que llevaba un año atormentándome

-Pero... - dijo Sango al lado mío con la boca abierta

-Emmm no tengo tiempo para explicaciones – dijo ella apresuradamente mientras se acercaba a nosotros. En el momento que la tuve delante con una gran sonrisa en su cara me entrego los papeles y me dijo - aquí están sus papeles Señor Presidente – y no supe que decirle, tan solo no podía quitar mi mirada de esa gran sonrisa que hacía me pusiera nervioso "yo un Taisho nervioso ya estoy loco", cuando sentí un tirón en la corbata haciendo que me quedara con la cabeza inclinada con mi oído casi pegado al costado de su cabeza, pudiendo oler su increíble aroma a cereza y escuche – como ve no soy tan torpe, soy más ágil de lo que usted piensa – me dijo mientras se alejaba de golpe y me guiñaba un ojo

-Me debes un pastel enorme de cheescake – le dijo a Sango con el ceño fruncido – y ahora … ESA ES LA HORA – dijo azabache mirando el reloj que tenía encima de la puerta de la sala de reunión

-Si … - dijo Sango sin salir de su perplejidad

-AAAA ME TENGO QUE IR CORRIENDO LLEGO TARDE – dijo ella con un grito histérico mientras se daba la vuelta corriendo y en ese momento llegaron todos los de seguridad a la puerta con el intento de coger a la señorita Higurashi – TRANQUILOS MONTAÑAS YA HE HECHO LO QUE TENIA QUE HACER APARTAOS QUE LLEGO TARDE – dijo con una voz falsa intentado parecer un hombre "esta chica cada día me sorprende más"

-PARAD – grite para que no se acercaran a ella

-Gracias Señor presidente – me decía mientras se metía rápidamente al ascensor - no les des demasiado bronca fue culpa mía – dijo con esa ridícula voz mientras se cerraba las puertas

-Se puede saber que ha pasado aquí - pregunto Sango sin entender igual que yo

-Señor -

-Señor

-Ese crio subió

-No sé en qué momento

Decían todos a la vez

-CALLENSÉ – dije a punto de perder la paciencia – ahora tengo algo importante entre manos, luego hablaremos – les dije con ademan de mano para que pararan de hablar – vamos Sango

Mientras caminaba y veía los papeles en mi mano no pude evitar reírme mientras ingresaba en la sala sintiendo la mirada de Sango como si me hubiese vuelto loco "Vaya por Dios esa cría es una caja de sorpresa "


Sentía que tenía una nube super oscura en mente, no sabía por dónde empezar el trabajo "no voy aprobar ni de milagro" me dije llorando.

Después de haber entregado los papeles al señor Taisho, pase por la recepción mientras corría hacia la bicicleta le sacaba la lengua a las dos arpías que estaban sentadas y fui corriendo en bicicleta, me quede casi sin fuerzas al llegar a la cafetería y por suerte Akago me estaba cubriendo y cuando me dispuse a limpiar las mesas entro el jefe y me vio allí y no tuve ningún problema.

Pero lo peor lo tenía ahora, después de llegar casi muerta a casa y comer y darme una ducha para poder relajarme y poner el pijama, me puse en la sala de comedor, porque sabía que el señor Taisho no vendría porque nunca viene cuando cierra tratos por la noche, ya que seguro lo celebraría con una tipa de esos antros que el frecuentaba, así que con el portátil en la mesa intentado escribir mi trabajo de contabilidad, pero no sabía por dónde empezar "voy a suspender por tonta".

Llevaba dos horas y ya eran las once de la noche y la entrega era las once de la mañana de mañana. Estaba a punto de enviarle un correo al profesor para que tuviera misericordia de mí, cuando escuche el sonido del pomo de la puerta principal. Sabía que no podía ser un ladrón ya la casa estaba rodeada de un equipo de seguridad, pero aun así me puse alerta, ya que a esta hora no tenía que venir nadie, mire por el pasillo y me quede petrificada

-Ni que hubieras visto un fantasma – me dijo el señor Taisho mientras pasaba delante mío descalzo, ya habiendo dejado los zapatos en el hall – que día más agotador – dijo mientras se sentaba en su típico sillón y dejaba su americana en el sofá más grande y ponía un paquete en la mesita central y centraba su mirada en mí y si no fuera por era de noche diría que estaba un poco sonrojado

Maldita sea mi suerte, ahora tendría que lidiar con él, me senté rápidamente en la mesa para no sentir más su mirada en mí, y más aun sabiendo lo que pensaba mientras llevaba un pijama similar al de hace cuatro meses

-Buenas noches – le dije mientras me sentaba y hacia un intento de recoger mis cosas – ya me voy

-No te vayas – me dijo apresuradamente

-No tengo tiempo para uno de sus jueguecitos ahora, tengo un trabajo de contabilidad que tengo que entregar mañana y no he empezado – le dije con voz cansada y cuando iba a recoger mi portátil sentí una mano sobre la mía – le he dicho que hoy justamente no estoy para juegos

Pero no me dijo nada simplemente me miraba, con el ceño fruncido como si se debatiera interiormente algo

-Me quiere decir algo – le pregunte después de un silencio incomodo

-Mmm.. Si... pero – dijo soltándome la mano y revolviéndose el pelo. Soltó un gran suspiro y dijo– gracias

-¿Que? - creo que no escuche bien

-Gracias y no me hagas volver a repetirlo – dijo enfurruñado - por los papeles, pudimos ganar el caso y ahora los que intentaron poner en quiebra la empresa van a pasar un buen tiempo en prisión - me dijo

-De nada, déselas a Sango y al cheescake que me prometió – le dije con una sonrisa mientras intentaba apartarme un poco de su presencia "me pone demasiado nerviosa"

Me volvió a mirar intensamente y se giró rápidamente

-Sobre eso... - dijo en medio de una pausa mientras traía el paquete que antes había dejado en la mesita central del salón- te he traído el cheescake

Casi lloraba de la emoción y en un impulso lo abrace

-Gracias necesito este pastel para sobrevivir esta noche – le dije mientras rápidamente me alejaba de él "se puede saber que te pasa kag"

-Bueno puedo decir que si te lo mereces – me dijo con una sonrisa un poco intrigante – no todos los días se derriba casi a un equipo de seguridad como si uno fuera jugador de rugby

-¿EH? -

-Digamos que vi las cintas de video de seguridad, y vi la increíble carrera que disté para llegar a mi despacho, aunque por suerte entraste donde estábamos, ahora en la compañía se habla de un muchacho que puede rivalizar al propio Cheslin Kobe – me dijo con su característica sonrisa ladina

Creo que en ese momento si ponían un tomate a su lado no tenía comparación, de lo roja que estaba, llegando ese tono rosado hasta su pecho "quieto vaquero"

-Emmm, no quise causar revuelo en su empresa lo siento, pero no me dejaban pasar y sango me dijo que no le podía a dar a nadie los papeles, y entonces – decía atropelladamente y ya no quise alargar su vergüenza y le silencié poniendo un dedo en sus perfilados labios

-Tranquila, simplemente hiciste lo que tenías que hacer, ya están despedidas las recepcionistas, porque Sango si les dio la orden, pero no sé a qué causa, y no me importa no te dejaron pasar - le dije notando como su ceño se fruncia

-Obvio querían subir ellas – me dijo en medio de mi dedo

Pero sintiendo sus labios entreabiertos en medio de mi dedo, solo se me venían imágenes de ella chupándolo mientras lentamente le comía su dulce suave coñ...

-Para – me dijo ella aparatándome suavemente con sus manos – como le decía no tengo tiempo tengo que acabar un trabajo – iba diciendo mientras cogía su portátil y se iba dirigiendo al pasillo

-Espera - "no lo hagas"- quieres que te ayude - "idiota"

-¿Como? - me pregunto como si no hubiese escuchado bien

-Que si quieres que te ayudé – le repetí entre dientes

La mire como me miraba dudosamente y me decía

-No gracias – se dio la vuelta "olía su nerviosismo"

-Soy muy bueno en contabilidad – me volvió a mirar – no creas que mi empresa se mantiene así por el viento – le dije

-¿Cierto, pero a cambio de qué? - me pregunto desconfiada

-De nada simplemente, para darte las gracias por lo de hoy que te parece – le dije levantado mis manos arriba inofensivamente – además soy el jefe de mi propia compañía puedo faltar una mañana

Sentí como tenía una lucha internamente y con un suspiro me dijo

-No tengo nada que perder, así que de acuerdo ayúdeme Señor Taisho – me dijo

-Inuyasha – le dije ya me cansaba el señor todo el momento

-¿Que? - me volvió a preguntar

-Pensare que esta sorda realmente – dije mientras me remangaba las mangas y me sentaba en la mesa grande – que me llames inuyasha creo que a partir de hoy ya no nos tenemos que hablar usted – le dije y maliciosamente añadí - además he visto demasiado de tu cuerpo para que me sigas hablado de usted

Otra vez ese sonrojado que hacía que quisiera que probara hasta donde le llegaba

-Si...si se va poner así me voy – dijo haciéndose la indignada

-De acuerdo, por esta noche tregua de paz – le dije tendiéndole la mano, y cuando me la estrecho ahí estaba otra esa corriente que estremecía mi cuerpo con un solo toque suyo "quieta" le dije a mi polla que pedía por acción "esta noche no".

-Tregua de paz – me dijo mirándome fijamente sonrojada – Inuyasha

-Perfecto – le dije con una sonrisa- Ahora dime que tienes hacer – le dije mientras revisaba sus apuntes. Cuando levanté la mirada vi que no me hacía caso si no que miraba donde estaba el pastel – porque no buscas una cuchara y vas comiendo mientras me explicas señorita Higurashi

-¿Sí? - me dijo con una cara ilusionada como si fuera una niña - VOY – dijo rápidamente sin darme tiempo a contestar levantándose y yéndose a la cocina, pero en medio del camino se giró dejándome ver como su increíble melena se movía al son de sus movimientos y mirándome con una gran sonrisa que de nuevo me dejaba atontado perdido – Kagome

-¿Que? - ahora era yo el sordo

-Que, si yo te digo Inuyasha tú me tienes que llamar Kagome, ese mi nombre

-De acuerdo Ka-go-me – deletreé su nombre viendo como ese sonrojado volvía aparecer - ahora mueve tu dulce culo Kagome y trae tu cuchara para poder acabar cuanto antes – le dije picándola

Pero como venía notando hace mucho tiempo, Kagome no hacía nada planeado, simplemente era un cuerpo lleno de reacciones y gestos espontáneos, porque la muy descarada me saco la lengua con la que tanto había fantaseado alrededor de pene.

-Dos, porque no voy a ser la única que coma esta noche Inuyasha – me dijo mientras corría hacia la cocina

No pude evitar reírme calladamente mientras veía la perfecta caligrafía de ella. Puede no sea tan malo no salir una noche.


BUENAS BUENAS HAHHAH vaya por Dios este par, pues como estoy en racha aqui tenéis la conti, no hay lemon, pero vamos viendo a poco los sentimientos de cada uno, y sobretodo sabemos que kag es una gran atleta shshshs, puede que pronto tengamos lemon...

La canción que me ha inspirada ha sido por mi uno de mis grupos fav del mundo mundial Bump of chicken - tentai Kansoku. La verdad que escuchando la parte de Kag corriendo con la canción me hizo mucha gracia hahah.

Espero que os haya gustado, y como siempre MIL gracias por vuestros comentarios, os xoxo

Bueno aquí os dejo, mil besos y abrazos, ¡nos vemos el siguiente jueves!

Sois puro sol y como sabeis

Mi paga son vuestros rewievs , así que no dudéis en comentarme que os ha parecido el capitulo

Vuestra Ƭeisū